martes, 12 de febrero de 2013

La renuncia


            No sé si se puede decir algo que valga realmente la pena con respecto a la renuncia del Santo Padre sin caer en lugares comunes. Por eso mismo, este post no tiene más que una intención catártica y, en todo caso, abrir un espacio para que podamos opinar entre todos al respecto.
1. En cuanto a la decisión en sí, debo decir que me parece propia de un hombre virtuoso. Ha tenido clarividencia para juzgar, valentía para decidir y, seguramente, fortaleza para soportar las consecuencias de su decisión. Es decir, un acto de prudencia en grado eminente.
2. Si es verdad lo que dice L’Osservatore y la decisión fue tomada luego de su viaje a México, es decir, hace casi un año, habrá que leer con ese dato presente los últimos nombramientos y designaciones. Pienso, por ejemplo, en la extraña y extemporánea creación de seis nuevos cardenales en noviembre último, cuando hacía pocos meses había creado otros veintidós. Es verdad que el motivo pudo haber sido, simplemente, completar el colegio cardenalicio, pero puede haber algo más detrás. U, otro caso, ¿qué sentido tuvieron los cambios introducidos en la Casa Pontifica hace poco más de un mes? ¿Y el episcopado de su secretario privado? En fin, puede que no sea nada, pero puede que sí lo sea. Algún vaticanista, que no sea Elizabetta Piqué, podría leer con mayor profundidad estos hechos.
3. Benedicto XVI es un hombre inteligente y de fe, con décadas de experiencia en la curia romana. El suyo no es un caso de huida y mucho menos de traición. Por eso, nunca dejaría el rebaño a merced de cualquier mercenario que pudiera salir del cónclave. Es decir, debe tener una estrategia. Una cosa es un cónclave con un papa muerto, y otra cuando el papa, o expapa, está vivo. Es que Ratzinger tendrá un manejo más que importante en la elección del nuevo pontífice. Más de la mitad del Sacro Colegio le debe a él la púrpura y, a su llegada a Roma, los cardenales se acercarán a saludarlo y, estimo, a recibir directivas en muchos casos.
4. Algunos dicen que tiene un as bajo la manga. No me sorprendería.
             

21 comentarios:

Anónimo dijo...

W, estoy de acuerdo con su análisis. Confío en la inteligencia de Benedicto, sobre todo porque es un hombre de fe.

Anónimo dijo...

Hasta el 28 de Febrero puede pasar muchas cosas ....en la Iglesia ..y en el mundo.......

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

querido Wanderer, lamento no compartir sus esperanzas. Siguiendo la sentencia de Andreotti, nada desgasta más que el poder que no se ejerce. Y si algo va a compeler al sucesor de Benedicto es la necesidad de demostrar que éste no tiene la menor influencia en el nuevo pontificado. No quiero incurri en el mal gusto de mencionar un par de ejemplos vernáculos de ambos extremos.
Es más, temo que la eventual mención de un favorito sirva para sacar de la cancha a más de un buen papabile.
No hay Papa más distinto de Benedicto que su magno antecesor. Tanto en sus virtudes como en sus defectos, parecen invertidos, como en un espejo. Lo que le faltó al uno le sobró al otro, y viceversa. Ese es el drama.

Wanderer dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Wanderer dijo...

Ludovicus, yo estaba convencido de que, a la muerte de BXVI, el papa que lo sucediera iba a ser de lo peor; no Bergoglio pero sí alguien similar. Sin embargo, la circunstancia de la renuncia y, seguramente también, mi necesidad psicológica y espiritual de la esperanza, me han hecho re-ver la cuestión.
Sospecho que usted va a tener la razón, pero quiero seguir creyendo que la tendré yo.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Ojalá. Es muy paradójico que uno de los mejores Papas de estos últimos siglos sea uno de los peores políticos.

Enrique 88 dijo...

Se equivocan, creo que aquí están las verdaderas razones, lean:

http://todoerabueno.blogspot.com.es/2013/02/la-renuncia-del-papa-reflexiones.html

Anónimo dijo...

Ahora sería el momento ideal para integrar, de golpe, a la FSSPX.

Benedicto XVI podría dejarle solucionado el asunto a su sucesor, e irse en paz.

Fellay podría decirle a los suyos, que él no ha claudicado ni cedido un milímetro, y que es una decisión unilateral del papa.

El loco

Anónimo dijo...

Es el mejor artículo que he leido sobre el tema, sin duda nos ha tocado vivir años fundamentales en la historia de la Iglesia, espero que acabemos arribando a buen puerto.

Anónimo dijo...


