miércoles, 29 de abril de 2015

La Reforma Litúrgica de Pío XII

Recibí este comentario de alguien que ha estudiado en profundidad el tema de la reforma de la Semana Santa de Pío XII que no es, como algunos comentadores han expresado, un tema menor. Se trata del antecedente inmediato de la catástrofe litúrgica que dio como fruto el Vaticano II. Merece la pena, entonces, más allá que se compartan todo o sólo algunos de los argumentos que se esgrimen en el post, el estudiar el tema seriamente:

Ruego al blogger que disculpe mi irrupción aquí; es la primera vez que escribo un comentario en este blog. Como veo que la discusión sobre la reforma de la Semana Santa de Pío XII da pie a malentendidos y reacciones viscerales, me gustaría intentar aclarar algunas cosas, si se me permite. Pido disculpas de antemano por la longitud del escrito, pero creo que la naturaleza de la temática lo requiere.

1- Los verbales de la comisión instituida por Pío XII en 1948 (no 1949) fueron publicados en traducción italiana como apéndice al libro de Giampietro Il card. Ferdinando Antonelli e gli sviluppi della riforma liturgica dal 1948 al 1970 (creo que hay una traducción al castellano). En aquella comisión, compuesta por cosa de media docena de miembros, Bugnini pintaba más bien poco – las decisiones básicamente las tomaban Bea y Antonelli. Además, estaba encargada de una reforma radical del breviario, con vistas a la creación de un nuevo calendario. Esto nos indica dos cosas: la primera, que la dirección de aquellas “reformas” no dependía sólo de Bugnini, sino que había mucha más gente en puestos dirigentes partidaria de las mismas; la segunda; que la comisión piana tenía por misión no sólo reformar la Semana Santa, sino la Liturgia en su conjunto. Esto significa que, contra lo que se cuenta en el mundo tradi, de no haber habido Concilio nos habrían cambiado la Misa exactamente igual.

2- La “reforma” de la Semana Santa, así como la supresión del Salterio romano por San Pío X, constituye un crimen contra la Tradición de la Iglesia de igual calado al Novus Ordo de Paulo VI. Más aún: la mayor parte de elementos distintivos del nuevo rito se encuentran ya en la Semana Santa de Pacelli: ritos en lengua vernácula y cara al pueblo (“renovación de las promesas bautismales” sin precedentes en la liturgia anterior), el sacerdote escucha sentado las lecturas (lectura de las profecías), supresión de las oraciones al pie del altar (misas del Sábado Santo y del Domingo de Ramos), etc. Además, los nuevos ritos contienen elementos absolutamente rompedores con la Tradición, y que arrojan una sombra de duda sobre la ortodoxia de los responsables de la reforma: los catecúmenos, gente que aún no son hijos de Dios, entran en el santuario para ser bautizados; el Viernes Santo, las oraciones solemnes y las super populum del final se leen con el libro sobre el centro del altar, como ocurre en ritos protestantes – si consideramos que el Novus Ordo es protestante, entonces el Viernes Santo de Pío XII también lo es. La reducción de las profecías del Sábado Santo tiró a la basura una práctica venerable de la Iglesia de Jerusalén.
3- Del libro de Giampietro se puede deducir, además, que, contra lo que dice la leyenda, Pío XII era puntualmente informado de todo lo que hacía la comisión; más aún, saludó todos los cambios de manera entusiasta. Por lo tanto, es tan responsable de este crimen contra la Tradición como Paulo VI lo es del Novus Ordo. Además, si uno tiene en cuenta que en 1947 (Mediator Dei 10) había dado la vuelta al dicho venerable de “legem credendi lex statuat supplicandi”, y por lo tanto atribuyéndose derechos de propiedad absolutos sobre el tesoro litúrgico de la Iglesia, ¿no resulta lógico pensar que lo hacía precisamente como justificación de unos cambios que ya se tenían en mente, y que estaban destinados a crear una nueva liturgia “moderna” exclusivamente bajo el dictado del Pontífice de turno? Recuérdese que, en 1950, también se alteraron los ritos de ordenación diaconal, presbiteral, y pontifical, para adecuarlos al magisterio de Pío XII.

4- En las discusiones sobre la “Vigilia Pascual”, se suele hacer referencia al horario de las ceremonias y a que es antinatural celebrar la vigilia por la mañana. Estamos ante un problema terminológico: lo que llamamos “Vigilia Pascual” NO lo es en absoluto, sino que es la liturgia de Vísperas (bautismales) del Sábado Santo. La verdadera vigilia son los Maitines y Laudes de Pascua, celebrados la noche del sábado al domingo. Como la nueva Vigilia había de celebrarse a esa misma hora, la Verdadera Vigilia fue suprimida en 1952. Así pues, la Liturgia de 1962 (a mi juicio para nada tradicional) carece de la función más importante del año, suprimida también por Pacelli.

5- ¿Por qué la FSSPX se traga la reforma de Pío XII (y, de paso, la de Pío X)? Por lo que conozco de los ambientes de la Hermandad, tengo la impresión que porque para ellos la Liturgia, y en general cualquier vestigio de Tradición que vaya más allá de los papas preconciliares, carece de cualquier importancia. Es mi opinión, nada más.

Pido de nuevo disculpas al blogger por la longitud del comentario, y me alegro de que se atreviera a afrontar un tema que la mayoría de los “tradicionalistas” suele pasar por alto. Pido también disculpas si ofendí a alguien con este escrito.
Iustinianus



63 comentarios:

Anónimo dijo...

Iustinianus, usted lee todo o lo que quiere?

Todo lo que dijo debe estar muy bien. Yo solo puedo constatar que al final se equivoca pues lo he escuchado muchas veces en la FSSPX: en la FSSPX tomaron el último misal no dañino para la fe.
Si es tradicional o no, no lo sé. Póngale que no, pero es seguro que no pone en peligro la fe y el de Pablo VI sí.
Fue una decisión práctica. Ya lo explicaron antes y lo sabe todo el mundo lefe.

Tal difícil puede ser?

Anónimo dijo...

Es verdad que tanto la traducción 'piana' de los salmos como el desplazamiento de la Vulgata por traducciones de los 'supuestos' textos originales no solo rompió con la tradición sino que hizo ininteligibles los textos de los Padres Latinos y los autores medioevales y modernos que utilizaban el vocabulario y modismos de esa antigua versión para modelar su propio pensamiento.
Por otra parte la 'Vulgata' sigue siendo el único texto fiable y respaldado como 'sin errores' por solemne definición del Concilio de Trento.

Anónimo dijo...

Este comentario-post es muy bueno. Sencillo, pero bien explicado. Y pienso igual que el comentarista: No le dan realmente una importancia a la Tradicion, solo le interesa ir en contra del resto, al que califican de modernistas, herejes, etc.

Urbel dijo...

El relato me parece docto y muy interesante, y los juicios sólidos y cargados de mucha razón.
Coincido en lo desafortunado de las reformas litúrgicas del siglo XX anteriores a la catástrofe del Novus Ordo, y reconozco la relación entre lo sucedido en ese campo antes y después del concilio Vaticano II.
Como creo también que la primera codificación del Derecho Canónico, la piobenedictina, no obstante su contenido todavía ortodoxo, de hecho hizo entrar a la Iglesia en la senda moderna del positivismo (derecho es, en cada momento, lo que se promulga por el legislador).
Pero comprendo y acepto la posición prudencial del arzobispo Lefebvre y sus sucesores. Se debe obediencia y sumisión a la autoridad de la Iglesia, también en materia litúrgica, incluso cuando sus decisiones nos parezcan desafortunadas; pero con la salvedad, siempre, del peligro para la fe. Entre las reformas preconciliares y el Novus Ordo (verdadera revolución), no obstante su indudable relación, hay tales diferencias de grado que llegan a convertirse en diferencia de naturaleza: la que media entre la reforma desacertada y la revolución inaceptable. En algún punto hay que trazar la raya o fijar el límite, y la opción por 1962 no carece de fundamento.

Konstantin dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Dick Winters dijo...

El blog Rorate Caeli dedicó recientemente una entrada a la traducción de un estudio pormenorizado sobre la reforma piana de la Semana Santa:

http://rorate-caeli.blogspot.com/2015/04/the-reform-of-holy-week-in-years-1951.html

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer....con el debido respeto....estas disquisiciones litúrgicas me parecen irrelevantes confrontadas con la problemática de la exégesis bíblica y la teología subsecuente... o sea: el tema que Ud trata tan asiduamente en desmedro de LOS VERDADEROS PROBLEMAS del Modernismo, no deja de resultarme sorprendente.

Wanderer dijo...

Anónimo de las 16:52 hs.: en eso no estamos de acuerdo. Los problemas urgentes y gravísimos del modernismo son litúrgicos. Los otros -y me refiero a los doctrinales- se nutren de aquel. Repito lo que dije anteriormente: lex orandi, lex credendi.

Johannes dijo...

Comentario 1 de 2.

Sobre la Vigilia Pascual, cito de la crónica que la española Egeria hizo en 381 de la liturgia de Jerusalén [1], agregando entre paréntesis algunas aclaraciones mías y citas del texto original.

"El día siguiente, sábado (santo), se hace según la costumbre a la hora tercia (09:00) y lo mismo a la sexta (12:00); pero a la hora nona (15:00) ya no se hace como los sábados, sino que se prepara la vigilia pascual en la iglesia mayor, es decir, en el Martyrium (la basílica en el Gólgota). La vigilia pascual se hace como la hacemos nosotros (los españoles). La única cosa de más es que los neófitos, cuando han sido bautizados y vestidos, una vez que salen de la pila bautismal, son conducidos primero a la Anástasis (la iglesia de planta circular o "rotonda" sobre el Santo Sepulcro, separada de la iglesia mayor por un atrio columnado o "Triportico") con el obispo. Entra el obispo en la parte de dentro de los canceles de la Anástasis, se dice un himno, hace luego el obispo una oración por ellos y después va con ellos a la iglesia mayor, donde, segun la costumbre, hace la vigilia todo el pueblo. Se hace allí lo que es usual hacer igualmente entre nosotros y, tras la oblación (Liturgia de la Eucaristía), se hace la despedida ("et facta oblatione fit missa"). E inmediatamente después de hacer la despedida de la vigilia en la iglesia mayor ("Et post facta missa uigiliarum in ecclesia maiore"), se va a la Anástasis con himnos y, de nuevo allí, se lee el pasaje del evangelio de la resurrección, se hace una oración y celebra el obispo de nuevo la oblación (Liturgia de la Eucaristía); pero todo se hace en un instante por causa del pueblo, para no demorarlo mucho, y después ya se le despide."

