viernes, 24 de octubre de 2014

Desenmascarando a Bergoglio. 2° parte


Hace algunos días, un lector del blog envió un comentario en el que decía que le parecía divertido que diez o veinte sedevacantistas se entretuvieran criticando al papa Francisco, a partir de lo cual un psicólogo freudiano encontraría un tendal de actos fallidos que dejan traslucir nuestras más oscuros deseos y pensamientos.
La cosa no es así:
- No somos veinte. En los últimos días, según las estadísticas de Blogger, el blog ha tenido cerca de las cuatro mil visitas diarias.
- No somos sedevacantistas. Reconozco que sería la solución más fácil, pero sería incorrecta.
- Me tiene sin cuidado lo que puedan pensar los psicólogos que practican el psicoanálisis o su pariente cercana, la psicoterapia simbólica, tan de moda por estos días en ciertos medios neocones. Al hombre se lo conoce y se unifica por lo propiamente humano, el logos, y no por la oscuridad del inconsciente.
Sin embargo, el comentario da pie para aclarar algo importante: el problema aquí no es la homosexualidad dentro y fuera de la iglesia. Esa tendencia existió siempre porque desde Adán y Eva el hombre carga con la caída original. Los textos de San Pedro Damián que publicamos ayer son bastante claros al respecto. El problema es el abordaje que está haciendo el papa Francisco sobre el problema. Y lo grafico del siguiente modo: María Magdalena era una pecadora pública y Jesús le dijo: “Mujer, levántate y no peques más”. Sin negar la particular gravedad que tiene el sexo contranatura, Dios perdona al pecador que se arrepiente y los cristianos tenemos el deber de recibirlo y acompañarlo. La Magdalena fue recibida, a pesar de su vida escandalosa, por los discípulos y se convirtió en unos de los personajes más importantes de la primera comunidad cristiana.
Pero la actitud de Francisco sería decirle a Magdalena: “Dale Male, levántate y seguí con tu vida, porque lo que hacés no es pecado”. No se pueden repartir grajeas de misericordina a los pecadores que no se arrepienten y no tienen firme propósito de cambiar de vida. Y esta enseñanza básica del catecismo es la que nos quieren cambiar.
El video de este post es una recopilación de tres entrevistas realizadas por periodistas serios –Ernesto Tenenbaum, CNN y Fox News- a tres epígonos de la reivindicación gay: Bruno Bimbi, el pastor luterano Andrés Albertsen y el “teólogo” Marcelo Márquez. Los testimonios son coincidentes entre sí y con lo que muchos católicos argentinos sabíamos y no decíamos para evitar el escándalo: el doble discurso del cardenal Bergoglio y su apoyo a la legislación progay. Causa indignación y repugnancia escuchar el modo en el cardenal primado argentino corría presuroso a pedir disculpas a los sodomitas por lo que, según él mismo, se veía obligado a decir por presión de los sectores conservadores de la Iglesia.
A quienes les interese conocer más profundamente el verdadero rostro de Bergoglio, pueden bajar desde aquí algunos capítulos del libro La Iglesia traicionada, del Dr. Antonio Caponnetto. (Para comprar el libro, aquí están las coordenadas)
Breaking news: Los medios de prensa de hoy nos informan que el papa Francisco le dijo ayer a un obispo: “Rezá por mí; la derecha eclesial me está despellejando. Me acusan de desacralizar el papado”. ¡Lo que nos faltaba! ¡Un nuevo San Bartolomé! Las diferencias son de detalles: mientras que el apóstol fue desollado vivo por los paganos armenios, Bergoglio lo es por los católicos tradicionalistas.

