lunes, 29 de mayo de 2017

Finalmente, respondió las dubia


El Papa Francisco respondió las dubia de los cuatro cardenales. A su modo, pero las respondió. Nadie podía esperar que la respuesta fuera formal, con un“sí” o un “no” a cada una de las preguntas. No tenía necesidad de hacerlo y no iba a entrampasarse a sí mismo. Es un jesuita demasiado hábil. 
¿Tiene algún fundamento histórico o teológico la práctica de la  “corrección formal al Romano Pontífice”? No lo sé. Nunca leí una argumentación seria que la respalde y, si en algún momento esa práctica existió en la Iglesia, ciertamente dejó de tener vigencia cuando terminó de completarse el monstruo macrocefálico en el que Pío IX transformó el papado romano.
La semana pasada, del 18 al 20 de mayo, se llevó a cabo en el hotel Colombus de Roma, -apenas a unos pocos metros de la plaza de San Pedro-, el Rome Life Forum. Allí hablaron, entre otros, los cardenales Burke y Caffarra. El 19 de mayo, el Santo Padre, curándose en salud, le contestó a los dos purpurados en su homilía diaria en Santa Marta, tal como pueden leer aquí en italiano. Y aquí tienen una traducción de las partes más relevantes: 

“Y así encontramos a dos grupos de personas: el grupo de los apóstoles que quieren discutir el problema y el de los otros que quieren crear problemas; dividen, dividen a la Iglesia, dicen que lo que predican los apóstoles no es lo que dijo Jesús, que no es la verdad”, Por su parte, “los apóstoles discuten la cosa y finalmente se pusieron de acuerdo. Pero no fue un acuerdo político, fue la inspiración del Espíritu Santo que los llevó a decir: ninguna exigencia, solamente la obligación de no comer carnes sacrificada a los ídolos y de las uniones ilegítimas”. “Esta es la libertad del Espíritu, porque asó los paganos pudieron entrar en la Iglesia sin pasar por la circunsición, directamente”. 
“Pero siempre hubo este tipo de gente que no tiene ninguna función y se dedica a asustar a la comunidad cristiana con discursos que turban el alma: “Eh, no, el que dijo eso hereje, eso otro no se puede decir, aquello tampoco, la doctrina de la Iglesia es esta”. 
En realidad, son fanáticos de cosas que no son claras, como estos fanáticos que andaban sembrando cizaña para dividir la comunidad cristiana. Justamente este es el problema: cuando la doctrina de la Iglesia, esa que viene del Evangelio, que está inspirada por el Espíritu Santo -porque Jesús dijo: ‘Él os enseñará y os recordará lo que yo he enseñado”- se convierte en ideología. Este es el gran error de esta gente: no eran creyentes, eran ideólogos, tenían una ideología que cierra el corazón a la obra del Espíritu Santo”.
“No debemos asustarnos cuando escuchamos estas opiniones de los ideólogos de la doctrina. La Iglesia tiene su propio magisterio, el magisterio del Papa, de los obispos, de los concilios, y debemos caminar sobre ese camino que viene de la predicación de Jesús y de la enseñanza y la asistencia del Espíritu Santo: está siempre abierto, siempre libre”. 
“Esta es la libertad del Espíritu pero en la doctrina. En cambio, los que fueron a Antioquía a dar berridos y a dividir la comunidad, son ideólogos. Porque la doctrina une, los concilios unen siempre a la comunidad cristiana. Es la ideología la que divide porque para ellos es más importante la ideología que la doctrina: dejan de lado al Espíritu Santo”.
“Hoy quisiera pedir la gracia de la obediencia madura al magisterio de la Iglesia, esa obediencia a aquello que la Iglesia nos ha enseñado siempre y continúa enseñando. Y de esa manera, desarrolla el Evangelio, lo explica cada vez mejor, en fidelidad a Pedro, a los obispos y, en definitiva, al Espíritu Santo que guía y corrige este proceso. Los invito a rezar también por los que transforman la doctrina en ideología, para que el Señor les de la gracia de la conversión a la unidad de la Iglesia, al Espíritu Santo y a la verdadera doctrina”. 

Me he quedado estupefacto. Me parece que a nadie puede caberle duda alguna acerca de los destinatarios de la admonición pontificia. No hacía falta poner nombres: a buen entendedor, pocas palabras. Y justamente con pocas palabras, lanzadas casi en la improvisación de una homilía diaria, el papa Francisco ha vilipendiado e infamado a dos cardenales de la Iglesia y a todos los fieles que reclamamos un esclarecimiento de la doctrina sobre el matrimonio y la eucaristía. Sus palabras destilan desprecio y desdén por aquellos que "se aferran a la doctrina o al dogma", y no se atreven a “caminar por el camino siempre abierto y libre”, y esconden también una enorme ira contenida. 
Lo que está haciendo el papa Francisco es utilizar las instituciones y verdades de la Iglesia para imponer la confusión y, en última instancia, el error. Estamos hablando del Sucesor de Pedro que le dice sin demasiados rodeos a quienes objetan su enseñanza sobre un punto específico, e importante, de la doctrina cristiana, que son ideólogos y no hombres de fe y le dice a los católicos que deben obedecer a Pedro, que es él mismo, y sus enseñanzas.
Esta homilía del Santo Padre no necesita demasiados comentarios. Es tan clara y prístina que por sí misma se impone y vuelve a traer la pregunta que más de una vez nos hemos hecho en este blog: ¿Estaremos en presencia de algo más Oscuro y Tenebroso que una simple anécdota en la historia de la Iglesia?

Conclusión: Como fiel católico considero que, si hay historia después de Bergoglio, la Iglesia deberá ajustar y limitar lo que se entiende por poder petrino. El pontificado romano necesariamente debe ser redefinido. No podemos cerrar los ojos ante lo que ha sucediendo: la Iglesia está desamparada y sin ningún recurso frente a un Pontífice que se dedica a socavar la fe. Lo que podía pasar, y me refiero a lo que veía casi la mitad de los Padres del Concilio Vaticano I,  finalmente pasó. 

Corolario: No puedo entender la posición ultramontana que sostiene que el magisterio de los papas posteriores al Concilio, Francisco incluido, no tiene intención de imponer sus novedades con autoridad, en razón de la «potestas docendi», es decir, no tienen voluntad de enseñar. Por tanto, los fieles no tienen obligación de obedecerlos. Entonces, el problema no estaría en lo que yo considero una hipertrofia del pontificado romano sino en que estos pontífices abandonaron la intención de enseñar. Si las palabras del Santo Padre en la homilía que estamos comentando [“La Iglesia tiene su propio magisterio, el magisterio del Papa, de los obispos, de los concilios,... la obediencia madura al magisterio de la Iglesia...”], no pretenden enseñar e imponer una “verdad” a los fieles, yo no sé qué pretenden.

Nota bene: Advierto que no estoy sufriendo un brote de esquizofrenia. En las entradas anteriores lo que he querido destacar es la necesidad de un juicio sereno sobre el pontificado bergogliano y  la cautela de no caer en la ira a fin de que el juicio no se nuble. Y, a la vez, he planteado mi desacuerdo en las estrategias seguidas por algunos para enfrentar las dificultades actuales. 

86 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo no entiendo mucho de asuntos eclesiásticos profundos pero creo que la infabilidad del Papa la promulgó Pio IX en 1870, y de ahí vienen todos los males, a mi siempre eso de la infabilidad del Papa me pareció exagerado, por aquello de que el hombre hombre es aunque sea Papa, pero como existían papas más o menos santos bueno todo era pasable.

Corregidora dijo...

EL PAPA DICE: " Los invito a rezar también por los que transforman la doctrina en ideología, para que el Señor les de la gracia de la conversión a la unidad de la Iglesia, al Espíritu Santo y a la verdadera doctrina”. ....SE PUEDE ENTENDER BIEN. NOSOTROS ESTAMOS EN CONTRA DE LAS IDEOLOGÍAS Y A FAVOR DE LA DOCTRINA.conclusión: NO HAY QUE DARSE POR ALUDIDO!!

Anónimo dijo...

Me quedo con lo que Ud. denomina "posición ultramontana", que es la que adopta en gran medida la FSSPX. Confío mucho más en el criterio de esa institución nacida para defender la verdadera fe católica que en las hipótesis de cualquier blog.
Así como en sus citas pareciera haber una imposición de una enseñanza bergogliana le podría citar cientos de casos en donde expresamente manifiesta que él no es quien para imponer nada. Lo mismo sucedió con los otros papas postconciliares y su pretendido magisterio.
Wanderer, la solución no es socavar la autoridad petrina. Esto no llevaría a más que invertir la disposición y el orden de Iglesia, sometiendo la cabeza visible al capricho de sus miembros; destruiría la unidad de la Iglesia y se presentarían mayores problemas que los que ahora padecemos.
Como ud. dice, en estos momentos es necesario un juicio sereno. Lo peor que podemos hacer es ponernos a inventar soluciones arbitrariamente. No debemos pelear contra estas perversas novedades elucubrando otras.
Hay que seguir resistiendo con más prudencia que nunca.
Saludos.-

JMF

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer, me ha sorprendido, su sorpresa ante el discurso referido. Es un nuevo ataque virulento a quienes son fieles a la Fe Católica y se atreven a dar testimonio. Pero tiene razón, el papa Bergoglio ha dado nuevos pasos:

- Por una parte, queda claro que utiliza la Iglesia para imponer su particular doctrina contraria a la Verdad.
- Adicionalmente, exige una obediencia personal por encima de la doctrina y el magisterio, un despropósito, un delirio totalitario increíble.