Puede verificarse esta traducción en una traducción alternativa [2] o en el original en latín [3]. Mucho más interesante es una concordancia de la crónica de Egeria con el antiguo Leccionario Armenio usado en Jerusalén en [4].

Cito del comentario de la crónica de Egeria por un estudioso benedictino de Silos [5]:

"Pero a la hora de nona se comienza a preparar la solemne vigilia pascual. «Las vigilias pascuales se hacen como entre nosotros». Con esta frase despacha Egeria la descripción de la liturgia de la noche santa. Nada podemos reprocharle; ella no escribía para nosotros, sino para sus compañeras de España que sabían bien cómo se desarrollaba la vigilia pascual. Lo malo es que nosotros no estamos muy bien informados de cómo se llevaba a cabo en esta época en España. Pero básicamente, la estructura era la misma que la de nuestros días: un lucernario, una amplísima liturgia de la palabra, el bautismo de los catecúmenos y la celebración eucarística. A Egeria le llama la atención un solo detalle: después de bautizados, los neófitos son conducidos desde el baptisterio (que se halla a la izquierda de la Anástasis, en edificio separado) hasta el Santo Sepulcro, donde son bendecidos por el obispo. De ahí vuelven a la basílica, donde el pueblo espera en oración, y continúan con la celebración eucarística.

Pero, estando al lado del sepulcro, ¿cómo no ir todos los fieles al lugar de donde Cristo salió victorioso en la mañana de Pascua? Allí, acabada la Misa, se lee de nuevo el evangelio de la Resurrección y el obispo celebra una nueva Eucaristía, la que llamaríamos nosotros la Misa del día. Pero esta vez celebra con rapidez para no alargarse y cansar aun más a unos fieles que llevan desde la tarde del Jueves Santo sin apenas dormir y sin comer nada."

Johannes dijo...

Comentario 2 de 2

En síntesis, en el siglo IV la "verdadera" Vigilia pascual se celebraba, tanto en Jerusalén como en España, a partir del atardecer del Sábado Santo, conclusión inequívoca dado que se comenzaba a preparar a las 15:00 del sábado, y abarcaba gran parte de la noche del sábado al domingo. En Jerusalén solamente, inmediatamente después de la Eucaristía de la Vigilia, se celebraba la Eucaristía matinal del domingo de Pascua.

De lo anterior surge claramente que el cambio de hora de la Vigilia Pascual por Pío XII fue un acto de fidelidad a la Tradición y de ninguna manera un crimen contra ella.

Los planos de los edificios mencionados pueden verse en [6], [7], y la p. 37 de [4].

Referencias

[1] Abellán 2000. "Itinerarios latinos a Jerusalén y al Oriente cristiano". Pp. 173-174.
http://books.google.com/books?id=zZnEFTPRZJgC

[2] "Itinerario o Peregrinación de Egeria", traducción de Domínguez Merino. Cap. 38, P. 45.
http://www.arciubeda.es/ECU/EB2/temas/Egeria.pdf

[3] http://www.hs-augsburg.de/~harsch/Chronologia/Lspost04/Egeria/ege_it38.html

[4] García del Valle 2001. "Jerusalén, la liturgia de la Iglesia madre". Pp 139-146.
http://books.google.com/books?id=W3JFuSclAqsC

[5] Vivancos Gómez 2008. "Celebrar la Pascua en Jerusalén: el relato de Egeria". P. 8.
http://archimadrid.es/laantiguavicalvaro/Otros%20documentos/Egeria.pdf

[6] http://www.hs-augsburg.de/~harsch/Chronologia/Lspost04/Egeria/ege_it24.html

[7] http://users.ox.ac.uk/~mikef/durham/hs.html

Anónimo dijo...

Un análisis detallado de la reforma de la Semana Santa en francés:
http://www.schola-sainte-cecile.com/2015/03/28/la-reforme-de-la-semaine-sainte-de-1955-6eme-partie-la-messe-des-presanctifies-le-vendredi-saint/

Anónimo dijo...

Una consulta Wanderer,
"lex orandi, lex credendi", ¿es de fide?. La Iglesia, en algún punto, ¿me impone creer que "lex orandi, lex credendi" para salvar mi alma?. ¿Me condeno si no creo eso?.

Ἰουστινιανός dijo...

Si se me permite de nuevo irrumpir, me gustaría comentar algunas de las afirmaciones que aquí se hicieron, y de paso aclarar algunas de las mías propias:

Dick Winters: el estudio que Vd. menciona de Rorate Caeli es una traducción al inglés del original italiano escrito por don Stefano Carusi IBP y publicado en Disputationes Theologicae:

http://disputationes-theologicae.blogspot.com.es/2010/03/la-riforma-della-settimana-santa-negli.html

El estudio tiene unos cuantos errores de detalle, pero de todas formas es la mejor panorámica que se ha hecho sobre el tema, junto con una serie de artículos publicados hace ya unos años por Gregory DiPippo en New Liturgical Movement.

Konstantin: además de las dos bitácoras que Vd. señala, y que recomiendo encarecidamente, también aconsejaría (siempre que se lea inglés) los blogs del P. John Hunwicke:

liturgicalnotes.blogspot.com

así como, muy especialmente, The Saint Lawrence Press:

ordorecitandi.blogspot.com

Anónimo de las 16:52: la Liturgia es el mayor tesoro que posee la Iglesia, es transmisora de la Tradición y de la sana doctrina. Cualquier ataque contra ella es un ataque también contra la doctrina, contra los fundamentos de la Iglesia, y contra Dios mismo. No es, ni puede ser, una cuestión menor.

Anónimo de las 9:28 (y con esto respondo en parte también a Urbel): ¿En qué momento un misal es “dañino para la fe”? Partimos del hecho de que en occidente nos hemos olvidado por completo del Oficio Divino, cuyo nicho tuvo que ser substituido, en la piedad popular, por devociones como el Rosario – contra el que no tengo nada, ¡por supuesto! Pero que no puede desplazar a la asistencia al Oficio. ¿No es tal pérdida “dañina para la fe”? Y, por otra parte, ya hice referencia a elementos de las nuevas reformas de cuya ortodoxia no podemos estar seguros: habría que tomarlos en cuenta también, creo yo, a la hora de analizar el “peligro para la fe” de un misal. En todo caso, suponiendo la integridad doctrinal del misal de 1962, me pregunto: un misal que contiene un calendario diferente de todos los anteriores utilizados por la Iglesia romana, en el que ya no quedan apenas vigilias ni octavas, en el que el corazón mismo del año litúrgico (la Semana Santa) ha quedado hecho escombros, en la que fiestas venerables fueron descartadas en favor de novedades político-sociales (p. e. la supresión de la fiesta de los apóstoles Felipe y Santiago el Menor del 1º de mayo), un misal en el que la celebración litúrgica cada día del año es completamente diferente de la que había en ediciones anteriores (véase el blog de St. Lawrence Press)… ¿de verdad podemos proclamarnos defensores de la Tradición y al mismo tiempo defender a ultranza dicho misal? No sé, a mí me parece dudoso.

(sigue)

Ἰουστινιανός dijo...

Sobre mons. Lefebvre. Durante los años 70, la praxis litúrgica de la FSSPX seguía tres caminos. El seminario de Ecône utilizaba el misal de 1962 con el rito de 1965. En Francia, por lo general, se utilizaba el misal de 1962 tal cual. En el resto del mundo (básicamente Alemania, Inglaterra y los EEUU), muchos de los sacerdotes miembros de la Hermandad eran curas diocesanos que habían resistido a las reformas. Gran parte de ellos sabían que los libros de 1962 no eran sino un escalón hacia el Novus Ordo, de modo que los rechazaban con tanto ardor como rechazaban este último. La uniformización litúrgica tuvo lugar en 1983, en el marco de las negociaciones con Roma: mons. Lefebvre escogió quedarse con el 62 porque: 1) el rito de la Misa no era demasiado distinto de los anteriores; 2) había que dar muestras de buena voluntad hacia Roma aceptando un misal promulgado por Juan XXIII; y 3) las críticas de los sedevacantistas a las reformas pianas hacían necesario abrazar éstas últimas para distanciarse de ellos. El misal de 1962 fue un simple compromiso, nada más.

Johannes: la cuestión que Vd. trata es interesantísima. Puesto que no me dedico a la liturgística a tiempo completo, no puedo estudiar el tema en toda su profundidad, pero sí creo que hay algunas cosas que se podrían puntualizar:
1) La historia de los ritos pascuales es complejísima y variadísima, y no tuvo el mismo desarrollo en todas las regiones de la Cristiandad. La liturgia romana no se construyó, pues, como imitación de la de Jerusalén, sino que tomó algunas de sus características (el canto de las profecías, probablemente el fuego pascual).
2) Si echamos un ojo a la liturgia bizantina (la más parecida que existe a la romana), vemos que los ritos de lo que se llama la “Vigilia Pascual”, culminados en la Divina Liturgia, se celebran por la mañana el sábado; lo que se celebra a medianoche son los Maitines de Pascua (lo que yo llamo “verdadera vigilia”, ahora explicaré por qué), tras los cuales se celebra la Divina Liturgia dominical (que se repite luego el Domingo por la mañana).
3) El término “vigilia” hace referencia a un oficio nocturno. El Oficio Divino (romano) se estructura en torno a un oficio diurno (vísperas) y otro nocturno (maitines+laudes). El profesor Laszlo Dobszay argumentaba, a mi juicio convincentemente, en su libro The Bugnini Liturgy and the Reform of the Reform, que el término “vigilia” en origen se aplicaba a los Maitines, que sólo empezaron a llamarse así con posterioridad. Desconozco cómo se pasó de eso a la noción de la “vigilia” como el día anterior a la fiesta; resulta sin embargo llamativo que Egeria se refiera a que los neófitos van a celebrar la vigilia después de haber sido bautizados. Como ya dije, el bautizo de los catecúmenos se realiza en los ritos vesperales, de modo que el esquema descrito por Egeria realmente sería algo así: por la tarde, ritos vesperales con bautizo de los catecúmenos (sin Misa); a continuación (ya de noche) Vigilia Pascual (Maitines y Laudes de Pascua) a la que sigue la Misa de Pascua; domingo por la mañana, de nuevo Misa. La Vigilia auténtica serían los Maitines de Pascua, celebrados por la noche, precedidos inmediatamente por las Vísperas bautismales (más adelante confundidas erróneamente con la propia vigilia) y seguidos inmediatamente por la Misa.

