martes, 30 de noviembre de 2010

Gatopardismo newmaniano


“Cambiemos todo para que nada cambie”, le dijo Trancredi a su tío, el príncipe de Salina, en vísperas de la invasión garibaldina al reino de las Dos Sicilias. Y el cardenal Newman escribe algo análogo en su magistral Ensayo sobre el desarrollo de la doctrina cristiana. Dice:
“De hecho, se dice que el arroyo es más claro cerca de su fuente. Cualquier uso apropiado que se pueda hacer de esta imagen no se aplica a la historia de un pensamiento cualquiera ni a la fe; al contrario, es más ecuánime y más puro y más fuerte, cuando su lecho se ha ensanchado y profundizado y llenado. Necesariamente surge de un estado de cosas existente y, por un tiempo, saborea la tierra. Su elemento vital necesita separarse de lo que es extraño y temporal… Permanece, quizá, quieto por un tiempo; intenta, por decirlo así, manejar sus miembros y probar la tierra bajo sus pies y sentir su capacidad. De tiempo en tiempo, hace ensayos fallidos y, en consecuencia, se abandonan. Parece estar indeciso sobre cómo avanzar, vacila y finalmente sale en una dirección definida. Con el tiempo, entra en territorios extraños; puntos de controversia que alteran su andar; surgen y caen partidos a su alrededor, los peligros y las esperanzas aparecen en nuevas relaciones y los viejos principios reaparecen bajo nuevas formas. Cambia con ellas con el fin de permanecer igual. En un mundo superior, es de otro modo, pero aquí abajo, vivir es cambiar y ser perfecto es haber cambiado con frecuencia”.
Confieso que, cuando se habla de cambio, me sale el enano reaccionario y me revelo contra la posibilidad. Pero Newman se está refiriendo a otra cosa. En primer lugar, al ámbito personal, porque acercarse a Dios implica cambiar, porque acercarse es movimiento y movimiento es cambio.
En segundo lugar, al ámbito de la doctrina católica. Es claro que los principios no cambian, y por eso permanecen iguales. Se adaptan, en todo caso, al momento y responden a las circunstancias concretas, como el arroyo newmaniano.
Por eso, más allá de la -a mi entender-, in-oportunidad de las declaraciones del Santo Padre sobre el preservativo, sabemos que la doctrina no cambia, y que si apareciera San Pablo en la tierra y le preguntáramos acerca del tema, nos miraría extrañado porque no entendería mucho, pero después, son dudarlo, afirmaría lo que todo sabemos: el acto sexual debe estar abierto a la procreación. Caso contrario, es onanismo, y por eso el uso del preservativo no es aceptable.
Yo entiendo los esfuerzos a veces desesperados de los neocon por apresurarse a hacer la hermenéutica de las palabras papales, y entiendo la advertencia de Ludovicus acerca del magisterio paralelo que desarrolla la prensa. Pero insisto en que el centro del problema es otro.
A ver: la cuestión no es lo que dijo o no dijo el papa en un reportaje periodístico; la cuestión es que le hayamos otorgado tanto peso a la palabra del papa. La cuestión no es el desarrollo de un magisterio pontificio paralelo; la cuestión es que hayamos creado un magisterio pontificio con carácter de inspirado en todo tiempo y lugar.
En definitiva, se trata del endiosamiento del papa, y la adjudicación automática de la cuasi-infalibilidad a todos sus dichos, hechos y gestos. El papa es un hombre; y no hay más que un solo hombre-Dios.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

... y parece que ahora hacen una película sobre la vida de Newman:

http://www.romereports.com/palio/Ruedan-pelicula-sobre-el-cardenal-John-Henry-Newman-spanish-3156.html

Martin Ellingham dijo...

La perspectiva ultramontana del siglo XIX sigue vigente. Sólo ha cambiado de objeto material; se aplica ahora a otros temas y otros actos del Papa, magisteriales o no, poco interesa.

No creo el ultramontanismo "neocon" que sea pura teoría; por lo general resulta rentable en términos de "política eclesiástica".

Saludos.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Coincido con Martin. Tanta papolatría y al momento de cumplir el Motu Proprio lo usan de Kleenex...

La papolatría neocon, tory para decirlo en términos newmanianos, es inexorablemente papicida, le importa tres belines el Papa en tanto no sea funcional al orden establecido.

Gelfand dijo...

Creo que no hay ningún endiosamiento. Aunque no es que por la acción del Espíritu Santo nos configuramos a Cristo y.... bueno, no, ese es otro tema.
Creo si que hay fe de que cuando el Papa habla sobre fe y moral es asistido por el Espíritu Santo. Tantos papas inmorales que hubo en la historia y sin embargo no hay tantos errores (yo diría que ninguno pero van a empezar a desempolvar libros de historia y la discusión será infinita).
O será que los Papas en general hablaban menos y hacian mas.
Igual creo que nadie quiere ver que el rey esta desnudo.
Haciendo una macabra analogía, diria que el Motu Propio es al Papa, lo que a los Kirchner es la política de DD.HH.

Coronel Kurtz dijo...

Que se lo digan sino al actual senador berlusconiano de la República Italiana y ex embajador menemista ante la Santa Sede y padre del embajador de la Orden de Malta y ex-candidato riverplatense.

¡Eso sí que es hacer rentable la ideología neocon!

Quiero un puestito...

Anónimo dijo...

Para el Coronel

Eso , si , que es joda ...... en serio .

Dali , Ionesco , Kafka eran Argentinos .

Obaldo

Anónimo dijo...

¿Y por qué tantos miembros de la Obra están ahora diciendo que el dichoso adminículo es legítimo fuera del matrimonio? ¿Alguien entiende que le pasó a esta gente?