Se pregunta Wanderer ¿Estaremos en presencia de algo más Oscuro y Tenebroso que una simple anécdota en la historia de la Iglesia? ……….

Vale la pena leer todas las intervenciones del Rome Life Forum. En él se hablo autorizadamente (Card. Caffarra) de la obra de Satanás en el hombre y el mundo (el aborto y la homosexualidad, pilares de la anti-creación luciferina), y también se habló de la existencia hoy de una anti-Iglesia -que coexiste con la Iglesia Católica-, que predica un anti-Evangelio asumiendo la ideología secular, que está encabezada por la jerarquía al máximo nivel. Evidentemente en esta anti-Iglesia, en la que se guía a los hombres hacia el error y la ideología del mundo, opera igualmente Satanás.

¿Qué estrategia cabe ante un Papa que socaba la Fe y la Iglesia Católica?

Hay que escuchar lo que nos dicen insignes doctores de la Iglesia para el caso. Tenemos dos grandes referentes, san Roberto Belarmino (cardenal, doctor de la Iglesia, defensor de Fe ante la Reforma) y el cardenal Tomás Cayetano (teólogo, consejero papal, colaborador con el papa León X en la bula “Exsurge Domine” contra la Reforma).

San Roberto Belarmino, en “De Romano Pontífice” dice: «Así como es lícito resistir al Papa que ataque al cuerpo, es también lícito resistir al que ataque las almas, y especialmente al que intente destruir la Iglesia. Afirmo que es lícito resistirlo: no obedeciendo sus órdenes y evitando que se cumpla su voluntad».

Y el cardenal Cayetano sobre el axioma “Ubi Petrus, ibi Ecclesia” (Donde esta Pedro, está la Iglesia) afirma que «sólo es válido cuando Pedro actúa y se comporta como un Papa, porque “Pedro está sujeto a los deberes del Oficio”, de otra manera, “ni la Iglesia está en él, ni él está en la Iglesia” ». Más claro imposible.

Johannes dijo...

“La Iglesia tiene su propio magisterio, el magisterio del Papa, de los obispos, de los concilios, y debemos caminar sobre ese camino que viene de la predicación de Jesús y de la enseñanza y la asistencia del Espíritu Santo: está siempre abierto, siempre libre”.

Esto es ortodoxia pura. Literalmente nos está exhortando a caminar sobre el camino de la indisolubilidad del matrimonio enseñado por Jesús, afirmado por S. Pablo, definido canónicamente por Trento y enseñado repetidas veces por los Papas, por ej. por Juan Pablo II en Familiaris Consortio.

“Hoy quisiera pedir la gracia de la obediencia madura al magisterio de la Iglesia, esa obediencia a aquello que la Iglesia nos ha enseñado siempre y continúa enseñando. Y de esa manera, desarrolla el Evangelio, lo explica cada vez mejor, en fidelidad a Pedro, a los obispos y, en definitiva, al Espíritu Santo que guía y corrige este proceso. Los invito a rezar también por los que transforman la doctrina en ideología, para que el Señor les de la gracia de la conversión a la unidad de la Iglesia, al Espíritu Santo y a la verdadera doctrina”.

De nuevo, esto es ortodoxia pura. La Iglesia ha enseñado siempre la indisolubilidad del matrimonio.

Johannes dijo...

Wanderer dixit:

"Como fiel católico considero que, si hay historia después de Bergoglio, la Iglesia deberá ajustar y limitar lo que se entiende por poder petrino. El pontificado romano necesariamente debe ser redefinido."

Disiento totalmente. Lo definido por el Concilio Vaticano I en Pastor Aeternus es irreformable. Y en mi comentario anterior demostré que estas últimas declaraciones de Francisco no dan pie ni siquiera a desear que esas definiciones fuesen reformables.

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer,
en la intervención que usted trae, el Papa Francisco dice:
“Hoy quisiera pedir la gracia de la obediencia madura al magisterio de la Iglesia, esa obediencia a aquello que la Iglesia nos ha enseñado siempre y continúa enseñando. Y de esa manera, desarrolla el Evangelio, lo explica cada vez mejor, en fidelidad a Pedro, a los obispos y, en definitiva, al Espíritu Santo que guía y corrige este proceso".
O sea, "obediencia a aquello que la Iglesia nos ha enseñado siempre".
Independientemente de que el Capítulo 8 de Amoris Laetitia es un bochorno, este discurso del Papa cierra cualquier posibilidad de una interpretación no-ortodoxa de AL. Las seguirá habiendo, por supuesto. Pero a lo que voy es que pareciera que al Papa le resulta imposible proclamar en público –abiertamente- que él quiere una interpretación heterodoxa. Le da vueltas al asunto, pero no lo hace. ¿El Espíritu Santo tal vez?.

Anónimo dijo...

Wanderer, la fe católica indica la indefectibilidad de la Iglesia en materia de Fe y costumbres. No se preocupe,
no va a pasar nada así haya mil Bergogliod.

Saludos,

Anónimo dijo...

Dice el Papa Francisco: “No debemos asustarnos cuando escuchamos estas opiniones de los ideólogos de la doctrina".

Pero sería muy bueno Papa Francisco que recordara: "Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos los reconoceréis. «No todo el que me diga: “Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial. Muchos me dirán aquel Día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?” Y entonces les declararé: “¡Jamás os conocí; apartaos de mí, agentes de iniquidad!” (Mt 7,19-23).

"Por lo demás, sabemos que en TODAS las cosas interviene Dios para bien de los que le aman; de aquellos que han sido llamados según su designio." (Rom 8,28). Jesucristo no abandona en ningún momento a Su Iglesia. Él es su Cabeza.

Anónimo dijo...

Entender la autoridad del papa está muy lejos de mi alcance. Me muevo, básicamente, con el símil de la autoridad del padre de familia: Dios se la concede a cualquiera que conciba un hijo y lo hace por ser padre, no por ser listo, fuerte, sabio, ...En sus manos deja la guía de la prole. Y es ese padre (y madre, entiéndaseme bien) imperfecto quien le da al niño una realidad concreta (una lengua, una religión, unas normas de conducta, etc) y la historia continúa. Ese padre es reflejo mismo de la realidad-mentalidad, en el tiempo preciso que le toca vivir. Si ese padre se reconoce digno de la encomienda, será un buen padre a pesar de sus múltiples defectos y tratará de corregir en el entorno lo que percibe como nocivo. La dejación o el abuso de la autoridad conferida es la que causa que ese padre, que nunca dejará de ser padre, dejará de ser guía en la realidad concreta. Esto causa sufrimiento y dificultades en los hijos, sin duda, pero ellos no quedan desamparados: la vida de estos hijos seguirá su curso y cuanto más se pongan en manos de Dios, más pronto saldrán airosos. Tampoco los hijos deben abandonar a su padre sino, confiados en el Señor, cubrir su desnudez, aunque se ganen algún regaño.
En momentos como este no debemos olvidar que el Consolador nos asiste.

Anónimo dijo...

Bergoglio será siempre Bergoglio. Un déspota disfrazado es lo que fué en Buenos Aires durante 23 años; un arribista extremadamente duro y eficaz. Jamás se dejó ganar por el desaliento y, ¡oh, sorpresa! en sus veintitantos años de gobierno nunca se enojó visiblemente. Pero ahora está enojado y despotrica, insulta y se sale de sus casillas; para mí, más que las "dubias" de los cuatro cardenales, que ya nunca responderá (y el que tenga dudas que se conforme con lo que dice Müller o se embrome), lo que lo enferma es la FSSPX y la creciente cantidad de adhesiones que esta pía organización sigue recibiendo por su defensa de la Verdad. Y el efecto negativo de su campaña, es decir, el vuelco a la Tradición de tanta gente que quiere seguir siendo católica, estén o no con la FSSPX. Eso lo molesta y lo confunde, lo enoja visiblemente, pero no lo detiene, no señor. Francamente, no creo que la estructura jurídica del papado tenga nada que ver con todo esto, pues no fue creada para consentir herejes, abusadores y sátrapas, sino para favorecer la salvación de las almas por todos los medios posibles. El Papa es infalible si habla bien, sino, no. Por lo tanto, no veo la relación entre la doctrina del Concilio Vaticano I y el peso específico de la situación actual, como uno no puede ver relación entre el uso de una cosa buena y el abuso nocivo que se hiciese de ella. Athanasius

Anónimo dijo...

