sábado, 4 de marzo de 2017

Zoom

Lucardo me pregunta en uno de los comentarios del post anterior qué ha ocurrido ya que pareciera que estoy cambiando de opinión en las tres últimas entradas del blog, sobre Bergoglio y su pontificado. Y tiene toda la razón para preguntarlo.
Conviene aclarar entonces, que no he cambiado de opinión y que sigo considerando al Papa Francisco y a su pontificado tal como lo consideré el primer día: una catástrofe para la Iglesia y causante de grandes males. Más aún, si es que aún queda historia, este será recordado como uno de los papados más oscuros y tristes, tal como consideramos ahora a los papas de los llamados "siglos de hierro".
Las reflexiones de la semana pasada son nada más que un intento de ejercer la prudencia tal como nos enseña Santo Tomás. Y esta virtud cuenta con varias partes integrales o virtudes derivadas. Y he intentado aplicar dos de ellas: 
Memoria de lo pasado, es decir, recordar lo que fueron los pontificados anteriores. Si se quiere, alejar el zoom o bien, no enfocarse en analizar cada una de las arrugas de la flor de la papa y tratar de explorar un poco el tubérculo. En mi caso, guardo muy pocos recuerdos de Pablo VI y de su pontificado, pero guardo muchos del larguísimo periodo de Juan Pablo II. Lo que nos ha ocurrido fue que Benedicto XVI, con su figura, sus palabras, sus gestos y sus decisiones, tendió una suerte de niebla sobre los horrores que vivimos en el pasado, y casi nos olvidamos de ellos.
Si lex orandi, lex credendi, entonces en el papado de Ratzinger comenzó una restauración litúrgica que, poco a poco, hubiese llevado a una restauración doctrinal. Por el contrario, los papados de Montini y de Wojtila, aunque sus documentos no ofrecieran grietas doctrinales, su liturgia -la lex orandi-, era una claro indicio que la lex credendi se caía a pedazos. Y, en todo caso, esos documentos rebosantes de ortodoxia no hacían más que enmascarar la realidad. Por más Humanae vitae, la mayoría de los sacerdotes católicos seguía absolviendo a las mujeres que usaban anticonceptivos, y que aún se confesaban de ello. Por más Familiaris consortio, la mayoría de los sacerdotes católicos seguía dando la comunión a los recasados. El papado de Francisco no es más que un sinceramiento de la situación. 
Inteligencia de lo presente, es decir, ver las cosas tal como son, en su más cruda realidad para, de esa manera, tomar las decisiones más acertadas. Y lo que hemos visto en la realidad de los últimos meses, es que los conatos de resistencia frontal a Bergoglio han fracasado rotundamente. Lo que me pregunto, entonces, es si desde el punto estrictamente prudencial y estratégico, conviene meterse en tales reyertas para terminar perdiendo la partida y, lo que es mucho peor, arruinando otras posibilidades y otros triunfos que se alcanzarían sin estridencias. 

La prudencia es un juicio práctico sobre una realidad concreta, y el juicio es personal. Por tanto, puedo equivocarme en este análisis.
De lo que tengo certeza y sobre lo que no temo equivocarme es sobre el enorme daño que Bergoglio le está causando a la Iglesia y sobre la maldad superlativa de este personaje.  

22 comentarios:

Falstaff dijo...

La prudencia marcará lo que tenga que marcar, pero personalmente, como un simple y mediocre católico que soy, me harta el amagar y no dar, el denunciar y no demandar.

Pontífices malnacidos ha habido unos cuantos, pero tan soberbios como para pontificar el sacrilegio no ha habido ninguno, que yo sepa. Las batallas perdidas mencionadas en este post a mí, personalmente, me importan un comino. Sólo sé que sin lucha no hay victoria ni honor.

