jueves, 21 de mayo de 2015

Darse cuenta

Decía Chesterton que, cuando algo ocurre, primero ocurre y después uno se da cuenta. En otras palabras, es habitual no darse cuenta de lo que está ocurriendo mientras está ocurriendo, sino cuando ya ocurrió. Y es entonces cuando nos espantamos con la atrocidad de lo ocurrido. 
Hace pocos días coincidíamos con un amigo en que resulta muy difícil caer en la cuenta de lo que está ocurriendo en la Iglesia y calibrar su gravedad. Aquí va una recopilación de lo ocurrido en los últimos días:

1) En este video, el cardenal  Rodriguez Madariaga entona con el solo acompañamiento de sus palmas, un himno en honor al Papa Francisco. Produce vergüenza ajena, lástima y bronca. Este lamentable personaje, además de ser arzobispo de una importante arquidiócesis centroamericana, es el líder del G9, es decir, el grupo de purpurados que colabora estrechamente con el Santo Padre en el gobierno de la Iglesia. 
Si Rodriguez Madariaga no hubiese entrado en religión, ciertamente no habría pasado de dependiente de un mercado de barrio. Un personaje menor, incapaz y ridículo. ¿Alguien puede pensar, por ejemplo, en San Ambrosio cantándole este tonadita al papa San Siricio? Y para no poner la vara tan alta, ¿alguien imagina al cardenal Aramburu entonando cantitos aduladores a Pablo VI?

2) Un obispo colombiano, Mons. Mons. Juan Vicente Córdoba, se despachó de un modo propiamente increíble, en la forma y en el contenido, acerca de los homosexuales y su vida de perversión, tal como reportamos en este blog. Días después, y presionado por el episcopado colombiano, el obispo jesuita se disculpó, aunque hubiese sido mejor que no dijera nada. Entre otras cosas, afirmó: “Para ilustrar a los asistentes sobre dicha realidad -desconociendo la presencia de medios de comunicación en la sala- me permití utilizar algunas expresiones coloquiales que, fuera del contexto del encuentro académico y del diálogo establecido con los asistentes, resultan claramente desafortunadas”. Es decir, las cosas que dijo era cosas “secretas”, para ser dichas solamente al grupo de iniciados en ciertas doctrinas y ciertas prácticas, ya que no hubiesen sido dichas s hubiera sabido que allí estaban los medios (Que vuestro hablar sea sí sí, no, no, dice Nuestro Señor en el Evangelio [Mt. 5,37). Además, el prelado de la Compañía considera que su vocabulario soez y grosero (“De la abundancia del corazón hablan los labio”, dice el Señor [Lc. 6,45]), indigno no ya de un obispo sino de un cristiano, es lenguaje académico, es decir, lenguaje propio del ámbito universitario. ¿Qué diría Santo Tomás de Aquino, el Ángel de la Academia, de esto? Y para no poner la vara tan alta, ¿Qué diría Mons. Octavio Derisi?

3) El Papa Francisco, como es habitual, nos instruyó con su sapiencia. El 13 de mayo, por ejemplo, iluminó al mundo con su agudeza: “Sobre esta puerta de entrada están escritas tres palabras, que ya he utilizado en la plaza otras veces. Y esas palabras son: «permiso», «gracias», «perdón». En efecto, estas palabras abren camino para vivir bien en la familia, para vivir en paz”. Después de más de dos años de escuchar sandeces día a día (“Pero, por qué no te callas?”, dijo el rey don Juan Carlos a otro charlatán ya felizmente difunto), era dable esperar que algún miembro prominente de la Iglesia lo hubiese enfrentado. Algo hizo el cardenal Burke el año pasado -y fue misericordiado-, y nada más hasta ahora. Más bien al contrario. Uno de los purpurados con más gravitación en la vida eclesial, el cardenal Bagnasco, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, dijo hace pocos días que  “Todos miramos con gratitud el alto magisterio del Santo Padre Francisco”. Pensé que era una broma; que se estaban burlando de un pobre sudaca de Flores. Pero no. Es verdad. Este señor arzobispo de Génova considera que las majaderías y simplezas con las que Bergoglio nos desayuna a diario son “alto Magisterio”. Y me viene a la memoria San Atanasio oponiéndose valientemente al Papa Liberio, o San Máximo y San Sofronio haciendo lo propio con el Papa Honorio. 

4) En las últimos entradas que he publicado en este blog referidas al “magisterio” del Papa Francisco, han sido varios los comentarios de bienintencionados lectores que hacían imposibles piruetas a fin de salvar las palabras pontificas y entenderlas en sentido católico. Y lo mismo ocurre cotidianamente en la multitud de sitios católicos neocones. Justamente lo inverso a lo que debiera ocurrir. La tarea más importante del oficio petrino es “confirmar a los hermanos en la fe”. Es decir, el Papa debe esclarecer la doctrina a fin de que los fieles puedan seguirla con seguridad y fortalecer su fe. Actualmente, en cambio, son los fieles los que diariamente deben esclarecer la doctrina del Sumo Pontífice.  

