jueves, 13 de febrero de 2014

Escobar y "nuestra" América

Reflexiones de Ludovicus a partir de la serie sobre la vida del narcotraficante colombiano Pablo Escobar:

La emisión de la serie sobre la vida del narcotraficante más famoso, Pablo Escobar, puede dar ocasión para algunas reflexiones, que anoto desordenadamente. Otros lectores podrán agregar más o discrepar con éstas:

1)      Escobar aparece como un amante de sus allegados. Como muchos tiranos, su entorno no percibía la maldad.  Se puede ser un monstruo y a la vez un "buen tipo" con la familia.  El amor sui es la raíz, también, del mal, cosa que Hollywood con sus brujas, sus nazis y sus zombies nos ha hecho olvidar.
2)       Más que la banalidad del mal, habría que estudiar la "especialidad" del mal, la ilusión que permite enmascarar ciertos medios ilícitos con fines justificantes y despersonaliza al prójimo, considerando al enemigo como una alimaña. Hasta Escobar justificaba su accionar en motivos patrióticos y en la agresión de los demás. Siempre hay un buen motivo para matar a alguien.
3)      Todos los males empiezan en la inteligencia. La aberratio ictus que deviene en arruinarle la vida al prójimo por un motivo que se visualiza como supremo y que al final lleva al crimen. Está esa palabrita intraducible, hamartía, que originariamente designaba el error del arquero en acertar el blanco, la desviación en el golpe por un error grave de apreciación, esa mezcla de chambonería, inflexibilidad, torpeza y daño que se inflige, a veces en proporciones descomunales. En la hamartía confluyen Platón y San Pablo.
4)      Estamos quizás demasiado acomplejados en la Argentina y obsesionados con la singularidad de nuestro pintoresquismo histórico, cargado de brujos, guerrillas, militares, bóvedas con toneladas de dólares, corrupción, y no vemos que es parte del destino sudamericano, como decía Borges. Ver este pasaje de la historia de Colombia muestra las dificultades ingentes de nuestra América Hispana, independizada quizás con demasiada premura. El Estado nacional, la supremacía de la ley, el monopolio de la fuerza, han sido plantas exóticas que no han terminado de arraigar en este suelo. En cierto modo, seguimos siendo premodernos, con el agregado de varias lacras de la modernidad. En cierto modo, Sarmiento, con su caracterización de la barbarie, tenía algo de razón. En cierto modo, bajo apariencias contemporáneas late el malón, el “jefe”, las montoneras. La regresión a las tolderías y al saqueo.
5)      No hay mejor justificación de la pena de muerte que la vida de Escobar; aquí están todos los argumentos. Que un Estado nacional tenga como principal arma la extradición muestra hasta qué punto la pena de muerte es necesaria. Curioso que contemporáneamente en Roma se pergeñara un Catecismo que intenta limitar al máximo el instituto, con argumentos que eran desmentidos vitalmente por la realidad de Colombia, por ejemplo. Finalmente y de modo pragmático, la pena de muerte se ejecutó.

No se puede dejar pasar la cuestión de la “religiosidad popular”. Admitida cierta mala leche en la serie (el sicario que a la vez es un fanático religioso es sencillamente increíble; las oraciones cuando se mata a alguien no parecen verosímiles, etc.) y a la vez una gran carga de religiosidad en la sociedad colombiana, cabe sí plantearse hasta qué punto buena parte de esta característica no subsiste en nuestra América Hispana y en el catolicismo. Cuando aparecen encuestas donde los católicos en forma abrumadora respaldan a Bergoglio y al mismo tiempo repudian contenidos morales esenciales como el matrimonio gay o el aborto (me gustaría que se hicieran encuestas análogas sobre temas propiamente teológicos: nos llevaríamos una sorpresa con la cantidad de “católicos ateos” con que nos toparíamos), nos preguntamos hasta qué punto esto es, sencillamente, religiosidad y no superstición lisa y llana. No se trata de que la fe sin obras sea una fe muerta, verdad que la Contrarreforma llevó a su paroxismo, sino de que la adhesión formal a ciertos signos religiosos, sin obras y también sin fe, no tiene mayor sentido que la adhesión a un club de futbol. La actual ola de tifosería papal que invade a políticos aborteros, futbolistas, animadores y público en general no tiene muchas veces mayor profundidad que las invocaciones de Pablo Escobar al Niño de Atocha.

61 comentarios:

RICHARD dijo...

Gracias por el post, por el tema en sí y su tan valiosa reflexión. A propósito de ello, repasé mentalmente la historia y tuve presente la beatería exterior de algunos que al mismo tiempo llevaban a cabo los crímenes más deleznables, o construian sociedades notoriamente injustas o sometían a su prójimo a un sinnúmero de crueldades y sevicias. Sin duda, desde hace siglos la Ciudad del Dios y la Ciudad del Hombre están a los cañonazos, los sepulcros blanqueados no eran solamente los fariseos, tuvieron cría, descendencia que prospera y se reproduce prodigiosamente. ¡Conviértete y cree en el Evangelio!, debería proclamarse todos los días, tanto como para no olvidarlo.

Jack Tollers dijo...

Y sin embargo... con ser quizá un poco ingenuos, un poco capullos... no sé, de la serie (y porque los conocí un poco, en dos viajes) refleja cosas en los colombianos mejores que las nuestras.

Sin ir más lejos, su castellano, su patriotismo (un poco pueril, si se quiere, pero patriotismo al fin), su cortesía y... esteee, su alegría de vivir.

Claro que a lo mejor lo mío es mirada de turista, siempre más indulgente con los de afuera que con el propio país.

Y luego, capaz que en la década de los '80 nosotros también éramos un poco mejores.

Pero ahora... ¡Dios mío!

A veces da la impresión de que no puede haber país peor que este.

El país de Tinelli, de Maradona, de Bergoglio...

Hay veces que me da vergüenza ser argentino (aunque supongo que a todos los nacionales de todos los países les pasará eso, de vez en cuando).

J.T.

Walter E. Kurtz dijo...

También creo que la serie muestra una Colombia que es mucho mejor. Escobar controlaba todo pero aún así lo combatían y varios jefes militares y políticos lo pagaron con su vida.

En la Argentina, los narcos gobiernan y tienen un partido político. ¿Qué otra cosa es sino el Peronismo que un cártel?

Dummy dijo...

Querido Jack:
En orden de los personajes emblemáticos que presenta, me parece que:

No se puede ser tan impúdico, sin un tesoro que sea mancillado.

Ni tan mediocre, sin un terrible don que nos llame a lo excelso.

Ni tan religiosamente peronista, sin un reducto de un puñado de valiosísimos fieles preocupados por perseverar juntos in hac lacrimarum valle.

