viernes, 24 de febrero de 2017

Que así sea

Traduzco el artículo aparecido hoy en Il Foglio:





LOS LEFEBRISTAS VUELVEN A CASA
Mateo Matuzzi

ROMA. La fractura entre la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (los lefebristas) y la Santa Sede está por ser recompuesta. El acuerdo para la institución de la prelatura personal -garantía de amplia autonomía en la gestión y en la pastoral- está próximo. Confirma que el lento y complejo proceso negociado se ha ya solucionado de un modo positivo la intención por parte de Ecône de comprar el complejo de Santa María Inmaculada en el Esquilino, a poca distancia del Laterano. La iglesia neogótica contruida entre fines del ochocientos y principios del novecientos por los Hermanos de la Caridad se encuentra adosada a un edificio destinado en los últimos años a una escuela primaria y secundaria. Es aquí donde, según sabe Il Foglio, surgirá un Centro de estudios y, en un segundo momento, con toda probabilidad se instalará la sede de la casa generalicia de los lefebristas. 
Quien ha acelerado todo este proceso ha sido directamente el Papa, a través de Mons. Guido Pozzo, secretario de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei. Del 17 al 20 de enero pasado, se habría alojado en Santa Marta Mons. Fellay (el superior de la FSSPX), mons. Alfonso de Galarreta y el asistente general don Alain Nély. Estas negociaciones han sido presenciadas también la superiora de las religiosas de la Fraternidad. Don Nély es la persona encargada de completar la compra del complejo. 
Que Francisco tenga un rol de primer plano en las tratativas no debe sorprender. Recordaba el mismo Fellay que la relación entre Bergoglio y la Fraternidad tiene raíces profundas. “Nos conocemos desde Argentina. Estábamos en contacto con él porque allí un concordato permite a los sacerdotes extranjeros obtener un permiso de residencia con la condición de que el obispo esté de acuerdo.Cuando tuvimos problemas con algún obispo local, que no quería nuestra presencia, nos reunimos con el cardenal Bergoglio para exponerle el tema. Su respuesta -agregó el Superior General de la FSSPX hace un año- fue clara: ‘Obviamente tú eres católico y no eres cismático. Yo te ayudo’. Y lo hizo. Se contactó con Roma y escribió una carta al gobierno sobre nuestra situación”.
Luego, siendo ya Papa, con ocasión del Jubileo extraordinario de la misericordia, concedió a los fieles que “por diversos motivos” frecuentan las iglesias en las que celebran los sacerdotes de la Fraternidad, el recibir válida y lícitamente la absolución sacramental de sus pecados, facultad que se extendió más allá del periodo jubilar, “confiando en la buena voluntad de sus sacerdotes a fin de que se pueda recuperar la plena comunión en la iglesia católica”. 
Los problemas, sin embargo, permanecen, sobre todo al interior de la variada realidad lefebrista. La situación en pocas palabras es la que se planteó en 2012 cuando, Mons. Fellay, sorpresivamente, decidió rechazar la mano extendida de Benedicto XVI, no aceptando las condiciones teológicas puestas por Ratzinger para una conclusión positiva del negociado. Fue decisiva la fractura existente entre el ala alemana y el ala francesa de la Fraternidad. Si hubiese sido por la primera, la FSSPX habría vuelto a la comunión con Roma hace cinco años. Los alemanes consideraban que las cuestiones que se discutían podían resolverse y que, por tanto, no debía cerrarse la negociación. Pero la frustraron los franceses, mucho menos dispuestos al trato.
Fellay parece dispuesto a superar el impasse, aún a costa de dolorosas pérdidas entre sus fieles y sus sacerdotes. 

45 comentarios:

Anónimo dijo...

