Páginas

lunes, 25 de enero de 2016

La fábula del Oso

Había nacido para cosas grandes, predestinado incluso por su apellido: Buenanueva, es decir, Evangelium. Hasta su físico -un poco más que corpulento-, lo animaba a la grandeza, tanto es así, que sus amigos lo llamaban el Oso. Se hizo cura en la arquidiócesis de Mendoza y, en medio de la progresía constitucional de su clero, él era conservador. Fue designado rector del seminario y, amante de la liturgia como era, alentaba el gregoriano entre los seminaristas y hasta les prohibía entrar con zapatillas al templo. En su momento, se mostró gran defensor del papa Benedicto XVI e, incluso, llegó a alentar discretamente la celebración de la misa tradicional en la diócesis. Sentido común y nada de otro mundo, por cierto, pero para quien escasamente podía ser catalogado de línea media, todo esto lo convertía en un cura interesante y prometedor.
Y la promesa tomó aún más cuerpo, si esto fuera posible, cuando fue elegido por el papa Ratzinger como obispo auxiliar de Mendoza, y desde el primer momento mostró que lideraría una línea conservadora: se opuso tenazmente al arzobispo y ordenante de su consagración, el odioso Mons. Arancibia, quien prácticamente le había prohibido que se hiciera escudo episcopal, ya que no era más que una rémora de épocas feudales. Pero el P. Sergio Buenanueva, el Oso, se puso firme y se ordenó con lema, escudo, faja de moiré y filetata.
Pero las cosas cambiaron cuando llegó el fatídico marzo 13 del 13. Como la inmensa mayoría de obispos argentinos, que detestaban discretamente al cardenal Bergoglio, y a la vez le temían, se permitió inicialmente unos cuantos chistes e ironías, que comentaba a sus allegados, dejando ver la distancia que lo separaba del nuevo papa. Pero las cosas cambiaron cuando Francisco lo eligió obispo de, justamente, la diócesis de San Francisco, ubicada en los contornos de Córdoba. Una jurisdicción pequeña y sin ninguna importancia, pero serviría para un despegue que, quizás, podría llevarlo a la púrpura. Y así, el Oso se fue poco a poco alineando con el bergoglismo. Se volvió un mediático-virtual, manteniendo al rojo vivo sus cuentas de Tweeter, FaceBook, blog y cuanto recurso más que le permitiera notoriedad.
Y lo que quería Mons. Buenanueva era ser notorio sobre todo en Roma, donde sabía que lo estaban midiendo. Había que aprovechar el momento, no dejar pasar la oportunidad y así, empezó a desparramar elogios a Francisco a diario, a troche y moche, a tiempo y a destiempo. Era insólito para todos lo que lo conocían. ¿Era posible que el Oso hubiese dado tal golpe de timón? 
En realidad, y bien mirada la cosa, los elogios no eran tanto al pontífice cuanto a sí mismo. Lo que mostraba en la cámara -o en la selfie de la que es muy adicto- , era que él, Sergio Buenanueva, era la encarnación misma de los postulados bergoglianos. Y la política, parece, le empezó a redituar pronto ya que se posicionó muy bien en la Conferencia Episcopal Argentina, presidiendo la CEMIN o Comisión de Ministerios, tal vez la comisión más importante del episcopado si por proyección se mide. 
Y fue justamente este puesto el que le permitió que hace apenas dos semanas haya viajado a Roma a visitar el Colegio Argentino, donde estudian los curas de diversas diócesis del país. Era una visita formal y apostólica, que culminaba con un encuentro en el Palacio Apostólico con el mismísimo Papa. El encuentro seguiría el protocolo previsto, lo cual implicaba que Su Excelencia, como presidente de la CEMIN, leería un discurso ante la augusta figura del Romano Pontífice. 
El Oso se preparó con tiempo. No es muy inteligente, pero se las arregló para redactar, después de pulir y pulir, día tras día y noche tras noche, una alocución ampulosa y relamida. Dicen los indiscretos que pasó los últimos días horas enteras delante del espejo midiendo no solamente cada palabra y cada entonación sino también cada gesto. ¿Quién decía? Podía ser que volviera hecho arzobispo.Y así, tal como indica el protocolo vaticano, Mons. Buenanueva presentó con antelación el discurso en la Oficina vaticana, de lo más orondo con su obra de oratoria digna de Bossuet.
Y llegó por fin el día del encuentro. Y apareció Bergoglio en la Sala Clementina, con andar desacomodado y faja caída. Simulando una sonrisa, saludó a todos los curitas estudiantes argentinos. Y se sentaron todos. Su Excelencia sabía que había llegado la hora de su gloria. Desenrolló su panegírico, miró al Pontifex Maximus cual cónsul romano redivivo, o cual nuevo Arístides en espera de su corona de laureles. Carraspeó un poco a fin de clarificar su voz… y sucedió lo imprevisto. Las musas lo abandonaron, y con ellas se fueron todos los faunos y dioses menores que merodeaban por los mármoles clementinos.
Bergoglio le hizo un ademán con su mano derecha abierta, barriendo el aire de arriba hacia abajo, y le espetó en voz alta: “Dejá eso; ya lo leí. Dejame charlar un rato con estos buenos muchachos”. 
Y el Oso, encinchado en violeta episcopal, tuvo que sentarse entre confuso, colorado y lloroso. Y allí se quedó, achicado cual osito de peluche, mientras el Papa pasó una hora y media conversando con los curas, sin mirarlo siquiera una vez, en un ninguneo expreso y elocuente para todos.