"Si en algún tiempo aconteciese que un Obispo (...) o electo Pontífice Romano que antes de su promoción al Cardenalato o asunción al Pontificado, se hubiese desviado de la Fe Católica, o hubiese caído en herejía (...), la promoción o la asunción es nula, inválida y sin ningún efecto; y de ningún modo puede considerarse que tal asunción haya adquirido validez, por aceptación del cargo y por su consagración, o por la subsiguiente posesión o cuasi posesión de gobierno y administración, o por la misma entronización o adoración del Pontífice Romano, o por la obediencia que todos le hayan prestado, cualquiera sea el tiempo transcurrido después de los supuestos antedichos." (Paulo IV: Constitución apostólica "Cum ex apostolatus officio" , 15 de febrero de 1559).

Francisco predicaba el error incluso mucho antes de que la mafia de San Galo lo eligiera papa. Lo sabemos y está documentado. ¿Y entonces qué?

Anónimo dijo...

ANONIMO 12,55: "...no va a pasar nada así haya mil Bergoglio".
GASTON: Por desgracia esta Vd completamente equivocado. Ha pasado muchísimo y se ha perdido muchísimo. Si bien esto empezó antes de Bergoglio él ha supuesto pisar el acelerador. ¿Que siempre quedará un resto de Israel? ¡De acuerdo! ¿Que no pasa nada? Es una total ingenuidad y ceguera. Paro si Vd es feliz con eso, adelante. Siempre será más agradable un espejismo que un abismo.

Anónimo dijo...

"Me quedo con lo que Ud. denomina 'posición ultramontana'".

El problema de nuestro tiempo, pero también de tiempos pasados, es ese: "quedarse" con una posición ideológica, a menudo (como es tu caso) arcaica, anacrónica, y a la postre, dañina.
Yo te exhorto/invito/aconsejo/recomiendo que sólo te quedes con el Evangelio y el Catecismo, que no seas ni de Pablo ni de Apolo ni que suscribas tesis e ideologías con más condimentos terráqueos que celestiales.

Lefe Estepario dijo...

Johannes: más que una redefinición, cabe una reinterpretación de Pastor Aeternus en clave no-estatista. Me explico:
Las definiciones del primado en la Edad Media -siendo destacable la profesión de fe impuesta a Miguel Paleólogo- están en un contexto ajeno a la idea estatal y en particular a la idea de soberanía, propias de la modernidad. Estos conceptos suponen un poder absoluto que, por un lado, no reconoce otra normatividad que la que el mismo se da y, por otro, tampoco reconoce otros poderes por debajo suyo, por lo que se convierte en el vértice de un organigrama donde solo está el jerarca supremo y sus agentes locales.
Al contrario, el gobierno político en el pensamiento tradicional es una dirección que ejerce el poder superior sobre los súbditos hacia el bien común, respetando el derecho divino y, por otro, respetando la existencia de potestades menores: la familia, la región, ciudades, universidades, etc., a las que el gobernante debe dirigir pero no absorber. El rey ejercía todos el poder político (daba leyes, mandaba la tropa y aplicaba justicia) igual que el Papa, pero estaba sujeto a Dios y los fueros tradicionales, y su vulneración legitimaba la resistencia.
En lo que cabe a la Iglesia, el gobierno de la Iglesia se ha entendido en los últimos siglos como un Estado soberano y no como el “reino” o “república” que describen los escolásticos. El Papa es la potestad suprema de la Iglesia, por cuanto legisla, gobierna y juzga y porque no hay otra instancia sobre sus juicios, pero no es un poder absoluto, y esos están señalados también en la constitución del Vaticano I.

Lefe Estepario dijo...

Para el anónimo de la posición “ultramontana”: un problema del mundo tradi es que piden resistir actos y documentos papales que les parecen contrarios al depósito de la Fe, mientras que el “magisterio preconciliar” –sobre todo en materias políticas y sociales- es asimilado de forma completa y descontextualizada.
La cosa es que la explosión de las encíclicas es un fenómeno que parte recién el siglo XIX (con tímidos precedentes a fines del XVIII), pues la potestad de enseñar hasta entonces fue formalizada casi siempre a través de los cánones. Disposiciones breves y claras sobre lo que era objeto de fe y anatema, en lo demás libertad. El tono reflexivo y exhortativo de la encíclica condena a los fieles a sujetarse no solo a las definiciones dogmáticas y morales de los Papas, sino a sus consideraciones, trancas y manías, que varían de persona a persona.

Anónimo dijo...

Al anónimo de las 14:27 le tengo que agradecer que a los calificativos del obispo de Roma: ocatólicos bstinados..., etc, etc (hay un libro al respecto) haya añadido: arcaico, anacrónico, dañino...
¿alguno más, porfa...?

Anónimo dijo...

Continuación de las 11:07. ¡Pido disculpas!

¿Qué estrategia cabe ante un Papa que "socaba" la Fe y la Iglesia Católica?
No es una falta de ortografía es una lamentable errata. Hasta en cosas tan horribles como las que tratamos no hay que descuidarse con nuestro bello idioma.

Anónimo dijo...

Antes de empezar a dialogar , una pregunta .

Los opositores a Pio IX al dogma de la " Infalibilidad " eran en la época , los progres , los liberales del momento . Hoy los opositores , son los Tradicionalistas .

Pregunta ¿ ...si o no , sigue habiendo ideología de por medio ..?

Anónimo dijo...

Al anónimo del 29 de mayo de 2017, 14:27:

Lo que expuse en mi primer comentario no es ninguna posición ideológica, ni arcaica, ni anacrónica, ni dañina. Es simplemente la postura de los teólogos de la FSSPX frente a los problemas que plantea el asunto tratado. Y te aseguro que no se aparta de lo enseñado por el Evangelio ni el Catecismo.
Por esto yo te exhorto/invito/aconsejo/recomiendo que hagas un esfuerzo para entender lo que manifesté y para comprender mejor la postura de esos teólogos, muchos más idóneos que vos y yo en el tema, y por demás fundada y justificada.

JMF

Wanderer dijo...

Anónimo 17:25: El suy, es un excelente ejemplo de lo que quiero decir cuando hablo del "etiquetar" y sus peligros. Entre los opositores al dogma de la infalibilidad habían liberales, que eran sobre todo los alemanes, pero habían muchísimos más que no lo eran. Y le pongo un ejemplo muy claro: Mons. Dupanloup, obispo de Orleans, a quien muchos conocemos por sus libros sobre la masonería. Este prelado era más bien reaccionario, y se opuso ferozmente a Pío IX.
En cuanto a que hoy los opositores son los "tradicionalistas", no sé bien a quién se refiere. Los ultramontanos siguen defendiendo la infalibilidad. Si se refiere a mí, yo no soy tradicionalista; yo soy católico, y no me opongo a la infalibilidad porque no puedo oponerme a un dogma. Yo cuestiono el ejercicio del papado romano, que es otra cosa.

Wanderer dijo...

Johannes, el que usted señala es justamente el problema con Bergoglio. Lo que dice puede ser interpretado, como usted lo hace, en un marco ortodoxo, pero puede ser interpretado, como hace la mayoría, en un marco heterodoxo. Y ahí está el problema: estamos frente a un Papa que, en vez de esclarecer las cuestiones relativas a la fe y a la moral, las confunde. ¿Será ese Papa del que muchas profecías hablan, un Papa de dos iglesias, porque es ambiguo y confuso?

Anónimo dijo...

Anónimo del 29 de mayo de 2017 de las 14:03:
Tenía entendido que la Bula Cum Ex Apostolatus había sido abrogada.
Sería interesante saber qué opina Wanderer al respecto.

Anónimo dijo...

Yo confío más en las promesas de Cristo a su Iglesia que en la hipótesis de una “institución nacida para defender la verdadera fe católica” sin que la Iglesia así lo haya declarado. Ahora va a ser que la HSSPX tiene la Potestad de declararse a sí misma “defensora de la fe” al margen y hasta en contra de lo que dice la Santa Madre Iglesia.
Debo confiar en los pontífices romanos cuando manifiestan su intención de ejercitar la Potestad de enseñar, pues eso es lo que quieren hacer y es lo que hacen, más que en las hipótesis de unos profesores de seminario, que ya me gustaría saber de dónde han recibido licentia docendi para ponerse a juzgar por sí mismos y sin Potestad delegada por nadie sobre la intención del Vicario de Cristo. Y debo hacerme responsable cuando no puedo aceptar doctrinas enseñadas por un Pontífice si las viera equivocadas y opuestas a la Tradición.
José Antonio O.

Anónimo dijo...

La dosis de misericordina,que nosaconsejaba tomar diariamente, no le debe haber llegado. La colección de insultos y dicterios contra los que no siguen la ideología modernista, sorprenden y llaman a la confusión. Pues hace lo contrario de lo que siempre propone cuando, casualmente, una cámara y un micrófono están cerca suyo.
En fin, o no se reza por él o las peticiones no surten efecto.
Pato Otero, el Rey del Bailongo.

Anónimo dijo...

