sábado, 13 de septiembre de 2014

Mons. Bokalic salió a ¿aclarar?

Como era de suponer, el obispo de Santiago del Estero, Mons. “El Langa” Bokalic, algo tenía que decir, y dijo lo mínimo que no llega, siquiera, a lo indispensable:
“El Obispado de Santiago del Estero para evitar cualquier confusión entre los fieles y la opinión pública en general recuerda a todos la doctrina de la Iglesia Católica con respecto a la celebración del Matrimonio la cual queda expresada en el Código de Derecho Canónico y el Catecismo de la Iglesia Católica, no rigiendo en la Iglesia otra ley más que esta. (Cf. CIC cans. 1056 ss y CATIC 1659-1660).
Es decir únicamente se entiende por matrimonio el acto de la voluntad, por el cual el varón y la mujer, naturalmente concebidos como tales desde el seno materno, se entregan y aceptan mutuamente en alianza irrevocable por la que constituyen entre sí un consorcio para toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de los hijos”.
¿Qué hizo este obispo francisquista? Copiar asépticamente lo que dice el Código de Derecho Canónico y el Catecismo, lo que ya todos sabemos, pero evitando cuidadosamente opinar sobre el caso concreto.
Lo que se esperaba era que, además de recordarnos la doctrina, advirtiera claramente al párroco que no podía realizar esa ceremonia, que si lo hacía cometía sacrilegio y que, consecuentemente, sería pasible de las penas canónicas correspondientes. Paralelamente, debería haber afirmado con todos los puntos y comas correspondientes, que Luisa y José no se pueden casar porque ambos son varones, más allá de lo que diga el DNI.
¿Cuál es la táctica? La misma de Bergoglio: no discutir la doctrina, porque no les interesa. Intentar cambios en ella, traería problemas y hasta cismas. Lo que hacen entonces es, aun invocando la doctrina, avalar lentamente pero cada vez más abiertamente, la práctica.
Lo mismo ocurrió con la comunión a los divorciados. En la práctica, los sacerdotes la permiten desde hace décadas, en Europa, en Argentina y en el mundo entero. A Francisco no le interesa menear demasiado la doctrina sobre el tema; consigue resultados más rápidos haciendo una llamadita telefónica a la adúltera santafecina para decirle que, si comulga, no hace nada malo.
El caso del matrimonio de los maricas es similar. Desde hace al menos veinte años en una importantísima iglesia jesuita del interior del país los sacerdotes “bendicen” las uniones de homosexuales a las que asisten sus familiares y amigos, y desde hace el mismo tiempo, al menos, un gran número de sacerdotes de todos los colores y pelajes absuelven en confesión a las personas homosexuales que conviven con otras de su mismo sexo. Es cosa vieja y no es ocurrencia de algún cura. Es lo que se enseña en muchos seminarios, despacito para no levantar la perdiz, siguiendo al jesuita Tony Mifsud, en sus tres tomos de “Moral del discernimiento” (San Pablo, Santiago de Chile, 1993): lo ideal para la persona homosexual, es la castidad perfecta, pero en el mundo actual eso es imposible. Por tanto, lo mejor posible es la convivencia con una pareja fija para evitar, de ese modo, conductas promiscuas. Esto fue escrito a comienzos de los ’90, y desde esa época se practica en gran parte de las iglesias católicas argentinas.
Y eso lo sabe Bergoglio. Y lo saben los obispos. Y no dicen nada. O, más bien, no decían nada. Ahora están, despacito para no asustar, blanqueando la cuestión.
No me extrañaría que lo de Santiago del Estero haya sido un globo de ensayo. Y no me extrañaría tampoco que la semana que viene la Luisa Lucía recibiera un llamado telefónico con una voz que dijera: “Ciao Luisa. Sono il padre Giorgio".

viernes, 12 de septiembre de 2014

No va más!

