martes, 25 de septiembre de 2018

El principio del fin

por Jack Tollers

Wanderer, esto es difícil (¿qué cosa no lo es en los días que corren?), pero voy a intentar poner en negro sobre blanco lo que creo que está pasando. Y para eso, parto de una premisa que compartimos casi todos: el lío en la Iglesia es tan grande que sólo Dios lo puede arreglar, y eso de dos maneras (no cabe una tercera): o mediante un as que Dios tiene en la manga, que no imagino qué cosa puede ser—o estamos muy cerca del fin de los tiempos y esto, a poco de andar, sanseacabó: un ángel toca la trompeta y anuncia que se acabó el tiempo de las naciones, que se acabó el tiempo y entonces vuelve Cristo sobre las nubes en gloria y majestad para nuestro inmenso gozo y para gran terror de sus enemigos. 
Pero, ¿si no es así? Quién sabe cuán cerca estamos del fin de los tiempos, nadie lo puede saber (“ni el Hijo”). 

Por lo tanto, lo primero que tendríamos que hacer, para pensar con claridad, es despejar la hipótesis de que no estamos cerca del fin de los tiempos, veamos si esto se puede poner en forma de silogismo: 
Premisa mayor: la Iglesia es un despelote tan grande que sólo Dios lo podría arreglar.
Premisa menor: pero aún no estamos en el Fin de los Tiempos (ni muy cerca, tampoco).
Conclusión: Entonces Dios dispone de medios para arreglar esto, por mucho que nosotros no tenemos la menor idea de cómo podría ser eso. 
Parece difícil creer esto, pero en cualquier caso, si no sabemos cuándo será una cosa, tampoco podemos afirmar que no estamos ante eso mismo (que es aquí lo que sostiene la premisa menor). 
Por eso, me acercaría despacio a este asunto tan peliagudo. Y para eso, nada mejor, me parece, que recordar lo que C.S. Lewis le dijo una vez a Walter Bishop: 
Nuestra civilización fue construida sobre los fundamentos de la moral cristiana y alimentada por la Fe de los Apóstoles. Era algo así como una gran cuenta bancaria a la que muchos contribuyeron y de la que todos sacaban plata. Ahora bien, sabemos que no se pueden librar cheques indefinidamente sobre una cuenta bancaria a menos que se continúe acrecentando su capital. 
El problema está en que nosotros seguimos librando cheques sobre esa cuenta y nadie agrega capital. 
Un día ese capital se va a terminar. (Christian Reflections, Londres, 1988, p. 8)
¿Se va a terminar? Claro que sí, y eso es lo que, parece, estamos viendo: el fin de la cuenta bancaria (o, por lo menos, que queda muy poca guita). De modo que podríamos decir, quizá, que estamos en los prolegómenos, en las vísperas, en el tiempo inmediatamente anterior al fin final… (y que hay mucha gente todavía librando cheques).
Porque aunque el fin final de todas las cosas será un acontecimiento repentino (como un relámpago que brilla de oriente hasta occidente —Mt. XXIV:27; Lc. XVII:24), tiene que haber un tiempo más o menos inmediatamente anterior… como si dijéramos, los dolores de parto que preceden al nacimiento, un tiempo triste, de prueba. 
La imagen es de Jesucristo Nuestro Señor: 
La mujer, en el momento de dar a luz, tiene tristeza porque su hora ha llegado; pero, cuando su hijo ha nacido, no se acuerda más de su dolor, por el gozo de que ha venido un hombre al mundo. (Jn. XVI:21).   
La madre tiene tristeza, porque sabe que su hora ha llegado… Y yo creo, don Wanderer, que así nos sentimos nosotros al constatar que se acerca el fin de todas las cosas: y así, esto que estamos viviendo, parece el comienzo del fin de la Iglesia—o por lo menos el fin de la estructura temporal de la Iglesia tal como la hemos conocido siempre (de esto Castellani habló lungo). 
Y esto que estamos viviendo parece también el fin de la patria (si Peter Hitchens puede escribir sobre “The abolition of Britain”, imagínense nosotros, “La abolición de la Argentina”), el fin de las naciones, el fin del occidente cristiano, el fin de todo. 
Insisto, yo sé que cuando aparezca Cristo será como en los días de Noé, y para muchos todo seguirá como siempre, normalmente (business as always): “se casaban los hombres, y las mujeres eran dadas en matrimonio” (Lc. XVII:27). Ahora, eso no impide que empecemos a ver el comienzo del fin del matrimonio monogámico, además del fin de la fidelidad conyugal, de la modestia, del decoro y de la vergüenza. 
Hay más. Ante nosotros parece erigirse un mundo que se acerca rápidamente al fin de la literatura, al fin de la “galaxia Gutenberg”, al fin de la reflexión intelectual sosegada y consistente, pareciese que estamos asistiendo al fin de la poesía, de la tradición oral, al fin de los libros y de las bibliotecas y de toda la tradición allí custodiada. Otro tanto se podría decir del arte en general, de la pintura y de la escultura, de la arquitectura y del buen gusto en general  (con la excepción de la música, no sé por qué diablos), el fin de toda la estética, “los funerales de la belleza” que anunciaba Eduardo Allegri hace más de 30 años atrás. Y cómo se arruinan los parques y jardines, cómo se talan árboles para construir moles de hormigón armado “el efecto Loma Negra” que decía mi finado amigo, Andrés “Manija” Bonello. 
Estamos contemplando el fin de las virtudes grandes y pequeñas. Empecemos con las pequeñas: vemos que ya no hay casi conversación de sobremesa, vemos cómo se acaba la cortesía, la gratitud, la hospitalidad, la eutrapelia, la amistad (“Amigos, ya no hay amigos”, decía Castellani, ¿se acuerdan?), cada vez menos paciencia, menos puntualidad, la responsabilidad (sobre todo en “los Millenials”, una cosa como desconocida), el fin de la reverencia, el fin de la disciplina, parece que estuviésemos ante el fin del conocimiento de nuestra historia, del conocimiento de nuestras raíces, del conocimiento metafísico, del conocimiento teológico. Hay excepciones, lo sé, pero a veces uno parece contemplar sólo el fin de los buenos colegios, de las buenas universidades, de los seminarios y de los conventos, de los monasterios y de las vocaciones.
Y luego, claro está, el fin del silencio, como supo verlo Sabina, por ejemplo:
Y hubo tanto ruido,
Que al final llegó el final.
Hay cosas peores, claro está: el fin del sentido sacral de las cosas, la falta de jerarquía en todos los órdenes, el fin del pudor en las mujeres, el fin del coraje en los varones, el fin de la familia, del respeto por los ancianos, de la “docilitas” en los alumnos, de la “gravitas” en los profesores, de la “austeritas” en los curas y de la magnanimidad en los que mandan. 
Bueno, don Wanderer, no quiero pecar por prolijo, pero ante el fin de tantas cosas, se me ocurre que a lo mejor el fin “de todo”, el fin final de todas las cosas, se acerca a toda prisa. 
Y entonces me pongo contento, porque, como lo quiere Nuestro Señor: 
“Cuando estas cosas comiencen a ocurrir… levantad vuestras cabezas que se acerca vuestra redención” (Lc. XXI:28).   

