sábado, 6 de diciembre de 2014

La segunda redención

Varios amigos y lectores del blog me han sugerido que re-publique alguna de las entradas antiguas que discutimos en esta bitácora. Creo que es una buena idea. Y aquí va la primera. Se trata de un post publicado originalmente el 23 de junio de 2007. Los comentarios que siguieron a la publicación son muy enriquecedores. Aquí pueden leerlos. Sin embargo, dejen los nuevos comentarios en este nuevo post.





Hace unas semanas, uno de los domingos del tiempo pascual, fui a Misa a una capilla de la FSSPX, dispuesto a asistir a una buena liturgia y a una mediocre homilía, como es habitual. Me tranquilicé un poco cuando vi quién era el cura que celebraba: uno de los mejorcitos que la Fraternidad tiene en Argentina y que suele decir dos o tres frases inteligentes en los sermones lo que, para la media clerical, es mucho.
Sin embargo, la preocupación volvió cuando anunció que su homilía no versaría sobre el Evangelio ni sobre el misterio de la Pascua, sino sobre la Virgen de Fátima. Y así, luego de narrarnos las apariciones y elucubrar sobre los secretos revelados, semi-revelado y no revelados, realizó una solemne afirmación: Dios no escucha las súplicas de sus fieles. La prueba está en la profunda y casi cincuentenaria crisis de la Iglesia. Y el motivo de que los oídos divinos estén sordos es porque Rusia no ha sido consagrada al Corazón Inmaculado de María. Mientras no se produzca tal consagración, en las condiciones que impuso Nuestra Señora en Fátima, Dios no escuchará nuestras oraciones.
La impresión que recibí fue estaba frente a nueva profesión de fe, a una nueva exigencia para alcanzar la salvación, a un supplementum al Evangelio de Nuestro Señor. Las palabras divinas “Todo lo que pidáis a mi Padre en mi nombre se os dará”, estaban condicionadas ahora, para este curita, a que el papa y los obispos del mundo junto a él, realizaran el acto de consagración eslava. Se trata, en definitiva, de una segunda redención necesaria para obtener la salvación. La redención única y universal del Señor debe ser suplementada por esta nueva, traída de los cielos milagrosamente y revelada a tres pastorcitos.
Me fui defraudado con el cura y bastante enojado por el modo absurdo con el que había presentado la situación y que, sin embargo, había sida recibido por los fieles y las fielas enmantilladas como sabia palabra sacerdotal y que provocó, como era de esperar, encendidas críticas a Benedicto XVI y a sus antecesores post-conciliares. Analizando si no era yo el equivocado, admití que no soy muy afecto a las apariciones y otros fenómenos sobrenaturales pero que tengo el más profundo respeto por las revelaciones de Fátima y otras reconocidas por la Iglesia. No se trataba, por tanto, de una falta de fe de mi parte sino, concluí, del sentido común que pugna por entrometerse continuamente en todas las situaciones que puede.
Más tranquilo, y ya en mi casa, me di cuenta que el curita no hacía más que andar el camino que tantas veces se ha andado en la Iglesia. La exigencia de una segunda redención no es un invento reciente sino que tiene varios siglos. Casi me animaría a decir que cada grupo religioso y cada congregación posee, con más o menos fuerza, una tendencia a exigir a sus integrantes la adhesión a una segunda redención: “Si sos cursillista tenés más probabilidades de salvarte que ni no lo sos”, “Si sos salesiano tenés las promesas que el Señor le hizo a Don Bosco: te salvarás vos y toda tu familia”, “Sería temerario que dejaras el Instituto del Verbo Encarnado, pues correría serio peligro tu alma”, etc. Ya no es suficiente la redención de Cristo; se necesita una nueva que operará la pertenencia a una institución, el rezo de tal oración o el seguimiento de cual devoción.
Y contra esto yo sí me rebelo: me es suficiente la redención de Cristo, cuyos frutos y beneficios recibo a través de la Iglesia católica, por medio de los sacramentos y de los otros canales de la gracia que el Señor dispone. Son apropiadas este caso las palabras de Cordelia, otro de los personajes de BRetorno a Brideshead: cuando Charles Ryder visita Brideshead, Bridey le explica que el reporte escolar de su hermana indica que no sólo es la peor chica del colegio, sino la peor que recuerden las monjas más ancianas. Y Cordelia replica: “Eso es porque rechacé ser del grupo de las Hijas de María. La reverenda madre me dijo que si no mantengo ordenada mi habitación, no puedo serlo, y entonces dije: 'Bueno, no quiero serlo, y creo que a Nuestra Señora le importa un bledo si pongo mis zapatillas de gimnasia a la izquierda o a la derecha de mis zapatos de baile'. La reverenda madre se puso lívida".  Yo estoy de acuerdo con Cordelia: si quiero, me hago de la Acción Católica, o de la Legión de María o de los Terciarios Franciscanos, pero eso no asegura la salvación, aunque puede ayudarme en la empresa, y nadie, ni el mismísimo Dios, puede exigirme tal pertenencia para otorgarme el premio de su visión.
Pero la exigencia de una segunda redención no sólo se limita al terreno de la espiritualidad sino que se extiende también a otros, como el intelectual. En otro post, dedicado a la UCA, afirmaba que un amigo lector le exigía al decano de una facultad no sólo la redención de Cristo sino también la de Santo Tomás. Aclaro que la poca filosofía y teología que sé la aprendí según la enseñanza del Aquinate, y trato de serle fiel, aunque me falte mucho para conocerlo en serio, pero me pregunto si es necesario ser tomista para ser católico. ¿Es que, acaso, la inteligencia católica tuvo que esperar mil doscientos años para ser completamente redimida? ¿Es que los Padres de la Iglesia son sólo una propedéutica al tomismo, como el anti-tipo del tipo?
Puedo estar equivocado, pero me parece un error la pretensión de constituir a la doctrina tomista en la regla de juicio de la catolicidad de una persona o de una doctrina. Y son cosas que pasan, mucho más frecuente y asombrosamente de lo que uno pudiera imaginar. Veamos, por lo cercano, el caso de Castellani. Los tomistas de estricta observancia (FSSPX incluida) lo atacan y advierten de sus peligros porque no es tomista y porque, incluso, llega a burlarse de Tomás, como cuando dice, en el Prólogo a su traducción de la Suma, que Tomás de Aquino no es familia de los Aquino de Corriente. Por otro lado, los tomistas de observancia regular defienden a Castellani intentando mostrar por todos los medios posibles que es tomista. Y así, en definitiva, aplican la misma regla. Y en medio de todas estas peleas, el que sale peor parado es el pobre Castellani, y de rebote su pobre biógrafo, cuya obra monumental, e incompleta, fue un fracaso, según su propia confesión. (Siempre me llamó la atención: es la mejor biografía en absoluto que he leído en mi vida y ha sido boicoteada por castellanista y anti-castellanistas, por amigos y enemigos, y el pobre autor en el medio, tan solo como el mismo Wanderer). La pregunta es, en todo caso, si Castellani DEBE ser tomista. ¿No es suficiente con que sea católico?