Wanderer por qué no publica mis comentarios? No le agradan los argumentos de autoridad parece..

JMF

Anónimo dijo...

1ero) la promesa de salvación de Cristo no se opone a la obra de la FSSPX. Todo lo contrario, se sirve de ella.
2do) la FSSPX no se proclama defensora de la fe al margen y en contra de la Iglesia. Hace simplemente lo que debería hacer cualquier católico hecho y derecho.
3ero) claramente no se pueden aceptar las doctrinas postconciliares porque se oponen abiertamente a la Tradición.

Anónimo dijo...

No estaremos pasándonos con la suspicacia? Estamos hablando de unas palabras homilíticas en una capillita un día entre semana...si supiéramos los comentarios que decían fuera de la cátedra San Pio X, Nono, León XIII, Pío XII, Alejandro VI,etc es posible que fuesen confusos, como humanos y falibles que son cuando no enuncian dogmas

Lefe convencido dijo...

Para el anónimo de la 1:11, mire, soy fiel de la FSSPX desde el año 2002, y la verdad es que me da mucha bronca que usted intente una defensa de ella con esos tres "argumentos". ¿Usted cree que así, tan simplemente, se responden las objeciones que nos hacen? Por favor, mejor no nos defienda porque con gente como usted nos hundimos cada vez más.

Anónimo dijo...

Wanderer:
Táctica modernista " consiste en no exponer jamás sus doctrinas de un modo metódico y en su conjunto,sino dándoles en cierto modo por fragmentos y esparcidos acá y allá, lo cual hace se les juzgue fluctuantes e indecisos en sus ideas" En cíclica Pascendi.
Llevamos más de cuatro años así. EL REY ESTA DESNUDO,como relata el cuento,no hay más.
Hace unos días tergiversa el Men saje de Nuestra Señora en Fátima.
No creo sea el Espíritu Santo,es una táctica humana.Desearía pensar de,otra manera,más los hechos son tozudos y no podemos cerrar los ojos a la realidad.
Que confirme de una vez,CLARAMENTE, y dejémonos de tonterías. Esta más perdido que un pez en el desierto,y no juzgo, solo analizó, Dios que lo ve todo sabe las causas de este naufragio mental.Tiene un REVOLUTO, que no se aclara ni él.

Anónimo dijo...

"lo que lo enferma es la FSSPX y la creciente cantidad de adhesiones que esta pía organización sigue recibiendo".
Really? Yo diría que las adhesiones son muy pocas; más bien lo que que mantiene con población a la FSSPX es que las flias tengan entre 4 y 7 hijos. De los cuales un 75% saldrán más o menos lefes, uno capaz que se le pasará por la cabeza hacerse cura o monja (por los números de La Reja, posiblemente no pase del primer año, si decide entrar) y capaz que otro será católico de precepto.
Basta ver el número de seminaristas de países "muy católicos" (México o Brasil en La Reja, o África).
La FSSPX sólo le enferma a los discípulos de Williamson et al., que están pendientes hora tras hora de cada acontecimiento relacionado. Ni al Papa ni a los obispos le enferma la FSSPX, creo que eso está clarísimo. A lo sumo, le molestará a algún cura progresaurio formado en los 70'.

Anónimo dijo...

Para Lefe convencido:
Lo que que expresé no eran argumentos sino simplemente 3 aclaraciones referidas al comentario de José Antonio O. que el Wanderer tan amablemente publicó. Créame que tengo argumentos serios para defender mi posición. También sepa que no hace falta que ni usted ni yo defendamos a la FSSPX por este medio, de eso se encargan sus propios sacerdotes y miembros con su labor diaria. Y aquellos que la atacan evidentemente no han entendido su misión.
Pero por esto mismo acepto la crítica que me hace aunque le aclaro que colaboro todo lo que puedo con la Fraternidad. Mi error es participar en estas polémicas que no llevan a nada.

Anónimo de la 1:11.

Anónimo dijo...

Para el anónimo de la 1:11

1ero) la promesa de salvación de Cristo no se opone a la obra de la FSSPX. Todo lo contrario, se sirve de ella.

Pues va a ser que no, porque la promesa es de Cristo a su Iglesia no de Cristo a la Hermandad. Los medios que Cristo ha establecido para cumplir su promesa no provienen de una institución eclesiástica por bonita que nos parezca. Y si se sirve de ella o no pues no puedo saberlo porque no soy Dios.

2do) la FSSPX no se proclama defensora de la fe al margen y en contra de la Iglesia. Hace simplemente lo que debería hacer cualquier católico hecho y derecho.

Pues yo respondo a un comentarista que dice ser miembro de la Hermandad y hablar en su nombre. Y eso de que hace lo que debería hacer cualquier católico hecho y derecho no es de recibo porque Cristo confió a su Vicario la Suprema Potestad. No se la dio a los profesores del seminario de HSSPX.

3ero) claramente no se pueden aceptar las doctrinas postconciliares porque se oponen abiertamente a la Tradición.

Pues no las acepte, pero no venga con el cuento de que la intención de los papas es la que YO digo, cuando estos dicen por activa, pasiva y perifrástica que enseñan con su autoridad.

José Antonio O.

Bruno dijo...

Creo que, para hablar de este tema, conviene tener en cuenta que el lenguaje utilizado por el Papa actual en sus documentos magisteriales muestra que una gran parte de cada uno de esos textos no es de carácter magisterial.

El P. Iraburu tiene un artículo muy interesante sobre ello en relación con el capítulo VIII de AL, donde señaló que el lenguaje utilizado en ese capítulo indica claramente que lo que se dice no es magisterial: "«conviene» (293), «podrán ser valorados» (294), «ejercicio prudencial» (295), «plantear» (296), «acojo las consideraciones» (299), «es necesario, por ello, discernir» (299), «no necesariamente» (300), «actitudes» (300), «considero muy adecuado lo que quisieron sostener muchos padres sinodales» (302), «ruego encarecidamente» (304), «comprendo a quienes prefieren» (308), «pero creo sinceramente que» (308), «estas reflexiones» (309), «estas consideraciones» (311), «un marco y un clima» (312), «nos sitúa más bien en el contexto» (312), etc. Este lenguaje, obviamente, no es el propio de un documento doctrinal, sino de una reflexión personal, de la que se siguen unas orientaciones pastorales".

http://infocatolica.com/blog/reforma.php/1604211247-374-amoris-latitia-el-capitul

A eso se suma, como dice Lefe Estepario, la acelerada hipertrofia de los textos magisteriales en las últimas décadas o incluso siglos, que requiere comprender su valor magisterial de forma muy matizada. Laudato Si tiene cuarenta mil palabras, Evangelii Gaudium cincuenta mil palabras, Amoris Laetitia sesenta mil. Es casi inevitable que una buena parte de esos textos larguísimos se dedique a consideraciones piadosas, afirmaciones protocolarias o de circunstancias, reflexiones personales, aplicaciones discutibles, vaguedades, argumentaciones secundarias, hipótesis aventuradas, etc.

Como comparación, se puede señalar que el Evangelio de San Marcos entero tiene menos de quince mil palabras.

Anónimo dijo...

Sigamos los católicos cada uno en su medida, en el lugar que ocupa en la sociedad , practicar y predicar la doctrina catolica, aquella que ya conocemos a traves de santos padres y teólogos formada durante siglos de la Santa Iglesia.
Papas los hubo buenos y muy malos,pero el poder de "bergoglio" no prevalecerá sobre la santa Iglesia. El domingo proximo en Pentecostes, pidamos el Espiritu para seguir por el buen camino.

Wanderer dijo...

Estimados, este no es un blog de la FSSPX y no está orientado a cuestionarla ni a defenderla. La Fraternidad tendrá sus cuitas pero se sabe defender sola.
Por tanto, prefiero que la discusión no se oriente en ese sentido y que los comentarios aporten una visión más universal de los problemas de la Iglesia.

Anónimo dijo...

Wanderer: querido amigo, cómase un asadito, tómese un buen vino y tírese a dormir la siesta. Las cosas que dice Bergoglio deben ser digeridas de esa manera. No se me vuelva ortodoxo ruso, que los rusos son amargos. Vuelva a la latinidad. Bergoglio pasará, como nuestras vidas terrenales. Carpe Diem!

Anónimo dijo...

Estimado: cada vez le noto más un deslizamiento a la postura de los veterocatólicos. Detrás de su crítica a Pío IX y su concepción del magisterio no hay un reconocimiento sutil de esta postura?

Wanderer dijo...

¡Qué curioso! En el plazo de tres horas un lector me considera demasiado cercano a los veterocatólicos, y otro demasiado cercano a los ortodoxos.
Se me ocurre que una situación muy parecida ocurría durante las épocas más sombrías de la Inquisición española o de la Cheka soviética: cualquier intento de estirar mínimamente el pensamiento más allá de las páginas del manual memorizado por el inquisidor, provoca la sospecha de herejía. Y siempre está a mano el catálogo: ortodoxo, gnóstico, veterocatólico, modernista, etc. Es cuestión de pegar el rotulito y de esa manera nos quedamos con la conciencia en paz.