Se insiste en considerar la posición de la FSSPX como una "fractura" sin indicarse de qué o con quienes, ocn lo cual se la reduce a un simple caprichito pasajero "que ya está bien"; y la supuesta "comunión" con Roma sería nada menos que una mera cuestión de base jurídica que se arreglaría con una prelatura personal o cualquier otro instituto semejante y que aseguraría no otra cosa que la incrustación de la Fraternidad "en la plena comunión con la Iglesia", o sea y en realidad, en la sujeción al despotismo vaticano. El Problema, con mayúscula, no es ése, sino la defensa de la Fe y de la Doctrina verdadera de la Iglesia y la Liturgia inmemorial originada en la -así llamada por el Aquinate- Tradición Divina, que han sido paulatinamente abandonadas por las jerarquías eclesiásticas. No es un detalle menor, jurídicamente, que la Fraternidad San Pío X en realidad no existe, no tiene personalidad eclesiástica o civil y no es más que un conjunto de personas con fe semejante y aspiraciones sobrenaturales semejantes que se atienen al tesoro de la Iglesia de siempre y, como no podía ser de otro modo, rechazan el avance modernista. Por lo tanto, el ansiado "arreglo" no será obligatorio más que para Fellay y los eventuales firmantes y pará de contar; ni Fellay tiene jurisdicción ni poseen la tienen misión canónica los sacerdotes de la Fraternidad, así que, jurídicamente, no son más que un rejunte "así nomás". Anselmo

Denisovic dijo...

¿Quién garantiza que una vez los lefebristas estén bajo la tutela de Bergoglio, no serán sometidos a una férrea disciplina para que abandonen sus principios y pasen a formar parte de la "nueva" teología que se esta imponiendo en toda la Iglesia?

Alberto Althaus dijo...

Hay que señalar que no hay oposición de parte de Bergoglio a la existencia de un sector tradicionalista que quiera vivir de la manera tradicionalista dentro de una Iglesia que aspira a un mayor progresismo. Es como si los arrianos les dijeran a católicos como San Atanasio, mantengan sus costumbres pero que exista comunión entre nosotros y por favor no nos traten de herejes. Los católicos abandonaron en ese tiempo los templos ocupados por los arrianos pero los nuevos católicos están en unión con progresistas que modifican sacramentos y mandamientos. Que la apostasía sea general, dijo el diablo, que así sea.

Anónimo dijo...

Dios quiera que más pronto que tarde se confirma la prelatura para la FSSX, no tengo la mas mínima duda que será de gran provecho para la Iglesia y para millones de almas.
Quizás con el paso del tiempo quede este hecho como un acierto del Papa Bergoglio. Uno entre enormes desaciertos.
Rafael de Uruguay

flequillo stone dijo...

Por qué desear el mal?
Sólo por ánimo autodestructivo?
Eso sí que siempre nos caracterizó a los argentinos; estamos mal pero queremos llegar a la posición del pobre león que apenas si se lame la cola.

Anónimo dijo...

Los lefevbristas vuelven a casa... Para mi nunca se fueron

Anónimo dijo...


¿A que Mons Fellay llama " perdidas dolorosas " ? (dixit Matuzzi )

Anónimo dijo...

La balanza tiene dos platillos. Hay que mirar para que lado se inclina.
De un lado, ésto. Que no significa otra cosa que reconocer lo evidente. Que son católicos y no había motivos de fondo para echarlos o segregarlos.
Del otro lado, ¿quien soy yo para juzgar?; la "santidad" de Lutero; la "reinterpretación" de Jesús; y toda la larga fila que ya conocemos.
¿No será el viejo truco de dos pasos para adelante y uno para atrás?
Pregunto porque llama la atención tanta disparidad. Que además, está visto, no guarda ni proporción ni equivalencia.
Justo Perothuerto, un traficante (del tráfico comercial) que cambia un gato por veinte perros.

Anónimo dijo...

chau resistencia

Anónimo dijo...

Yo me pregunto cómo lo ven muchos lefes al Padre Pío, de indiscutible santidad, un religioso que aceptó en obediencia el Concilio, pero que era de recta fe y doctrina. Y que además celebraba la Misa tradicional, claro. Él también era un modernista, progre, hereje y ecumenicista porque no rechazó el Concilio (o al menos parte de aquel, en realidad) como Mons. Lefebvre y sus compañeros?

Yo voy por la via media: aceptar el Concilio en general pero discutir y hasta rechazar algunos elementos. Adoptando en realidad la postura original de Mons. Lefebvre que firmó prácticamente todo el contenido, y luego se retractó.