5) En las últimas semanas nos hemos dedicado también al estudio y discusión de las intrincadas tesis teológicas del arzobispo Tucho Fernández. La realidad incontestable es que un personaje absolutamente menor, orillero de la teología y de la academia, y cuyo único mérito científico es una ristra de libros de autoayuda,  es el principal asesor teológico del Papa y quien redacta los documentos más importantes del pontificado. Como lo reporta el informadísimo Sandro Magister, fue el Tucho quien escribió el esperpento de la Chantae gaudium, y fue él también quien escribió, en marzo último cuando se instaló en Santa Marta, la próxima encíclica sobre la ecología, la que fue rápidamente desestimada in toto por el Papa Francisco porque se dio cuenta que no podía ni siquiera amagar con presentar ese bodrio en la Congregación de la Doctrina de la Fe porque el cardenal Müller la iba a incinerar por la inanidad absoluta del escrito, y probablemente renunciara con un escándalo. Es este el motivo, y no otro, del atraso de su publicación.
El arzobispo Fernández, que logró trepar por las lianas eclesiales merced a los empellones de un mediocre como él -you know who- y desplazando inescrupulosamente, a través de las más bajas maniobras curiales y la traición a sus amigos sacerdotes (pregúntenle al P. Carlos Galli), es quien establece los líneas de la doctrina teológica pontificia. 
¿Qué diría San Pío X, que se rodeó como asesores teológicos de fuste, como el P. Lemius o el futuro cardenal Billot, frente a la preferencia de su sucesor rioplatense?

La Iglesia viene en caída libre desde hace más de un siglo. Con Bergoglio en el pontificado ha tocado fondo. Cuando termine de ocurrir lo que está ocurriendo, y de lo que no nos terminamos aún de dar cuenta, quizás encontraremos cenizas, como relata el Microcuento  de Ludovicus, o quizás nos encontremos con el Hijo de la Perdición a las puertas. 




52 comentarios:

Anónimo dijo...

To realize. Hard thing to do.

Anónimo dijo...

Excelente entrada. Yo creo que no nos damos cuenta porque venimos acostumbrados, sobre todo en el plano local, en la iglesia argentina, a este tipo de magisterio plebeyo, propio de chantas y porque al amigo Bergoglio, como dijo alguna vez el inefable Maradona, refiriéndose a un colega suyo, "lo conocíamos en calzoncillos". Ya nada nos sorprende de este sujeto.

Anónimo dijo...

Rodriguez Maradiaga, lamentablemente gracioso

VERGÜENZA AJENA o vergüenza propia porque es un obispo de la Iglesia, aunque no sé de cuál

Anónimo dijo...

"La Iglesia viene en caída libre desde hace más de un siglo."

Disiento radicalmente si en esa caída libre incluye al magisterio pontificio. ¿O va a cuestionar la calidad del de Pío XII? Además, si Pío X tuvo de asesor a Billot, Pío XII tuvo a Garrigou-Lagrange.

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Wanderer dijo...

Anónimo de las 11:53: Tiene toda la libertad de disentir.
Yo, por mi parte, disiento sobre la "calidad" que usted le adjudica a Pío XII, a no ser, claro, que haga referencia a su calidad actoral.
En cuanto a los asesores de San Pío X, asesórese sobre quiénes le escribieron la Pascendi.

Ludovicus dijo...

Es un magisterio tan berreta,tan subjetivo y caprichoso, que cada línea puede ser problemática. Al azar, en el tercer enlace de W. Bergoglio dice "El diablo que tienta a Jesús usa buenas maneras —es precisamente un señor, un caballero—"
La verdad, leo y releo el texto evangélico y no sé de dónde diablos (valga la expresión) saca esto.

Ludovicus dijo...

Sigo: "Escuchad bien: ¿habéis discutido mujer y marido? ¿Los hijos con los padres? ¿Habéis discutido fuerte? No está bien, pero no es este el auténtico problema. El problema es que ese sentimiento esté presente todavía al día siguiente. Por ello, si habéis discutido nunca terminar el día sin hacer las paces en la familia. ¿Y cómo debo hacer las paces? ¿Ponerme de rodillas? ¡No! Sólo un pequeño gesto, algo pequeño y vuelve la armonía familiar. Basta una caricia, sin palabras"

Cualquiera con familia sabe que esto en muchísimos casos no funciona. ¿De dónde lo saca? ¿Cómo distinguir esto de Bucay o de Coelho?

Anónimo dijo...

Clarividente, don Guánder. Y acertadísimo el contraste de personajes actuales con sus paralelos históricos, que ayuda a darse cuenta de lo profunda y acelerada que es ya la decadencia de la Iglesia.

En una cosa no estoy de acuerdo: en que hayamos tocado fondo. De hecho sería contradictorio con estar en caída libre. La idea de tocar fondo sugiere un estallido final de la Iglesia, como el derrumbamiento súbito de un gran edificio o la caída a tierra de un bólido enorme y acelerado: un final bang.

