lunes, 16 de junio de 2008

Breve apología del porque sí nomás


El Athonita me (y nos) regala una reflexión sobre el blog y el blogger, el hecho de "Wanderiar". Le agradezco los elogios. Sé de quién vienen y me parecen demasiado para mí.

Aclaro que las fotos las envía el mismo Athonita. Es él el único responsable, entonces, de que, através de ella, descubrán quién es este monje, que no habita, precisamente, en el Monte Athos.




Aunque un poco cursi, vaya en el día mundial del blogista, este homenaje a un blog que hace honor a su nombre... como torpemente intentaremos decir.


Not all those who wander are lost

Deep roots are not reached by frost


J.R.R.Tolkien


C'est le temps que tu as perdu pour ta rose
quit fait ta rose si importante.
A. de Saint-Exupéry



Dirá Newman que la Universidad, como hogar del saber, contiene su finalidad en sí misma -podríamos decir: es autoportante- y por eso no necesita ser servil a los intereses externos a ella. Con esto abría un intenso debate, pues aunque los conceptos en juego son tan añejos como el viejo Aristóteles, ya se había instalado en el mercantilismo occidental la idea de las universidades como mercados de compra y venta de datos, compra y venta de profesiones. Las universidades debían ser “útiles” a los intereses de la sociedad... A todos nos recuerda esto lo que los griegos decían de la Filosofía: no sirve para nada porque no es sierva de nadie; es señora. Para Newman el saber tiene un peso y dignidad tal que -aunque sea muy útil- no necesita cultivarse en función de nada ajeno a sí mismo. No es “funcionaria”. Finaliza en sí. Como un monje reza porque sí (aunque sus rezos muevan secretamente al mundo), el pensador estudia, lee, anota, reflexiona y comparte estas reflexiones porque sí, porque sí nomás.

Así como catedral viene de cátedra (y no al revés), cátedra viene de una gran familia de términos griegos, entre los cuales está la silla, la “sede” donde se asienta el saber, donde gravita y reposa el saber. Esto último -reposar- es crucial. Y si seguimos removiendo deep roots, descubrimos que “kathédra”(silla) proviene de “hédra”, que refiere a lo firme, al fundamento, al sostén último. El verbo “katéjo” nos aporta también algo crucial: se trata de conservar, poseer, retener. Y en lo que nos atañe, ‘retener’ hay que entenderlo no como un mezquino repliegue sobre sí, sino como un modo de impedir que el saber se derrame en esa frenética obsesión por mutar los fines en medios. Impedir el desangre instrumental.

La cultura actual es alérgica a los fines y fanática de los medios. Y si en el asfaltado bosque brota por descuido un “porque sí”, con urgencia hay que mutarlo en un metálico “para qué”. Hay que asignarle pronta utilidad si pretende sobrevivir. Es lo que Guardini planteaba ya en la posguerra, en su bella y aguda ética para nuestro tiempo: la necesidad de volver a vivir algunas cosas sin intenciones. El pensar, el saber, es de un modo eminente un caso posible, que clama por recobrar su dis-tensión intencional.
El “amo porque amo, amo por amar” de san Bernardo admite varios formatos: uno de ellos atañe al buen pensar: pienso porque pienso, pienso por pensar. Se trata de un trato de amistad con la Verdad, con la Sabiduría. Y en esto no hay parvedad de materia posible: amistad sin gratuidad no es amistad y casi su contrario.

Vayamos otra vez al subsuelo del lenguaje, donde no llega la helada: “sjolé” en griego -del que proviene el schola latino y la escuela nuestra- significa “ocio”. La negación del mismo, eso es el trabajo; ése, el negocio. (Dicen que Pieper de viejo, cuando lo invitaban a dar conferencias, al modo de un Juan Evangelista, se paraba, sentenciaba en favor del ocio intelectual, y se sentaba...). Y ocio se opone a trabajo no tanto como la acción se opone al reposo (aunque también), sino sobre todo como la gratuidad se opone a la utilidad. La dis-tensión es, tal vez, el término que mejor grafique la actitud interior del que se aboca al saber por el saber mismo.

