martes, 14 de enero de 2014

Dime cuándo, cuándo, cuándo...

La enfermedad mental específica del mundo moderno es pensar
que Cristo no vuelve más; o al menos, no pensar que Cristo vuelve.
Leonardo Castellani.
Querellándose a él de la ausencia.
San Juan de la Cruz

-No sé. Pero me parece que el amor reclama la presencia. Que cualquiera que quiere a Jesucristo, necesariamente lo extraña…
-Sí, bueno, pero también da un poco de miedo. El texto advierte que el Juez está a las puertas y cuando la abra y pase, vaya uno a saber qué dirá de nosotros…
-Qué sé yo. Sí, eso, el Juicio, eso me da miedo también. Pero lo cierto es que Él dijo que volvería pronto y ya pasaron casi dos milenios y ni señales…
-¿Ni señales, te parece, de que vuelve pronto? Y la primera, la das vos con tus palabras, según advierte el texto: que en los últimos días habrá quienes pregunten en son de burla "¿Dónde está la promesa de su Parusía?".
-Touché. Pero, sí, algunas señales hay, "primero debe venir la gran apostasía" y esa parece haberse cumplido. Y si el "katejón" es el Orden Romano como lo quieren todos los Padres, de eso no queda ni vestigio. Pero falta, me parece, la gran tribulación, y luego el oscurecimiento del sol, la conmoción de las potencias del cielo, el cielo que se enrollará como un libro y todas esas catástrofes de la que habla el texto: todo ha de disolverse. Pero yo sólo quiero saber cuándo vendrá, porque lo extraño. Dime cuándo, cuándo, cuándo…
-No sabemos. Ni los ángeles del cielo, ni el Hijo… y pensá que es Él, el que viene, el que viene en gloria y majestad. He should know.
-¿Pero será de día o de noche? ¿A la mañana o a la tarde?
-No sé, el texto dice que volverá "en día que el siervo no espera y en hora que no sabe", pero a fe mía supongo que será cuando los levantes de la aurora…
-¿Y aparecerá desde Oriente o desde Occidente?
-No, eso está claro. Ex oriente lux. Desde oriente, porque el texto dice que como el relámpago brilla de oriente hasta occidente, así será la venida del Hijo del Hombre.
-¿De un día soleado, de un día tormentoso?
-No sé, pero el texto dice que vendrá sobre las nubes, en gloria y majestad.
-¿Durante la primavera, durante el invierno?
-No, ahí me mataste. Pero lo imagino en otoño, en nuestro otoño, no el del hemisferio norte. Allí será en primavera. Pero también creo que, por aquello de las catástrofes que preceden su vuelta, no se notará la diferencia…
-¿Por qué en otoño entonces, porque se acaba todo?
-Sí, claro, algo de eso. Pero también porque me parece que debería coincidir con el Tiempo Pascual, y aquí eso toca en otoño…
-¿El Jueves Santo, por lo de "volveré a veros y se alegrará vuestro corazón"?
-Nones. No parece.
-¿Será un Viernes Santo porque allí hubo máximo anonadamiento, máxima kénosis y ahora sería el guerrero, el León de Judá, el Rey de reyes que viene a buscar su corona?
-No, no creo. Debería ser, me parece, un domingo, el día del Señor.
-¿Domingo de Resurrección, el día del triunfo absoluto?
-No sé. Pero a veces me da por pensar que lo más apropiado sería un domingo de Ascensión, puesto que los ángeles dijeron que Él vendría "de la misma manera que lo habéis visto ir al cielo".
-¿Cómo es eso "de la misma manera"?
-No lo sé. Sé que cuando aparezca en el cielo la señal del Hijo del Hombre se lamentarán todas las tribus de la tierra y verán al Hijo del Hombre viniendo… así dice el texto. De la misma manera que lo vieron yéndose, ahora volviendo…
-Pero antes de que vuelva, antes de que se lamenten, la mayoría andará ocupada en sus… distracciones.
-Por eso el texto recomiende que velemos, que no nos distraigamos, justamente. Porque será como antes del diluvio, que muy pocos prestaban atención como Noé: comían, bebían, tomaban en matrimonio y daban en matrimonio… y de repente, ¡cataplún!
-¿Y cómo podrían no prestar atención, si antes se arma "la abominación de la desolación y el gran despelote", como dice Castellani?
-La mayoría… se ha perdido el sentido simbólico… la mayoría de la gente verá todos esos signos, pero no sabrá cómo interpretarlos, y entonces harán caso omiso, como si todo siguiera igual, intentarán vivir como si nada, "business as usual", etc.