Yo creo que la descomposición acelerada todavía puede prolongarse durante años: veremos una corrupción y disgregación cada vez más profundas, una multiplicación de cismas... Pero que simultáneamente se producirá —se está dando ya— una rapidísima reducción de la Iglesia: cuantitativa (pérdida de fieles) y cualitativa (pérdida de su autoridad moral e influencia social). La Iglesia oficial se volverá irrelevante y abyecta, y el Resto de Israel será invisible. Sus estructuras y sus obras de arte quedarán reducidas a ruinas: cosas hueras y sin vida que los últimos clericales liquidarán como despojos. Dentro de unos años se habrá barrido la presencia social de la Iglesia en las antiguas naciones cristianas, y nuestros nietos (léase literalmente «nuestros nietos») entenderán por cristianismo una cultura primitiva, remotísima y pintoresca, basada en mitos abstrusos y completamente ajena a ellos. Entonces sí será el momento propicio para el paseo triunfal del Otro.

Anónimo dijo...

Quien esto escribe debió, para un trabajo especial en el año 2005, analizar los sermones del entonces cardenal Berboglio, durante un largo y tedioso año. Mentiría si dijera que alguna vez encontré el hilo conductor de cada disertación. Era todo tan confuso, contradictorio y enmarañado que llegué a dudar de mi capacidad de comprensión de la doctrina católica. No obstante ello, el sentido común me decía que estaba en presencia de un versero. Ahora en cambio, todo es diáfano y transparente. Para mal, claro. Creo que se aplica aquí, en algún sentido, aquel dicho popular: es preferible que no abras la boca y que todos presuman que sos un tonto a que lo hagas y esa presunción se vea confirmada.

Anónimo dijo...

Amable Wanderer, con lo de Pio XII y los que escribieron la Pascendi me descoloco completamente. Por favor dedique una entrada a eso, es interesantisimo. O indiqueme bibliografia.

Cuervo de San Pedro.

flequillo stone dijo...

Se nota que es soltero. Si a mi señora enojada la acaricio dulcemente, me apuñala.

Zapatero a tu zapato.

Anónimo dijo...

Se dice que la escribió Billot. En realidad, lo sabe todo el mundo.

Candidus dijo...

Pascendi se debe en gran parte a JB Lemius.

Anónimo dijo...

¿quién le escribió pascendi a Pío X? cuente don Wanderer... cuente...

Prosopon dijo...

No fue el cardenal Merry de Val el que ecribió la Pascendi?

Maite C dijo...

Wanderer, copio textualmente su comentario que me ha dejado totalmente impactada.

"Yo, por mi parte, disiento sobre la "calidad" que usted le adjudica a Pío XII, a no ser, claro, que haga referencia a su calidad actoral"

¿Qué tiene Vd. que decir sobre el pontificado de Pío XII que le resulta de "calidad actoral"?

Francamente, me parece muy grave su afirmación sin explicación alguna. Al menos que tengamos la oportunidad de rebatirlo. Para mí Pío XII fué un excelente Papa. Su pontificado pasó por momento difíciles debido a la segunda guerra mundial.

Las actitudes anticomunistas del papa Pío XII se volvieron más fuertes después de la guerra. En 1948, Pío XII declaró que cualquier italiano católico que apoyara a los candidatos comunistas en las elecciones parlamentarias de ese año sería excomulgado. En 1949, autorizó a la Congregación para la Doctrina de la Fe excomulgar a cualquier católico que militara o apoyara al Partido Comunista. También condenó públicamente la Revolución Húngara de 1956.

Como española todo mi apoyo al Santo Padre Pío XII, pues declaró nuestra tremenda guerra civil (1936-1939) una "Cruzada Nacional" que es lo que realmente fué.

Anónimo dijo...

Hasta no tocar fondo... siempre se puede caer mas bajo. Argentina basta de ejemplo.

Anónimo dijo...

Fue Billot. Al menos en lo fundamental. No le quita méritos a Pío X, que lo que le corresponde a un papa es estar bien rodeado. No hacer todo él. No le da el tiempo.

Wanderer dijo...

Estimada amiga Dña. Maite, Estoy de acuerdo con usted: el papa Pío XII fue un gran adalid contra el comunismo y el mundo mucho le debe en ese sentido. Pero eso no significa que, en otros aspectos, haya dejado mucho que desear. Fue quien abrió la compuerta a la Reforma Litúrgica, como ya lo dijimos en este blog. Yo creo -y es opinión solamente- que Pío XII era bastante progresista, bastante más incluso que Juan XXIII. Fíjese lo que hizo con su famosa -e inutilizable- versión piana de la Vulgata.
En cuanto a lo de actor, no me refería a su pontificado sino a él como persona. Haga el ejercicio de repasar las numerosas fotografías y filmaciones de Pío XII: verá a un actor, con sus caras y poses de ocasión. ¿O me va a decir que, por ejemplo, su famosa aparición -con fotógrafos y camarógrafos- en San Lorenzo fuori le mure y el Campo Verano luego de los bombardeos fue una mera espontaneidad?

Alfonso Richter dijo...

