jueves, 18 de noviembre de 2010

Atención y silencio


En abril de 1942, Simone Weil le escribe al P. Perrin, O.P, que había sido nombrado capellán de un colegio de Montpellier, una interesante carta acerca de la atención. En sustancia, Weil afirma que los ejercicios escolares sirven, fundamentalmente, para acrecentar la atención de los estudiantes a fin de que puedan rezar mejor, toda vez que la oración está hecha de atención. Para consuelo de muchos, admite que, si un alumno pasa dos horas tratando de resolver un ejercicio de matemática, no es relevante que lo logre o no, sino que lo importante es el ejercicio de atención que ha realizado puesto que le será muy útil cuando quiera rezar, más allá, claro, que el tipo de atención que requieren estas prácticas escolares es menor que el exigido por la oración.

La oración “es la orientación hacia Dios de toda la atención de la que el alma es capaz”. Y por eso, “la calidad de la atención tiene mucho que ver con la calidad de la oración”. Todo esto aparece en Attente de Dieu.

Lo que yo me pregunto es cómo hacer para mantener la atención en la oración en estos tiempos de distracciones. O, dicho de otra manera, cómo lograr el silencio necesario para rezar.

Si miramos para atrás, nos damos cuenta que vivimos en la civilización del ruido. Habitar en las ciudades es habitar en medio del continuo ruido, aunque no seamos conscientes de él. ¿Cómo habrá sido vivir en las ciudades medievales, sin automóviles, bocinas, frenadas, música, etc.? Los ruidos sería solamente los “naturales”: voces, gritos, trote de caballos, ladridos… Las noches del Buenos Aires colonial solamente sería rasgada por “Las tres han dado, y sereno”, como nos enseñaban en el colegio. No sé si en esos tiempos sería más fácil rezar, pero ciertamente sería más fácil conseguir el silencio exterior, que es fundamental para la oración. Por algo los monjes huyen al despoblado para llevar su vida de plegaria y en algo se les facilitará a ellos el rezar, aunque dicen que los demonios del desierto son más bravos que los demonios de la ciudades.

Lo que a mí más preocupa en la distracción creciente -o la atención decreciente-, que provoca Internet. Quienes por un motivo u otro pasamos gran parte del día frente a la pantalla, estamos recibiendo durante todo ese tiempo un bombardeo continuo de información que, si uno la ha seleccionado bien, es positiva y beneficiosa, pero es un bombardeo al fin que, a la larga, interfiere con el o los momentos diarios que cada uno de nosotros dedica a la oración. Cuesta mucho mantenerse antento – y mucho más con la atención exquisita de la que nos habla Simone Weil- durante el rosario, el breviario, la lectio o el tipo de oración que se haga.

Hace algunas semanas tuve oportunidad de hablar con un monje de una importante abadía argentina y saqué este tema. El OSB veía también a Internet como un peligro en ese sentido. Si bien era él quien, en su abadía, se encargaba de la recepción y envío de correo electrónico y otros menesteres informáticos, me comentó que lo trataba con mucho cuidado y, más bien, con distancia (lo cual me consta, porque hace más de veinte días que le escribí un mail y aún no recibo respuesta). Yo le objeté que Internet puede ser una interesante herramienta de evangelización. Conozco a muchos religiosos que la utilizan en ese sentido, y estoy convencido de que hacen mucho bien a las almas. El monje me respondió que, efectivamente, así era, pero que ese no era su oficio monástico. “¿O Ud. se imagina a un cartujo conectado desde su ermita a Internet intercambiando continuamente mensajes apostólicos?”. Y, la verdad es que no me lo imagino, ¿cómo haría el pobre monje para rezar? Y si su función fuera el apostolado, no sería cartujo, ni monje siquiera.

Pero dejamos a los monjes en sus celdas y pensemos en nosotros. Creo que Internet, y en mi caso particular, los blog, sirven para “crear lazos”, para aprivoiser, como le dijo el zorro al Principito, y sostenernos por necesidad mutua, en este camino difícil hacia la Patria definitiva. Pero los blog, y todo Internet con ellos, tienen la desventajas de robarnos la atención que debe estar dirigida, toda ella, a la oración. Una de cal y una de arena; la cosa es formar con ellas la argamasa. No sé cómo resolverlo. Habrá que recurrir a los maestros, pero me temo que éstos no usan Internet.

27 comentarios:

Anónimo dijo...

Es bienaventurado el que vela (atención) y guarda (la tradición).