44 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer... me parece que se ha enredado Ud en un sofisma, o nos quiere enredar a nosotros. Preguntarse si hay que ser tomista para ser verdadero cristiano es una pregunta que parece malintencionada. En el mismo sentido podría preguntarme si Pedro, que ignoraba el dogma de la Infalibilidad, era un verdadero católico ! La respuesta es simple: para los que hemos nacido en el siglo XX y XXI, existe toda la historia doctrinal y magisterial de la Iglesia, y mi abuela no necesita ser tomista para ser católica, pero Ud sí lo necesita para ser buen teólogo, según enseña y recomienda el Magisterio. Querer ser católico y estar en contra del tomismo es contradictorio (lo cual no implica que no se pueda discutir alguna cosa del Aquinate).

Con relación a Castellani, a quien quiero y admiro, digo sin embargo que el cura era un bicho singular. Y si no fuera por su enamoramiento de Kierkegaard, creo que ahora nosotros no le tendríamos tanta simpatía al existencialista danés, para quien la fe era un salto en el vacío, algo completamente irracional como el sacrificio de Isaac. no es precisamente lo que enseña el Catolicismo con sus "preambula fidei"...

En cuanto a Fátima y la consagración de Rusia, es algo que no entiendo, porque hoy Rusia es más cristiana que Europa. Le cabe alguna duda ?

.

Wanderer dijo...

Anónimo, hablando de sofismas...
A)
1. ¿De dónde saca usted que yo necesito ser atomista para ser buen teólogo y filósofo?
2. Me responderá: del Magisterio. Y yo pregunto: ¿qué es el Magisterio? Y, ¿en qué lugar dice eso?
3. Usted me citará algunas encíclicas y discursos papales. Y yo le digo: ¿se trata de Magisterio extraordinario? ¿Estoy obligado en conciencia a seguirlo como sigo el dogma de la Inmaculada Concepción, por ejemplo?
RESPUESTA: No. El sofista es usted.
B)
1) Usted dice: "Querer ser católico y estar en contra del tomismo es contradictorio". Yo hago petitio principii. Muéstreme la contradicción o, si prefiere le doy ventaja: la contrariedad.
2) No ser tomista no significa estar en contra del tomismo. Lógica básica que usted se saltea.
El sofista es usted.
C) Usted viene a confirmar la hipótesis del blog: los católicos que imponen una segunda redención. No basta seguir el Evangelio y los artículos de fe definidos en el Credo más los pocos dogmas definidos posteriormente. Es necesario ser tomista. Es decir, a la redención de Cristo hay que sumarle la de Santo Tomás, y al Evangelio, la Suma de Teología.
D)
Como todo hombre tiene su falla, Castellani tuvo la de seguir a Kierkegaard. Y esto es así porque lo dice... usted. Bouyer habrá tenido la misma y, creo, también Santo Tomás la habrá tenido, porque me parece a mí que el Gordo de Aquino, de tomista, tenía poco y nada.

J dijo...

Yo me atrevo a decir que Santo Tomás no era tomista, porque entiendo por tomismo ciertos bodrios como "Las 24 Tesis Tomistas", o las cosas que escribía Derisi, que (imagino) hubieran hecho enfurecer al santo.
No soy filósfo pero sufrí a los tomistas en la UCA, hasta que encontré a un sacerdote allí que me lo hizo entender. Obviamente que ya no está y como a Castellani, lo cañonearon por babor y estribor.
Yo entiendo, y quizás alguien me desmienta, lo de Santo Tomás como un lenguaje para explicar la realidad, y lo mismo lo de San Agustín, los antiguos Padres.
Desde Descartes para acá lo han transformado en un Sistema, como quien explica a Hegel. Y sus tesis se usan como cartas de refutación y para declarar herejías ajenas. Aburrido.

A mí me parece que un tomista en el buen sentido, es decir como lenguaje y no como sistema, es J. Pieper y que El descubrimiento de la Realidad es en sí todo el tomismo en unas pocas páginas.
Pienso que este es un problema muy serio dentro del pensamiento cristiano, quizás la causa de que todo se haya vuelto tan estéril, hasta desembocar en el desastre vitalista-existencialista de la década del 60 por haber querido ofrecer un sistema completo de respuestas.
De hecho creo que el deastre que presenciamos hoy es una consecuencia de ese "tomismo" mal explicado (las 24 tesis, Derisi), que sí produjo caras de pepinillos en vinagre y que injustamente se hizo extensivo hasta ser un insulto que llegó a alcanzarnos a todos.


Anónimo dijo...