-¿Mientras que a muchos cristianos los entregan a la tribulación y son matados y odiados de todos los pueblos a causa del nombre de Cristo?
-En efecto. Eso no sería posible si la mayoría no se mostrara perfectamente indiferente…
-¿Y de dónde esta indiferencia? ¿No les importa nada? ¿O querrán mantenerse imparciales, el famoso "por algo será", el famoso "a mí no me van a venir a buscar", el famoso "yo argentino", yo no me meto?
-Bueno, como decía Chesterton, es que la imparcialidad es un pomposo nombre para lo que en realidad sólo es ignorancia; y la ignorancia no es más que un elegante nombre para lo que en realidad sólo es una enorme indiferencia. Ya te dije, no les importa. Y luego están los que simplemente no entienden, porque no fueron enseñados o por carecer de luz en el caletre, o… qué sé yo, porque les han vaciado el alma.
-Pero a nosotros, sí que nos importa, porque además de todo, a lo mejor vienen por nosotros…
-Sí, puede ser, posiblemente… Igual, si eso da miedo, más miedo nos debe dar el Juicio, como lo quiere la secuencia del Dies Irae: "¡Cuánto terror habrá en el futuro!... Hasta el justo temblará... ¿Qué diré yo entonces pobre de mí? ¿A qué protector rogaré cuando ni los justos estén seguros?"
-¿Pero no se nos dijo que no debíamos temer, justamente, que cuando viésemos los signos y las señales debíamos levantar la cabeza porque se acercaba nuestra liberación?
-Sí; pero antes que eso, hay que ordenar los temores, el famoso "ordo timoris" que decía el Aquinate. Temor al Juicio, antes que nada. Y luego, quizás, temor a la Gran Tribulación, al martirio, etcétera, pero siempre sabiendo que aquellos días se acortarán, que si no… Y entonces podríamos, tal vez, en una de esas, quizás, vencer el miedo y hacer un buen papel… en el Juicio. Porque como decía el Padre Pío, está bueno presentarse primero al tribunal de la Justicia, pues siempre podremos luego, recurrir al tribunal de la Misericordia, que si vamos directamente a la segunda instancia… después, ¿a quién recurriremos?
-Pero ¿vendrán por nosotros?
-Vendrán por los que echan de menos a Cristo, por los que velan, por los que lo esperan, por los que repiten el Marán Athá, ¡ven Señor Jesús! Vendrán por los que temen el Juicio—y tanto será ese su temor, que endurecerán el rostro como el pedernal, venga lo que viniere. Porque el texto también lo promete, que Él mismo los hará aptos, firmes, fuertes e inconmovibles.  
-¿Y los otros, los anti-parusíacos, los que no lo esperan, los que no creen que ya vino una vez, y los que no creen que vuelva: "Qué va a volver, ¡volvería!" como lo dice Castellani?
-Serán instrumentos de la Gran Tribulación, serán instrumentales al Anticristo, lo sepan o no. Por eso el texto dice que "estarán dos en el campo, el uno será tomado y el otro dejado; dos estarán moliendo en el molino, la una será tomada y la otra dejada." Aunque, lo repito, hasta que se separe el trigo de la cizaña, no estará nada claro quién será tomado y quién no. Y habrá sorpresas, porque en el bando de los "buenos" se hallarán malos y viceversa.
-¿Qué bandos?
-Precisamente, no los hay, por lo menos a los ojos nuestros. Dios sabe… pero sólo Él.
-¿Pero cuándo será todo esto, dime cuándo?
-No se nos dijo, precisamente para que no dejemos de velar, para que no nos durmamos durante la guardia, para que vigilemos sin cesar. Y por eso al "adveniat regnum tuum" le sucede la siguiente petición al Padre, "fiat voluntas tua". Puesto por junto, cobra sentido: que Él venga, cuando Él quiera. Pero además, recordando lo que dice el texto, ¿no?, que la paciencia de nuestra Señor es para salvación…
-Va estar bueno, "¡Jesús en Buenos Aires!", como soñaba Méndez Calzada.
-Sí, y como lo imaginaba Castellani, "traveseando amablemente con los Doce Palurdos".
-¡Qué lindo eso, che, qué lindo! Ahora, ¿cuándo…?
-¡Y dale con los "cuándo"! Pensá un poco más en el Juicio, y ya vas a ver como se te templa la impaciencia. Y eso, sin dejar de recordar lo que dijo el primer Papa, que hay que poner toda nuestra esperanza en la gracia que se nos traerá cuando aparezca Jesucristo.
-¿Cuándo aparezca Jesucristo? ¿Y eso cuándo…?
-Mirá, rajá de acá, te voy a matar…