65 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay soberbia. No de Jack en particular. En general de todos los que pensamos estos temas. Es esa idea de wue porque nosotros sufrimos tiene que sonar la campana y permitirnos ir al rincon. No. Queda la posibilidad de que todo se caiga y volvamos a las catacumbas de una nueva paganidad. No romana. Mas bien gomorreana/sodomita. Y por unos 300 años. Que problema hay?! No lo merecemos acaso??? Se apaga nuestra vela, no la gloria de N. S. J. C.

Polaco dijo...

Coincido ciento por ciento! Muchas gracias Jack! Se puede ver - salvo necedad que la hay - muchísimos signos de todos estos fines que describe tan bien. Uno podría resumir en el rechazo a la Verdad...dicho por nuestro Señor como pregunta: "cuando vuelva el Hijo del Hombre, ¿encontrará Fe en la tierra?. El Signo inequívoco de ello será la abolición del Santo Sacrificio, la abominación de la desolación. Temo que estamos próximo a ello con la promocionada unidad con los luteranos y demás negadores seriales de la Fe. Ven Señor Jesús!!

Anónimo dijo...

¡Muchas gracias Jack! Coincido ciento por ciento. Hay muchísimos signos para quien quiera ver - pues también abundan los necios que niegan los hechos más elocuentes de estos tiempos - siendo el más punzante el que nos dejó Nuestro Señor en forma de pregunta: "¿cuando vuelva el Hijo del Hombre, encontrará Fe en la tierra?". Es una evidencia cotidiana la falta de ésta, como su consecuencia: el odio a la Verdad, manifestado en todos los medios de comunicación, modas, universidades, ideologías de reingeniería social como los pro homosexuales, la falsa educación sexual integral y su transversalidad de género, etc. etc. Probablemente ésta sea la generación que vivirá el signo más elocuente y terrible: la abominación de la desolación por la supresión del Santo Sacrificio, el cual no lo veo lejos con tanta alharaca de unidad con los herejes y la "necesidad" de poder confraternizar en una ceremonia común...¡Ven Señor Jesús!

Fuenteovejuna dijo...

No sé si estoy equivocado, pero el dilema del fin de los tiempos creo que quedó despejado desde que se cumplió la profecía que Jesús anunció en Lucas 21,24.
En efecto, dice allí "...y Jerusalén será hollada por los gentiles hasta que se cumpla el tiempo de las naciones".
Sospecho que el tiempo de las naciones se cumplió durante la Guerra de los Seis Días de 1967 cuando Israel ocupó la parte de la ciudad que estaba en poder de Jordania, con lo cual, después de 2000 años, Jerusalén "dejó de ser hollada por los gentiles".
1967 no parece ser entonces una fecha al azar, porque recién se apagaban las voces del Vaticano II que presagiaron la hecatombe que vino después. ¿Acaso el magnífico relato de Jack Tollers sobre el derrumbe de la Iglesia no ocurrió en los últimos 50 años?
Es muy sugestivo que Jerusalén haya vuelto a manos de los judíos cuando dejó de ser hollada por los gentiles -cosa que significó el cumplimiento de la profecía divina- porque entonces se habría cumplido el fin de la historia y ahora estaríamos jugando tiempo de descuento.
Claro que no estamos hablando del fin de la historia que profetizó Francis Fukuyama con la caída del comunismo, sino de Jesucristo, el Señor de la Historia.
Es como si en un partido de fútbol se hubieran cumplido los 90 minutos y el juez adiciona el tiempo suplementario. Eso es lo que estaríamos viviendo ahora, el tiempo suplementario o fin de los tiempos que adicionó el Juez Terrible antes de su Segunda Venida triunfal.
Y como están las cosas, todo indica que el Anticristo habla mucho por teléfono con el Falso Profeta y con Bergoglio, que no sé si son la misma cosa...

Anónimo dijo...

Será que estamos en el umbral de los cielos nuevos y la tierra nueva? Si por mandato evangélico se nos exhorta a levantar nuestras cabezas no será sólo por la desolación en que vivimos, y aún nos falta lo peor, si no por el tremendo castigo que nos caerá por haber profanado la Sangre derramada por Cristo en su Pasión y no supimos ni siquiera custodiarla... Estamos al pié de la Cruz jugando haber quién se queda con los despojos de sus vestiduras... Falta la muerte de su Cuerpo Místico, seguro. Y su gloriosa Resurrección. Será otra Iglesia y la misma resucitada... Eso creo

Unknown dijo...

Una pregunta, desde mi supina ignorancia. Para que llegue el fin de los tiempos, no debe primero anuciarse el evangelio a todos los hombres?; y si es asi, ello se ha cumplido?. No existen grandes multitudes en el mundo que no conocen a Cristo? Pienso en la India o la China comunista, etc. Probablemente sea una ganzada lo que pregunto; si es así, sepan disculpar.

Anónimo dijo...

¿Existe alguna exégesis del Apocalipsis medianamente reciente y digna de ser leída (además de la de Castellani, claro)?.

Anónimo dijo...

¿No debería suceder antes de la Segunda Venida que se alce el Anticristo, imponga la marca d la Bestia a todos, persiga y asesine a los que no lo adoren, y los últimos cristianos terminen en estado tan calamitoso que no quedaría nadie con Fe si Él no volviera? Me parece que estamos muy lejos de eso. Quizás nuestros hijos, nietos o bisnietos lo vean, o como dijo otro comentarista, podrían pasar 300 años de persecución antes del Fin. LO que sí parece estar llegando a su final es la Iglesia en su estructura visible; todo indica que caerá definitivamente en manos de Satán, que los católicos deberemos arreglarnos como podamos, rezando por la restauración de la Iglesia visible, pero viviendo en un cisma de hecho.

Chestertoniano español dijo...