Creo que fus Benedicto XVI pero no lo puedo confirmar ni indicar la fuente, que cuando le preguntaban por su teologia, decia que era Agustiniano como Santo Tomas... o algo asi.
Che por mas que no sea infalible... ¿conviene darle bola no? No digo Fe... ok, pero al menos prestarle atencion.

Wanderer dijo...

Anónimo, este blog tiene ocho años y lo que usted quiere discutir lo hemos discutido aquí ad nauseam.
No lo volveremos a hacer.
Y, para dejarlo tranquilo, sí, me quedé en el primer milenio del cristianismo. ¿Algún problema con eso? ¿Algún problema con la teología oriental? ¿Algún problema con los Santos Padres?

david dijo...

Se agradece republicar viejis posts. Sugiero después republicar el "Reset", muy util en estos tiempos

Anónimo dijo...

En los comentarios a la publicación original, y contestando a un comentarista de nick numérico (que no numerario), prometía el Wanderer un futuro post sobre "si la Santa Misa se ordena sólo a la confección de la Eucaristía". Pues por si alguien se pregunta si cumplió la promesa, sí: aquí.

Anónimo dijo...

Wanderer, no había leído este post hace siete años.
Algo superior.
Y muy bueno el final. Sobre la biografía de Castellani de Sebastián Randle extracto párrafos de una recensión publicada en Gladius por mi querido amigo el Pato Sequeiros, alias Octavio Agustín. (Será en dos o tres partes por la restricción imperante en materia de caracteres permitidos.)
Rogelio Alonso

Después de leer este libro excepcional Ud. también opinará como yo que Randle tendrá que seguir con su cruz y redactar el segundo tomo, pues
1) La cruz no se cambia a la mitad del río... sobre todo si no hay otro Cristo…
2) Ya con las primeras novecientas páginas se ha agenciado todos los enemigos indispensables para hacer una obra de bien y no es cuestión de desperdiciarlos. …
Entre tanto este primer tomo lo termina de atar a la noria, porque difícilmente algún otro mortal esté en mejores condiciones como para adentrarse sistemáticamente en Castellani de quien afirma que nadie en la modernidad escribió como él tantos “libros geniales…”
3) Para semejante obra se necesita un elemento unificador, amén de la inteligencia: “Nadie aprende filosofía si un problema vital no se le pone en forma abstracta. Podrá aprenderla de memoria, pero eso no es filosofar” (cita de Castellani, p. 119), y otro tanto ocurre con Randle en la redacción de un libro vigoroso y lleno de encanto. …
4) Por si algo faltara tiene 13 hijos y trabaja en el poder judicial, el hombre ya está crucificado y bien entrenado para soportar un clavo más.
5) Castellani escribía de todo, pero publicaba sólo lo rigurosamente seleccionado con gran tino “sobre todo si se tiene en cuenta que quiso publicar más o menos la mitad de sus escritos… Cuando releo alguno de sus libros me vuelve el entusiasmo, las ganas de divulgarlos a los cuatro vientos” aunque le quede grande (174). Es como confesar que va escribir la segunda parte...
6) Ahora que, según dicen los más interesados, el infierno no existe o está vacío, Randle hasta oficialmente tiene piedra libre para buscar y expresar la verdad…
Para colmo Randle es de los perros eclesiales discriminados, no está dispuesto a aceptar ni la censura. …
7) En el comentario a este capítulo se pregunta si C., a los mismos 45 años que los de nuestro autor, hubiera reculado al conocer lo que le esperaba… como C. por su desafío intelectual.
- Pues siguiendo el consejo de aquel connacional: “No se achique, Randle – me decía el cónsul en Génova – no se achique, acuérdese que somos argentinos”.

Anónimo dijo...

No creo que el "curita" de la Frater, diga, que Dios no escucha nuestras oraciones en relación a nuestra redención, y sí, que permite que continúe la crisis de la Iglesia a pesar de nuestra oraciones, por falta de fidelidad de la Jerarquía a la revelación privada de Fatima reconocida por la propia Iglesia. Para esto, no hace falta ser "curita" de la Frater para darse cuenta.
El tema, es que, grandes Curas como fueron Castellani y Menvielle, que hasta profetizaron sobre esta crisis, no supieron como oponerse y remediar, lo que vieron se venía, y por no enfrentar la desviación de la jerarquía, sólo dejaron, laicos sin sucesión apostólica y que cual fruto maduro del concilio, se creen los lideres necesarios para una segunda redención.
En tanto, la humilde Frater, se ocupa de lo que siempre hizo la Iglesia formar "curitas", familias y escuelas católicas, los intelectuales neocones, le encontrarán, el defecto, de ser demasiado tomista, o fatimista o poco agustiniana o castellaniana. Dejense de joder.

Anónimo dijo...

Estimados: sin ánimo de volver a discutir algunas cosas que ya se han discutido, como dice W, les recuerdo una frase de Bouyer en la que hace referencia a Étienne Gilson y a los tomistas: "Yo he visto y oído con mis propios ojos y mis propios oídos —y la cosa no es muy vieja— a un profesor de universidad pontificia, en un congreso internacional de apologética, demostrar que personas como Gabriel Marcel, que pretendían haber llegado a la fe por el camino del existencialismo, sólo podían ser hipócritas. (Recuerdo también, a Dios gracias, los rugidos de furor con que Étienne Gilson acogió tal estupidez. Se le dejó hablar porque nadie en aquella docta asamblea conocía a santo Tomás tan bien como él, pero de eso a inclinarse ante sus razones había gran trecho.)"
Pinta muy bien lo que es ser un tomista y lo que es ser un seguidor del Aquinate.
Ahh...con razón, era un Congreso de Apologética!
Saludos,

Anónimo normando dijo...