¿Seré más lefebvrista que Lefebvre? Je!

Anónimo dijo...

Igual les quiere dar el abrazo del oso, o que quiere parecer que no es tan fiero que incluso tolera la tradición. Pero aunque sea lo primero, yo siempre digo que el tiempo corre en su contra.

Anónimo dijo...

Yo creo que está todo el mundo loco. Así que qué más da.
Que vuelvan. Al menos parte porque están divididos.
Y que sobrelleven el temporal como Dios les de a entender que es lo que hacemos el resto.

Edu Di Mancuso dijo...

Dudo que Francisco, con quien han tratado todo este tiempo para alcanzar la regularización, se ocupe de aplicarles tal férrea disciplina. Pero el próximo papa los haría pomada en en abrir y cerrar de ojos.

Los que creen que la FSSPX se llenará de nuevos fieles con esta regularización, se equivocan mucho. No tienen idea de lo que es la pastoral tradicional. Si no hay fieles para celebrar misas summorum pontificum, por que habría nuevos fieles para la FSSPX? Los católicos tradicionalistas son apenas un puñado, y no cambiará nada.

Seminarista dijo...

Anónimo de las 4:57
Creo que si acaso al contrario; si en una casa algo está mal, es más efectivo que lo diga alguien que está en la casa que no alguien que está fuera, al de fuera apenas será tomado en cuenta.


A ver que pasa con los lefes; si es verdad lo que ahí dice les toca una de las iglesias más bonitas de Roma.

Bulgarov dijo...

Qué miedo tiene que tener Francisco para apurar ésto! Necesita largarle un hueso a los tradi así se quedan en el molde con las dubia.
De todas maneras, el cisma ya está planteado.
En Fin, en buena hora por la frater!
In Domino!

Alberto Althaus dijo...

El problema es grave porque lo que exige la fe es mucho y la mayoría no está dispuesta. No se puede ser católico y no señalar la herejía y comulgar con el hereje y pedir por las intenciones de quién lleva adelante la herejía. Al católico no le es permitido permanecer en comunión con los progresistas en una Iglesia cuya jerarquía es en gran mayoría progresista. Los católicos abandonaron los templos que ocuparon los arrianos pero hay gente que piensa que puede seguir siendo católica siguiendo su propio camino dentro de una iglesia caída en su parte docente en gran medida en herejía. Amoris Laetitia y Bergoglio dividieron la Iglesia y el cisma es un mal y es un bien es un mal para aquellos que caen en apostasía pero es un bien para los que se mantienen en la fe y se separan del error, es un bien separarse y no considerar católicos a quienes no lo son. Quienes dicen que los progresistas que afirman que se puede dar la comunión a los divorciados son católicos y pertenecen a la Iglesia católica está diciendo que es católico tanto dar como no dar la comunión a los divorciados. Puede llegar el momento en que les va a ser exigido a todos estos defensores de la fe separarse de los herejes y no están siendo preparados para ese momento y no aceptan esta realidad sino que quieren quedar con Bergoglio y los progresistas, la apostasía puede ser general.

Anónimo dijo...

Si será bravo este Papa, que a Burke lo joroba por no aceptar los Amores de Leticia, pero la FSSPX, especialmente Fellay, fue durísima con el mismo documento y sin embargo está dispuesto a regularizarla.
Los argentinos sabemos que él no tiene línea ninguna, solo le afecta que lo critiquen.
Entonces, a pesar de las críticas de la FSSPX, por qué insiste en "premiarla"?
Es realmente un premio?

La respuesta me parece obvia: primero los quiero bajo mi órbita y después vemos quién es el jefe.

Lo contrario supondría afirmar que sólo con la FSSPX este Papa es misericordioso. No me lo creo...

Por múchisimo menos de lo que hace y dice la FSSPX, así quedaron los Franciscanos de la Inmaculada, el obispo Liviers, Burke y una montón más.

Para pensarlo desapasionadamente. Siempre es malo el entusismo. Me parece.

Reverendo Padre.

Anónimo dijo...