Como una bomba nuclear, el artefacto detonó en Roma en el ´62 y las ondas expansivas comenzaron a alejarse de su centro sembrando destrucción y precisamente como una bomba nuclear, luego de la explosión y expansión se produjo un vacío que succionó desde las últimas periferias donde llegó todo lo poco que aún quedaba en pie, absorbiéndolo ya como cenizas y arrojándolo con furia hacia el hongo fulminante. Luego de tal destrucción queda la radiación por largos años y según el caso del material atómico usado, por centurias.
Bergoglio es el funesto hongo que succiona pulverizando los restos ya calcinados de la periferia y del epicentro. Es también la radiación que tomará décadas en limpiarse si antes no aparece el Otro, como bien dice W..

Un famoso discurso preanuncia, analogando, muy bien lo que puede llegar:

"In this grave hour, perhaps the most fateful in our history, I send to every household of my peoples, both at home and overseas, this message, spoken with the same depth of feeling for each one of you as if I were able to cross your threshold and speak to you myself. ..."

Jack Tollers dijo...

Para sintetizar la cosa, habría que tener el talento sintético de Castellani:

"La Esposa comete adulterio...: cuando su legítimo Señor y Esposo Cristo no es ya su alma y su todo; cuando los gozos de su Casa no son ya toda su vida; cuando codicia lo transitorio del mundo en sus diversas manifestaciones; cuando mira sus grandezas, riquezas y honores con ojos golosos; cuando (como Israel un día) busca la alianza de un poder terreno contra otro poder terreno, cuando los teme demasiado; cuando reconoce al mundo como "una realidad muy ponderable" y lo mira como una potencia cuyas iras procura evitar a cualquier costo, cuyo agrado y benevolencia solicita, con cuya "sabiduría", educación, ciencia, cultura, política, diplomacia, está encantada,"jam moechata est in corde suo", ya pecó en su corazón. Esto es lo que llama el Profeta "fornicar con los Reyes de la tierra".

L. Castellani,

El Apokalypsis de San Juan,

Cuaderno III, "La Gran Ramera"

J.T.

Anónimo dijo...

Al anónimo del21 de mayo de 2015, 12:43. Su apreciación me parece muy buena, pero intuyo que el malo no quiere la destrucción total de la estructura visible de la Iglesia, me parece que prefiere servirse de ella, infiltrarla para, algún día, hacerse adorar (la abominación de la desolación en el templo santo suena a eso, pero tiene que haber "templo santo"). El modernismo y el progresismo hodierno son esa vía, de vaciamiento y suplantación. ¿qué prefiere el enemigo, eliminar el papado o usurparlo? Creo que la estructura visible le está sirviendo mucho para su causa y no sería de extrañar que nuestros nietos más que alejarse de la iglesia, se conviertan en curas casados, curas putos, curas putos casados, superlaicos divorciados rejuntados manicomulgantes con permiso eclesiástico, etc. ...más o menos como ya viene pasando de facto, pero todo eso consagrado de iure. La pussilus grex, por supuesto, seguira otros caminos.

Andrés Flake dijo...

Compruebo, D. Wanderer, que tenemos opiniones un tanto divergentes con respecto a Pío XII.

Es cierto que en el tema litúrgico introdujo reformas que sirvieron de precedente a desastres posteriores.
Y también es cierto que durante su pontificado el modernismo siguió extendiéndose en la sombra a lo largo y ancho de las universidades y seminarios de la Iglesia.

Pero, por otra parte, su fe es indudable, así como su conocimiento de la doctrina católica (algo que quizás no se puede decir en todos los papados). Su cultura era sobresaliente, así como su interés por las ciencias. Y sus maneras educadas y sentido de la gravedad se echan de menos a veces

Y encima tuvo que manejar el timón durante uno de los periodos históricos más complicados que uno pueda imaginar: En una situación en la que, haga uno lo que haga, será reprochado por la posteridad.

A mi modo de ver, el balance de Pió XII, con todas sus sombras (quién no las tiene?) es positivo, si tenemos en cuenta las dificilísimas circunstancias (históricas, culturales y teológicas) en las que tuvo que ejercer su magisterio.

Wanderer dijo...

No creo don Andrés que nuestras opiniones sean "harto divergentes". Yo diría que no acuerdan del todo.
Comparado con el pontífice jocosamente reinante, hasta un bufón coronado papa sería más aceptable. Si vemos a Pío XII desde la realidad actual, no podemos menos que decir que era un príncipe. Pero eso no debe ocultarnos sus sombras.

Anónimo dijo...

Don Wanderer, mire lo que encontré...lo dicho por el obispo colombiano en el video cuyo link copio parece distar años luz de lo que se ve en el video que nos comparte...Me pareció, aunque mas no sea, correcto.
https://www.youtube.com/watch?v=SMmBf4bipoQ
https://www.youtube.com/watch?v=FI2Duzft4dM

Anónimo dijo...

Aquí va otro video del ZAR PUTIN exaltando los valores de la Iglesia Ortodoxa Rusa, en una puesta en escena digna de un Concilio Constantiniano

https://www.youtube.com/watch?v=dRgWVAfHNZM

Putin siempre contrapone los valores rusos a los del Occidente decadente

Andrés Flake dijo...