Ya lo dijo el pelado Cordera: "podemos ser lo mejor, pero también lo peor..."

Y éso se debe por la tremenda riqueza enclavada en este terruño austral.

Anarcho-tradi-nacionalistic Dummy.

Anónimo dijo...

Lo que pasa es que además de cabeza nos falta corazón.
Tampoco hay que ceder a la arrogancia típicamente argentina del "nosotros, los peores" y la manía congénita de ser siempre primeros en algo...aunque sea en lo malo.
Al fin y al cabo, para canalizar esta tara nacional de modo inofensivo y evitar así la neurastenia, es que inventamos el género musical más ingenioso del mundo: el tango arrabalero. Y si no vean esta pieza de arte sacro periférico, sobre el regreso del pecador al seno de la Santa Madre Iglesia: es una verdadera gragea de misericordina.

El hijo triste
Vals
Música: Enrique Francini
Letra: Horacio Sanguinetti

De todos tus hijos, madre,
el peor de todos fui yo.
De niño te di trabajo,
de grande te di dolor.
De niño no comprendía
tu sacrificio y dolor.
Y hoy, madre, que lo comprendo
no tengo ya corazón.

Los hombres lloran a solas
ambicionando poder,
o por dinero, o por gloria,
o por alguna mujer.
Hay otros que también lloran,
atormentado vivir,
y yo te juro que lloro,
que lloro pensando en ti.

Pasé mi vida rodando,
dichoso no fui jamás.
Tal vez, por ser desgraciado
y triste me quieras más.
De niño no comprendía
tu sacrificio y dolor.
Y hoy, madre, que lo comprendo
no tengo ya corazón.

Pepe Galleta, el cristobalero de Pompeya.

Finisterre dijo...

Me parece muy interesante la entrada de Ludovicus. Interesante y profunda, como todo lo que he leído de él. Mas, si se me permite, quisiera aportar alguna reflexión sobre el tema, especialmente sobre el siguiente párrafo:

Ver este pasaje de la historia de Colombia muestra las dificultades ingentes de nuestra América Hispana, independizada quizás con demasiada premura. El Estado nacional, la supremacía de la ley, el monopolio de la fuerza, han sido plantas exóticas que no han terminado de arraigar en este suelo. En cierto modo, seguimos siendo premodernos, con el agregado de varias lacras de la modernidad. En cierto modo, Sarmiento, con su caracterización de la barbarie, tenía algo de razón. En cierto modo, bajo apariencias contemporáneas late el malón, el “jefe”, las montoneras. La regresión a las tolderías y al saqueo.

Conozco la historia de Colombia y, en general, la de toda América Hispana. Pero más conozco la historia argentina (no sólo desde 1810) y la verdad es que, por más esfuerzo que hago, no acierto a compartir unas cuantas afirmaciones del amigos “virtual” Ludovicus, a quien mucho respeto.
Por ejemplo, ¿es posible afirmar que nuestras patrias se independizaron “con demasiada premura? Quiero decir, más allá, del prejuicio estéril de lo “temprano” o lo “tardío” en historia; ¿es posible sostener tal argumento? Salvo que se milite en un neocarlismo una pizca zonzo, creo que ya es argumento aceptado, quiero decir, verdad irrefutable, que América se independizó menos por sus patriotas –tradicionalistas o liberales- que por la decadencia de la España borbona y masónica que desgobernaba las Indias. América se independizó cuando debía hacerlo.
Del argumento de la independencia apresurada se sigue, claro, la no consolidación de las “plantas exóticas” que no llegan a arraigarse en nuestro suelo, poco fértil e inmaduro por entonces. Pero resulta que el Estado (no el nacional), la Ley y la Fuerza llevaban aquí, en este mundo indiano hoy tan vituperado, tres siglos echando raíz. Y, una vez acaecida la Independencia, mientras conservamos esos pilares, sumado el de la Fe, anduvimos bastante bien. Sin exagerar claro.

Finisterre dijo...

En cierto modo, repite Ludovico tres veces sin decir diciendo, somos “premodernos”, “bárbaros” y una mezcla entre indios saqueadores y caudillos (populistas?).
Pues no, fíjese que no. De lo de premodernos casi seguro pues eso significaría hacerse cargo de categorías demasiado “modernas”, llegando incluso a lo “feudal”, “prefeudal”, etc. Sería compartir, “en cierto modo”, el prejuicio moderno hacia lo premoderno.
Lo de bárbaros casi seguro que tampoco. Quiero decir, ahora sí somos un poco bárbaros pero justamente como resultante de la civilización sarmientina y no de lo que Sarmiento llamaba barbarie que en realidad era la auténtica civilización, esto es, la civilización fundada por la Cristiandad hispana…con sus más y sus menos, que ya estoy viejo para idealizaciones absolutas.
Y lo de caudillos y saqueadores… qué quiere que le diga. Por mi ciudad han saqueado de lo lindo pero de caudillos ni mu. Si hay sátrapas que balbucean el español, ejercen el latrocinio sin rubor, discursean sobre género, niñez y adolescencia y reparten subsidios a la turbamulta. Pero esos no son caudillos, o si? Tolderías? Nada de nada. Y Montoneras, sí, la Garré entre otras. Amontonamientos sí, huestes como antes, nada de nada.

Finisterre dijo...

El problema, creo, me parece, es que carecemos de una mirada, sino más indulgente sí al menos más realista de nuestro pasado. Y eso nos ha enturbiado la mirada actual.
Refiriéndose a la historia, decía Castellani que “lo que da la clave de un enredo o un enigma histórico es la intuición simpática del alma de lo agonistas primero, y después de su contorno de grupo, nación o época…”. Y lo cierto es que, tras tantos años de avatares ideológicos, nos hemos pasado de vuelta, terminamos creyendo aquellos mitos, perdiendo la intuición y aceptando la superstición.
La superstición histórica, ligada a una mirada sesgada de nuestro presente, hace que terminemos considerándonos una bazofia. De tanto repetir las zonceras de la autodenigración -como decía el pobre Jauretche, hoy apropiado por los KK’s –terminamos creyéndonoslas. Y así nos pasa lo que al amigo Tollers que a veces hasta se avergüenza de ser argentino.
Pero, al menos déjenme esa ilusión, creo que Argentina – por muerta que esté como dice Mihura Seeber- sigue despidiendo olor. Es, valga la ridiculez, un cadáver aún fresco, de esos que tienen posibilidad de resucitar con maniobras de RCP. Argentina es más, mucho más, que Tinelli, Maradona y el señor que hoy está de visita en Roma.
Es un aporte rápido, casi superficial, realizado con todo respeto. He leído siempre a Ludovicus y considero que su profundidad filosófica es envidiable.

rs222 dijo...