- Santo Padre, si usted estuviera desacralizando el papado, yo me preocuparía pero no gastaría tiempo y energía en mantener este blog, y lo mismo ocurriría con los cientos de sitios como este. El problema es que usted está desacralizando a la Iglesia y traicionado el mensaje de Cristo. El Señor le ordenó al apóstol Pedro, de quien usted es sucesor, que “confirmara a los hermanos en la fe”. Usted, en cambio, pretende cambiar la fe que recibimos de nuestros padres.

jueves, 23 de octubre de 2014

Desenmascarando a Bergoglio. 1ª Parte

Los argentinos que hemos tenido la oportunidad de conocer al Papa Francisco mientras era arzobispo de Buenos Aires tenemos, creo yo, el deber de revelar a los cristianos de otros países el enorme estropicio que sufrió la Iglesia en Argentina durante su mandato. Concretamente, hoy y mañana publicaré algunos datos que dejan ver que Bergoglio siempre tuvo la "agenda gay" entre sus planes. Si bien a nivel internacional todo comenzó con el fatídico "¿Quién soy yo para juzgar?" y terminó -si es que terminó-, con el escándalo sinodal, sus antecedentes sus numerosos. Es cuestión de preguntarle al clero porteño acerca de la constante protección que prodigó a numerosos sacerdotes homosexuales.
El Papa Francisco afirma que él no es “nadie para juzgar” a los sodomitas y considera que no hay que arrojarles el Evangelio por la cabeza a los adúlteros sino tener con ellos la “audacia de la misericordia”.
Lo curioso es estas modalidades de misericordia inclusiva están reñidas con el “modelo de exclusión” que la Iglesia practicó durante veinte siglos.  En este post quiero recordar dos hechos ocurridos en Argentina durante el desempeño del cardenal Bergoglio como Primado y presidente o miembro de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina, y contrastarlo las enseñanzas y disciplinas que la Iglesia Católica ejerció a lo largo de su historia.

Caso 1: Mons. Juan Carlos Maccarone.
El hecho
Este arzobispo era la “estrella” –o, mejor deberíamos decir, “la diva”- del Episcopado argentino. El gran teólogo de consulta permanente, el abanderado de la causa de los pobres y desvalidos, el campeón de la democracia y de la vida cívica y el poseedor de un futuro promisorio que le aseguraba la púrpura a la vuelta de la esquina. En el mismos clero tenía un ascendiente reverencial: los curas del gran Buenos Aires, mientras era obispo de Lomas de Zamora, acudían en masa los días lunes a escuchar las palabras de sabiduría de Macca, como le gustaba hacerse llamar.
Hasta que ocurrió algo terrible: un día del mes de marzo de 2005, se difundió un video en el que aparecía el arzobispo manteniendo juegos sexuales con un jovencito que resultó ser su chofer. Eran los tiempos del papa Benedicto XVI y el obispo fue inmediatamente apartado de su cargo y confinado al Cottolengo de Clypole.
La reacción de Bergoglio
