domingo, 10 de agosto de 2014

Escolios sobre los jesuitas

Un lector del blog me acercó estos escolios de Nicolás Gómez Dávila sobre los jesuitas:

“El jesuitismo es postura defensiva. Síntoma de endeblez de la Iglesia.
El jesuitismo es el intento de utilizar técnicamente, en provecho de la Iglesia, el prestigio y la eficacia de actividades profanas.
Simple aprovechamiento externo de objetivos que la llama macilenta de la Iglesia ya no funde en bronce cristiano”.

“La magnificencia de la catedral gótica busca honrar a Dios; la pompa del Barroco jesuita atraer al público”.

“Clasicismo, romanticismo, realismo, pertenecen al mismo bando. Barroquismo, preciosismo, modernismo, pertenecen a otro bando”.

“Barroquismo, preciosismo, modernismo, son enfermedades nobles; pero enfermedades al fin”.


Y este no tiene nada que ver (o tal vez sí, considerando que se nos enojan muchos), pero es buenísimo: “El reaccionario no solamente tiene olfato para husmear lo absurdo, también tiene paladar para saborearlo”.

17 comentarios:

Anónimo dijo...

Si le sacamos el sentido indirecto de toda ironía y lo traducimos del colombiano al argentino, quedaría así: los jesuitas son unos negros.

Anónimo dijo...

Para el que más abajo reclamaba mayor pedagogía, esto es un auténtico desplante.

Anónimo dijo...

Wan, invite a un certamen del estilo "el mejor escolio sobre el tema gana entrada libre y gratuita al blog por un mes". Estoy seguro que aparecerían algunos bien sabrosos.

Anónimo dijo...

Se podrá o no estar de acuerdo con este hombre, pero qué admirable libertad de espíritu tenía. Es la quintaesencia del aristócrata.

Plebeyo.

Anónimo dijo...

El primer escolio es coincidente con el contenido del Breve de Clemente XIV. Qué capacidad de síntesis.

Anónimo dijo...

El que le sigue al primer escolio citado es éste:

"La Iglesia no puede adoptar métodos de calculador técnico, ni de maquinador político, ni de especulador en bolsa, ni de jugador de ajedrez. La actitud extrínseca de la actividad combinatoria le es vedada.
La Iglesia solo puede rebosar o ensimismarse.
Invernar o florecer.
O, simultáneamente, instalarse en el Palacio Laterano e internarse en el desierto de Nitria."

Anónimo dijo...

Llama la atención el escaso rigor histórico de Disandro y otros sobre la conquista y evangelización de América.
Le conquista y la evangelización de América la hicieron los laicos. El papel de los laicos en la Iglesia no lo inventó el CVII como nos quieren hacer creer.
Los primeros misioneros y sacerdotes en venir fueron capellanes militares. Eran en su mayoría franciscanos.
La encomienda fue la brillante obra de la evangelización y la acción de los laicos. La cantidad de sacerdotes que vino a América fue ínfima comparada a la necesaria para convertir un continente.
Hubo evangelización completa y países católicos donde hubo conquista militar y social. En eso España fue auténtica maestra. A todos los lugares donde fue, dejó países católicos. El único país católico de Asia es Filipinas porque es el único país que conquistó España. En cambio a otros países de Asia que fueron jesuitas de entrada, como Japón, India y China, jamás lograron ser cristianizados aunque algunos pobladores hayan sido evangelizados. Y tuvieron nada más ni nada menos que a San Francisco Javier a quien “le dolían los brazos de tanto bautizar”.
Sin organización política cristiana no hay evangelización, o es reducida y nunca llega a permear todos los estratos sociales como para llegar a una sociedad cristiana. Lo mismo se puede decir de la conversión del Imperio Romano.
Cuando los jesuitas vinieron a América ya había mucho hecho, e hicieron las reducciones, las que, con sus más y sus menos, sirvieron (ahí la liturgia sí era cantada, y no sólo adornada con bellos cantos sino cantada la liturgia propiamente dicha). Esa fue, si se quiere ser estricto, la obra central de los jesuitas en América, pero no son las reducciones más que una parte, numéricamente pequeña, de la evangelización en América. Sí tuvieron también los jesuitas mártires en Canadá y EEUU (jesuitas franceses).
La devotio moderna llegó a América si se quiere a través de los laicos que estaban formados por el catolicismo post-tridentino (con sus más y sus menos), al igual que la mayoría de los católicos de a pie, cultos o no, de Europa
América española católica no es obra de los jesuitas, al menos en su origen ni en su mayor parte. Sí ocuparon con el tiempo los autores jesuitas las universidades americanas de la corona española.
El Concilio de Trento fue una buena solución para ciertos problemas, pero el error fue considerar que era la única solución y modelo perpetuo para la Iglesia por los siglos de los siglos. Por ejemplo considerar el tema de los seminarios para la formación sacerdotal como la única posible. Eso no quita que San Carlos haya estado equivocado en la idea. El tema es hacerla universal y absoluta para todo tiempo y lugar. Otro acierto del Concilio fue la doctrina de la transubstanciación que había desarrollado Santo Tomás, lo que no quita que se pueda seguir profundizando la teología de la misa.
Hubo muchos santos post-tridentinos devotio moderna o con cierta influencia de la DM o del barroco, que fueron santazos y gran bien hicieron en su momento; eso no quita que sean los únicos modelos. Algunos de esos santos se oponen directamente a doctrinas enseñadas por otros santo medievales. El ejemplo más categórico San Alfonso María de Ligorio (de formación cartesiana y no tomista) se opone a Santo Tomás de Aquino en el tema de los sistemas morales. Pero ambos son enormes santos.
Hay que hacer muchos matices para hablar serenamente del tema; saber teología, conocer vidas de santos e historia de la Iglesia.
EMD