Anónimo dijo...


hOLA, AMIGOS....a los que puedan entender italiano, les recomiendo
los videos de Mons Antonio Livi, ex Decano de la Univ de Letrán,
gran sacerdote, filósofo y teólogo tomista, discípulo de Gilson
y de Garrigou Lagrange
con ideas muy claras sobre Bergoglio, Ravasi, Kasper
y el pseudo monje Enzo Bianchi

Vean este video sobre el libro de Enrico Ma RADAELLI "Street Theology"
y admiren su valentía y su claridad mental.

https://www.youtube.com/results?search_query=antonio+livi

También escibe en La Nuova Bussola Quotidiana.

Es una especie de Alfredo Saenz italiano.

Saludos desde Rosario, Argentina (hay algún wanderiano por aca?)

.

Anónimo dijo...

¡Lo que faltaba!
¡Ahora le pega al Santo Tribunal de la Inquisición!
¿Por qué tanto afán con "estirar el pensamiento" Wanderer?. ¿No le alcanza con la doctrina segura de la Iglesia?
Y acá el primero que se guía por la voz de su conciencia es usted.

Wanderer dijo...

Efectivamente, le pego "a las épocas más sombrías" de la Inquisición española. Y por esas épocas sombrías me refiero a la Inquisición que sospechó de San Juan de la Cruz y cuya muerte prematura impidió su encarcelamiento; la Inquisición que procesó a Santa Teresa de Jesús por sus escritos; la Inquisición que persiguió a fray Luis de Granada pues pretendía "hacer contemplativos e perfectos a todos, y enseñar al pueblo en castellano", así como "en haber prometido camino de perfección común e general a todos los estados, sin voto de castidad, pobreza e obediencia"; la Inquisición que encarceló durante nueve años a fray Luis de León por haber traducido algunos libros de la Biblia al castellano, y la Inquisición que encarceló y torturó durante ocho años al arzobispo de Toledo, Bartolomé de Carranza, para que finalmente fuera declarado inocente cuando ya era tarde.
Sí señor. Le pego a esa sombría Inquisición.

Anónimo dijo...

Wanderer,
si la memoria no me falla, el Padre Castellani -en 'El Evangelio de Jesucristo'- hace responsable al encarcelamiento de Fray Luis de León por la Inquisición de que no tengamos una Biblia Católica clásica en buen castellano, como sí la tienen los protestantes hispanoparlantes en la Reina-Valera, o los angloparlantes en la KJV.

Anónimo dijo...


Si miramos donde llego hoy España , de nada sirvió la Inquisición .

Hermenegildo dijo...

Wanderer: no es justo juzgar la actuación de la Inquisición española con la perspectiva que tenemos cinco siglos después. En la cristiandad católica de la época había psicosis por la posible aparición de brotes de protestantismo, lo que explica el exceso de celo inquisitorial. Únanse a esto las denuncias falsas de que eran objeto muchos santos de la época por celos y envidias. No obstante, en casos como el de Santa Teresa, el proceso quedó en nada.

Hermenegildo dijo...

Anónimo de las 19:13, tengo entendido que en aquella época la Iglesia no permitía las traducciones de la Biblia al vernáculo para evitar falsas interpretaciones como las que hacían los protestantes.

Carlo dijo...

"No se me vuelva ortodoxo ruso, que los rusos son amargos."
No no no, usted no conoce a los rusos (este un ruso de alma, nacido en Alemania).
https://www.youtube.com/watch?v=PgfsnGmjLnU

Wanderer dijo...

Hermenegildo, yo estoy juzgando la actuación de cierta Inquisición española. No se puede generalizar, pero el caso es que "el celo inquisitorial" costó torturas y años de cárcel a cientos de inocentes. Y eso no tiene justificación, ni ahora ni antes, por más celosos que hayan sido los inquisidores.

Anónimo dijo...


Ya que estamos con la Inquisición, ¿quién la liquidó a Juana de Arco?

Tiene razón Wanderer: "Las épocas más sombrías...". "Eso no tiene justificación, ni ahora ni antes".

Por ende, no sólo la española, porque el tribunal que martirizó a Santa Juana era anglo-francés.

Con bastantes miembros de la Sorbona, por cierto. Como buenos intelectuales, trabajaban para el que les pagaba mejor.



Anónimo dijo...

Usted no la hubiera contado Wanderer...pero bueno, son otros tiempos ahora.

Anónimo dijo...

Hermenegildo,
no es tan así. Las traducciones en lengua vulgar no estaban prohibidas per-se. Sin embargo, según bula del Papa Pio IV, era necesario para un católico obtener permiso de su Obispo y del Inquisidor para poder leer la biblia en vulgar.
He aquí lo que decía la Regla V del “Indice de la Inquisición Española”:
“REGLA V: Se permiten las versiones de la Biblia en lengua vulgar aprobadas por la Silla Apostólica o dadas a la luz por autores católicos con anotaciones de los Santos Padres o Doctores de la Iglesia. Persigue la utilidad a los fieles.”
Tengo también la impresión de que en las regiones de frontera con los protestantes, el asunto se relajaba bastante. Los católicos angloparlantes tuvieron la versión Douay–Rheims, publicada en 1610.
Los hispanoparlantes tuvimos que esperar hasta 1793 para tener una Biblia católica en castellano (post-Trento). La de Scío de San Miguel.
De todos modos, esta obsesión por limitar la Biblia en vernáculo nos privó para siempre de lo que pudo haber sido una traducción completa de Fray Luis de León.

Anónimo dijo...

La ramas caídas, bien caídas están -así la rama sea un Papa-. Reitero, no pasa nada y no veo espejismos. Lea completo mi comentario.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 21:24,
hasta donde yo sé, el tribunal que juzgó a Santa Juana de Arco no fue un Tribunal de la Santa Inquisición. Además, creo que el tribunal de ese juicio violó varias normas eclesiásticas.

Anónimo dijo...

Una errata a la Regla V de la Inquisición Española: esa regla quedó así a partir de 1781. Antes era más restrictiva.

Cacho dijo...

En el blog Secretum meum mihi dice que Francisco no va a renunciar al menos antes de la muerte de Benedicto.

A veces me parece necesario rezar para que Francisco muera. Otras pienso que tal vez sea peor, porque puede venir alguien peor. En ocasiones pienso que no puede haber alguien peor. En tiempos de Pablo VI también parecía que no podía venir alguien peor.

Iacobus Barbarus dijo...

¿Alguien sabe si la infalibilidad Pontificia tal y como se enseña hoy en día era creída por alguien durante la edad media o anteriormente? Lo pregunto porque no recuerdo a nadie, ni siquiera a Santo Tomás (éste alude casi siempre a los padres y a veces a concilios y parece que ni siquiera escribió un opúsculo al respecto) haciendo hincapié en la autoridad del obispo de Roma --tal y como se enfatiza hoy en día, que para todo hay que invocar al papa y un papa reciente-- para tener alguna garantía de seguridad y de "comunión" con la Iglesia.

Eck dijo...

¡Qué bien se describe el Papa Paco así mismo cuando se mete con los demás! Todas esas acusaciones le vienen como anillo al dedo. Pero dejemos de psicologismos y vayamos a un detalle importante. Dice un comentador que es una homilia de diario entre semana y que si conociéramos los comentarios de otros pontifices que serían similares (no iguales, hubo papas muy agudos). Muchas veces se nos olvida que desde hace doscientos años se esta produciendo un centralismo totalitario en toda la Iglesia. Hablamos del papado pero las conferencias, obispos y ordenes son iguales pero en miniatura. Los papas Alejandros et alii tenían en frente a obispos, colegiatas, órdenes, reinos, parlamentos, municipios (como Medina del Campo con el privilegio de que sus beneficiarios no dependían de nadie) leales pero independientes que no consentían las demasías pontificias. Hoy Francisco es el dueño absoluto de vida, honra, cargos y fama, las resistencias que haya son escondidas y en forma casi mafiosa mediante conjuras. No le hace falta al actual mancharse las manos sino como un Plantagenet cualquiera decir unas cuantas frases para que otros de su corte lacayuna actuen esperando las recompensas. Todo el que es algo en el vaticano escucha esas homilias para saber por donde van los vientos, para ellos son mas importantes que todo el Evangelio,codex y los concilios.
Pero Bergoglio sólo aplica a rajatabla lo que hizo en Buenos Aires como obispo sobre sus sacerdotes. Muy valiente tiene que ser un sacerdote para oponerse a su obispo porque las consecuencias pueden ser la muerte civil, el destierro y un infierno en la tierra. Antes, cuando los cargos se daban mediante oposiciones que solo se podían remover con cargos graves y no ad libitum se podía esperar independencia de sacerdotes y capitulos, que por lo menos estaban en las manos mejor formadas y tenían poder de contrapeso en la diocesis. Se quitó por eso de volver al espiritu de los primeros tiempos olvidandose convenientemente que obispos y sacerdotes los elegían el clero y el pueblo.
Hoy en papa manta dictatorialmente sobre los obispos y estos sobre el clero, como no esperar que sean lacayunos, cobardes, ayudantes del ganador y arribistas los que suban en la cucaña del poder en vez de los hombres de fe, los formados y los justos. Si en estos tiempos hubo desacatos que no se suprimieros fue por causas externas (los progres), por la finura personal de algunos papas (Pio XII o Benedicto XVI, Trajanos pero que no limitaron el cargo para evitar que sus sucesores fueran tiranos) o por el control de su camarilla (Juan Pablo II). Francisco ha asumido el cargo con todas sus consecuencias y aquellos que no tienen ningún defensor externo que pueda ampararles los fulmina (Livieres, franciscanos, Burke, Malta).
Por eso no solo se debe dcevolver al Papado a la misión encomendada y los límites dados por Cristo sino también a los obispos y sacerdotes librando a la Iglesia de la tiranía papal y de los otros tiranuelos que la someten.