Por una carta que él mismo Maccarone dirigió en sus hermanos obispos, puede deducirse fácilmente que toda la pandilla episcopal argentina sabía de su debilidad por los efebos y por los choferes. De hecho, había tenido denuncias previas aunque había quedado sobreseído. Y, a pesar de eso, igualmente lo promovieron al cargo episcopal de la diócesis más antigua del país y lo colocaron en el firmamento estelar.
Cuando el caso salió a luz, el cardenal Bergoglio junto con la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal emitió un comunicado en el que manifestaba su “agradecimiento” al ex obispo de Santiago del Estero por la labor cumplida en aquella diócesis “al servicio de los pobres y de quienes tienen la vida y la fe amenazadas” y le expresaban su “afecto, comprensión y oración”. 
El vocero del arzobipado porteño salió a decir, además, que el video difundido correspondía a “la vida privada” de Mons. Maccarone.
La enseñanza y práctica de la Iglesia
San Pedro Damián, monje benedictino, cardenal del siglo XI y Doctor de la Iglesia, escribió una carta (la nº 31) al papa León IX acerca de cómo comportarse con los clérigos y obispos que tuvieran conductas similares a las de Mons. Maccarone. Esa misiva es conocida también como Liber Gomorrianus cotra nefandum sodomiae crimen y pueden leerla, en latín, en el tomo 145 de la Patrología Latina. Traduzco aquí un par de párrafos significativos.
Con respecto al pecado de la sodomía, este santo Doctor de la Iglesia se consideraba apto para juzgar:
“Absolutamente, no hay otro vicio que pueda ser razonablemente comparado con este, que sobrepasa a todos en suciedad. Por este vicio es, de hecho, viene la muerte del cuerpo y la destrucción del alma; mancha la carne, extingue la luz de la mente, expulsa al Espíritu Santo del templo del interior del hombre, y lo reemplaza con el demonio, provocador de la lujuria. Remueve completamente la verdad  de la mente y la orienta hacia la falsedad. La sodomía pone trampas en el camino del hombre y, cuando cae en ellas, no lo deja escapar. Este vicio abre las puertas del infierno y cierra las puertas del cielo, y convierte a los ciudadanos de la Jerusalén celestial en los herederos de la Babilonia infernal”. (Cap. 16; PL 145, 175)
Y San Pedro Damián determina también de qué modo hay que actuar en estos casos:
“El clérigo o el monje que acosa a los adolescente o a los jóvenes, o ha sido sorprendido besándolos o en otros actos torpes con ellos, será azotado públicamente y perderá su tonsura. Luego de haber sido rapado, será cubierto de escupidas y, sujeto con cadenas de hierro, sea dejado podrirse en la angustia de la cárcel por seis meses. Al anochecer, durante tres días a la semana, coma pan de cebada. Después, durante otros seis meses, que viva bajo la custodia de un padre espiritual, separado en un pequeño patio, y esté ocupado en trabajos manuales y en la oración. Sea sometido a ayunos y camine siempre bajo la mirada de dos hermanos espirituales, sin prenunciar ninguna frase perversa, y nunca se una a reuniones con los más jóvenes. Que este sodomita considere si supo administrar bien sus oficios eclesiásticos, porque es así cómo la sagrada autoridad juzga estos ultrajes tan ignominiosos cuanto torpes”. (Cap. XVI)

