
Después de leer el último post de La Espada de Doble Filo, me surgen algunas breves reflexiones:


De la entrevista que publicó el diario La Vanguardia a Peter Seewald —autor del libro-entrevista con Benedicto XVI, próximo a publicarse— bajo el título “Con Ratzinger puedes reírte a conciencia, tiene mucho sentido del humor”:
Su principal compromiso es con la renovación de la Iglesia. “La Iglesia y sus miembros necesitan una constante limpieza”, escribe en su libro sobre Jesús. “Lo que se ha hecho muy grande debe regresar a la sencillez y pobreza del Señor”. Quiere que, tras los terribles abusos y aberraciones, su Iglesia se someta a una especie de limpieza profunda. Tras tantos debates estériles y después de tanto ocuparse de uno mismo, sería esencial regresar al misterio del Evangelio, conocer a Jesucristo en su completa y cósmicagrandeza. Es un proceso pesado que tiene enemigos tanto fuera como dentro de la Iglesia.
Casi lo que decía Newman: “Pareciera que a medida que el cristianismo se expande, produce menos frutos, y que, cuanto más se extiende, más se empobrece”.



De arriba a abajo y de izquierda a derecha:
Aguinis - Calamaro - Casella - Castells - Conti
Coppola - Di Natale - Esteche - Farinello - Fernández
Flor de la V - Fort - Gasalla - Giordano - González Oro
Heredia - Kusnetzoff - Larrañaga - Legrand - Lobato
Lubertino - Macri - Marcó - Messi - Morales
Pérsico - Pichetto - Rossi - Rozín - Shocklender
Sebreli - Tenembaun/Zlotogwiazda - Tognetti - Los Otros