Entonces, D. Wanderer, concedo que nuestro desacuerdo en este punto no es apenas digno de mención.

Por lo demás, le agradezco mucho esta entrada, que expresa excelentemente la situación de deterioro en el que parece encontrarse la Iglesia, o al menos su estamento clerical.

Es una tormenta recia la que está atravesando la nave de la Iglesia, sin duda, y parte de la tripulación parece que ha perdido la cabeza, o las ganas de luchar.

Pero aunque haya que denunciar esto, no deberíamos olvidar que la causa profunda de esta crisis viene dada desde el exterior: Es la pujanza de una visión del mundo postcristiana que ha ido poco a poco extendiéndose en la cultura de Occidente, y sobre todo en Europa.

Por eso, la crisis posiblemente no podrá superarse mientras que el proyecto de la Europa postcristiana no fracase.

Pero a mí no me cabe duda de que este proyecto de sociedad atea va a fracasar, por envejecimiento y muerte. Y su fracaso va a ser como la moraleja de una fábula.

De manera que si en las naciones de América reflexionan, dentro de unas décadas, sobre el destino de Europa, quizás comiencen de nuevo a interesarse por la sabiduría de la Iglesia, cuyo abandono no queda impune.

Europa es como un ciego que hace de guía. Con un poco de suerte, los demás aún podrán volverse atrás, cuando se den cuenta de que cae.

Pero hasta que esto ocurra, recemos para que la situación de la Iglesia no siga deteriorándose más. Porque con pastores como los que se mencionan en esta entrada no habrá forma de renovar nada, cuando las circunstancias lo permitan.

Anónimo dijo...

Tiene razón el anónimo de las 17:06. La decadencia de la Iglesia no va a reducirla hasta el punto de que virtualmente desaparezca. Perderá muchísimos fieles y toda su autoridad moral; acuciada por esta crisis, se arrimará a los poderes mundanos anticristianos; y estos, remolones, le darán algún apoyo que le permita mantener parte de su estructura: una especie de Constitución Civil del Clero. Así se envilecerá más a ojos de Dios y de los hombres. Después vendrá algo como el Decreto de Unificación de todas las religiones...

Pero sí creo que en el camino sufrirá una drástica reducción, en número de fieles y en influencia social, como profetiza Ratzinger.

Estos augurios tan negros quieren ser esperanzadores. La idea es: Venio cito; tene quod habes.

Augusto del Río dijo...

¡Don Güander! ¿Qué le pasó con Pío XII? Es cierto que se pueden anotar cuestiones como alguna concesión al vaivén litúrgico (aunque tiene la Mediator Dei que es profética en cuanto a los desastres que iban a llegar en la década de los años 60), o el problema del triunfo aliado y la actitud del Vaticano en ese momento (aunque la situación, hay que reconocer, era complicadísima) pero decir como Ud. señala que “Pío XII era bastante progresista, bastante más incluso que Juan XXIII” me parece que se le fue la mano. Con solo leer la Humani Generis (que el mismo Romano Amerio considera que es un “Tercer Syllabus”, el segundo es la Pascendi) uno se da cuenta del esfuerzo de Pío XII para tratar de parar la maroma que se venía (y que él intuyó perfectamente con esa frase impresionante que se cita siempre: “Siento en mi entorno a los innovadores que quieren desmantelar el Sacro Santuario, destruir la llama universal de la Iglesia, rechazar sus ornamentos, ¡Hacerla sentir remordimiento de su pasado heroico! Bien, mi querido amigo, estoy convencido que la Iglesia de Pedro tiene que hacerse cargo de su pasado, o ella cavará su propia tumba (…) Llegará un día en que el mundo civilizado renegará de su Dios, en el que la Iglesia dude como dudó Pedro. Será tentada de creer que el hombre se ha convertido en Dios, que Su Hijo es meramente un símbolo, una filosofía como tantas otras, y en las iglesias, los cristianos buscarán en vano la lámpara roja donde Dios los espera, como la pecadora que gritó ante la tumba vacía: ¿dónde lo han puesto?”. Recuerde que antes de morir pidió que no lo hicieran cardenal a Montini y cómo sancionó a una cantidad de teólogos progresistas que luego fueron promovidos por Juan XXIII y terminaron siendo cardenales gracias a Paulo VI y Juan Pablo II. Por supuesto que no existe el papado perfecto, pero agarrársela con Pío XII me parece un poco mucho (perdón por el oxímoron).

Wanderer dijo...

Don Augusto, no me la agarro con Pío XII. Dije mi opinión, solamente. Es decir, pura doxa, que bien puede ser discutida.
Y en cuanto a lo de progresista, me refería fundamentalmente al progresismo litúrgico.
No sé si pidió que no hicieran cardenal a Montini; lo que sí sé es que lo hizo arzobispo de Milán y quien ocupara esa sede, necesariamente, debía ser cardenal. Pío XII le dio a Montini lo único que le faltaba para ser Papa: experiencia pastoral. No seamos bobos.

