viernes, 10 de marzo de 2017

El castillo de diamante

por Jack Tollers
Wanderer, disculpe usted, pero si la última vez le dije que me gusta el género “recensión de libros” era porque me refería a la crítica de un ensayo, o de una biografía, o de una historia. Ahora lo que me toca es más, mucho más, difícil (y como comprenderá fácilmente, me da más miedo), porque estamos hablando de narrativa. 

Aquí quiero contarle sobre una novela escrita por Juan Manuel de Prada, El castillo de diamante, editada en 2015, a vueltas con Teresa de Ávila, Santa Teresa la Grande, la grandísima santa castellana, a la que tengo, desde ya os lo digo, grandísima devoción. Pero me he expresado mal, porque Prada ha puesto de protagonista de su novela a otro personaje, Ana de Mendoza, la princesa de Éboli, dejándola a Teresa como telón de fondo (si acaso eso fuera posible, porque cada vez que aparece en este libro, su carácter, su personalidad, arrasa con todo).
Pero, ¿qué ha hecho Prada? Ha hecho una cosa imposible, si no lo hubiesen visto mis ojos: una novela escrita con el castellano del Siglo de Oro, sobre una de las muchísimas aventuras que le tocó en suerte vivir a doña Teresa de Cepeda (doctora de la Iglesia y santa, ya lo dije, no me importa, lo diré de nuevo, de mi preferencia). Se trata de un lance que Teresa tuvo con Ana de Mendoza, la Princesa de Éboli, a mediados del s. XVI, en Pastrana, plena Castilla, cuando recién comenzaba la Descalcez, su reforma del Carmelo, fundando aquí y acullá “palomarcitos” de monjas reformadas, con una regla muy estricta, sin renta y desafiando de paso a obispos y superiores, la Santa Inquisición, al rey y al Papa si a mano viniere y a… la Princesa de Éboli, como dije, la verdadera protagonista de esta novela, una mujer difícil por decir lo menos, que querría ser una especie de alter ego de Teresa y que resulta su perfecta antítesis. 
Cómo diablos hizo Prada para escribir esto supera mi imaginación (y me abruma el caletre). No lo puedo entender. Afortunadamente, lector de Tolkien como soy, me doy cuenta de que el 80% de la explicación, la clave del éxito de Prada, anda cerca del hecho de que su autor tiene un dominio asombroso de la lengua castellana. Es increíble, porque aquí no sólo hablo del español contemporáneo, sino también el del siglo XVI. La de dichos, refranes, proverbios, modismos, adjetivos, metáforas y máximas que salpican cada página son sólo una pequeña epifanía de esto que digo. Porque luego está la chunga, las chanzas, las referencias payasas, la jarana que te hacen reír a pata suelta—a veces (y no exagero) dos o tres veces por página. ¿Pondré aquí ejemplo? Hay una escena sobre el final del libro en el que la princesa acude a la Santa Inquisición para denunciar a Teresa como alumbrada (y si el lector de esto no sabe qué cosa es un alumbrado, hará bien en leer esta novela, que Prada lo explica a la perfección. Y de paso, como Teresa parece alumbrada y no lo es). El caso es que el tribunal está muy inclinado a favor de la santa y no le cree nada a la denunciante. Entonces, al darse cuenta de que su denuncia no tiene andadura, la princesa se muestra cada vez más malhumorada.
Entonces, el cura interroga a la princesa:
-Decidme, ¿qué consideráis contrario a la doctrina en ese libro? [se refiere al Libro de la Vida de Santa Teresa].
Ana [de Mendoza, la princesa de Éboli]  pensó entonces que el jesuita empezaba a impostar una voz meliflua, como les ocurre a los clérigos taimados y sodomitas, que algunos lo son y otros se vuelven, de tanto marear la perdiz. 
Je. Referencias como estas aparecen todo el tiempo que se lo podrá acusar de lo que se quiera a don Juan Manuel de Prada, menos de meapilas. 
Y en efecto, esta novela no es para cualquiera (pese a que se ha vendido más que bien, considerando que la editorial es Espasa y ya va por la cuarta edición). No sé yo quiénes son sus lectores, porque descarto a las monjas (que se escandalizarían a la tercera página) y a la mayoría de los clérigos que detestan el Siglo de Oro español, la vera ortodoxia y que carecen de sentido del humor. Ciertamente no es para chicos y no se me ocurre que puedan existir jóvenes interesados en historias como estas. ¿Quiénes serán esos lectores? ¿Mujeres casadas? Podría ser (considerando que ese es el público de 50 sombras...). ¿Adultos cansados de la modernidad y sus abúlicos lugares comunes? Por ahí vamos mejor. 