Acaba de aparecer la información en varios medios de prensa: el (la) referente travesti santiagueño, llamado Luisa Lucía Paz, se casó con su "pareja", José Coria, esta mañana por Civil y mañana lo harán por iglesia.
Pensé: seguramente se casan en una iglesia trucha, una secta o algo así. Pues no. Según el diario La Nación, se casarán en la iglesia parroquial del Espíritu Santo ubicada en el barrio Ejército Argentino de la ciudad de Santiago del Estero.
Pensé: seguramente es un parroquia trucha, regenteada por algún cura rebelde y medio chúcaro. Pues no: es una parroquia oficial de la diócesis de Santiago del Estero.
Pensé: los periodistas son unas sabandijas. Seguramente es una mentira. No se puede tratar de un casamiento por la iglesia católica. Pues no: la mismísima lesbiana, diputada y Secretaria General de la Mesa Nacional por la Igualdad, María Rachid, afirmó: "Esta apertura [de la Iglesia Católica] no deja de sorprendernos".
¿Desmentirá, explicará, prohibirá, hará algo el obispo de Santiago del Estero, Mons. Vicente "el Langa" Bokalic Iglic?
Pienso: ¿Es verdad? ¿No estaré viviendo dentro de una obra de Ionesco?
No -me respondo- Estás viviendo en el pontificado de Francisco.

¿Babilonia está en Irak?


jueves, 11 de septiembre de 2014

Chanchos y avestruces

Kierkegaard dice que en la religión lo esencial no es el objeto sino el modo. Esto parecería eliminar toda la dogmática. Las palabras del Danés son: "El que adore un fetiche como si fuera Dios, adora realmente a Dios; pero el que adora a Dios como si fuera un fetiche, no adora realmente a Dios". Es la teroría del "cómo". Según eso parecería que es lo mismo creer en Jesucristo, o en Júpiter, o en Mahoma, o en Mumbo Jumbo, con tal de creerlo de cierto modo.
El mundo actual está demasiado dispuesto a aceptar esto, sobre todo el mundo protestante: la indiferencia o no importancia de los dogmas: lo que vale es la buena voluntad; "la unidad en la caridad", dicen. El mundo católico al contrario pone toda la fuerza de la unidad rigurosa en la doctrina, aunque sea sin mucha caridad: la unidad en la fe. Con ninguna de las dos cosas solas se puede conseguir la unidad que Cristo mandó, en la fe y en la caridad.
Muchos menos con esa mazamorra sin fe ni caridad que llaman ahora "ecumenismo"; o sea una especie de arreo general de ovejas, cabras, vacas, avestruces y chanchos, como los que hacen en la iglesia de Fátima [o como los que hacen en el Vaticano o en Asís].