El caminar (figura tan cara al itineraium mentis, como a la pedagogía) admite tres modos de hacerlo: el que camina hacia el error -errante-, el que camina resuelto hacia la meta -peregrino- y el que camina por caminar, el que pasea. Los peripatéticos griegos hacían esto: paseaban; y algunos milenios previos, eso hacía el primer Hombre con Dios en el paraíso: pasearse en amistad. Es el caminar primordial. He aquí una imagen bella y diáfana de la gratuidad del buen pensante.
Wanderer, que en inglés y alemán aluden indistintamente al peregrino y al paseante, ha preservado en otras lenguas vivas –el holandés por ejemplo- el término sólo para el caminar gratuito: ‘wandelen’ es verbo exclusivo para referir a eso que “hacen” los novios, que “hacen” los contemplativos, que “hacen” los pensadores. Un hacer que es deshacerse en gratuidad. “Cuando observo (en vez de contemplar) apago los colores del mundo" dice Handke.

Si el ejercicio de pensar la realidad -sin desdibujar sus utilidades colaterales-, preservara y protegiera su sustrato o cimiento gratuito, paradójicamente “produciría” mejores frutos que los que alcanza el ávido cazador de verdades. Con cierta dialéctica podemos decir que lo inútil deviene lo supra-útil cuando supera su momento “negativo” de utilidad. Condición para que “no se nos escape la liebre”... que huye del conquistador y se domestica (o nos domestica) ante el hospitalario. Ante aquel que sabe inclinarse cuidadosa y delicadamente, como quien huele una rosa... para disfrutar de su aroma y no para deglutirla como el carnero del Petit Prince. Como dice Sibelius: la rosa es sin por qué; florece porque florece. Y remata Leon Bloy: Dios creo de la nada... y para nada.
Sólo la gratuidad es antídoto del nihilismo. (un ladillo o marginalia: bueno es volver con cierta recurrencia circular al testamento intelectual de von Hildebrand).

Bien. Por eso la figura del Wanderer es tan cristalina, tan fresca, tan saludable: nos entusiasma y reencuentra con el paseo intelectual... tan –vaya paradoja...- tan prometedor. Sí: es que de algún modo sólo quien no-busca, encuentra (Thibón dixit). Sólo quien anda sin ir a ningún lado logra salir del bosque –siguiendo la figura del Wanderer de Tolkien-. Lost rima con frost, wander con wonder, profeta con poeta...
Quien se obsesiona por hallar la salida, probablemente dará vueltas en redondo sin hallarla jamás; quien anda, de rosa en rosa, de raíz en raíz, de contemplación en contemplación, verá the open sun go past. Pues tal vez sea cierto nomás –al decir de Marechal- que de los laberintos se salga por arriba... perdiendo el tiempo mirando las estrellas.

“Miren al cielo y pregúntense: el cordero ¿se ha comido la flor? Y verán cómo todo cambia... ¡Ninguna persona mayor comprenderá jamás que esto sea verdaderamente importante!” termina El Principito.
Tal vez por ello, ninguna persona mayor comprenda la mayoría de los post de este blog... a Dios gracias... y a Sir Wanderer.


El Athonita



11 comentarios:

ErmitañoUrbano dijo...

Que grande. Felicitaciones..en honor a la verdad que vale por si misma...vale ser contemplada por lo que es...

maria dijo...

Cada avance en los conocimientos científicos, delata que están parados sobre conocimientos básicos, con los cuales alguien anteriormente se topó, ¨wandelend¨por el mundo, sin buscar por qués ni para qués.
Felicitaciones!! Hermosa invitación a pasear,para los que vivimos sumergidos en la aplicabilidad de los conocimientos.

titolusiardo dijo...