Anónimo dijo...

Una precisión más sobre la Regla V de la Inquisición Española: antes de 1781, esta regla prohibía -lisa y llanamente- toda traducción de la Biblia en lengua vulgar. Esta no era una prohibición de Roma ni de la Inquisición Romana. Era de la Inquisición Española. Me parece un abuso gravísimo de autoridad. Pero era así.

Anónimo dijo...

"En el blog Secretum meum mihi dice que Francisco no va a renunciar al menos antes de la muerte de Benedicto."

Bueno, eso es obvio, o acaso se imagina tener 3 papas juntos? Uno rezando en el convento vaticano, otro dando entrevistas en Flores y un tercero Recitando el Ángelus desde el balcón sería ya un delirio.

Anónimo dijo...

Querido don Guánder. Me llaman la atención las consideraciones que hace usted bajo el epígrafe de corolario. Y me parecen una crítica algo frívola y superficial del principal argumento que ha desarrollado el pensamiento teológico tradicionalista para criticar el magisterio conciliar y posconciliar, salvando a la vez la aparente contradicción que todos vemos entre el carisma de la Verdad (o la asistencia indefectible de que goza la Iglesia para enseñar) y el hecho notorio de que hay un nuevo «magisterio» que contradice no solo al magisterio anterior sino a las mismas fuentes de la Revelación.

Este argumento se basa en que el sujeto docente carece de auténtica voluntad de ejercer el munus y la potestas docendi. Pero no se refiere a que no tenga voluntad de enseñar en el sentido de que no quiera informar el entendimiento del discente de una determinada manera. Como usted bien señala, esta voluntad queda de manifiesto en el tono y en el énfasis persuasivo y exhortatorio que caracterizan precisamente al «magisterio» conciliar. La Iglesia conciliar quiere «convencernos» de sus cosas. (De hecho la crítica tradicionalista señala con perspicacia que dicho pseudo-magisterio ha degenerado en apologética: en mala apologética).

El defecto que convierte estos actos magisteriales en fallidos es la falta de voluntad de enseñar como enseña la Iglesia, es decir: dirigiéndose a los fieles cristianos en virtud de una autoridad vicaria recibida de Cristo, para enseñarles una serie de verdades reveladas por el mismo Dios y contenidas en el depósito de la Revelación objetiva.

Este argumento es de la mayor importancia y solidez, y ofrece una salida, una solución a la terribles contradicciones y aporías que desde hace más de cincuenta años llenan de perplejidad a los católicos conscientes. Unas contradicciones que se encuentran ya en los textos del Concilio y que el discurso vulgar y zafio del Papa Porteño no ha hecho más que exasperar.

Lefe Estepario dijo...

Iacobus: efectivamente años ha que un artículo del blog había reparado en que Santo Tomás se sirve sobre todo de la Escritura y los Padres, aunque desconozco cuantos escritos de los Padres griegos le fueron inaccesibles en su época. El llamado “Magisterio”, aparte que no era reconocido con ese nombre en la época de Tomás, es relativamente escaso hasta Trento.
La infalibilidad como tal tampoco la va a encontrar, aunque de las definiciones de los Concilios de Lyon y Florencia, así como del “Tratado contra Griegos” del mismo Tomás aparece claro que es potestad del Romano Pontífice ser el juez en la cuestiones de fe y que dicha potestad es la misma que Pedro recibe expresamente de Nuestro Señor.

sociólogo de pacotilla dijo...

Anónimo de 10:05.
Vemos lo mismo, solo que no sé si ambos dos lo consideramos igual de bueno o malo.
Existe un feligresía creciente de gente que se acerca, pero el crecimiento fundamental tiene que ver con la descendencia. Esto hace fuerte a la FSSPX.
Leemos en los libros que ese es el entramado orgánico saludable de toda sociedad y cuando lo tenemos frente no nos gusta?
Es impensable, por ejemplo, un atrincheramiento forzado de supuestas vocaciones cuando la conformación de esa "sociedad religiosa" (por llamarla de algún modo) se compone de familias estables y saludables desde su base y no de adolescentes que van bollando por la vida sin anclaje familiar.
Luego, que el crecimiento exista, pero sin ser año a año exponencial, no es más que natural y síntoma de buena salud.
Tampoco veo malo que no nos enferme la resistencia willamsoniana (de la que ni siquiera se conversa cada tanto), ni los obispos ni el Papa, ni que ellos se enfermen con nosotros. De hecho, me parece estupendo y lo más seguro. Que cada cual haga su vida, que para eso elige a dónde ir o no.

Pocas vocaciones pasan el primer año? Y año a año es igual?
Mejor! Qué ve de malo!
Le puedo dar varios ejemplos de ex seminaristas hoy felices con su esposa y niños.
Y faltan curas?
Sí muchísimos. Hay prioratos que atienden centros de misa muy alejados para darles sacramentos a lo sumo una vez al mes. Y con eso qué? Mejor es atrincherar, mentir y presionar para que no se vayan y terminen ordenados?

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer:

Creo que corresponde, por caridad y con el máximo de los respetos, corregir al anónimo del 29 de mayo de 2017, 10:07, el primer comentario. En efecto, diciendo lo que dice, el opinante depone "materialiter" su fe católica.
Desde ya, se supone que formalmente se considerará católico y, seguramente, lo será, será un ferviente católico. Justamente por eso corresponde, con más razón aún, advertirlo del grave error.
La cuestión de las verdades de fe no depende de la fuerza de la argumentación, ni de la documentación histórica, ni de la oportunidad o no oportunidad de su declaración y formulación. No creo que haga falta que me extienda en mayores aclaraciones.
Un cordial saludo,
Arnulfo Dodier

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer: no es un problema de "rotulillo" como usted, curiosamente, asumiendo un rol de víctima de un fariseísmo dogmático, muy parecido al que denuncia su vilipendiado Francisco, el que me lleva a hacerle la pregunta, sino la doctrina de fondo que subyace al problema. Es posible que tenga razón en que en el plano psicológico se ha producido una exacerbación del infabilismo papal a un plano casi exasperante entre parte del clero y la feligresía, pero culpar a Pío IX, quien precisamente por medio de un Concilio ecuménico definió el dogma en cuestión, me hace entrever que pudiera existir una crítica a dicha doctrina o alguna precisión doctrinaria que desconocemos y que sería muy interesante hiciera.

Anónimo dijo...

Estimado, desde después de resucitado Jesucristo y los tiempos de los apóstoles se reconoce la autoridad de Pedro como Jefe de la Iglesia.
Y desde mucho antes de la Edad Media -con la difusión de las primeras herejías importantes- se reconoce a los Papas la autoridad para dirimir infaliblemente -y, por ende, fijar de modo autoritativo- para toda la Iglesia una doctrina que debe ser creída.

Saludos,

Iacobus Barbarus dijo...

Lefe: el primado y la jurisdicción del obispo de Roma están claros. Y de ahí se puede colegir una suerte de infalibilidad, que es lo que lamentablemente ha definido el Vaticano I. Otra cosa es que para tener alguna garantía de comunión eclesial, venia de los superiores, beneplácito episcopal o meramente la simpatía del párroco haya que andar citando al Papa (especialmente el actual o los últimos) en todo, como si estuviese permanentemente poseído por el Espíritu Santo para decir y hacer exactamente lo que Dios quiere que diga y que haga. O, en su defecto, haya que aceptar que el Papa no tiene intención alguna de enseñar lo que a cada rato y por todos los medios (documentos, periódicos, televisión, redes sociales, etc.) trata de enseñar. Yo no sé de ningún autor medieval o anterior que haya tenido una actitud similar. Y aunque sea obvio que se requiere una opinión autorizada respecto de temas actuales, para la mayoría de los casos los Padres, los Concilios o el mismo Tomás parecen ser autoridades de mayor superioridad para enfrentar ciertas cuestiones de fe y de moral.
Por eso digo que urge purificarse de toda forma de papolatría. Porque mientras los tradicionalistas se esmeran en exculpar la doctrina de la infalibilidad pontificia diciendo que los Papas no tienen intención auténtica y, a su vez, los neoconservadores viven sumidos en contradicciones permanentes al autoerigirse en intérpretes oficiales del Papa (son como los sedevacantistas, pues para ellos los papas jamás se equivocan en nada y, cuando no les queda más remedio que reconocer algún error, ése mismo error se transforma en prueba de que no son verdaderos papas), el fiel común y corriente no tiene más remedio que absorber la confusión que le llega de un personaje cuyo inmenso poder es alimentado precisamente por esa gente que vive haciendo algún tipo de malabar para salvaguardar, en última instancia, una doctrina que, según parece y al menos en su aplicación práctica, antes no existía.

javcus dijo...