Cuántas veces, amigo Wanderer, estuve por pedir que repusiera este texto tan luminoso. Quizá valiera la pena volver a leer "El elefante barroco" de Ludovicus, y alguna vez, el que me conquistó inicialmente, "Pucha con la UCA". Para levantar un poco la mirada, salir de la ciénaga bergogliana y reflexionar. El núcleo de "La segunda redención" da justo en el clavo de tantos desvíos, más allá de los temas secundarios que suscita y que pueden oscurecer lo fundamental.

Anónimo dijo...

Wanderer, la platea espera ansiosa sus comentarios sobre la entrevista publicada hoy en la nación diario.

Anónimo dijo...

De la entrevista a Francisco en La Nación de hoy:
"¿Qué sucedió? Algunos teólogos se asustaron frente a esas hipótesis y eso es esconder la cabeza. Kasper lo que hizo fue decir: "Busquemos hipótesis", es decir, él abrió el campo. Y algunos se asustaron y se fueron a ese punto: nunca la comunión."
Aterra comprobar que este Papa no comprende el temor que genera en algunos Obispos y Cardenales católicos el ponerse a jugar con Leyes que Jesús dictó explícitamente. Sencillamente no logra entender el concepto de Ley Divina.

Lefe perplejo dijo...

Para entender las motivaciones del sermón del sacerdote de la FSSPX, es muy imortante conocer las apariciones que recibe la Fraternidad.

Está todo bien relatado en 5 post de Williamson:

1º http://nonpossumus-vcr.blogspot.mx/2014/10/comentario-eleison-numero-ccclxxix-379.html
2º http://nonpossumus-vcr.blogspot.mx/2014/10/comentario-eleison-numero-ccclxxx-380.html
3º http://nonpossumus-vcr.blogspot.mx/2014/11/comentario-eleison-numero-ccclxxxi-381.html
4º http://nonpossumus-vcr.blogspot.mx/2014/11/comentario-eleison-numero-ccclxxxii-382.html
5º http://nonpossumus-vcr.blogspot.mx/2014/11/comentario-eleison-numero-ccclxxxiii.html

De ahí se pueden entender muchas cosas que aparentemente no tienen sentido en lo que ducen o hacen los sacerdotes de la FSSPX

Anónimo dijo...

Hacete lefe y lo vas a entender. O enterar más de adentro el ataque que se le da desde la Frate a otras partes de la misma por ciertos errores, entre otros el del mal tomismo o tomismo nemotécnico o ucatomismo-pepinillo-en-vinagre-descarnado.
O preguntá si la Frate puso en su Index El Tomismo de Gilson, donde se trata esto. Vas a ver que no.
O si luego de ir cinco o diez años a Misa ahí se volvió a encontrar con otro segundo revelacionista. Va a ver que tampoco.
Además, existe el lugar en el mundo sin sermones zonzos. Y solo la Frate no los puede tener cada tanto? Por qué pedirle más que a otros?

Mandinga Pichone.

Wanderer dijo...

Este es un post escrito hace varios años. Aquí no hay ninguna intneción de atacar o criticar a la Frat. Lo del sermón de ese cura -que ya no pertenece más a la Frat.- fue apenas una excusa.
Creo que después de todos estos años, resulta clara mi cercanía y simpatía por la Frat. Aunque no pertenezca a ella.

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer...quiero referirme a tu respuesta de ayer a las 21:40..... es una respuesta que muchos no entenderán porque optaste por no publicar mi comentario contra tu cierto anti-tomismo. Y como me quedé con la espina y con la pregunta: "qué está queriendo insinuar el docto Wander?"... fue que me puse a leer algunos viejos post del 2007 para lograr entrar mejor en tu cabeza, porque me considero una "mente abierta" que trata de entender al otro, pensando que quizá pueda desasnarme en algún punto. Entonces descubrí tu adhesión a la Patrística, a la teología oriental, a las cumbres de la mística, el concepto del "mito verdadero", etc. Y me dije: este muchacho tiene cierta inquina con el UCA-tomismo de algún modo racionalista que le han enseñado...porque hasta piensa que una cosa era "el gordo Tomás" y otra cosa el Tomismo....en fin.... ME GUSTARIA QUE ME ACLARES UN POCO TU POSICIÓN, PARA APRENDER ALGO MAS, PORQUE QUIZA ESTEMOS MAS DE ACUERDO DE LO QUE PARECE. Simplemente no me gustó tu respuesta "este blog tiene ocho años y lo que usted quiere discutir lo hemos discutido aquí ad nauseam.
No lo volveremos a hacer". No te prometo ser tan sutil como tu amigo Ludovicus, pero puedo llegar a ver algunas verdades en la Nouvelle Theologie.... Saludos.

.

Anónimo dijo...