Moraleja:
Esta anécdota verídica y muy reciente viene bien para obispos, curas y hasta laicos: no le laman más las botas ni le chupen más las medias a Bergoglio. No sólo es una actitud vil, baja y rastrera, sino que es absolutamente ineficaz. El personaje podrá ser psicópata pero, justamente por eso, no es tonto y se da cuenta enseguida quiénes son los serviles que quieren sacar partido con sus halagos. Y no le gusta nada. Y se venga. Y les hace morder el polvo, como al Oso Buenanueva quien, previsiblemente, terminará sus días como Mons. Taussig, que hizo lo mismo que él, en una diócesis de cuarta categoría. 

Reflexión:
Se entienden los temores que padecen obispos y curas. Se entiende la dificultad de sobrevivir en estos tiempos. Nadie les pide extremo heroísmo. No sería justo. Nadie está obligado a ser un héroe (aunque un obispo me parece que sí). Pero resulta muy canalla subirse al elogio desmedido y tan abiertamente hipócrita. Da pena y vergüenza ajena verlos, y pescarlos, in fraganti en una doble vida de apóstoles disidentes, conscientes de los disparates de Francisco, junto a un servilismo infame, que recuerda a los aplaudidores compulsivos que rodeaban a Cristina Kirchner en sus apariciones. Y es dos veces penoso ver que terminan resbalando sobre su propio rendezvous para risa de todos. 
Un papelón.

26 comentarios:

  1. A mi también me da mucha vergüenza Pero me alegro por su alma. A lo mejor recapacita y vuelve a ser lo que fue. Un buen Oso.

    ResponderEliminar
  2. El oso bueno, realmente bueno, escribe en inglés:

    corbiniansbear.blogspot.com

    ResponderEliminar
  3. La mente de los clérigos es un misterio. ¿Para qué cornos quieren "hacer carrera"?. ¿Qué significa "hacer carrera" para un cura? ¿Significa algo? Todas estas cosas son una sorpresa para mí. Siempre pensé que para cualquier cura debería ser una especie de desgracia este tema de los "ascensos", una especie de obstáculo o prueba, y que no tener familia era una excelente razón para no necesitarlos.
    En fin, es algo muy humano, quizás deba ajustar mi percepción sobre estos tipos. Son tan miserables como cualquiera, o peores.

    ResponderEliminar
  4. Don Wanderer, no le parece conveniente poner entre sus blog favoritos
    el de WWW.CATAPULTA.COM.AR ??? Transcribo parrafo de la última entrada, sobre el sermón de Santa Marta contra los obstinados contumaces, o sea NOSOTROS!

    Las invectivas van dirigidas a “los cristianos detenidos y obstinados”, sin identificarlos, pese a acusarlos de pecados graves como “idolatría, rebelión y adivinación”.

    Tengo para mí que los “detenidos y obstinados” son quienes se oponen a todos los despropósitos de Bergoglio, sean tradicionalistas o meramente conservadores, de corazones “cerrados”. Quizás sea el caso del cardenal Bagnasco, arzobispo de Génova y presidente de la Conferencia Episcopal italiana, a quien le suspendió una audiencia, después de sus expresiones contra las uniones civiles entre homosexuales y de su público apoyo a una marcha en defensa de la familia cristiana.

    Seguramente pronto tendremos más novedades del Bergoglio real, ese que quiere implantar a la fuerza sus propias “novedades” y sus particulares “costumbres renovadas”

    ¿Acaso no acaba de liquidar, como si nada, la venerable rúbrica del lavatorio de pies?

    ResponderEliminar

  5. Genial, don Wander... un post con la cuota justa de ácida ironía.

    Me imagino la cara del oso de peluche !!!