Jack Tollers

19 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Cuándo? Pronto, si Dios quiere. Pero primero hay que pagar la cuenta de esta parranda, que duele en forma y limpiar la mugre acumulada, que el Dueño de casa está justamente colérico - y no es para menos. Lo bueno es que es dolor de parto, no de agonía, dijera el P. Castellani.

Raúl B dijo...

La Ascesión fue un jueves, no un domingo.

el Athonita dijo...

Iba a avisar lo mismo que Raúl: si la Parusía es domingo de Ascensión estamos fritos y tienen razón los del eterno progreso: como dos vías de tren jamás se tocarán los domingos con la Cuarentena pascual, más que en los calendarios voluntaristas que pueden reducir la novena madre de todas las novenas y decretar lo que se les dé la gana, pero no lograrán con eso trastocar los hechos. ¡Domingo de Ascensión, te voy a dar a vos! Rajá de acá!!

Jack Tollers dijo...

Muchachos, tranquilos. Aquí la referencia al domingo de Ascensión es en el marco del "Tiempo Pascual"... la referencia es clarísimamente litúrgica.

el Athonita dijo...

La objeción es clarísimamente litúrgica.

El aedo de Haedo dijo...

Cristo no volverá un Domingo ni entrará por Buenos Aires.No lo digo por liturgo sino por porteño."Si a Cristo lo hubiesen crucificado en Buenos Aires, dice Castellani, al tercer día resucitaban los ladrones". Simili modo: Si el Señor llegara en domingo por estos pagos, nadie se daría cuenta porque estarían viendo "Fútbol para todos".
Me juego a que ingresa por los Andes,o por el Pacífico o por los viñedos mendocinos.Concedo Jack: en una de esas pasa por Bella vista, y recoge algún pétalo olvidado del Jardín Bonito del Don Jaime.
El aedo de Haedo

Jack Tollers dijo...

Bueno, claro que sí, en un punto tienen razón: no debería trasladarse esta fiesta al séptimo domingo después de Pascua, por mucho que ahora, como tantos otros desórdenes litúrgicos, sucede en muchas partes.

De modo que tienen razón, tienen toda la razón del mundo y no creo que Cristo se acomode a esta clase de aggiornamentos.

Si no me lo indicaban, se me pasaba.

el Athonita dijo...

"El hombre que fue Jueves" vendido en jueves, volverá en jueves... Ya lo dijo Ramón Cue.

El aedo de Haedo dijo...

"No hay nada que fracase tanto como el éxito", decía Chesterton. De modo que me inclino por la hipótesis athonística. Volverá un jueves, día de fracasos mundanos y victorias celestes.
El aedo de Haedo

Anónimo dijo...

¿Por qué insistir tanto con el katéjon, si su remoción inaugura el esjátos? ¿Cuál es el sentido de la insistencia y preocupación katejóntica?

