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miércoles, 24 de agosto de 2022

Conversos por la liturgia


 


Las historias de conversiones han sido siempre una parte importante de la literatura católica, y esto desde los primeros siglos de la fe. El “camino de Damasco” de San Pablo es relatado por San Lucas en los Hechos de los Apóstoles, San Atanasio relata la conversión de San Antonio y San Agustín relata su propia conversión en las Confesiones, uno de los libros más importantes no solamente de la literatura cristiana sino también de toda la literatura occidental.

Y aunque no todos los conversos tengan la pluma del Hiponense ni todas las conversiones puedan ser relatadas con el detalle y calidez con que él lo hizo, todos ellos tienen una historia para compartir: la historia de un corazón al que Dios se le revela y que ellos, humildemente, aceptan cambiar —convertirlo— y dejar entrar a Jesús en sus vidas. Y así transformarse poco a poco, con los defectos y las dificultades que asolan a todos los hijos de Eva, en otros Cristos.

Este libro recopila el relato de la conversión de ocho personas muy diversas. Algunos vienen del protestantismo, otros del judaísmo y otros del ateísmo; algunos son europeos y otros americanos; algunos artistas y otros hombres de negocios. Sin embargo, hay un factor que los une: en todos los casos, la liturgia significó el elemento decisivo o indispensable para descubrir la verdad de la fe. Junto a los relatos conocidos de Paul Claudel y de André Frossard, se incluyen aquellos más breves y discretos de Einar Berrum o de John Moody.

Lo importante, sin embargo, es descubrir el poder de curación del corazón —es decir, de conversión—, que posee la liturgia. Claudel se convierte durante el canto de vísperas, sentarse al fondo del Sacré-Coeur mientras estaba expuesto Santísimo Sacramento movió el corazón de Jacob y Berrum descubrió la verdad al asistir a una misa católica mientras era un encumbrado masón. Dios, que se hace presente en medio de su pueblo a través de la acción litúrgica, es capaz, con la belleza que acompaña su Presencia, de lograr aquello que el discurso de los eruditos o que los libros de los teólogos no siempre pueden: mover el corazón del hombre.

Disponible en Amazon en formato Kindle y soporte papel.


21 comentarios:

  1. Don Wander:
    “Las historias de conversiones han sido siempre un aparte importante de la literatura católica, y esto desde los primeros siglos de la fe. El “camino de Damasco” de San Pablo es relatado por San Lucas en los “Hechos de los Apóstoles, San Atanasio relata la conversión de San Antonio, y San Agustín relata su propia conversión en las Confesiones, uno de los libros más importantes de la literatura cristiana sino también de toda la literatura occidental” (The Wanderer).
    Como siempre Don Wander, en su encendido celo apostólico, nos proporciona, uno tras otros, diversas fuentes de formación, para que sus lectores crezcan en la fe que han recibido de sus mayores. En este caso, se trata de una imperdible joya literaria, cuyo título reza “Conversos por la liturgia”, de Vicente Feliu, la cual tiene el raro mérito de aludir a conversiones de los más diversos orígenes, incluyendo los de un, a la sazón, encumbrado masón.
    En lo a mí respecta, me interesa traer a la memoria algunas consideraciones respecto del, por muchos considerado, como el más grande de los Padres de la Iglesia, San Agustín de Hipona.
    Por cierto, entre las razones que tornan comprensible la conversión de este egregio Padre de la Iglesia, están las continuas conversiones que él iba viendo entre sus amigos y conocidos. Con ello, advirtió asombrado, el claro contraste que ofrecía su propia conducta con la de otros nuevos conversos. Mientras él, ya absolutamente decepcionado de su sólo parecía acercarse a Milán, por entonces, el más importante centro cultural del Imperio, con el propósito de asegurar su futuro en el prestigioso campo de la oratoria, junto a los poderosos de la época; otros, simplemente, sólo parecían querer abandonar todo lo que él buscaba ansiosamente, para ofrecerse enteramente a Dios, aun a costa de su propia vida. Y, desde luego, ese claro testimonio de amor a Dios que daban muchos de estos hombres, y, en especial, el de su querida madre Mónica, y el del obispo Ambrosio, que, como una suave lluvia de primavera, salpicaba incesantemente el enorme jardín de su alma, no podía menos que ir preparando el terreno para su conversión total a la fe católica.