Como de costumbre excelente el post, hasta me sentí tentado un instante ese programa de TV, pero no veo TV. Aportan y enriquecen los comentario precedentes, nada aporto, tan solo felicito a todos.
Un fraternal abrazo desde Uruguay

Anónimo dijo...

Castellani también lamentó alguna vez (ya no recuerdo en qué libro) la apresurada independencia argentina.
Donde se equivocó fue en no ver al tango como lo que realmente fue y es para esta tierra: un sacramental.

El Tahur de Ezpeleta.

Anónimo dijo...

No solo el tango, Tahur.
También Sandro y Pappo's Blues.
Falta algo de la simpatía de la que habla Finisterre para ver desde el corazón y con otros ojos todo lo nuestro.

Sarco del lao' del lazo.

Anónimo dijo...

Es que la simpatía es superadora de querellas estériles.
Es estéril quejarse de lo que ya pasó y no se puede modificar.
Y es estéril aunque supongamos que autores como Corsi Otálora, Gómez Dávila, los carlistas y otros tengan razón sobre lo que afirman. Porque no se puede cambiar. Ya está.
Que mis hijos vean en los próceres un arquetipo, aunque puedan no haberlo sido realmente, es bueno. No importa qué fueron realmente. Importa que ellos quieran llegar al cielo amando los que desde niños les contamos que eran cosas nobles. Si fueron o no nobles, es la parte estéril. Importa el hijo, no la última investigación erudita de Bernardo Lozier Almazán que desempolva archivos masones en Inglaterra o en la China.
No importa que haya o no sido mal parida la Argentina, es y no dejará de ser la Argentina. Y si es así, importa que en un movimiento simpático del alma terminemos con posturas eruditas. ¿Qué le voy a decir a mi hijo? ¿Que ante las nuevas investigaciones lo mejor es no amar tanto a la Argentina?, ¿Que distinga Nación Argentina de Patria, para al menos luego de todo este barullo no peque contra el 7° Mandamiento y ame a la Patria que no es la Argentina, porque es el suelo y las tradiciones?
No es nada pedagógico. Lo pedagógico es que el niño ame a la Argentina, que es su nación y también su patria. Tres en uno.
Semántica más humana y comprensible.
Por ello, más simpatía y menos datos que aunque posiblemente ciertos es más lo que nos complicarán que lo que nos allanarán el camino.

Padre de Familia.

Wanderer dijo...

Padre de Familia, tiene razón, pero hasta ahí. ¿Qué hacemos con la verdad? En definitiva, su postura se parece bastante a la del kirchnerismo: todo es un relato. No importa la realidad, o la verdad; lo que importa es el relato que se hace la realidad, y que los camporistas y los villeros se la crean.
No, no estoy de acuerdo con usted. Sólo la verdad nos hará libres; el relato con pretensiones de verdad nos deja prisioneros.

Cadete dijo...

Una cosa es la resignación de haber nacido bastardo y otra la jactancia de serlo.

Anónimo dijo...




Amar a Dios sobre todas las cosas, y a nuestro prójimo , como a uno mismo , .....eso es la única y exclusiva verdad ,




Wanderer dijo...

Anónimo de las 18:07 hs.: ¡Qué disparate, por Dios! ¡Qué disparate! Apostaría que usted es clérigo.

Anónimo dijo...

Hijo y nieto de nacionalistas, leí desde los 6 años acerca de Saavedra, Belgrano, San Martín, don Juan Manuel, el Chacho y tantos otros de nuestros próceres. Los argumentos que defienden la Revolución de Mayo (o Restauración de Mayo como la llamó Peco Ibarguren) y la Independencia.

Pero un día abrí los ojos y vi que Cristina Kirchner era peor que Fernando VII, que nuestro Congreso Nacional era peor que las Cortes liberales de 1812, que nuestras leyes nacionales, provinciales y municipales eran peores que la Ordenanza de Intendentes borbónica, que nuestras entregas de territorio nacional eran como el abandono de las Misiones...

Así que, con los mismos argumentos que los de mis maestros revisionistas y nacionalistas, con unos changos amigos estamos pensando en fundar una república independiente, cuya ubicación aún no vamos a develar, no sea cosa que los 'godos' porteños nos manden sus tropas masónicas. La fundaremos bajo el lema 'Dios, Patria, Hogar'.

Espero que todos nuestros amigos nacionalistas católicos argentinos nos defiendan y no nos vengan con argumentos 'neocarlistas zonzos'.

Anónimo dijo...

Cadete


Estas duro ,..pero es como dices , ... masoquistas siempre va haber .

Anónimo dijo...

Creo que lo que dice el Padre de Familia tiene mucho sentido si se lo mira bajo el prisma de un padre de familia. Wanderer, Ud. tiene razón, la verdad está primero. Pero me parece que hay verdades que, a ciertas edades, es mejor dejar ahí tranquilas hasta que llegue el momento de revelarlas. Es cuestión de prudencia, como una cortesía educativa.
Si San Martín era masón o no, qué quiere que le diga, me tiene sin cuidado. Pero si a mi hijo se le infla el pecho a los 10 años pensando en el cruce de los Andes, flaco favor le voy a hacer hablándole de los archivos del Foreign Office. Ya llegará la edad en la que pueda comprender mejor los matices y aristas de la vida y la historia. He conocido niños que de tanto escuchar las puteadas al Papa ya dudo que respeten en lo más mínimo la investidura sacerdotal. Si a un chico le vomito de una todo lo podrido de nuestro pasado, después no me puedo quejar de si a los 18 años se quiere rajar a vivir a Miami.
No se si me habré explicado. En fin, como dije, es una cuestión de prudencia educativa.

Saludos, El Juglar.

Benign_o dijo...

Ya lo dijo The Economist en la edición de esta semana, Argentina demostró todo lo que no hay que hacer como país en los últimos 100 años y paso de ser una potencia a ser un país bananero.

Dejando de lado la propaganda pirata, los Ingleses tienen razón, pasamos de ser la pequeña ciudad europea enclavada en America para ser una copia berreta de medellin o de cualquier otra ciudad latinoamericana.

El nivel de una sociedad se mide por la cantidad de gente que anda en ojotas en la calle y aquí también somos cada vez mas parecidos a nuestros amigos latinoamericanos que se caracterizan por andar semi desnudos, honrar a la Virgen pero también a San la Muerte, zambar en el carnaval y fornicar como conejos.

No es que la batalla esta perdida, nuestro país ya perdió la guerra, lo mejor que podemos hacer por nuestros hijos es educarlos para que llegado el momento se puedan mandar a mudar.