Les dan la prelatura personal, cumpliendo la condición de que "los dejen como están". Luego si desde Roma no cumplen, largan la prelatura y vuelven a como estaban. Así de sencillo.

Anónimo dijo...

Creo que es una buena cosa, y además permitiría a muchos (entre los que me cuento) acercarse.
Los inconvenientes, me parece, que sería la natural división interna entre "camisas viejas" y los que recién llegáramos. Entiendo que cada uno ha batallado donde le ha tocado, pero esos celos siempre pueden existir.
Por otro lado calculo y espero que si de Roma mandan alguna visita a imponer las jinetas, sería revoleado del fondillo del pantalón por alguna ventana sin darle muchas vueltas.
El único riesgo que veo sería que se conviertan pasado el tiempo en una especie de neocones tipo Opus Dei. Pero eso se verá con el tiempo y dependerá de lo que se haga.

Jorge Rodríguez dijo...

Es que tiene un anillo para reunirlos a todos XD

No creo que Francisco les haga daño (material) alguno, al contrario, mientras no saquen los pies del plato ni vengan con dubias. A Francisco la viene muy bien que la FSSPX entre en la iglesia conciliar para ponerlos como ejemplo de buenos alumnos frente a los pepinillos en vinagre de los neocones dubitatibos, de paso demuestra que no es antitradicional. En realidad la tradición le importa un pito, lo que quiere es que acaten su autoridad.

Anónimo dijo...

Edu di Mancuso, ¿sabe ud. Lo que dice? Me parece que no tiene ni idea de lo que afirma. En todo el mundo florecen las comunidades summorum pontificum y se vacían las iglesias progres. Hay quienes piensan que la movida del Papa busca frenar ese crecimiento. No otro fue el motivo de fondo del comisariato a los FFI además de alguna cuentita personal...el progresismo envejece en términos demográficos, el tradicionalismo (de todos los colores) es un movimiento joven y vital por donde se lo mire, tanto que si hubier tiempo, y eso sólo lo sabe Dios, la progresía podría afirmarse que está acabada. Ya vencimos.

Don Pelayo dijo...

Me parece fabuloso. Dios escribe derecho con renglones torcidos. Si a la Fraternidad la quieren intervenir tipo Franciscanos de la Inmaculada, o remover a Fellay o lo que sea, tienen una gloriosa historia de resistencias a intervenciones injustas.
Mons. Lefebvre empezó con todos los papeles en regla, como debe ser. Luego entre la legalidad y la fe, obviamente eligió la fe. Lo mismo tiene que hacer la FSSPX ahora: estar dispuestos a ser excomulgados de nuevo por seguir haciendo lo que hacen.

Martin Ellingham dijo...

Hay que rezar, porque nunca falta un "pájaro carpintero" curial:
https://t1.kn3.net/taringa/2/0/2/0/5/4/J0HNNYSH4KE/FD9.jpg
Y me juego a que Francisco no va a molestar a la FSSPX regularizada, como lo ha hecho con otros. En su ruleta peronista, regularizar la Fraternidad es hacer una concesión a "la derecha"; y no va querer que una vez que se anotó el punto, le fracase la medida.
Saludos.

Anónimo dijo...

"Los que creen que la FSSPX se llenará de nuevos fieles con esta regularización, se equivocan mucho. No tienen idea de lo que es la pastoral tradicional. Si no hay fieles para celebrar misas summorum pontificum, por que habría nuevos fieles para la FSSPX? Los católicos tradicionalistas son apenas un puñado, y no cambiará nada".