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  2. Continuación de lo anterior: De esta suerte, llegó un momento en que ya era tal su con¬venci¬mien¬to acerca de dónde y cómo debía encontrar la verdad que bastó que un hecho total¬mente inciden¬tal, como oír el cánti¬co de un niño por la calle, para interpre¬tarlo como un llama¬do del Señor a volver a las Escri¬turas, cuya admi¬sión supo¬nía su con¬versión espiri¬tual. “Y he aquí que oigo de la casa vecina una voz, no sé si de niño o de niña, que decía cantando y repetía muchas veces: 'Toma, lee; toma, lee'. /.../ Interpretando que, no otra cosa se me mandaba de parte de Dios, sino que abriese el libro y abriese el primer capítulo que encontrase. /.../ Así que volví a todas pri¬sa al lugar donde estaba sentado Alipio, pues allí había puesto el códice del Apóstol al levantarme de allí; lo arrebaté, lo abrí y leí en silencio el primer capítulo que se me vino a los ojos: 'No en comilonas ni embriagueces; no en fornicaciones y deshonestidades; no en rivalidad y envidia; sino vestíos de Nuestro Señor Jesucristo, y no hagáis caso de la carne para sa¬tisfacer sus concupiscencias'. No quise leer más ni fue menes¬ter; pues, apenas no bien terminé de leer la sentencia, como si una luz de seguridad se hubiera infiltrado en mi corazón, se disiparon todas las tinieblas de mis dudas" (Confesiones, VIII, 12,29).
    Es¬to ocu¬rría a fines del 386. Sólo con ella halló la tan ansia¬da paz. Y una vez poseí¬da, ¡cuánto lamen¬tó el haber tardado tanto en entre¬garse incondi¬cio¬nal-mente a ella! Así lo expresa en un pasaje suma¬mente revela¬dor: "Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y he aquí que tú estabas dentro de mí y yo fuera, y por fuera te buscaba, y deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermo¬sas que tú creaste. Tú estabas conmigo más yo no lo estaba con¬tigo. Rete¬níanme lejos de ti aquellas cosas, que si no estuvie¬sen en tí no serían. Llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera; brillaste y resplandecis¬te, y fugaste mi ceguera; exhalaste tu perfume y respiré, suspiré por ti; gusté de ti, y siento hambre y sed; me tocaste y abráseme en tu paz".
    Huelga decir que, en todo esto la liturgia jugo un papel muy especial, porque, el encuentro de Agustín con el obispo Ambrosio, se concretaba de modo particular en las homilías que de él escuchaba en las celebraciones que éste hombre de Iglesia realizaba cotidianamente.
    ¡Señor, guarda a tu Iglesia! ¡Alabado sea Jesucristo!

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  3. ¿Algún converso post Novus Ordo?

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    1. Scott Hahn. Y muchísimos otros. The Journey Home with Marcus Grodi en EWTN está plagado de testimonios valiosísimos. Por supuesto, Hahn y los otros han conocido la liturgia tradicional y la ven con buenos ojos también.

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    2. Scott Hahn, ex pastor protestante.
      Tiene algunas cosas aprovechables, ha escrito mucho y tiene bastante influencia en el ámbito angloparlante.
      Pero no ha pasado de mero conservador.

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    3. Si, aca hay uno. ¿Que tal?

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    4. Scott Hahn asiste a misa tradicional: https://youtu.be/0m6af-mUvAI

      https://youtu.be/GUvwllaZyIc

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  4. Justo esta noticia sobre la conversión del actor Shia LaBeouf:
    - Shia: “La Misa Tradicional en Latín me ha impresionado profundamente… Profundamente"
    - Monseñor Barron: "¿Cómo así?"
    - Shia: "Porque parece que no me están vendiendo un auto".
    (Posteriormente indica como la misa con guitarras le hace sentir como si le estuvieran vendiendo algo, mientras que en la Misa Tradicional siente que está siendo llevado al algo especial, trascendente...)
    Aquí una parte traducida del video: https://www.youtube.com/watch?v=t_H_AELdX4Q&ab_channel=ConoceAmaYViveTuFeconLuisRoman

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  5. Aca va otro caso y muy reciente.
    https://infovaticana.com/2022/08/26/el-actor-shia-laboeuf-se-convierte-interpretando-al-padre-pio/

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  6. hace poco se hizo pública la conversión al catolicismo del actor Shia LaBeouf. Mientras rodaba la película sobre el Padre Pío, conoció la Misa Tradicional...la experiencia lo conmovió profundamente y, finalmente, lo llevó a la conversión...