Los reformadores pianos, empezando por Antonelli, conocían este esquema. Ya que querían “restaurar” la “Vigilia Pascual”, podían haberlo recuperado, pero en su lugar prefirieron abolir los Maitines y convertir la liturgia vesperal en Vigilia. Aunque entiendo su opinión, me parece que la situación anterior a Pío XII era más acorde con la Tradición, tal vez por provenir de la misma.

Pido nuevamente disculpas por la longitud de mis comentarios. Me alegro de que la cuestión esté dando lugar a un debate fecundo.

Anónimo dijo...



http://www.lanacion.com.ar/1788689-muere-franzois-michelin-el-patriarca-de-los-neumaticos

Un verdadero empresario Cristiano ....

Anónimo dijo...

Es muy paradójico, incluso para una mente positivista, que aunque Benedicto XVI en el Summórum declara que la liturgia tradicional nunca fue abrogada —y se entiende que no podía serlo porque contaba con una aprobación irrevocable de San Pío V— el propio motu proprio limite la posibilidad de retrocesión al misal de 1962. Como si la reforma de 1955 sí que hubiera constituido una abrogación de lo anterior.

Wunderbar dijo...

Michael davies dice:
"En un decreto de la Congregación Sagrada de los Ritos del 9 de febrero de 1951, el Papa Pio XII autorizó la restauración de la Vigilia Pascual desde la mañana hasta la noche del Sábado
Santo. Más allá de todas las buenas razones dadas a favor deesta reforma, el hecho, es que el Sábado Santo dejó de ser un feriado para los trabajadores y la Vigilia fue celebrada en una
iglesia virtualmente vacía. En 1955 autorizó una revisión de las rúbricas del Misal y el Breviario concernientes, sobre todo, al Calendario –de tal manera se continuó la tarea
emprendida por san Pio X. El 18 de noviembre de 1955 aprobó el Decreto Maxima Redemptoris que reformaba las ceremonias de Semana Santa. Hubo muchas razones detrás
de todas las reformas y la continuidad con los ritos anterioresera evidente. Como el Papa Clemente VIII remarcó en Cum Sanctissimum, “Estas mejoras, sin embargo fluyen como si
vinieran de las mismas fuentes y principios, más bien vienena completar su sentido (….) que a introducir algo nuevo”. Es innecesario decir que el Ordinario14 de la Misa no fue afectado por estas reformas, que fueron bienvenidas y altamente alabadas por los tradicionalistas que
implacablemente se oponen a las reformas de Pablo VI"

Quizás las críticas son justificadas hoy, si se ve esa reforma de Pio XII como el movimiento inicial para todo lo que siguió. Pero no pareció generar controversias en su día.

Johannes dijo...

Iustinianus, recordemos que "maitines" no significa lo mismo para griegos que para latinos, y para latinos a su vez no significaba lo mismo originalmente que subsiguientemente.

griegos: maitines = orthros (equivalente a laudes latino actual, el más extenso y complejo de los servicios, terminando a la salida del sol)

latinos, originalmente: maitines = laudes actual (rezados a la salida del sol). S. Benito (s. VI) usaba maitines con este significado.

latinos, subsiguientemente: maitines = oficio de vigilias = 3 nocturnos

Por lo tanto, en el tiempo de Egeria (fines del s. IV) es totalmente inapropiado asociar maitines = laudes con la Vigilia Pascual.

Johannes dijo...

El desplazamiento horario de las celebraciones del Jueves Santo y de la Vigilia Pascual es tratado en varias obras.

[1] Una muy prometedora, pero desafortunadamente no online:

Bertonière 1972. "The Historical Development of the Easter Vigil and Related Services in the Greek Church".
http://books.google.com/books?id=B9n6MgEACAAJ

[2] El artículo de Sábado Santo en Encyclopedia católica:

"La noche de la vigilia de Pascua ha sufrido un desplazamiento extraño. Durante los primeros seis o siete siglos, las ceremonias duraban toda la noche, para que el Aleluya coincidiera con el día y momento de la Resurrección. En el siglo VIII estas mismas ceremonias se celebraban la tarde del sábado y, por un anacronismo singular, se desplazaron después al sábado por la mañana; así el momento de la celebración de la solemnidad fue adelantado casi un día entero."

Leclercq, Henri 1910. "Holy Saturday." The Catholic Encyclopedia.
http://ec.aciprensa.com/wiki/S%C3%A1bado_Santo

[3] Monti 2012. "A Sense of the Sacred: Roman Catholic Worship in the Middle Ages".
http://books.google.com/books?id=_P1TAgAAQBAJ

Dado que las páginas de esta obra no están numeradas, las cito así: Cap. 15 "Easter", pp. 7-9 desde su comienzo.

Cito parte de esas páginas:

"In the early Church, the Easter vigil was a nearly allnight ceremony completed in the predawn hours of Easter Sunday. ... from the seventh century onward, we see an incremental advancement of the hour for beginning the Easter Vigil. The vigil's extraordinary lentgh, further prolonged by baptisms during the rite, made an earlier hour advantageous from a practical standpoint. ... When the vigil began in the afternoon, as was the case in the early Middle Ages, the vigil would have lasted long enough to defer the culminating "celebratory" portion of the vigil, the Mass of Easter, until nightfall. In fact, several texts from this period, including the late ninth-century pontifical of northern France formerly known as the Pontifical of Poitiers, speak of ensuring that the vigil Mass, beginning with the Kyrie and the Gloria, would not commence until eventide: 'Care should be taken, however, with all solicitude, that the Gloria in excelsis Deo on this night not be begun earlier than a star should appear in the sky.'

An effort to restore the entire Easter Vigil to its ancient nocturnal setting was undertaken by Saint John Gualbert (+1073), founder of the Vallombrosan Order, a Benedictine congregation of Italy, as related by his biographer Blessed Andrew of Strumi (+1097): 'Who in Tuscany other than he moved from the day to the night the annual and renowned office to be done on the night of the holy Resurrection? For with stealthy negligence and gathering gluttony this office was performed at None on Saturday, that is now rightly and worthily done in the holy night, this our father John beginning and establishing in our times.' Thus the Easter Vigil rubrics of the twelfth-century customary of Vallombrosa direct that the blessing of the Easter fire with which the vigil begins is to commence only when 'the dusk of night shall have begun to appear.'

The continued advancement of the Easter Vigil into the morning hours of Holy Saturday during the later Middle Ages was driven in part by changes in the Lenten laws of fasting. ... (As) the ancient tradition of abstaining from all food until after the reception of Holy Communion was nonetheless upheld ... Hence those intending to receive Holy Communion at the Easter Vigil when the Mass took place in the evening had to abstain from all nourishment throughout the day until well after nightfall."

Parte de la cita fue facilitada por el artículo de un blog pro-medievalista que apoya el cambio de horario de Pío XII:

http://modernmedievalism.blogspot.com/2015/04/Easter-Vigil-at-night.html

Johannes dijo...

Finalmente, creo útil citar una fuente Ortodoxa con mayúscula, o sea en sentido convencional: Rev. Alkiviadis C. Calivas, Professor of Liturgics Emeritus at Holy Cross Greek Orthodox School of Theology in Brookline, Massachusetts. Supongo todos coincidirán en que no puede ser sospechado de tener tendencias paleo-neoconas que lo muevan a defender el cambio de horario de la Vigilia Pascual en deferencia a Pío XII.

Calivas 1992. "The Origins of Pascha and Great Week".

Online: http://www.goarch.org/ourfaith/ourfaith8505

PDF: http://www.orthodoxinstitute.org/files/Calivas---Great-Week-and-Pascha---Intro0001.pdf

"THE TRANSPOSITION OF THE SERVICES

Throughout the centuries the faithful have observed Great Week and Pascha with fervor and great solemnity. Twice each day in the morning and in the evening, they would gather in the churches to celebrate the designated service at the appointed times. However, at some point in history the appointed times of the services began to change. The morning services were moved to the preceding evening and the evening services to the morning. It is not clear when and why these changes began to occur. By the middle of the nineteenth century, if not much sooner, it had become a common practice throughout the Orthodox Church. P. Rombotes in his book Christian Ethics and Liturgics.[44] published in Athens in 1869 makes reference to the custom, as does the new Typikon of Constantinople.[45] The reasons for the change appear to be ambiguous. Both Rombotes and the Typikon mention that it was done to accommodate the people.[46] This may have meant any number of things. For example, the new Typikon hints at one such possibility. By mentioning the fact that the ser­vices were very lengthy, it implies that the transposition occured in order to address this problem.[47]Another reason for the change may have come about as a result of some socio-political factors during the Ottoman rule. For example, a rule regulating the time for the public assembly of the Christian populace may have resulted in the shift of the services. Sometimes, an imposed practice in one generation or period has a way of becoming permanent.