Anónimo dijo...

Padre de Familia le pifia mal. ¿Sarmiento como modelo sin importar quien fue? Un día el chico se hace grande y conoce quien fue Sarmiento… Después decime que pasa.

--
Para mí lo más bello de la historia en el territorio conocido hoy como argentina se da en el siglo XVII, el resto es historia de una traición.
Ahora está todo el periodismo político oficialista aterrorizado con la idea de “la repetición histórica”, los saqueos, el 2001, los golpes de estado, la hiperinflación, la 12 destruyendo el obelisco etc. La historia oficial remarca que la crisis económica actual es una prolongación de la crisis del 30. A continuación te muestran todas las revoluciones hasta el 2003 donde viene el cambio. Me parece que ven que no pueden romper con la repetición histórica de las “revoluciones”, nefastas para el pueblo (y para su negocio de gobierno). Ellos mismos son revolucionarios del 70.

Los peor del pueblo argentino es el mito del liberalismo que se trago y no lo sabe. (No lo saben los nacidos del 83 en adelante. Para ellos mis simpatías.)

No somos una bazofia, pero la consumimos, queramos o no.

Saludos

Anónimo dijo...



Interesante la repuesta de Wanderer a Padre de familia.


Pero no dijo que algo propio del kirchnerismo , es tirar basura a diestra y siniestra sobre todos los que no comparten su opinión …..Nos entendemos
El Imprudente ..

Anónimo dijo...

Okey, me olvido del alma del niño por un instante y paso a lo pragmático:
¿Qué le digo al nene? ¿que no cante el Himno Nacional por su explícito contenido liberal?
¿Y a mi mujer qué le digo cuando la profesora de Historia le ponga un cero y el chico repita de año? ¿le digo que la verdad es primero? ¿cree que mi mujer tiene pocos problemas como para sumarle éste?
¿Y cuando el preceptor quiera mandar a la Dirección al nene que se niega a cantar el Himno, y a la segunda lo suspendan, y a la tercera lo echen del colegio?
¿Cree que arreglo a mi mujer diciéndole que "ante todo somos honorables"? ¿Y al niño le digo que sus compañeritos son todos masones o que se les inflama el pecho de puros burros?

Me da la impresión que muchos de los de aquí son hijos o clérigos, pero que no abundan los padres.

Padre de Familia.

Finisterre dijo...

No me da el cuero para ponerme en exégeta de Castellani pero creo menester intentar explicar aquello de la “intuición simpática” a la que remite en la frase que transcribimos el otro día (de “El Ruiseñor fusilado”).
La intuición es la percepción de un objeto sensible o inteligible. Y la simpatía remite, no ya a las actitudes benevolentes destinadas a ayudar o proteger al otro, sino a la capacidad de sentir con el otro, con el semejante. Esto, más o menos, chusmeando el Jolivet.
No es posible la historia, la historiografía, sin esa intuición simpática, sin esa capacidad de comprensión del otro. Y, mucho menos, si se trata de historiar la propia patria. Esa intuición simpática – y también el “contexto”- permite comprender al otro lejano sólo en el tiempo. El otro es igual a mí, es decir, capaz de Dios y también “capaz” del demonio. El otro, hombre como yo, es capaz de lo sublime y también de lo abyecto. Y es que en parte tenía razón Ortega cuando decía que “la hembra paleolítica es igual a Madame Pompidou” o a Encarnación Ezcurra… o la Inmunda de Kristina. La única diferencia es moral y espiritual, nada menos.

Finisterre dijo...

La esencia de la historia consiste en rastrear a los mejores, en aproximarse a los que se acercaron a lo sublime con el fin de imitarlos. Antonio Caponnetto, que lleva una punta de años escribiendo sobre esto, dice que esto viene desde Aristóteles. Pero la imitación de los mejores no es un acto mecánico ni sencillo. Hoy estamos, por proximidad, más cercanos a la imitación de los perores… a nosotros también nos pesa nuestro contexto.
El esfuerzo, creo yo, consiste en aprehender el hecho de que hemos sido y podemos ser mejores. Patriótica y cristianamente mejores. No alcanza con la ensoñación nostálgica de tiempos pretéritos idealizados. Ni alcanza, claro está, con el mero señalamiento de los males presentes, como si ninguna intervención tuviéramos en ellos. No alcanza, no señor, con el diagnóstico. Sócrates, que algo supo de vivir entre los protervos, les tiró el diagnóstico en la cara, les dijo que preferían el cocinero al médico (cómo pasa con nuestros contemporáneos) pero también se inmoló por su patria. No se quedó en la queja. Y la Hélade también olía a cadáver por aquella época.
Espero que se comprenda lo que quiero transmitir, balbuceando un poco. Gracias por permitírmelo.

Anónimo dijo...

Hay muchos libros que los nacionalistas no podrían refutar, que los hechos y los documentos son los que son.
Pero luego del "Beresford" de Lozier Almazán la cosa está zanjada.

Zanjero.

Anónimo dijo...

Padre de Flía,

A su hijo dígale que comprenderá cabamente el 7° Mandamiento el día que se le haga carne el verso de Peguy: "Bienaventurado quien muera por un palmo de tierra".

Cuidado, que es tan ajena a la Patria la "nación" como el "imperio", sea el Hispánico u otro. Patria es acá nomás, a ojos vista. Como prójimo.

Reaccionario Tamaño Pichón.

Práctico y estético dijo...

La verdad es fundamental, pero hay que distinguir entre la verdad de importancia practica, y la verdad de importancia meramente estetica. A partir de aqui hago dos reflexiones.

1. Dios y Jesucristo es la Verdad mas real y esencial para la vida. Dios es, por Jesucristo, nuestro Padre mas real, y sus otros hijos nuestros hermanos mas reales. Su Reino es nuestra Patria mas real.

Luego viene la familia, basada en un vinculo establecido por Dios mismo ("lo que Dios ha unido..."). Recien despues, a distancia, la patria temporal, a la que no nos une ningun vinculo indisoluble como el del matrimonio.

Por lo tanto, "Dios, Patria, Hogar", en ese orden, es inaceptable, excepto que "Patria" signifique el Reino de Dios, que obviamente no es lo que piensan quienes dicen eso. El orden correcto es "Dios, Hogar, Patria".

2. Es bueno saber que la Revolucion de Mayo fue en el fondo una sedicion masonica, que Moreno era jacobino, San Martin mason, Rivadavia un desenfadado agente ingles, y de Sarmiento mejor no hablar. Es bueno tener en claro que los buenos en 1810 fueron Liniers y compañia. Pero la razon practica por la que es bueno es porque liberarse de la mitologia permite adherirse mejor a la Verdad.