Soy uno más de los que se barrunta este fin de los tiempos. Pero, por otro lado no puedo dejar de ver como ya tantos cristianos, santos incluso, han pensado que ya estaba allí, que en el Evangelio y que en San Pablo parecen anunciarse como inminentes. Y también tenemos que Nuestro Señor también nos hablaba de algo repentino e inesperado en medio de la normalidad. Así que quizás el fin del mundo fue inaugurado en Pentecostés, y desde entonces es inminente, está a la vuelta de la esquina, ya viene en cada Eucaristía pero puede venir sin velo ya mismo. Quizás mañana no salga ya el sol, sino que salga Jesucristo. Y, a la vez, quizás este fin de época en Occidente y en toda la Iglesia sea solo una figuración más del Fin, con diversos personajes encarnando las diferentes figuras (en ese caso Francisco sería sin duda prefiguración del Falso Profeta). Y quizás la Iglesia vuelva a crear una civilización cristiana. O quizás no, y nos esperan 3000 años en las catacumbas o en la absoluta indiferencia del mundo antes del fin. Las señales del fin han estado siempre de una manera u otra (guerras, falsos profetas etc) y, a la vez, el mensaje de esperanza, deseo y anticipación debía ser igual para todas las generaciones, no solo para la última.

Anónimo dijo...

Dios no se muda, el mundo si. Estamos en el mundo: cuando nos quejamos de su ruido ensordecedor y nos rasgamos las vestiduras me acuerdo de las lamentaciones de Job. Según Mons. Straubinger, al Padre no le molestan las lamentaciones. Pero el abusar de ellas no facilitan el derrotero porque nos distraen del camino. Cómo mantenerse en él? Asumiendo que somos part5e de él, ser constantes en los principios y preceptos. Sin histerias de por medio, con la cabeza fría y con la razón como eje. Con mucha paciencia y humildad, con un corazón manso y humilde, paciencia infinita y poniendo en práctica aquello sostenido por el principio de que Dios no nos esquiva y que es de tal generosidad que nos dice qué es lo que tenemos que hacer.

Si hemos de temer fijémonos en cosas más simples: la soberbia y la codicia que llevan a la muerte, se trate de narcotraficantes que conforman una mafia o políticos que se asocian ilícitamente, minoristas muertos por ajustes de cuentas o poblaciones víctimas de desastres naturales que son consecuencias de abusos ambientales en los que el dinero jugó su papel. Ahí sí que creo que se juega el futuro. Paralelamente, un mundo plagado de derechos y sin obligaciones no va a sostener la existencia de una dirigencia dispuesta a luchar contra estos males.

El mundo se acaba? Qué deben haber pensado las víctimas de dos guerras que se llevaron 110 millones de personas? No pequemos de soberbia al plantear escenarios que sólo el Señor sabe como serán. Y menos aún participar del orgullo propio de los profetas que no lo son.

Anónimo dijo...

Jerusalén SIGUE siendo hollada por los gentiles, y lo seguirá siendo mientras no le pasen la topadora a la mezquita "Domo de la Roca" que está donde estaba el Templo, como hipótesis de mínima, y hagan limpieza étnica de los árabes de Jerusalén, como hipótesis de máxima.

Los árabes son gentiles, tanto en lo que respecta a su religión musulmana como a su ascendencia ismaelita.

Isabel dijo...

Unknown... No se confunda. El hecho de que en la India y China queden muchas personas sin conocer a Cristo no es porque no se haya ido a Evangelizar allí. Otra cosa es que no los hayan recibido. Y como Cristo dijo:Y cualquiera que no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies.(san Mateo 10,14)

Isabel dijo...

Coincido con Tollers. Pero, yo más me adhiero a Castellani en cuanto a la interpretación del principio del fin.Me refiero a la parábola cimarrona: Viaje a Jerusalén. Es la llave de todo esto.

Walter E. Kurtz dijo...

Efectivamente estamos en el comienzo del fin. Eso sí, la degradación y decadencia puede tomar varios años, décadas, quizá más, hasta la Parusía. Un lento y penoso fin. ¿Quién dijo que lo íbamos a tener fácil? En eso me pareció quizá demasiado utópica "Jazmín del país" (en otros sentidos muy recomendable), en que el final, el Anticristo, el mal se nos aparecen demasiado obvios, sin dudas, sin matices ni claroscuros.

Dudo que el Príncipe de la Mentira nos lo haga fácil.

Hablando de Castellani, a veces se pregunta cómo es posible este o aquel prodigio de los que se atribuyen al Anticristo, parece que deberá hacer milagros o magia. Por cuestiones laborales, estuve estas últimas semanas muy metido en todo lo que se viene en invenciones que ya existen (o lo estarán en menos de 5 años) en médicina, neurología, etc. pero que se popularizarán dentro de los próximos 10, 15 ó 20 años... y es de terror, el hombre se creerá realmente eterno, y dios. (Y el Vaticano está metido en el asunto.)

Anónimo dijo...

Dos datos sobre esta cuestión:
1) No parece haber a la fecha ningún país en el mundo que no cuente con población católica, aunque sea un puñado de personas en el caso de algunas naciones.
2) Con Internet, hoy cualquiera, en cualquier lugar del mundo pude tener acceso al conocimiento del Evangelio. Un grupo de coreanos, hace siglos, se convirtieron al catolicismo por unos catecismos en chino que encontraron; cuánto más ahora resulta algo así posible para cualquier persona de buena voluntad.
Me parecería que ya se ha cumplido la profecía.
Isaac

Claudius dijo...

El articulo es excelente, especialmente en lo que hace a la perdida de las virtudes mas elementales, cortesia, dignidad, probidad, respeto, amor por el arte y la musica en sus formas mas puras y excelsas. Las conversaciones que uno escucha son banales e intrascenedentes en grado superlativo. Tengo una observacion que hacer con respeecto a un comentario de ANONIMO en el cual el aboga por la destruccion de la mezquita de la Roca y por el exterminio de los musulmanes; ademas de denotar un fanatismo sanguinario impropio de un buen catolico sus palabras revelan una profunda ignorancia del Islam. Cuando el Profeta Muhammad establecio el primer santuario en Medina en donde los musulmanes era minoria, sus seguidores le preguntaron que conducta deberian tener para con los cristianos y el respondio: "Najran (hoy Yemen) tiene la proteccion de Dios y la promesa de Muhammad el Profeta de protejer (de los cristianos) vida, fe y propiedad, tanto de los ausentes como los que estan presentes. Ellos no necesitan cambiar nada de sus costumbres ancestrales. Ningun derecho suyo ni su religion debe ser modificado. Ningun monje o lider de la Iglesia, ningun guardian de la iglesia debera ser removido de su cargo" Durante la ocupacion musulmana del sur de España los cristianos no fueron perseguido ni oprimidos. Con el Islam es posible el dialogo y la convivnecia. Los verdaderos enemigos implacables de los cristianos son los judios, seres abominables que no solo se negaron a reconocer a nuestro Señor sino que lo escarnecieron y lo asesinaron y hoy con la arrogancia que les da su enorme poder temporal se permiten insultarlo abiertamente.

el loco de la calecita dijo...