En la España invadida por los moros el Obispo Don Oppas quiso frenar a los laicos para que no iniciaran la Reconquista. Convenientemente se le mandó a la mierda y por éso España volvió a ser cristiana. Y para que lo vuelva a ser deberá hacer lo mismo. Igual, los católicos de hoy, consagrados o seglares, debemos denunciar públicamente que este Papado es INFAME y DELEZNABLE, y que las últimas décadas en Roma han rozado la FARSA.

lucardo dijo...

Wanderer, gracias por su comentario.

Realmente estaba perplejo, y que bueno reitere su opinión al comienzo y al final, sobre Bergoglio.

Opinamos, acertamos y erramos, y vamos , creo, poco a poco , viendo más y mejor.

Hay un desacuerdo en si valieron la pena las resistencias, los combates, los testimonios , dado que aparentemente no han hecho mella.

Creo que los testimonios hay que darlos, de la mejor manera, teniendo presente la prudencia como señala, pero hay que darlos.

El de Livieres ,creo que fue el primero público, fue extraordinario, aunque a Bergoglio no le haya importado , el Opus lo haya denostado en público, y pocos se acuerden.

Creo que sin ellos , por un lado habría más ciegos, y por otro hoy, lo de Bergoglio sería peor aún,

Creo que El percibe la resistencia creciente, y cada vez más generalizada, y aunque no lo angustie (su personalidad no deja lugar a angustias o miedos ), se va enterrando y quedando más y más en evidencia , el y la pseudojerarquia que lo rodea también, y muchos de ellos empiezan a tener vergüenza. Se nota, hablan, pero menos, están incómodos.

También ocurre , que la gente, creyente y no creyente, no le lleva el apunte como en 2013.
Recuerdo los Oh ! Generalizados, Que maravilla !, hizo esto, dijo aquello !
Eso terminó, y el lo sabe.

La pseudo Iglesia , es verdad, viene extendiéndose desde hace décadas, y estoy de acuerdo que el mayor intento papal de revertirla fue de Benedicto, brutalmente combatido y aislado.
Y no hay que olvidar que lo intento ya, siendo Prefecto de la Congregación para la doctrina de la Fe, desde más de 20 años antes de ser Papa.

Podemos criticar en el , muchos cardenales que nombró, pero yo no se las circunstancias.

Bergoglio es un salto cuántico, pero ha hecho un bien , que es poner mejor en evidencia la decadencia que viene de lejos y eso es bueno para la limpieza, si acaso, esto sigue, revierte y no aún no ocurre el final y Cristo no vuelve todavía.

Al comienzo de Bergoglio, se hablaba más del Apocalipsis y la segunda Bestia.
Creo oportuno reiterarlo ahora, lo que lo haría incomparable con cualquier predecesor.

Si no fuera el final ....no será posible dada la velocidad creciente de las barbaridades, que en algún momento, y apestar de su natural cobardia, ante la fuerza de los hechos y la necesidad de resguardarse, se junten algunos cardenales, buenos o malos o pésimos, y con la ayuda de algunos guardias Suizos , lo lleven a algún lugar medico seguro ( digo para que se quede ahí ) para que pase sus últimos años ?

Y que pasara después ? , no lo sabemos, como no sabemos ni podíamos imaginar, qué después de Juan XXIII y PabloVI (y me salteo a propósito dos Papas), vendria un Benedicto ....

Podemos rezar por uno parecido pero con la personalidad que -es clave- hace falta.
.

Daniel dijo...

Wanderer:
Soy apenas un joven sacerdote, pero quiero aportar que en al menos 3 diócesis que conozco bastante bien, hasta Francisco la inmensa mayoría de los sacerdotes NO daba la comunión a los recasados.

Hoy, son apenas unos curas que empezaron a hacerlo luego de AL, pero a la vez hay algunos cuya inclinación doctrinal no parecía demasiado ortodoxa, y hoy se han posicionado incluso públicamente por mantener la Tradición de la Iglesia en relación a la Eucaristía y el Matrimonio.

