martes, 29 de septiembre de 2009

La cuestión del mal


La memorable discusión que tuvimos en este blog acerca de la afirmación Ya estamos salvados exigía, a mi entender, algunos otros desarrollos, entre los cuales está la cuestión del mal, no sea que se pensara que, porque ya estamos salvados, somos inmunes a las acechanzas del Malo y del mal.

La cuestión del mal, sin fe, no tiene solución. Es decir, que las explicaciones filosóficas, como aquella clásica que lo define como “la ausencia del bien”, no dice mucho o, más bien, dice nada. Y si no están de acuerdo, pregunten a la madre que sostiene en sus brazos a su hijo moribundo y doliente. O lean el diálogo de Iván y Aliosha en Los hermanos Karamazov. Pero no es este aspecto del mal que me interesa comentar aquí, sino la concepción que muchas veces tenemos los cristianos modernos sobre esta realidad.

En efecto, muchas veces se considera al mal solamente como un extravío moral en el que el hombre conservaría, aún en su culpabilidad, la total autonomía. No seamos ilusos. Con respecto al mal, nosotros no somos los primeros autores. Somos apenas unas pálidas comparsas, arrastrados – voluntariamente – en la falta de otro más grande que nosotros. Y, por eso mismo, nuestra salvación necesita la intervención de alguien más grande que aquel que nos ha vencido. Me llama la atención la obstinación, y la furia, de mucho lectores del blog en su empeño por conservar la autonomía y el poder en la obra de la salvación y, sospecho, también en obrar el mal.

La culpa del Malo nos arrastra. Él es un ser espiritual, como nuestra alma y como Dios mismo, pero la diferencia es que, por su naturaleza, está más cerca de Dios de lo que lo estamos nosotros por la nuestra. Por eso, frente a la afirmación paulina “Nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra el poder de las tinieblas”, debemos estar ciertos que el único modo de vencer esas fuerzas es con Dios mismo.

Nosotros hemos perdido nuestro estado de vida sobrenatural por la seducción de un mundo enemigo de Dios. No dejamos de pertenecer a nuestro Creador para pertenecer a nosotros mismos, sino para pertenecer a Satanás, al ángel de la luz que prefirió las tinieblas a la luz.

Por eso, creo que hay que revisar las convicciones que tenemos acerca del “poder” de nuestra libertad. La expresión “Yo hago el mal”, es más moderna de lo que parece o, al menos, le reconoce al hombre una mayor autonomía de la que realmente posee.

No significa esto negar nuestra responsabilidad personal en el obrar malo: somos tan culpables como Eva y Adán y somos, también, culpables en ellos. Es por eso que el único modo de escapar de las, para nosotros, invencibles fuerzas del Malo, es con el Nuevo Adán y con su nuevo árbol de salud. Solitos, no podemos, por más rosario, cilicio y novenas que hagamos. Nosotros jamás lo venceremos. Quien vence, siempre, es Él.

30 comentarios:

Anónimo dijo...


Alma de Cristo, santifícame
Cuerpo de Cristo, sálvame
Sangre de Cristo, embriágame
Agua del costado de Cristo, lávame
Pasión de Cristo, confórtame
¡Oh buen Jesús, óyeme!
Dentro de Tus llagas, escóndeme
No permitas que me separe de T i
Del maligno enemigo, defiéndeme
En la hora de mi muerte, llámame y mándame ir a Ti
para que con tus santos te alabe
por los siglos de los siglos


Qué bien refleja esta oración el post de Don Wanderer!

Richard

Pablo dijo...

Creo que lo comenté en el debate precedente. Me da la impresión que está en el reverso del voluntarismo el no aceptar la causalidad deficiente en el pecado personal.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Caramba, con el julepe los antropotrópicos y barrocos no van a salir hoy...

Y eso que aquí había acusaciones de facilismo y buenismo, me parece que Tony de Mello o el cardenal Martini no están en esta onda.

Por cierto, no sé por qué, pero los pasajes evangélicos que a uno le hacen ruido de joven o "no terminan de convencerte", son los que de mayor más fecundos y ricos resultan. La estupenda glosa que hace aquí Wanderer a Juan, 8, 34-36 no termina de agotar los fulgores deslumbrantes de esa doctrina:

"Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es un esclavo.
35 Y el esclavo no se queda en casa para siempre; mientras el hijo se queda para siempre.
36 Si, pues, el Hijo os da la libertad, seréis realmente libres"

No dice que el Hijo da meramente la gracia, antropotrópicos-barrocos-semipelagianos.