Lo de ahora de la Iglesia no traerá el final. Habrá cada vez más pervertidos, o tal vez menos, no sé; pero para la Parusía falta un montón. Ni mis hijos (los recién nacidos, la verán).

Hay un error en la Escritura (siempre lo pensé así): al menos mi mujer, luego de sus numerosos partos, no se olvida del dolor, por unos cuantos días...
La afirmación evangélica me recuerda mi propia postura en el asunto, que, por otro lado, es la masculina: estás en un asado, tu mujer va a reventar por décima vez y cuando te vas los muchachos te dicen, "suerte en los próximos días", porque el nuevo hijo está al llegar. Y me marcho medio copeteado, mientras mi señora no se anima a decirme que es tanto lo que me ama como lo que me odia.

Anónimo dijo...

Claudius,
que los musulmanes tengan una religión macanuda no hace que dejen de ser gentiles. Y son gentiles que están en Jerusalén. Ahora, que a usted no le gusten las Profecías cristianas es otro tema.

Anónimo dijo...

Hace falta una dimensión en todo esto. El AMOR del Padre por su criatura. Eso sotiene la existencia de estas aberraciones que al final del día son perdonados en el madero del buen ladrón.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con Jack y con los que dicen que puede ser largo y penoso también, porque así será.

De hecho faltan aun más catástrofes naturales, que afectará al mundo entero y más apostasía, pero eso se puede dar en un abrir y cerrar de ojos y a eso vamos.

El chip y la persecución física, no moral como ahora, tengo entendido que será durante el reinado del anticristo, y eso sí que será largo y penoso aunque sean "sólo" 7 años.

Si falta más tiempo, mejor, es un regalo de Dios para nuestra conversión, pero si Jesús viniera ahora, hoy, definitivamente... que poca fe encontraría en la tierra !!



Anónimo dijo...

Loco de la Calecita:

Tu comentario no es inclusivo, atrasa y es machirulo.

Susana.

Carlos Dufour dijo...

Un silogismo tiene tres términos: menor, medio y mayor. El menor es el que hace de sujeto de la conclusión, el mayor el predicado. Esto funciona bien si tenemos proposiciones de sujeto y predicado conectadas por la cópula "es", lo que en general no es el caso.
Que Jack T. me perdone, pero confieso que no encuentro dónde está el silogismo. Puede ser que esté hablando traslaticiamente , pero si se trata de "pensar con claridad" seamos parcos en estas licencias. Desde luego, sólo con silogismos se hacen los argumentos demasiado tiesos.

Pienso que lo que el autor pensó se concentraría mejor olvidándonos de la formulación silogística, poniendo más o menos así:

1) El desorden actual de la Iglesia es humanamente irreparable y conducirá en breve a su extinción
2) Todo desorden de la Iglesia que es reparable, si no es reparable humanamente, es reparable por directa intervención divina.
3) Acá la única intervención divina directa tiene que ser manu militari, o sea apocalíptica.

Por lo tanto, si el desorden actual de la Iglesia es reparable, estamos ante el fin de los tiempos.

Pienso que el argumento puesto en esa forma concentra lealmente todo el artículo. Ahora los comentarios.

La premisa (1) posee alguna plausibilidad porque la historia registra una gran familia de religiones extintas, que empezaron a transformarse en creencias en desuso. Además, ante la sangría de fieles, las iglesias europeas se van transformando en cines, librerías y cafés, etc. Los escandaletes bajo Bergoglio sugieren a muchos creyentes una versión del problema del mal de las teodiceas clásicas. En dos palabras: que un Dios omnipotente debería haber achicharrado a los curas dados a la pedofilia. La ausencia de esas reacciones ejemplificadoras socava la credibilidad de la religión positiva y deja como sucedáneo a lo sumo un Dios deísta, que no interviene. Visto así, (1) parece probable.

La premisa (2) es un corolario de la omnipotencia divina, en general aceptada por todo creyente.

Pero defender la premisa (3) parece mucho más difícil, enormemente difícil. Podemos imaginar diferentes maneras de intervención divina y hasta ahora, dando muestras de gran discreción, las potencias superiores se abstuvieron de actuar directamente en las crisis internas de la Iglesia. Será distinto en el caso de Bergoglio?

El drama del Castellanismo consiste justamente en de forzar la mano para probar la tercera premisa. El talón de Aquiles de la Teología está en la Filología.
A lo mejor tenía razón Castellani, sólo que el fin del mundo ya llegó y no nos dimos cuenta.

Anónimo dijo...

Claudius, que en España no persiguieron ni oprimieron a los cristianos... Está de guasa,...

Anónimo dijo...

Todavía no me creo lo del chip , pero , estoy de acuerdo con 5:42 .
Si es por catástrofes o guerras , estas pueden desatarse de un rato para otro.
El problema es la cantidad de gente que no tiene Fe.
Le ruego a Dios que nos conceda tiempo y la gracia de aprovecharlo para la conversión.
Aunque los malulos también lo están aprovechando.

hispano-europeo dijo...

"El mundo moderno no será castigado, el mundo moderno es el castigo". Nicolás Gómez Dávila

Anónimo dijo...

Cuando Cristo no hablo por medio de Silogismos.? En dónde está escrito.? Mucho intellectus, poco Ágape.

Anónimo dijo...

Parece que S. Pablo hubiese escrito este pasaje específicamente para los lectores de este blog.

Por lo que respecta a la Venida de nuestro Señor Jesucristo y a nuestra reunión con Él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis alterar tan fácilmente en vuestro ánimo, ni os alarméis por alguna manifestación del Espíritu, por algunas palabras o por alguna carta presentada como nuestra, que os haga suponer que está inminente el Día del Señor. Que nadie os engañe de ninguna manera. Primero tiene que venir la apostasía y manifestarse el Hombre de la iniquidad (Anthrōpos tēs anomias), el Hijo de perdición, el que se opone y se eleva sobre todo lo que lleva el nombre de Dios o es objeto de culto, hasta el extremo de sentarse él mismo en el Santuario de Dios y proclamar que él mismo es Dios.

[...]

entonces se manifestará el Inicuo (ho Anomos), a quien el Señor destruirá con el soplo de su boca y aniquilará con la manifestación de su Venida, cuya venida [del Inicuo] será según el poder de Satanás, con toda clase de milagros, señales, prodigios engañosos, y todo tipo de maldades que seducirán a los que se han de condenar por no haber aceptado el amor de la verdad que les hubiera salvado. Por eso Dios les enviará un poder seductor para que crean en la mentira, de modo que sean condenados todos cuantos no creyeron en la verdad sino que se deleitaron en la injusticia.