Pero eso es toda la importancia practica que ese conocimiento tiene. Pretender actuar hoy en funcion de los actores de esa epoca, como por ejemplo sostener las banderas carlistas porque los buenos en el siglo XIX fueron los carlistas, no tiene sentido. Hoy las cosas son como son, y en esa realidad debo hacer la voluntad de Dios, y si en el siglo XIX los que hicieron la voluntad de Dios, en el orden de la politica, fueron los carlistas, no tiene hoy necesariamente relevancia practica.

La simpatia con Liniers, con don Carlos o con don Juan Manuel es algo de indole estetico. Dios y su voluntad sobre nosotros hoy es lo que tiene relevancia practica, y no las corrientes politicas que hace 150 años fueron los que mas se acercaron a hacer la voluntad de Dios en ese momento.

Anónimo dijo...

Práctico y Estético,

"El orden correcto es "Dios, Hogar, Patria": ¡impecable! Esa no es otra que una síntesis reaccionaria.

Que el carlismo en el S XXI no es más que estética (yo lo he llamado muchas veces como "correcta adhesión de escritorio"), también es un hecho, por lo que usted se merece otro: ¡impecable!

Sus conclusiones históricas se merecen otro: ¡impecable!; las que son como decir que el bueno de Díaz Araujo en su Mayo Revisado olvidó revisar lo escrito desde hace años sobre Mayo.

Pero ahora unas preguntas, ya dejando la estética y la verdad histórica;, que si carece de práctica defender a un carlismo imposible en los hechos (no lo pongo en duda - tan imposible como la práctica del nacionalismo católico), ¿qué sería lo realmente práctico para hoy?, ¿el entrismo democrático de veta derecha-peronista (que ya poco le queda de "derecha"), ¿o algún otro?
¿Puede lo práctico-prudencial adentrarse en un sistema malo per se? ¿y si no puede, qué nos queda en términos políticos salvo la estética?

Reaccionario Tamaño Pichón.

Anónimo dijo...

Nosotros, los derrotados

"Sólo la victoria une, la derrota no sólo separa al hombre de los demás hombres, sino que lo separa de sí mismo. Si los fugitivos no lloran sobre una Francia que se desmorona es porque se trata de vencidos, porque Francia está deshecha no en torno a ellos sino en ellos mismos. Llorar por Francia significaría ser vencedor".

 "El signo del derrumbamiento es que la misión se vuelva absurda, que se torne absurdo el acto mismo que se opone al derrumbamiento. Porque todo se vuelve contra sí mismo. No llora uno por el desastre universal, sino únicamente por el objeto del que se es responsable, que es lo único tangible y que se desequilibra. Francia que se desmorona sólo es un diluvio de pedazos, de los cuales ninguno muestra un rostro: ni la misión, ni el camión, ni la carretera, ni esta porquería de llave de gas".


AdSE (piloto de guerra)

Práctico y estético dijo...

Reaccionario Tamaño Pichón,

entiendo que sus preguntas se refieren al ambito de la posible accion en el "macrocosmos" de la politica.

Primero habria que examinar un poco el concepto de "sistema malo per se". Si se refiere al regimen republicano de partidos, la democracia, no veo que sea mala per se, de hecho el Magisterio de la Iglesia jamas ha dicho eso. Si se refiere a un partido politico en particular, ahi sí claramente hay algunos cuyas ideologias fundacionales son malas per se en diverso grado, desde los de sustrato marxista hasta los de sustrato liberal como la UCR (recordemos que Alem fue gran maestre como Sarmiento y Mitre).

Pero he aqui que una administracion de un partido politico cuyo sustrato ideologico probablemente no sea malo per se, como el Pro, ha producido la joyita del sitio chautabu. ¿Que actitud tomar ante eso? ¿Pasarlo a la lista negra o decir "bueno, hicieron esta porqueria pero no es algo que esté codificado en su ADN, en su plataforma de principios, por lo que puede cambiar"? La respuesta la tiene que dar cada uno.

Pero las preguntas fundamentales que Ud esta planteando, y aqui tengo que hacer exegesis especulativa de su pensamiento, son:

1. ¿Que rol tomar a nivel macrocosmos, pasivo o activo? O sea, ¿limitarse a votar al menos malo (o directamente a ninguno), o participar activamente en la politica?

2. Si alguien decide participar activamente, ¿donde? ¿En un partido politico existente con probabilidades de acceso al poder, y en cuyo ADN no este codificada la negacion de uno o mas de los valores no negociables (*)? ¿O en un partido de ADN 100% catolico, o por lo menos cristiano, creada e integrada por catolicos (o por lo menos cristianos) practicantes?

Nuevamente, mi respuesta es que las respuestas a ambas preguntas las tiene que dar cada uno, la primera obviamente en funcion ante todo de su realidad personal.


(*) Benedicto XVI especificó los principios o valores que no son negociables en dos oportunidades.

Extensamente, en el discurso a los participantes en unas jornadas de estudio sobre Europa, organizadas por el Partido Popular Europeo, 30/03/2006.

http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/speeches/2006/march/documents/hf_ben-xvi_spe_20060330_eu-parliamentarians_sp.html

la Iglesia Católica ... presta conscientemente una atención particular a principios que no son negociables. Entre estos, hoy pueden destacarse los siguientes:

— protección de la vida en todas sus etapas, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural;

— reconocimiento y promoción de la estructura natural de la familia, como unión entre un hombre y una mujer basada en el matrimonio, y su defensa contra los intentos de equipararla jurídicamente a formas radicalmente diferentes de unión que, en realidad, la dañan y contribuyen a su desestabilización, oscureciendo su carácter particular y su irreemplazable papel social;

— protección del derecho de los padres a educar a sus hijos.

Brevemente, pero en un documento de mayor peso magisterial, en la exhortacion apostolica Sacramentum Caritatis, parrafo 83, 22/02/2007.

http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/apost_exhortations/documents/hf_ben-xvi_exh_20070222_sacramentum-caritatis_sp.html

el culto agradable a Dios ... exige el testimonio público de la propia fe. Obviamente, esto vale para todos los bautizados, pero tiene una importancia particular para quienes, por la posición social o política que ocupan, han de tomar decisiones sobre valores fundamentales, como el respeto y la defensa de la vida humana, desde su concepción hasta su fin natural, la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer, la libertad de educación de los hijos y la promoción del bien común en todas sus formas.[230] Estos valores no son negociables. Así pues, los políticos y los legisladores católicos, conscientes de su grave responsabilidad social, deben sentirse particularmente interpelados por su conciencia, rectamente formada, para presentar y apoyar leyes inspiradas en los valores fundados en la naturaleza humana.