Me producen ciertos interrogantes la oportunidad de la renuncia:
1. En medio de uno de los tiempos más fuertes del año litúrgico (cuaresma-pascua)
2. En el año mismo de la Fe, por él convocado.
3. Con nombramientos signitifcativos realizados poco ha.
Da la impresión de cierto apresuramiento.
Tribunus.

Anónimo dijo...

Todas las opiniones son buenas. La verdad es que no se qué pensar. Sí pienso que detrás de la decisión hay un gran sufrimiento personal, tanto por las consecuencias que este acto tenga para la Iglesia como por las consecuencias para su propia alma. Ojalá Dios lo ayude a sobrellevar esta situación tan difícil, y no nos lleve a nosotros a hacer juicios temerarios. Y asista especialmente a su Iglesia en este momento de incertidumbre y aparente zozobra.
Justo hace unos días un amigo cura que está estudiando en Roma me comentaba algunas internas vaticanas, y me decía de lo aislado que se encuentra el Papa. A lo mejor eso tuvo algo de influencia, como sostiene un post que pusieron por aquí. Un Papa postrado con esta Curia manejando los hilos no es algo muy prometedor.
Imagino que el 28 de febrero es la última vez que lo veremos a Ratzinger, se meterá en una celdita a leer, escribir y rezar. Sabremos algo cuando muera.

Por mi parte creo que un buen aporte por parte de los que más o menos seguido opinamos en el blog es redoblar las oraciones por la Iglesia Romana, por nuestro Papa, por el próximo cónclave.

Un saludo en estos tiempos de dificultades.

El Juglar.

Anónimo dijo...

Estoy en acuerdo con tu postura, y en TOTAL desacuerdo con el comentario de Ex Orbe... que Dios le perdone la arrogancia, soberbia e iniquidad que tiene...

Anónimo dijo...

Estimados:

Joseph Ratzinger ha sido una persona que ha tenido intervenciones decisivas en la vida de la Iglesia desde 1978 y durante el Concilio Vaticano.

La renuncia al papado es una ejercicio más de la extrema racionalidad con que se ha manejado en cada acto de toda su vida. Desde su hoy olvidado y decisivo papel en el nombramiento de Juan Pablo II, apenas creado -a propósito- Cardenal por el moribundo Pablo VI para después ser el arquitecto teológico del magisterio eclesiástico de los últimos 30 años.

Este paso, largamente meditado, no lo ha dado en el vacío. Como no ha sido en el vacío su exaltación al papado en el 2005, liquidando a todos sus opositores.

El cónclave va ser velocísimo y esta todo previamente digitado. Espero con tranquilidad el resultado. La incertidumbre es hacia afuera de la Iglesia, pero Ratzinger se queda en el Vaticano y seguirá actuando en el seno de la Iglesia.

No solo no está muerto, sino bien vivo y -como lo merece- va a ser protagonista de otro episodio único en la historia de la Iglesia. El caso de un ex-papa vivo intramuros del vaticano.

No cabe no tener esperanzas. Al contrario, es una muestra de autogobierno y seguridad fuera de lo común, como las ha tenido sin interrupción ni descanso hasta el día de hoy. Nunca Ratzinger -la persona supera ya ha Benedicto XVI- ha saltado al vacío. Tampoco lo esta haciendo ahora.

El estilo es el de él. En latín, distante, inesperado, aislado del mundo, con una agenda -la de la Iglesia- que es la de una institución que esta en el centro de la historia y del mundo. Diciendo que se queda en el Vaticano, a rezar, que es una de las tareas comunes y principales de todo real hombre de Iglesia.

Con tranquilidad: Do not worry, be happy.

Sentémonos y miremos el espectáculo, con tranquilidad. Por primera vez será para nuestro deleite.

Saludos,

PS: La sorprensa de la Curia y el Cónclave en pocas semanas son claves del éxito seguro. No hay tiempo de reaccionar de los purpurados opositores al actual Papa. Estoy seguro, esta todo atado y bien atado.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Anónimo, si la hipótesis fuera un ex-papa vivo, además de la inmoralidad que entrañaría ese fraude y la alteración de la estructura institucional de la Iglesia, estariamos ante un golpe de Estado escandaloso en aras de fines loables.. Sinceramente no creo a Ratzinger capaz de un disparate y una deshonestidad tal. Para esa fantasía, búsquense un general argentino de los ochenta, tipo los que le sirvieron la buseca a Viola.
toto corde,

Silvestre dijo...

Yo también creo que esta renuncia tiene un sentido estratégico, como muestra la rapidez con la que se produce. Si hubiera esperado su hora, habría dado demasiado tiempo a los enemigos de la Iglesia para ir comiendo terreno. En realidad, nunca pudo luchar contra ellos con sus armas.