Augusto del Río dijo...

Aunque es obvio que el papa lo hizo para “castigarlo” (lo sacó de la pro-Secretaría de Estado por su traición en las relaciones con los comunistas) reconozco que en este caso la maniobra de Pío XII fue un error táctico. ¿No dije acaso que no existe el papado perfecto? El papa Pacelli pareció creer que así lo sacaba de la carrera del próximo cónclave (y de hecho eligieron a otro, Juan XXIII). Pero obviamente no fue suficiente para liquidarlo. Y como estoy un poco sensible últimamente, lo de “no seamos bobos” me parece que estuvo de más. (Aunque si lo dijo como una expresión general que nos abarca a todos del estilo “en estas cosas no debemos ser cándidos”, está todo bien).

Wanderer dijo...

Augusto, ese era el sentido de la bobería.
Pero no me cierra: Pío XII era un experimentado y finísimo político y conocedor de la Curia. De ninguna manera se le pudo ocurrir que, haciendo a Montini arzobispo de Milán -la sede más importante de Italia-, lo sacaba de carrera.
¿Y por qué sabe usted que lo sacó de la Curia por su traición? Si hubiese pretendido castigarlo y cortarle el acceso al papado, lo hubiera mandado de nuncio a Japón o de obispo de Viedma.

Augusto del Río dijo...

Que lo sacó por eso parece concluirse claramente del informe que está muy detallado en Apéndice IV del capítulo VIII, Parte Uno, del Tomo III de Toute la Verité sur Fatima, del Hno. Michel de la Sainte Trinité y traducido en un artículo de Panorama Católico (“Ese oscuro episodio en la vida del arzobispo Montini”). Aunque nunca aclara el motivo principal Peter Hebblethwaite en su biografía sobre Paulo VI (un auténtico panegírico progre y modernista) dice que los conservadores de la Curia actuaron sobre Pío XII utilizando “argumentos sinuosos”. Es cierto que Hebblethwaite dice a continuación que “Montini necesitaba un poco de experiencia pastoral”. Pero inmediatamente agrega: “Pero los observadores como su amigo Roncalli (¡cuándo no, el futuro Juan XXIII!, paréntesis mío) supieron que era una derrota…” (op.cit. pág. 217). Y también está lo de Malachi Martin (que siempre hay que tomar con pinzas, pero que ha acertado muchas veces), que dijo que Pío XII antes de morir pidió que no lo hicieran cardenal. Y para terminar está el testimonio de Guitton, amigo personal del papa Paulo VI: Guitton confesó refiriéndose al conflicto producido en la Iglesia por la encíclica Humanae Vitae: “El (Paulo VI) pasó a través de una prueba similar a la que Pío XII le había infligido: la de “la falta de confianza”. En el caso de Pío XII, la desconfianza vino desde la cabeza, ya que el Papa pareció haber perdido la confianza que había puesto en él…”. Como vemos, tampoco aclara el motivo, pero algo muy grave sin duda hizo que Pío XII ya no pudiera confiar en Montini.

Augustinus dijo...

Creo que lo que nadie puede negar es que Pio XII sobre actuaba.
Miren cualquiera de sus videos. Ni JPII, que había sido actor, gesticulaba y modulaba como él. Incluso acostumbraba abrir los brazos en cruz y mirar al cielo como en éxtasis.
Pese a quien le pese, esto es así.

Augusto del Río dijo...

Estimado Augustinus, sí, por supuesto puede admitirse que sobreactuaba como ya señaló don Güander, pero seguramente era parte de su manera de entender la solemnidad del simbolismo papal y su ejemplaridad (recuerde que eran oportunidades únicas de que lo pudieran ver, con la sola ayuda de la radio, la televisión apareció muy al final de su pontificado). Lo que Ud. nunca va a encontrar en Pío XII es esa especie de obsesión de “humilditis” que tenemos ahora con sotanas blancas transparentes y “cuidadosamente” deshilachadas, zapatos negros y portafolio de vendedor de peines berreta. Y mucho menos se va a encontrar en la vida de Pío XII o del entonces cardenal Pacelli con oportunos fotógrafos que siempre –“being in the right place at the right time”– lo fotografíen al cardenal JB en el subte o en la esquina de Rivadavia y Acoyte a las 10 de la noche cuando le daba de comer a unos indigentes (y todo el mundo se enteraba, cuando se supone que “tu mano izquierda no debe saber lo que hace tu derecha”, Mt 6, 3). En cambio recién después de la muerte de Pío XII nos enteramos por boca de su allegados personales que él dormía todos los días en el piso y que usaba cilicio.

Anónimo dijo...

La Humani Generis no prueba la ortodoxia de Pío XII.

Anónimo dijo...

http://wwwmileschristi.blogspot.com.ar/2015/05/francisco-rehabilitara-juan-hus.html

Juan Hus (1369-1415), Sacerdote excomulgado por Herejía, fue el pregonero que pavimentó el camino para la posterior Revolución Protestante.
Pero ....... Bergoglio ha despachado a un enviado especial como su representante a la conmemoración del 600° aniversario de su muerte, y ha pedido perdón por la acción de la Iglesia contra ese hereje.