Estimado don Wanderer:
He leído con mucho gusto el post, y a decir verdad, antes de leer los comentarios al mismo (y no es que me las de de profeta) me imaginé que a más de alguno le agarraría lo que mi buena madre definía como “lipiria con tiritones”, que sería así como un ataque nervioso ante algo que lo escandaliza. Y no me equivoqué, el primer comentario revela un ataque de ese tipo.
La defensa que muchos hacen del tomismo desgraciadamente no hace más que alejarse del mismo Doctor Angélico.
Permítame Ud. que use la figura de los enanos subidos en los hombres de un gigante. Así se ha querido representar la recepción de una herencia intelectual, que nos permite llegar a una gran altura, gracias a los sabios que antes que nosotros han logrado ver hasta muy lejos y que lo más probable es que por nosotros mismos nunca hubiésemos conseguido. Lo que les ocurre a muchos que se llaman a sí mismos “tomistas” es que se suben a los hombros del gigante… y se quedan mirando al gigante. Parecería que lo único que podemos hacer es admirarnos de lo grande que es. No sé si se entiende bien. Una gran parte del tomismo se aleja de Santo Tomás, pues se queda mirándolo a él, y nada más, repitiendo lo que dijo, y sabiendo con detalle las afirmaciones que contiene su doctrina. ¿Se puede considerar esto como un seguimiento fiel de la doctrina de Tomás? De ningún modo. Muy por el contrario, se opone a lo mismo que él nos enseñó. No puedo recordar con exactitud la cita, y no tengo el tiempo para buscarla ahora, pero recuerdo muy bien una frase del Santo en la que afirma que la Filosofía no es saber lo que han dicho otros, sino conocer la verdad de las cosas. Esa es la grandeza que podemos encontrar subiéndonos a sus hombros. Nos permite ver lejos, muy lejos, nos ayuda a penetrar en las profundidades del SER, es decir de la verdad única y perenne. Saber lo que ha dicho Santo Tomás no es saber filosofía o teología, es solamente saber lo que dijo. Si eso no nos sirve para llegar a la verdad, y más aún para contemplarla, pues entonces no somos tomistas.
Por otro lado, pensar que el único gigante es Santo Tomás… vamos, eso no se sostiene por ningún lado. La riqueza del saber teológico y filosófico se nutre de una multitud de sabios y doctores, muchos de los cuales, como Santo Tomás o San Agustín nos dejan además el ejemplo de su vida.
Siempre recordaré las lecciones de un viejo profesor que dedica los últimos años de su vida a comentar a un grupo de alumnos la Suma Teológica de Santo Tomás. Siendo que pocos como él han conocido al Santo y su obra, su insistencia nos llevaba siempre a mirar la realidad del ser, para así elevarnos hasta las verdades más sublimes. Ese sí es un tomista.
Le envío un gran abrazo, y perdón por haberme extendido demás.

david dijo...

La Fraternidad, guste o no, sigue siendo el referente para casi todos los catolicos tradicionales. Incluso los grupos que se han separado de ella para armar la llamada "Resistencia" gastan el 90% de su tiempo y recursos en atacarla. Por otro lado los grupos Ecclesia Dei, o se han formado por ex FSSPX reclutados por Roma, o han requerido de la FSSPX para recibir la formación que dificilmente hallarán en seminarios diocesanos y facultades de teología

Anónimo dijo...



Me gusta la opiñon del anónimo del 7 de diciembre de 2014, 20:39

y la comparto .

Anónimo dijo...



Comparto la idea de que muchos Tomistas ( amigos ) sepultaron a Santo Tomás creyendo que fue el ultimo téologo ...

Anónimo dijo...

Es bueno tener bien presente algo que me dijo los otros días Lupus y a él antes el Fraile: "no somos enanos subidos a hombros de gigantes, solo somos enanos".

A esos hombres llega un escalador cada 100 años. Somos herederos de nuestros padres, de algún sacerdote que haya influenciado en nosotros de chicos, heredamos buena parte de la biblioteca de un abuelo, cierto tipo de estructura familiar, lo que amamos y lo que nos repugna.

Los más refinados leyeron con atención esa herencia bibliográfica y/o asistieron a clases. Nada más. Eso no es subirse a ningún hombro. Con eso en claro, no le demos a esto tantas vueltas.

El Carlista.

Anónimo dijo...

Porque son filias de un lado y otro.
La discusión sobre el tomismo, tal vez tenga relación con que hace centenares de años que esto no es la Alta Edad Media. Me pregunto si la causa no está más en el cambio de la espiritualidad que en las cuestiones estrictamente leguleyo-filosóficas. Y esa época duró poco más de 100 años, en 2000...

Y si viene uno y me dice que tomista era Fabro y Fray Petit un ladri, a mí qué. ¿Y vos a quién le ganaste, laucha? ¿Con todo esfuerzo te aprendiste la canción y ahora te tengo que aguantar?

El Carlista.

Wanderer dijo...

Estimado Anónimo Tomista de las 20:12 hs.: Como le decía anteriormente, mi posición, que no sé hasta dónde es relevante, está expuesta a los largo de ocho años de blog. No puedo aclararla nuevamente porque no tengo tiempo, ni ganas, ni tendría sentido repetir una vez más lo que hemos dicho con otros amigos del blog -notablemente, Ludovicus y Jack Tollers- durante todo este largo tiempo.
Me limito, en todo caso, en comentarle que mi formación teológica y filosófica fue siempre de la mano de Santo Tomás. Luego, fue enriquecida con las lecturas de Newman, Bouyer, Knox, Lewis, Chesterton y Tolkien. De todo esto surge mi posición.

Anónimo dijo...

Gabriel Marcel, de hecho, terminó peleado con Maritain por esto mismo que cuenta Gilson. Fueron (mientras duró) muy amigos.

Anónimo dijo...

"El Padre Liagre le repetía a un corresponsal: "¡La teología es la ciencia de Dios! Deus charitas est! Que ese resumen sublime de la "teología" según San Juan se le haga cada vez más presente, más allá de las nociones y las fórmulas metafísicas." Bien adaptada a un Seminario herido, aquella enseñanza se apoderó de Marcel, lo embelesó en Dios; hizo de ella su doctrina y su vida, y más tarde la convertiría en su lema episcopal". (Monseñor Marcel Lefebvre. La biografía, de Mons. Tissier (2010).

De estas cosas está plagada aquella obra sobre Lefebvre, tan imprescindible para terminar de entender al biografiado y tan necesaria para volver a lo mejor del lefebvrismo.

Anónimo dijo...

Y cita M. Tissier a M. Lefebvre en la biografía:

"Todos se inspiran en Santo Tomás, pero les falta el espíritu, el Espíritu Santo que sopla en Santo Tomás. Con todo, Santo Tomás es bastante árido para leer. A pesar de eso suele haber una o dos frases bien acuñadas que resumen el aspecto espiritual de la doctrina enseñada y te abren horizontes extraordinarios".

¡Pucha con la UCA!

Johannes dijo...

Voy a aportar un testimonio de mi camino intelectual personal que puede ser ilustrativo.