Da la LIBERTAD.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Por cierto, el hijo se queda en la casa del Padre para siempre, porque YA ESTA SALVADO, estimado Wanderer.

Toto corde

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer, qué me dice de la gente que llega al satanismo por odio a una ortodoxia puramente voluntarista? El clásico neopaganismo inglés, que el propio C. S. Lewis rescata en su "leon", que libera pasiones y repreciones con el auxilio de numerosos demonios paganos (silfas, gnomos, sátiros y faunos) surje de una sociedad en que el ateismo voluntarista protestante ha hecho repugnante el bien. Quizá lo que J.R.R. Tolkien intentó expresar en una borrosa anotación al pie, sobre qué hubiera ocurrido en el caso de que Gandalf se hubiera colocado el anillo único "hubiera hecho aborrecible el bien".

Esa tendencia a reducir lo bueno a sus consecuencias, y olvidar la causa primera que hace a las consecuencias buenas, es lo que ha logrado que tengamos celebrantes de misas negras.

El dios barroco está rodeado de repugnantes y obscenos angelitos rollizos. Nuestro Señor es representado como un efebo que semidesnudo descanza en la Cruz, y la Santísima Virgen parece una sensual modelo de estudio. Esa es la devoción que conduce al creyente de Fe por el camino del desprecio a Dios. Primero quitándo su Divinidad y su sobria humanidad, luego llevando a la idolatría de lo espiritual por sí mismo, para finalmente degenerar en el luciferianismo.

Lo digo con pena, ya que siempre fui muy afín al movimiento cultural romanticista, que en mi humilde opinión, superó ampliamente a sus antecesores. Pero tuvo también ese amargo desprecio por Dios y su Santa Iglesia, generado por el ya mencionado distanciamiento de la Causa Primera.

Esa, Wanderer, creo que es la táctica del maligno para arrastrar las almas más queridas por Dios. A travez de este manto mugroso de humanismo voluntarista-sentimentalista, oscurecer la verdadera Gloria y Majestad Divinas, llevando al desesperado creyente al orgullo y la soberbia humanos. De allí a capturarlo, hay un solo paso, sobre todo si hablamos de gente con intuición espiritual.

Por ese motivo creo que tu crítica al elefante barroco es tan oportuna. Tanto la vieja manualistica como la actual "dulzura" bergogliana están arrastrando a multitudes a la demonolatría. Es urgente que la Iglesia recupere el verdadero Divino Rostro, el que se grabó en el paño de la Verónica y el que en la Gloriosa Resurrección quedó impreso inmaterialmente en la Sabana Santa, ante el que los propios Ángeles se cubren el rostro y nos espera con un Amor y Felicidad indescriptibles en lengua alguna!!!

ICX NIKA

Christus Vinces, Christus Regnat, Christus Imperat!

Crux Australis

Coronel Kurtz dijo...

Muy buena entrada (en realidad, toda la serie me ha parecido interesantísima).

Sólo tengo una matización. Si bien suena a fórmula de manual, decir que el mal es la carencia de bien y que no tiene entidad propia, explica bastante más de lo que se podría pensar por lo que aquí se dice. Obviamente que a una madre con su hijo muerto en brazos no le dice nada... lo mismo que el resto de esta entrada, supongo. Entiendo que es criticable esa tendencia a querer hacernos los superados (como si fuésemos inmunes al mal, el Malo y sus efectos) por habernos estudiado definiciones de este calibre ("¿cómo? ¿no entendés?"), como quien lee por primera vez las cinco vías del Aquinate en un apunte y se cree capacitado para ir por el mundo convirtiendo ateos. Pero no deja de ser cierto y nos aproxima, por vía natural (gratia supponit naturam), a la razón de nuestra Esperanza.

En cualquier caso, y volviendo al tema de la entrada, la clave está en esas palabras del Señor que deberíamos repetir como jaculatoria: "sine Me nihil potestis facere".

Anónimo dijo...

Dirían ustedes que me zarpo de barroco si pregunto qué pito toca aquí el libre albedrío (ya sea para salvarse como para la cuestión del mal)?

The Barroc.

Anónimo dijo...