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer,

Yo pienso que hay situaciones en las que no importan las posibilidades de éxito para repartir puñetazos. Esta claro que en el escenario actual no podemos esperar ganar ninguna batalla. Humanamente es imposible.

Pero si veo que algún pillo se sobrepasa con mi mujer, por más que me triplique en tamaño, no me quedaría otra opción que agarrarme a piñas. Esto sabiendo que las posibilidades de éxito son nulas. Es un tema de honor y creo que lo mismo pasa acá. A menos que el Señor disponga lo contrario, vamos a perder todas las batallas que nos quedan. A pesar de esto, vamos a dejar de pelear? Yo prefiero salir a repartir puñetazos don Wanderer.

Después de todo, no fue el mismo Bergoglio quien dijo que si alguien se mete con su madre puede esperar un puñetazo?

Estamos jugados muchachos, vamos a hacer un poco de lío.

El Padre Piolini



Anónimo dijo...

Comparto totalmente su opinión, no creo que esté equivocado. Hay un sinceramiento, las aguas terminaron por verse divididas habiendolo estado así desde hace años. Si se ignoró fue porque los feligreses se aunaron en torno de sus convicciones sin ser muy concientes de las diferencias en el seno de la Iglesia y sus dignatarios. Ahora esas diferencias son visibles a partir de una exortación apostolica, discursos, usos y costumbres del papado.

Personalmente creo que la prudencia debe anteponerse a la denuncia. Si somos cristianos y tenemos fe, hemos de ser humildes y aceptar lo que la Providencia disponga: decir, sin atacar, comprender sin por eso imponer nuestras posiciones, defenderlas sin escándalos - proceder agresivamente o invocando los Novísimos no es más que favorecer un enfrentamiento inutil.

Bergoglio pasará, la Iglesia quedará, veremos cómo - pero el mal no prevalecera. ¿No? De lo contrario... ¿en dónde queda nuestra fe? ¿O preferiremos ser los idiotas utiles de las internas vaticanas? ¿Lutero reivindicado? ¿Misericordia sin enmienda? ¿Miserordiados a modo de disciplina? Subordinacion al Magisterio, la Doctrina y a la Tradicion, pero sagazmente. ¿Bergoglio desastre? Si, claro: gritar no hace mas que brindar argumentos al rival. Es mejor contrargumentar y defender los pilares de la Iglesia. Y rezar mucho para que la verdad prevalezca.

Anónimo dijo...

Wanderer, con todo los respetos, usted se está empezando a parecer al perro del hortelano de Lope de Vega, que ni come ni deja comer.



Católico español

Anónimo dijo...

Esto ya estaba todo el marcha, lo de Paglia arzobispo y ahora al mando de la Academia por la Vida.por el Papa Francisco como presidente del Pontificio Instituto Juan Pablo II de Estudios sobre Matrimonio y Familia, y por Benedicto XVI como presidente del Pontificio Consejo para la Familia, pagó a un artista homosexual para pintar un blasfemo mural homoerótico en su iglesia catedral en el año 2007. El mural incluye una imagen del propio arzobispo desnudo. Representa a Jesús llevando al cielo unas redes llenas de homosexuales desnudos y semidesnudos, transexuales, prostitutas y traficantes de drogas, mezclados en interacciones eróticas. Lo pueden ver en infocátolica. Otros cardenales invitando a ateos y pro aborto a dar conferencias en el Vaticano. Mejor es que salga todo a flote de una vez. Antes veíamos a todos los cardenales juntitos con el Papa y con las manos juntas, pero ahora de han desatado la melena.

Curro dijo...