Yo era agnostico sobre la cuestion de la distincion real o formal entre esencia y acto de ser, esse. Más especificamente, percibia que la cuestion estaba basada en diferencias en las definiciones tanto de esencia (en la mente, ¿está la esencia o una representacion de ella?) como de acto de ser. En consecuencia, percibia que se podia sostener ambas posiciones sobre la cuestion, por supuesto no al mismo tiempo. La situacion parecía ser análoga a la del formalismo de la Mecanica Cuantica, donde la mecánica de matriz de Heisenberg y la mecánica de onda de Schrödinger son formulaciones equivalentes, en el sentido de que por cualquiera de ellas se llega al mismo resultado, aunque obviamente no se puede usar ambas a la vez. En una comparacion mucho mas burda, puedo hacer una cuenta usando formato decimal o binario, pero no usar ambos formatos en una cuenta en particular.

Esto fue asi hasta que lei un artículo sobre cómo explicar filosóficamente por qué la naturaleza humana de Jesús no es una persona humana. Las soluciones presentadas por Escoto y Suarez me parecian totalmente insatisfactorias desde el punto de vista filosofico. De la segunda, el supuesto "modo sustancial" que existiria sobre la naturaleza humana y haria que esta fuese una persona era claramente una construccion mental espurea, que existe solamente en la mente del observador que cree que existe. De la solucion de Escoto, mejor ni hablar.

Pero luego me di cuenta de que habia una razon muchísimo mas fuerte para la distincion real entre esencia y esse: los pasajes del Evangelio de Juan en que Jesús dice de Sí mismo simplemente "Yo Soy", claramente del mismo modo en que Dios (Padre) se llamó a Sí mismo "Yo Soy" ("Ehyeh") en Ex 3,14. Particularmente éste:

"En verdad, en verdad os digo: antes de que Abraham fuese, Yo Soy." (Jn 8, 58)

Si la esencia humana de Jesús existiese por su propio acto de ser contingente creado que no se distinguiese realmente de esa esencia, como sostienen Suárez y Escoto, Jesús debería haber dicho "antes de que Abraham fuese, Yo Soy en mi naturaleza divina". Pero de lo que realmente dijo queda claro, a mi juicio, que en Jesus hay sólo un acto de ser, el eterno Acto de Ser Subsistente del Verbo. Su esencia humana no existe por un acto de ser contingente creado que sea parte de esa esencia, sino por el Acto de Ser Subsistente del Verbo que la asumió.

Este caso, en el cual una esencia creada no existe por su propio acto de ser contingente, muestra que hay una distincion real entre esencia y acto de ser.

En este marco, la union hipostática puede ser descripta en terminos filosoficos: la Persona del Hijo, que al igual que cada Persona divina es la Esencia divina (dogma de fe), la cual a su vez es el Acto de Ser Subsistente (concepto tomista), es el acto de ser del alma de Cristo.

Obviamente que esta manera de explicar el misterio de la Encarnacion no es necesaria, porque no se puede decir que la Iglesia no entendio ese misterio hasta Santo Tomas. Pero sí se puede decir que a partir de Santo Tomás puede entenderlo mejor y/o mas facilmente. Además este marco resuelve en forma directa y simple cuestiones como por ejemplo las del inicio y posible fin de la union hipostática: en este marco, si la Divinidad se separase del alma de Cristo, ésta ultima inmediatamente dejaría de existir.

(Si algun perspicaz observa que pasé de hablar de la esencia humana al alma, soy consciente de ello y es otra cuestion que excede este comentario.)

Resumiendo, si HOY quiero describir la union hipostatica en terminos filosoficos, tengo que aceptar la distincion real entre esencia y acto de ser. O eso, o no la describo en terminos filosoficos, lo cual por otra parte parece una opcion legitima para quien la prefiera.

Si mañana alguien llega a una descripcion satisfactoria del tema que no requiera la distincion real entre esencia y esse, que la proponga.

Anónimo dijo...

Y no creo que Lefebvre haya tenido esas preferencias de puro simplón, siendo que no lo era. En épocas donde doctorarse era todavía pelarse las pestañas él se había doctorado (por la Gregoriana) en Filosofía y luego en Teología.
Lo que sucede es que siendo tomista como era, mucho antes era sacerdote.

Anónimo dijo...

Hola Don Guander
A propósito de la reciente y , previsiblemente , mediocre entrevista que diera JB, me causo gracia la tan cacareada decisión de no recibir mas a políticos argentos. Parece, que pobre, a sus setenta y pico de años muchos de obispo cardenal primado y mas de un año de Papa ahora advirtió que muchos de los que se le acercan buscan solo la foto, igual que Maradroga. Sus asesores también no son precisamente una luz.
Según me enteré por estos días Victoria Xipolitakis estaría por revelar que cuando los tipos se le acercan no le miran los hombros.

Anónimo dijo...

He leído bastante de Kierkegaard y hasta donde sé la fe no es un salto en el vacío. El primer comentador saca eso de temor y temblor. En ese libro Kierkegaard explica indirectamente a su prometida o ex prometida Regina Olsen que no puede casarse debido a su vocación religiosa. La obra temor y temblor no puede ser leída de manera aislada. En el mismo año Kierkeggard publica en pseudonimo la repetición. En el cual con las dos obras se da un doble mensaje paradójico de la fe: por un lado dice indirectamente que él puede resignarse infinitamente, pero no es un caballero de la fe, en cambio en la repetición hay un joven poeta cuya resignación no es plena sino que la realidad queda en su conciencia como segunda potencia. Esto explica el temor de Kierkegaard de haber convertido el cristianismo en poesía. O bien cuando explica en su punto de vista (obra no destinada a ser publicada, que a los 25 años si mal no recuerdo, se produce en él un choque o experiencia mística que divide, por decirlo así, su destino en dos: poesía y religión.

Kierkegaard ha sido un formulista si quieren, como alguien plateo por ahí de si las formulas sirven o sirvieron alguna vez para algo. La fórmula más clara que dio Kierkegaard sobre la fe, y es una categoría por la cual intento dejar bien clara, es que la fe es la contemporaneidad con Cristo, punto fundamental de toda su doctrina.