Leonardo Castellani

miércoles, 10 de septiembre de 2014

El Papa de la revolución

El título de esta entrada parecería haber sido puesto por Elizabetta Piqué, expectante aún de la revolución franciscana que, por cierto, nunca llegará. Sin embargo, el sentido de la expresión es otro: no me refiero a una revolución en la curia vaticana o en la Iglesia universal, sino a la revolución por antonomasia, la Francesa, pues pareciera que el papa Bergoglio ha asumido ya abiertamente sus ideales.
Los hechos son los siguientes: entre el domingo y lunes pasados fueron ultrajadas y asesinadas en Burundi tres ancianas religiosas italianas, misioneras algunas de ellas durante décadas en ese país africano. Técnicamente no fue un martirio, ya que no fueron muertas por odio a la fe sino que el asesino, que sería un desequilibrado mental, confesó que lo hizo porque el convento habitado por las monjas se levanta en lo fuera la casa de su padre.
Pero no cabe duda que las tres misioneras podrían haber pasado sus vidas, o los últimos años de sus vidas, en una cómoda y mullida casa religiosa italiana y, sin embargo, prefirieron hacerlo en los calores, incomodidades y olores africanos. Frente a esto, no queda más que admiración y veneración por tres vidas entregadas a la causa del Evangelio.
Sin embargo, apenas conocida la noticia, se pensó que la causa de los asesinatos había sido religiosa dado que es eso lo que está sucediendo desde hace ya varios meses en otros países del continente negro. Y ni lento ni perezoso, como es de oficio, el Santo Padre envió sendos telegramas al obispo africano y a la superiora general de la congregación de las monjas muertas, condoliéndose por lo sucedido. Y aquí viene la cuestión. Es en ese telegrama donde el papa de la revolución (francesa), escribe: “…, EL SANTO PADRE ASEGURA SU VIVA PARTICIPACIÓN AL PROFUNDO DOLOR DE LA CONGREGACIÓN POR LA GRAVE PÉRDIDA DE ESTAS ENTREGADAS RELIGIOSAS, Y MIENTRAS ESPERA QUE LA SANGRE DERRAMADA SE CONVIERTA EN SEMILLA DE ESPERANZA PARA CONSTRUIR LA AUTÉNTICA FRATERNIDAD ENTRE LOS PUEBLOS,…”
Suena feo, muy feo, o muy revolucionario. En realidad, el papa Francisco esta torciendo en el sentido que le gusta escuchar al mundo contemporáneo, a quien él se ha rendido, la célebre frase de Tertuliano que decía, promediando el siglo II: “La sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos”.
A Bergoglio no le importa, pareciera, que germinen nuevos cristianos. Lo que le importa es que haya paz entre las naciones. Se trata del mismo ideal de Felsenburg de Benson o, digámoslo sin ambages, el mismo ideal de la Bestia. Sabemos por las profecías reveladas, que el Enemigo de Nuestro Señor proclamará la paz entre los pueblos como sustitutivo del mensaje evangélico y, con él, de la espada de doble filo que ese mensaje supone.
Ya sabemos que, desde los años conciliares, la mayor parte de los misioneros católicos más se preocupan por la promoción humana que por la conversión de los paganos a Cristo. Lo importante es que sigan su conciencia, aseguran y, en última instancia, que sean respetuosos de los demás. En otras palabras, que asuman como propia y como norma de vida la declaración de los derechos del hombre, y tomen del Evangelio, lo que se adapte a sus culturas. La praxis ahora se confirma con las declaraciones pontificias: mártires laicos para un mundo laico.


Nobleza obliga: Ha llegado a mi conocimiento una actitud de finísima caridad cristiana, totalmente gratuita y desinteresada, que ha tenido un importante superior del Instituto del Verbo Encarnado. Sin desdecirme en una sola palabra de mis opiniones acerca de ese Instituto, no puedo menos que reconocer la nobleza y el auténtico espíritu cristiano que han demostrado en este caso concreto.