Anónimo dijo...

No va a faltar quién salte a demonizar a Internet.
La soluciòn es fácil y difícil: disciplina, castigo.

Richard

Anónimo dijo...

Al fin dejaste las noticias/chismes más o menos lamentables, y sacaste una reflexión; aunque, claro, estás en todo tu derecho de publicar lo que te guste.

Como todo, el tema tiene mil matices, pero pienso que se podría ver si los que hacen oración (y los que no) notan una diferencia entre la época en que no usaban internet porque no existía y ahora. Ahí se vería si el problema es internet.

Distracciones (no digo ya en la oración, porque no hablo de lo que no sé) pero en el trabajo o la lectura no más, las podemos tener o buscar siempre. A veces, hasta son aconsejables, para distender y volver recargados a lo que estábamos haciendo. Claro, con la oración será distinto, aunque no sé si tanto, al fin y al cabo, las limitantes humanas son siempre las mismas, hagamos lo que hagamos.

No obstante, sí, siempre pienso que internet crea una cierta dependencia: a ver quién me respondió, a ver qué de nuevo publicó x en el blog z, a ver quién hizo un comentario en FB, a ver, a ver. Creo que, a menos de dejar la compu bajo llave, es medio imposible para quien la usa como herramienta de comunicación y de trabajo. Las vacaciones pueden ser una buena ocasión para ello, y para ver si algo cambia en nosotros con la abstinencia internáutica.

A veces pienso que el hecho de vivir solo hace que uno ande más pendiente de la compu, pero lo pongo en duda porque veo que los que viven acompañados también andan prendidos.

Pero es evidente que hay que ponerse límites, como en todo, finalmente.

Pongo también un poquito entre paréntesis eso de que los blogs puedan nous apprivoiser (ja, ja, hoy justo leía le Petit Prince con una alumna), la verdad es que si no existe un contacto personal... Pueden ser, sí, el puntapié para esto último.

En fin, todo lo que me va surgiendo, muy discutible. A ver qué opinan los demás.

Enfundá la mandolina

Anónimo dijo...

http://www.elbrigante.com/2010/11/el-exceso-de-medios-obstaculiza-el.html

Y

http://www.elbrigante.com/2010/11/la-abundancia-de-medios-y-el-engano.html

Anónimo dijo...

Hace unos días comentaba con un amigo dominico (que es también amigo de ustedes)sobre el más notable hermano de religión que le dio este país, Fray Petit de Murat. Y hablaba de este tema con él porque siempre me dio la impresión que tiene una espiritualidad parecida, un tomismo parecido.

La cosa es que comentábamos que Petit pasó retirado y en silencio los dos últimos años de su vida en una pobre capilla alejada del Timbó Viejo.

Desde allí le escribió a un amigo:
"Todo sin excepción me lesiona como hombre, como religioso y como sacerdote... el destierro ha resultado un caso solemne de retorno al universo de Dios y a las almas. Como al convalesciente de una grave enfermedad se me han dado todas las cosas de nuevo; las estrellas tienen el tamaño que tenían en la infancia, los follajes se elevan anhelantes y traslúcidos como cuando los descubrí en mi adolescencia y los ritmos que se multiplican y juegan en las ramas, las nubes, las patas de los caballos, cantan la gloria de Aquél que los hizo. Todo viene a mí denso y jugoso: los patéticos telones de los crepúsculos del Tucumán -ignorados- que parecen lentos para correrse y darnos una nueva epifanía de Cristo".

Hay un folletín de unas 10 hojas con dibujos y fotos de Petit escrito por uno de los dos jóvenes -y fiel discípulo-, que estaban en el Timbó con él al momento que tuvo un edema pulmonar que terminó en su muerte, un 8 de marzo, que también ilustran este tema, pues allí se comenta sobre su conversación, la música y el silencio. Vale la pena leerlo, es un hermoso texto.

Luego de su muerte dijo el P. Castellani: "Mucho siento la desaparición de Petit de Murat. Sus ensayos no me consuelan, antes me desconsuelan al ver lo que hemos perdido. En fin, él nos ayudará desde donde está. Tengo grandísimo aprecio de este hombre completo y eminente".

No me animo a hacer las citas relacionadas con este tema de lo que Petit opinó en distintos lugares sobre la vida en la Capital Federal, pues en esto era extraordinariamente duro, en particular cuando se tenía hijos que educar y más de uno se enojaría, pero es para reflexionarlo también.

