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jueves, 4 de febrero de 2021

Una carta sobre la misa del P. Bruckberger, o.p.

 

El genial p. Bruckberger o.p. -escritor, traductor, guionista y director de cine-, publicó en Le Figaro del 24 de enero de 1975, hace 46 años, esta carta. Los obispos franceses de ese momento están todos muertos. Los que los sucedieron, son iguales, o peores.   


Ya no son los ateos, los anticléricales, los librepensadores, los sin Dios, los que quieren a todo precio despojar a los fieles de lo que tienen de mas precioso, son obispos los que se dedican a esta tarea.

¿De qué se trata? Mientras que las iniciativas litúrgicas mas anárquicas, mas profanadoras pululan por doquier en nuestras iglesias y hasta en nuestras catedrales mas venerables, con el consentimiento y a veces la participación de ciertos obispos, resulta que a los ojos de los obispos franceses, un solo rito, una sola liturgia, un solo modo de celebrar la misa queda formalmente prohibido y prácticamente excomulgado: la misa tradicional llamada de San Pio V, o sea la misa celebrada en la Iglesia latina desde hace quince siglos. De este modo, el cardenal-arzobispo de Paris acaba de desaprobar la misa de la sala Wagram, celebrada cada domingo por monseñor Ducaud-Bourget, según dicho rito.

¿Por quién nos toman nuestros obispos? También nosotros conocemos los textos. Sabemos que el nuevo misal de Pablo VI queda simplemente autorizado, no impuesto. Sabemos que jamás Pablo VI ha prohibido la celebración de la misa según el rito de San Pío V. Sabemos que el Concilio, a su tiempo, y el Papa mismo han considerado el latín como la lengua oficial de la Iglesia. Sabemos que el Papa no para recomendando el uso del latín y del canto gregoriano. Sabemos que cuando ha publicado su misal en el siglo xvi, el Papa Pio V, en su Constitución apostólica, ha promulgado al mismo tiempo un indulto perpetuo para todo sacerdote, autorizándole, sin restricción de tiempo, de espacio, a celebrar la misa segûn este rito, poniéndole expresamente y perpetuamente a cubierto de toda sanción. Sabemos que dentro de la Iglesia católica lo que un Papa ha establecido solemnemente, tan solo otro Papa puede deshacerlo, empleando el mismo procedimiento y la misma solemnidad. Y que, en lo que atañe al misal de San Pio V no se ha hecho nada parecido ni esta en perspectiva.

Por testamento, Georges Pompidou ha exigido funerales en latín.. Como era presidente de la República, le han sido concedidos. Hoy en dia, un cura puede prestar su iglesia a musulmanes, a budistas, a tibetanos, a patagones, a «hippies», a las papúes y a los que no lo son, a chicos, a chicas, a ambiguos, a ambivalentes, a ambidextros, a anfibios, a ambulantes; pero, ¡ay!, si un infeliz sacerdote quiere celebrar allí la misa para la cual esta misma iglesia ha sido construida —por el pueblo, no por los curas—, si quiere celebrar y si el pueblo francés quiere asistir a la misma misa que ha sido celebrada allí desde hace siglos, los anatemas episcopales se fulminarán contra ellos.

Y son los mismos obispos que nos hablan de ecumenismo, de pluralismo, de tolerancia. Y es verdad que para todos los del exterior son pura miel. Para nosotros solos, sus hermanos en la fe o el sacerdocio, sacan las garras y se vuelven despiadados. ¡Ojo! iQue no se fíen! Montesquieu dijo: «Cuando solo se quieren esclavos buenos, solo se obtienen hombres viciados!».

Pablo VI ha abierto solemnemente las puertas del Año Santo, que ha proclamado «año de la reconciliación». Los nuevos obispos, los nuevos sacerdotes están dispuestos a reconciliarse con el Diablo, pero con la energía mas extrema, con el rigor mas inflexible cerrarán las puertas del Año Santo a nuestras narices, tendrán echado el cerrojo para una sola categoría de parias, los cristianos y los sacerdotes que permanecen fieles a la antigua liturgia; a éstos los rechazarán sin compasión.

"Santo Tomás de Aquino nos afirma que la Eucaristía es el bien común de la Iglesia católica. Cuando se destruye este bien común es la Iglesia entera que se desintegra.

Si no es tal desintegración lo que se desea, que nos dejen en paz —y en nuestras iglesias, edificadas por el pueblo francés al cual pertenecen tanto como a los sacerdotes—, que nos dejen practicar un rito milenario, donde se expresa perfectamente la fe de nuestros antepasados, la fe católica que no ha cambiado. Como escribe Henri Bergson: «No hay religión sin ritos ni ceremonias. Sin duda emanan de la creencia, pero repercuten inmediatamente sobre ella y la consolidan». Trastornándolas, corre peligro de ser destruida.


Raymond-Leopold BRUCKBERGER, O. P.