Pero esta novela, Wanderer, se las trae. Porque entreveradas entre las bromas y felices descripciones de su autor, aparecen subidas cuestiones místicas, estampas de finísima psicología (el retrato de la protagonista, Ana de Mendoza, es, sencillamente una genialidad, consistente en sus gestos, arrebatos, broncas y remordimientos que uno le parece haberla conocido desde toda la vida). Incluye una pintura del fariseísmo perfectamente robada a Castellani, pero hay también algo de política, un poco de historia local, pero todo, todo, dominado por el finísimo humor del autor. Por ejemplo, cuando la princesa enviuda y en un súbito arranque en medio de su duelo, se resuelve a entrar de monja al convento que ella venía financiando (una excepción en las fundaciones de Teresa que también se explica en el libro). Total que sale a recibirla la priora del convento, una tal Isabel de Santo Domingo, que le observa que no puede entrar de monja con sus dos doncellas. El diálogo de estas dos no tiene desperdicio.
-Calmaos, por Dios os lo suplico. Las descalzas no podemos tener doncellas a nuestro servicio. Si deseáis quedaros en el convento, tendréis que renunciar a ellas. 
Y trató de esbozar una sonrisa dulce y modosita. Pero Ana se había puesto furiosa y ningún paño caliente podía apaciguarla:
-¿Sabes con quién estás hablando, buena mujer?
Aunque sabía que la princesa había enloquecido, pasajera o perpetuamente, Isabel no pudo sufrir el soniquete petulante de la pregunta. Respondió con mucha guasa: 
-Vos misma me lo dijisteis en el locutorio, hace un momento—dijo—. Sois Ana de la Madre de Dios. También sé que habéis decidido dejar de ser señora de vasallos para convertiros en sierva del Señor. Pero aún estáis a tiempo de arrepentiros…
Las novicias se esforzaron por contener la risa…
Y nosotros también, que queríamos seguir leyendo para ver qué pasa, fascinados con la trama que ya conocíamos porque habíamos leído los mismos libros que Prada apunta al final de la novela como sus fuentes (muy de destacar la biografía de Teresa del P. Efrén de la Madre de Dios). Sólo que habríamos creído que una recreación como esta era, repito, perfectamente imposible. 
No resisto, por ejemplo, reproducir aquí su descripción de ese tipo tan particular que es un “galán de monjas”. 
…había cambiado sus empalagos, untuosidades y zalamerías perfumadas de almizcle por la santurronería picaruela del galán de monjas, que es oficio más difícil y delicado que el de equilibrista, pues su misterio consiste en adobar las oraciones más pías y las palabras sacras de la Escritura para convertirlas en piropos encubiertos, con muchas gacelas mellizas triscando por aquí y por allá, mucho ciervo joven pastando entre los lirios y mucha torre de David que se mantiene enhiesta y firme, aunque torres más altas hayan caído. Tal vez se tratase de un pasatiempo no del todo honesto…
Tu parles. Pero díganme si la pintura no es genial. También lo es la teoría que hilvana Prada de que el rey Felipe II está un tanto celoso de su hermano bastardo, el gran triunfador de Lepanto. Ahora, la princesa tiene una teoría de por qué su marido, don Ruy Gómez, se ha alejado de la Corte…
Así, por lo menos piensa ella:
¿Cómo un hombre en situación tan penosa no había de desear a una mujer como ella, que paría hijos rollizos como quien escupe el cuesco de un dátil? Ahora que se detenía a considerarlo, Ana pensaba que tal vez Ruy se había marchado de la Corte no tanto por asechanzas del bando de Alba, sino porque su amigo y señor el Rey le insistía en que le dejase engendrar en tan buena y gustosa paridora algún hijo que, para variar, le naciese sano y tan gallardo como a su padre le había salido el bastardo don Juan de Austria.   
Y bien puede ser… no es inverosímil, sino que,
…al tratar de Ana de imaginarse al Rey en porreta, lo veía tan enclenque y paliducho que le daba un repeluzno de grima y una risa floja que tardaba varias horas en apagarse; y mientras le duraba, las doncellas de virgo momificado la miraban con los ojos abiertos como cuencas sin ojos. Tal vez aquellas tiparracas algo de razón tuvieran, después de todo, y Ana estuviese empezando a desvariar y a volverse un poquito, solo un poquito, loca.
Si con esta novela se hiciese un “audio-book” yo me abalanzaría sobre él, no sé si oyen como yo el ritmo, cómo caen las tónicas en cada frase, cómo Prada recrea por escrito, exactamente como lo hace la mismísima Teresa, reproduciendo por escrito su conversación de “vieja castellana junto al fuego”. Javierre lo había intentado pero no le había salido del todo (quizás por progresista nomás, que lo era, aunque fue un buen intento). 
Leer esta novela ha sido para mí una experiencia única y me ha devuelto a la santa avilesa que yo, por no sé qué misterios de esta vida, había dejado un poco de lado estas últimas dos décadas. Me han dado ganas de volver a leerla (y de hecho, eso haré), de paladear su humor, su amor por la humanidad de Jesucristo y su emblemática (y más escondida) pasión por España.
¿Y bien? Todo esto podría parecer el eco de una “sociedad de bombos mutuos”, porque Prada ya ha opinado sobre un escrito mío, dedicándole algunas alabanzas. Pero no, juro que no, sólo es verdad que después de leer El castillo de diamante me quedó una especie de gratitud que he querido plasmar con estas líneas, (que, ya sé, lucen algo pálidas al lado de las que acabo de comentar, pobre de mí, pero cada uno hace lo que puede). 

50 comentarios:

Anónimo dijo...

Es un libro magnífico pero, analfabestia como soy, hube de usar diccionario hasta el cansancio. Juan A.

Carlo dijo...