En todo de acuerdo. Sin embargo, es necesario que se ofrezca resistencia a los desmanes que a diario se cometen.
Estos impíos se hacen más peligrosos aún cuando están envalentonados porque nadie se atreve a rechistarles.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 8:28: Es verdad que el mural encargado por Mons. Paglia es detestable. Pero tengamos un poco de memoria. ¿Cuántos papas renacentistas encargaron obras de arte a pintores homosexuales? Si ese fuera un criterio, hoy no tendríamos la Capilla Sixtina, por ejemplo.
Y es verdad que las figuras pintadas en el mural indecentes y lascivas, pero ¿ha visto usted los frescos que adornaban los apartamentos pontificios de Castel Sant'Angelo? Mejor no levantemos la perdiz, pero son tanto o peores que los de Paglia, y para peor, con niños y adolescentes.
Y en este creo que Wanderer tiene razón: estamos obsesionados con Francisco y todo lo que hace, y se nos escapa la perspectiva.

María J. García dijo...

Sucede que el CVII fue un cambio para mal y lo sensato es volver atrás porque está demostrado que los que tenían razón son los de la frate. Y lo que no acabo de entender es que ahora precisamente vuelvan éstos sin que se haya producido ningún cambio sino que la cosa va a peor. Para mí sería estupendo que llegara la frate cerca y pudiera refugiarme en ella, pero aún así, confieso que no entiendo esta entrega o traición de Fellay. Coincido con el análisis del autor y considero que Bergoglio es simplemente la guinda del pastel de la Apostasía. Pero no creo que estemos ya en condiciones de usar la prudencia sino la acción resuelta en defensa de nuestra Fe."Yo he venido a traer fuego sobre la tierra, ¡y cómo desearía que ya estuviera ardiendo!

Anónimo dijo...

Don wanderer
porque no dedica un post sobre los seminaristas. Muchos están siendo maltratados, expulsados, haciéndoles perder el tiempo, años. Vueltos a sus lugares de orígenes en argentina y en muchos lugares.
Después piden que haya vocaciones. Los jóvenes sacerdotes que llegan no quieren trabajar, ni celebrar una misa, después desde la sede petrina hablan de arribistas.

Es la peor época.

Anónimo dijo...

No podemos ni siquiera considerar que no se haga nada por el riesgo de derrotas, esto sería la verdadera derrota. Como católicos tenemos la misión de preservar el depósito de la Fe y la Iglesia Católica contra sus enemigos, y el mayor está hoy en el Vaticano. La denuncia de sus decisiones, y las acciones e iniciativas que unen a los católicos y ponen de manifiesto la doctrina católica es una forma de hacerlo, así se resiste también a las dictaduras.

Los cristianos sabemos que en la siembra del bien y el cumplimiento del deber, tenemos que hacer todo lo que esté a nuestro alcance, pero que el resultado final depende de Dios. Esta convicción nos sostiene especialmente en las situaciones difíciles, como la actual. Recordemos a san Ignacio de Loyola: «Actúa como si todo dependiera de ti, sabiendo que en realidad todo depende de Dios».

Hermenegildo dijo...

Wanderer: yo no daría por derrotado al Cardenal Burke tan pronto. No creo que los cardenales de los "dubbia" se hayan jugado su prestigio para darse por vencidos tan pronto. Quizá hayan corregido ya al Papa en privado y estén esperando la ocasión para hacerlo público.

Anónimo dijo...

CVII fue bueno, el mal está en la hermenéutica de la ruptura, asumir el modernismo, hacer tabla rasa de la Tradición, del Magisterio y la herencia espiritual de Padres, Doctores, grandes teologos, místicos y santos.

Bolkonskaia dijo...

Yo creo sinceramente que los revuelos y líos sirven para abrir ojos o aunque sea para bajar el volumen del neoconismo.

Por otra parte creo que la guerra de guerrillas es la mejor estrategia en la situación que estamos.