Caso 2: Mons. Fernando Bargalló
El hecho
Se trata del entonces obispo de Merlo y presidente de Cáritas Latinoamericana que fue descubierto, en junio de 2012, junto a una mujer, en un exclusivo y lujoso resort de Puerto Vallarta (México) en actitudes más que de explícito enamoramiento.  Cuando fue interrogado al respecto, Mons. Bargalló mintió al decir que desconocía lo que las fotos probaban; y mintió después al decir que las fotos eran verdaderas pero que no implicaban dolo pues la dama era una amiga de la infancia. El obispo fue depuesto de su cargo por el Papa Benedicto.
La reacción de Bergoglio
Conocida la vacancia de la sede episcopal de Merlo, se dirigió a ella presuroso el cardenal Bergoglio quien, el día domingo 29 de junio, pronunció una homilía en la  atestada catedral diocesana. Allí, entre otras cosas dijo, que el obispo amancebado "Trabajó para los pobres y esto le valió la persecución. Trabajó también por los ancianos y para escuchar a los chicos. Hoy tenemos a la Iglesia unida, humanitaria y misionera y venimos a dar gracias por estos 15 años caminando juntos". Mientras el concelebrante, Mons. Cassaretto, aseguraba: “"Ahora le toca a Fernando estar en un tiempo de retiro, de penitencia y de oración. Mi misión es acompañar al hermano Fernando en su camino de reflexión”.
"¡Viva Fernando María Bargalló!", gritó un hombre desde el fondo del templo y la misa terminó con un fuerte y sostenido aplauso de todos, incluido el cardenal Bergoglio.
La enseñanza y práctica de la Iglesia
Para casos semejantes, la Iglesia contemplaba la ceremonia de “degradación” del Obispo, la cual figuraba en la Pontificale Romanum. Aquí pueden leer la descripción de la ceremonia. Y les copio la traducción de algunos de sus pasos más importantes, tal como la leyera Mons. Gustavo Podestá en la memorable homilía en su parroquia porteña Mater Admirabilis:
“Ceremonia impresionante, que se realizaba en las escalinatas de las catedrales frente al inmenso atrio donde se reunía el pueblo. Ese mismo pueblo que había sido herido por el escándalo de un pecado público y, más, cuando se trataba de un clérigo. Peor aún si constituido en dignidad. A los crímenes públicos la Iglesia públicamente los castigaba, ya que, en verdadera caridad, restituía a los fieles la confianza en la justicia y probidad de sus autoridades, mostraba la gravedad del delito y, al mismo tiempo, estimulaba el propósito de enmienda y la penitencia y conversión del reo.
Allí, en las escalinatas que subían hacia la puerta del templo, se colocaba un asiento bajo y sin respaldo, tipo sillón frailuno, llamado 'faldistorio', en el cual se sentaba el obispo oficiante. A su lado una pequeña mesa con un mantel, en donde, en medio de cirios apagados, se colocaban las vestiduras sacerdotales junto con un trozo rectangular de vidrio en forma de cuchillo.
Traían al que, después de juicio y sentencia, había sido hallado culpable y los clérigos lo revestían, por última vez, c
on sus hábitos sacerdotales si era sacerdote, o pontificales si era obispo o arzobispo.
En medio de un silencio sepulcral el Obispo celebrante se ponía de pie y comenzaba:
“En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Por cuanto yo (...) Obispo de tal lugar, por gracia de Dios y de la Sede Apostólica, habiendo sido probado fehacientemente de acuerdo a los sagrados cánones (o según propia confesión) el crimen del Obispo o Presbítero tal (...) resultando evidente y público el crimen cometido, y por lo tanto no solo grave y condenable, sino dañoso a la salud de los fieles, y aún enorme por la dignidad del que lo cometió, habiendo no sólo ofendido la divina Majestad sino inferido gravísima conmoción a la ciudad, y por esto haberse hecho indigno de su oficio eclesiástico, por ello, tanto por la autoridad de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, como por la de nuestro cargo pastoral, mediante estos escritos lo privamos de todos su cargos y oficios y, por nuestra palabra, lo deponemos, y, según la tradición de la Iglesia, lo sentenciamos a ser degradado”.
Luego, con lágrimas en los ojos -según cuentan frecuentemente las crónicas- el oficiante se ponía de pie y, si el reo era obispo, le sacaba la mitra de la cabeza, diciendo: “Desnudamos tu cabeza de la mitra, ornato de dignidad pontifical y que enlodaste en el ejercicio de tu autoridad”.
A continuación, un acólito traía un evangelio y se lo ponía al depuesto en las manos. El oficiante entonces se lo retiraba diciendo: “Devuelve el Evangelio, porque, habiendo despreciado la gracia de Dios, te hiciste indigno del oficio de predicarlo”.
Después le sacaba el anillo: “Te arrancamos este anillo, signo de fidelidad a tu esposa la amada Iglesia de Dios, a quien temerariamente traicionaste”.
Otrosí: “Te quitamos el báculo, para que no te atrevas más a ejercer el oficio de dirigir que tan gravemente perturbaste”.
Y, finalmente, la parte más emotiva. Con el vidrio -sin filo, por supuesto- habiéndole quitado los guantes ceremoniales -las 'quirotecas'- le raspaba los dedos y las manos simbólicamente y decía: “En cuanto está en nuestro poder hacerlo, así te privamos de tu bendición sacerdotal y de tu unción episcopal, para que pierdas el honor y la gracia de santificar, bendecir y consagrar”.
También pasaba el vidrio por su frente: “Borramos de tu frente la consagración, la bendición y la unción que se te confirió, y te deponemos del orden pontifical para el cual te has hecho indigno”.
Al final, conmovido, lo exhortaba a la penitencia y al arrepentimiento y, si lo que había cometido era un delito común, lo entregaba al fuero civil”.