Parece interesantísimo, pero el castellano no es mi primer idioma y creo que también se me va a complicar la lectura, como al primer anónimo. Mis intentos de leer a Santa Teresa de Ávila y San Juan de la Cruz en el original fracasaron miserablemente.

Anónimo dijo...

Ambos me hacen reír hasta que me tiemblan los perendengues. Hilbert.

Anónimo dijo...

Es una novela maravillosa, como casi todas las del autor. Pero aquí, en efecto, hace un homenaje al Siglo de Oro español, a su literatura y a su fe que es para quitarse el sombrero.
¡Qué hombre tan fuera de molde este Prada!

Anónimo dijo...

Qué dolor siento no poder defendernos de los ataques a la Catedral. Es similar a como castigaban a los que defendían a Jesús antes de su crucificción

Anónimo dijo...

H.Y.
En las librerías argentinas no encuentro las obras de Prada. Alguien sabe dónde se las pueda hallar?

Anónimo dijo...

Es otro problema que tenemos los Argentinos: no llegan las obras de Prada al país. Además, ninguna de ellas está editada en formato electrónico.
Se puede comprar en Bookdepository, que no cobra gastos de envío, pero igual nos resulta caro.
(https://www.bookdepository.com/El-castillo-de-diamante-Juan-Manuel-de-Prad/9788467045543?ref=grid-view)

Tonia LyG dijo...

Anónimo de 16:13
En Amazón lo podeis comprar.9:45, tapa blanda y 20:81, euros tapa dura. Y tienen si no todos, casi.

Amelia Zalve dijo...

Soberbia crítica de la novela de Prada. La mejor que he leído. De antología. En España está bastante perseguido. Bastante no; mucho. No sabemos cómo puede aguantar. Si como novelista puede ser el mejor de España actual, como articulista contra corriente, valiente hasta el suicidio, no es perdonado por nuestra ruin democracia vergonzosa , ni por los sin Dios que no le perdonan su Fe que proclama. Un lujo para los españoles que seguramente no merecemos. Los progres lo odian. ¿No podrían publicar en su página personal de Facebook esta inteligentísima y admirable recensión? Sus amigos y seguidores la haríamos circular y nuestro agradecimiento sería eterno.

Anónimo dijo...

¡Muchísimas gracias por compartir! Esteban A.

Anónimo dijo...

Pocisionarse al lado de Bergoglio, como últimamente viene haciendo de Prada, es un mal negocio para el alma y la salvación. Ya puede escribir como quiera y de lo que quiera, que al final sale a relucir las contradicciones y los errores y el discernimiento espiritual acaba atrofiado.

Anónimo dijo...

Los sitios que no cobran envío usualmente pescan tu localización por el IP y te meten el costo ahí.

El Hacker.

Anónimo dijo...

Los argentinos no disponéis de los libros de Prada y de muchas otras cosas. Eso está a la vista del mundo.
Por este guirigay del papa argentino me he vuelto frecuentador de sitios vuestros, y ya estoy más enterado de cómo van las cosas por allí. La verdad que tenía otra idea; o habrá correspondido a otros tiempos. No lo sé.
Por los argentinos que he tratado ocasionalmente, por razones de ministerio, os diría que bien valdría una toma de razón de la realidad que vivís, en su crudeza. Me refiero a lo espiritual y cultural. Que en lo político, las noticias se pintan como las de España.
Dios no os va abandonar .... pero hay que cogerle los cuernos al toro en lo que de cada uno depende.
fr. Gervasio de Santa María

Anónimo dijo...

ay anónimo 3:18 estos neocones son como los peronistas, no tienen remedio.

Anónimo dijo...


Me parece, el del Anónimo de las 3.18 hs, un testimonio clarísimo del espíritu de la modernidad. Poco le importa al amigo la verdad y la belleza que puedan hallarse en el libro comentado por Tollers. Le interesa el escritor, tiene diferencias con de Prada. Para el Anónimo, es imposible que si alguien yerra allí, pueda acertar aquí. A esa mentalidad, yo le llamo subjetivismo larvado: si lo dice mengano, es verdad; si lo dice fulano, es un error: todo el peso del juicio de una obra, cae en el sujeto, no en la obra en sí misma. Despreciar de ese modo la belleza y la verdad también debe ser un "mal negocio para el alma y la salvación".

El "depradista por un rato"

Anónimo dijo...

Soy el anónimo de las 3:18.

Primero no me gusta el libro. No me gusta su prosa. No me gusta su aire tabernero y faltón .¿Se puede decir?. No me gusta de Prada. Y menos el chanchullo que ultimamente se trae con Bergoglio. Asunto que no puedo pasar por alto. Un espíritu que entiende y defiende el error no me interesa. Deja de interesarme automaticamente. Para mi ha perdido la gracia. Y no estoy para perdrr el tiempo con folletines. Descubrí hace poco que Sibelius, el compositor finlandes, era masón. Comprometido con la masonería. Es decir, con el mal. Desde entonces su música no la encuentro tan pura. Tan rica. Qué le voy hacer....será mi "espíritu moderno". Que discrimina mis gustos dependiendo del amor a la Verdad, que es Cristo.

Alabado sea su santo nombre

Anónimo dijo...