Le explico una dimensión del tema que Ud. no tiene en cuenta y que es fundamental: para que se celebre una "Misa Summorum Pontificum", por así decirle, se necesita: a) Un grupo de fieles estable; b) Un sacerdote que sepa celebrar; c) Condiciones mínimas de tolerancia en la diócesis. El primer dato no es menor: a menudo una sola Misa tradicional debe abastecer a un grupo de gente que vive lejos entre sí. La estabilidad del grupo es difícil. Y sin hablar de si son tradicionalistas de esos peleadores, que le discuten al cura por qué hace tal o cual cosa en la Misa (ej. de Mons. B en Retiro). Luego, se necesita un sacerdote que conozca la Misa tradicional y que se banque celebrarla en un entorno a priori no muy friendly, como son la mayoría de las diócesis de Argentina (por no hablar de las directamente opuestas).
La ventaja de la FSSPX es que: a) Sus casas ya establecidas no necesitan permiso de ningún Obispo local. Imagínese lo difícil que sería instalarse en diócesis como las de Córdoba, la de San Isidro o alguna otra progre. Entonces, aquellos fieles (como yo) que no hay podido contar con un diocesano o regular que pudiera celebrar "Misa S.P." podrán ir a los prioratos locales. Yo creo que por estos elementos aumentará un poco el número de fieles. Nada exponencial, pero podrá ser probable que se empiece a arrimar gente del barrio del priorato, católicos curiosos, "católicos perplejos", alguna familia conservadora, etc.

Anónimo dijo...

No es lo que desean el 100 x 100 de los curas lefes con los que hablé del tema (y lo hablé con muchos capangas y no capangas). De hecho, gran alegría hubo tanto en laicos como en sacerdotes con el aviso de prensa del último Capítulo General donde la posibilidad se rechazaba con vehemencia.

Si hay un acuerdo o una regularización unilateral de Francisco, pasarán dos cosas:

1. Los curas, a pesar de estar en desacuerdo no se irían. Los que se tenían que ir ya se fueron.

2. En la práctica de la Fraternidad todo seguirá igual, al menos de acá a 20 o 30 años cuando sean otras las voces que se puedan imponer.

M.M.

Anónimo dijo...

Estamos de acuerdo con todo , menos en la OBEDIENCIA ....Eso es imposible ,,

Anónimo dijo...



Interesante


http://www.clarin.com/mundo/historia-supuesto-exilio-mayor-enemigo-papa_0_BJ8vS4J5e.html

Anónimo dijo...

La noticia me trae estas reflexiones:

En la FSSPX ya hubo varias disputas que terminaron en esciciones, algunas congregaciones en situación canónica regularizada con Roma (Fraternidad Sacerdotal San Pedro) y otras no (Williamson). Asumo que cuando se concreten los cambios se van a dar los mismos problemas.

Mi experiencia con la FSSP y la FSSPX es casi la misma, son un puñado de fieles: bajo el riesgo de caer en generalizaciones, la misa solemne oficiada por la FSSP en su iglesia de Venecia no congregaba más que a diez fieles. Lo mismo me pasó en otra misa oficiada en la iglesia que el ICRSP tiene en Florencia (al margen,¡qué iglesia!).

Por otra parte, en la Diócesis en la que vivo no hay posibilidades de asistir a la Misa Tridentina: en sus templos la liturgia es la correspondiente al Concilio Vaticano II o es "híbrida": la Consagración puede o no ser Ad Orientem y / o el Padre Nuestro puede o no rezarse en latín y / o hay (o no) saludo de la paz - y es así como la liturgia termina confundiéndose con ideología, o sea, lo mundano a cambio del "Ad Maoirem Dei Gloriam".

Para Misa Tridentina hay que ir a las oficiadas por la FSSPX; son pocos los feligreses que asisten a ellas, incluso los días de semana. A veces voy a las misas del Novo Ordo de iglesias cercanas a mi oficina durante días laborables, la cantidad de asistentes es considerablemente mayor (añado: esto no quita que vea feligreses nuevos entre quienes asisten a los oficios de la FSSPX, pero se trata de una que otra persona).

En resumen, no creo que con la regularización de la FSSPX se acoja a una cantidad de sacerdotes y feligreses tal que cambie radicalmente la realidad de una Iglesia menguante. Es más, pienso en las invectivas que los Tradicionalistas le dedican al Papado, y las respuestas de los Modernistas y... va y viene. Seguramente aumenten las críticas dentro del mismo seno de la Iglesia, para mayor perplejidad de sus ovejas - entiendo que estas discusiones se dan dentro del contexto del "no hay blancos ni negros, sino grises" (palabras más o menos) que alguna vez dijo nuestro Papa. Preparémonos, que el que avisa no traiciona.