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  7. Pueden la entrevista a Shia acá (por lo demás, vergonzosa las intervenciones del Obispo Barron)
    https://www.youtube.com/watch?v=2v__3b-B_rE

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    1. El Obispo Barron ha dicho hace poco que el Profeta Elías se equivocó al matar a los sacerdotes de Baal... o sea, estamos ante un clérigo que deforma la Sagrada Escritura con interpretaciones modernistas de manual (porque no inventó nada).

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    2. Qué pena que no se pueda subtitular en castellano

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    3. Anónimo 15:11
      En Youtube hay un engranaje abajo a la derecha. Si presiona ahí, tiene la opción subtítulos. Luego si vuelve a presionar, le da la opción de auto traducción. Elija ahí español. No es perfecto pero puedo ayudar bastante. Lo que sí no tiene puntuación así que tiene que seguir la entonación y las pausas de los que hablan.

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  8. Estimado Wanderer, le copio una página del Adán Buenosayres que bien vale de ejemplo de conversión por la liturgia:
    "Por senderos montañeses y huellas de cabras has ascendido hasta el viejo monasterio levantado en plena soledad. Una razón de arte, y no un motivo piadoso, te ha guiado en aquel ascenso matutino. Y al entrar en la capilla desierta se deslumbran tus ojos: frescos y tablas de colores paradisíacos, bajorrelieves adorables, maderas trabajadas, bronces y cristalerías gozan allá la inmarcesible primavera de su hermosura. Y estás preguntándote ya quién ha reunido, y para quién, tanta belleza en aquel desierto rincón de la montaña, cuando una fila de monjes negros aparece junto al altar y se ubica sin ruido en los tallados asientos del coro. Y te asustas, porque sólo te ha guiado una razón de arte. No bien el Celebrante inicia la aspersión del agua, los del coro entonan el Asperges. La casulla roja, con su cruz bordada en oro, resplandece luego sobre el alba purísima que viste aquel mudo sacrificador: en su antebrazo izquierdo cuelga ya el manípulo rojo sangre como la casulla. Y cuando el Celebrante sube las gradas del altar lleno de florecillas rojas, los monjes de pie cantan el Introito. A continuación los Kiries desolados, el Gloria triunfante, la severa Epístola, el Evangelio de amor y el fogoso Credo resuenan en la nave solitaria. Y escuchas desde tu escondite, como un ladrón sorprendido, porque sólo te ha guiado una razón de arte. Ofrecidos ya el pan y el vino, una crencha de humo brota en el incensario de plata; y el Celebrante inciensa las ofrendas, el Crucifijo, las dos alas del altar; devolviendo el incensario al acólito, recibe a su vez el incienso y lo agradece con una reverencia; en seguida el acólito se dirige a los monjes y los inciensa, uno por uno. Y sigues atentamente aquella estudiada multiplicidad de gestos cuyo significado no alcanzas; y, no sin inquietud, piensas ya que tan solemne liturgia se desarrolla sin espectador alguno y en un desierto rincón de la montaña, tal una sublime comedia que actores locos representasen en un teatro vacío. Pero de súbito, cuando sobre la cabeza del Celebrante se yergue la Forma blanca, te parece adivinar allí una presencia invisible que llena todo el ámbito y en silencio recibe aquel tributo de adoración, la presencia de un Espectador inmutable, sin principio ni fin, mucho más real que aquellos actores transitivos y aquel teatro perecedero. Y un terror divino humedece tu piel, y tiemblas en tu escondite de ladrón; porque sólo te ha guiado una razón de arte."

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    1. Maravillosa descripción del verdadero sentido de la liturgia

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  9. Una maravilla! Gracias!

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  10. Si no me equivoco, Jim Caveziel también es otro actor convertido al catolicismo al representar un papel en una película. En su caso, la Pasión de Cristo.

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    1. Caviezel ya era católico practicante antes de actuar en La Pasión. De hecho, es conocido su testimonio de prepararse para la filmación con Misa diaria

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