Curiosamente a mi el libro me hizo mirar con simpatía a la princesa de Ébole. Tan mundana, tan superficial, tan envidiosa. Incapaz de comprender por qué Dios había escogido a Teresa y no a ella...
Y, claro, la luz de Santa Teresa de Jesús iluminado las páginas, los estrambóticos penitentes , el contraste entre lo ruin y lo excelso ,príncipes y mendigos.
Maravilloso libro.
Para las estadísticas de Tollers. Soy mujer y tengo 65 años.

Anónimo dijo...

A mí el comentario del anónimo 3:18 me parece de una angostura y de un esquematismo mezquinos que dan miedo. También prueba que determinadas posiciones sedicentemente "ortodoxas" son por completo impermeables a la sensibilidad estética. Sobre esta impermeabilidad de ciertos católicos "perfectos" escribía Péguy. Recuerdo un artículo de De Prada, titulado "Corazas sin defectos", que trataba de esto precisamente.
¡Y eso de atreverse a enjuiciar el "alma y la salvación" del autor! Dios santo, qué fariseísmo tan terrible.
Lo que tengo claro es que, por haber escrito una novela como "El castillo de diamante", De Prada tiene muchos puntos ganados en el libro de la Salvación.

Anónimo dijo...

De acuerdo con el Depradista Por Un Rato, pues, si se es sólo por ratos, trozos y pedazos, se puede ser depradista tranquilamente.

Anónimo dijo...

No entiendo las diatribas, con etiquetaje incluido, contra el comentarista de 3:18. No veo un menosprecio de la brillante recensión de J.T. y de la novela en cuestión, sino simplemente una constatación de que, más allá de la literatura, el discernimiento espiritual de Prada sobre el pontificado no va bien encaminado.

Lamentablemente, como él mismo ha dicho, Prada quedó profundamente herido y trastocado por su expulsión con su magnífico programa de la televisión de la Conferencia episcopal española, que ha renunciado al pensamiento católico para convertirse en sostén del Partido Popular -con ideología de género incluida- y de la doctrina bergogliana. Sin embargo, Prada, por las contradicciones que apunta 3:18, se posiciona con Bergoglio, una forma de llevarse la contraria. De lo que no cabe duda, según propia confesión, es de qué hoy es un hombre atormentado.

Amelia Zalve dijo...

Prada siempre ha sido y será un hombre atormentado. Pero encantador en el trato cercano, amigo de sus amigos hasta elheroísmo y con una naturalidad simpática y arrolladora.

Anónimo dijo...

"Para mi ha perdido la gracia."

Anónimo de las 3:18 y las 5:14, ¿acaso Ud. ha obtenido el utilísimo dispositivo conocido en inglés como "grace state indicator" o GSI? Si es así, lo felicito. Yo me conformaría con tener uno que indicase mi propio estado, nada más.

Por otro lado, si las ideas masónicas afectaron la música de Sibelius, ¿lo hicieron también con la de Mozart? Hombre, la capacidad de crear belleza sonora viene de Dios. La pertenencia a la masonería puede influir en la letra de una ópera o de una canción, no en las melodías o la armonía.

Anónimo dijo...

Decir que el programa en cuestión "Lágrimas en la lluvia" se emitía desde septiembre del 2010 en Intereconomia TV,grupo presidido por D. Julio Ariza,no poe la Conferencia Episcopal Española. Programa interesante de debate cultural.Este grupo ha tenido un "problema de gestión ",que desconozco cual ha sido, donde hubo protesta laborales por impago.Todavía persiste, pero muchos programas salieron de la parrilla,entre ellos el de este señor.Evidentemente no es para estar resentido,las circunstancias mandan,todos ,o muchos hemos sufrido reajustes laborales.Nadie es intocable,todos somos prescindibles.

Escribe fabuloso,sus conocimientos son amplisimos,el programa era interesante y enriquecedor,el nombre le va de perlas .Lo veía muchas veces,pero este posicionamiento con Bergoglio, me descoloca,después de haber hecho declaraciones muy duras.Concluyendo, hoy no se si conectaría con su Programa, posiblemente :no.

María J. García dijo...

Estoy de acuerdo con el anónimo de las 3,18. A mí tampoco me gusta Prada y aunque no he leído ningún libro, porque no me atrae en absoluto lo que quiera contar, sí he leído muchos artículos en prensa. A veces se pone simpático y ocurrente, y cuando se trata de cosas insustanciales se puede leer; pero en lo trascendental no sé a qué juega, tan pronto parece católico como otra cosa que ya se ha mencionado aquí. Y siempre es petulante, pretencioso, provocador, lo que yo llamo querer ser la más guapa del baile. En definitiva, no le hago ya ningún caso. Ni siquiera los elogios de Tollers me animan a leer este libro. ¿Para qué iba a leer esta Sta. Teresa pudiendo leer a la Verdadera?. Este escritor ganó el premio Planeta siendo muy joven y ya sabemos lo que se requiere para ganar ese premio. Pues así de comercial parece querer continuar este Prada.

Orestes dijo...

anónimo de las 3:18

Se entiende su posición, el problema es que va a tener que dejar de escuchar música. Mozart también jugueteaba con la masonería, Verdi era abiertamente proclive al Risorgimento itaniano, Wagner era bastante inmoral, etc etc.

