sábado, 13 de noviembre de 2010

La Iglesia se hizo muy grande


De la entrevista que publicó el diario La Vanguardia a Peter Seewald —autor del libro-entrevista con Benedicto XVI, próximo a publicarse— bajo el título “Con Ratzinger puedes reírte a conciencia, tiene mucho sentido del humor”:


Su principal compromiso es con la renovación de la Iglesia. “La Iglesia y sus miembros necesitan una constante limpieza”, escribe en su libro sobre Jesús. “Lo que se ha hecho muy grande debe regresar a la sencillez y pobreza del Señor”. Quiere que, tras los terribles abusos y aberraciones, su Iglesia se someta a una especie de limpieza profunda. Tras tantos debates estériles y después de tanto ocuparse de uno mismo, sería esencial regresar al misterio del Evangelio, conocer a Jesucristo en su completa y cósmicagrandeza. Es un proceso pesado que tiene enemigos tanto fuera como dentro de la Iglesia.


Casi lo que decía Newman: “Pareciera que a medida que el cristianismo se expande, produce menos frutos, y que, cuanto más se extiende, más se empobrece”.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Tienen razón Newman y Benedicto.

La Iglesia es también en esto como el jet set: cuando estaban el Negro Olmedo, Susana, la Alfano, Charly y Javier Portales era una cosa, pero ahora que se sumaron Tinelli, Fort, la Pradón y Alé se desvirtuó. La multitud mata la mística de la tele tanto como la de la Iglesia.
Solo la aristocracia de pocos se salvará.

El glamour y la buena nueva son para pocos.

Jacobita dijo...

La frase de Newman, así tal cual, sin su contexto, casi parece decir que San Pablo le hizo un flaco favor a Cristo, que mejor se hubiera quedado quieto en Damasco. No creo que esa fuera la intención de Newman, pero todo santo o beato puede sacarse de contexto. Sacas de contexto a San Agustín y te vuelves Jansenista. Sacas de contexto a San Juan de la Cruz y te vuelves Quietista.

Creo que Benedicto XVI se refiere a otra cosa, no a la extensión de la Iglesia con la idea de llevar el Evangelio a todas las naciones de la Tierra (que tiene que cumplirse), sino a una hinchazón mórbida, a una autosatisfacción, a gloriarse en nosotros, no en el Señor. A "la primavera" postconciliar, precedida por la "edad de oro" preconciliar que nos describen, por ejemplo, Bloy o Castellani. Es decir, no creo que este sugieriendo la creación de una Iglesia de "élite" para pocos, que empiece a separar el trigo de la cizaña. Los Cristianos siempre seremos, ante Dios, chusma en distintos grados. Sus hijos mugrientos.

Anónimo dijo...

Malachi Martin dijo:

También me parece que al decir Benedicto: "Tras tantos debates estériles y después de tanto ocuparse de uno mismo, sería esencial regresar al misterio del Evangelio, conocer a Jesucristo en su completa y cósmica grandeza", está aludiendo a esa "hinchazón mórbida" de la que habla el Jacobita.

Más, todavía, no puedo dejar de recordar el fino bisturí de Bouyer en "La Descomposición del Catolicismo", y en el más descarnado aún "Religiosos y Clérigos contra Dios", pasando por el centro de la infección: el abandono del Dios Vivo y su reemplazo por el Intelectualismo/Conceptualismo secos que cristalizan en estructuras...

Castellani lo muestra también en "El ruiseñor Fusilado", cuando describe al conceptualismo como vicio mental nefasto que pierde el contacto con lo concreto y no se baña continuamente en la percepción, "única fuente del conocimiento de lo existente...". Y es insuperable (no podía ser menos en él) al señalar la deriva lógica del proceso: la socialización. "Porque lo que es lo conceptual a lo intuitivo, es lo social a lo personal". De allí la hipertrofia de conceptos-estructuras y su fosilización...

Me parece que el asunto va por ahí.

¿Qué dice Ludovicus? Me interesaría su opinión.

Cordiales saludos, Wanderer.

Anónimo dijo...

Malachi Martin dijo:

Una impresión más: me parece, también, que lo señalado es más aplicable a la parte latina de la Iglesia, o que la toca más directamente.

Los especialistas orientales me dirán, pero parece haber más "aire puro" de ese lado, más Espíritu...

Saludos.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

No me parece que haya mucho misterio en esto. O la Iglesia se mira el ombligo o mira a Cristo. Si mira a Cristo, se centra, se concentra, se relativiza. Si se mira el ombligo, se asienta, se descentra, se absolutiza.

Anónimo dijo...

Olmedo, Susana, Alfano, Charly y Javier Protales, ¿el jet set?

¿Dónde esta el vomitadero virtual?

Yañez de Gomera dijo...

"cósmica grandeza". ¿Cristo es astronauta?

Anónimo dijo...

No se les ocurra pronunciar vulgaridades del tipo "llora el cielo" o "gime el viento". Nos desagradan las metáforas, las figuras, las hipérboles y todos los recursos literarios, aun cuando son proporcionados. Sólo validamos términos y definiciones precisas. Cristo es el Pantocrator y se acabó. Muera Fray Luis de León.

El astronauta

Anónimo dijo...

Yañez,
Hablar de la cósmica grandeza de Cristo es correcto y encauzado en la tradición mítico literaria de la más acendrada cultura grecolatina.
No sea burro, que el cosmos no es solo asunto de Carl Sagan.
Ni blasfeme, que no se escupe al cielo a precio cero.