Sobre este tema fundamentalísimo de la atención hay que recordar también la cita de Pieper que trajo Tollers hace poco.

El Carlista.

Wanderer dijo...

Carlista: Gracias por su excelente comentario y las citas del P. Petit. ¿Ud. tiene el folletín del que habla? Si así fuera, envíemelo y lo ponemos en el Arcón.

Anónimo dijo...

Wanderer, no voy a estar en la oficina hasta el martes, pero ese día lo hago scanear y se lo mando.
Un abrazo,
El Carlista.

Anónimo dijo...

Tal vez por allí haya un principio de solución a un problema recurrente.
Que enseñen tomismo solo los buenos dominicos. Y si quedan pocos, también leamos a los de aquella orden que hayan escrito.
De ese modo seguramente quedaremos fuera de la dureza silogística que hizo creer a casi todo el mundo que el tomismo es lo que les digieron que es a partir en especial del siglo XIX.

Anónimo dijo...

Magistral, Carlista.
w

Anónimo dijo...

Si no fuera por internet nunca hubiera conocido la Misa Tridentina, seguramente me hubiera deprimido pensando que toda la Iglesia es como mi diócesis y la pobre formacion de mi escuela parroquial. Dios gracias a travez de internet descubri un mundo espiritual que no estaba en las santerias de mi zona, y pude conocer religiosos de otros lugares del mundo, y de mi mismo pais, personas con mi mismo anelo de santidad. No, sin duda Dios se sirve de los instrumentos menos pensados para nuestra salvación!!
Aunque si, podriamos decir que a veces los blogs religiosos sirven más para charlas fútiles que para cuestiones místicas y santas, pero no puedo evitar entretenerme mucho con su blog Wander.

Mis bendiciones.

Anónimo dijo...

Dios no pide cosas imposibles y hoy en día una vida contemplativa es imposible. Y medianamente contemplativa también lo es.

Si me voy a vivir a las montañas o al medio del campo, aun suponiendo que lo pudiera hacer (que no puedo) me fundo y mato de hambre a mis hijos.

Conclusión: sin vida contemplativa, en el medio de la ciudad y su vorágine, hoy en día, siendo que no hay elección, igualmente te salvás.

De lo contrario, vinimos al mundo para condenarnos, ya que no hay otra opción.

Dios reclamará de cada uno según lo que se le dio. A los capitalinos no podrá más que reclamarnos muy poco y al hombre de las sierras más le vale que sea un santito próximo a la visión beatífica.

Al bruto le perdonará que haya ido a cualquier misa y al que se encuenta mejor enterado no tanto,etc, etc.

Porteño.

Anónimo dijo...

Bueno, para ser francos, internet, los blogs, etc., no sé si sirven para ayudarnos en el camino a la patria celestial, al menos de forma inmediata. En mi caso, honestamente, me entretienen y, en todo caso, me ayudan a mantener, en parte y de alguna manera, los vínculos humanos. Y con eso ya me parece bastante, no le pido más. También, a veces, ocurre lo contrario...

Después, que los blogs e internet distraigan la atención..., y si no es eso, será la discusión con la vecina de arriba cuyos perros ladraron hasta las 3 de la matina, o la preocupación porque no llego a pagar las cuentas, o el recuerdo del lindo finde que pasé, o lo que sea. Sí, habrá mil cosas que nos distraerán. No sé si internet es más "poderoso" que los demás. Lo que sí creo es que tal vez nos robe más tiempo que podríamos dedicar a sencillamente charlar con alguien por tel, o leer, o regar las plantas, o limpiar la cocina, o ir a comprar no sé qué, y que por ahí nos quedan pendientes y terminamos haciendo tarde, o no haciendo, si no son imprescindibles.

En cuanto a los monjes cibernéticos, creo que has puesto el dedo en la llaga...

Y ahora sí que me voy con mi música a otra parte.

El bardo de Asterix

Anónimo dijo...

Wanderer, vas a tener que comentar al Porteño determinista.

Mendocino-que-en-su-celda-platense-se-está-bancando-el-recital-de-Cordera-y-Fito-en-plaza-Moreno.

Anónimo dijo...

La cosa está tan difícil que el capitalino se salva con no ser adúltero, no juzgar, ni faltar a misa. Suficiente.

Anónimo dijo...