miércoles, 22 de octubre de 2014

El regreso de los gays

Poco a poco se está conociendo lo que los fieles laicos no debíamos conocer por orden del papa Francisco: quién y qué dijo cada padre en el tumultuoso sínodo que finalizó la semana pasada en Roma. Y así, hoy nos enteramos que los que quisieron abrirle las puertas de la misericordia a los homosexuales fueron solamente tres miembros sobre los ciento ochenta que integraban el cuerpo: el cardenal von Schönborn, el P. Antonio Spadaro s.j., director de la revista oficialista “La Civiltà Cattolica” y nombrado por el Papa Francisco expresamente integrante del sínodo y Mons. John Ha Tiong Hock, presidente de la Conferencia Episcopal de Malasia y que ilustra esta entrada.
Conocidos estos datos, que reporta en su columna de hoy Sandro Magister, cae de maduro quién es el que está fogoneando el tema trolo: el Papa Francisco en persona. Ya sabemos de los devaneos del cardenal vienés hacia todo lo que tenga que ver con cualquier tipo “caminos sexuales particulares” y no nos asombra entonces su posición. No es secreto para nadie que el jesuita Spadaro es el portavoz del Papa Francisco a través de su revista y, esta vez también, lo es también a viva voce en el aula sinodal. Pero lo que llama la atención es la argumentación que utilizó el obispo malasio para proponer que la Iglesia revise su doctrina sobre la sodomía: las mismísimas palabras que el Romano Pontífice le dijo al P. Spadaro en la famosa entrevista. El círculo perfecto.
Bergoglio dijo en esa ocasión: “San Vicente de Lerins compara el desarrollo biológico del hombre con la transmisión del depositum fidei de una época a la otra, que crece y se consolida con el paso del tiempo. Ciertamente la comprensión del hombre cambia con el tiempo y su conciencia de sí mismo se hace más profunda. Pensemos en cuando la esclavitud era cosa admitida y cuando la pena de muerte se aceptaba sin problemas. Por tanto, se crece en comprensión de la verdad. Los exegetas y los teólogos ayudan a la Iglesia a madurar su propio juicio. Las demás ciencias y su evolución ayudan también a la Iglesia a aumentar en comprensión. Hay normas y preceptos eclesiales secundarios, una vez eficaces pero ahora sin valor ni significado. Es equivocada una visión monolítica y sin matices de la doctrina de la Iglesia”.
Mons. John Ha Tiong Hock expresó en el Sínodo que, así como la Iglesia fue capaz de madurar y reformular sus propios juicios sobre la comprensión del hombre en el pasado y, por ejemplo, cambió su doctrina sobre la esclavitud, así también debe hacerlo ahora con respecto a la homosexualidad. Por supuesto, nadie, ni siquiera el autor de semejante máxima –es decir, Bergoglio-, salieron a explicarle al asiático que una cosa son las peras y otras muy distintas las ardillas.
Como dice Magister, los homosexuales que quieren una doctrina católica que acepte sus particulares pulsiones sexuales, salieron por una puerta pero están por entrar por otra. Y adivinen ustedes quién se las va a abrir…

martes, 21 de octubre de 2014

Murmullos en el Palacio Apostólico

Luego de unas largas vacaciones, el corresponsal embozado del Wanderer en Roma, ha comenzado nuevamente su servicio de noticias. 