Muy buena la vuelta de tuerca, aunque cimbren de nuevo todos los estantes... La obra de Dios en nosotros es muy distinta de aquella que imaginamos. No se puede querer hacer el mal, del mismo modo que no se puede "querer" la propia salvación o no se puede "querer" resucitar de entre los muertos. Como todo en la vida humana, la voluntad también necesita de la redención y aún cuando juegue su parte en la cooperación con la gracia, esta es generalmente tan mínima como un grito de auxilio.

Oh Cristo, mi Salvador. Sálvame lo quiera o no.

Pablo dijo...

Cruz Australis:

Una hipótesis, que podría pensarse como un paso previo a lo que Ud. describe: ante el fracaso del voluntarismo activista, es posible que algunos busquen refugio compensatorio en otra forma de naturalismo: un quietismo junguiano –al parecer lo difunde un monje, que vende muchos libros-, que hace del pecado un paso necesario en el camino hacia la plena realización personal.

Cordiales saludos.

Anónimo dijo...

No se puede querer hacer el mal, del mismo modo que no se puede "querer" la propia salvación o no se puede "querer" resucitar de entre los muertos.
Comenzó la avalancha de herejías...que se le va a hacer...

Tito

Coronel Kurtz dijo...

A propósito, ayer fue San Miguel Arcángel. La festividad del Príncipe Celestial era una de las más importantes de la Iglesia primitiva y medieval, tiempo de cierres trimestrales y balances, de festejo y oración.

Pero, entre fines del siglo XVII y mediados del XVIII, la solemnidad dejó de ser de precepto -- primero en algunas diócesis y más tarde para toda la Iglesia universal.

El golpe de gracia lo dio el olvido de la oración de León XIII con la última reforma litúrgica. Simultáneamente, pareciera que "Satanás y los otros espíritus malignos" andan más "dispersos por el mundo" que nunca antes.

Frente a voluntarismos varios, no sobra cuestionarse ¿quién como Dios?

Di Palma, Marcos dijo...

The Barroc.

Negar el libre albedrío, es herejía.

Negar la gracia, también.

Un cacho de cada cosa, es ortodoxia.

Trate de logar esa mezclita y listo.

Anónimo dijo...

Estimado Pablo, justamente a licores como C. J. Jung y otros tantos "masajeadores" gnósticos me refiero. Ellos pretenden aliviar el padecimiento del alma desconsolada por el barroquismo, que lleva finalmente al romanticismo suicida, por la via de sensualidades intelectuales.

El pensamiento psicoanalítico es una de las tantas formas que adquirió el luciferianismo contemporaneo. Bajo la máscara del ateísmo, termina aproximando "pedagógicamente" al culto demoníaco, martillando una y otra vez sobre la Divina Autoridad (la "represión" en todas sus formas).

Quietismo y activismo son los dos extremos de una misma herida. Como hijos de Dios, en el fondo de nuestra naturaleza está el deseo de imitarlo y semejarlo, el problema se encuentra en el "sereis como dioses" ó "ser por Dios, con Dios, en Dios". Por un lado la idolatría, por el otro la redención. Sobre este último punto, el "Libro de la Sabiduría" habla abundantemente (hablo del A.T., a la luz del N.T.).

Bien dijo Wanderer que el maligno es un ser espiritual, y ciertamente a medida que ascendemos en la escala de la Fe, la tentación es más sutil. La vanidad angélica fue origen de todo el pecado, aún en sus formas más burdas, por lo que una falta espiritual tiene peso tanto mayor en cuanto a la Divina Justicia.

Visto así, solo nos resta confiar en que La Caridad, la única Virtud Teologal que sobrevivirá al final de todos los finales y al verdadero inicio (como diría C.S. Lewis). De ella debería nacer como flores y frutos las demás Beatitudes. Ella es nuestra Séptima Vela del Altar, Ella es nuestra luminaria en medio de este valle de lágrimas a los Cielos!!!

Y más bello aún, es en el seno de una Mujer, hija benedictísima de nuestra pobre raza... donde ha anidado y resplandece: el Seno Virginal de Nuestra Señora. Por tal motivo, creo que ni siquiera merecen apologética tipos como el "monje" que mencionas. Mucha labor tenemos por delante santificandonos y santificando, derrotando las tinieblas con la luz, que nos es dada para ser exhibida ante toda la Creación. Esa, creo que es la mejor respuesta.