A propósito hay un tema desarrollado al respecto en El ruiseñor fusilado de Castellani. También en San Pablo cuando habla de comer la carne sacrificada a los ídolos.

María J. García dijo...

En este momento en España no tenemos buenos escritores, pero de ninguna manera diría yo que este de Prada es el mejor de todos porque no conozco a todos y me gusta imaginar que puede haber alguno bueno. Y eso de que ni siquiera nos lo merecemos ya es de traca. Afortunadamente tenemos muy buenos libros para leer, de otros tiempos más fértiles y no hay necesidad de perder el tiempo con medianías.

Anónimo dijo...

Prada se ha vuelto columnista habitual del Observador Romano, que es una cloaca destiladora de todo lo hórrido que fluye hoy desde Roma. Si lo hace por orgullo personal o por poner algo de luz en ese muladar, él lo sabrá. Prefiero pensar lo segundo. Pero no me gusta ver su firma allí.

Anónimo dijo...

Hombre, sacar de media docena de líneas una radiografía personal y espiritual del anónimo de las 3:18 tampoco parece muy honesto.

Soy español, conozco a De Prada, le he seguido en artículos y televisión, no he leído sus novelas, y siempre he estado con la mosca detrás de la oreja con este escritor. A los temas doctrinales-personales me refiero. Y había muchas cosas que me gustaban, y mucho.

Creo que no está diciendo nada raro. Si cualquiera lee, hoy en día, a un autor alabando a Bergoglio, tendrá más reticencias sobre lo que escribe, dice o hace, aunque sea una novela. Sobre todo, se dará el caso, en los que no le hayan leído nunca. Dirán, con razón, ¡con todo lo que hay para leer, voy a dejar de lado esto, que ahora me resulta sospechoso!

¿Se podrá equivocar? Desde luego, pero no parece un hecho muy relevante.

Eso y, en el caso de las novelas, el tema tratado. Que ahí los gustos son muy variados.

Capitan Ryder

Anónimo dijo...

Tengo entendido que Prada defiende la película Silencio, sobre los mártires jesuitas de Japón, que justifica la negación pública de Nuestro Señor. Alguien puede decirme algo respecto de ello? Muchas gracias

Anónimo dijo...

Gracias a Tollers por su recomendación, ahora en lo que respecta a calificar la ortodoxia espiritual de De Prada, creo que no viene al caso, el fin del post es recomendar una buena lectura, no juzgar sobre la doctrina del escritor. Que cada quien haga su juicio pero no caigamos en descalificaciones simplonas.

Anónimo dijo...

Con el permiso de Wanderer.
No es ninguna tontería comulgar con la confusión, el error, la división y la provocación. De Prada lo hace cuando defiende a Bergoglio. A BERGOGLIO!! O cuando señala y nos pone en la diana a los que denunciamos las maledicencias y las herejias de Bergoglio. La razón por la que lo hace no me interesa. Pero lo hace. Lo hace tanto y tan bien que incluso podría poner aqui un listado de insultos que de Prada, a la manera Bergogliana, mimetizandose con el paisanaje, dedica a los católicos. Al final se acaba pegando lo peor. Otra cosa: escribir en el cada vez más mundano ABC, colaborar con el Observatore Romano que últimamente solo observa la forma se acabar con la Doctrina, en el Semanal y participar de las tertulias de la cadena radiofónica que fomenta la Ideología de género, el relativismo y el NOM, Onda Cero, casa muy mal con la supuesta "persecución" del artista.

Anónimo dijo...



Totalmente de acuerdo con

Anónimo del 12 de marzo de 2017, 14:50

A tal punto que me estremece de la misma forma la melodía de " Cara al Sol " y de la "Internacional ".

USOZ dijo...

De Prada es un tradicionalista. Él prefiere calificarse como reaccionario o antimoderno. Da igual. Es lo mismo, y evita las connotaciones que en España tiene el término tradicionalismo. No quiere que nos lo representemos con boina roja, y eso que tiene buenos amigos vinculados al carlismo, de nula relevancia, por cierto, en la actualidad.

Lo que la gente no entiende, al parecer, es que critica, con razón, a los que critican al Papa por lo que no se merece que le critiquen desde un punto de vista católico. Es decir, de Prada defiende al Papa de la patulea de liberales que le critican cuando es ortodoxo y expone la doctrina social católica.

Eso es todo. Aún hay gente que cree que ser católico en España es ser del PP, del centro reformista o de la madre que parió a los dos...

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con el anónimo de las 3:18. Es muy difícil para mi digerir algo escrito por alguien que elogia a JMB. Seguramente la intención de Jack Tollers es la mejor ,pero leyendo artículos y comentarios de Prada ,que son sin duda muy inteligentes, asusta un poco su sinuosidad de opiniones.
Si quieren leer a alguien genial ,con una prosa maravillosa ,y que acude a pila de modísmos y frases bien españolas y que a los de éste lado del Atlántico tanto nos gustan, recomiendo humildemente a Rafael García Serrano. Un Español con mayúsculas, que amó sin tibiezas a su estirpe y que además tenía bien en claro lo que es la Iglesia y la Hispanidad. Hace pocos días se cumplieron 100 años de su nacimiento.

Atahualpa Wilkinson (medio guitarrero y medio apertura )

Amelia Zalve dijo...