Perhaps the most plausible reason for the rearrangement of the divine services is based on late medieval attitudes concerning the time of the celebration of the Divine Liturgy and the recep­tion of Holy Communion. According to long held popular beliefs, it was thought that the morning hours of the day were the most suitable and acceptable for the reception of Holy Communion. This being the case, it follows that all celebrations of the Divine Liturgy should be placed in the morning hours, regardless of the fact that some such celebrations were in fact nocturnal in nature.
...
Whatever the reasons for the transposition of the services, we have in fact inherited a particularly peculiar tradition, which cir­cumvents both the normal liturgical practice as well as the natural order of things. Beginning with Great Monday and lasting through Great Saturday, the divine services are in an inverted position. Morning services are conducted the evening before and evening services are celebrated in the morning of the same day.
...
Difficult as it may be, however, I believe that the Church is obliged to press the issue through careful study and find a way to restore the proper liturgical order. She can do no less, if she is to be true to her quest for and commitment to liturgical renewal and reform. St. Symeon of Thessalonike (+ 1429), an inspired stu­dent and teacher of liturgy noted in one of his treatises that once the Church has clarified and determined correct liturgical usages, we are obliged to change even those things that have become a practice by default. While we must honor and reverence our liturgical inheritance, we are also obliged to look at it more careful­ly and to distinguish between Tradition and custom."

Urbel dijo...

Iustinianus,en su respuesta usted mismo, después de cuestionar que la opción por el misal de 1962 esté justificada por el peligro para la fe inherente a la posterior revolución litúrgica, no obstante lo desafortunado de previas reformas del siglo XX, termina diciendo: "No sé, a mí me parece dudoso".
Es precisamente algo propio de tales decisiones prudenciales, como la adoptada en esta materia litúrgica por el arzobispo Lefebvre y sus continuadores, que al inclinarnos por un juicio práctico lo hacemos con el temor de equivocarnos.
De todos modos, acertada o no, esa opción práctica (o componenda, la llama usted) se ha convertido en histórica por los sucesivos motu proprios desde 1984y, muy en particular, por el de 2007 y su voluntarista (pero benemérita) pretensión de que el misal de 1962 no fue nunca abrogado.

Anónimo dijo...

ANÓNIMO 29 de abril de 2015, 20:21, pero que bruto....!

Francisco Javier dijo...

Si no recuerdo mal existe la Sociedad de San Pío V, escindida de la FSSPX para preservar los ritos anteriores ;)

Anónimo dijo...

Las reformas de San Pio X y de Pio XII, son criticadas hoy fundamentalmente por ex neocones, que en su momento no se dieron cuenta de la revolución de Paulo VI y Juan Pablo II, pero que hoy quieren ser los pioneros de la contrarrevolución, incluyendo a San Pio X, que no tiene nada que ver en con la revolución, sino que la retardó con medidas muy efectivas, y Pio XII, que si puede tener algo de culpa, pero no mas que la de Pio XI
Es evidente que todo esto deberá ser revisado por un futuro Papa fiel a la Iglesia y a la Tradición, pero por el momento no queda otra que atenernos a lo que siguió Monseñor Lefebvre, que sufrió en carne propia la revolución y que tan eficazmente puso los medios para contrarrestarla, contra la misma autoridad

Anónimo dijo...

En el libro "Se socava la Iglesia" la norteamericana Mary Ball de Martínez, amén de hacer una reseña de los diversos grupos de resistencia al CVII, si mal no recuerdo expone la teoría de que los cambios conciliares empiezan a gestarse en el sentido revolucionario que habría dado al laicado la Mystici Corporis, que, a tono con los tiempos del poder de las masas, otorgaría a aquél un papel inédito en la historia de la Iglesia.

Marcial Bonaire

Anónimo dijo...

Disculpen, pero vuelvo a insistir con mi punto de vista. En la Iglesia actual son legión los curas que enseñan teologías que se han apartado de la clásica. Cuando hablo de teología me refiero a sus diversas partes: dogmática, eclesiología, cristología, moral, etc. En gran medida todo este cambio tiene su origen en la nueva exégesis crítica, enla cuestión del Jesús histórico y el Cristo de la fe. La "lex orandi" o el aspecto litúrgico es una consecuencia de lo que se cree, y no a la inversa. No disminuyo la importancia de la liturgia, pero Uds están tratando de diseccionar un cabello, y la verdadera problemática (el núcleo del problema) pasa por la cristología arriana que nos invade. Saludos.

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer, Ud dijo: "Los problemas urgentes y gravísimos del modernismo son litúrgicos. Los otros -y me refiero a los doctrinales- se nutren de aquel"

Si Ud piensa ésto, le recuerdo que el Modernismo empezó incluso antes que cualquier reforma de San pío X del Breviario o lo que sea. Yo creo que Ud lo sabe muy bien. Y también conoce documentos fundamentales sobre la doctrina Modernista como la encíclica Pascendi y otros.

Arriesgo que no sabe mucho de la "question biblique", porque nunca trata de ella, y yo creo que es el núcleo del probema, porque la Biblia es el fundamento de todo, o sea: qué cosa creemos o interpretamos del "kerygma". Según lo que creemos, eso es lo que rezamos, y no a la inversa.

Es cierto que al simple pueblo fiel se le "impone" (de algún modo) la fe a través de los ritos litúrgicos. Pero esto no corre para los teólogos racionalistas que abundan hoy y nos hablan de un Reino inmanente, de una teología del pueblo, de un simple humanismo secular, de una moral relativista, etc. Porque el Jesús de ellos es el de la nueva exégesis. Así lo interpreto yo, pero no juzgo tener la verdad absoluta, y espero de buena gana su valiosa opinión. También la de Ludovicus y el Cnel Kurtz. Saludos.

Anónimo dijo...

Con respecto a si la probelmática es PRIMORDIALMENTE litúrgica o doctrinal (porque es obvio que es ambas cosas también!), vean el ejemplo de la comunidad monástica de Bose, en Italia, cuyo Prior es el hermano Enzo Bianchi. Algo parecido a lo de Taizé. Allí se han dejado de lado los aspectos doctrinales para pasar a una praxis de comunión fraterna y poliédrica. Lo litúrgico termina siendo una consecuencia de un nuevo modo de entender la Fe. To be or not to be, this is the question.

En la web hay una polémica genial del gran teólogo Monseñor Antonio Livi contra Enzo Bianchi, pero está en italiano aquí

http://www.lanuovabq.it/it/articoli-la-caccia-alle-streghe-di-enzo-bianchi-10617.htm

Anónimo dijo...

Me resulta paradójico que, para Lutero, la Iglesia de Roma se habría apartado del Evangelio, o sea, de la verdadera tradición de los apóstoles.

Y ahora resulta que, en el 2015, una Iglesia que se acerque a Lutero sería MAS TRADI que la de Francisco !

Ἰουστινιανός dijo...

Johannes,

creo que estamos enfangados en la cuestión terminológica. Voy a intentar razonar mi defensa de la identificación de los maitines con lo que describe Egeria:

Mi utilización del término “maitines” para el Oficio de la Vigilia partía del uso corriente de la palabra en la Iglesia latina a partir de la Edad Media: oficio nocturno compuesto de lecturas y salmos que culmina, sin solución de continuidad, en las Laudes (oficio que sigue inmediatamente a los Maitines/Vigilia). Puesto que la Vigilia se desarrollaba a lo largo de la noche, las Laudes, en teoría, deberían coincidir con el amanecer, que simboliza al Señor resucitado. El ὄρθρος bizantino es el equivalente a eso: lo que en occidente llamaríamos Maitines y Laudes, que se celebraría o bien por la noche o bien (más usualmente) por la mañana.

La praxis bizantina actual contempla todavía la práctica de las Vigilias extendidas (que teóricamente deberían durar toda la noche). Éstas, que empiezan ya de noche, se componen de: vísperas+ ὄρθρος+horas menores+Divina Liturgia, y constituyen la celebración litúrgica de las fiestas más importantes del año. Precisamente este esquema es al que, a mí (es una apreciación puramente personal y subjetiva), más me recuerda lo descrito por Egeria más arriba: vísperas bautismales (ya de noche), luego la Vigilia propiamente dicha (lo que en occidente más tarde serían los maitines y las laudes), y finalmente la Misa (un esquema no tan distinto del transcurso del Oficio aquí en occidente, si pensamos en el sistema de las primeras Vísperas el día anterior a los domingos y fiestas importantes). De hecho, y teniendo en cuenta la pervivencia de este esquema vigiliar entre los bizantinos, la perplejidad de éstos acerca del Sábado Santo tiene su explicación: los ritos bautismales habían quedado separados de la Vigilia propiamente dicha (al mismo tiempo que, por su origen, confundidos con ella en el plano terminológico), convirtiéndose en un rito separado que, por razones pastorales (básicamente para que la gente no tuviera que ayunar el día entero), terminó por celebrarse por la mañana. De este modo, la noche del sábado al Domingo de Pascua, en lugar de empezar por las vísperas bautismales, empieza directamente con el ὄρθρος – del mismo modo que, entre nosotros, la tarde-noche del Sábado se cantaban los Maitines y Laudes de Pascua.

La cuestión que, a mi modo de ver, resulta más difícil de dilucidar, es la de la presencia de la Misa como culmen de los ritos bautismales. Se supone que, en origen, la Misa del domingo debía culminar toda la Vigilia (siendo ya de día el Domingo de Resurrección), sin que ninguna otra celebración eucarística anterior se interpolara en el desarrollo de ésta – esto lo explica muy bien el propio Antonelli (citado en el libro de Giampietro). ¿Qué sentido tiene, pues, la Misa del Sábado Santo? ¿De dónde viene? Personalmente, no he podido estudiarlo, así que lo desconozco. Puede ser que, una vez (muy temprano ya en la historia de la Iglesia) que las Vísperas bautismales adquirieron entidad propia y se celebraron separadamente de la Vigilia, para llenar el vacío que ésta dejaba al final de las mismas, se añadiera una Misa que desdoblara la del Sábado y, de este modo, anticipase la resurrección del Señor. Pero esto es sólo una especulación.

Si conoce alguna referencia específica sobre este último punto, se lo agradecería muchísimo.

pechito de cerdo dijo...

Aquí el punto es otro: quieren un tradicionalismo top, ven que la FSSPX no lo ofrece y por allí la atacan.
Pero los lefes no lo somos, ni jamás quisimos el topismo. Es mucho más sencillo: para nosotros se trata de sacramentos seguros y una liturgia que no dañe la fe poco a poco (o de golpe, dependiendo del cura que toque).
Y, pruebas al canto, hay que decir que en su decisión prudencial Lefebvre no se equivocó. Podrán criticar el uso de mantilla, afirmar con razón que la capilla de calle Venezuela es la más fea de la ciudad y al celo amargo de varios feligreses, pero que la fe se guardó es un hecho. Y a lo hecho, pecho.