El problema del CVI no son sus definiciones dogmáticas, sino lo que no definió ni condenó: el ultramontanismo en sus diferentes formas, que surgió de una extrapolación exagerada posterior. Se exageró posteriormente incluso hasta límites heréticos (aunque no definidos todavía como tales) la figura del Papa. No es raro que haya gente que vea en la práctica al Papa como el sucesor de Cristo, no su vicario, o una especie de unión hipostática con el Espíritu Santo, su marioneta. Para muchos el Papa eructa arcoiris y mea néctar. Si a esto se añade la ubicuidad, facilidad y fortísima penetración de los medios de comunicación actuales, tenemos la tormenta perfecta: en la practica con Francisco el mundo se ha convertido en una diócesis única y los obispos, meros auxiliares... y pobre del que se salga del guion.

Que Cristo escogiera a Pedro, una persona con muchas imperfecciones, como primer Papa, no creo que fuera casual. Y el «Y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos» (y Fco., no sé si se ha convertido pero desde luego no confirma ni nada ni a nadie, sólo farfulla), me da mucho que pensar. Hay mucho que meditar. Que la Providencia haya permitido este castigo audiovisual DIARIO llamado Francisco es posible que sea para corregir todo esto.

Por último, muchos interpretan (yo entre ellos) la última homilía como un «BXVI, calladito estás más mono, que para eso te largaste y mando yo» por lo del prólogo del libro del cardenal Sarah. Y lo de retirarse Francisco, me da que no se despegará ni con zotal.

http://comovaradealmendro.es/2017/05/terremoto-vaticano-ataque-al-papa-benedicto-xvi/

Anónimo dijo...

Anónimo de las 15:40: ¿De dónde sacó eso? ¿De algún manual de seminario?

Anónimo dijo...

Algunos Tradis son bastante paradójicos: durante años los escuché despotricar contra nuestra República masónica y contra todas sus instituciones. Incluso conocí alguno que no se presentaba a votar (violando la ley) para no hacerse cómplice de la República. Añoraban el Ancien Régime.
Y ahora, a la vuelta de los años, tienen en Roma a un monarca absoluto -que daría envidia al propio Luis XIV- y no les gusta. Y piden que se limite institucionalmente su poder.
Por lo menos en esto, el Papado de Bergoglio está resultando muy formativo.

Anónimo dijo...

"Y con eso qué?"

Relea mi comentario: afirmo que es falaz que "lo que lo enferma es la FSSPX y la creciente cantidad de adhesiones que esta pía organización sigue recibiendo".
Porque la FSSPX no enferma más que a Williamson & Cía y porque la cantidad de "adhesiones" no es creciente. Posiblemente no así la de los descendientes; lo cual no es un dato poco significativo.
Lo de pía, lo dejo en veremos.

Anónimo dijo...

Estimado amigo anónimo de 30 de mayo de 2017, 10:05. Repase mi comentario y NO verá en él que se afirme el crecimiento de la FSSPX, ni que nos interese especialmente hablar sobre ella o su crecimiento; lo que dijimos fué que esta política religiosa "aperturista" (en los '70 a un fenómeno parecido se le llamaba "entrismo", que ironía) genera recelos, desconfianza y muchas e inesperadas "definiciones" favorables a la Tradición, al estilo de la Fraternidad. La usamos como ejemplo, como referencia, no la pusimos como centro de un comentario. En definitiva, lo que enoja a JB es la fuerte reacción que crea con su gestualidad impostada y excesiva y sus versículos canyengues, que él supondrá fascinantes; mire: Roberto de Mattei no era nadie antes de él, al menos fuera de la TFP, y Sandro Magister, un periodista interesante, pero del montón, por ponerle dos ejemplos cualquiera. Ahora se los lee con la avidez de quien busca un sendero transitable en la niebla -aunque a nuestro amigo Wanderer le caiga mal de Mattei. Me limito a constatar un hecho, no a recomendarlo como bueno o malo, el cual enoja a "Francisco" más de la cuenta y eso es lo que queríamos demostrar. Las "dubias" le llueven; pero las adhesiones a las dubias le molestan, porque es un déspota que no tolera disensos; está acostumbrado a burlarse de sus enemigos de modo cruel, frío y peronista. Pero no soporta que sus adversarios tengan seguidores, porque se considera único y el mejor. Los que lo conocimos en Buenos Aires no olvidamos la dura, fría determinación de este Gran Hermano, como le llamaba un colega "suyo de él" en el episcopado. Athanasius.

Martin Ellingham dijo...

Respecto del primado leo una doble línea de discusión a partir del término “redefinir” que usó el amigo Wanderer respecto del pontificado.

1. ¿Se puede “redefinir” el dogma del primado? Para responder primero habría que definir “redefinir” y aplicarlo al caso. No es un juego de palabras. En mi opinión, hay que distinguir:

1.1. Redefinición imposible. Tal sería un cambio sustancial del dogma; que su contenido mismo sea cambiado con el curso del tiempo; que se modifique el sentido de lo definido. El p. Marín-Sola denomina a esto “evolución heterogénea” o “progreso dogmático objetivo”. Es la herejía de Günter y modernistas posteriores.

1.2. Redefinición posible. Se trata de la evolución del dogma en sentido católico, evolución homogénea o accidental, a veces denominado “progreso dogmático subjetivo”. El cambio afecta al conocimiento y la proposición del dogma y hay progreso en el sentido de que este va madurando y perfeccionándose: lo implícito se hace explícito; se definen aspectos antes no definidos; aparecen nuevos y mejores conceptos teológicos para explicar el dogma; se condenan errores que afectan negativamente la aceptación, etc. Las fórmulas dogmáticas pueden mejorarse, pues infalibilidad significa inmunidad de error, no suma perfección de la fórmula.

Todo esto es una tarea muy delicada. Doctores tiene la Iglesia…

2. Pero sin hacer nada de lo anterior, es posible “redefinir” el ejercicio del primado. Vale decir cambiar el modo en que se pone en práctica la relación del Papa con los obispos y el resto de la Iglesia. Cosa que en última instancia dependerá de la voluntad de cada Pontífice.
Y aquí conjeturo que al amigo Wanderer, y a otros lectores, les gustaría un modelo más pre-tridentino, o del primer milenio, con descentralización/desconcentración de funciones. Y otros, en cambio, creen que la solución al desastre actual pasa por volver a un ejercicio fuerte y centralizado del primado, a un Pío IX redivivo con nuevos Syllabus, etc. Habría que insistir que el modelo primomilenista no implica 1.1., es compatible con 1.2. aunque no lo exige necesariamente.

Saludos.

Anónimo dijo...

Anónimo del

31 de mayo de 2017, 16:26

Si no fuera así , la Iglesia no existiría , todo sería macanas ...

Lefe Estepario dijo...

Iacobus y Javcus, toda la razón. Es más, se trata de una tendencia que tiende a asimilar al Romano Pontífice con el Presidente de los mormones o el “Cuerpo gobernantes” de la Watchtower, es decir, un Profeta por derecho divino y portador de continuas nuevas revelaciones. Y la plenitud del depósito de la fe…. Bien gracias.
Si bien es tema de otro posteo, esto de la infalibilidad se vincula mucho con la idea latina del desarrollo dogmático. Si bien sirvió como arma contra el Sola Scriptura protestante y el “Solos-7-Concilios” de Oriente, ha terminado siendo un arma de doble filo, pues sirvió tanto para alimentar la hipertrofia magisterial como la herejía pura y dura.

Anónimo dijo...



Tomando en cuenta la variedad de comentarios , son varias las " ideologias "...

Iacobus Barbarus dijo...

Así es. No hay duda alguna del primado de Pedro y su jurisdicción. Está en las Escrituras y en los Padres. El problema es que la figura preponderante del Pontífice, tal y como viene creciendo progresivamente desde Trento y exponencialmente desde el Vaticano I, parece haber superado y deformado esa doctrina hasta el punto en que se creen con la potestad para imponer universalmente desagradables ceremonias litúrgicas y hasta para cambiar la ley de Dios. Sin duda que el Papado, entendido en esos términos, ha devenido en un monstruo de inmenso poder que antes no existía ¿Y quién ha hecho engordar a ese monstruo sino la papolatría (continuas referencias al Papa, canonizaciones express, exageraciones de la infalibilidad, reinterpretación de sus palabras para disipar sus contradicciones y hasta maquillajes históricos para exculpar a personajes doctrinalmente falibles como Honorio o Liberio) con la cual se le alimenta permanentemente? Eso no existía.