2 Tes 2,1-4.8-12

Anónimo dijo...

No sé quién es el Polaco. Yo no. Sobre todo porque no comparto lo que dice, aun cuando en este tema, el más amplio que se pueda concebir, ningún interesado se puede equivocar del todo.

Comparto lo del primer comentarista, y lo de Kurtz. Tal vez un poco lo de Dufour, si lo terminara de entender (bastante sugestivo lo de la filología); pero ignorando por completo esa sutileza errónea de que el fin haya llegado desapercibidamente. Si hay algo en la historia que no pasará desapercibido es justamente la Parusía. Y el fin del tiempo y de este mundo coincide con ella.

No hay que descuidar la distinción entre el Anticristo "institucional" y el personal. No otorga certeza matemática, incluso sigue siendo objeto de discusión, pero es una pista insoslayable. Para empezar, se nos enseñó que hubo y habrá muchos "anticristos". Y que acercándose al término darán en la Madre de todas las Mafias, pobres cerdos.

¿La clave? Salvo que descartemos el Apokalypsis (quieren algunos que no haya sido escrito por Juan: Eusebio tiene herederos) y nos limitemos al sermón esjatológico de Cristo y a san Pablo, la clave de discernimiento del fin final es rotunda: debe manifestarse el Anticristo, el Hombre de Perdición.

Manifestarse en el sentido de ser al fin reconocido. "¡Es él!", explotó el patriarca de Soloviev. Algo como: "¡Pucha! Mirá vos, no te puedo creer. ¿¡Era ése!?". Algo parecido, tal vez, ocurrirá con el Falso Profeta, al principio. Algo parecido a lo que pasa ahora (o, qué sé yo, precisamente esto que pasa ahora): "¡Sí, es él!"... "¡Naa!"... Como esa, esta dubitación es un buen indicador. Tan temible como dudoso, y tan dudoso como gracioso. Al principio. Entonces sí, una vez logrado esto por el diablo, y con el permiso de Dios, arranca la abominación, el punto final de todas las diversiones y ocurrencias, el inicio de las peores pesadillas, y el momento de erguir la cabeza hasta romperse el cuello.

Mientras tanto, tienen razón Jack y el Polaco, y tenemos razón todos: las mafias y las logias concurrentes, el tejido moral del mundo deshecho, la Iglesia irreconocible, la rebelión más vil de la historia contra el Creador, son los tablones del tinglado anticrístico, eso que Castellani llamaba el Anticristo "institucional", el organismo vivo y poderoso de lo malo y del Malo apoderándose del mundo y de la humanidad, empeñada en lustrar el trono maldito.

Alexei

Anónimo dijo...

Todo lo que esta sucediendo esta mas que anticipado en toda clase de profecias, desde las naturales a las sobrenaturales y canonicas. Ahora, si uds quieren seguir con ese jueguito de "yo no soy conspirativista", "me baso en datos de la realidad", etc, etc....allá uds.
Van a seguir girando en el vacio...el dia y la hora nadie lo sabe, pero nos fue mandado estar atentos a los signos. No termino de entender de donde viene esta nueva moda de despreciar las profecias...no se, me da que debe haber algo de snobismo intelectual, cansancio, o simplemente "mala leche".

Anónimo dijo...

Che loco de la calesita....a no? y decime vos que tenes el dato, cuanto falta?
Definitivamente nuestros maestros y profetas hoy no cuentan mas (parece que hasta Castellani cayo en la volteada)....en fin, que no hay peor ciego que el que no quiere ver.
Yo me quedo con lo de Castellani, que mas vale equivocarse pensando que viene y no viene nada a pensar que no viene y venga.

Anónimo dijo...

Walter, diste en la tecla. Esa "singularity university" y, en general, todo el movimiento transhumanista es lo más parecido al anticristo que hay.

Anónimo dijo...

GASTON: ¿Pero de dónde saca CLAUDIUS que los musulmanes no persiguieron a los cristianos en Al Andalus? ¿No ha oido hablar de los mártires de Córdoba?.
Y muchos otros ejemplos

Anónimo dijo...

De todos modos que más da si queda un día, un año o cuanto hasta el fin de los tiempos?? eso jamás lo sabremos y nada sirve especular sobre algo que no podemos saber. el Católico sabe que siempre debe estar con su "pasaporte" al día.

Anónimo dijo...

El blog "La Honda de David" sostiene una interpretación perfectamente coherente de las profecías referentes a los últimos tiempos y en concordancia con el magisterio de la Iglesia, en una visión tradicional en el más puro sentido de la palabra. Recomiendo que lo sigan si les interesan estos temas.
Lo mejor es que no cae en ningún delirio extraño como los que abundan entre los sedevacantistas ni sigue tampoco la corriente milenarista, que si no herética es, cuando menos, sospechoza de serlo.

Anónimo dijo...

Pongamosle que estamos cerca del fin de los tiempos (pestes apostasia herejia catastrofes etc etc, hay por demas).

Nos estan faltando dos personajes claves todavia.
El falso profeta (no me digan que es Pancho porque no le da el pinet para eso, hubo muchos Papas peores que el antes y no paso nada).
Y falta el anticristo que traiga la Paz del señor del mundo al mundo.
Y de este ultimo no hay nada. No se si ya nacio o no pero ni por las tapas lo veo y si no diganme quien creen que pueda ser.

Benigno

Anónimo dijo...

Anónimo 15:39, da mucho de sí estar atentos a los signos. Recuerde que es mandato de Cristo. No consiste en la curiosidad por la fecha, sin duda, pero para algo recibimos la profecía. Los últimos, lo seamos o no (yo creo que no), por prestar atención sabrán que el Día está efectivamente cerca, y en medio de la tribulación dejarán de vender y de comprar y fortalecerán su esperanza. Si no se mantienen atentos, en cambio, les puede ocurrir lo que a muchos otros: sumisión, inopia, democracia de la buena, autopercepción y papas con cheddar. Ninguna cosa rara les hará mella, como a muchos no les hace mella nada de lo que sucede ahora mismo. No es verdad que jamás lo sabremos (sabrán) y que no sirve meditar en ello. Ese Católico que ud. presenta, con su pasaporte al día, más parece un turista japonés que un cristiano.