    Me hizo acordar al extraordinario cuento LOS TEOLOGOS, de Borges,

    que todo católico debería leer, porque es una obra de arte.

    ver

    http://www.apocatastasis.com/los-teologos-jorge-luis-borges.php#axzz41CLAd1A9

    ResponderEliminar
  6. Insignificante al lado de Mons Jorge Torres Carbonell.
    Hace años en la asamblea de los mayores del Valhalla se discutió cambiar el dragón de las proas de nuestras naves por un busto de este Monseñor, pero por primera vez un frío nos recorrió las espaldas de todos los presentes en el Thing pensando que en medio de la travesía giraría su cuello y nos devoraría a todos por completo.
    El Oso, todo un panda al lado de este Dragón.

    Drakkar

    ResponderEliminar
  7. O sea que con Benedicto se hacia el oso tradicional, y con Francisco se hace el oso modernoso, todo por subir en el escalafón según sople el viento. Que triste vivir así no? y encima ni recompensa en este mundo tiene, pésimo negocio...

    ResponderEliminar
  8. Preparaos para la peregrinación a Suecia Francisco va a ir a Suecia a presidir la celebración junto los luteranos de los 500 años de la reforma de Lutero.

    ResponderEliminar


  9. Por favor ,

    cual es el criterio para medir la categoria de las Diocesis ..... ?

    ResponderEliminar
  10. Sanrafaelino orgulloso25 de enero de 2016, 17:57

    ¿Cuál es el criterio para medir las categorías de las ciudades? Lo única eu falta es que usted, Wanderer, venga a decir que la ciudad de Rosario es más importante que la ciudad de Villa María, o que ciudad de la ciudad de Tucumán es más importante que la ciudad de Chilecito? ¡Qué disparate! Si con el papa Francisco todos somos iguales.

    ResponderEliminar
  11. Wanderer:

    En agosto llega a la edad de renuncia Cardelli, de San Nicolas... ¿Se sabe cual es el estado de la diocesis y que le espera en la era post-Cardelli? ¿Es un obispo "amigo" de Bergoglio o de los que estaban del otro lado en la epoca de Primado?

    ResponderEliminar
  12. Anónimo de las 16:10,
    y eso que Lutero era muy incorrecto políticamente. Destiló veneno contra los judíos, y también contra los más humildes (durante la Guerra de los Campesinos, pidió a los nobles que los exterminaran como a perros rabiosos).

    ResponderEliminar
  13. Pregunto para que alguien me ilustre.
    El motivo que llevó a San Ignacio de Loyola a fundar la Compañía de Jesús ¿No había sido el de combatir la reforma protestante?
    Si el Papa pertenece a la orden jesuita, ¿cómo se entiende que le rinda homenaje al máximo exponente de la Reforma?
    Konfuzzo Einmisericorde, el preguntón de las cosas nuestras.

    ResponderEliminar
  14. Mi estimado Wanderer, su de panqueques hablamos, lo de Koch con los luteranos es mundial. Un fiel ejemplo de rastreria y caradurez.

    El zorzal

    ResponderEliminar
  15. pobre buenanueva. o sea que básicamente le hicieron "osssssoooo..." comos e dice por estos lares.

    hosue.

    ResponderEliminar
  16. Estimado Konfuzzo Einmisericorde,
    En realidad, es un mito que en la intención primigenia de San Ignacio hubiera estado el combate contra la herejía protestante. Más bien se trató de un típico ideal español de Cruzada, continuando la obra de la Reconquista, probablemente queriendo llevarla hasta Tierra Santa. Fue el papado el que asignó a la Compañía esta misión de combate a la Reforma, aprovechando convenientemente esa disposición total hacia la misión encomendada por Roma que Ignacio sí le imprimió a sus hijos, con el famoso cuarto voto.

    ResponderEliminar
  17. En la mayoría del clero de cada diócesis pasó eso... El querer chuparle las medias al Orco para estar cada vez más cerca de la Vaticueva... Vamos gente, esto paso en todos lados... Tampoco que el pobre Oso es el Burke argentino. Saludos cordialmente desde las catapultas pampeanas.

    ResponderEliminar
  18. Miren, ser cura en estos tiempos y "aislarse" un poco del efecto Francisco no es tan difícil.

    Basta con predicar el Evangelio, leer y enseñar la doctrina de siempre según el Catecismo del ´92, celebrar la Eucaristía con piedad, confesar bien a la gente, visitar los hogares y especialmente a los enfermos.

    Todo esto sin necesidad de citar nunca -o casi nunca- a Francisco.

    Por propia experiencia, les digo que la gente no comenta ni cuestiona nada, cuando se la atiende bien y se le da alimento sólido.

    Es cierto que esto puede funcionar en una ciudad o pueblo chico, no sé cómo será en las grandes, pero creo que debe ser igual.