Traducción de A. Roig publicada en ¿Qué pasa? , de Madrid, año XII, n. 587, 

29 de marzo de 1975

45 comentarios:

  1. Estimado Wanderer, hace varias entradas que vengo viendo un interés más marcado (más de lo usual, digo) en proponer estos temas polémicos. Entre sus lectores hay de todos los colores, pero en general hay acuerdos. Este tema de la Misa no es uno de ellos. Predigo entre los comentarios una retahíla de opiniones que, como en posts anteriores, van desde discusiones por el tema de la lengua vernácula, la protestantización del Misal de Pablo VI, las taras de la fraternidad, etc. El blog es suyo, y sería aburrido sólo hablar sobre lo que todos están de acuerdo. Pero mi impresión es que esta fijación (o llámela como ud. quiera) con la cuestión termina siendo una discusión que realmente no es relevante para el momento. ¿Ud. piensa verdaderamente que el problema de la Iglesia pasa por el (sin dudas injusto) desprecio que los obispos muestran por el VO? He leído sus opiniones sobre la validez del NO, y entiendo que no comparte las posiciones más contrarias al mismo.
    La inmadurez afectiva y espiritual apabullante (lo conozco de primera mano) de los obispos, sacerdotes y seminaristas que pueblan las parroquias y catedrales, la extensión de la homosexualidad entre el clero incluso entre la alta jerarquía, la incapacidad de nuestras Universidades por presentar, en números importantes, una alternativa intelectual y cultural al posmodernismo omnipresente, el derrumbe de la unidad en las familias cristianas, el avance del cristianismo no católico y de otras religiones en Europa y América... ¿Todo eso se solucionaría con anular la reforma del 69, o incluso el VII? No ignoro que su respuesta es negativa. Ya lo dijo muchas veces en posts anteriores. Por eso no entiendo esto de seguir con la cuestión del Misal como si realmente ese fuera el problema grave en la Iglesia. La vuelta a la Iglesia pre Concilio es imposible. Y menos mal que es así. Hay quienes parecen pensar que en el 60 la Iglesia era igual a la del siglo XIII (y que ésta era igual a la del siglo III). Las múltiples taras que la afectaban son la raíz de lo que vemos hoy. No se entienda esto como una crítica al lefebvrismo, que tendrá sus cosas como todos, pero que también se paró valientemente ante atropellos injustos.
    Como siempre, la Iglesia necesita, de manera urgente, volver a la Tradición, reformarse mirando a Cristo y sus apóstoles. Pero de una manera nueva, sin nostalgias indebidas ni provincialismos ideológicos. Cuando eso suceda (si hay tiempo para que suceda), los debates por el lugar donde fue compuesta tal o cual Plegaria Eucarística, la discusión por si la guitarra sí o la guitarra no, y el debate por las lectoras mujeres, van a ser parte de las investigaciones eruditas de historiadores eclesiásticos.

    Por otro lado, la continua aparición de posts de color crítico, polémico, terminan siendo el caldo de cultivo para que aquí suceda lo mismo que en los comentarios de cualquier pasquín de noticias cotidianas: todos son expertos en todo, y empiezan a volar las puteadas por todos lados. Si algún desprevenido entra por error aquí creerá que está leyendo intercambios de la revista de Rial.

    Lo saludo con afecto,

    G.

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    1. Postulado modernista: "...no entiendo esto de seguir con la cuestión del Misal como si realmente ese fuera el problema grave en la Iglesia. La vuelta a la Iglesia pre Concilio es imposible."

      Postulado católico: "...no entiendo esto de seguir con cuestiones que no sean la Misa, (corazón de la Iglesia y medio por el cual se obtiene todo remedio), como si lo otro fuera el problema grave de la Iglesia. La vuelta a la iglesia pre Concilio es posible (Rusia se convertirá y habrá un tiempo de paz... Satanás será encerrado por mil años, en los que reinará Cristo... Tan católico como Fátima y las Escrituras)

      Esteban

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  2. Creo, a mi entender, que la nota hace referencia al post anterior y no como una propuesta de solución integral a los a problemas de la Iglesia. Por cierto, el problema liturgico no es una cuestión menor, sino central. Pero bueno,es tal la dimensión de la crisis que una cuestión como la liturgica pareciera ser meramente periférica. Por cierto y en el marco en el que se publicado esta nota, a mí me pareció muy oportuna. Saludos.

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  3. Muchas gracias por publicar este escrito del P. Bruckberger. Me parece que plantea un tema de gran actualidad, pese a que fue redactado hace casi cincuenta años.

    El rito de la Misa es el centro de la Religión Católica y, si bien es cierto que no bastaría con regresar al rito llamado Tridentino para resolver los múltiples males que aquejan a la Iglesia y al mundo, sí sería un buen comienzo.