Tiene razón Usoz en su comentario. Más razón que un santo. Y en todo lo que dice. En cambio, el comentario de Anónimo de las 5,45 es todo lo contrario. Jamás Prada ha dedicado un sólo insulto a los católicos auténticos. Sí a los "católicos progres", normalmente herejes por modernistas y , por supuesto a los votantes del PP, que son conservaDUROS, como él los llama. Sólo les interesa su bolsillo y temen que los otros partidos se los vacíen o que okupen sus propiedades inmobiliarias. Que el PP sea un partido corrupto, abortista, defensor de la ideología LGTB obligatoria en los Colegios abpartir de los tres años, les tiene sin cuidado. Esos sí son denostados por Prada.
En cuanto a Bergoglio le defiende cuando se une a la Doctrina Social de la Iglesia o, da la casualidad que nos ofrece alguna enseñanza Acorde con el Evangelio de Jesucristo. No sé por qué escribe en L'Obsservatore. La Iglesia española se ha portado muy mal con él. Al programa Onda Cero, muy pocos se atreverían a ir a luchar entre enemigoas declaradas de Dios y de España. Un valiente, que las tritura porque vale mucho más. Un Oasis eb el desierto.. A sus injustos denigradores, quiero recordarles también que tiene que comer. . . . .
Y en ABC entró siendo casi un niño y allí sigue, contra viento y marea. No es precisamente bien tratado. Pronto contestaré a quien pregunta sobre su opinión de la película de Scorssese.

Amelia Zalve dijo...

Anonimo de las 22,36
En efecto Prada ha hecho una crítica de la película Silencio, tan buena -cinematográficamente hablando- como la casi inigualable de Jack Tollers sobre El Castillo de diamante. Prada es un gran erudito en muchas cosas. Entre ellas destaco que es un gran cinéfilo. En su página personal de Faceboock se puede leer su entusiasmo por Scorsesse y su interpretación de sus intenciones al filmar "Silencio". El entusiasmo de Prada es contagioso para el lector interesado. No voy a repetir sus comentarios ni entusiasmos. La verdad es que el jesuita apóstata de la película lo hace creyendo oír la voz de Dios, que le anima : Apostata. . . Pisa mi imagen. . . Los sufrimientos personales del jesuita parece que están muy bien reflejados. Como su intención de salvar a sus fieles de una horrible muerte gracias a su apostasía falsa; la que no le impide seguir evangelizando y distribuyendo los Sacramentos a escondidas. Añadamos que los verdugos japoneses imponen a él y a su compañero tomar esposa para convencerse de su sinceridad.
Hablo de memoria y no he tenido valor para ver tan tremenda película. Prada incurre aquí en un error: Absuelve de la apostasía al jesuita, basándose en la teoría del Arcano de los Santos Padres: creo que nombra a San Agustín y su aceptación de tal teoría.
Pero nuestro magnífico Obispo D. JoséAntonio Munilla sale al quite, brillantemente, aclarando que la tal teoría del Arcano, admite la no declaración de tu Fe para , a escondidas, seguir atendiendo a tu grey y salvando almas. Eso pasó en la Guerra Civil española, Cruzada de Liberación Nacional contra el marxismo, en la que Sacerdotes y Religiosos de ambos sexos vivían escondidos tratando de evitar crueles martirios y asesinatos ( lo mismo que los seglares conocidos por el simple hecho de ir a Misa )Pero, en el momento de ser descubiertos, todos, sin excepción confesaron su Fe en Cristo y murieron miles entre tormentos atroces. Pero ni una apostasía.
Esto es lo que permite la teoría del Arcano, y no lo que describe Scorsesse. No consigo entender este error de Prada. Aunque su estusiasmo por este cineasta, como por Mel Gibson raya en la adoración.
Que sea una joya cinematográfica no exime a la película de narrar una historia que contradice las palabras de Cristo : "Al que me negare delante de los hombres, también yo le negaré delante de mi Padre que está en los Cielos "

María J. García dijo...

Es bastante fácil explicarse por qué algunos defienden la película Silencio. Le podrán poner todas las excusas que quieran, de que es por salvar la vida de los compañeros... La vida que importa es la Eterna y el martirio es un honor para el que lo sufre. Y luego está la excusa del silencio de Dios ante la debilidad del pobre cristiano aterrorizado, que ya es bastatan clarificador de a qué nos estamos enfrentando. Pero lo definitivo es la voz del propio Cristo cuando le dice: "pisadme... he venido al mundo para que me pisoteen, he cargado con la cruz para compartir vuestro dolor". Esto tiene un nombre Modernismo.

Y si es por comer... Todo está permitido, pues claro que sí, con dos narices.

Amelia Zalve dijo...

María J. García : Permíteme que te compadezca ( compadecer es "padecer con" )Das la impresión de ser un personaje mucho más atormentado que Prada. Tu lenguaje es grosero e insultante y entristece ver la facilidad que tienes para hacer juicios temerarios
( motivo de confesión ) ¿Sabes lo que son juicios temerarios? Inundan tus comentarios. ¿Sabes lo que es tener que sacar adelante una familia cuando te son negados el pan y la sal por gente con tan poca caridad como tú? ¿Has pasado alguna vez hambre? Yo sí.
Me das pena.Tus comentarios chirrían entre los demás. Rezaré por ti ; me recuerdas un poco a los fariseos de Castellani. Eres tan osada como ellos y tan estulta como para calificar de medianía a Prada sin haber leído más que algún artículo. Perdona la sinceridad de una católica tan modernista que se perece por los Ejemplares Lefebristas y por todos los sucesores de los Apóstoles que se parezcan, al menos un poco, a M. Athanasius Schneider.