Crux Australis

Mary Lennox dijo...

Hola Muchachos:
Supongo que no me extrañaron para nada. Pero bueno estas cuestiones me hacen hablar sobre todo cuando desde la cruz del sur me tocan a Jack.
Justamente ésta es la cuestión que no me gustó en la película de la Crónicas de Narnia, mientras que en libro Lewis deja bien claro que Quien va a salvar Narnia es Aslan y no los niños, que son si se quiere administradores de esa salvación, en la pelicula es al reves son los niños los que son encargados de salvar a Narnia. Este pequeño detalle parece burdo pero hace al mensaje que Lewis quería transmitir, sobre la verdadera infancia. Es Dios el que elige, Es Cristo el que salva. Nosotros somos pobre administradores y a veces solo receptores. Hoy en el día de Santa Teresita deberíamos pensar más en ese mensaje y hacernos como niños.
En fin vuelvo a mi silencio. Que sigan los hombres charlando
Mary

Anónimo dijo...

Del libro "Pensamientos del Padre Pío" (puede bajarse de http://relibros.org/index.php?option=com_docman&task=cat_view&gid=59&Itemid=1&limitstart=5)

Este es el pensamiento del Santo para el día de hoy (1 de Octubre), y creo que viene a cuento de lo que se ha estado discutiendo en el Blog.

Saludos,
Neofito

1. Recorred con sencillez el camino del Señor y no atormentéis vuestro espíritu. Odiad, sí, vuestros defectos pero con un odio tranquilo y no perturbador e inquieto. Es necesario tener paciencia con ellos y sacar ventaja de los mismos por un santo abajamiento. Cuando falta esta paciencia, mis buenas hijas, vuestras imperfecciones, en vez de disminuir, crecen cada vez más, porque no hay nada que nutra tanto nuestros defectos como la inquietud y la preocupación por quererlos alejar.

Jero dijo...

Natalio ya respondió hace tiempo a un post del mismo tenor que este...

http://hombrecitogris.blogspot.com/2008/07/wanderer-el-atnito-y-el-mal.html

Abrazo.

Jero

Anónimo dijo...

Marcos Di Palma.

Lo que usted manifiesta se opone a lo que defienden Ludovicus y Wanderer.

Para ellos el libre albedrío no juega ningún papel pues en éste aparece la voluntad a la que llaman voluntarismo.

Entonces?

Usted diría que Wanderer y Ludovicus han caído en un error por exceso de gracia y tapadera de voluntad (libre albedrío u obras)?

The Barroc.

Wanderer dijo...

Estimado The Barroc: Me llama la atención la hermenéutica que Ud. aplica a mis post y a los de Ludovicus. ¿De dónde saca eso de que, para nosotros, el libre albedrío no significa nada? ¿Es un problema de nuestra capacidad de expresión o un problema de su capacidad de comprensión?

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Parece que para De Barroc afirmar la existencia de la luz implica, arrancarse los ojos. Un origenismo enragé.

Juancho dijo...

Mary:

No se crea que no la extrañamos.

Yo cada tanto escucho un coro tímido que dice:

La queremos Mary, la queremos...
La queremos Mary, la queremos...

Juancho.

Di Palma, Marcos dijo...

The Barroc.

No me meto con Ludovicus ni con Wanderer. Prefiero ser tajante en lo siguiente por ser así más provechoso:

Negar que la voluntad cumple su rol en la economía de la salvación, es un error (no tengo la menor idea si es a esto lo que los señores antes mencionados lo llaman voluntarismo como usted dice, o no).

Negar las obras, también es un error.

Negar la gracia, también lo es.

Reitero mi consejo: logre una mezclita con todo esto sin entrar en el absurdo de afirmar cuáles de estas cosas importan más o menos para salvarse. No tiene sentido esa torpe "compentencia" ya que si no se hace todo el alma no se salva.

En un automóvil importa más el motor o la gasolina?

No lo sé, pero seguro que sin ambos no llegará a Luján para vivitar a Nuestra Madre del Cielo, salvo que vaya a pie.

Anónimo dijo...

Felizmente, pequeña filósofa, solo el redactor de la Sagradas Escrituras es el único autor irrefutable y perfecto. El resto tiene sus pecados, que asumirlos no implica quitarles brillo.

