jueves, 24 de junio de 2010

A tientas


El comentario de Lucho me hizo acordar de un texto de Castellani que leí hace tiempo en la Catena argentea de Jack Tollers y que, en un par de ocasiones, ha sido particularmente -y paradojalmente-, iluminador para mí.

Me he levantado del escritorio para ir a la cocina para hacerme la cenacha. Quise ir a oscuras, por no gastar electricidad (plan quinquenal), y me perdí. Andaba a tientas, con la mano extendida delante: así dice San Pablo que es la fe. ¡Qué tanta luz, qué tantos faros, qué tantas antorchas que han inventado los Bernárdez! Bernárdez cree que la fe es un faro. Me perdí, me metí en un cuarto vacío creyéndolo la cocina; y después estaba en la cocina y me parecía el comedor. Pero yo sabía que andando con la mano delante, primero no me degollaría con el alambre de la ropa a secar, y segundo, algún día encontraría la llave de la electricidad, o la caja de fósforos, tan siquiera. Así dicen los teólogos que es la Fe. En cuanto a la llave de la luz, a esa la llaman la Muerte; o mejor dicho la “Visión Beatífica”, acerca de la cual hacen muchos metafisiqueos bastante ininteligibles, como podría hacerlos acerca del sol un topo en su topera, y acerca de la vida de las mariposas una isoca. Pero Bernárdez ya conoce la visión beatífica. Pero la isoca será mariposa; y nosotros, sabemos que la llave de la luz existe. Claro que antes de encontrarla en la cocina, metí dos veces la mano en la olla de la leche, y una vez el pie en el tarro de la basura, helás. Así también, me tiene que pasar en este mundo, antes de encontrar la Visión Beatífica -si es que ya no me ha pasado. Meteré la pata en alguna basura, paciencia.

8 comentarios:

Coronel Kurtz dijo...

De veritate, q. 14 a. 9 ad 2:
Ad secundum dicendum, quod quamvis lumen divinitus infusum sit efficacius quam lumen naturale, non tamen in statu isto participatur a nobis perfecte, sed imperfecte. Et ideo, ex imperfecta participatione eius, contingit quod non ducimur per illud lumen infusum in visionem eorum propter quorum cognitionem datur; sed hoc erit in patria, quando perfecte illud lumen participabimus ubi in lumine Dei videbimus lumen.

Jose dijo...

Que es más o menos lo que dice Castellani en versión parábola tanguera (con perdón de Castellani).

Anónimo dijo...

Bueno, la cuestión estimado Wanderer, es qué hacemos mientras haya noche. Cuántas veces debemos tolerar otros compañeros nocturnos desagradables, que están encantados con lo que encuentran en la basura, o en tirarse leche hirviendo... porque no ven las manchas ni las quemaduras.

Imagine su misma situación en un subte o el microcentro, de golpe oscurecido en plena hora pico, y entendrá a lo que me refiero. Los hermitaños simplifican mucho las cosas, mientras que los simples seglares debemos afrontar verdaderas tempestades, con la confianza ciega de que algún día nos será concedido el amanecer.

No se si usted es uno, o como dijo en un post, quizá muchos. Pero veo que en sus últimos posts la persona hipostática wanderiana que redacta es muy solitaria.

En todo caso, es dificil llegar a ser un Santo como St. Thomas Moore, y mucho más encontrar el interruptor cuando son los propios los que se han oscurecido. Dios nos libre de esa oscuridad!

Crux Australis

Lucho Paredes dijo...

Wanderer yo creo que como dice un comentarista del post anterior ha habido en materia escatológica muchos excesos que han causado desatres no sólo en la vida de fe, sino también en un modo de entender al mundo y a la sociedad.

Me pareció muy buena la cita que usted comparte.

Ahora bien frente a este caminar a tientas a que nos somete este estado viador y teniendo en frente (más cerca o más distante) a nuestra última posiblidad de ser: o sea, la muerte, se me generan estos interrogantes referidos a la vida futura.

1) La vida futura es una total ruptura con el presente. O sea una relidad completamente distinta... si así fuera, nuestro peregrinar en la tierra y la historia sería realmente un chiste de muy mal gusto de parte de Dios, y realmente le estrecharía (si fuese posible) con una sonrisa la mano Sartre.

2) La vida futura es una continuación o prolongación de lo que hoy vivimos... si así fuera hay muchos que no quisieran llegar a esa instancia porque de alguna manera buscan que esta existencia sufriente, marcada por la injusticia y por la victoria del mal alguna vez termine (aquí tendríamos que aprender mucho de Lévinas sobre si en verdad lo que realmente existe es el mal y sólo algunos destellos del bien).

Anónimo dijo...

Perdoneme Señor Lucho Paredes por mi osadia, pero por favor diga que piensa Ud. referente al futuro?
He leido casi todos sus comentarios y sus pensamientos me llenan el espiritu.
Desde ya muchas gracias...

Lucho Paredes dijo...

Estimado comentarista de las 18:29 agradezco mucho lo que dice y confieso que planteo puso un marcha mucho movimiento interior.

No me animo a decirle que le voy a responder porque sería un tanto temerario si tenemos en cuenta la materia en cuetión. Simplemente voy a compartir lo que he estado masticando de algún modo.

1) Hablar del futuro o pasado es ponernos de cara a situaciones de un gran contenido de subjetividad. Porque del pasado uno recuerda, rescata, expone o silencia, etc lo que de alguna manera ha impactado positiva o negativamente en uno mismo (Psique y Eros podría desburrarnos en torno a la noción de "olvido selectivo") o lo que tiene una carga de significación y aunque sea del pasado, sigue vivo y operante en nuestro presente.

2) Del futuro pienso algo similar. Lo que c/u teme o espera del futuro es en realidad un catálogo de nuestras seguridades, inseguridades, miedos y demás. Esta vivencia puede adquirir una estructura religiosa o no. Pero es cierto que uno escucha a personas "religiosas" hablar del futuro con una seguridad sobre lo que va pasar que dan la impresión de que tienen la misma visión de Dios, aunque en realidad no deja de ser un vivencia un tanto infantil y de necesidad de "seguridades" paternas.
Por eso el pensar en el futuro es un buen test de nuestros anhelos, de lo que afrontamos y de las cosas que esquivamos.

3) Frente a este interrogante el cristianismo tiene mucho todavía que enseñar, porque alguna manera la sana escatología cristiana una verdadera salvación del tiempo. De alguna manera mi presente construye escatológicamente al futuro. Esta es una 3° posibilidad que en el comentario anterior silencie intencionalmente para abrir el juego. Creo que una de las características más sanas del cristianismo es esta: siempre un Dios que viene, que está adelante y que está en movimiento siempre buscando "traccionando" a la historia hacia adelante.

4) Claro, no siempre en el caso de la Iglesia, esta especificidad del judeocristianismo bíblico se vio reflejada en sus estructuras visibles. La historia de la Iglesia y el presente es más que elocuente en esto.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Sí, yo más que un Dios traccionando las cosas "para adelante", lo veo traccionando todo "para arriba", ahora, en el presente que es la imagen móvil de la eternidad. No tenemos otra cosa.

El futuro no existe.

Anónimo dijo...

Muchas gracias Sr. Paredes!