Grandes expositores de Tomas como Gislon y Pieper no debaten con Kierkegaard. Pieper le discute la cuestión de si los griegos sabían lo que era el pecado. Y si mal no entendí en el ser y los filósofos Gilson dice de su filosofía que “no gusta en derrochar palabras”, agregando que deja el problema de la existencia como un problema sin resolver. Kierkegaard qua filosofo fue universal, es decir católico. Leyendo el diario de Kierkegaard (donde la ironía probablemente llega al extremo) se descubre que es católico. Las tesis que plantea Kierkegaard en el diario llevan a su particular doctrina teológica, pero no se puede negar que sus planteos son universales, es decir, no pueden ser desechados simplemente desde la fe católica.

Anónimo dijo...

Con relación a Kierkegaard, siempre me emocionó el poema JAUJA de Castellani, que pueden encontrar acá

http://padreleonardocastellani.blogspot.com.ar/2008/12/poesa-de-jauja.html


Otra cosa que quería decir con respecto a la hipotética necesidad de una 2da. redención, es que en este Foro no se salva nadie porque aceptan el Nvo Testamento pero no el Concilio... y si encima dicen que el Tomismo no los va a salvar tampoco, están en el horno !

Tomasiano, no tomista dijo...

"A pesar de eso suele haber una o dos frases bien acuñadas que resumen el aspecto espiritual de la doctrina enseñada y te abren horizontes extraordinarios"

Y ahí lo arruinó!

Sto. Toto reducido a un slogan!

Francisco Javier dijo...

Qué verdad. Estoy harto de escuchar últimamente eso de "Cristiano solo, cristiano perdido", "Todo el mundo debe estar en algún grupo de Fe"...

Ahora resulta que los Ermitaños no tenían Fe.

¡Y qué quieren que les diga! En algunas diócesis como la mía, mejor estar solo que correr el riesgo de perder la Fe ;)

Gracias al Blogger por darme este argumento sobre la segunda Redención.

Carlo dijo...

Francisco Javier: las obras espirituales ortodoxas (e imagino que las occidentales deben de estar de acuerdo en eso) afirman que el eremiterio no es para cualquiera, sino para los más grandes santos, personas muy adelantadas espiritualmente. La mayoría de los ermitaños orientales están en una "skete", comunidad donde los monjes viven en celdas o cuevas aisladas, pero tienen un templo cerca donde regularmente celebran los oficios. Los que viven en completo aislamiento (en una poustinia) son muy pocos, y casi siempre lo hacen por un período de su vida (grandes ermitaños rusos, como Sergio de Radonezh o Serafim de Sarov, no vivieron aislado hasta el final de sus vidas).
Por otro lado, considerando la pérdida de fe y de ortodoxia (acá como adjetivo común, "opinión correcta", y no en referencia a los orientales separados) de la mayoría de los fieles y eclesiásticos, los verdaderamente católicos son y serán en número cada vez menor y más aislados - aunque por suerte blogs como este pueden reunir a algunos para compartir experiencias y opiniones.

Ludovicus dijo...

sí, medio tristes las declaraciones de Mons. Lefebvre. Esa alergia por "las nociones y las fórmulas metafísicas"... fatal.

Anónimo dijo...

No, al revés.
Si no entiendo mal era seguir la enseñanza de San Juan Evangelista más allá de las formulas y nociones metafísicas. No alegría por ellas.
O leo mal. No sé.

latin lover dijo...

A mí con los tomistas me ha pasado lo siguiente:

Los he escuchado afirmar que el tomismo no es para cualquiera. Siendo esto cierto o no, hay que entender por qué se dice. Quien dice esto, no lo afirma expresamente pero cree e insinúa que el tomismo sí es para él, que le da el cuero para llegar a tomista. Pues solo puede afirmar que difícilmente se pueda llegar a determinados grados quien ha visto los grados inferiores y los superiores. Y si vio los superiores es que le dio el cuero... o el bocho.
O sea: lo dicen, en primer lugar, por orgullo intelectual. Es grave.

En segundo lugar, estos tomistas dicen preocuparse por la salvación de las almas. Muy píos, manifiestan dolerse por la baja posibilidad del Cielo que tienen quienes no comprendan (o se interesen por) ciertas cosas. Esto también es orgullo, pero religioso o "fariseismo". Además tiene una cuota de ignorancia de historia de la Iglesia, de los santos y una buena porción de pelagianismo.
Y este pecado, más que grave, es gravísimo.

Por ello abandoné estos jueguitos (que he sabido dominar y por un tiempo me divirtieron bastante, aunque perfectamente inútiles para conquistar mujeres aunque digan que los prefieren "inteligentes"), para hacerme tomista, pero de fabulosos brebajes.

Anónimo dijo...

«Se puede hablar de dos modelos diferentes de teología:  la "teología monástica" y la "teología escolástica". Los representantes de la teología monástica eran monjes, por lo general abades, dotados de sabiduría y de fervor evangélico, que se dedicaban esencialmente a suscitar y a alimentar el deseo amoroso de Dios. Los representantes de la teología escolástica eran hombres cultos, apasionados por la investigación; magistri deseosos de mostrar la racionabilidad y la autenticidad de los misterios de Dios y del hombre, en los que ciertamente se cree por la fe, pero que también se comprenden con la razón. La distinta finalidad explica la diferencia de su método y de su manera de hacer teología.»

Me parece que la que él prefiere la monástica. A la otra por poco no la llama apologética.

Alfonso Galvez dijo...

Residencia El Pedregal
(Mazarrón, Murcia, España)

11, Diciembre, 2014.