El viejo Jack me ayudó mucho en cierta etapa de mi vida espiritual, en la que mi devoción había degenerado en una mera construcción intelectual-voluntarista. Pero me pregunto: era necesario que más tarde "Aslán" transformara en cerditos a los alumnos de una profesora? ó que metieramos en el ruedo a todas las "deidades" paganas? Por muchas de ellas se vertió sangre cristiana, y solo puedo encontrarle sentido en el nacionalismo cultural británico (que alejó al viejo Jack de ser Católico, tristemente).

Por más que yo amo nuestro país, jamás pondría al gauchito gil ó la difunta corrrea asistiendo a "inti" el guanaco luminoso que viene a rescatar a paturucito e isidorito cañones. Tampoco mezclaría al pombero con las luces malas, armando una intriga para derrotar a los jóvenes aborígenes que están siendo auxiliados por la pacha-mama, que más tarde sugeriría que es la Virgen María. Hay cosas que simplemente no van juntas.

Intentemos no ser partidistas en materia de ortodoxia, que esto no es un partido de futbol. Jack fue un artista y un hombre de gran corazón, de quien tengo toda su obra, que vengo releyendo hace años. Pero tengo mis diferencias con él, al igual que con mi "abuelo", el viejo John Ronald Reuel y el bibliotecario de adrogué (el mejor compositor de tangos que conoció este suelo). Son escritores, no necesariamente Santos.

(Y sí, tiene relación todo esto con el post de Wanderer y mi anterior comentario, sobre todo si pensamos un poco en las implicancias espirituales de la reforma protestante en inglaterra. Por algo el país pasó a ser "la santa sede" de la masonería. Los dioses paganos volvieron a occidente, de la mano de la ascética voluntarista y el cristianismo "seco" de los jesuitas. Intentando enfrentar el humanismo protestante, terminaron construyendo un abominable humanismo católico. Luego, ya no es posible distinguir la Verdadera Fe del antiguo paganismo...)

Por lo demás, es agradable encontrar viejos conocidos por estos pagos. Saludos a la "March family".

Crux Australis
"arriba, al sur"

Selín dijo...

Hola, por eso de las búsquedas que uno hace en la red di con tu blog. Me ha gustado leer un par de posts tuyos. Interesantes, profundos y hasta documentados.

Me gustó la forma en que te refieres al tema de la Dirección Espiritual. Probablemente no esté de acuerdo en tu planteamiento sobre lo innecesario que, a tu juicio, sea el Director. Pero sí que es una tentación para los padres recién ordenados el desear andar por ahí brindando orientación a jóvenes espíritus. Como sea... mejor que busquen a sacerdotes en vez de un "diz que gurú" que los termine de desorientar aún más.

Ok, te dejo un saludo desde El Salvador.

Selín

Mary Lennox dijo...

Juancho:
Gracias, aunque no sé por qué me suena que el cantito no es tan tímido y suena como la queremos matar y no podemos, por cosas que me han llegado.
Pero agradezco su tímida intercecoión.
Crux Australis:
De vuelta a nuestro debate:
1)No considero que Jack Locutus causa finita. Mi querido autor tiene sus errores. Pero usar imágenes por duro que le sea a usted no es uno de ellos. El problema con esas imágenes para usted, es que usted no puede ver a travez de aquellas a las semillas del logos, al testamento griego como lo llamaba San Clemente, por no citar mas recientemente a Simone Weil.
2)Si de sangre cristiana derramada hablamos, también se ha derramado sangre cristiana por defender el Antiguo Testamento (De parte de mis ancestros y vaya que Sangre se derramó sobre sus cabezas, ¡la más preciada!) ¿y por eso lo vamos a tirar a la basura?
3)¿A caso no podemos ver en los mitos el preanuncio? ¿Por qué no podemos ver en Prometeo una imagen de Cristo, o en Ifigenia la imagen del sacrifico voluntario del Cordero Inocente?.La clave para hacer esto es la Luz de Cristo que le trae nueva fuerza a todas las cosas viejas y como dice "Hace nuevas todas las cosas" En esto entra también el tema del mal. Es Él el único que es capaz de tomar el barro de nuestras manos y transformarlo con su gracia. En esto no hay que olvidar Cristo es el Centro y como decia Lewis la clave interpretava, la llave maestra de toda la creación. La literatura Clásica no está alejada de ello.
3)Tiene problemas con transformar a los alumnos en cerditos: En el Antiguo Testamento Saul también es transformado en una bestia. Dios a veces deja que en nuestra libertad nos transformemos en bestias dejando de lado nuestra humanidad, en el caso de Saul solo lo expresa hacia afuera, como pasa con la Bestia en el cuento.