    Como lo apuntó magistralmente Dom Guéranger, los enemigos de la Iglesia la han atacado continuamnte intentándo cambiar la liturgia con diversos pretextos para luego invertir el conocido adagio latino lex credendi, lex orandi y así lograr cambiar la doctrina a través de una liturgia adulterada.

    En la actualidad hay millones de cristianos que, sin saber se han convertido o están en proceso de convertirse en herejes. Y la ignorancia, que no es una justificación, es la causa de ello.

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  4. Estimado G.,
    Sí, yo creo que el primer problema de la Iglesia es la destrucción de su litúrgica por la reforma del Vaticano II. Es el problema central; el corazón de sus problemas.
    Usted menciona con mucha razón otros problemas gravísimos:
    "La inmadurez afectiva y espiritual apabullante (lo conozco de primera mano) de los obispos, sacerdotes y seminaristas que pueblan las parroquias y catedrales, la extensión de la homosexualidad entre el clero incluso entre la alta jerarquía, la incapacidad de nuestras Universidades por presentar, en números importantes, una alternativa intelectual y cultural al posmodernismo omnipresente, el derrumbe de la unidad en las familias cristianas, el avance del cristianismo no católico y de otras religiones...".
    Pero un problema aún mayor sería pretender resolverlos con medios y una mirada puramente humana. Si usted los analiza uno a uno, verá que ellos podrían ser enfrentados contratando una buena consultora y empleando a eficientes CEOs que gestionaran a la Iglesia en su crisis.
    Pero los problemas que usted menciona deben ser resueltos por Dios, y la Iglesia debe dedicarse a cumplir su función: dar culto a Dios y santificar a las almas a través de los sacramentos, y para estas dos misiones esenciales se necesita la restauración de la liturgia.
    Por supuesto que no tengo pensamiento mágico y que no creo que, si de un día para otro se volviera a la liturgia tradicional, todos los problemas se solucionarían. Más aún, creo que si la liturgia no se hubiera reformado en el Vaticano II la mayor parte de los problemas que ahora tenemos, también los tendríamos. Pero sería mucho, pero mucho más fácil "volver a la Tradición, reformarse mirando a Cristo y a sus apóstoles" --como usted reclama--, que con la liturgia nueva. No es posible volver a la Tradición sin volver a la liturgia de siempre, que es su testigo más vivo y tangible.

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  5. Me permito traducir y copiar acá algo que leí hace unos días y creo que viene al caso. (Aclaro que "Wanderer" es un periódico católico estadounidense.) [Original: https://remnantnewspaper.com/web/images/2019/von_hilde_002.jpg]

    27 de abril de 1970

    Estimado Sr. Alphonse Matt:

    Le agradezco mucho por su amable carta. Pero creo que existe alguna clase de confusión. Usted asume que el novus ordo missae y especialmente las rúbricas constituyen un cambio que me produce un dolor meramente personal al reemplazar algo muy bello y perfecto por algo menos bello y menos perfecto. Pero desafortunadamente es mi convicción que el novus ordo missae es el más grande error pastoral y que sus consecuencias para la Iglesia pueden ser desastrosas.

    Coincido sin embarco completamente con usted en que es un problema grave si uno debe criticar públicamente o sólo intra muros. En lo concerniente a este problema cada uno debe seguir su consciencia. Pero francamente no puedo entender que usted no sólo se abstenga de la crítica pública del novus ordo missae sino que hace del "Wanderer" un instrumento para propagar y elogiar el novus ordo. Usted incluso sugiere en su carta, querido Sr. Matt, que yo debo unirme a esta propaganda. Como usted dice que acuerda con mi artículo en "Triumph" en el cual remarco que la obediencia a las decisiones prácticas del Papa no implica su aprobación, es difícil para mí entender por qué usted espera de mí que me pronuncie dando una aprobación unívocal a algo que parece ser, desde el punto de vista puramente religioso, una decisión práctica "suicida". No creo que una mera lealtad al Papa actual quien no actúa contra aquéllos que destruyen la Fe católica diariamente cada vez más -como Kueng, Schillebecks, Padovano, Greeley y muchos otros- y quien no usa de los medios mediante los cuales la Iglesia sobrevivió 2000 años: anathema y excomunión,pueda preservar la Fe católica sin mancha.

    Querido Sr. Matt, es doloroso para mí estar en desacuerdo con usted debido a mi sincera admiración por el "Wanderer" a través de los años pasados y nuestra cálida unión personal en Cristo. Este desacuerdo, sin embargo de ninguna forma debería afectar nuestra amistosa relación.

    Fielmente suyo en Cristo,

    Dietrich von Hildebrand

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  6. Acertado artículo W.

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  7. 1ra Jornada Internacional de la Fraternidad Humana
    Premiación del Director General de la ONU y de una Madre que perdió a su hijo en la guerra
    Bergoglio habla con ese tonito suave que no muestra el lobo que es.
    40 minutos el video, se los recomiendo

    https://www.youtube.com/watch?v=jGcytOGqCH4&feature=youtu.be

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  8. Halle en Internet un sitio de misa vetus ordo o forma extraordinaria en vernácula:

    https://www.youtube.com/channel/UCgmBAua_d3sul_YuNpMxRbQ

    ¿Qué calificada opinión os merece a vosotros?