Mendocino, claro que sí.
Cuando el fraile dijo lo dicho andábamos por 1970.
Ya hacen 40 años.
En ese momento la Capítal se distinguía del resto del país en una abyección creciente.
Hoy cualquier ciudad y hasta pueblo de provincia es más dañino para el alma que aquella Capital.
Ninguna duda.
Hoy, a la Capital de 40 años atrás, la veríamos como una entrada al Paraiso.
La cosa está difícil. Muy difícil.

Anónimo dijo...

Malachi Martin dijo:

¿Es tan así, Porteño 19 de noviembre de 2010 13:50, y anónimo de las 22:16? ¿No tienen un alma espiritual en la que habita la Trinidad, aunque tengan familia y vivan en plena CABA?

El llamado a la contemplación es para todos: es inherente al alma humana y, más aún, por haber sido hecha "Hija de Dios"...

Quizá no haya suficiente claridad en cuanto al concepto de "vida contemplativa", que no es otra cosa que abrirse a la experiencia del Dios Vivo y la realidad del Mundo Invisible...

Me viene a la memoria en este momento nada menos que Sor Isabel de la Trinidad, quien compuso una de sus obras más importantes, "El Cielo en la Tierra", para su hermana Margarita, casada y con niños... Ambas eran almas con idénticas inquietudes espirituales, pero una era carmelita y la otra madre de familia...

Ya ven, anónimos, que el modo concreto de vida no implica obstáculos imposibles de vencer.

Recuerdo, también, el ejemplo del tío de Santa Teresa de Ávila, que fue quien la inició en la vida de oración, justamente a la que iba a ser la gran Doctora de la Iglesia.

Y qué decir de los tíos del Beato Rafael Arnáiz Barón, trapense: la correspondencia ente ellos muestra la altura a la que habían llegado estas almas.

Pero dejo a Wanderer y a los otros venerables que visitan el blog una respuesta más completa y sabia que la mía...

En el fondo, somos todos "pichones de águilas". No nos conformemos con poco o nada.

Cordiales saludos.

Anónimo dijo...

Cambio de tema:

Roma reconoció lo del globito.... chín pum! seacabó

En Panodigital hay pibes desesperados que postean al respecto con frases como "me niego a creer que sea verdad" y otras sandeces al estilo...

Insisto: Chín Pum!

El Chichipio

Anónimo dijo...

Completamente conciente de este comentario desubicado, pero con la certeza de que MUCHOS clikearon hoy en Wanderer para ver si comentaba los extractos del libro de Peter Seewald aparecidos en el L´Osservatore Romano. Lo que viene a continuación lo encontré en un comentario de Radio Cristiandad. Me pareció certero y agudo. Contra el obnubilamiento de "lefes de derecha".

Perdón de vuelta. Gracias.

Tratemos de ver estas declaraciones de Benedicto XVI desde el mismo Corazón sufriente de Cristo: Lo que el Papa dice, no es que esté justificado el preservativo a aquel que frecuenta carnalmente a una prostituta, sino que la prostituta, cuyo oficio es indigno y comete pecado junto con su cliente en el comercio sexual contra el sexto y el noveno mandamiento, no añada otro pecado, vg. Contra el quinto, si conoce que tiene una enfermedad de transmisión sexual, cuyo virus trasmitirá con seguridad cierta.

No dice el Papa que en este caso tal uso del profiláctico por parte de la ramera sea moral, porque no puede haber un acto meritorio sin tener la gracia santificante y parece obvio, sin particularizar, que quien vende su cuerpo, templo del Espíritu Santo, y quien lo compra, cometen pecado mortal. Pecado al que se añade la realización de acto reservado al matrimonio y siempre abierto a la vida. Por eso dice Benedicto XVI que puede ser un primer paso hacia una moralización, como un primer escalón que le puede llevar a la toma de conciencia de que no todo está permitido; es decir, en algún caso concreto, visto a luz de la doctrina sobre la gracia y el pecado, puede suponer una débil esperanza de una futura toma de conciencia sobre la sacralidad de la sexualidad. No dice que lo sea, ni que necesariamente ese primer escalón le lleve a los sucesivos ascendiendo sin pausa por la escalera de la virtud. Simplemente afirma que dado ese supuesto, puede ocurrir que por la gracia, no habitual pues carece de ella, sino actual, una prostituta decida colaborar con la moción del Espíritu Santo, al menos para no bajar de ese primer escalón y hundirse totalmente en el fango, donde todo vale, no sólo la fornicación y el comercio de los cuerpos, sino también poner en riesgo la salud y la vida de sus “clientes”, que también están en pecado mortal y que si murieran sin arrepentirse irían directamente al infierno (Es dogma de fe que quien muere sin la gracia santificante va directamente al fuego eterno, pues todos los méritos de su vida los pierde cuando comete pecado mortal y en el momento de la muerte uno mismo fija su destino eterno, según la gracia que posea).