Todo es precedido por algo y para todo hay precursores, mucho más la última encrucijada. Sería zonzo no advertir cómo el mundo deja atrás un mojón tras otro en esta carrera idiota. Observar, aprender, resistir, enseñar, no es poca cosa. Por eso, para los que no sean los últimos (nosotros, según creo) también es muy importante estar atentos. Repito, es un deber: 1) para fortalecer nuestra esperanza, que consiste fundamentalmente en el retorno de Cristo; 2) para dar testimonio de nuestra fe, sin la cual caen todas las demás virtudes; 3) para predicar esa catequesis esencial: que Cristo vuelve; 4) para, con todo eso, darles una mano a los últimos de Cristo, y a todos los que estén entre nosotros y los últimos, y, por qué no, ayudar a que sean más. Participar de esa ultimidad e involucrarse de alguna manera con lo que la precede, como lo han hecho nuestros maestros. En fin.

Alexei

Eck dijo...

No creo que estemos ante el fin aunque me parece validos los argumentos de Tollers aunque mi opinión es que estamos en las últimas bocanadas de la Cristiandad. Voy a dar mis razones pidiendo antes perdón y me someto a la Fe de la Iglesia por si deslizo errores porque con estos temas siempre se anda entre peligros y que más son intuiciones que pensamientos estructurados. Para muchos el fin debe llegar por medio de lo que estamos sufriendo: una iglesia decadente, caída de las naciones y civilizaciones, etc. pero así no suelen ser los planes de Dios. Ahora estamos con un sentimiento que tenía San Pedro cuando caminaba por las aguas, que estamos totalmente en manos del Hacedor sin sostén humano ninguno.
Sé que seré muy polémico pero el fin llegará con el triunfo terrenal de la Iglesia porque el katejón no es más ni menos que la Cruz (stauros). Cuando se retire, vendrá el Anticristo. Según S.Pablo eso sucederá dando dos señales: 1) La conversión de todos los pueblos paganos y 2) La conversión de Israel (Rm 11, 25-28). Es decir, con la conversión universal de todos los pueblos de la Tierra dentro de una Iglesia universal,el sueño triunfal que todos tenemos en nuestro corazón. Un mundo en paz, una Iglesia vencedora ¿qué mal puede pasar? pues la peor corrosión de todas, la conversión al mundo bajo el peor sacrilegio, bajo capa de religión: el fariseismo que denunció Castellani. En un paraíso ¿quién necesita un Redentor? La gran Apostasía de una Iglesia convertida en la capellana de un NOM como no lo podemos ni imaginar, uno bajo imagen cristiana pero falsificada, hasta el punto de entronizar como Dios a un hombre en el Templo como representante de todos los demás. Pregunto, ¿con qué mayor sorpresa vendrá Cristo: con un mundo que va estupendamente o con un mundo cuyos desastres nos recuerdan que Dios está ahí? ¿No nos acordamos más de Él cuando sufrimos que cuando estamos en medio de una felicidad creada por nosotros?
Temed los tiempos en que no haya profecía ni nadie crea que viene el fin de los tiempos porque entonces si que estarán cerca. Los silencios de Dios son ominosos.

Anónimo dijo...

El falso profeta y el anticristo son cuerpos morales, el primero es el clero modernista y el segundo la organización política mundial que se opone a la civilización cristiana.

el loco de la calecita dijo...

Bueno, no coincidimos.

Una vez le dije a un entrista que si él tenía razón o no lo sabríamos en 30 años de su ejercicio entrista. Si él había cambiado la cosa tendría razón, y si no yo. Ya van 15 años y creo que esa se la gano.

Acá paso lo mismo. Veremos en 30 años... Por lo pronto creo que aún queda mucha romanidad para esmerilar, aún queda mucho de lo que katejonea.

Miren: aún no te sacan a los hijos si no te salieron pervertidos; podés hacer tenidas meta asado y guitarra fascista con 5 o 200 personas sin que te jorobe la cana; podés ser lefebvrista o filo sin perder el trabajo y ascendiendo como cualquiera; podés noviar con chicas lindas sin que éstas estén reservadas a masones, judíos o clérigos; y muchas cosas más.

Entiendo que el tiempo al final se acelerará, pero para mí que falta un montón.

Anónimo dijo...

En Chile hay un influyente intelectual, Carlos Peña, autodenominado de izquierda liberal, que ha publicado un interesante artículo sobre la crisis de la Iglesia Católica y sus posibles causas, en el diario El Mercurio. Me gustaría saber la opinión de Wanderer y sus amigos sobre lo que plantea este intelectual.
http://www.elmercurio.com/blogs/2018/09/23/63508/La-Iglesia-pueril.aspx

Jorge de Chile

Anónimo dijo...

Aplicando una mejora necesaria a la alegoría de la cuenta bancaria de Chesterton, ésta refleja dos planos de realidad en que la sociedad se dirige al colapso: el espiritual descripto por el artículo y uno temporal, cuyo colapso el Señor puede querer permitir antes del fin para poner en evidencia la necedad humana y dar oportunidad a algunos a cambiar de actitud en el plano trascendente.

La mejora a la alegoría es que el único que pone plata en la cuenta es Dios, Quien lo hace cuando se celebra dignamente la liturgia, cuando se ora, cuando se lee su Palabra, cuando se hacen obras de caridad en estado de gracia. Cuando la mayoría de los integrantes de una sociedad deja de acudir a esos canales de la accion divina, por un tiempo esa sociedad puede aprovechar el capital resultante de la accion divina en el pasado.

El plano temporal es el de la provisión de energía en todas sus formas. En este plano, el análogo a la acción divina es la irradiacion solar (excluyendo la energía nuclear). Los combustibles fósiles son capital resultante de la irradiación solar en el pasado remoto, la energía eólica e hidroeléctrica son capital resultante de la irradiacion solar en el pasado inmediato, y la energía fotoeléctrica es capital resultante de la irradiación solar en el presente.

Cualquiera con mínimos conocimientos de geología sabe que las reservas de combustibles fósiles son finitas, por lo que algún día la cantidad extraida anualmente llegará a un máximo y comenzará a declinar. Esto afectará fuertemente a la sociedad porque ésta no sólo ha basado su funcionamiento en el consumo de estos combustibles, sino que además ha basado su orden económico en el paradigma de crecimiento continuo. El gas y petroleo no convencionales, shale y tight, no evitan esta perspectiva sino simplemente la postergan, tal vez 20 o 30 años como mucho.

Una humanidad sensata usaría la abundancia presente de combustibles fósiles para implementar masivamente granjas eólicas y renovar la flota automotriz por unidades electricas cuyas baterias se cargarian durante la noche con la energia producida por los vientos nocturnos. Pero en vez de hacer eso siguen cavando más y más el pozo en que están, haciendose cada vez mas dependientes del consumo de combustibles fósiles mientras van consumiendo sus reservas.