Pero bueno supongo que esto es algo de nunca acabar, sólo le recuerdo lo que dijo Gilson acerca de Justino y de Taciano. Tenga cuidado no sea cosa que despues de tanto cortar mitos termine cortando tambien trigo y no cizaña.
Saludos desde la Isla del León hacia el Sur
Mary

Anónimo dijo...

Marcos Di Palma:

No se puede sostener un "YA estamos salvados" y a la vez admitir a la voluntad como parte integrante de lo que usted llamó "la economía de la salvación".

Efectivamente, lo que usted llama voluntad es lo que Wanderer y Ludovicus llaman voluntarismo, en el tono de reproche y crítica que comunmente se hace a todo "ismo".

The Barroc.

Anónimo dijo...

Estimada Mrs. March, le advierto que los hijos de Abraham, y aún los de Israel, hoy en día son la mayor parte del género humano. Usted tiene la tradición veterotestamentaria más próxima que yo, pero puedo asegurarle que por ese lado somos consanguíneos casi todos los pueblos Europeos. Quizá con la particular excepción de los Islandeses ó alguna aislada población montañesa.

Dios cumplió con fidelidad su promesa, y Abraham tuvo hijos cristianísimos como (Santa) Isabel La Católica ó Santa Teresa de Jesús, por mencionar algunos. La lista sigue si sumamos las numerosas familias que aseguran tener ascendencia davídica, ó casos como el de los escoceses de las Islas "Hébridas".

Y sí, le puedo asegurar que tampoco los judíos fueron tratados con mucho afecto por los paganos. Siempre que el demonio (llamese pagano, gnóstico, protestante o humanista) se encontró con los Hijos de Dios, hubo mártires. Para eso, le aconsejo la lectura del "Flos Sancturoum" (antigua lectura de los jóvenes salesianos) y el bellísimo "Fructus Sanctuorum". Si tiene tiempo, también podrían ser los relatos de mártires primitivos ingleses, que fueron abundantísimos!

Con esto, solo intento dejar en claro que ese solo aspecto de la obra de Jack me parece inaceptable. Al igual que su amigo JRR, quizá fruto de la persecución de su tiempo, temían ser explícitos en sus convicciones Católicas. Intentaban un ecumenismo con elementos paganos, gnósticos y protestantes, que terminó como el intento de San Pablo con los griegos.

Rescato de ambos la belleza y la nobleza de sus corazones, pero creo que hay todo un camino para superarlos, que pasa por redescubrir lo fantástico de la propia Fe que profesamos. No la vulgar máxima del Opus "que las cosas sean como son es el milagro de Dios", sino encontrar a Dios que hace nuevas las cosas en sí. Él es el único que resuelve el anhelo del artista por crear algo nuevo, y la exigencia del filósofo de que sea verdadero.

Lamento si sueno duro, pero creo que se puede ir un poco más lejos que C.S. en el último libro de las Crónicas. Es en este ínfimo planeta, apenas si un grano de polvo en el universo, que no es el centro ni la mitad simétrica de nada... donde se decide el destino del Universo. Sí, nuestra miserable y pequeña realidad, condiciona y otorga sentido a la inmensidad inabarcable. Como el establo de Narnia, pero aún más bello, porque no hay necesidad de entrar y salir del mundo simbólico. Tenemos a Cristo siempre con Nosotros, y accesible en el Santo Silencio de la Santa Eucaristía!

Crux Australis
"arriba, al sur"

Garmendia dijo...

Crux Australis escribe que advierte
“que los hijos de Abraham, y aún los de Israel, hoy en día son la mayor parte del género humano. Usted (Mary Lennox) tiene la tradición veterotestamentaria más próxima que yo, pero puedo asegurarle que por ese lado somos consanguíneos casi todos los pueblos Europeos. Quizá con la particular excepción de los Islandeses ó alguna aislada población montañesa.
Dios cumplió con fidelidad su promesa, y Abraham tuvo hijos cristianísimos como (Santa) Isabel La Católica ó Santa Teresa de Jesús, por mencionar algunos. La lista sigue si sumamos las numerosas familias que aseguran tener ascendencia davídica”
Gracias CA por la “advertencia”, ¡ahora se entiende el porqué de tanto barroquismo!