Anónimo dijo...

una lástima que no lo mandó a la siberia ya que le gustaba tanto el comunismo.... ff..

Augusto del Río dijo...

Anónimo de las 6.55. ¿Podría ser más explícito respecto a que la Humani Generis no prueba la ortodoxia de Pío XII? Ahora, con la perspectiva que dan los 65 años que nos separan de ella, es bastante impresionante y asombroso que Pío XII se haya despachado en ese momento (en el que las fuerzas modernistas estaban cobrando bríos y preparando la revolución de los años 60 en la Iglesia) contra tantos errores que circulaban en ese momento y que detonaron después del malhadado Concilio.

Augusto del Río dijo...

Anónimo de las 7:54. Hay que reconocer que en esto, lo de pedir perdón por el pasado histórico de la Iglesia católica, Francisco solo hace lo que ya inició insoportablemente Juan Pablo II, y continuó en mucho menor medida Benedicto XVI.

Anónimo dijo...

¿asi que no gesticulaba el actor consumado jp2? jaja por favor mirelo bien en los videos
parecía un poseso...

Anónimo dijo...

Obvio Augusto, es una tradición posconciliar pedir perdón por lo que estuvo bien hecho en la iglesia preconciliar....

Anónimo dijo...

No se asombre - se me dijo -
Que obispos y cardenales,
Abriendo algunos canales
Desvíen las aguas del río.

¡No son los tiempos postreros!
Que entre los doce primeros
Que a Cristo seguían de cerca,
También hubo un traicionero.

Cierto es, contesto yo.
Pero esta verdad atisbo:
Ayer fue uno el traidor;
Hoy uno el que sigue a Cristo.


El poeta de por allá

Anónimo dijo...

https://youtu.be/HXGJ92o5EZA
«Prefiero morir tomando el cuerpo de Cristo que quedarme en casa» (Mireille Al Farah)

Walter E. Kurtz dijo...

Más allá de lo que aquí se ha dicho sobre el tema litúrgico o de cosas como la película "Pastor Angelicus" que es un espanto, lo más grave de Pío XII fue dar carta de ciudadanía al Americanismo en la Iglesia.

Cuestión confirmada por muchísimos indicios y testimonios, y que afirman autores que han estudiado el asunto tan diferentes como los tradicionalistas Mons. Williamson, E. Michael Jones, Charles Coulombe y John Rao, o investigadores seculares como John Cornwell, Peter C. Kent o Gerald Fogarty.

Maite C dijo...

Wanderer.

He visto fotos similares a ésta que le he envíado por correo aparte, y no le veo ninguna "mise en scène". Veo a Su Santidad Pío XII con las personas que sufrieron las penurias propias de una guerra y que "su sitio" era estar con ellos, como hubiera hecho Dios Nuestro Señor.

Lo que Vd. comenta, estimado Wanderer sobre dichas fotos, creo que son puras especulaciones, y lo único que consigue es hacer daño gratuito a la gran talla de Pío XII y a los fervientes católicos.


Mi padre (q.e.p.d.) fundador y director de una revista católica escribió sobre la noticia de la muerte del Papa Pío XII un editorial. Entresaco los párrafos que tienen algo que ver sobre lo que comenta Wanderer y que de alguna forma lo rebate.

"
Ha muerto el Papa, cuyo Mensaje sobre un Mundo Mejor, constituye el lema de la revista. Ha muerto el Papa de la "Haurietis Aquas", sobre la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. El Papa mariano de la "Munificentissimus Deus" y de la "Fulgens Corona". El de la "Humani generis" contra las formas larvadas de un progresismo muy emparentado con el modernismo que condenó la "Pascendi". El Papa de la canonización de San Pío X, el de la introducción de las Causas del cardenal Merry del Val, y de Pío IX. El Papa que ha exhortado continuamente a todos cuantos han pedido la lección de su magisterio supremo sobre temas filosóficos, jurídicos, de medicina, periodismo, cine, televisión, etc.

El Papa que Dios Nuestro Señor nos dió, en esos difíciles años, defendiendo la paz, "papel casi natural e innato en el Romano Pontífice", según decía San Pío X (27 marzo 1905).

¿Qué sería de los pueblos sí el Papado no hubiera refrenado siempre "los instintos inhumanos de la opresión y de la conquista, reivindicando de hecho y de derecho la supremacia de la razón sobre la fuerza?" (León XIII, 11 abril 1899).

Por eso mientras lloramos la muerte del gran Pontífice, Pío XII, nos consolamos pensando en la continuidad gloriosa del Papado, en su perenne vigor y vitalidad, de que fué infundido en el mismo instante de la fundación de la Iglesia.
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Maite C dijo...