Anónimo dijo...

Que el ruso saque el libro y nos desasne de una p... vez, que esto es un quilombo.

Anónimo dijo...

Qué nos queda entonces a los que gracias al MP tenemos Misa Tradicional!!!

Estoy realmente desconcertado. Durante el año tengo la misma misa que los lefes, pero sin todas las misas y oficios de Semana Santa que ellos tienen (cerca de mi casa, el Jueves Santo tienen una solemne y pontifical (la Crismal, que no sé cómo es) y la del lavatorio de pies solemne. En el mismo día!
El Viernes no sé cuántas cosas antes y después del Via Crucis, lo mismo el Sábado que termina con una Vigilia (creo que la llaman así) y a las 00:00 hs empieza otra vez la Misa Solemne y unas horas más tarde, para los que no pudieron trasnochar, de nuevo la misa del Domingo de Pascua nuevamente solemne y pontifical.

Y usted dice que eso no es tradicional y que no está bien. Qué quedará para nosotros que solo tenemos en Semana Santa la misa del Domingo de Pascua y rezada (ni solemne, ni pontifical), como todos los domingos del año.
Y si lo llamamos a Bruke o a otro obispo que celebre según el MP para decirles que los necesitamos para una pontifical no van a venir.

Me entiende? Acá le buscan el pelo al huevo a los que están mejor y de nosotros medio muertos nadie se entera y por deducción podemos afirmar que más que muertos, estamos muertos y enterrados.

R.

Johannes dijo...

Iustinianus,

sobre el orthros/matins, cito de una fuente Ortodoxa que estimo confiable:

Matins (also spelled Mattins, from the Latin, matutinae, "morning"), also called Orthros (from Greek, meaning "morning", "dawn" or "day break"), is the longest and most complex of the daily cycle services. Matins is celebrated in the morning, unless it is celebrated as part of a vigil in the evening.

http://orthodoxwiki.org/Matins

Ahora bien, la cláusula final "a menos que sea celebrado como parte de una vigilia" fue tratada por el profesor Calivas en los párrafos que omití citar en mi comentario de 1:45, indicándolos con "...". Por lo que aquí van:

"An additional factor of considerable importance, which may also help explain the transfer of the morning services to the previous evening is the vigil or extended nocturnal service. There were several different types of vigils in the early and medieval Church.[48] Their structure, content and length varied according to purpose and local custom and usage. They were conducted as late night, all-night or pre-dawn observances. Vigils were held on the eve of great feasts as a sign of watchfulness and expectation. We know from several early and medieval documents that the Pas­sion of our Lord was observed liturgically in both Jerusalem and Constantinople with some type of vigil service.[49] There is suffi­cient evidence to connect the present Great Friday Orthros with these earlier vigil services. It is reasonable to assume from this that the present Orthros was originally observed as a nocturnal celebration. Thus, as the order and hours of the divine services of Great Week began to change and shift, this service - and by extension the other morning services of the Week - was advanced to earlier evening hours.

Whatever the reasons for the transposition of the services, we have in fact inherited a particularly peculiar tradition, which cir­cumvents both the normal liturgical practice as well as the natural order of things. Beginning with Great Monday and lasting through Great Saturday, the divine services are in an inverted position. Morning services are conducted the evening before and evening services are celebrated in the morning of the same day. Thus, on Palm Sunday evening, we conduct the Orthros of Great Monday and on the morning of Great Monday we celebrate the Vespers with the Pre-Sanctified Liturgy.[50] This pattern places us one half day ahead of the historical events and the natural order.

Of particular interest in this matter, is the order of the divine services for Great Thursday contained in the now defunct Typikon of the Great Church.[51] The services of the Orthros and the Trithekte in this Typikon are assigned to the morning hours, while a series of long services are designated for the evening hours. They are: the Vespers, followed by the Nipter (Washing of the feet), to which the Divine Liturgy of St. Basil is added beginning with the entrance of the Gospel. Before Holy Communion was distributed, the Patriarch also consecrated the Holy Myron. After the Divine Liturgy came the service of the Pannychis. In the Cathedral Office the Pannychis was a type of vigil service. This particular Pannychis on Great Thursday commemorated the pas­sion of the Lord. The twelve Gospel pericopes narrating the events of the passion were read at this service. These pericopes are the same as those now read in the present service of the Orthros of Great Friday, which in current practice is con­ducted on the evening of Great Thursday by anticipation."

Johannes dijo...

Iustinianus,

me sorprendió su pregunta "¿Qué sentido tiene, pues, la Misa del Sábado Santo? ¿De dónde viene?". Para mí ha sido siempre evidente que su sentido es celebrar la Resurrección del Señor Jesús en el momento exacto en que ocurrió.

Recordemos que todos los relatos de la Resurrección, si bien difieren en el momento exacto en que las mujeres llegaron al sepulcro, coinciden en que, para ese momento, la Resurrección ya había ocurrido:

"Pasado el sábado, al alborear el primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro." (Mt 1:28)

"Y muy de madrugada, el primer día de la semana, a la salida del sol, van al sepulcro. ... Y levantando los ojos ven que la piedra estaba ya retirada; y eso que era muy grande." (Mc 16:2,4)

"El primer día de la semana, muy de mañana, fueron al sepulcro llevando los aromas que habían preparado. Pero encontraron que la piedra había sido retirada del sepulcro," (Lc 24:1-2)

"El primer día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todavía estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro." (Jn 20:1)

Personalmente, yo he verificado que siempre que hay diferencia de detalle entre los sinópticos y Juan, el dato fácticamente correcto es el de Juan. Por lo tanto Jesús resucitó cuando todavía era de noche. Por lo tanto, la Misa de Resurrección, que conmemora ese evento, debe celebrarse cuando todavía es de noche.

Totalmente distinto es el caso de la Vigilia de Pentecostés, dado que la venida del Espíritu Santo ocurrió a las 09:00 de la mañana (Hechos 2:15).

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer... cómo se concilian estas sutiles disquisiciones con sus post de 2007 y 2014 sobre el tema de la "segunda redención" ?

Si Ud afirmaba que para ser cristiano ni era necesario ser tomista, ahora resulta que hay que usar el Salterio antiguo ?

Anónimo dijo...

Para los exquisitos en materia litúrgica, vean esta foto del más antiguo obispo de China celebrando Misa con la imagen de Papa Noel al lado del altar !

http://vaticaninsider.lastampa.it/es/reportajes-y-entrevistas/dettagliospain/articolo/cina-china-40752/

Anónimo dijo...

Muy interesante artículo pero podría retrotraerse mucho más lejos. En España tuvimos ya una reforma litúrgica total en el año 1080 cuando se sustituyó el rito hispano por el romano por imposición pontificia de San Gregorio, otro S. Pío X o Pablo VI, con gran resistencia del pueblo, clero, nobleza y hasta miembros de la familia real. Una liturgia venerable que procedía de los apóstoles se ve arrancada de raíz por Roma. El problema de hoy ya estaba aquí: qué puede o no puede el poder papal en la Iglesia según el mandato de Cristo y si hemos convertido el papado en una monarquía absoluta más que en el sucesor de S. Pedro. De muchos tradis pienso que se quejan de la Roma actual más porque no gobierna uno de los suyos que por los desastres que puede provocar un ejercicio del poder sin ninguna barrera. Dicho en plata quieren un Francisco tradi. Desde hace 200 años el catolicismo vive en lo que llamo una etapa mormona. Entre estas gentes sus dirigentes tienen revelación continua: nosotros al parecer tambien según lo que diga hoy el Santo Padre reinante. Creo que esto lo vio muy claro Benedicto y me lo confirma su reforma litúrgica, acusada por muchos de tibia o de otras cosas peores. La litúrgia es algo dado y transmitida por los Padres, no fabricada es la clave. Las reformas en la Iglesia tradicionalmente fueron lentas, de conversión y convencimiento y voluntarias. Muchos tradicionalistas hubiesen preferido que hubiese impuesto el Vetus Ordo por decreto, porque lo manda el Papa pero esto hoy hubiese sido como la reforma de 1970: imponer la liturgia que no era la suya a varias generaciones, una cosa para ellos artificial, desconocida y, en último lugar, ideológica, en contra de algo dado, procedente de la Tradición, evidente de su riqueza y santidad. Al liberalizar la misa, propicio una verdadera reforma católica, lenta, sin depender del poder eclesiástico, que fuera de fe y conversión, centrada en lo cúltico que es donde debe estar. No en vano cogió el nombre de S. Benito que formó el monacato occidental mas por el ejemplo que por normas.
Eck.

Anónimo dijo...