Mary Lennox dijo...

Amigo:
Esto es de nunca acabar. No, no ha sido duro, pero no ha roído el hueso con sus argumentos. Le tiene demasiada alergia a algo que no se le debe tener tanta y no entendió mi critica, que no iba al contenido sino a su razonamiento:
Los mitos paganos son malos porque se ha derramado sangre cristiana por ellos. Si seguimos esa linea de razonamiento el A.T también los es porque por el también se ha derramado sangre cristiana (Estan mal sus premisas). Eso queria decir no estaba criticando el A.T.
Por último ni Jack ni Tolkien tenían que esconder su cristianismo, muchos de sus escritos son netamente cristianos y su vida misma lo era. No se equivoque ellos vivian en Inglaterra pero no en la Inglaterra de Enrrique VIII. Preferir los mitos no es esconder la verdad sino que es hacer comunicación indirecta (Brillante el concepto este del Danés) tan valida como la directa que usted tanto defiende.
En fin saludos
Mary
P.S.: Lennox no March, confunde dos novelas distintas que aunque de chicas tienen sus grandes diferencias empezando por las autoras y los temas que tratan.
Mary

Anónimo dijo...

Sí, Garmendia, hay que redactar para Mirtha Legrand, que no mantiene la atención más de un instante y no banca una reflección más o menos elaborada. Sos un cajetilla incurable!

Ahora parece que el barroquismo es la excusa para que los superficiales y los huecos descalifiquen a quienes van un poquito más lejos.

Felizmente la pequeña Mary no afloja tan fácil. Le auguro futuro, conociendo al gremio, porque habitualmente me ganan en extensión!

CA
(así no se satura el vasquito)

PD: Mary, no es alergia, sino precaución. Verá que contemporaneos como Mme. Blavatsky, Aleister Crowley y M. Gregor Matthers también jugaban con los mitos del pasado y su reinterpretación ó su "semilla de verdad". El que mejor terminó entre ellos, creo que lo sepultaron con algo así como una ceremonia neopagana egipcia en méxico. Como verá, tengo mis motivos.

Anónimo dijo...

El blog de nuestro infatigable Wanderer ha puesto una vez más sobre el tapete el centro de la cuestión cristiana. Tanto la afirmación estamos salvados como la cuestión del mal, sin fe, no tiene solución nos trasladan vertiginosamente a la concepción de misterio.
Asombra y espanta ver con cuanto abstractismo se barajan las principales verdades de nuestra fe. Es que es mucho más fácil para el voluntarismo intelectualoide escapar a la contemplación mediante encerradas formas pseudo escolásticas, que plantarse ante el Absoluto y simplemente mirar, así, como niños hambrientos.
Siempre me ha parecido kukusamente burdo el tratamiento familiarezco con el mal. Decir que el mal tiene razón de causa deficiente, o el mal es ausencia de bien, es escapar cobardemente del rostro de lo inefable. Y no se crean que me refiero al trasiego académico: lo he escuchado de bocas de curitas de sotana en ambones rurales. Es una falta de respeto, es una incapacidad, culpable muchas veces, por venir de quienes deberían mirar de cara al Absoluto.
Hay dos ejemplos, a mi entender, esclarecedores del problema del mal. El primero proviene de la Revelación, y es el del maldito Job. El segundo viene de la literatura “protestantizadora”: el poseso Juba, del Calixta de Newman.
El primero nos muestra a las claras que en el orden material las potencias infernales ejercen un influjo tremendo, insalvable, en muchísimas oportunidades. La úlcera de Job es una prueba del espíritu, pero delegada al rex tenebrearum. El segundo nos figura el centro de maldad que anida en todo hombre dado a su propia voluntad. La verdadera posesión diabólica se define por el afán de poseerse todo entero, adueñarse de sí en el olvido del Otro.
Humanidad malificada por la caida, hecha trizas por la negación de la Providencia: es el estado nuestro, queridos camaradas. Sino, ¿para qué diablos se encarnó el Maestro bueno?

“Solo en Dios descansa mi alma, porque de Él viene mi salvación.
Solo Él es mi roca y mi salvación, mi alcázar, no vacilaré”.

Innombrabilis Quidam