Anónimo dijo...

A la pregunta retórica del Reaccionario Tamaño Pichón sobre qué nos queda en términos políticos salvo la estética, Gómez Dávila la hubiese contestado más o menos de este modo: Nada, aunque no le llamo estética. Le llamo romaticismo. Los críticos del romanticismo no entienden el estado del presente, y mientras no seamos bestias necesitamos al menos del recuerdo de tiempos mejores como oxígeno sanitario. Pero no por compartir sus ideas seré su amigo, que "hoy donde hay dos, hay traición".

Anónimo dijo...

Para los que, quizás creyédonos Elfos, no asumimos la Argentina, a los argentinos y la argentinidad toda.

"Puesto que soy uno de ellos, no negaré nunca a los míos, hagan lo que hagan. Si me cubren de verguenza encerraré esta verguenza en mi corazón y me callaré (...)Un marido no va de casa en casa para comunicar él mismo a sus vecinos que su mujer es una cualquiera. No sería así como salvaría su honor, pues su mujer es de su casa. No puede ennoblecerse en contra de ella. Hasta que llega a su casa, no tiene derecho a expresar su còlera".
(ibid)

Anónimo dijo...

Para nosotros, los que creemos que el derrotado es el vecino aunque vivamos en el mismo barrio y compartamos la misma historia.

"No dejaré de solidarizarme con una derrota que frecuentemente me humilla. Soy de Francia. Francia formaba Renoirs, Pascals, Guillaumets, Hodechés. Formaba también incapaces, políticos y tramposos. Pero me parece demasiado sencillo reclamar el parentesco de los unos y negar el de los otros".

"La derrota divide. La derrota deshace lo que estaba ya hecho. Hay ahì una amenaza de muerte: yo no contribuiré a estas divisiones, desechando la responsabilidad del desastre sobre aquellos de los míos que no piensan como yo. No se puede sacar nada de este proceso sin juicio. Todos hemos sido vencidos. Yo he sido vencido. Hodeché ha sido vencido (...) yo de Francia he sido débil. Yo he sido débil en ella y ella ha sido débil en mi".

"Si consiento en ser humillado por mí casa, puedo actuar sobre mi casa. Es mía como yo soy de ella. Pero, si me niego a recibir la humillación, la casa se desmoronará como quiera, y yo ire solo, glorioso, pero más vano que un muerto".(ibid)

¿Yo?: ¡argentino!

Anónimo dijo...

Nada que ver,pero lo "hecharon" a Roberto di Mattei de Radio Maria, quien seguira...?

Anónimo dijo...

Práctico y estético,

subvierta ud. el orden y pronto se quedará sin familia y sin altares donde adorar a Dios. Es decir: una situación ni práctica ni estética.

Lo que realmente es inaceptable es esa distinción entre verdades que termina por introducir la dialéctica donde no la hay ni la debe haber, al contraponer amores que, rectamente, no son más que uno; a la vez que crea una visión maniquea de la historia, (buenos-malos) por razones "prácticas".

Y este amor, como todo amor humano, "comienza a ser un demonio en el momento en que comienza a ser un dios".

Esta inversión puede abrevar, quizás, en la falsa esperanza de que relegando al último lugar el concepto de "patria", la realidad misma significada por él podría ser sacrificable a la iniquidad sin mayores escrúpulos.

Pero lo más curioso, es el argumento por el cual se justifica esta inversión: la veleidad del vinculo. ¿La "Tierra prometida" para Israel fue una simple metáfora divina sin implicancias temporales?. ¿Acaso no lloró Cristo por la suerte (no solo sobrenatural, sino temporal) que le aguardaba a Israel, su patria?. ¿Acaso Cristo era un "ciudadano del mundo"?. ¿Acaso la exigencia inscripta en la naturaleza humana de vivir en sociedad y en un terruño, es un vinculo menos real que el que nos impone el sacramento al elegir mujer, siendo el Autor de ambos Uno y el Mismo?.
En todo caso, uno puede violentar el vinculo indisoluble del matrimonio religioso, pero no puede violentar la necesidad natural de vincularse con el prójimo.

La "medida" de la naturaleza humana es la Idea eterna que el Creador tiene de ella; y sus exigencias son más que indisolubles: son inquebrantables.

Y en lo meramente práctico, esto podría no ser más que un rechazo encubierto, un desesperado escapismo para justificar de algún modo el horror personal ante la derrota estrepitosa que nos toca vivir/sufrir en el orden temporal.

Por esta senda es muy fácil trastocar la realidad y caer en la ficción de creer que se puede salvar la familia (la propia, por supuesto) sacrificando la Patria, al tiempo que nos eximimos de toda responsabilidad por ello.

Habrìa que preguntarse hasta que punto somos deudores de Descartes en esta materia y de la tentación permanente de "angelicalismo" que amenaza al intelecto humano, haciéndonos buscar lo sublime y espiritual, al mismo tiempo que esquivamos el peso abyecto y humillante de las realidades materiales y temporales que nuestra actual condición nos impone.

"Lo más alto no se sostiene sin lo más bajo"

Práctico y Estético dijo...

A Anonimo de 22:02,

"¿Acaso la exigencia inscripta en la naturaleza humana de vivir en sociedad y en un terruño, es un vinculo menos real que el que nos impone el sacramento al elegir mujer, siendo el Autor de ambos Uno y el Mismo"

Es totalmente conforme a la voluntad de Dios que alguien cambie de sociedad y de terruño, como hicieron mis bisabuelos y abuelos desde España e Italia a la Argentina.

No es conforme a la voluntad de Dios que alguien cambie de conyuge.

Ambos vinculos son reales, pero uno solo es indisoluble.

"La "medida" de la naturaleza humana es la Idea eterna que el Creador tiene de ella;"

Totalmente de acuerdo. Y esa idea la conocemos por el texto de Genesis cap. 1 y 2, confirmado por las palabras de Jesus en Mt 19,4-6 o Mc 10,6-9.

Anónimo dijo...

Práctico y Estético,

A eso quería llegar.
Si entre las cosas "no negociables" está no aniquilar la vida en cualquiera de sus etapas y su violación hace de Tal o Cual partido un partido al que no se puede apoyar y hoy no hay partido que no sea abortero; digo, en la Argentina: no se puede integrarlos, ni votarlos. A ninguno.
Tal vez haya alguno que nadie conoce que sí. No lo conozco. Pero tampoco va a ganar y la democracia consiste en ganar elecciones.

Es verdad, Anónimo, romanticismo es más apropiado que estético.

Reaccionario Tamaño Pichón.

Práctico y estético dijo...

Corrijo completandolo un parrafo de mi respuesta a Anónimo de 22:02.