    CyF

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  9. Del autor de "El caballo de troya en la ciudad de Dios", el primer alegato serio contra Vaticano II, no parece poca cosa: "es mi convicción que el novus ordo missae es el más grande error pastoral y que sus consecuencias para la Iglesia pueden ser desastrosas".

    En esta convicción lo acompañanan, claro está, una multitud de cabezas, desde Romano Amerio hasta J.R.R. Tolkien, por nombrar a solo dos.

    ¡Ah! Y Bruckberger.

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  10. Estimados, voy a dar mi opinión siendo un católico conservador y de derecha (no soy tradi militante), formado en el Opus Dei en la sana Doctrina. Amo la Misa en Latin de la forma extraordinaria aunque no la frecuento habitualmente. De hecho aprendí mucho antes el latín en el Opus Dei en donde se celebra en ese idioma la Misa NO. Amo la Misa tradicional porque me recuerda a mis años de infancia y la espiritualidad que se vivía en esos años 60. Mi sueño es que en las iglesias, nuestros curas celebren la Misa NO en Latin al menos 1 vez por domingo. Pero mi sueño es imposible, ya que los curas actuales no aprendieron latin en el Seminario y ni les interesa. Por carácter transitivo, sería aun mas imposible que se vuelva a la Misa tradicional. Es una causa perdida. Bergoglio se pone contento que los católicos que creemos en la Verdadera Doctrina concentremos nuestros esfuerzos y desvelos en el tema de la Misa Tradicional dejando de lado el movimiento de desacralización y herética Doctrina que quiere imponer a la Iglesia junto a sus fieles pastores con olor a oveja.

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    1. Un humilde consejo, póngase de acuerdo consigo mismo.
      Hilbert

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  11. El modo perfectamente propio de ejecer el amor a Dios (la caridad) es latréutica, impetratoria, propiciatoria y eucarísticamente en la Santa Misa.
    Y amar a Dios sobre todas las cosas es el núcleo de la caridad.

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  12. Estimado Wanderer (et alia), les agradezco sus respuestas. Respecto de la asociación entre vuelta a la Tradición y la vuelta al VO (o Misa de S. Pío V, o Misa de siempre), creo que no comparto la idea de que hay un corte que haría que la segunda se haya separado de la doctrina católica. Como nota personal, hace unos 15 años más o menos asistí por primera vez a una Misa VO. No sabía casi nada de latín. Me sorprendió encontrarme con un rito que reconocí inmediatamente, y que no me pareció que fuera muy distinto de la Misa NO. Más allá de la orientación del sacerdote, y de la lengua, salí convencido de que había asistido a una variación de lo que ya conocía. No niego ni afirmo que la Misa pre reforma litúrgica no sea más bella o que haya sido un error grave realizar la reforma como se realizó. Sólo digo que el supuesto de que la Tradición litúrgica se quebró con el misal del 69 es algo que no comparto, y que creo que habría que justificar antes de afirmar algunas cosas con tanta seguridad.
    Si uno lee Sacrosantum Concilium no está leyendo algo que se aparte de la Tradición. ¿Es factible pensar que sin reforma no se habría dado la debacle litúrgica que estamos viendo desde hace décadas? ¿Hay algo en el Misal de S. Pío V que lo hace inmune a la deformación que vemos respecto de la Misa de S. Pablo VI? Hace poco aquí se citó un artículo que hablaba de que la diferencia entre el VO y el NO era que el NO "permite" una celebración reverente, mientras que el VO sería esencial y necesariamente reverente. No es posible leer los textos conciliares sobre el tema y pensar que allí están contenidas las barbaridades que se ven por todos lados hoy. Y tampoco es posible pensar que el Misal antiguo tiene alguna cualidad mágica que lo haría inmune a sacerdotes y comunidades que se apartan de la recta doctrina. La reverencia en la celebración depende del sacerdote que la realiza (y también su comunidad), que respeta las rúbricas y sobre todo es consciente de la relevancia de lo que hace. Por supuesto, la reforma nos privó de la posibilidad de ver qué hubiera pasado en la Iglesia contemporánea, con los sagrados ritos según la forma antigua. Mi apuesta: todo hubiera sido exactamente igual. Hubiera habido "experimentos" litúrgicos contra la letra del Misal, que hubieran sido protestados por tres gatos locos, para ser ignorados por los obispos y autoridades superiores.
    A diferencia de lo que algunos comentaristas sugieren, no pienso que el problema litúrgico sea "periférico" a la crisis de la Iglesia. Lo que digo es que el problema litúrgico no está en la reforma del 69, que considero que no toca a los aspectos fundamentales o, pongámoslo así, tradicionales de la Misa. El grave problema litúrgico tiene como raíz, en mi opinión, cuestiones extra litúrgicas: la lista que di en el comentario anterior es parte de ello. El argumento fundamental que tengo para esto es que los desmanes actuales fueron llevados adelante, inicialmente, por obispos, sacerdotes, religiosos/as formados en la liturgia pre 69. Todos los problemas que enumeré ya existían. El Misal nuevo no. Algo estaba podrido en la Iglesia.