Mi querido señor Wanderer:

Mi nombre es Alfonso Gálvez, y soy un anciano y jubilado sacerdote perteneciente a la Diócesis de Cartagena--Murcia (España). Tengo la satisfacción de asegurarle que soy un asiduo y entusiasta seguidor de sus crónicas, que leo a diario. Soy, como se dice ahora, un verdadero fanático suyo.
Le escribo a propósito de una de sus últimas crónicas: La Segunda Redención, en la que usted, estoy seguro que sin proponérselo, tiende a minimizar el papel de Santo Tomás en la Historia de la Iglesia y de la Teología Católica. Y lo hago un tanto entristecido, por cuanto que ---al menos en mi opinión--- parece usted apartarse del tenor de sus crónicas de cada día en las que, tan valiente como corajudamente, defiende usted a la Iglesia de las muchas calamidades que hoy la están asediando y que todos estamos sufriendo.
Dice usted que no es necesario ser un seguidor de Santo Tomás de Aquino para ser católico. Lo cual es absolutamente cierto, en cuanto que, como decía Nuestro Señor, una sola cosa es necesaria (Lc 10:42). Sin embargo, estimado amigo, usted sabe muy bien que Dios, en su Divina Providencia y según el cuidado amoroso que siempre tiene con respecto a su Iglesia, se sirve en cada momento histórico de personas y de acontecimientos que, de un modo más seguro, contribuyen a llevar a buen puerto la Barca de Pedro que es la Iglesia.
¿Qué hubiera sido de la Iglesia sin la figura de San Atanasio acabando definitivamente con la herejía arriana en el Concilio I de Nicea? ¿O qué hubiera ocurrido con Lutero y sus congéneres sin el Concilio de Trento...? Por supuesto que Dios, que no necesita nada ni a nadie, podría haber utilizado otros medios y otros caminos. Evidentemente que sí. Pero, ¿quiénes somos nosotros para juzgar de los caminos de Dios?
Dice usted que le falta mucho para conocer en serio a Santo Tomás de Aquino. Aunque ignoro si lo afirma por modestia o porque realmente es así. Pero sea de ello lo que fuere, es absolutamente cierto que son necesarios un conocimiento profundo de la Filosofía, un no menos profundo conocimiento de la Filosofía Escolástica y un extenso conocimiento de la Teología y de la Historia de la Iglesia, para comprender el papel importante y definitivo que representa Santo Tomás en la Teología Católica. Casi todos los Papas anteriores al Concilio Vaticano II, y de un modo especial Pío IX, San Pío X, León XIII, Pío XI y, por supuesto, también Pío XII, insistieron en la necesidad de mantener la filosofía--teología tomistas como el mejor baluarte para defender el Catolicismo, avisando de las consecuencias nefastas que sucederían en el momento en que fueran abandonadas. Como así sucedió efectivamente. Y es de suponer que tales Papas conocían los problemas y necesidades de la Iglesia mejor que su ilustre persona y, por supuesto, mucho mejor que yo.
Usted sabe bien, porque la conoce a fondo, que los problemas de la Iglesia comenzaron desde el momento en que fue abandonada la filosofía del ser, o filosofía tomista, para dar entrada a todos los idealismos (no le digo nada nuevo si le recuerdo que el Modernismo es su última secuela). Me dirá usted que la filosofía del ser comenzó a ser abandonada mucho antes del Concilio Vaticano II, lo cual también es cierto. Pero el Concilio Vaticano II la arrojó definitivamente al cubo de la basura. Las consecuencias las estamos sufriendo hoy todos y usted como principal testigo, en cuanto que es uno de los más valientes luchadores que tratan de combatirlas.

Alfonso Galvez dijo...

Le ruego que me excuse por el atrevimiento en hacerle estas sugerencias. Sepa que están dictadas por el cariño, el profundo respeto y la admiración que siento hacia su persona. Quizá mi intención era la de recordarle que sería bueno que nos esforzáramos en no tirar piedras a nuestro propio tejado. Siquiera los pocos que todavía seguimos luchando por una Iglesia a la que amamos, y a la que vemos en peligro de convertirse en otra distinta que nada tiene de verdadera.
Le reitero mis excusas y mi más profunda admiración. No vacile en seguir luchando. Y sepa que siempre cuenta con las oraciones de unos amigos que, no por lejanos en el espacio, dejan de estar próximos en sus corazones.
Con mi más profundo respeto,

Alfonso Gálvez
Sacerdote

Anónimo dijo...

Hermoso comentario del Sacerdote.
Estamos anciosos de participaciones tan profundas y humildes que a los laicos nos ayuden a progresar en el conocimiento de la teologia.
Yo tsambien me alegro de las grandes palabras que dedica al Blogger.

gracias sacerdote por su amor a la Iglesia.

Wanderer dijo...

Estimado P. Gálvez,
Muchas gracias por su comentario.
Debo decir que estoy de acuerdo en lo que usted señala y debo reconocer también de mi parte que probablemente no fui lo suficientemente explícito en la introducción.
Se trata de una entrada que fue escrita en el año 2007, cuando este blog hace muy poco que estaban en la web, con lectores exclusivamente argentinos, y luego de otro post de crítica a la Universidad Católica Argentina. Fue justamente en esa institución donde creció una suerte de tomismo cerril, que se apoyaba más en los comentaristas que en los textos del Aquinate y que, en muchos casos, espigaba de ellos aquello que más le agradaba. Por ejemplo, no hacía caso del Comentario al libro de las Sentencias, porque era un escrito de juventud, ni tampoco prestaba atención a la autoridad que Santo Tomás concedía a Dionisio Areopagita porque era un pseudo... y cosas por el estilo.
De ese modo, el ucatomismo terminó siendo más una ideología que había militar que una filosofía o teología viviente.
La critica, entonces, no es hacia Santo Tomás sino hacia algunos de sus seguidores que deformaron su doctrina.

Anónimo dijo...

que feo e injusto lo que se dice acá
http://argentinidad.org/nota/la-segunda-redencion