Reemplazo: "Ambos vinculos son reales, pero uno solo es indisoluble."

por: "Ambos vinculos son reales, pero uno solo es indisoluble en todos los seres humanos, y en los cristianos fue ademas elevado a la dignidad de sacramento, dotando a quienes lo reciben de gracias de estado. En base a esto, ¿cuál es el orden de importancia entre ellos?"

Anónimo dijo...

"subvierta ud. el orden y pronto se quedará sin familia y sin altares donde adorar a Dios"

Eso es mentira.
Lo vienen diciendo hace años (mi padre me cuenta que ya se lo decían a su abuelo). Pero mi abuelo, mi padre y yo no hacimos más que una familia. Y tenemos familia y altares.
El liberalismo no lleva las cosas a ese punto. El desafío está en no apostatar haciéndose liberal. Si la embestida es contra la religión y el altar pasando de la tolerancia a la libertad (no a la prohibición, como quiere el Anónimo al que cito al comienzo), el nudo del asunto está en no aceptar esa libertad.

El paso de la libertad a la prohibición no será por haber abandonado el Nacionalismo o la Partidocracia, sino por la llegada del Anticristo. Pero a ese no lo parará nada de lo que podamos o queramos hacer al nivel de Patria.

La frase del comienzo es de esas que se citan y luego se pueden justificar con Tomás de Aquino con toda facilidad, pero que en los hechos no coinciden con la realidad.

Anónimo dijo...

Leer


LIBERTAD, LIBERALISMO Y TOLERANCIA.

Michel Creuzet

Muy bueno , se consigue ....

Anónimo dijo...

Dos observaciones a dos comentaristas diferentes:

1) Hoy los partidos políticos no son aborteros, aunque es verdad que en todos hay aborteros. No tienen como plataforma el aborto, pero tienen diputados electos que votarían esa ley. Así por ejemplo, el Massismo no lo tuvo como plataforma, pero Massa es abortero y de ello se jacta. Por supuesto, solo con la posibilidad que un dipuado levante la mano ante tamaña ley, ese partido político se encuentra vedado al voto de católicos, que no es necesario para que el aborto salga que esté en las plataformas electorales, sino en las mentes de quienes votan las leyes.

2) La naturaleza social del hombre supone la Patria, pero MUCHO MÁS EL HOGAR. Esto desde Aristóteles a hoy no está en discusión. Primero es el hogar, salvo que quiera usted una República Espartana o a lo Platón, las que son contranatura.

Benign_o dijo...

Estimado Padre de Familia,

Yo a mis hijos les digo que aprendan todo lo que tienen que aprender en la escuela, que se lo sepan y que sean los mejores en el colegio, pero también les enseño desde chicos que no todo lo que se enseña en el colegio es bueno, que hay que saberlo pero que no necesariamente es cierto o bueno.
Hasta ahora lo vienen entendiendo.
No es solo el colegio es sobre el mundo. En mi caso son pequeñas batallas diarias contra el mundo.
De chicos les inculco, en la medida de lo posible, una lógica de vida de catacumba, dar testimonio dentro de lo posible y aprender a movernos en este mundo.

Con respecto a la Patria, sinceramente coincido con lo que alguna vez dijo Jack, son un invento modernista, a lo que agrego hijas bastardas de la revolución francesa. La patria no existe, y la Argentina es uno de los ejemplos mas claros. Que hay en común entre un saltaño, un Porteño y un santacruceño, fuera de que la mitad son hinchas de boca y que miran y se rien a tinelli.??? No hay identidad nacional, eso no existe ni aca ni en ningún lugar del mundo, la Patria es un verso que sirvió para que millones mueran en vano.

Finalmente coincido en todo con el anónimo de las 17:13.

Saludos

Anónimo dijo...

¡No, si esto parece broma!
Dígame, Anónimo de 17:13 hs, ¿quiere ahora que además abandone la política?
¿Y le digo a mi mujer que las expensas, luz, gas, teléfono, ABL, colegios, útiles escolares, patentes, medicamentos y la comida los paga usted?

Padre de Familia.

Anónimo dijo...

Nada de platonismos ni espartanismo: eso corre por su cuenta. Decir que el hogar es MUCHO MÁS sin decir en relación a que, es no decir nada. Decír que es PRIMERO sin especificar en orden a que, es decir menos.

Nadie dijo que la Patria no suponga el hogar, O que este deba ser sacrificado a aquella. Lo que se dice es que se introduce dialéctica donde no la hay, y esto por desentenderse del problema temporal que impone la Patria como bien arduo, objeto del amor.

En resumen, lo que esta inversión esconde es una simplificación propia de esa tesis enarbolada por algunos que sostiene: "todo esta acabado, ergo me preocupo por salvarrne yo y mi familia" , olvidándose que en el mientras tanto siguen usufructuando de la comunidad en que viven, sin decidirse a ser consecuentes y vivir a lo Robinson Crusoe.

Lo que se dice es:

-es una falacia creer que desechando o menoscabando la patria, se pueda mantener incólumes los hogares. Esto no sólo es una impiedad (como decían los antiguos) sino falta de sentido común.

-proponer la primacía del Hogar en desmedro de la Patria es una forma elegante de desentenderse del Bien Común y proponer el parasitismo social.

-patria y hogar se implican mutuamente en una jerarquía de bienes, en vista a la perfección de la persona humana.

-para que el "pro aris et focis" fuera realidad, primero se trazaba con la espada el recinto sagrado de la ciudad, porque los romanos comprendían claramente que para que los hogares no fueran una mera ilusión, sin altares, sin "gens,, sin dioses ni antepasados donde abrevar la tradición, se imponía la realidad de la Patria, defendida por los hijos de esos mismos hogares. Por algo la pena de destierro era peor que la muerte.

Al fin y al cabo, no otra cosa es lo que hace ud. mi amigo, cuando su vecino pretende correr la medianera y birlarle unos metros de su terreno o le ocupan la casa que heredo de su padre: defender su hogar defendiendo su patria.

Anónimo dijo...

La anterioridad de la Patria sobre el Hogar supone que la familia ya no sería la célula social.
Un oximoron con una Patria que como tal llega a tener una sociedad (no hay Patria sin sociedad) pero antes de la familia.
Podría ser en una película al estilo Truman Show...

Anónimo dijo...

Una pregunta

¿ si puede un buen católico de Indonesia , de Siria , de China , de Japon ...ser Nacionalista y Patriota ....?

Anónimo dijo...

Supuesto que se haya acabado el Tiempo de las Naciones -todo pinta que sí- la discusión es estéril, me parece. Sólo queda la familia, sitiada y muy expuesta.

Vladimir.