Siempre asumió todas las tareas que le encomendaron, por mucho que le desagradaran. No tiene lógica, pues, que deje el Papado simplemente porque no tiene fuerzas. Tiene lógica que lo deje porque no tiene fuerzas para enfrentarse a la jauría de lobos que lo rodean en la Curia. En realidad, lo que ha hecho es romper la baraja para quebrar el juego de los tahures.

No le importa un pimiento lo que diga el mundo, ni los que lo pongan a caer de un burro desde la propia Iglesia (como el inefable Ex Orbe, o el presuntuoso Juan Manuel de Prada). Ha actuado desde su gigantesca libertad de espíritu.

Anónimo dijo...

Unas preguntas

Tendría razón de ser la FSSPX si el próxima Papa ordena que todos los Domingos se celebre por lo menos una vez la Misa tridentina en todas las iglesias?

No sería bueno un Papa chino? A los católicos fieles se los persigue en China, tal vez el Papa puede hacerle a China lo mismo que le hizo a la URSS.

Saludos

Ex Luterano

Anónimo dijo...

“En la persecución final contra la Santa Iglesia Romana reinará Pedro Romano, quien pastoreará a su grey en medio de muchas tribulaciones. Después de esto, la ciudad de las siete colinas será destruida y el Juez justo volverá para juzgar a su pueblo”.

El Profesor de Worms dijo...

Estimado Wanderer:

Apenas me enteré de la renuncia del Papa tuve oportunidad de leer las palabras que el Cardenal Sodano le dirigió a Benedicto XVI. No pude evitar percibir en esas líneas que al Decano del Colegio Cardenalicio se le escapaba la alegría por los poros a raíz de la novedad.
¿Cuánto peso real habrá tenido Sodano en la determinación tomada por el Papa?
Hay aún otra otra cosa que no me explico. Si Sodano es efectivamente un enemigo de Benedicto y ha manejado los hilos del poder para boicotearlo,¿por qué el Papa no pudo hacer nada para sacar a la luz el verdadero rostro de este personaje? Entiendo que mi pregunta revela mi falta total de conocimientos con respecto a las internas dentro del Vaticano, pero alguien cercano me preguntó esto mismo hoy día y no supe qué contestar...

Saludos y Santa Cuaresma,

El Profesor de Worms

Richard dijo...

Comparto en todo la entrada de Wanderer, y me gusta el último post anónimo de las 19.28 del 12 febrero. Conocida la noticia de la abdicación, en ningún momento dudé ni dudo de la asistencia del Espíritu Santo. Creo también en la inteligencia, prudencia y espiritualidad de S.S. Benedicto XVI. Presiento también que el Santo Padre ha advertido que con sus fuerzas físicas disminuidas por la edad y los quebrantos de salud, le sería muy difícil afrontar las duras batallas que se avecinan en la Iglesia (Satanás merodea como león rugiente). Rezo por el Santo Padre en esas horas y ruego a Dios que nos procure un nuevo Papa católico y santo, firme la promesa de que las puertas del infierno no prevalecerán contra la Iglesia.

Anónimo dijo...

Benedicto XVI renunció, abdicó al Trono de Pedro. ¿Pensaron en eso? Más allá de las cabriolas en el aire, más allá de las volteretas que pegan para justificar lo injustificable, la cosa es terrible y al que no le guste, y hoy más que nunca, a llorar a la Iglesia.
Benedicto XVI fundó su abdicación en la falta de fuerzas físicas (lógico en un hombre de su edad) y espirituales. ¿Espirituales? Más le valdría a renunciar la súplica del Centurión.

Don Barredora

Anónimo dijo...

Les repito, no sé si fui claro: Ha abdicado el Sumo Pontífice de la Iglesia Católica arguyendo debilidades físicas y espirituales. La primera vez en la historia en la que un Papa hace tal cosa (las otras cuatro son absolutamente diferentes hasta la imposibilidad de comparación).
¿San Lino y San Cleto tuvieron dificultades físicas? ya lo creo, como su antecesor,crucificado de cabeza. El mismo al que Cristo preguntó tres veces si lo amaba más que los otros antes de establecer sobre él, CUAL PIEDRA, su Iglesia.
Benedicto XVI, que ya había abandonado el patriarcado de occidente, abandona el pontificado. No hay "estrategia política" que valga, no hay conspiración de derechas o de izquierdas que valga, no hay argumento que valga.
El pastor abandonó su puesto junto al rebaño. Contra factum non valet argumentum.

Don Barredora