Y finalmente, pensemos en el muy moderno "espíritu de diversidad" - al acordar su regularización, Bergoglio logra que el Tradicionalismo (bueno, parte de él, la FSSPX no es la única congregación que la representa) se contradiga. Punto para el Papado.

En resumen... sí, la situación es demasiado ("muy, mucha" como dirían en las telenovelas) confusa.

Obviamente rezaré mucho, en latín y durante el oficio de la Misa Tridentina para que su regularización sea para su bien y el de toda la Iglesia: Bergoglio aparte, alguien publicó una nota en un sitio del palo acerca de lo bien que le vendría este cambio porque de ese modo sus fieles y dignatarios tendrían que salir de su endogamia. Por eso espero que nuestra diócesis les dé la bienvenida y que les asignen una gran iglesia abierta a quien quiera acercarse, conocer y amar la liturgia y usos preconciliares, y que de ese modo se terminen las lecturas erradas asociadas con las preferencias litúrgicas - hecho que he vivido y vivo regularmente.

Lo demás (incluyo en ellas mis elucubraciones) es todo al ñudo (o sea, sin sentido).

Guillermo dijo...

Lo pienso en los términos que comenta Bulgarov, es para oponerle a los tradis de adentro los "tradis" de afuera, una clara maniobra política. Vaya a saber como le sale. Algunos se irán con la resistencia y otros se harán sedevacantistas pero la mayoría quedará. No creo que mas del 5 % de la Iglesia se entere de esto asi que no habrá gran cambio.
De todas formas hay que ver esto con cautela y como se llego a este "acuerdo" a pesar de las fuerzas no catolicas ( por decirlo de alguna forma elegante) que controlan el Vaticano desde la decada del 60.

Anónimo dijo...

Nadie hace nada sin una intencion.
Cual es la de Pancho con todo esto?
Benigno

Anónimo dijo...

Rechazaron la mano de un verdadero papa, y estrechan la del hereje.
¿Cómo se come esto?. Con mucho estómago.



Tigretón

Anónimo dijo...

Es otro tema, para compartir:

http://es.aleteia.org/2017/02/25/el-arte-perdido-de-beber-como-catolicos/

Anónimo dijo...

Trigretón.
Cuál sería el Papa que al menos no sea hereje material, considerando los últimos?

Además, no sería acuerdo. Sería imposición unilateral. No es igual.

Leonón.

Anónimo dijo...

Off-topic:
si esto se confirmase, sería muy grave: aparentemente el Papa Francisco está -personalmente- reduciendo las sanciones canónicas a sacerdotes culpables de pedofilia. Además, habría echado a miembros de la Congregación para la Doctrina de la Fe que entendían en estos casos. Esto contrastaría con los cerca de 800 sacerdotes pedófilos que Benedicto redujo al estado laical durante su Papado:
Misericordia para los pedófilos

Unknown dijo...

Los fieles de la FSSPX ven al p. Pío como lo que es: un santo con características que lo ponen por arriba de otros (estigmatización, bilocación, lectura de conciencias). Algunos son muy devotos. Es muy conocida la anécdota en que le dice a un visitante que venía del Vaticano: "ese concilio, por favor, acábenlo cuanto antes". Puede encontrar esta anécdota en el libro de Yves Chiron, para nada "lefe", y otras fuentes más. Por otro lado, el p. Pío solicitó y Pablo VI le concedió permiso para seguir con el rito tridentino.
Respecto de mons. Lefebvre, no firmó a favor de los documentos del CVII, de hecho, impulsó el Coetus que se opuso a las barbaridades que impulsaban los modernistas. Vencido, no le quedó más remedio que esperar que la aplicación del CVII no fuera en perjuicio de la Fe y la salvación de las almas, pero los hechos lo convencieron pronto que estaba ante un desastre. Ojo, no digo que fue el único, pero sí el que más se destacó.
Un saludo.

Historiador dijo...