Retorsiones postsinodales. (Roma - Palacio Apsotólico) Los activos servicios de prensa respecto a la actividad de la Santa Sede le prestan mucha atención a las noticias que, sobre ese tópico, se publican en la Argentina. Casi todos los artículos de E. Piqué y S. Rubin  son reproducidos. En los análisis sobre el Sínodo muchos reflectores de los vaticanistas se posaron sobre mons. Victor Fernández, en cambio nada sobre mons. Arancedo, los dos obispos argentinos participantes.  Todos saben la predilección del papa por el riocuartense (de Alcira Gigena, donde no goza de buen recuerdo), pero porteño de adopción. Todos saben que lo apodan Tucho, pero en la jerga vaticana también lo llaman il coccolato ("el niño mimado"). Un obispo latinoamericano, que no sabe mucho italiano, le preguntó a un colega español qué significaba esa palabra aplicada al obispo argentino: "Un valido, como Floridablanca", fue la respuesta. Por la expresión de su rostro, parece que la cultura histórica del latinoamericano no lo ayudaba: la respuesta no le aclaró nada.
Hoy los medios de prensa y alguna gacetilla traducen unas declaraciones del coccolato Fernández [Se refiere a este artículo de La Nación]. No cayeron  bien sus chismeríos sobre que algún padre sinodal se durmió o que otro se quejaba de dolor de espaldas en las sesiones.  Todo con cierta inquina para descalificar  a los sinodales de mayor edad y de pensamiento más tradicional.  Pésimamente fueron tomadas sus indiscreciones respecto a que en aula sinodal y fuera de ella algunos obispos y cardenales criticaban al Papa con palabras fuertes. Ya se conocían declaraciones suyas anteriores, respecto a críticas de algunos obispos argentinos al entonces cardenal Bergoglio cuando se preveía su jubilación en Buenos Aires. El coccolato participa en los círculos de crítica, escucha calladito, y luego sale a anunciarlo desde los tejados mediáticos. 
En todo grupo humano hay críticas. Una de las cargas anejas a la autoridad es ser blanco de ellas. Pero tener la costumbre de bocinar a quienes disienten del poder ..... no parece de buena persona. Un prelado gordito decía al respecto esta mañana en una oficina de la Secretaría de Estado: "A ese Tucho, pariente de la Presidenta argentina, hay que regalarle los escritos de Santa Catalina de Siena cuando les pedía a los obispos que sean viriles ...".  Para eso tal vez haga falta otro Sínodo, dijo el dueño de la oficina y ofreció caramelos.

Dell'Ombra der Cuppolone

Hipocresía en tres actos

1º acto: Quino, Mafalda y Susanita


2º acto: El cardenal Bergoglio y Cáritas. 2009
"Muestro lo difícil que es llevar hoy día la misión caritativa de la Iglesia. Uno de los dirigentes de un centro de Cáritas tenía que hacer un festejo, e hicieron el festejo en uno de los treinta y seis restaurantes que están en Puerto Madero, donde la cena más barata serán $250 por cabeza. Treinta y seis restaurantes que están a 1 km. de un tugurio, de una villa naciente. Si vos entrás en la solidaridad del servicio de Cáritas, tus hábitos de vida tienen que cambiar y no te podés permitir ciertos lujos...".  
El video completo pueden verlo aquí. 

3º acto: Papa Francisco - 2014
Por primera vez en la historia un Sumo Pontífice autorizó la apertura de los Palacios Vaticanos a fin de que sean alquilados para un evento exclusivo para millonarios que poseen automóviles Porsche. Como informa el sitio de la empresa fabricante de los lujosos automóviles, el evento se desarrollará según el siguiente programa: 
1. Acceso exclusivo a los Museos Vaticanos fuera del horario de apertura oficial.
2. Magnífico concierto en la Capilla Sixtina organizado exclusivamente para los participantes.
3. Inolvidable comida en medio de las obras de arte de los Museos Vaticanos.
4. Visita a los Jardines Papales del Vaticano.
5. Paseo en Porsche por la región sur del Lacio.
6. Número máximo de participantes: 20 personas.
7. Costo de la entrada: € 5000.
Por lo demás, no se trata de un hecho aislado ya que la política del Papa Francisco es abrir el Palacio Apostólico y los Museos Vaticanos para visitas privadas y exclusivas de personajes particularmente conocidos por su vida frívola y mundana. Se supo que la semana pasada el cantante Justin Bieber gozó de una de estas visitas, por la que pagó € 16000, aunque la experiencia no fue del todo positiva para el monsignorino que hacía de guía, ya el que artista pop se dedicó a patear pelotas de fútbol dentro de los corredores de las dependencias papales. 
No es un invento, aunque lo parece. El hecho fue publicado por el Catholic Herald. 

La Santa Sede aclaró que el Papa aceptó la realizar estos eventos a fin de recaudar fondos para las obras de caridad. 