Por si sirve de ayuda para el debate de la vigilia pascual pongo unos parrafos sobre la liturgia mozarabe (la de de verdad): "el sábado santo es la preparación inmediata a la mayor de las festividades cristianas, realzaa además por los solemnes ritos de iniciación de los catecumenos. Los maitines de este día se tienen sin canto, como ayer, y sin luz (nota: se refiere al rito de la luz que comienza casi siempre esta hora en el breviario mozarabe) ni saludo inicial.
Por la mañana no hay misa pero la campana llama a la iglesia a la hora de nona. Como son las 3 de la tarde y quieren simularse las tinieblas nocturnas, cierranse puertas y corrense las cortinas de los ventanales (...)entonces recibe el clero cada cual una vela de manos del obispo en la misma sacristía. El fuego nuevo se saca de un pedernal, prendiendo la chispa en yesca, luego estopa despues tea, de la tea pasa al candil o lucerna y finalmente de esta al cirio, al cirio pascual adornado de follajes y coronas.
El obispo enciende su vela del cirio y luego se encienden las de todo el clero. Levantando entonces el velo de la puerta, dice el obispo: Deo gratias, respondiendo esto mismo el clero no más de tres veces. Cantando la antífona lumen verum vanse al coro (... las enciende el pueblo) al llegar lo minitros al altar levanta el diacono la luz diciendo: erigite vos-in nomine Dni. Nostri J.C. lumen cum pace-Deo gratias. Entonces el diacono canta la solemne bendición de la lucerna de S. Isidoro (...)Síguela la 2ª bendición aun mas solemne del cirio, que termina por una explosión de jubilo (...)trabase un movidisimo dialogo (...)Amen, amen, amen, amen ad te descendat-Amen-Pax in celo-Amen-Pax in terra-amen-pax et plenitudo tua, Domine, super nos descendat-amen-pax regibus et potestatibus fidelibus seculi hujus-amen-pax Ecclesie tue Catholice que est in hunc locum constituta et per universum orbem terrarum in pace diffusa-amen
Ahora van a empezar las 11 lecciones o profecias, entreveradas con oraciones del preste y avisos o aclamaciones diaconales. Mientras la lección primera, 1 capitulo del Genesis, se despoja al cirio del follajes (...)El obispo celebrante se pone con su comitiva en la entrada del coro y empieza a vestirse el altar, colgando sobre el las mencionada coronas votivas que le servian de adorno.
A la 3 lección, que es de Isaias: omnes sitientes, venite ad aquas, sale el obispo, presbíteros, diaconos, catecumenos y padrinos (...) al baptisterio celebrandose entonces el bautismo y la confirmación.
Viene la crismación o confirmacion seguida inmediatamente de la misa y en esa misma misa reciben los neofitos por primera vez la comunion (...) finalmente, ya muy entrada la noche, salen todos a sus casas para descansar de las largas vigilias." P.German Prado; Manual de liturgia hispano-visigótica o mozárabe, ed. Voluntad, Madrid, 1927, pg. 241-243. Hay que decir que este autor proponía en 1927 y con más fuerza en 1943 una reforma radical de este rito.
Eck

Wanderer dijo...

Señor R.: Esto no es buscarle e pelo al huevo, o rizar el rizo como ya dijo otro colega suyo. Es simplemente exponer los hechos tal como fueron históricamente. Si usted tiene la gracia inmensa de poder asistir a la misa MP con el misal de 1962, pues sígalo haciendo y reza para que esa gracia la tengan en todas las diócesis argentinas.

Anónimo de las 15:27: ¿me podría usted indicar dónde digo que para ser católico hay que rezar el salterio antiguo (no sé bien qué entiende usted por eso)? Yo le puede decir que para ser católico no hace falta rezar el rosario todos los días, pero eso no quiere decir que esté mal rezar el rosario o que sea desaconsejable. Es cuestión de lógica básica.

Anónimo dijo...

El Padre Anthony Cekada a tratado estos temas largo y tendido. Les dejo dos links:

http://www.fathercekada.com/category/liturgy/

Todos los textos en torno a la cuestión que publicó en su sitio web (muchos relacionados DIRECTAMENTE con el tema que nos atañe).

Y otro...

http://www.traditionalmass.org/images/articles/NineVLefebvre.pdf

El conocido (entre los que transitamos estos mundos) artículo sobre la salida del "Grupo de los 9" de la FSSPX en los 80´s con el apartado sobre la cuestión litúrgica incluído.

Enjoy

The Sedelefebvrist

Anónimo dijo...

Perdón por la largura. Respondiendo algunas cuestiones. La primera muestra de modernismo fue el Conciámbulo de Pistoya y las "reformas" de los misales franceses durante el XVIII en Francia: ambos liturgicos. Que la liturgia tradicional debía reformarse se vio desde los comienzos del movimiento liturgico: el breviario estaba tan saturado de santos y octavas a fiestas secundarias añadidas según devociones muy particulares hasta tal punto que el domingo se ocultaba; la misa estaba tan constreñida por rubricas absurdas que creo que no habría ni un solo sacerdote que no se saltase alguna pues parece imposible cumplirlas todas (v.g. 4 tipos de volumen de voz según oración, número de pasos contados, etc.) Tengo un manual de 1850 y da mareo leerlo. En el mundo tradicional tenemos el problema muy general de que para muchos lo tradicional son los siglos XVII-XIX y centrado en eje Roma-Francia. Yo he tenido problemas por decir que me gusta las casullas gótica frente a las de guitarra y me han mirado con suspicacia por gustarme el rito mozarabe a pesar de ser el de mis antepasados cercanos (toledano y con antepasados mozarabes)...
Eck

Anónimo dijo...

Anónimo de 30 de abril de 2015, 6:47:
de que soy un bruto no hay duda. Justamente por eso es que vengo acá a preguntarles a los que saben. Lamentablemente, no obtuve respuestas. Será porque mi consulta no estuvo a la altura.

Anónimo dijo...

Hay algo que pone a la luz el post y creo que es una de las omisiones mas comunes que site tiene a la hora de analizar la Reforma Litúrgica. Se sigue creyendo que un dia a oscuras un malvado cura Bugnini invento todo de la nada ayudado por las fuerzas oscuras de la Logia Vaticana. Si leemos por ejemplo el manuacito que escribió el entonces mas prestigioso liturgista de la Argentina, el padre Azcarate O.S.B. . Se pueden ver muchos anticipos de lo que fueron las reformas que se hiceron 30 años despues (por ej. La forma del altar, la supresion del ultimo evangelio, etc.)

Anónimo dijo...

Una pregunta

Los otros ritos en comunión con roma que podemos encontrar en Buenos Aires como el maronita, se celebran de forma tradicional o medio novusordeados?

Ἰουστινιανός dijo...

Johannes,

Sobre el orthros/maitines, no veo en qué punto me hallo en contradicción con el prof. Calivas. Se trata de un Oficio nocturno, que sin embargo a menudo se celebra por la mañana temprano.

Sobre la Misa: la Liturgia no necesariamente requiere exactitud en los horarios: la anticipación juega un papel importante (en caso contrario, todas las Misas de la Cuaresma se deberían celebrar a partir de las 3 de la tarde, puesto que tienen lugar tras el canto de la Nona; más aún, todas las Misas del año deberían ser a esa hora, pues es a la que murió el Señor). Estamos en una dimensión mística. Por ello no veo necesario que una celebración eucarística se hubiese colocado en la medianoche desde el principio. Se podría aducir, incluso, que una Misa de la Resurrección (perteneciente ya al Domingo) habría requerido ser precedida de los Maitines (como ocurre en Navidad con la Misa del Gallo, que se interpola entre los Maitines y las Laudes), puesto que éstos marcan el inicio del nuevo día litúrgico.
Además, hay que tener en cuenta que no es necesaria la presencia de una Misa para celebrar un acontecimiento litúrgico: la celebración nocturna de la resurrección la constituyen, propiamente hablando, los Maitines y Laudes de Pascua – como aún hoy ocurre en la liturgia bizantina, en la que los ritos de la noche pascual realmente son el orthros de Pascua (la afirmación de los reformadores, cit. en Giampietro, Il card. Ferdinando Antonelli, p. 64, de que los bizantinos celebraban la Vigilia/ritos bautismales por la noche, muestra qué grado de confusión llevaban encima a la hora de emprender la reforma).

(sigue)

Ἰουστινιανός dijo...

Más aún: los propios reformadores litúrgicos (Giampietro, p. 58), que identificaban la Vigilia con los ritos bautismales, consideraban que aquélla debía durar hasta el alba (ibid., también p. 64), momento en que se celebraría la Misa de la Resurrección (nuestra Misa del domingo). Este esquema (que excluye una Misa de medianoche) es a mi juicio bastante probable, pero tiene un punto débil: la liturgia vesperal tradicional, Misa incluida, dura en torno a cuatro horas. A las 2 de la mañana, hora a la que debería empezar la Misa en tal caso, no es aún de día. Sin embargo, cobraría perfecto sentido si lo interpretamos según el esquema que yo mismo proponía: vísperas bautismales (sin Misa)+maitines+laudes+horas menores+Misa (una o más de una), todo seguido. Mi pregunta sobre el sentido de la Misa del Sábado Santo provenía de ese razonamiento: ¿por qué se añade otra Misa? En mi opinión, ya lo dije, para dotar de culminación a las Vísperas bautismales en un momento en el que ya se habían separado de la Vigilia propiamente dicha – y, de paso, para dotar de una Misa al Sábado Santo. ¿Podría ser que esta Misa, cuyos propios se refieren a la noche, la primera de las Misas de las que hablaba Egeria (suponiendo que en Roma los ritos fuesen similares), que se celebraría en horas aún nocturnas? Personalmente me siento atraído por esta teoría, pero no la puedo demostrar.

Ya alguien tomó en consideración el tema tiempo atrás:
http://theradtrad.blogspot.com.es/2014/04/more-thoughts-on-time-of-holy-saturday.html

Permítame otra cita del libro de Giampietro:
“Sorgevano a questo punto due possibilità, cioè il ripristino completo, ovvero la celebrazione iniciando a mezzanotte per terminare con la Messa all’alba come nell’antichità; oppure un ripristino parziale, iniciando le cerimonie a tarda será del Sabato Santo, di modo che la Messa venga celebrata verso mezzanotte. Sarebbe questo il modo migliore per ridare alla celebrazione della Veglia un senso immediato”

Es decir, que los reformadores conocían el esquema original de los ritos vigiliares, y sin embargo decidieron no restaurarlos, sino crear un sucedáneo en el que la Misa tuviera lugar a medianoche. De modo que cuando decían que estaban “restaurando la Vigilia Pascual” mentían. Admitiendo que los ritos del Sábado Santo y Pascua no eran, en 1950, iguales a como habían sido en la Antigüedad cristiana, lo que tuvo lugar en 1951-52 no fue ninguna restauración, sino una chapuza que dejó la situación peor de la que estaba. Los ritos anteriores a Pío XII, en cualquier caso, constituyen la evolución natural de los celebrados antiguamente; la reforma de Pacelli lo que hico fue colocar en su lugar un invento nuevo.

Anónimo dijo...

R.
"Cerca de mi casa", dice usted...
Ojalá yo tuviera todo eso "cerca de mi casa". Usted lo tiene y se queja. Usted no va allá al menos los días de la Semana Santa...
Pues entonces no se queje, que tampoco lo merece.
Yo me quejo con derecho, que no tengo nada de eso cerca, apenas la misma Misa que tiene usted.

JJ López

Ἰουστινιανός dijo...