Anónimo dijo...

No entiendo qué quiere decir Amelia Zalve con su última oración en su intervención de 16.00. Su crítica de falta de caridad a María García parece adolecer de la misma falta de caridad que critica.

Por otra parte, tengo el libro de Prada a punto para leer, y me han dicho que es buenísimo. Pero que Castillo de Diamante sea muy recomendable y brillantemente escrito no impide que veamos otras intervenciones de Prada como la opinión sobre la película Silencio, incitando a verla, cuando ésta es una justificación de la apostasía. No comparemos con La Pasión de Mel Gibson, y en esto sí justifico la afición de Prada por este director de cine.

Amelia Zalve dijo...

Mi claridad al avisar de falta de caridad ( y otras cosas ) a MaríaJ.García, pretendía ser más una corrección fraterna de las que aconseja S. Pablo que otra cosa. Quizá no hecsabido hacerlo bien. Ya he dicho que, grandes méritos cinematográficos no justifican el error de Prada sobre la doctrina del Arcano de los Santos Padres. Yo tampoco lo entiendo.
La afición de Prada por Mel Gibson no está en relación directa sólo con la película inolvidable de la Pasión de Cristo. ¿Es que no ha visto usted, Anónimo de las 17,45, Apocaliptho, por ejemplo ? Y, en cuánto a novelas, no olvide leer "Morir bajo tu Cielo", sobre la resistencia de los treinta españoles en la iglesia de Baler, en Filipinas, y las peripecias del tiempo histórico que les tocó vivir en España, que es también digna de pasar a la Historia. Bellísima y terrible. Y, como ninguna se parece a las demás, sus cuasi detractores, con la mosca tras la oreja, lean la última : "MirloBlanco, Cisne Negro", un fabulado "ajuste de cuentas consigo mismo", dice Prada y de arrepentimiento por sus errores, cometidos o en peligro de cometer. Interesantísima literariamente y un desahogo imaginativo para los que no le entienden ni le quieren bien. ¡Qué personaje tan increíble Prada y tan mal entendido.
No tienen sus libros en Argentina porque "el sistema" los ha vetado. La Editorial Planeta publica en Argentina a todos los Autores españoles que quiere. Menos a él. Han decidido condenarle al ostracismo. Y casi lo consiguen durante cinco años críticos en su vida, durante los que no escribió nada. Ahora se está desquitando. Falta que no le enmudezcan. Saben cómo hacerlo. No hay más que leer a alguno de ustedes.

Anónimo dijo...

Amelia, me encantaría conseguir Morir bajo tu Cielo! Sé que ahora salió la película. Ahora va una amiga a España y se la voy a encargar. No le quito méritos al autor.

Lo que resulta una pena es la opinión de Prada sobre Silencio: lo estético no debe prevalecer sobre la defensa de las verdades de fe.

Ya dejando de lado a Prada, le cuento que un joven seminarista que vio la película me dijo: es muy triste, porque no tiene el sentido trascendente y esperanzador del martirio. Y la verdad es que esta tristeza no la trasmite, por ejemplo, un hermosísimo libro como lo es Una familia de bandidos, sobre el genocidio que se perpetró en La Vandée, o Diálogo de Carmelitas, sobre las monjas de Compiègne, entre tantas esperanzadoras y ejemplificadoras historias de martirios que han fortalecido a la Iglesia con su sangre.

Anónimo de las 17.45

Anónimo dijo...

De Prada: "Y en estas aparece Bergoglio. Hace unos días publicaba Lucetta Scaraffia un interesante artículo en L’Osservatore Romano en el que encomiaba el esfuerzo de Francisco por «arrancar a los católicos del abrazo interesado de la derecha» y evitar el «alineamiento de la Iglesia con posiciones estrictamente políticas»; y todo ello con el fin de permitirle esquivar «esquemáticas ecuaciones, en las cuales a veces se ha visto aprisionada». Scaraffia afirmaba que, al alinearnos con la derecha, los católicos hemos sido «utilizados, manipulados y tergiversados», pagando un «costoso precio por la inmersión en el juego político». Y señalaba que Francisco está tratando de «elevar el punto de vista» católico, apartándose de la rebatiña política, «con el desgaste que implica desembarazarse de mil trampas y mil condicionamientos, internos y externos». El artículo terminaba con un apóstrofe: «Los fieles deberíamos ayudarlo, haciendo un esfuerzo adicional por comprender lo que sucede, sin dejarnos influir por las voces que parecen saber cuál es el camino correcto, sólo porque es el camino más fácil». Y, tras la lectura del artículo de Scaraffia, surge imperiosa la pregunta: ¿se ocultan, tras las críticas a Francisco, los turbios intereses ideológicos de quienes, desde sectores derechistas, quisieran dar el abrazo del oso a la Iglesia?"