    Por último, estimado Esteban, en mi comentario, que ud. cita, yo hablo del Misal. Ud. lo contrapone a la Misa. Evidentemente no son lo mismo. La discusión no es si la Misa es el centro de la vida sacramental, sino de si la reforma del Misal es la causa, al menos principal, de la crisis actual. Además, su identificación de la Iglesia pre Concilio con la Iglesia parusíaca es exactamente una de la cosas que discuto. Ud. piensa que cuando Cristo vuelva va a resetear a la Iglesia al día antes del inicio del Concilio. Yo pienso que cuando Cristo vuelva va a hacer algo mucho más drástico.

    Los saludo con afecto,

    G.

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    1. Estimado G.,
      Un análisis punto a punto de las oraciones y rúbricas del Misal VO 1962 y el NO 3er ed. typ., deja a este último en muy mala condición. Hay suficiente bibliografía al respecto.

      Slds.
      El Ignoto

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    2. "...su identificación de la Iglesia pre Concilio con la Iglesia parusíaca"

      No la identifico. La crisis actual es la apostasía universal. Cuando llegue el tiempo de paz será cesará la apostasía. El sacrificio perpetuo volverá a los altares como profetiza Daniel ¿Cree que volverá aquel rito de corte protestante? No amigo...

      Esteban

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    3. Sr, creo que la relación entre misal y misa es como la materia y la forma, o como la causa y el efecto. No sé. Pero ud las separa y sin entender mucho veo que no está bien

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  13. Estimado Wanderer: No comparto en absoluto la opinión de quienes sostienen que la cuestión del Novus Ordo es una cuestión irrelevante y que la mal llamada Reforma litúrgica promovida por el CVII fue algo inocuo. En la carta del Padre Bruckberger que Vd. transcribe, éste sólo reclamaba libertad para poder seguir con la Santa Misa de siempre, pero el problema es de mucho mayor calado. Me limitaré a algunas citas de autoridad por no extenderme abusando de su hospitalidad.
    Comentaba recientemente el profesor Kwasniewski: “Es frecuente encontrar sacerdotes conservadores que hacen afirmaciones del siguiente tenor: “No fue la reforma litúrgica lo que desencadenó la crisis postconciliar en la Iglesia; lo que trajo el caos litúrgico fue el relativismo doctrinal y moral”. O también: “la mayor parte de los católicos han aceptado el Novus Ordo, éste no es una moda pasajera, y los males que trajo el caótico postconcilio han sido superados por sacerdotes jóvenes mejor preparados y formados teológicamente: Me parece de una ingenuidad extrema. Es conocida la observación de Joseph Ratzinger de que la crisis que vivimos hoy en día en la Iglesia se debe en buena parte a la desintegración de la liturgia”.
    También Klaus Gamber escribió en los años 70 del pasado siglo: “Liturgia y fe marchan a la par. Esta es la razón por la que se ha creado un nuevo rito que se corresponde ampliamente con las tendencias de la Nueva Teología. Como hasta ahora la liturgia respiraba en todo el espíritu de las verdades de fe tradicionales y el de la devoción antigua, no podía subsistir bajo la forma que tenía. ¡Oh, cómo se ve aparecer en modo siempre más claro y alarmante el oculto fondo teológico de esta reforma! La meta de los reformadores no era obtener la mencionada mayor participación activa de los fieles, sino fabricar un rito que interpretara su nueva teología, aquella misma que está en la base de los nuevos catecismos escolares. Ya se ven ahora las consecuencias desastrosas que no se revelarán plenamente sino en el giro de cincuenta años”.
    Y cien años antes, Prosper Gueranger, fallecido en 1875, abad benedictino de Soslesmes, sostenía: “El primer carácter de la herejía antilitúrgica es el odio a la Tradición en las fórmulas del culto divino. Todo sectario que quiere introducir una nueva doctrina se halla infaliblemente en presencia de la liturgia, que es la Tradición a plena potencia, y no puede hallar reposo si no hace callar esa voz, si no desgarra esas páginas que encierran la fe de los siglos pasados”. A los protestantes, por ejemplo, les bastó efectuar astutamente “la sustitución de las fórmulas y los libros antiguos por libros nuevos y fórmulas nuevas, y todo se consumó. Nada había ya que fastidiara a los nuevos doctores: podían predicar a sus anchas, la fe de los pueblos carecía de defensas”. Había advertido que para ejecutar el sabotaje de la fe por conducto de las mudanzas en la liturgia la excusa era siempre la del presunto “retorno a la antigüedad”. Escribía: «Es esencial examinar las intenciones y las doctrinas de los que proponen cambios en la liturgia y guardarse de ellos aunque se cubran con pieles de oveja y no se les caiga de la boca las bellas palabras de “perfeccionamiento” y “retorno a la antigüedad”». Parece, en efecto, una profecía escrita para nuestros días.
    Todos aquellos, y son muchos, que ven hoy la Misa antigua como un artículo especializado o una pieza de nostalgia, ignoran “que era la pieza central de la Iglesia para la preservación de la doctrina y de su unidad” (David Martin).
    Conservarla “no es una cuestión de estética: es, para nuestra Santa Fe, cuestión de vida o muerte” (Klaus Gamber).