La otra vez leía un informe de un religioso acerca de los interesados en ingresar a su instituto, en el que señalaba en un tono entre alarmado y disgustado que la mayor parte de los que entran en contacto con ellos por un interés vocacional, llegan habiéndose leído las Constituciones y quién sabe cuántas cosas más acerca de ellos. Ésto era impensado hace 20 años. Tenemos un factor a nuestro favor: los progresistas en el poder no pueden ocultar o distorsionar información de la misma manera que antes: ahora casi todo está al alcance de un clic. De la misma manera, hace 15 años en mi zona solo se arrodillaban para la Consagración los del Opus. Hoy en día son minoría los que no se arrodillan (repito, acá donde vivo yo). Ahora para convencer a un laico de que no se arrodille o algo de eso, no alcanza con decirle "ahora es así", porque el tipo tiene al alcance de la mano con qué contrastar lo que se le dice. Y tiene medios para descubrir que él no es "el único gil que piensa así".

Entre la gente más joven además hay un cierto sentido de ridículo frente a las fobias progres. Un pibe de 20 y pico que ve a uno de sesenta o setenta y algo que se cree un joven revolucionario y cuyos discursos huelen a flower power setentista no puede tomarlo en serio, ni como ejemplo ni como amenaza.

Anónimo dijo...

Wanderer, está ud. en un mal día, bastante pesimista,por cierto. Humanamente hablando, no es para menos con lo que se ve.
Pero no se pueden bajar los brazos, hay que seguir peleando, y si Dios quiere dar la victoria a los que resisten la destrucción de la Iglesia, la dará.

Orestes dijo...

5 de marzo de 2017, 15:53

La hermenéutica de la ruptura la instaló Pablo VI.

María J. García dijo...

Sobre el mural indecente: me parece que es diferente el modo de usar esas imágenes lascivas, de manera que si antes se hacía para denunciar esos comportamientos, ahora se hace para ensalzarlos y glorificarlos. Porque a Nuestro Salvador nos lo ponen destacando que es HOMBRE y para ello nos muestran sus atributos y eso ya resulta muy significativo y luego que su misión es elevar esas redes de (pecado para los católicos y de normalidad para los modernistas). Es fácil ver el mensaje pero por si alguien no lo ve, ya está el artista para explicarlo, sin ningún rubor, en el vídeo.

Anónimo dijo...

anónimo 15:53 no pretenda que nos traguemos el sapo de que v 2 estuvo bien, ya a estas alturas por favor es tratarnos de idiotas.

Anónimo dijo...

No todo está tan mal. Todo este revoloteo está dando lugar a que vaya fermentando la restauración liturgica.
En José C. Paz, Buenos Aires:
https://www.youtube.com/watch?v=533UTtFna6w

Otro malpibe

Anónimo dijo...

Si está mal también eso malpibe, por el simple hecho de que haya diez de esos en todo el mundo porque han sido prohibidos, perseguidos y pisoteados, sólo tenemos unos poquitos en todo el planeta y eso es lo malo: que NO ALCANZA.

Anónimo dijo...

¿Saben? Sobre este Bergoglio tengo una idea muy particular, que me viene de la tristissima imago que me produjo hace muchos años la lectura de dos obras, el tratado de Pascal sobre las desvergüenzas y marrullerías de los jesuitas casuistas (Cartas provinciales) y la obra del padre Miguel Mir sobre el despotismo y dominio de la farsa por parte de las curias jesuíticas (Historia interna documentada de la compañía de Jesús). Bergoglio es la quintaesencia de esa perversión despótica y malevolencia de la Compañía, que arrasa cualquier ortodoxia porque, en su ambición y soberbia extremada, se consideran los únicos puros que tendrán la salvación. Son en realidad los cátaros de la Edad contemporánea, pero a estos no hay ya quien los juzgue y lleve a la hoguera teniendo, como tienen, la llave del Papado. Cómo se echa en falta alguien capaz, desde la cátedra de Pedro, de suprimir órdenes que no son sólo nefastas, sino auténticos cánceres irreversibles de la Iglesia (y anda, que el nuevo general deja quizá chico al descontrolado filoperonista).