Querido Athonita. Sus bellos conceptos me recuerdan el inolvidable "I wonder as I wander" del folklorista y cantautor Juan Jacobo Niles, quien dio origen al poco conocido movimiento filosófico de deambulantes y vagabundos en el que se inspirara la película Forrest Gump.
Erik Estrada, Osho, Sai Baba, Deepak Chopra y tantos otros enviados por Dios en estos últimos años nos traen el mismo mensaje de amor que usted nos da en este generoso texto.
Coincido con usted en que debemos dejarnos abrazar y sorprender por la energía incomparable de este maravilloso Universo que Dios nos obsequia.
Contemplemos con admiración nuestro ambiente más cercano y deslumbémonos con ápasionada energía.

un afectuoso abrazo

Marcos

Anónimo dijo...

Que le dirán los apóstoles de los últimos tiempos...!!!
Ezequiel

Wanderer dijo...

Titolusiardo:
Este es un blog católico, aunque algunos lo discutan. Por tanto, si quiere comentar, lo cual simpre será bienvenido, le pido que no llame "perverso" a un libro divinamente revelado y no se mofe de Santo Tomás de Aquino.

titolusiardo dijo...

Disculpe Wanderer. Me abstendré de decir cosas que puedan ofenderlo.
Simplemente creo que así como el catolicismo ha ido evolucionando, tanto que nuestros últimos Papas han pedido perdón por errores cometidos por nuestra Iglesia, también podríamos reconocer que no es compatible con el mensaje de Jesús promover la tortura o el asesinato de aquellos que no piensan como nosotros (herejes según el Dr. de Aquino) o el apedrear mujeres que han cometido adulterio (tal como estipulaba el Deuteronomio).
En ningún momento me he "mofado" de nadie, tal como Ud. dice.

El Último dijo...

En este mundo vanal hace falta difundir este tipo de cosas. Imperdible:

Parte 1: http://es.youtube.com/watch?v=vUNUAlVx1KY

Parte 2: http://es.youtube.com/watch?v=DrrTCrrAXTY

Parte 3: http://es.youtube.com/watch?v=xw46qsL1nhw

Parte 4: http://es.youtube.com/watch?v=lB7f_IwLBvw

Jack Tollers dijo...

Habría que agregar que los treinta años de vida oculta de Cristo ilustran las sabias palabras del Athonita.

Y para el que quiera saber más, remito al sermón de Newman sobre la "Grandeza y pequeñez en la vida del hombre" que traduje con empeño inútil y colgué de la inútil página que se hallará en

www.etvoila.co.cc

También recomiendo consultar al Abbá Iscurión, el único que empieza con la "I" latina en la colección de Apotegmas de los Padres del Desierto, porque se refiere a qué harán los cristianos de los últimos tiempos.


J.T.

Wanderer dijo...

Los santos Padres profetizaron acerca de la última generación. Decián: "¿Qué hemos hecho nosotros?". Y uno de ellos, el gran Isquirión, respondió: "Nosotros hicimos los mandatos de Dios". Le preguntaron: "¿Qué harán los que vendrán después de nosotros?". Y dijo: "Llegarán a hacer la mitad de nuestro trabajo". Preguntaron nuevamente: "¿Y qué serán de los que vengan después de ellos?". Les respondió: "Esas generaciones no harán ningún esfuerzo, y se alzará con ellos la tentación, y los justos que se encuentren en ese tiempo serán hallados más grandes que nosotros y nuestro Padres".

Mary Lennox dijo...

Wondering in the winter light the awaiking of the spring!!! que hermoso es salir a vagar!! que hermoso es salir a maravilarse del despertar de la primavera en el invierno!!
Mi hermano simepre me cito ese pasaje de los padres del desierto, la verdad que es consolador, para las pocas fuerzas y para las celulas enfermas de una sociedad enferma!
Felicitaciones Sir Wanderer se merece los cumplidos al menos por lograr una pagina que nos llame a vagar un rato!
saludos de parte de una Mary Wanderiana!

Anónimo dijo...

No es siempre extravío el andar errabundo.
La helada no alcanza al raigón más profundo
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