martes, 9 de septiembre de 2014

El cartero llama dos veces

Con el Viejo Vizcacha hay que andarse con cuidado, enseñaba Martín Fierro. Desconfiarle y saber que siempre, detrás, hay segundas intenciones.
El cartero Eduardo Valdez es un típico integrante de la runfla peronista porteña: ignorante, vivísimo y vago. Contaba que en realidad no era tan amigo de Bergoglio, habló de él muy bien Alicia Oliveira y JB lo compró. De hecho, todos estos amigos son nuevos. De hecho, nadie es amigo de nadie. Pues bien, fue este Valdez el cartero del Papa que entregó a la presidente Kristina la carta manuscrita del pontífice en la que la invita a un almuerzo privado para el próximo 20 de septiembre “ya que va a andar cerca” de Roma.
No hay que ser muy bicho para caer en la cuenta de que el cartero ha llamado dos veces, o que hay segundas intenciones detrás, como bien haría el Viejo Vizcacha.
Cristina no va andar por Orvieto o Florencia. Ni siquiera por Milán. La presidente viaja a Nueva York y, “de paso” la invita a almorzar en Roma. No parece verosímil que la mandataria haga semejante vuelta al globo para comer unos spaghettis alla carbonara con el obispo de Roma. Algo están tramando los dos. Pero ¿qué? Y aquí entra el juego de las posibilidades:
1) Morales Solá opina que la intención del Papa es que la Kirchner termine su mandato en paz, es decir, que no se tenga que ir antes en medio del caos, como sucede con cierta frecuencia en Argentina. En palabras menos políticas, todos avizoran que el país se aproxima con bastante velocidad a un terremoto en el que es muy probable que la primera que perezca sea la presidente con su corte de inútiles, y el papa quiere que el gobierno se salve. La opinión del periodista es que esto se debe a que la misericordia y compasión del señor papa no toleraría semejante sufrimiento para el pueblo argentino. Yo tengo otra opinión.
2) Francisco la apuntala porque sabe que, si se va antes de tiempo, el gobierno quedará en manos de algún tipo de “derecha” que él detesta. Sea Macri o sea Massa, el gobierno cambiaría de rumbo, y su liderazgo como referente progresista quedaría opacado. Todos sabemos, además, que el pontífice se la tiene jurada a Massa por el intento que éste hizo hace algunos años para desplazarlo de la sede porteña, y que, si el de Tigre llegara a ganar las elecciones, rodarían por los pavimentos apostólicos algunos adminículos de la anatomía pontificia.
3) Pero también es posible que el muy pícaro no quiera apoyarla en este momento de debilidad sino solamente sacarle algo. ¿La oposición a la ley del aborto? Eso ya lo tiene. ¿Retacear el apoyo a las leyes que promueven la sodomía u otro tipo de perversiones? Son temas que no le interesan: Francisco no es quién para juzgar. ¿Alguna ventajita económica para los obispos argentinos? No me parece. Él sabe que la mayor parte de los pelados connacionales lo detestan y no va amover un dedo para ayudarlos; más bien al contrario. Como decía el Chavo, “me doy”. No sé qué podría pedirle, pero algo le puede pedir.
4) Algunos sí arriesgan qué cosa le pediría: que apoye abiertamente a Scioli como candidato en las próximas elecciones. El papa sabe de la estrategia kirchnerista de jugarse a que el peronismo pierda las elecciones a fin de volver ellos, a lo Bachelet, cuatro años más tarde. Esto supone la cuasi certeza de que Massa sería el próximo presidente, ya que el Manco no tendría suficiente apoyo y a Macri le falta base en el interior del país. Y Bergoglio, como dijimos, se la tiene jurada a Massa. El apoyo abierto a Scioli como candidato K. sería el mejor modo de contrarrestar la posibilidad del triunfo massista y, con él, la de la “derecha” bellavistense, entre otros.
5) También es posible un objetivo menos pretensioso: que el Pontífice haga un gesto o diga algunas palabras en contra de los fondos buitres para, de ese modo, apuntalar el discurso que pronunciará Kristina en la ONU pocos días más tarde. Así, los países centrales podrían avenirse a tratar el tema en ese foro, lo cual beneficiaría la posición argentina. Puede ser, pero esto sería una yapa.
Sin embargo, estimados lectores, consolémonos: Francisco es yeta: el buque que llevaba su nombre encalló en su primer viaje; una semana después de plantar el olivo de la paz, judíos y palestinos se masacraron; la villa porteña llamada Francisco fue desalojada a los tiros y arrasada por las topadoras; al día siguiente del partido por la paz, Maradona se agarró a las piñas con los croatas y le negó el saludo a los judíos.

Si Francisco recibe a Cristina, la viuda se va en helicóptero entre diciembre y febrero.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Pólvora mojada