Cunctator

Anónimo dijo...

los ángeles dijeron que Él vendría "de la misma manera que lo habéis visto ir al cielo".
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Antes que 'cuando' hay que tener muy presente el 'como' regresara Cristo, para que nadie sea engañado por el antiCristo, el falso Cristo o falso profeta que aparecera antes de la segunda venida de Cristo. En la primera venida Jesus ascendio a los cielos. En la segunda venida Jesus descendera de los cielos y estara acompañado de un evento cosmico que todos podran ver. Si ven a un supuesto Mesias que viene caminando, en auto, avion o tren, pues ese no es el Cristo por mas que haga ver a ciegos, oir a sordos o cualquier otro prodigio. Advertidos estamos.

Anónimo dijo...

El Hombre que fue jueves..
jdelr

Paleo Ontólogo dijo...

Los ultimos estudios genéticos del cromosoma Y, que se transmite patrilinealmente, y del ADN mitocondrial, que se transmite matrilinealmente, apuntan a sendos Ancestros Comunes Mas Recientes (Most Recent Common Ancestors o MRCAs) que vivieron hace alrededor de 200.000 años, llamados "Y-chromosomal Adam" y "mitochondrial Eve" respectivamente.

De paso, la coincidencia de tiempo entre ambos de acuerdo a los estudios mas recientes, en contraste con la discrepancia que arrojaban los estudios de hace unos años, es una buena noticia para la posicion "historical Adam" en la polemica versus la posicion "symbolical Adam", polemica que en los ultimos años ha sido particularmente fuerte en los ambitos evangelicos de USA. Pero ese no es el punto del comentario.

El punto es que desde Adán a Cristo hubo 200.000 años. 200.000 años de ignorancia y carencia, de tinieblas, sed y hambre (me refiero al plano espiritual, obviamente). ¿Y despues de Cristo va a haber solamente 2.000 años?

Por supuesto que puede haberlos, porque los criterios de Dios no son los nuestros. Pero de ahi a pensar que es probable que los haya, o mucho peor aun, que deberia (!) haberlos, hay un trecho muy largo y de consistencia muy poco firme, que en mi humilde opinion no es recomendable recorrer.

Noé Noseahogó dijo...

¿200.000 años...? ¿No se da cuenta cómo le dan a la yerba estos gringos de porra, sobre todo cuando se trata de cuestiones vinculadas a la Biblia...?
Esto es un claro engaño, urdido para impedir que aquello que sí es cierto (la "Eva" mitocondrial y el "Adán" cromosómico, que les tiran por la borda años, siglos, de deseducación bíblica) cale hondo y dramatice demasiado la "hipótesis" de la evolución y las demás pamplinas modernas.
Repase páginas de divulgación, y encontrará otro disparate: que tanto ese primate cromosómico como la compañera mitocondrial ¡habrían vivido en diferentes eras y localidades! (Dios bendito, sálvame del sicalíptico chascarrillo fácil).
Mucho cuidado, querido amigo, con estas "informaciones" científicas que contradicen la Biblia. Calcule la edad del hombre sobre la tierra con los datos que le proporciona el Génesis, y verá en qué queda.
Cordiales saludos
Noé

Dark Henry dijo...

Paleo Ontólogo,
Holzhauser y Billot observaron una acelaración en la siete eras de la iglesia, inspiradas en las siete iglesias del Apocalipsis. Las útlimas y más cercanas a la segunda venida de Cristo se vuelven más cortas.
Del mismo modo es posible que haya una aceleración entre las eras desde Adán hasta la 2nda venida de Cristo tambien. No todo tiene que ser un espejo simétrico centrado en el nacimiento de Belén. Hay indicios que en los últimos tiempos los procesos se catalizarán y las cosas sucederan más rapido.
PS: Esto no quiere decir que Cristo venga la samana que viene, pero hay que estar atentos.

Anónimo dijo...

Paleo Ontologo, de Abraham a Jesus transcurrieron dos mil años.

Dummy dijo...

Excelente Jack!

He's comming...

http://www.losandes.com.ar/fotografias/fotosnoticias/2014/1/17/gal-579250.jpg

Anónimo dijo...

El mesías no va a venir en avión o auto pero CUIDADO porque un tal maitreya se aparece misteriosamente en conferencias sin utilizar medios de transporte convencionales. Por eso, ojo que no los engañe.

Jesus Herrera dijo...

Creo que Jesús viene en Domingo, la Liturgia llama a la Parusía "el Domingo sin ocaso".