De ninguna manera doy a este agotamiento de capital material una importancia remotamente similar a la del agotamiento del capital espiritual descripto en el artículo. Solamente digo que es posible que el Señor quiera darle a la humanidad el tiempo necesario para que su necedad en el plano temporal produzca el resultado desastroso inevitable, de manera tal que al menos algunos saquen una enseñanza para el plano espiritual.

El cambio climático es una presentación políticamente correcta de este problema, porque suena mejor decir a la familia "hay que comer menos porque engordar es malo para la salud" que "hay que comer menos porque nos vamos a quedar sin plata".

Anónimo dijo...

El capital de la cuenta nunca se va a terminar. Gracias a Dios y a los méritos de Nuestro Señor.

Jan Ellery dijo...

Anónimo 15;39... ¿y si acaso fuese que falso profeta y anticristo significa, en ambos casos, cuerpo moral, es decir, un colectivo... con cabezas, si... algunas, pocas o muchas, pero sin preponderante cabeza individual que asuma al odioso personaje en cuestion?
¿no vería entonces usted con claridad que el falso profeta está muy cómodamente asentado donde antes se asentaba el Mistico Cuerpo, al que remeda en diabolica inversion?
¿y no es verdad que, siguiendo el mismo modo de razonar, un anticristo colectivo tambien se materializa facilmente ante nuestros ojos?
Yo se... que la inmensa mayoría espera un capitoste que se ponga a la cabeza de ambos cuerpos, morales, sociales, colectivos, etc. Pero... ¿y si no?
Pasariamos de largo en este punto, a la espera de algo que nunca vendrá por no aceptar la posibilidad de que ocurra de otro modo diferente de aquel modo que nos tiene convencidos.
No se.
Creo que podemos aceptar que diversas exégesis van quedando desenfocadas sobre todo en cuestiones eclesiologicas que se asumian como incontrovertibles.
No seria nada extraño que ocurra algo similar respecto de asuntos esjatológicos, ya que estan relacionados estrechamente. Le resumo:
La abominacion actual en sitio donde los hombres deberian encontrar el pan de la Verdad y donde, en cambio, les dan serpientes... y la otra abominación, la socio-política o secular, donde en lugar del antiguo orden, se halla el monstruo democratico-marxista-hedonista y, sobre todo NARCISISTA de autocomplacencia, de un hombre que quiere aquello de, "sereis como dioses".
Digame usted, si ahora sigue sin ver al menos la silueta de las dos bestias.

Anónimo dijo...

5:32 ya apareció la religión de la magia. Explique un poco más eso de que el madero sostiene las aberraciones. Que yo sepa la iglesia enseña que el que se muere como se vive. Si hay conversiones a último momento es excepcional.

Jack Tollers dijo...

¡Muy bueno Alexei!

Isabel dijo...

Alexei... excelente.

Walter E. Kurtz dijo...

Anónimo 15:20,
Sí, pero creo que esto va mucho más allá del "transhumanismo" (que ya está bastante démodé). Justamente, éstos apuntan a los "prodigios" que señala Benigno en otro comentario. Y por ahora Kurzweil y Diamandis vienen pegándola con sus "profecías" seculares con bastante precisión. Puede que en 30 años (o quizá mucho antes si Kurzweil tiene razón) tengamos un mundo irreconocible: el "paraíso" del Anticristo.

Anónimo dijo...

Personalmente creo que son los finales del fin....y como la ley del embudo, el final se acelera a pasos agigantados. Quizas a este blog le faltaría alguien que aporte un análisis de la situación geopolítica. Entiendo que los signos profetizados abarcan todos los ambitos, religioso, politico, economico, ambiental, etc, etc.
Pienso que la situación internacional, economica y militar, esta que arde (con mucho menos que esto antes de la 2GM se agarraban la cabeza).
La guerra comercial ente EEUU y China no tiene solución si no es a traves de la aniquilación de uno de los dos.
La envergadura de los cambios geopoliticos que se estan dando no puede encontrar su equilibrio sin que la humanidad pague un alto precio.
Si a esto le agregamos las continuas provocaciones del Viejo Orden Mundial a Rusia creo sin duda que estamos ante el peligro de una Guerra Total entre Oriente y Occidente.




Anónimo dijo...

Alguien me puede recomendar un buen libro sobre el Concilio Vaticano II? Para interiorizarme un poco mejor sobre el despelote en el que estamos inmersos

Isabel dijo...

Eck, muy enrevesado lo suyo. Tergiversa a Castellani y al Evangelio: cuando vuelva el Hijo del hombre, habrá fe sobre la tierra?..... De qué triunfo habla??

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo. Y más que el castigo y la justicia, por la que Dios sea bendito!, de acerca nuestra liberación! Venga a nodotros tu Reino!

Jan Ellery dijo...

Vigano ha hablado nuevamente...
www.lifesitenews.com/news/breaking-vigano-releases-new-testimony-responding-to-popes-silence-on-mccar?utm_source=LifeSiteNews.com&utm_campaign=1d474348c5-EMAIL_2018_02_20_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_12387f0e3e-1d474348c5-404030485

Anónimo dijo...

Algun comentarista en tono irónico decía sobre el Anticristo si diremos "Es el " !!

Y yo creo que estaremos en este u otro blog escribiendo que para unos es y para otros no lo es... discutiendo sobre premisas, sobre doctrina, filosofando …..igual que ahora con el tema del Falso Profeta y el Papa Francisco.

Pero sin lograr reaccionar del todo.



Anónimo dijo...

Alexei- El católico sabe que llegará el fin de los tiempos pero no cuando, y eso es lo que lo hace tratar de estar siempre en Gracia de Dios, NO solamente cuando crea que está cerca el final.

Anónimo dijo...

Además de la segunda venida de Jesucristo está la "partida" de cada uno de este mundo, que puede ser antes de la Parusía, por eso estar siempre preparados pues nuestro tiempo de buenas obras y arrepentimientos es aquí y ahora, y no se sabe cuando será esa partida, ese es el sentido de la expresión estar con el pasaporte al dia, Slds-

Carlos Dufour dijo...

Si se abandona la idea clásica de omnipotencia divina no queda consuelo: ni Dios podría intervenir para ordenar el desorden eclesiástico.

Si se retiene la idea de omnipotencia y se la entiende cabalmente entonces se ponen en cuarentena los típicos nexos causales y ninguna predicción es sensata, por la siguiente razón: Ni la presencia de la causa segunda garantiza el efecto (es posible que la llama no queme, si Dios retira su concuerso) ni la presencia del efecto remite a la causa (es posible que haya quemazón sin llama). Un ser omnipotente equivale para nosotros a un gigantesco generador de azar.
Cómo puede alguien restringir la omnipotencia divina a un determinado modus operandi, p. ej. reforma eclesiástica sólo mediante una abolición histórico-cósmica?