Anónimo dijo...

Hay negros de todos los colores.

Ramón Doll

Anónimo dijo...

EMD,

Por supuesto que hay muchas matizaciones hechas y más aun pendientes, pero vaya al punto: el Breve, fue justo o injusto? Por qué?

Es el único modo de abordar este tema en este medio. O tal vez aquí no se pueda abordar.

Anónimo dijo...

Emd, usted no contradice. Hace distinciones que nadie ha negado. Si cada uno va a leer como quiere esto es caótico y obliga a respuestas circulares que cansan.
Tome las ideas-fuerza. Le gustan o no y las discutimos. Un blog no es un tratado.

Anónimo dijo...

EL PADRE CASTELLANI...
FUE JESUITA NO?

Anónimo dijo...

He leído varias veces este tipo de cosas en este blog sin que me tiente a averiguar su exactitud, pero este Nicolás me gusta. Será su estilo.
Voy a ver si me meto algo más en el tema. De la mano de Disandro no me tentaba (su prosa es detestable).
Leí que ha estudiado toda su vida filosofía, teología e historia. Algunos motivos debe tener para afirmar lo que afirma. Lástima que se explique tan sintéticamente.
Saben dónde conseguir sus obras en Argentina?
Gracias.

Anónimo dijo...

“La magnificencia de la catedral gótica busca honrar a Dios; la pompa del Barroco jesuita atraer al público”.

Como si los vitrales y los relieves en las catedrales góticas no hubiesen estado dirigidos al "público".

Floja la serie anti jesuita; mucha generalización y poco rigor.

¿No será más bien que el hecho de que la Iglesia avale una espiritualidad metódica como la jesuita (que, vaya por delante, no es lo mio) nos resulta molesto porque va contra nuestras pretensiones "aristocráticas" de elegir a gusto y piacere lo que gusta y no del menú eclesiástico; lo que está bien y lo que debería cambiarse según nuestra aventajada ciencia?

Anónimo dijo...

Al anónimo de 8:48

Vi algunas en mercadolibre.com

Anónimo dijo...

Podrán faltar la mar de matizaciones, pero eso de la política o política religiosa sobre la religión existió en la estructura jesuita y es un tema del que hay que hablar a menudo, pues tiene aplicación práctica diaria para todos nosotros.
Muchos años he sido una especie de milenarista de derecha (algo muy habitual en el palo), dando con una "ideología religiosa" que se parecía mucho a "la religión", con misa y sacramentos, pero que no lo era.
Nos enseñaron que había que ser de derecha, que las Cruzadas, que los grandes reyes... y terminamos poniéndolo sobre la gracia y considerando angelistas a los que estaban en la buena senda.
El equilibrio entre gracia y naturaleza es sutil, pero existe.
Es el modo, en gran parte.

Gracias.

Carlos Balá.

Anónimo dijo...

¿La prosa de Disandro "detestable"? Dios te perdone, pequeño animalito inculto y soez.
Y conste que no soy disandrista; pero hay que ser muy bruto para emitir tamaño juicio.

Anónimo dijo...

Que lo desmenuce un psicólogo, pero mi duda es la siguiente:

Si la devotio moderna estamos todos de acuerdo que es de una interioridad sensible (va para dentro de uno) mientras la contemplación de la anterior forma de piedad tendía interiormente a vaciarse contemplando lo Otro (va para fuera de uno). Y que esta interioridad de la nueva forma de piedad ayudó al homocentrismo y psicologismo pietista.
Y que el modernismo, entre tan diversos modos, cuenta con la condena el sentimentalismo religioso según Pascendi.
Y ahi van las preguntas:
(i)La devotio moderna no puede ser una causa del modernismo posterior?
(ii) El modernismo, no sería una devotio pero de izquierda?
(iii) No comparten la misma raíz en ese movimiento de piedad que en ambos tiende a uno mismo y no hacia lo exterior u Otro?

Y mí me parecen la misma cosa (homocentrismo más o menos evidente), pero uno de izquierda y otro de derecha. A uno todavía le importaban las reglas morales y a otro ya no le importa nada. Uno hacía foco en la moral sin auténtica piedad a Dios en tanto que Otro y el otro llegó a ser pro gay.
Ambos coinciden es no partir de la metafísica, o de relegarla, para poner el énfasis en la interioridad y la conducta.

Juan.