Y, para terminar (puesto que veo que no voy a convencer a nadie, ni nadie me va a convencer a mí, y todos dijimos ya lo que teníamos que decir), me gustaría hacer una recapitulación de mi postura sobre esta reforma, limitándome al Sábado Santo.

Las reformas de Pío XII en lo referido al Sábado Santo y la Vigilia Pascual presentan tres dificultades:
1- El cambio de horario. Es el punto que más llama la atención, como se ha podido ver en esta misma discusión. Probablemente sería el aspecto menos criticable de la reforma, si no fuera descompuso el Oficio Divino pascual y, a pesar de venderse como una restauración, no se corresponde con la secuencia original de los ritos pascuales.
2- La reforma de los ritos. Aspecto bastante más importante que el del horario, y sin embargo al que se presta mucha menos atención. La bendición del cirio fue destruida y substituida por una pantomima teatral; la secuencia de 12 profecías, originaria de Jerusalén, se redujo brutalmente; la bendición del la pila bautismal ya no se hace en la pila bautismal, sino en un cuenco (minimalismo a ultranza) en el santuario, uersus populum; una renovación de las promesas bautismales igualmente sin precedentes, también cara a la congregación y en lengua vernácula; bautismo de los catecúmenos en el santuario (donde entran sin ser aún cristianos); partición inútil de las letanías; supresión en la Misa de las oraciones al pie del altar y del último evangelio. Entiendo (aunque no comparto) que haya partidarios de la celebración nocturna; no lo entiendo que los haya de los nuevos ritos, en lo que los precedentes de elementos del novus ordo son clarísimos.
3- Los efectos colaterales de la reforma – a mi juicio los más dañinos e infames: abolición (provisional en 1952, definitiva en 1955) de los Maitines y Laudes de Pascua en la noche santa; abolición igualmente de los ritos bautismales de la Vigilia de Pentecostés. En este último caso se abolieron, probablemente, porque recordaban peligrosamente a los de la liturgia tradicional del Sábado Santo.

En mi (personal y subjetivísima) opinión, ninguna restauración podrá llevarse a cabo en lo que a la pureza de la liturgia y la ortodoxia/ortopraxis que su celebración conlleva, si tras la abolición del novus ordo no se procede inmediatamente a la abolición de las reformas pianas.

Dicho lo cual, me retiro y vuelvo a mis quehaceres. Doy gracias tanto al blogger como a Johannes y los demás la posibilidad que me brindaron de debatir con serenidad y de manera razonada, y les deseo a todos una feliz fiesta de los apóstoles Felipe y Santiago el Menor.

Anónimo dijo...

Asi es anónimo 30 de abril de 2015, 21:40 me temo que, según han comentado algunos, nada ha quedado sin novusordearse....

Anónimo dijo...

anónimo 30 de abril de 2015, 20:14
http://www.lamisadesiempre.blogspot.com.ar/

acá tiene para entretenerse un rato,
la liturgia vehiculiza doctrina
consulte y lea,
que el Espíritu Santo lo guíe...

Anónimo dijo...

anónimo 30 de abril de 2015, 21:28
no es lo que Azcarate dijo sino lo que ud torcidamente interpretó.

Anónimo dijo...

https://www.facebook.com/LiturgiaTradicional/posts/649244488514575:0

EL FARISEÍSMO DE LOS PROGRESISTAS
LA NUEVA ORACIÓN DEL FARISEO
SEÑOR: Aquí nos tienes, de pie y a la vanguardia de tu Iglesia. Somos los practicantes del catolicismo auténtico, el impoluto, el primi­tivo, renacido con el post-Concilio Vaticano II.
SEÑOR: Gracias te damos porque nosotros no somos como esos católicos miopes, cerrados, inquisitoriales y supersticiosos que todavía nos rodean postrados y sumidos a la tradición caduca, y a las Jerar­quías perimidas. Nosotros somos los que ahora sabemos solo del “Cristo Cósmico”, el que junta y mezcla a todos los hombres, sea cual fuere su fe y su ideología.
SEÑOR: Nosotros somos los que evitamos la “inflación Mariana” y nos apena tanto fetichismo de medallas y rosarios, imágenes y ex­votos, mensajes celestiales y milagrería barata. Nosotros somos los que queremos, acaso, los templos de paredes lisas y peladas, crucifijos de hierros, ininteligibles y retorcidos, de imágenes sublimadas en un puro simbolismo que no estorben nuestra cristocéntrica oración salmódica, o mental inexistente.
SEÑOR: Nosotros tenemos compasión de las viejas beatas y sus inútiles monsergas. Definimos como beaterías insoportables y monólo­gos sosos: la acción de gracias en la Comunión, la monotonía de las novenas, y todas las inoperantes devociones medioevales. Ahora ha lle­gado la hora de la acción-orante convertida en Bienestar Social.
SEÑOR: ¡Qué bien entendemos las exigencias de nuestro moderno cristianismo! Aborrecemos, por tanto, todo triunfalismo en tu Pura, aérea, invisible e insustancial Iglesia: tal como Tú la fundaste, exenta de juridicismo, escolasticismo y ostentosos formalismos litúrgicos. Comprendemos que tu Iglesia debe ser totalmente espiritual, sin pesado moralismo y con una dogmática simbólica, asistemática a toda ascética. Nosotros, Señor, vamos a borrar de tu Esposa los estigmas de la funesta era Constantiniana, y del fatídico Concilio de Trento y el de Nicea.
SEÑOR: Nosotros somos los que creemos que el ideal es el Estado laico y socialista, la Escuela sin religión obligatoria, el cura sin sotana, el Templo sin campanas, la evangelización sin conversiones, el Bautismo en edad madura, la Misa dominical facultativa, la disimulada suspensión total y paulatina de la Eucaristía; todo ello, en pro de un Ecumenismo fraternal y pleno con nuestros hermanos los comunistas, masones, ju­díos ateos, y todos los hermanos separados.

Anónimo dijo...

SEÑOR: No podemos tolerar a los Integristas, que tanto daño ha­cen a tu Iglesia con su cerrazón contra-reformista, viviendo todavía en las tinieblas del “Syllabus” al que, en ciertas expresiones, desgraciada­mente, ahora parecería acercarse nuestro venerado Paulo VI.
SEÑOR: ¡Danos católicos con mentalidad nueva! ¡Danos jerarquía y clero en pleno “aggiornamento’’! Católicos que no den importancia al Sexto Mandamiento (¿o es el Séptimo?) y solamente se inflamen con la caridad, es decir, que sepan callar caritativamente los dogmas estan­cados en las caducas fórmulas escolásticas, para devenir en un continuo mundo evolutivo y progresista. Fieles católicos de mentalidad abierta y dialoguista, de moral flexible y ecumenista, de testimonio sin palabras evangélicas y sí con hechos prácticos.
SEÑOR: ¡Líbranos de los católicos con espíritu de Cruzada! ¡Lí­branos de los curiosos y pedantes católicos Apocalípticos! ¡Líbranos de los teólogos pesimistas y aguafiestas! ¡Concédenos, Señor, más bien, el signo de la pobreza más eficiente en nuestra hora, que es el despojo y desmantelamiento de nuestros templos, y que nuestros Obispos sean elegidos democráticamente por el pueblo laical, con los votos de los militantes y seguidores de Congar y Teilhard de Chardin, en esta era venturosa que ha nacido para tu Santa Iglesia.
SEÑOR: Te rogamos que pronto, nuestros sacerdotes celebren la Misa sin ornamentos, o que no la celebren, si les place. Que resuenen en nuestros templos, pronto, las alegres estridencias de la música que es grata al corazón de nuestras juventudes “hippies”: guitarras, pan­deretas, saxofones y matracas; castañuelas, bombos y bandoneones. ¡Que caigan Señor, los últimos restos de arcaicas maniguncias!
SEÑOR: Escucha nuestra oración, la de tus católicos “aperturistas y modernistas”, los únicos católicos sinceros, los que han existido en todos los siglos —aunque dormidos— empeñados en la purificación de tu Iglesia, cargada con tantos lastres inútiles, mientras nosotros, ento­namos desde ahora el “mea culpa” gratuito por sus manchas y pecados.
SEÑOR: Para que nuestro testimonio sea más tangible, permite Señor, que este ardiente himeneo entre tu Iglesia y el Mundo se vea coronado, ya sin hipocresía, con la supresión del celibato eclesiástico, que se legalice universalmente el divorcio, se canonice al onanismo y al homosexualismo, y que en las puertas de tus templos se regalen las píldoras anti-conceptivas. Esto será Señor, la puesta al día de tu inma­culada Esposa, en cálida amistad con el Comunismo y Capitalismo como mancebos aliados a tu gloria, en pacífica coexistencia con todas las confesiones y credos, suprimida toda exterioridad que separa, borrados los Santos y las beatitudes que molesten, y eliminados de su seno a todos los católicos negativos: los de la moral del “no” y los anatemas.
ENTONCES, SEÑOR: Será el Paraíso en la tierra; frenado y anu­lado para siempre el dogma cavernícola de la infalibilidad pontificia, tu Iglesia será pura, repura, ¡recontrapura! y habremos llegado así a la cosmovisión plena del Señor, al punto Omega, a la integración con la Divinidad, hasta desaparecer todos, en el Todo.
AMEN
“Ibis ad Epistolam Alternam”
Revista “Jauja” – Nº 25, 26 y 27 – Marzo 1969

Anónimo dijo...

Anónimo,
lo temible de "La Nueva Oración del Fariseo" que usted trae de Jauja, es que hoy la firmaría sin dudar gran parte del clero (incluída una porción nada desdeñable de la jerarquía).

Anónimo dijo...

He aquí lo que el Catecismo de la Iglesia Católica tiene para decir sobre "Lex Orandi, lex credendi":
1124 La fe de la Iglesia es anterior a la fe del fiel, el cual es invitado a adherirse a ella. Cuando la Iglesia celebra los sacramentos confiesa la fe recibida de los apóstoles, de ahí el antiguo adagio: Lex orandi, lex credendi (o: Legem credendi lex statuat supplicandi). "La ley de la oración determine la ley de la fe" (Indiculus, c. 8: DS 246), según Próspero de Aquitania, (siglo V). La ley de la oración es la ley de la fe. La Iglesia cree como ora. La liturgia es un elemento constitutivo de la Tradición santa y viva (cf. DV 8).
1125 Por eso ningún rito sacramental puede ser modificado o manipulado a voluntad del ministro o de la comunidad. Incluso la suprema autoridad de la Iglesia no puede cambiar la liturgia a su arbitrio, sino solamente en virtud del servicio de la fe y en el respeto religioso al misterio de la liturgia.
1126 Por otra parte, puesto que los sacramentos expresan y desarrollan la comunión de fe en la Iglesia, la lex orandi es uno de los criterios esenciales del diálogo que intenta restaurar la unidad de los cristianos (cf UR 2 y 15).