Anónimo dijo...

Son ciertas sin embargo tres cosas, a mi modesto parecer. La primera que es desafortunada la manera de decirlo por Ratzinger sin más explicaciones, salvo que las dé en el libro. La segunda, que si las frases dichas por Raztzinger, realmente están más matizadas en el libro, entonces quedaría en entredicho el papel del periódico oficial del Vaticano que ha publicado estos extractos. Pero aunque las citas escogidas no estén mucho más explicadas en el libro, el papel del periódico del Vaticano es de una mediocridad insólita, por la inoportunidad de los textos escogidos que nos avanza, como en la fecha que lo hace. Si fuera mal pensado, diría que se ha escogido el día de su publicación y se han seleccionados los textos para desviar la atención del nombramiento de los cardenales o para crearles más problemas al Papa.Pero no tengo información suficiente para pensar mal. En tercer lugar hay que señalar, que ni estas citas ni el libro entero, ni en partes, son magisterio, ni ordinario, ni extraordinario, ni infalible. El Magisterio está en otros documentos, como la Humae Vitae, Familairis Consortio, etc, en consonancia perfecta con la tradición de siempre.

Mal hacen algunos ejerciendo la “papolatría” o la “ratzingerlatría” a toda costa, porque esa actitud no es católica y veo bastantes comentarios que caen esa actitud, que más que ayudar al Papa, cosa que sin duda pretenden de buena fe, obstaculizan a la Iglesia, sin reflexionar sobre el auténtico sentido de las declaraciones, y sobre todo ahogando toda voz que en aquello que es oponible disienta y mal interpretando el dogma de la infalibilidad papal; es decir, la de todos aquellos que no saben distinguir entre Ratzinger y Bendicto XVI. Pero tampoco lo es la posición de los que sin más se lanzan contra la persona de Ratzinger, sin meditar a luz del Corazón de Cristo lo que dice. Creo que tanto Ratzinger como teólogo o como Papa ha dejado clara suposición contra el preservativo.No cabe ninguna duda sobre su ortodoxa posición. Aunque se le puede puede pedir mucha más sagacidad cuando está frente a un periodista, porque ayudado éste por el propio observatore Romano, periódico que cada día que pasa más pierde los papeles, contribuye a la confusión.

Creo sinceramente que las citas objeto de esta discusión sobre el tema de los preservativos, deberían haber sido más explicadas por el Papa, o no haber hablado de ello en un libro entrevista, salvo para decir el dogma puro y duro. Por lo tanto, Ratzinger ha sido algo imprudente o se la han colado (No debemos olvidar nunca las palabras de Pablo VI: “El humo de Satanás ha entrado en la Iglesia), cosa que no nos ha de extrañar. Pero no habiendo heterodoxia en lo que dice, sino que la cita es demasiado parca para su plena comprensión , según he explicado, al menos hay una desafortunada forma de decir que puede confundir a los sencillos. Ojalá seamos más prudentes todos.

A mi personalmente, tampoco me gusta y creo que es desafortunada por confusa, la expresión “humanización de la sexualidad”; prefiero hablar de “evangelización de la sexualidad”, acción por la cual la Luz de Cristo ilumina todo nuestro ser, incluido aquel aspecto importante de nuestra humanidad que es la sexualidad. Lenguaje que propongo a los pastores, en vez de educación sexual o humanización de la sexualidad, pues para el cristiano su meta es que Cristo viva en él, de manera que pueda decir “ya no soy yo, sino es Cristo que vive en mí”.

Anónimo dijo...

Antes de que sigan interpretando a Petit de Murat para el lado de los tomates, aclaro:

Él jamás habló de la dificultad de salvarse viviendo en en la gran ciudad, ni cosa por el estilo relacionada con cuestión de la contemplación de las cosas celestes.

Lo que sí hizo, EN UN LIBRO DE PSICOLOGÍA, donde enseña que "la relación del hombre con la tierra es trascendental y no optativa" y donde intenta "restaurar la augusta estatura del hombre" que ya no soporta la palabra, que no la entiende, que necesita salir de la masificación, etc... porque para ser cristiano antes hay que ser hombre (lo mismo que Castellani cuando afirmó que antes que el Kempis hay que leer la Ética a Nicómaco).

