No fue sólo un arrebato del Papa Francisco contra el cardenal conservador Raymond Leo Burke: en el plazo de una semana, según Open, llegaron dos cartas certificadas a la residencia romana de Su Eminencia. Una con un decreto papal informándole de la revocación de su salario cardenalicio. Otra de Apsa, la empresa vaticana que también administra el antiguo patrimonio de Propaganda Fide, informándole del fin del préstamo gratuito del piso que ahora utiliza. Para ambas medidas, la fecha efectiva es el 1 de diciembre de 2023.
La bronca a los jefes de la Curia
Fue justo el 20 de noviembre el día en que el Papa había dado —según rumores autorizados— la orden de desalojo al cardenal durante una reunión con los jefes de los dicasterios de la Curia romana: “El cardenal Burke”, había dicho el pontífice, “es mi enemigo; por tanto, le quito su piso y su sueldo”. La frase dio rápidamente la vuelta al mundo, causando revuelo y polémica sobre todo en EE.UU., donde el componente conservador de la Iglesia católica es muy fuerte e influyente.
El dilema del óbolo de San Pedro
Unos días después, sin embargo, no hubo noticias de actos concretos, y lo del Papa pareció más bien un exabrupto que sin duda señalaba las difíciles relaciones con ese cardenal. Círculos de la Secretaría de Estado habían aconsejado al Papa cierta prudencia, señalando cómo esa parte de la Iglesia estadounidense que sin duda apoya a Burke no sólo era influyente, sino también muy rica y figuraba entre los principales donantes del Óbolo de San Pedro.
Cardenal, pague 10.000 euros al mes y podrá quedarse aquí
Sin embargo, cuando el papa Francisco se propone algo, no hay realpolitik que pueda frenarle. Tanto es así que las medidas ya se habían puesto en marcha y el cardenal destinatario de las mismas —al encontrarse en estos momentos en Estados Unidos— sólo tuvo conocimiento de ellas en las últimas horas, pidiendo a sus colaboradores romanos que abrieran la correspondencia y le comunicaran su contenido. En el decreto curial, la revocación del sueldo está motivada por la actividad de “desunión” en la Iglesia que habría caracterizado durante mucho tiempo los actos, cartas y discursos del cardenal. La carta de la Apsa comunicaba que el préstamo gratuito del piso de 400 metros cuadrados terminaría el 30 de noviembre, y añadía que si el cardenal deseaba seguir siendo inquilino, tendría que pagar de su bolsillo una cantidad por metro cuadrado que habría supuesto un alquiler de más de 10.000 euros al mes.
La aclaración del Papa a su biógrafo
Más allá de los actos formales, el Papa Francisco también quiso explicar su decisión a un amigo periodista con el que se reunió en el Vaticano la tarde del 27 de noviembre. Se trata de su biógrafo británico Austen Ivereigh, que relató el contenido de ese encuentro en Wherepeteris.com tras haber sido autorizado a hacerlo por el propio Papa. En la reconstrucción, Francisco niega haber pronunciado la frase que se le atribuye el 20 de noviembre: “Nunca utilicé la palabra 'enemigo' ni el pronombre 'mi'. Simplemente anuncié el hecho en la reunión de los jefes de dicasterio, sin dar explicaciones específicas”, escribió a Ivereigh.
Francisco no quería un anuncio público
El periodista británico explica que el 27 de noviembre “en el curso de nuestra conversación, Francisco me dijo que había decidido despojar al cardenal Burke de sus privilegios cardenalicios —su piso y su salario— porque los había utilizado contra la Iglesia. Me dijo que, aunque la decisión no era secreta, no tenía intención de hacer un anuncio público, pero que la noticia se había filtrado ese mismo día (lunes)”. Ivereigh comenta en el artículo: “Un cardenal, en su juramento, promete obediencia ‘al bienaventurado Pedro en la persona del Sumo Pontífice’. La redacción no es casual. Quien sea Papa tiene el carisma de autoridad que Jesús confió al apóstol Pedro. No es una cuestión de preferencia personal por tal o cual Papa. Socavar, cuestionar y poner en duda la legitimidad de la autoridad del oficio de Pedro afirmando que a su ocupante no se le puede confiar ese oficio va directamente en contra del juramento que prestan los cardenales. Si un cardenal llega a esta convicción en conciencia, la integridad exige que renuncie a su cargo”.
Qué hará hoy el cardenal Burke
El desalojado cardenal Burke seguirá en Estados Unidos durante dos o tres semanas. Antes de finales de diciembre regresará seguramente a Roma, pero aún no ha decidido si celebrará la Navidad con sus fieles de Wisconsin en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe que él fundó o si lo hará en el Vaticano con todos los demás cardenales y el Papa. En cualquier caso, ha pedido a sus colaboradores que busquen entre las agencias inmobiliarias otro piso de alquiler no lejos del Vaticano pero a precios más asequibles. Por tanto, permanecerá en Roma apoyado también económicamente por los numerosos fieles estadounidenses que le siguen desde hace años.
Fuente: Missa in Latino, de Open.
ACTUALIZACIÓN 22.08 de 2-12-23: Dada la gravedad de la noticia, la redacción de Missa in Latino buscó confirmación en círculos bien informados sobre este increíble asunto.
Por lo que hemos podido saber, hasta la fecha el Card. Burke --que se encuentra actualmente en Estados Unidos-- aún no ha recibido ninguna comunicación oficial sobre la revocación del emolumento cardenalicio. Además, el rumor de que se le exigiría el pago de un alquiler de 10.000 euros al mes para permanecer en su residencia actual carece de fundamento. Tampoco tendría fundamento la circunstancia de que los colaboradores del cardenal estén buscando un nuevo alojamiento.
Por otra parte, es bien sabido que los pisos de los cardenales no se conceden gratuitamente, sino contra el pago de un alquiler regular.
Hemos intentado saber más poniéndonos en contacto directamente con Su Eminencia, pero sólo hemos podido saber que no se espera que haga declaraciones al respecto, ni que conceda entrevistas sobre el tema.