Johannes dijo...

Iustinianus, segmento la respuesta en varios comentarios para mayor claridad.

Sobre Orthros/maitines, la orthodoxwiki y Calivas coindicen:

- Normalmente, es un servicio que termina a la salida del sol. La orthodoxwiki dice "in the morning" y Calivas lo agrupa en los "morning services".

- Si se celebra una vigilia, el Orthros correspondiente al fin de esa noche pasa a ser parte de esa vigilia. Dado que originalmente las vigilias tenian lugar realmente a la noche, el Orthros no terminaba muchas horas antes de la salida del sol. Es el Orthros durante vigilias el que recibe el calificativo de "nocturno" por Calivas.

Calivas agrega que el adelantamiento horario de las vigilias "arrastró" al Ortrhos comprendido en ellas. El resultado es que en Semana Santa (de los Ortodoxos) lás Visperas se rezan de mañana y el Orthros de tarde.

Johannes dijo...

Sobre la relación de la Eucaristía de la Vigilia Pascual con la hora de la Resurrección, ante todo aclaro que, cuando dije en mi comentario de 30 de abril 14:39 que "para mí ha sido siempre evidente" esa relación, estaba simplemente expresando un dato de mi realidad epistémica, no fundamentando esa relación.

Si tratamos entonces de hallar fundamentos para la existencia o no de esa relación, el camino prioritario a mi juicio no es ponerse a elaborar razonamientos sobre si debe ser así o asá, sino consultar documentos que atestigüen la tradición litúrgica más antigua, ya que el leitmotiv de esta discusión es fidelidad a la tradición.

Traigo entonces a consideración dos documentos compuestos en la región de Antioquía: la Didascalia Apostolorum (DA), en 230, y las Constituciones Apostólicas (CA), en 375-380, que consta de 8 libros, de los cuales los primeros 6 son una reescritura libre de las DA.

Estudiaré lo que dicen sobre la relación de la hora de la Vigilia Pascual y la hora de la Resurrección en el siguiente comentario.

Johannes dijo...

La DA, cuyo texto cito de:

http://www.earlychristianwritings.com/text/didascalia.html

trata el tema en el cap. XXI: "Concerning the Pascha and the Resurrection of Christ our Saviour."

Primero sitúa la Resurrección al fin de "three hours of the night after the Sabbath, wherein our Lord slept."

Luego dice que el ayuno de Viernes y Sábado Santos debe durar hasta esa hora:

"But on the Friday and on the Sabbath fast wholly, and taste nothing. [v. 19]? You shall come together and watch and keep vigil all the night with prayers and intercessions, and with reading of the Prophets, and with the Gospel and with Psalms, with fear and trembling and with earnest supplication, until the third hour in the night after the Sabbath; and then break your fasts.

Por si hubiese duda de si la primera "third hour" era la causa de la segunda, en el párrafo siguiente DA vuelve a dar la indicación del párrafo anterior y explicita la relación entre ambas "third hours":

"Especially incumbent on you therefore is the fast of the Friday and of the Sabbath; and likewise the vigil and watching of the Sabbath, and the reading of the Scriptures, and psalms, and prayer and intercession for them that have sinned, and the expectation and hope of the resurrection of our Lord Jesus, until the third hour in the night after the Sabbath. And then offer your oblations (liturgia de la Eucaristía); and thereafter eat and make good cheer, and rejoice and be glad, because that the earnest of our resurrection, Christ, is risen."

Por si fuera poco, al final del capítulo DA reitera que el domingo de Pascua es el único domingo en que se ayuna en sus tres primeras horas:

"But on the first day of the week make good cheer at all times; for he is guilty of sin, whosoever afflicts his soul on the first of the ac week. And hence it is not lawful, apart from the Pascha, for anyone to fast during those three hours of the night between the Sabbath and the first of the week, because that night belongs to the first of the week; but in the Pascha alone you are to fast these three hours of that night, being assembled together, you who are Christians, in the Lord."

Falta considerar un punto importante. Es evidente que DA usa la división del tiempo de 12 horas de luz y 12 de oscuridad. Ahora bien, ¿qué sistema usa para el comienzo del día? ¿el romano, según el cual el día comienza a medianoche? ¿o el judío, según el cual el día comienza al anochecer (que puede ser la puesta del sol o cuando hay tres estrellas visibles, según la ocasión)?

Si DA usa el sistema romano, el momeento en que Jesús resucitó y la Liturgia de la Eucaristía de la vigilia debe comenzar es las 03:00. Si usa el sistema judío, ese momento es las 21:00.

El tema es tratado en dos obras:

Johnson & Baldovin 2000. "Between Memory and Hope: Readings on the Liturgical Year". P. 119.
http://books.google.com/books?id=mx97I4mjDkYC

Bradshaw 2011. "The Origins of Feasts, Fasts and Seasons".
http://books.google.com/books?id=QmupAwAAQBAJ

Cito de la primera:

"All the evidence we have cited so far suggests that the celebration of the Easter Eucharist began around cockcrow. But while this may have been the earliest custom, some third-centrury sources indicate that there was a tendency in certain places to shorten the duration of the vigil....Dionysius of Alexandria (patriarca de esa sede 248-264), while noting that the church at Rome still adhered to the hour of cockcrow, acknowledged that some others ended the fast earlier. What is particularly interesting is that, according to him, there was general agreement that the feast should not begin until after the hour of Christ's resurrection ... Although admitting that the exact time of the resurrection was unknown, he censured those who ended the fast just before midnight, praised those who persevered until the fourth watch of the night (between 3 and 6 a.m.), and refused to be severe with those who stopped midway between these two points."

Johannes dijo...

La CA, cuyo texto cito de:

http://www.ccel.org/ccel/schaff/anf07.ix.vi.iii.html

trata el tema en el libro V, sección III: "On Feast Days and Fast Days"

CA sitúa la Resurrección al amanecer, en dos pasajes:

"But when the first day of the week dawned He arose from the dead,"

"since He was crucified on the day of the Preparation, and rose again at break of day on the Lord’s day,"

Dice que el ayuno debe durar hasta el canto del gallo del domingo:

"But He appointed us to break our fast on the seventh day at the cock-crowing, but to fast on the Sabbath-day. Not that the Sabbath-day is a day of fasting, being the rest from the creation, but because we ought to fast on this one Sabbath only, while on this day the Creator was under the earth."

"Do ye who are able fast the day of the preparation and the Sabbath-day entirely, tasting nothing till the cock-crowing of the night;"

Desde el atardecer del Sábado Santo hasta el canto del gallo del domingo se lleva a cabo la vigilia propiamente dicha, tiempo de espera caracterizado por la lectura de pasajes del Antiguo Testamento:

"From the even till cock-crowing keep awake, and assemble together in the church, watch and pray, and entreat God; reading, when you sit up all night, the Law, the Prophets, and the Psalms, until cock-crowing,"

Luego del canto del gallo, la espera del Antiguo Testamento cede el lugar a la realidad del Nuevo, y se llevan a cabo las acciones, y leen las lecturas, de éste:

"and baptizing your catechumens, and reading the Gospel with fear and trembling, and speaking to the people such things as tend to their salvation: put an end to your sorrow, and beseech God that Israel may be converted,"

Finalmente, vincula explícitamente la hora de la Resurrección con la celebración del Santo Sacrificio de la Eucaristía:

"And since He was crucified on the day of the Preparation, and rose again at break of day on the Lord’s day, ... For this reason do you also, now the Lord is risen, offer your sacrifice, concerning which He made a constitution by us, saying, “Do this for a remembrance of me;”

Johannes dijo...

En síntesis, mi percepción intuitiva resultó ser parcialmente correcta, dado que necesitaba un importante cambio: la hora de la Liturgia de la Eucaristía tras la Vigilia Pascual no es la de la Resurrección del Señor, sino que debe ser posterior a ésta: "there was general agreement that the feast should not begin until after the hour of Christ's resurrection" (según Dionisio de Alejandría); "now the Lord is risen, offer your sacrifice" (CA).

De paso, esta prohibición litúrgica de celebrar la Eucaristía mientras el Señor está, en la conmemoración de su Pascua, muerto, parece echar por tierra, por lo de "lex orandi, lex credendi", la especulación de algunos teólogos de cómo habría sido la transubstanciación si un Apóstol hubiese celebrado la Eucaristía mientras el Señor estaba realmente muerto. Porque es razonable inferir que, si es ilícito celebrar la Eucaristía durante el tiempo de muerte conmemorativa del Señor, es imposible hacerlo durante el tiempo de muerte real. Lo comento porque esta imposibilidad es una consecuencia de mi hipótesis de explicación del dogma de la transubstanciación a partir del dogma hilemórfico del ser humano (concilio de Vienne).

Anónimo dijo...

Para quien preguntaba por liturgias orientales en la ciudad de Buenos Aires dignas y bastante fieles a su respectiva tradición, están la de la catedral armenia católica y la la catedral ucrania católica, la primera en la calle Charcas y Salguero y la segunda en Ramón Falcón 3960

Anónimo dijo...

PREGUNTA para Iustinianus o quien pueda responder:

¿Hay Leccionarios en castellano de la Misa celebrada según el Misal de 1962? ¿Y que se puedan conseguir hoy en día?

En agradecimiento, tips para filo-orientales católicos: están los maronitas en Retiro, los armenios en la catedral de Narek, la catedral de los ucranianos greco-católicos y la capilla rumana bizantina de la calle Güemes (a 2 cuadras de Agüero).
Para los menos canónico-exigentes, las dos rusas, la otra armenia, la griega y no sé si alguna más.

Abrazo!