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  14. El paseador de perros5 de febrero de 2021, 18:58

    G.
    Todo se puede hacer mal, también rezar según el rito antiguo. La diferencia es que si se sigue el rito antiguo se hará bien, por el contrario muchas de las aberraciones del nuevo rito están contempladas en él.
    Eso es una gran diferencia.

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  15. G.:

    Los sacerdotes y comunidades que se apartan de la recta doctrina odian la liturgia tradicional. Por algo será.

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  16. Buenas. Creo que al amigo G lo guía una buena intención. Pero lo único que tengo para decir con respecto a su exposición es " muéstrame como rezas y te diré cómo vives". Ahí está el Quid de la cuestión. Abrazo. Crhistian

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  17. Estimado G: recomiendo la amplísima bibliografía que hay al respecto. No obstante, le propongo que cuando asista al NO se fije en estos detalles ( lleve, si tiene, un misal del VO, para comparar las oraciones):
    1- No hay altar para el sacrificio, hay mesa para la cena.
    2- El sacerdote no se coloca cara a Dios sino cara a la asamblea

    3- Se han reducido las preces anteriores a subir al altar (introibo) pues no hay altar.
    4- Se modificó drásticamente el Confiteor (compare)
    5- Se eliminó el rezo del Credo Niceno, sólo se reza el abreviado (compare)
    6- El ofertorio sufrió una modificación esencial: ya no se ofrece el Cordero Inmaculado sino " el fruto del trabajo del hombre" (el sacrificio humano en lugar del Divino)
    7- en el Canon está lo más grave: fueron suprimida las genuflexión es ante la hostia consagrada y se dejaron dos. Se suprimieron varias oraciones anteriores y posteriores a la Consagración, hasta que Benedicto XVI volvió al " pro multis" se decía " por todos los hombres" ( no todos se salvan). La fórmula "este es el sacramento de nuestra fe" quedó fuera del Canon

    8- Se permitió la comunión de pie y en la mano para quiénes lo requirieran desde el principio de la aplicación del NO.

    Atte.
    Mariana

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  18. Lo paradójico es que la catástrofe del Vaticano II y de la Reforma Litúrgica la produjeron Obispos y Papas que celebraban la Misa Tradicional, no la Novus Ordo.
    Y lo que se argumenta es que justamente la Misa Tradicional evitaría derivas doctrinales como el Vaticano II o el Novus Ordo.

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    1. Qué linda falacia... Con ese argumento se puede decir que la culpa de la apostasía es de la Iglesia (aunque a veces sea, cierto es, de la iglesia), que los herejes son fruto de la Tradición apostólica, que Judas traicionó a Nuestro Señor por ser su discípulo y etc.

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    2. No se argumenta que la misa tradicional evita errores per se, de forma automática, o como si fuera una regla matemática. Sin duda, la oración, la santidad de los sacerdotes, unida a la Santa Misa tradicional, no sólo ha hecho santos en la historia, evitado pestes, guerras, la ira divina, sino también es el remedio actual, junto a otras prácticas piadosas, para todos los males de la iglesia y del mundo

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    3. Tu planteo es el mismo que el loby gay, "los homosexuales salen de familias heterosexuales" entonces hay que destruir la familia tradicional e inventar toda clase de nuevas formas de familias segun la perversion sexual que sientas, porque el problema esta en la institucion misma de la familia tradicional monogoma y abierta a tener todos los hijos que salgan... Es el mismo planteo pero aplicado a la misa tradicional y li he escuchado mucho!!!

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  19. Estimada Mariana:
    Celebro que sea una mujer la que marque esas diferencias!
    Cuando no me queda más remedio que asistir a una misa NO, suelo llevar mi misal VO, para seguir desde allí las oraciones y enriquecerlas como una suerte de "complementación" del NO.
    Una amiga me critica diciendo que yo hago una misa "a la carte"!
    Supongo que hago lo que puedo..., para tener una misa más Cristocéntrica.
    Muy pocos -casi nadie!- ven el problema!
    Hace un tiempo conocí al párroco de "mi" parroquia
    Buen tipo, tiene buena filosofía -de la tomista que en los ´90 se impartía todavía en seminarios del conurbano -con más exactitud, el del sodomita Laguna, de Morón.
    El cura, que es buen cura, no ve en absoluto el tema litúrgico. No lo ve, no hay caso! Y es sacerdote...