Un santo este padrecito Jorge

Anónimo dijo...

En respuesta a Juan Manuel de Prada ¿Qué hacemos con ‘Silencio’?

https://www.google.es/amp/www.actuall.com/criterio/medios/cruda-realidad-respuesta-juan-manuel-prada-hacemos-silencio/amp/





María J. García dijo...

Merece la pena meterse a fondo en este asunto de la película. Aquí un trozo de este artículo que lo analiza en profundidad y que es imperdible:

" Pero, ¿cuál fue la realidad histórica? El catolicismo llegó a Japón de la mano de San Francisco Javier, jesuita, en 1549. En apenas sesenta años se logró la conversión de unos trescientos mil japoneses sin recurrir a la fuerza. Ochenta y seis señores feudales se bautizaron oficialmente, y muchos más simpatizaban con el cristianismo. Las primeras generaciones de conversos japoneses tuvieron que enfrentarse a diferentes persecuciones locales instigadas por ingleses y holandeses -protestantes-, por los monjes budistas o por la nobleza local, pese a lo cual hubo muchas conversiones en los primeros años. Pero, el 25 de julio de 1587, el gobernador Hideyoshi decretó el exilio de los jesuitas y a partir de 1600 pasó a ser una Iglesia clandestina, perseguida y que dio muchos mártires, aunque consiguió sobrevivir oculta durante los siguientes 250 años, hasta que las persecuciones, que tuvieron un alcance imperial, finalizaran en 1873. En el perído de persecución hubo 93 jesuitas mártires de la fe, de los que tres ya han sido canonizados -San Pablo Miki, San Juan de Goto y San Diego Kisai-, 37 han sido beatificados y los demás tienen abierta la causa de beatificación. Hasta 1908 los jesuitas no regresaron a Japón."
http://syllabus-errorum.blogspot.com.es/2017/01/los-apostatas-jesuitas-ya-tienen-su.html


Y aquí un análisis más nítido de cuales son las intenciones de esta peli:

'Silencio' filma y opone dos mundos en el fondo igual de atávicos, el de los jesuitas que pretenden colonizar religiosamente el Japón feudal del siglo XVII y el de los japoneses que se niegan a ello -están en su perfecto derecho, viene a decirnos Scorsese-, aunque lo hagan utilizando la tortura como instrumento.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/ocio-y-cultura/critica-pelicula-silencio-martin-scorsese-5726746

Tampoco conviene perderse esta reseña.

Anónimo dijo...

Un santo este padrecito Jorge...., y De Prada su profeta.

Amelia Zalve dijo...

Para Anónimo que le encantaría leer Morir bajo tu Cielo, y que se la va a encargar a una amiga que viene a España : Cree usted que se ha hecho una película de esta novela. Pues no. De esta novela, no . De "Los últimos de Filipinas", pretendiendo "superar" una maravillosa película del mismi título del año 1.945, imborrable para los que la hemos visto. El Cine español es un fraude, salvo alguna honrosa excepción. Y esta película de hoy no lo es. No hay por dónde cogerla. Presenta un ejército español bochornoso, cobarde, traidor a su Patria, y abunda en asquerosas blasfemias y escenas de sexo y desnudos sin venir a cuento. Es como la Des-Memoria histórica de Zapatero que no dice una verdad y los buenos son los asesinos rojos y marxistas y los malos los héroes y mártires. Y nuestro vergonzante gobierno, ni con la mayoría absoluta la paró. No le interesaba; no entraba en sus fines. Pues en el cine tres cuartos de lo mismo. Y cuanto más deleznables o blasfemas las películs, más subvenciones. Por eso he querido avisarle. Si le interesa el increíble episodio de los soldados de Baler, " Los últimos de Filipinas " de 1.945.

Orestes dijo...

Morir bajo tu cielo se puede conseguir en Mercado Libre.

Sobre Prada: es un periodista y novelista, no el profeta del Señor.

No le pidamos más de lo que puede dar y dejémonos de jorobar en ver si una vez dijo una cosa u otra.

Anónimo dijo...

Lo de los libros en la Argentina es todo un tema. Partamos de la base de que en la librería El Ateneo, de Cabildo y Juramento, las biblias están en la sección 'Mitología'. ¡Y ojo!, no es que El Ateneo no tenga sección 'Religión'. La tiene. En la sección 'Religión' están los libros sobre el Papa Francisco, por ejemplo.

Carlo dijo...

Volviendo al tema que algunos anónimos trajeron.
J.S. Bach, Tournemire, Rakhmaninov, Messiaen, Pärt... hay algunos compositores cristianos piadosos (algunos cismáticos y herejes, queda a elección de cada uno decidir si se los puede considerar cristianos o no). Estoy mencionando solo aquellos que tuvieron una vida mínimamente comprometida con la religión y sus principios morales, excluyendo un ortodoxo nominal como Tchaikovski (homosexual de vida escandalosa, que sin embargo hizo una sublime misa de San Juan Crisóstomo) y Mozart y Beethoven (católicos afiliados a la masonería y comprometidos con ideales revolucionarios, aunque ambos compusieron sublimes misas).

Anónimo dijo...

Muchas gracias Amelia por el dato de la película "Los últimos de Filipinas" de 1945, no lo sabía. La voy a buscar para verla.