Para mi es política peronista: Uds. Los de San gal me pusieron y me presionan para que saque sus decretos pero yo soy quien tiene el poder, no me jodan mucho que les meto a la Fraternidad adentro de la Iglesia.

Anónimo dijo...

El abrazo del oso misericordioso, el amoroso Bergoglio.

Falstaff dijo...

Supongamos que Francisco tiene un plan oculto para destruir la FSSPX tras regularizarla. ¿Cuanto tiempo le llevaría ejecutarlo? ¿Cuántos años tiene? Jorge Mario Bergoglio, que ya es anciano, es mortal. Ni con el mayor espíritu prometeico puede vencer a la naturaleza.

Anónimo dijo...

Para Falstaff: Si Francisco no tiene tiempo de ejecutar ese plan, lo terminará de ejecutar el papa Francisco II (alguno de St Gallen: ¿Kasper, Schoborn, Marx?

Anónimo dijo...

"¿Cuanto tiempo le llevaría ejecutarlo?"

Fíjese cuántos meses le tomó el asalto a los FFI y a la SOM.
En mi opinión, el ataque tendría que ser muuy sutil para dividir a la FSSPX. De lo contrario, de avanzar frontalmente, la Fraternidad se retiraría en bloque del Pacto de Varsovia. Y el Papa no querría volver a cero. Él querría dividirla.

De cualquier modo la FSSPX está acostumbrada a "luchar" desde afuera, que es lo más fácil. Desde la tribuna cualquiera se anima a putear a los jugadores, a escupirlos, a tirarles cosas... con una reja de por medio. La FSSPX es igual. Panfletea y denuncia los errores el Concilio, pero en la práctica eclesial, no hace nada (sí lo hizo Lefebvre con la Coetibus). La FSSPX tiene la experiencia de combate de un simulador. Veremos --si Dios quiere-- cuánto de esas décadas de trinchera virtual le servirán para enfrentarse en combate real contra sacerdotes, religiosos, obispos, cardenales y hasta el Papa cuando tengan que defender su parcela.

Unknown no respondió a mi observación. Veneran a un santo canonizado en el post-concilio, que aceptó obedientemente el Concilio, que aceptó el Novus Ordo (creo que no existen objeciones de su parte) aunque celebrara la Misa tradicional... Debería ser un indicio de contradicción para los línea dura Williamson-style.

Falstaff dijo...

Anónimo 9,43, podemos esperar que el franciscado al menos sirva para que el próximo Papá sea potable. Muchos cardenales eligieron a Bergoglio creyendo que era decente y luego se llevaron las manos a la cabeza. Es posible -no digo probable- que en el siguiente cónclave no sean tan ineptos.

Unknown dijo...

Es que Ud. supone que las cosas son así, cuando en realidad son asá. Por ejemplo, ¿en qué se basa para afirmar que los fieles de la fsspx rechazan (o deberían rechazar) todas las canonizaciones post-CVII? Deduzco que Ud cree que los "lefes" rechazamos ABSOLUTAMENTE TODO lo que surgió luego del CVII. Es un error bastante común. Lo que los no lefes imaginan es distinto de lo que los lefes son. Ya que estamos, le comento, acá entre nos: nos molesta bastante que nos llamen "lefebvristas".
Le recomiendo el libro de Chiron, ahí se va a dar cuenta de lo que el p. Pío pensaba del Concilio y la Liturgia.
Y respecto de mons. Lefebvre y el CVII, "El Rin desemboca en el Tiber", de. P. Wiltgen, SVD (tampoco lefe, con decirle que usa clergyman...).
Y si la lectura lo aburre, dese una vuelta por algún Priorato. Verá que no comemos gente viva.
Otro saludo cordial.
El Unknown.

Anónimo dijo...

Como. Falstaff ¿el Cónclave no está inspirado por el Espíritu Santo?

Falstaff dijo...

Que el Espíritu Santo inspire a los cardenales en un cónclave no significa que éstos le hagan caso. Palabra arriba, palabra abajo, decía el entonces card. Ratzinger que el Espíritu Santo no elige al Papa, sino que más bien impide que la elección sea un completo desastre.

Anónimo dijo...



Cuarema .


Propongo una tregua ...