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  20. No se argumenta que la misa tradicional evita errores per se, de forma automática, o como si fuera una regla matemática.
    Ah, bien. Esta posición sí parece bastante más razonable y defendible.

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  21. Anónimo de las 19:47,
    sus silogismos son raros.

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    1. Está muy bien el razonamiento de Anónimo 19:47. Que UD. no lo quiera ver es otra cosa.

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    2. No me parece que de "los homosexuales salen de familias heterosexuales" se siga "entonces hay que destruir la familia tradicional".
      Por empezar no ha demostrado causalidad entre familia heterosexual e hijo homosexual. Es poco riguroso.

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    3. Supongo que está haciendo un chiste o tiene problemas de lectocomprensión. ¡Por supuesto que de una cosa no se da la otra! Justamente es el error que se quiere marcar.

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  22. Viví aquellos tiempos ( hace 46 años)como miembro de una comunidad monástica. Lo que se palpaba entonces es qué el concilio había recomendado ciertas aperturas y lo podíamos leer en las publicaciones oficiales. Pero lo que sucedió es qué en la praxis muchos consagrados, clero secular...etc., empezaron a "destruir en vez de restaurar".. Ante estos desmanes que estaban a la vista de todos, los superiores, obispos.. casi TODOS ELLOS, excepto una minoría permanecieron en silencio otorgando validez a todo aquel desbarajuste. Hemos llegado dónde hemos llegado y ahora ya todo son lamentaciones. El mal está hecho, culpables los hay, aunque la mayoría ya no existen pero nos han dejado una herencia lamentable. Devolver al pueblo que fue fiel, la confianza en la Iglesia, va a ser casi imposible sólo DIOS desde su poder infinito puede hacerlo.
    Las nuevas generaciones han nacido ya en una Iglesia desustanciada, vacía, que no les interesa en absoluto. Por tánto los jóvenes no tienen toda la culpa, han nacido en un mundo materializado, vacío de algo muy esencial DIOS.

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  23. Otro comentario del profesor Peter Kwasniewski: “Al cabo de más de un milenio de estabilidad litúrgica, de repente se efectuaron transformaciones drásticas en todo aspecto de la liturgia que transmitía un mensaje: «Aun lo más importante del catolicismo –lo permanente e inmutable– puede cambiar de un momento a otro siempre que sea voluntad del Papa».
    Ello conllevaba además el desprecio de la Liturgia que hasta entonces había conformado la mente de los fieles. Hasta un autor que no es tradicionalista, Philip Trower, reconoce que “No sólo los fieles fueron privados del rito al que estaban fuertemente vinculados... se esperaba además de ellos que rechazaran y aborrecieran lo que hasta entonces se les había enseñado a venerar”.
    Como dice el mismo Kwasniewski: “Quien piense que la liturgia es una creación humana que se puede experimentar en el laboratorio terminará tarde o temprano por entender la moral como un constructo social manipulable a voluntad. La encíclica Amoris laetitia del papa Francisco es plenamente coherente con el Misal Romano de Pablo VI, y la abolición de la pena de muerte concuerda con la de los exorcismos en el rito del Bautismo”.

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  24. El razonamiento de 19:47 es impecable (y no, no es un silogismo, sino una analogía: así como razonan respecto de los homosexuales, así también razonan respecto de los ritos).

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  25. Anónimo del 06/02, 18.36

    POr más que me esfuerzo, sigo sin entender qué quiso decir... Y eso que estudié filosofía de la buena, lógica tradicional, metafisica tomista, y un largo etc.

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  26. Anónimo de las 7:30,
    hay una diferencia entre el Novus Ordo y Amoris Laetitia: la liturgia no es revelada (salvo las Palabras de la Consagración). El Papa puede modificar la liturgia -con más o menos suerte o felicidad-. En cambio la moral que el Papa Reinante toca en Amoris Laetitia está claramente revelada por el mismísimo Jesucristo en los Evangelios. Jesucristo prohíbe el divorcio -que los fariseos permitían-, y lo prohíbe con claridad meridiana. Si el Papa pretende modificar eso, tiene que ir en contra de la Verdad Revelada.

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  27. Sra Mariana hay que ser precisos la "eliminación del Credo Niceno" no es atribuible al NO sino al episcopado argentino, por lo menos en Italia todas las misas NO lo rezan.