Los Castellanianos piensan que en ese océano de incertidumbre pueden hacer pie si se atienen a las profecías, correctamente interpretadas.
Esta idea se ve muy comprometida por la influencia del judaísmo helenístico, que toma las profecías como oráculos griegos (Edipo), cuyo significado sólo se comprende una vez que las mismas se han realizado (por caminos acaso insospechados). Este subterfugio hace que las profecías jamás yerren, pero a costa de perder todo valor predictivo. Mientras el apologeta se restriega las manos, el creyente se acongoja.

Jan Ellery dijo...

Me gustaría que Carlos Dufour desarrolle un poco más su comentario de las 7:55. Puede ser interesante ver las conclusiones.

Walter E. Kurtz dijo...

Estimado Sr. Dufour,

El problema con lo que Ud. dice es que las SS.EE. están llenas de profecías (es más, una de las notas de Ellas son el ser profecía). En el mismo Evangelio, no hay página donde el evangelista nos explique que el Señor hacía tal o cual cosa para cumplir con tal o cual profecía.

Uno de los Padres, San Justino Mártir (a una generación de los Apóstoles), incluso abre la puerta en su "Diálogo con el Judío Trifón" a que las promesas (carnales) de Israel estén aún por cumplirse en su plenitud.

Otra cosa es que interpretemos las profecías bien o mal, o nos dejemos llevar por el entusiasmo, el miedo, la urgencia o la desazón. Pero también están para ello. La "Pasión de Perpetua y Felicidad" está llena de referencias escatológicas (del Apocalipsis y otros libros). Al menos para ellas, su martirio fue su apocalipsis.


Carlos Dufour dijo...

Estimado Sr. Kurz:

Sin duda el extenso "Diálogo con Trifón" presenta una elaboración importante del intrincado asunto de las profecías mesiánicas al comienzo de la patrística/apologética.
Temo empero no captar la idea de por qué la multitud de profecías hace el asunto problemático. Podría Ud. dar un ejemplo de profecía y de cómo eso presentaría un problema a lo conversado? O de cómo la numerosidad de profecías tendría ese efecto?

NB: Pienso que donde su texto en el primer párrafo dice "nos explique" debe decir "no nos explique".

NB 2 ad Ellery: El problema de la admiración argentina por Castellani es que parece ser una forma solapada de autoelogio, como se puede explicar más si se da la ocasión.

Anónimo dijo...

Wanderer,

Y cual es el propósito de expresar si es o no es el Falso Profeta?

Hace tiempo fui a una charla del Padre Sanahuja, un gran gran sacerdote que extrañamos mucho, que habló sobre la "resistencia" en ese momento era al Nuevo Orden Mundial, que el tanto sabía de todos esos temas y de tantos otros.


Y cual es la resistencia para esto ?

Que ideas tiene ?

Yo tengo varias, empezando por conocernos, por colegios fuera del sistema, por trabajos fuera del sistema... y varias mas.

Isabel dijo...

"Hoy día muchos prenuncian
No sé qué triunfo inaudito
Del Hombre ateo y ahito-
Todo el que esto les prometa
Sepan que es seudoprofeta
Y enviao del Maldito.
De la Ciencia los prodigios,
Del Arte y la Educación,
De la Gran Federación
Que unirá los pueblos todos,
Oirán himnos de beodos-
Tengan mucha precaución.
Ojo al Cristo que es de cobre,
Le conozco la receta.
Hoy día al falso profeta
Que el mundo loa y acata-
Para hacerlo hablar en plata
Les enseñaré una treta.
Al que venga con grandezas
Terrenales discursiando
Y los venga emborrachando
Con un silbo de serpiente,
Pregúntenlén solamente
Si volverá Cristo -y cuándo.
Les dirán que Cristo es Dios
Y el Credo y la Letanía-
Hay un punto todavía
Que a un hereje lo resuelve-
Pregunten si Cristo vuelve-
"¡Qué va a volver! ¡Volvería!"
('La Muerte de Martín Fierro", Canto XV, Padre Leonardo Castellani)

Anónimo dijo...

Cristo volverá y volverá como un ladrón, como está escrito: cuando menos se lo espere. Parecería que forma parte del plan divino -plan que, ciertamente, NO puede fracasar- sorprender a muchos cómodamente instalados en el mundo para sopapearlos y volverlos hacia Él. No hay otra forma.
La Iglesia muerta es una ilusión, porque la Iglesia no son los templos, las sotanas, los paramentos litúrgicos ni Roma, los cardenales y todo eso; ni siquiera las buenas costumbres, como acierta a describir San Agustín en "La Ciudad de Dios"; por cierto, no existía nada de todo esto en los tiempos apostólicos, pero la Iglesia ERA; la Iglesia es el Cuerpo Místico de Cristo y entonces, es eterna por definición. No morirá, aunque estará sepulta. Fenecerá lo exterior, su encarnadura, si Dios así lo permite, no Ella.
Y en cuanto a si falta algún signo para que se cumplan los tiempos, hay un interesante relato del Padre Steffano Gobbi: la Virgen Santísima le dijo que la "marca en la frente" y la "marca en la mano" de la Bestia, son los malos pensamientos y las malas obras, que se difundirán por todo el mundo. Por eso serán aptos para justificar la condenación eterna; por que de otra manera, si fueran meramente exteriores, no podrían hacernos ningún daño al alma, como el mismo Cristo afirma.
Así pues, creo que esta generación verá esos tiempos parusíacos que, con Castellani, me atrevería a decir que no son los del fin del mundo, sino del fin de los tiempos.
En criollo: este despelote ya no tiene arreglo aquí abajo. Para zanjarlo hace falta un milagrazo, visible, universal e instantáneo, y que nadie dude que viene de Dios, del Dios verdadero, Uno y Trino.
Así interpreto el artículo de Tollers.
Benigno

Anónimo dijo...

La interpretacion esta buena y hasta la comparto en algunos varios puntos.
Pero por favor no me robe el seudonimo.

Benigno (el viejo).

Saludos

Fémina dijo...

Síiiii, Benigno, exactamente!!! Estoy con ud. Ven Señor Jesús.

Anónimo dijo...

Si me pongo a cavilar
cuando vuelve Jesucristo
en la cuenta habremos de dar
que habrá siempre que estar listo.

Aunque no ha pasado todavía
hay que ponerse a rezar
esperando llegue el día
en que Cristo va reinar.

Pero antes debe pasar
antes de la Parusía
que alguien pise en el lagar
como nos dice Isaías.

y así, ¿sera nuestro sangrar
el que anuncie que es el día?
Mas vale póngase a rezar
si cree en las profecías. (Is.63-1/6)

Ovejero