Anónimo dijo...

Vladimir, precisamente.
El pensamiento reaccionario no llega a ese "no hacer nada" de puro vago. Llega hasta allí y parapeta a su familia en una casa y un altar luego de juzgar el presente y el futuro de determinada forma.
El reaccionario también leyó a Sto. Tomás con lo del Bien Común y todo eso. Solo que los principios están muy bien y no los discute, pero al juzgar el ser de diferente manera a la de otros, prudencialmente - donde ya no hay regla fija - no hace lo del político o el sugraguista.

Anónimo dijo...

Patria y prójimo son "de acá nomás" también en otro sentido: así como miente quien dice amar a Dios y no amar a su prójimo, también miente quien dice amar los imponentes Valles Calchaquíes y no su barrio o pago chico. Es más, nada tiene de antipatriótico si no ama aquellos valles y vive a varios kilómetros dellos, o si no ama al pampeano si es oriundo de San Juan.
Por ello, el problema del amor a la Patria se ve en exceso complicado cuando vive en Aldo Bonzi o en el Once, ambos pagos chicos inamables.

Anónimo dijo...

La serie colombiana no la vi, pero vi enterita breaking bad. Es puro show. Sin embargo, el personaje principal (“cocina metanfetamina”) se justifica de varias maneras, pero hablando de buenas razones. Lo que hace es por buenas razones. El autor de la obra pone al personaje principal donde debe estar: genio demoniaco. Que tenga cáncer, que su vida le disguste, que este mal casado, que lo maltraten, que le afanen un patente de un invento millonario o quiera ponerle adrenalina a su pobre vida, no cuenta. Es un genio demoniaco. La historia trata de un tipo que descubre el poder de su genialidad y se va corrompiendo con ese poder. Que es así queda también demostrado en cómo se desenvuelve el mal. La ironía no es romántica como en lost, donde todo es aniquilado, sino que es concretizante.

También podría decirse que trata sobre la religión del dinero. Además la serie está hecha para los hombres, la mujer queda siempre en el terreno de la adivinanza. Desde el punto de vista ético, el gringo elige algo así como un bridge to nowhere. Es la tentación de hacer el mal por dinero, de cosechar sin cultivar o trabajar; pero hacerlo por buenas razones, por la familia, nada de eso cuenta, es sólo un genio demoníaco. Comento esto porque a los yanquis nadie los iguala en hacer series. Me parece que el tema del narcotráfico es tratado correctamente dentro del show. No da para hacer más analogías, el personaje principal es un gringo jodido y fin de la historia. La serie la resume también y tan bien Ludovicus en el punto 3 de este post. Sintética y rapidamente, esta todo dicho.

Saludos

Anónimo dijo...

Anónimo del 17 de febrero de 2014, 18:57:

Más allá de la broma hay un punto en el que deberiamos reflexionar más, que así como no se le puede pedir que honre a su padre quien desde la villa es violado desde niño, tampoco que ame a su Patria quien nació en un estercolero que no eligió, repleto de pungas, drogones, yiros, taxistas, vendedores de telas y pizzeros.

Anónimo dijo...

Veo en el blog de música que Cafrune además de sanmartineano era peronista. Pobre hombre, no pegaba una.

Anónimo dijo...

Yo creo que hay aquí algo que aclarar. Porque parece desprenderse de varios comentarios que, dado el estado de postración de la Argentina –indiscutible, patente, lacerante-, no hay ya patria, no hay ya nada que deba hacerse por ella, y que lo que sólo queda sería la familia. Que ya ni siquiera se puede uno doler por la Argentina. Creo, personalmente, que dado el estado de postración de nuestra patria, y si es que alguna vez la amamos, más la debemos amar. Más nos debe doler su postración, su frustración, su ignominia. Y que todo ello, tanto el amor como el dolor, y lo que por ella se pueda hacer, tenga que tener lugar ahora en el marco más reducido de una familia, de unos pocos amigos, de alguna que otra parroquia, o de un municipio si al caso viene, no impide hacer lo que uno hace pensando en la patria. Y por ella. En la patria que no vemos, pero en la que creemos –y felices los que crean sin ver-, y cuya restauración esperamos, si no acá –y acá ciertamente no hay que esperarla-, sí cuando Vuelva el Rey de Reyes. Para que Él encuentre a su Venida aunque sea a un puñado de nostálgicos, buenos patriotas, velando todavía a la patria muerta. ¿Quién le entregará , si no, sus despojos, los restos de su naufragio?.

Wanderer dijo...

Quisiera saber yo cuándo la Argentina no estuvo postrada... Nuestra patria, aunque no lo queremos, nació postrada. Fue alumbrada por jacobinos, masones e iluministas, laicos y clérigos por igual. El resto, es "relato nacionalista".

Anónimo dijo...

Durante la Santa Federación, Wanderer. Bajo el poncho del Restaurador.

Vladivimir

Wanderer dijo...

Así es Vladimir, durante la Santa Federación; tan santa que los miembros de su policía política, la Mazorca, bailaban la "refalosa" sobre la sangre de los unitarios o federales lomo negro a los cuales habían asesinado.

Anónimo dijo...

Bue, algunos casitos aislados de cuchillo fácil, nada más Wanderer, no se ofusque.
Pero al margen de ello, que es otro tema, la Patria no estaba postrada.

Vladimir.

Anónimo dijo...


¿suprerstición? igual que este, mezclando lo que es con lo que NO ES.

http://www.clarin.com/sociedad/Milagro-atropello-recorrio-kilometros-agarrado_0_1087091564.html

Finisterre dijo...

Don Wanderer:
Se acuerda de Los hermanos Karamazov?: "Si no hay Dios, ya no puedo ser capitán!"
Parafraseando a don Fiodor: "Si no hay Patria, ya no puedo ser patriota!"
Si la Patria es un relato (y además nacionalista!)-¿no fue el posmodernísimo Rorty quien empezó a joder con la palabreja? -pues mengua sin dudas la esperanza terrena.
Pero una cosa es relato y otra lo a-histórico. No existe, nunca ha existido, en ninguna comunidad humana, en ningún proyecto humano, que el conjunto de los hombres que le dan sustento han sido malos. La Argentina ha tenido sus buenos y sus malos. Hy hay muchos malos pero, quien le dice, quizás algún dia sean mas los buenos. Y sino, como decía el Cura Loco, hay que luchar lo mesmo.

Ludovicus dijo...

Entrevista a Pablo Escobar. A partir del minuto 6.30, sorprendente coincidencia con todo el discurso políticamente correcto en boga sobre la droga. Con razón lo cita como autoridad Berni.

https://www.youtube.com/watch?v=TYX3DwvEaPs