viernes, 24 de enero de 2014

La Srta. Prim y los dragones dormidos

Aquí va una interesante reflexión del Procrastinator sobre la novela de la señorita Prim:

En un breve artículo sugestivamente titulado "Algunas veces los cuentos de hadas pueden llegar a decir mejor lo que debe ser dicho", C.S.Lewis afirma

“Ví como historias de este tipo podrían sortear una cierta inhibición que  había paralizado mucho de mi propia religión en la infancia. ¿Por qué encontraba uno tan difícil sentir como se le decía que debía sentir acerca de Dios o de los sufrimientos de Cristo? Yo pensé que la principal razón es que a uno se le decía que debía hacerlo. Una obligación para sentir puede congelar los sentimientos. Y la reverencia misma hacía daño. Toda la cuestión se asociaba con voces bajas, casi como si fuese  algo médico. Pero supongamos que se transfiriese todas estas cosas a un mundo imaginario, despojándolo de asociaciones con vitrales y escuelas dominicales, ¿podría uno hacerlas aparecer por vez primera en su real potencia? ¿No podría uno entonces pasar a través de los dragones vigilantes? Pienso que se podría (Lewis, C.S., “Of Other Worlds: Essays & Stories, p. 37).

            Lewis hace referencia al hecho de que el formato de los cuentos de hadas puede permitir sortear las inhibiciones que a algunas personas y a algunas edades el formato estrictamente religioso puede suscitar. E inclusive agregaríamos que los dragones no están sólo presentes en las mentes de los individuos,  sino que los más formidables se encuentran en las matrices del pensamiento único y homogéneo que monopoliza los medios y la intelligentsia de la cultura imperante. Como toda red que pretenda abarcarlo todo, pueden pasársele peces chicos que transporten verdades poderosas, al modo en que el pequeño Frodo pasó desapercibido al ojo de Sauron en Mordor. Lewis, que sabía del tema, comenta en una carta a propósito del modo en que la crítica literaria  había pasado totalmente por alto la referencia cristiana a la caída de Satanás en la Salida del planeta silencioso, primer volumen de la trilogía de Ransom.

 “Pienso que esta gran ignorancia podría ser una ayuda para la evangelización de Inglaterra; cualquier medida de teología puede ser ahora contrabandeada en la mente de la gente bajo aspecto de novela sin que se den cuenta” (Warren H. Lewis, ed., Letters of C. S. Lewis (New York: Harcourt, Brace, & World, 1966 p.167.)

Tal vez la principal misión de la Srta. Prim sea pasar a través de estos dragones sin despertarlos. O para decirlo con el lema de Hogwarts: Draco dormiens nunquam titillandus, es decir, no se hace cosquillas a un dragón dormido.



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