Iacobus Barbarus dijo...

Corríjanme si me equivoco, pero quizá el que dio el puntapié inicial a lo que más tarde sería la papolatría fue Belarmino, porque por lo que le he leído, jamás me he encontrado con una defensa tan férrea de los deslices de ciertos papas. Lo digo con todo el respeto que se merece un coloso como él, pero me parece que antes nadie andaba justificando todo lo malo que hacían los papas. Y aunque sea obvio que el Doctor tenía la intención de apuntar hacia los protestantes, quizá le salió el tiro por la culata y contribuyó con ello a aumentar la "leyenda" protestante sobre el papado, que consiste nada menos que en un ser siempre infalible y que jamás peca, es decir, en la papolatría actual.

Anónimo dijo...

Estimado,

la frase es de mi autoría y podría decirle que es una apretadísima síntesis de largas lecturas, de toda una vida, y de diferentes fuentes: fundamentalmente los padres de la Iglesia, diferentes historias de la Iglesia y de los papas, teólogos clásicos y modernos (como Möhler y Henri de Lubac) y algunos manuales de teología dogmática (Ludwig Ott para mencionar uno de mis preferidos) que, lejos de despreciar, admiro como grandes obras de abnegados y -creo- santos estudiosos católicos.
Sds.

Anónimo dijo...

¿por que esa manía de callar la santidad?
Pretende restarles autoridad llamandoles tan lisa y llanamente?

Anónimo dijo...

Wanderer por qué no publica los comentarios que atacan la postura del Iacobus este y del tal javcus?
Se ve que le gustan mucho los comentarios que ponen en duda el magisterio y los concilios dogmaticos de la iglesia. Vaya uno a saber con qué autoridad lo hacen. Probablemente con la misma que usted.
En fin, está condenado a su maldita "forma mentis" de libre pensamiento, cuestionador de todo, criticador serial de lo incuestionable, amante de los pseudo católicos que tergiversan dogmas, romántico impotente, anticlericalista necio y una larga lista de etcéteras.
Como dijo alguien más arriba que lástima que ya no existe la Santa Inquisición.

Johannes dijo...

Estando bien claro que un católico no puede objetar el contenido del dogma de la infalibilidad, quisiera hacer un comentario sobre la oportunidad de su definición, que muchos objetan con soltura de cuerpo y ligereza de espíritu.

Parto de que, poco más de tres años después que Pío IX definiera el dogma de la Inmaculada Concepción, el 8/12/1854, la Virgen María se apareció en Lourdes a principios de 1858 y se identificó a S. Bernardita como "Yo soy la Inmaculada Concepción".

Para mí, el timing de esa autoidentificación de la Virgen con respecto a la definición dogmática contiene un mensaje implícito muy claro para quien quiera entenderlo: "¿Les queda claro que el Sucesor de Pedro goza de asistencia divina cuando define solemnemente un dogma?"

Recuerdo haber leido hace años una página escrita por un Ortodoxo greco-eslavo, y creo recordar que la autora era una mujer, que fustigaba a un cura Ortodoxo que acudía devotamente al Santuario de Lourdes, a partir de interpretar que esa autoidentificación de la Virgen María en términos del dogma recién definido fue un factor clave que dio impulso a la definición ulterior de la infalibilidad papal. Por lo cual esta autora atribuia la aparición de Lourdes al lado oscuro, en sintonía con la actitud de los fariseos respecto a los milagros de Nuestro Señor.

En resumen, para mí es claro, a partir de lo que dijo la Virgen y de cuándo lo dijo, que la definición de la infalibilidad papal fue oportuna.

javcus dijo...

Johannes:

Completamente de acuerdo. No sabía lo de ese libro: ahí la ortodoxa la pifió a lo bestia. Leyendo páginas ortodoxas sobre la IC, el problema de muchos sacerdotes ortodoxos con la Iglesia católica es que además creen que creemos cosas que en realidad no creemos. La papolatría es una de ellas, aunque por desgracia supongo que ven casos en que sí. Y otro problema es que he leído (de ellos, no sé si todos lo sostienen, porque también se ve dispersión de doctrinas) es que consideran a Padres de la Iglesia parte de la revelación, al considerarlos infalibles. Y como se ve (o eso dicen, lo ignoro) que S. Juan Crisóstomo opinaba que la Virgen pecó por tentar a Cristo en las bodas de Caná (lo cual es un disparate), ahí tienen otro factor más del lío por el que no aceptan el dogma de la Inmaculada Concepción.

Anónimo@2017-06-01T01:54:

Si ve en lo que escribo una puesta en duda de los concilios y el magisterio de la Iglesia, tiene Vd. un problema. Reléase la Pastor Æternus y lo verá. Le resumo mi tesis: Ni la Iglesia es una secta, ni el Papa su gurú. ¿Queda claro?

Anónimo dijo...

Los comentarios de Johannes y Javcus reflejan tanta ignorancia sobre los ortodoxos como la que ellos atribuyen a aquellos sobre los católicos.

Anónimo dijo...

A pesar de algunos comentarios que defienden la noción del primado petrino de "Pastor æternus" la mayoría son de quienes, aparentemente tras los pasos del artículo comentado, presentan un papado "a la carte", con un menú preparado por ellos mismos. Ya no es la Iglesia de Cristo con un Piloto dotado de ciertas prerrogativas hasta el regreso del Dueño. No. Es la "iglesia de tal" o la "iglesia de cual", según gustos peculiares. No faltan los que quieren meter la Iglesia Latina de lleno en la Ortodoxia cismática oriental, y hasta leí uno que quería fabricar "Patriarcados" con ciertas diócesis de su gusto, ignorando que las diócesis patriarcales son solamente aquellas fundadas por los Apóstoles -más una que pareció una concesión graciosa precisamente a la Iglesia Oriental. En realidad, este pequeño sector parece partidario, o más bien profesan, el despotismo papal, pues afirman que si ellos fueran los papas harían montones de cosas que no está en las manos de Pedro modificar. O que por lo menos, existe la fundada sospecha de que son cosas que podrían haber sido inspiradas por el Espíritu Santo, alma de la Iglesia. Vamos, parecen otros Bergoglios. Visto de esta manera, Bergoglio sorprenderá por la audacia, el rigor matemático y la precisión de sus ataques y hasta por su sesgo ideológico; pero daría la impresión que la horma de su obra como pontífice es la aspiración de muchísimos, que están en desacuerdo por que no es lo de ellos. Saludos. Mirta Profe de Unsta.

The International Péronist dijo...

Don guánder, gracias por este post. Muy claro. A su inquietud respecto a una mejor definición en el futuro de la autoridad del papa, sugiero agregar una mejor definición de esto del espíritu santo. EN los comentarios a este post, y a pesar de la copiosa evidencia que ha provisto un peronista vestido de blanco, existe una expectativa de que el Espíritu Santo controla o invade el libre albredrío del papa de turno. Como una suerte de reaseguro, servicio de emergencia.

Según esta expectativa, al acceder al papado, el hombre investido pierde si libertad para convertirse un un sutil títere del espíritu Santo. "Jesús no abandona a su iglesia"...bueno...bergoglio llegóa ser papa...deberíamos concluir entonces que sí la abandonó si hemos de presuponer que Dios ejerce una suerte de control activo sobre cardenales y el papa.

Sin embargo no es así: Jesús sigue en el sacramento del Altar y al mismo tiempo el hombre que es investido para sigue siendo libre, como lo fueron los cardenales que lo eligieron. ¿ACASO NO BASTA EL HECHO DE QUE UN PERSONAJE CORRUPTO Y MANIPULADOR HA SIDO ELEGIDO PAPA?

¿Con qué objetivo se insiste en una teoría de la misteriosa intervención de Dios en el gobierno de la iglesia? ¿Con el objetivo de no ver lo que vemos, que un rufián vulgar y trepador ha llegado al papado? ¿Es que acaso no soportan esta realidad? Quiero creer que, en efecto, no quieren ver el problema. Estos reivindicadores de la teoría del reaseguro prepago del espírtu santo no intentan proponernos que existe una magia eclesiástica. Más bien, no quieren ver el problema.

Creo que es por este motivo, Don Guánder, que son numerosos los comentarios que toman distancia de sus conclusiones. Sólo con magia podrían evitarse las consecuencias de las acciones de Bergoglio.

A ver si de una vez dejan de lado ese sentimentalismo vestido de teología siestera. Por lo menos este peronista va a ser útil para insuflar una brutal dosis de realismo en algunos cándidos, tradicionalistas o progres, que bergoglio utiliza mostrándoles el blanco que lo viste (por afuera, claro).

Anónimo dijo...

El papa Francisco afirma que “todas las religiones promueven la paz” y sostiene que “el terrorismo islámico no existe”

http://www.alertadigital.com/2017/06/09/el-papa-francisco-afirma-que-todas-las-religiones-promueven-la-paz-y-sostiene-que-el-terrorismo-islamico-no-existe/