    ResponderEliminar
  19. Lo que ha dicho Daniel es así. Hacer las cosas bien y la gente ni se fija en el Papa. No lo citó, apenas lo nombró en su momento de la misa y ya. Hay que ser un poco astutos cuando alguien pregunta por alguna frase, ya vendrá el sucesor.

    ResponderEliminar
  20. Nada nuevo bajo el sol:
    "Ciertamente los pastores actuaron como unos insensatos,porque salvo un número muy reducido que fue despreciado por su insignificancia o que resistió por su virtud, y que había de quedar como una semilla o una raíz de donde renacería de nuevo Israel bajo el influjo del Espíritu Santo, todos cedieron a las circunstancias, con la única diferencia de que unos sucumbieron más pronto y otros más tarde; unos estuvieron en la primera línea de los campeones y jefes de la impiedad, otros se unieron a las filas de los soldados en batalla, vencidos por el miedo, por el interés, por el halago o lo que es más inexcusable, por su propia ignorancia".
    San Gregorio de Nacianzo,héroe antiarriano. Carta escrita en el 371.

    ResponderEliminar
  21. "En la mayoría del clero de cada diócesis pasó eso..."

    Disiento con la afirmación.
    Conozco al menos tres diócesis (del interior del país), y les diré que el "porcentaje" de obsecuencia francisquista es del 20% más o menos. El 80% restante se reparte entre una cierta indiferencia y siempre hay alguno que es más "opositor".

    El año pasado, por ejemplo, hice la prueba de mirar los perfiles de facebook de muchos curas de una diócesis el día del cumpleaños del Papa. Para mi sorpresa, de unos 12 que habré mirado, solo uno publicó algo. Ni el obispo había publicado.

    ResponderEliminar
  22. Un punto que no se tiene en cuenta es que, en general, el episcopado argentino está compuesto por personas que, fuera de la estructura eclesiástica, no pasarían de empleado de comercio. No tienen mayor horizonte cultural. Se ven de golpe teniendo que actuar en todos los niveles sociales y solo están preparados para el bajo y el medio-bajo, culturalmente hablando. La formación clerical no les da una visión humana amplia, sino muy reducida. Casi técnica, los seminarios y facultades clericales son una ENET . Actualmente es muy raro el cura u obispo que pueda mantener una conversación fuera de lo estrictamente intraclerical o de lo que trae el diario y la televisión.
    Para peor los nombramientos de los obispos los hacen los que ya son obispos. Lógicamente nunca eliogen a un sacerdote con mayor preparación, les huele raro. Es más se piensa que el modelo de buen sacerdote es el que no entienda nada más que los asuntos pastorales mas ramplones. Son pastores de mirada corta.

    ResponderEliminar
  23. Viene a cuento una anécdota de Castellani respecto de la visita de Don Orione cuando espetó(cito de memoria): "Aquí agarran a un negrito de la villa, lo quieren hacer sacerdote y les sale UN FETO CON ALAS".

    No estaba equivocado. Lamentablemente esta bendita Argentina nació como un aborto de España, sin prosapias, sin épicas, sin... eso sí, "pizza, faso y birra".

    Que Dios nos ampare.

    ResponderEliminar
  24. ¡E viva Chile!

    A partir de este año, el 17 de mayo, las escuelas de Chile deberán celebrar el «Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia». La Ministra de Educación de ese país, Adriana Delpiano al hacer el anuncio en diciembre reciente pasado, dijo que ese nuevo calendario educativo debe garantizar «un enfoque inclusivo»:

    «El desafío ahora no sólo es avanzar en su reconocimiento y comprensión, sino además en su valoración como parte constitutiva de nuestra propia identidad social, así como elementos de los cuales todos y todas pueden aprender».

    http://adelantelafe.com/triunfo-del-rito-de-la-sodomia/

    ResponderEliminar
  25. Wantherer; además de este blog Ud. debiera tener uno netamente de humor. Ya no se si reir o llorar con sus artículos.
    Mejor seamos santos ...y locos, asi no le interesamos a nadie; ni nos saludn en la parroquias para no quedar mal, ( o para no entrar en crisis al entrar en contacto con nosotros). Entonces jamas tendremos la ¿oportunidad? (O LA PRUEBA), de tener que "quedar bien" con quien sea), para obtener un puestito.
    SEAMOS LIBRES LO DEMAS NO IMPORTA NADA.

    ResponderEliminar
  26. Muy bueno blog todavia deberias tener-lo tambiém en inglés pues tantos en otras partes del mundo buscan una visión amplia de lo que hacia Bergoglio en Argentina antes de "hacer carrera" como Papa.

    ResponderEliminar