- Santo Padre, ¿qué hará con el dinero que paguen los dueños de automóviles Porsche por comer caviar, salmón ahumado, faisán y otras delicatessen en medio de las obras de Rafael, Miguel Ángel, y en el lugar sagrado donde la Iglesia elige a sus papas?
- Vamos a comprar sémola, arroz, fideos y todas esas porquerías que comen los pobres. 






domingo, 19 de octubre de 2014

A ver si maduran, che

Dentro de pocos días se realizará en Madrid un congreso sobre "La hermenéutica de los gestos del Papa Francisco". Se trata, por cierto, de una completa pérdida de tiempo, aunque vendría bien una hermenéutica del discurso que pronunció el pontífice en la clasura del sínodo sobre la familia el día de ayer. No tengo ganas de hacerla, pero hay una frase muy significativa que pinta su pensamiento. Dice en el último párrafo: "Tenemos un año para madurar las ideas propuestas". Veamos:
1. ¿Quiénes son los que necesitan madurar? No él, ciertamente, sino aquellos a quienes llama "tradicionalistas" que se considerar "dueños y patrones del depositum fidei", incapaces de "dejarse sorprender por Dios", y que tieran "pesados fardos" a los fieles.
2. ¿Por qué digo esto? Muy fácil. Porque los "tradicionalistas" sostienen la doctrina de la Iglesia, doctrina que ya está madura hace dos mil años. Yo me pregunto si es necesario madurar la idea acerca de que los adúlteros puedan recibir la eucaristía, o de que la práctica del sexo sodomítico pueda ser considera un valor para las comunidades cristianas. Los católicos hace veinte siglos que tenemos claras las respuestas a esas cuestiones y no necesitamos un año, ni siquiera un día, para "madurarlas". 
3. En el fondo, toda esta cháchara de la maduración, no es más que otra de las expresiones de la particular teología pontificia. Recuerdo que en la homilía de su primera misa como pontífice romano, la mañana del 14 de marzo de 2013, se la pasó hablando de que la Iglesia era movimiento. Pero esa no es la idea católica, sino que es justamente la contraria. La Iglesia es roca en la que los hombres se guarecen mientras arrecia el vendaval en los peligrosos mares del mundo. Ahora resulta que Bergoglio quiere someter a la Iglesia a los vientos y tempestades, idas y vueltas, y mareas y reflujos del mundo. Esas serían para él las "sorpresas divinas". 
4. Bajando a la práctica, ¿cómo se dará esa maduración de 365 días? Estimo que habrán dos procesos: la incubadora plebiscitaria, en la que las "ideas" pontificias pasaran por la maceración de los  diálogos y discusiones en el seno de las "comunidades cristianas", y la maduración a los golpes, en la que el pontifice romano se deleitará misericordiando a los padres sinodales que fueron críticos de sus propuestas. No nos extrañemos si, dentro de algunas semanas, nos enteramos el cardenal Napier es transferido desde su sede sudafricana de Durban a la sede rusa de Vladivostok.

sábado, 18 de octubre de 2014

La Iglesia con olor a oveja del Papa Francisco


Los medios de prensa de hoy nos comunican que, por primera vez en la historia, los edificios vativanos serán alquilados para un evento mundano.
Aquí está el programa de la serata que organiza la empresa Porsche, siempre tan dedicada a atender las necesidades motrices de los más desfavorecidos de la sociedad:

1. Acceso exclusivo a los Museos Vaticanos fuera del horario de apertura oficial.
2. Magnífico concierto concierto en la Capilla Sixtina organizado exclusivamente para los participantes.
3. Inolvidable comida en medio de las obras de arte de los Museos Vaticanos.
4. Visita a los Jardines Papales del Vaticano.
5. Paseo en Porsche por la región sur del Lacio.
6. Número máximo de participantes: 20 personas.

Si algún lector del blog está interesado en participar, puede reservar desde en www.porsche.com. Se requieren solamente dos condiciones: tener un Porsche estacionado en la cochera y pagar la entrada: 4500 euros por cabeza.

Y cuando estabas en Buenos Aires te escandalizabas públicamente porque los dirigentes de Cáritas habían ido a comer a Puerto Madero: Hipócrita!