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    1. También usted sea preciso. El Símbolo Apostolico es desde hace siglos de uso privilegiado de la tradición hispánica por dispensa de la Santa Sede. No tiene nada que ver la Conferencia Episcopal

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  28. Estimado Utz,

    Esa afirmación que Ud. hace hay que matizarla mucho. La Teología reconoce en la Liturgia una fuente privilegiada para una correcta comprensión de la Iglesia, sus sacramentos y los dogmas fundamentales. "Lex orandi, lex credendi" no es una metáfora o frase bonita. Incluso Santo Tomás en la Summa, a falta de otras fuentes (o incluso habiéndolas), no duda recurrir a la Liturgia. Una alteración en la Liturgia, como la ocurrida en la Reforma de 1969, tiene efectos graves en nuestra comprensión de la Fe. Y, de hecho, ya estamos viendo sus frutos.

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  29. "Hay una diferencia entre el Novus Ordo y Amoris Laetitia: la liturgia no es revelada..."
    Esto no es correcto. La Sagrada Liturgia es Theologia prima. Bernard Capelle, escribió en 1949 que la liturgia “es verdaderamente un testamento y un documento sagrado (no tanto escrito cuanto vivo) de la Tradición, que debe tratarse de un locus de teología”; y así lo reconocía Pío XII en Mediator Dei: “ Por este motivo, cuando se ha tratado de definir un dogma, los sumos pontífices y los concilios, recurriendo a las llamadas «fuentes teológicas», muchas veces han deducido también argumentos de esta sagrada disciplina (la Sagrada Liturgia); como hizo, por ejemplo, nuestro predecesor, de inmortal memoria, Pío IX, cuando definió la Inmaculada Concepción de la Virgen María”. Ocurriría lo mismo al proclamar el dogma de la Asunción de Nuestra Señora.
    Y volvemos al comienzo de mis comentarios. La mutación de la liturgia que se llevó a cabo a raíz del CVII no fue inocua para la salud de la Iglesia. Hace poco Mons. Athanasius Schneider consideraba la Reforma de Pablo VI como un verdadero abuso de autoridad y recordaba que “el juramento papal del Liber Diurnus Romanorum Pontificum considera como la obligación principal y la cualidad más distinguida de un nuevo Papa su fidelidad inquebrantable a la Tradición ya que fue transmitida a él por todos sus predecesores. Este juramento papal era de fidelidad a la lex credendi (la Regla de la fe) y a la lex orandi (la Regla de la oración). Con respecto a la lex credendi (la Regla de Fe), el texto del juramento dice: «Prometo mantener con todas mis fuerzas, hasta el punto de la muerte y el derramamiento de mi sangre, la integridad de la verdadera fe, cuyo autor es Cristo y que a través de sus sucesores y discípulos fue entregado a mi, humilde servidor, y que encontré en su Iglesia. Prometo también soportar con paciencia las dificultades de la época»). Con respecto a la lex orandi, el juramento papal dice: «Prometo mantener la disciplina y la liturgia de la Iglesia tal como las he encontrado y como fueron transmitidas por mis predecesores».

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  30. Me hizo acordar a un sermón de Fray Rabieta.
    Se llama: Y quieren ser Obispos!
    Por cierto descarguen los sermones de abierta está en el sitio web de Et Voilà

    Rafucho

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  31. El paseador de perros9 de febrero de 2021, 18:31

    8 de febrero de 2021, 15:34

    Desde hace siglos el Credo de la Misa -en TODOS los ritos- es el Nicenocostantinopolitano. Incluído el mozárabe. Este es un dato muy simple que puede fácilmente corroborarse. Si Ud puede mostrar algún Misal Oficial anterior a la reforma litúrgica que indique lo contrario se lo agradeceré.

    El Credo de los Apóstoles -llamado también Credo corto- siempre fue el Credo del catecismo. En la Misa apareció con la reforma litúrgica y en el Misal viene "recomendado" para el tiempo pascual.

    Hoy en Argentina es el único que se usa en Misa TODO el año.

    Que hoy no deja de ser providencial, vista la errónea traducción en castellano del Creo niceno.

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    1. No sé qué edad tiene usted. Yo tengo muchos años y hemos recitado el apostolico en España y America cuando no era misa cantada. Pero insisto en que aquí hay muchos jóvenes que hablan de lo que no vivieron.

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  32. El paseador de perros10 de febrero de 2021, 20:38

    10 de febrero de 2021, 18:14

    Por supuesto. Siempre posterior a la reforma litúrgica.
    Con la Misa codificada por San Pío V el credo es el niceno.
    Ahora bien, si Ud en las Misas en las que se rezaban partes en vulgar -al menos de parte de los fieles- rezaban el Credo apostólico es otra cosa. También en esas Misas se rezaba el rosario. Pero no formaban parte del rito de la Misa.
    La memoria es traicionera. Por eso le pedí que citara algún Misal oficial anterior a la reforma litúrgica que prescribiera o permitiera el uso del Credo apostólico en la Misa. Más que nada porque anteriormente se dijo "El Símbolo Apostolico es desde hace siglos de uso privilegiado de la tradición hispánica por dispensa de la Santa Sede", lo que no es así.

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