Y por esto también habla de su "dolorosa experiencia de que hoy es muy difícil enseñar catecismo a un niño urbano".

Petit sostenía que "el entendimientyo conoce las perfecciones invisibles de Dios por las cosas creadas", lo mismo Santo Tomás.

Todo esto agravado en el niño y la mujer por "su mayor grado de agudeza intuitiva y receptividad subconciente".

"El verdadero juguete del niño es el mundo y sus criaturas". "El niño se despliega y exulta cuando llueve y puede chapotear en el agua; se aplica con intensidad cuando descubre una flor"...

De hecho remarca:
"Esta aclaración la hacemos sin pasar al orden sobrenatural de la gracia sino permaneciendo dentro de los lindes naturales de las cosas que componen el uni-verso".

Luego, digan lo que quieran, pero no que son cosas de Petit de Murat esas afirmaciones al estilo: "el capitalino se salva de tal modo", "se le exigirá menos", o más, o lo que cuerno quieran, que a lo sumo corren por cuenta de quienes las afirman.

El Carlista.

Yañez de Gomera dijo...

Intento ser respetuoso, y reconozco que me encuentro apenado como tantos otros que no comparten mi posición.
Pero estamos todos metidos en el baile.

Cristo: "Ve y no peques más."

Benedicto XVI: "Ve, y haz que tu cliente use preservativo."

¿Que pensaran esos pobres pibes que fueron al Congreso Joven? ¿No es esto escandalizar a los pequeños?
¿Que no diriamos si fuese el impresentable de Bergoglio? ¿No es esto hipócrita?

Yañez de Gomera.

Motupropista dijo...

Del Motu proprio “Condono conductis”:

El acto sexual “sin preservativo” es la expresión ordinaria de la moral de la Iglesia católica.
El acto sexual “con preservativo” debe considerarse como la expresión extraordinaria de la misma moral de la Iglesia católica.
Estas dos expresiones de la moral de la Iglesia no inducen ninguna división; son, de hecho, dos usos del único acto sexual.
Por eso es lícito usar del acto sexual con “preservativo”, modo nunca abrogado como forma extraordinaria de la moral de la Iglesia.
No es apropiado hablar de estas dos maneras como si fueran dos modos distintos. Se trata, más bien, de un doble uso del mismo y único modo. No hay ninguna contradicción entre uno y otro. Por lo demás, las dos formas del uso del acto sexual pueden enriquecerse mutuamente.

Anónimo dijo...

¿Se escandalizan por el comentario sobre el preservativo y no por lo que BXVI considera la "tonalidad justa" sobre la Venida de Cristo?

el "adventus medius", guau, tremendo, pueden verlo en la buhardilla de jeronimo.

Bajad las cabezas, porque parece que ya vino y viene cada tanto.

Anónimo dijo...

Todo ok pero realmente acá el tema es sencillito: El Papa hablando de putas.

Ya se...habla con Dr. Privado de máxima y como "José Ratzinger: Alemán" de mínima...pero es el Pontifice de la Iglesia Católica...y habla de putas. Lamentable.

El Chichipio.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Canon XXIII del II Concilio de Rohan:

"Anatematizamos y apartamos de la comunión al clérigo, sea simple presbítero, obispo, Patriarca o Pontífice Máximo, que otorgue entrevistas. Conducta tal, de loca temeridad y peligro, ha de ser desterrada de la santa Iglesia romana".

Anónimo dijo...

También Jesús hablo de putas ( prostitutas ) y dijo que entraran en el Reino antes de los súper católicos ( fariseos ) que saben todo

Anónimo dijo...

En verdad me sorprende los tópicos planteados, que ya fueron recontra resuelto a lo largo de la historia.

Nihil novum sub sole

1º) Internet es un simple medio, como tal puede ser bueno o malo. ¡Un tan Guttemberg imprimió la Biblia!, sonamos ... el pueblo llano accederá a la Escritura e interpretará tal cosa.

2º) La Ciudad de hoy no creo que sea peor que el más decadente Imperio Romano (con sus baños públicos, espectáculos teatrales obsenos, vide Civitas Dei de Agustín), a donde nuestor primeros hermanos en Cristo le tocó vivir y lo hicieron sin escrúpulos farisaicos ("yo acá no entro porque me contamino"): vide: La Carta a Diogneto, Justino Martir, etc ...

3º) El Papa habla como teólogo particular, como Juan XXII los hizo sobre el estado intermedio.


Tribunus Plebis.