Al Santo Padre se le está mojando la pólvora. Desde que el Sacro Colegio eligiera en marzo de 2013 al más inepto de sus miembros para ocupar la sede Pedro dijimos en este blog que los cartuchos no le iban a durar mucho. Y así nomás está pasando.
En una comida de la que participé ayer, se encontraban presentes también tres neocones –dos de ellos hiperclericales-, una católica liberal y una monja de 85 años. La liberal no podía entender que el Papa hubiese recibido a Tinelli y a Wanda Nara. Los neocones se dividían: dos de ellos estaban resentidos porque solamente recibía a los famosos y, cuando ellas habían visitado Roma, apenas si lo habían podido ver a la distancia. El otro, intentaba una defensa aunque sabía desde el comienzo mismo que sería inútil. La única feliz y contenta era la monja octogenaria formada en el progresismo más feroz de los ’60: el papa Francisco, decía, representa lo que la Iglesia es para ella.
Pero más allá de la anécdota personal, conviene leer con atención la columna de la infaltable Elizabetta Piqué en La Nación de ayer. La vaticanista ya no sabe qué decir para sostener su relato del papa revolucionario que, desde que asumió, está prometiendo revoluciones y bombas, y por ahora sólo tuvimos fuegos artificios y, últimamente, algunos chasquibum. Por cierto, la Piqué se cuida mucho de hablar del chasco mayúsculo del partido interreligioso por la paz, ese mismo cuyo jugador estrella, Diego Maradona, –que fue recibido, abrazado y besado por el papa en dos ocasiones- no saludó a los tres jugadores judíos porque “él defiende a los palestinos” y tampoco saludo a Mauro Icardi por falta de códigos y que, nos enteramos hoy, ayer se agarró a las piñas en Croacia luego de una noche de juerga porque alguien le mencionó a su exyerno, el Kun Agüero.
La Piqué hace descansar el ímpetu renovador del Papa en el G9, el grupo de cardenales que lo asesoran y ayudan en el gobierno de la Iglesia desde hace más de un año, y detalla las próximas reuniones en las que, con toda seguridad, tomarán café machiatto y no decidirán nada, porque el que decide es el jesuita devenido Papa. No habrá, como todos saben, reforma alguna de la Curia, y la prueba está en que la designación más rimbombante de Bergoglio fue la de su Secretario de Estado Parolín, nada menos que un curial hecho y derecho, sin experiencia pastoral alguna y con vahos que más recuerda a Givenchy que a ovejas apestosas.
Y es por eso que la Piqueta amaga con los cambios que ella prevé revolucionarios. No me parece que licenciar al cardenal Sardi como patronus de la Orden de Malta comporte mucho cambio. Con el respeto que me merecen los Caballeros de Jerusalén, de Rodas y de Malta, su Orden no posee demasiada gravitación en los salones de Santa Marta. Sí me parece que hay algún peligro en la designación del sucesor del cardenal Cañizares al frente de la Congregación del Culto. Veremos a quién pone, pero sospecho que, por ser un área de cierta sensibilidad, se inclinará por una suerte de Poli, es decir, alguien que ni fú ni fá.

Finalmente, la perlita del día acaba de aparecer en La Nación: el papa Francisco le envió una carta manuscrita a la presidente argentina Cristina Kirchner invitándola a almorzar en Santa Marta. Hasta aquí –saltos de protocolos incluidos- no sería sorprendente. Lo curioso es que, quien hizo de cartero, fue nada menos que el dirigente peronista Eduardo Valdez, que había asistido a Roma para el famoso partido. Como los periodistas argentinos están ya comenzando a decir en voz alta, Bergoglio no sólo peronizó el Vaticano sino que, decididamente, jugará un papel fundamental en las próximas elecciones presidenciales.
Cierro con el comentario de un lector agnóstico aparecido ayer en La Nación:

Duguesclin13:46 07/09/2014
Desde mi posicion de agnostico -aunque no ateo- no puedo menos que preguntarme, -desde el punto de vista politico ya que la religion no es de mi incumbencia- como puede ser que la institucion papal este representada por una persona que no para de hacer un papelon tras otro, debido a una farandularizacion impropia de su investidura y de la politizacion pro-kirchnerista que ha tomado, recibiendo a todos los funcionarios K y elogiando publicamente a la Campora. Los agnosticos nos sentimos inclinados al dialogo con la iglesia -con todas las iglesias- sobre temas filosoficos y tambien teologicos. Pero con Bergoglio eso es imposible, porque parece no entender nada, ni siquiera la importancia de su cargo. Todo lo que ha hecho hasta ahora es ocuparse de asuntos mundanos, de la guerra, de la politica, de los gays.  Pero absoltamente nada sobre lo que es de su incumbencia: el dogma, la doctrina, la liturgia, la teologia, o informar como ha continuado con la tarea de sanacion de Ratzinger respecto de la pedofilia.. Parece que se propone destruir a la institucion que preside, que es la Iglesia. Lo que es para nosotros los agnosticos es irrelevante, pero los catolicos no van a tardar en extranar a un papa serio como Ratzinger.