lunes, 11 de agosto de 2014

Euntes et extinguentes

El diario La Nación publicó hace pocos días una nota que, como todos los escritos periodísticos, debe ser tomada con cautela. Se titula "Los misioneros de Francisco". Pueden leerla aquí.
Primero, vale la pena detenerse a conocer quién es, concretamente, Emilio Pérsico, el amigo de Bergoglio y fundador de los misioneros. Además de ser uno de los dueños de las exclusivas heladerías del mismo nombre, no viene mal leer aquí una semblanza biográfica.
Pero vamos a la noticia. Estaríamos tentados de decir que no se trata más que de una iniciativa del líder de un movimiento social que aprovecha el sustrato católico de los argentinos para potenciar su prédica e influencia, y que consiguió una vidriosa autorización de Francisco para iniciar la construcción de “capillas del pueblo”, que no de Dios, en las zonas marginales. No podríamos –y así razonaría un neocon-, darle mayor entidad a esa autorización pontificia.
Sin embargo, la nota menciona algunos datos inquietantes: la iniciativa está comandada, además del propio Pérsico, por Enrique Palmeyro, un ex seminarista que trabajaba con Bergoglio y al que el Papa designó al frente de la flamante Red Mundial de Escuelas, y el padre Eduardo Farrell, párroco de Cuartel V, un barrio de Moreno. Es decir, los “Misioneros de Francisco” tienen un reconocimiento eclesial, aunque no explícito, sí muy fuerte: detrás está el mismo Papa. 
Pero lo llamativo es que se trata de un grupo con una pertenencia paralela a la Iglesia: “Somos parte de la Iglesia Católica, pero no como institución, sino como pueblo de Dios”, dicen. Parecería una insinuación a la existencia de una iglesia jerárquica o institucional y una iglesia del pueblo. Claro que esto no constituye novedad alguna; lo novedoso es que en esta ocasión la iglesia del pueblo posee el apoyo pontificio.
Pero lo más alarmante resulta es el siguiente párrafo: “Los pequeños templos no tendrán relación oficial con el obispo del lugar. Estarán a cargo de un "servidor", un referente del barrio que asumirá el papel de agente evangelizador…” Se habla de templos sui juris, semejantes a las abadías nullius, de las que existen solamente once en todo el mundo, pero que, en este caso, no estarían a cargo de un abad, sino de un “referente barrial” que actuará como animador comunitario y creador de las actividades religiosas que se desarrollen en la capilla. No es difícil imaginar las “liturgias” y los “catecismos” que allí se enseñarán.
Sigamos: “La idea es que ahí se hagan actividades religiosas, como velatorios y cadenas de oración, y todo tipo de encuentros comunitarios, como cumpleaños de 15 y festejos por el Día del Niño. La aspiración de máxima es que, a instancias de algún "cura compañero", se puedan celebrar bautismos comunitarios y hasta dar misa”. Es decir, la capilla no será un lugar sagrado y las celebraciones litúrgicas que un “cura compañero” pueda oficiar en ella estarán equiparadas a la fiesta de una quinceañera: la liturgia del pueblo y para pueblo sin la más mínima referencia a lo sobrenatural. Liturgia francisquista, en resumen.
Y es así de tal modo que “El nombre de las capillas lo elegirán los vecinos. Los de una villa de Madariaga llamarán a la suya Iván Sepúlveda, por un joven víctima de gatillo fácil”. Son los nuevos santos, y la consecuencia lógica de las canonizaciones seriales de Juan Pablo II y de las canonizaciones express de Bergoglio: los santos se desvalorizaron tanto que ya nadie cree en ellos, como el peso argentino. Entonces, cualquiera es santo: el que tuvo una muerte trágica, el que era generoso y daba a los pobres como el gaucho Bairoleto, aunque para hacerlo robaba a los ricos, o la chica casquivana violada y asesinada. Los santos surgen de la devoción popular y, si el sentir popular de hoy dice que Iván Sepúlveda es santo, quien es el cura, o el Papa, para negarlo. En definitiva, Dios se expresa a través del pueblo.

Si así siguen las cosas, me permito sugerirle al Papa Francisco el título de su próxima encíclica: Euntes et extinguentes, o en criollo: “Que el último que salga, apague la luz”.

16 comentarios:

Sede Berreta dijo...

Qué decir sobre estas acciones del Papa? 2 conceptos

GNC y cabotaje

Ludovicus dijo...

Los neocones podrán decir lo que quieran, pero la difusión de una iniciativa gravísima como esta exige un desmentido formal por parte de aquel a quien están comprometiendo.

¿O ahora cualquiera puede poner un, por ejemplo "Banco Francisco", publicitarlo en La Nación y empezar a recibir depósitos y donaciones? ¿Cuánto duraría semejante noticia sin ser desautorizada?

Anónimo dijo...

La doctrina que está de fondo con todas estas actividades que quieren desarrollar en sus "capillas del pueblo", es la de las "comunidades de base" y la teología de la liberación. Desde hace varios años (antes de que Bergoglio sea Francisco pero impulsadas por los suyos)se vienen enseñando en los seminarios y casas de formación estas doctrinas de una "iglesia paralela", que buscan una reforma de la "iglesia jerárquica". Dicen que como siempre se buscaron las reformas de arriba para abajo y nunca funcionaron, ahora hay que buscarlas de abajo para arriba.
Subversismo puro, buscan una revolución desde "el pueblo de Dios", como ellos lo entienden. Mal.