Sagrada Congregación del Santo Oficio

Advertencia

Ha llegado a conocimiento de esta Sagrada Congregación que en alguna traducción a lengua vulgar del nuevo rito de la Semana Santa se han omitido las palabras "Mysterium fidei" (Misterio de la fe) en la fórmula de la consagración del cáliz. Más aún, ha sido informada de que algunos sacerdotes emiten esas palabras en la misa.

Por lo que esta Sagrada Congregación advierte que de ningún modo está permitido introducir modificaciones en materia tan santa ni mutilar o interpolar los libros litúrgicos (cfr. can. 1.399.10).

Procuren, pues, los Obispos, de acuerdo con la admonición del Santo Oficio de 14 de febrero de 1958, que se observen estrictamente las prescripciones de los sagrado cánones sobre el culto divino y vigilen cuidadosamente para que nadie ose introducir ni el más mínimo cambio en la materia o forma de los sacramentos.

Dado en Roma, en la sede del Santo Oficio, a 24 de julio de 1958.
Arturo de Jorio, notario.

Ludovicus dijo...

Pío XII fue el responsable, por acción u omisión, del culto a la personalidad del Papa en la Iglesia del siglo XX, propaganda incluida, que tan nefasto resultó en los pontificados siguientes, para culminar en este populismo papal demoledor.
Este hecho incontestable amerita ciertas reservas, más allá de que en comparación con varios de sus sucesores mantuvo una indiscutible seniority.
Como dijo el Filósofo, un pequeño error en el principio termina en una aberración al final de la recta.

Augusto del Río dijo...

Estimado Walter: sin ánimo de polemizar, pues aunque leí la Testem benevolentiae, no profundicé en ella, ¿nos puede citar algunas frases de los estudiosos mencionados que demostrarían la tesis de que Pío XII favoreció el americanismo? Se lo pregunto porque me extraña un poco tal cosa, teniendo en cuenta que el mismo Pío XII redefine al americanismo como “herejía de la acción” en la Exhortación apostólica Menti nostrae (sobre la santidad de la vida sacerdotal, 23 de septiembre de 1950). Es muy interesante porque en ese documento le da un palazo al activismo de los sacerdotes y condena en esencia cualquier clase de pelagianismo y naturalismo. Y obviamente no es el único documento en el que Pío XII hace aversión a cualquier forma de activismo que atente contra la vida religiosa contemplativa. Por ejemplo ya lo había dicho, así, como “herejía de la acción”, en la Carta Apostólica. Cum Proxime Exeat Saeculum del 16 de junio de 1944. Obviamente considere esta consulta fuera de lugar si estoy malinterpretando lo que usted llama “americanismo”. Yo me estoy refiriendo al movimiento religioso de fines del siglo XIX desarrollado en EE.UU. y condenado por León XIII.

Anónimo dijo...

Pedro Hispano agradece cualquier información sobre el P. Lemius.

Junípero dijo...

Es posible que convenga saber a algunos escritores de esta parte del "blog", que el Papa Pío XII expulsó al Arzobispo Montini del servicio curial de la Santa Sede, donde se desempeñaba como Secretario de Estado Sustituto por el sonado -por aquel entonces- caso del padre jesuita Alighiero Tondi. Alighiero Tondi era un sacerdote que fungía de secretario privado del arzobispo Montini en la Curia Vaticana y, según información precisa y fidedigna de la Policía Romana, abusaba de la confianza de su principal para enviar información a los países comunistas relativa a los sacerdotes y obispos que Pío XII enviaba secretamente tras la Cortina de Hierro para ordenar sacerdotes y administrar otros sacramentos. Tondi confesó y pasó un tiempo en la cárcel.
Pío XII nunca supo si Montini había sido o no cómplice de la infame traición pero, con todo el dolor de su alma -pues retenía los servicios de Montini desde hacía más de 20 años- lo sacó de la Curia y, sin crearlo Cardenal por sospechar de él, lo hizo Arzobispo de Milán. El fugitivo jesuita, mientras tanto, huía con destino a Moscú y Berlín Oriental con su amante italiana, la misma que había pasado la información filtrada por Tondi al Partido Comunista italiano para ser reenviada a Moscú. Lo cual indicaría, como mínimo, que el tal Tondi era íntimo de la más tarde diputada comunista Carmen Paola Zanti, si no ya su amante.
Años después, ya bajo el reinado de Paulo VI-Montini, Tondi regresará a Roma con su amante y pretenderá subsanar su convivencia mediante una sanatio in radice sumamente pintoresca como inútil, pues nunca había pedido una dispensa a sus votos clericales. Cuando su mujer y codelincuente finalmente murió, el Partido Comunista italiano le ofreció unas exequias dignas de Togliatti -cuya secretaría había ejercido- o el mismo Berlingieri. Como Juan Pablo II ya era Papa, Tondi pidió y obtuvo sin condicionamiento previo alguno, su reintegración al ejercicio sacerdotal.
Esta información permitirá a los intervinientes en esta página juzgar hasta qué punto el gobierno de S. S. Pío XII estaba infiltrado de comunistas y masones; y tal vez apreciar con cierto conocimiento de causa los hechos que arrojarían a la Iglesia a manos de sus enemigos ostensiblemente a partir de 1962.