Siempre supe que iban a llegar bastante lejos en Argentina y en el resto de Latinoamérica, pero nunca pensé que iban a tener poder para buscar expandirlo al resto del mundo.

¿A dónde iremos a parar...?

BP

Anónimo dijo...

Esto es política religiosa "sin" religión, ya no "sobre" la religión.

Tal vez sean las mismas causas abajo denunciadas que ahora se acentúan.

Ideología religiosa, pero ahora de izquierda. Los tiempos cambian... pero no tanto.

Carlos Balá.

Benign_o dijo...

Estos son los ejemplos que buscaba de los jesuitas.

Ya me imagino la parroquia Santa Gilda, la Basilica de San Rodrigo Rodrigo Martir y la catedral en honor a los santos barrabravas inocentemente ajusticiados por los pata negra de Scioli.

Definitivamente se peronchizo la Iglesia.

A todo esto sumemos que el Manco (sopa de Pobre) que se cansa de decir por toda la provincia que el Cree, y que se saco fotos ad nauseam con su Santidad, ahora tiene un hospital móvil para hacer abortos a domicilio.

Me doy cuenta que la luz ya lleva bastante de apagada.

Anónimo dijo...

Al final resulta que los que nos complicamos éramos nosotros: era tan fácil como despreocuparse del Obispo, construir nuestras iglesias y hacer lo que queremos.

Anónimo dijo...

Utilización de medios profanos bendecidos por la Iglesia. Jesuitismo aplicado, pero peor que el de antes.
Esto es lo que no era Benedicto.

LUIS dijo...

El acabose esta al llegar, ni de las misas tradicionales ya te puedes fiar, largas son las zapas de los obispos para incluso malmeter mano en el desarrollo de ellas con organistas sin oficio y curas que matan la oracion y meten ruido. Increible pero cierto.

Anónimo dijo...





Me parece muy bien que Persico dejé de hacer piquetes , para hacer...... cumpleaños de 15.....

Javier dijo...

He leído la entrada, y el artículo de La Nación, y la verdad es que no logro alarmarme. No veo qué pueda hacer Pérsico que sea peor que lo que se hace hoy en una Parroquia cualquiera de la Argentina. Aviso que voy a Misa Novus Ordo (a la que considero la Misa, totalmente válida) todos los domingos, así que no hablo desde lo meramente teórico. Hoy en cualquier Parroquia de la Argentina se niega en los hechos el Pecado Original. Si se lo menciona, se hace al pasar, y nadie sabe de qué se trata ni tampoco se quiere enterar ("¿a vos te parece que este bebito tan hermoso pueda tener un pecado?, no digas pavadas"). Se duda abiertamente de la existencia personal del Demonio. Se duda -aunque menos abiertamente- de la Real Presencia. Se ha perdido la noción de lo que es el Pecado, lo que es estar en Pecado, vivir en Pecado, y se ignora la gravedad de comulgar con las debidas disposiciones. No se tiene muy claro que habrá una resurrección de los cuerpos. Se ha perdido toda noción de trascendencia. Ante este panorama desolador, no creo que Pérsico, por más empeño que le ponga, pueda agregar mucho daño. La viña está arrasada.
Por otro lado, estarán operando en un lugar en el que sociológicamente entrarán en competencia directa con los evangélicos. Así que se las van a ver con pastores (criollos, grasas, horribles) que hablan de cosas trascendentes -del Diablo, del Pecado, del Infierno de Fuego- , y que conocen más o menos la Biblia, lo cual es bastante más que lo que se puede decir de muchos curas. Así que por un mero tema de competencia de mercado, es probable que tengan que ponerse a laburar para lograr un producto competitivo. Y quien sabe, por ahí resulta algo bueno. Y si no, serán una agrupación K más, que desaparecerá sin pena ni gloria.

Anónimo dijo...

Javier, vaya a Misa Tridentina, y dé un descanso a tanto tormento parroquial!

Georg Monteolivo dijo...

Coincido con Javier: Persico no puede competir en ese campo. Los pobres aprovecharán lo que les regales en esos salones religiosos pero nada más. A la hora de rezar en serio van a ir al pastor o al cura del barrio.

Anónimo dijo...

Javier, ¿no ve que esto es un ensayo para transferir la experiencia a la Iglesia? No se trata de punteros "militando", se trata de venderle a la gente una falsa idea de religión.

Javier dijo...

Anónimo de las 23:25,

si es un ensayo para transferir la experiencia a la Iglesia, alguien debería apiadarse de ellos y avisarles que están llegando muy tarde. El ensayo ya se hizo, la experiencia ya se transfirió, la gente ya compró la falsa idea de religión, y sólo quedan en el catolicismo vestigios de trascendencia por aquí y por allá. Por lo demás, es una ONG más o menos eficiente.

Anónimo dijo...

Malachi Martín tenía razón!

Diego

Anónimo normando dijo...

Ay, ay!! Me temo que estoy de acuerdo con Javier