sábado, 13 de junio de 2015

La paradoja de Chesterton

Escribir una entrada en un blog que llame a ser leída en los voraces tiempos en los que vivimos, debe ser necesariamente breve y, por eso también, necesariamente recortada. Y la consecuencia lógica será que muchas veces sea leída también de un modo recortado.
Con respecto a la disputa sobre si Chesterton era optimista o pesimista, veamos lo que él mismo decía meses antes de su muerte en su Autobiografía

Empecé siendo lo que los pesimistas llaman un optimista; he acabado siendo lo que los optimistas llamarían probablemente un pesimista. Y no he sido nunca, de hecho, ninguna de las dos cosas y, en realidad, no he variado nada. (…) Pues en verdad, nunca he visto los dos lados de esta verdad única expuestos en ningún lado, hasta que abrí un catecismo de un penique y leí las palabras: “Los dos pecados contra la fe son el orgullo y la desesperación”.

Y como corolario, es oportuno el comentario que dejó al post anterior Mary Lennox a quien, desde hace años,  no escuchábamos en este foro:

Había una vez una niña que leyó a un Danés, y aquella primera vez, como dijo el P. Leonardo, "no entendió papa”. Pero claro, lo que había agarrado era "El tratado de la desesperación". Y todavía faltaba mucho para que lo entendiera. Luego la niña creció un poco y lo leyó de nuevo, y contrariamente a lo que el mundo decía dicho tratado, no le quitó la esperanza, ni fue un libro “bajón"; fue uno de los mejores libros que había leído, porque justamente la llenaba de esperanza y alegría. Y lo que dice ese pequeño libro es que el Cristianismo es una paradoja y que la cura es la misma enfermedad. En otras palabras, como decía Chesterton, es pesimista y optimista a la vez. La clave está en saber que somos una causa perdida para el tiempo, pero no para la eternidad. Que hay varios planos incluso de la realidad y del alma de cada uno, en que la esperanza va a entrar en juego y la desesperación también. La vida es en colores, y mientras podemos disfrutar la alegría de la redención, soportamos la tristeza de la cruz. Y hay que mantener la tensión de la Paradoja para poder vivir y seguir en la fe. Quien la olvide caerá en el pesimismo derrotista o en el optimismo del mejor de los mundos posibles. No hay que olvidar que luego de hablar de optimismo y pesimismo Chesterton habla de las paradojas del Cristianismo. 
Un saludo cordial
La pequeña 
Mary Lennox

P.S.: Quien preguntaba sobre El Gran Divorcio, por mi parte recomiendo leer estos dos libros juntos dado que uno es imagen del otro, Lo que dice Kierkegaard Lewis lo pinta magníficamente en sus fantasmas y personas brillantes.  

17 comentarios:

Anónimo dijo...

Probablemente, lo que Chesterton leyó en el Catecismo es que los dos principales pecados contra la Esperanza son la presunción y la desesperación.

Anónimo dijo...

Sobre optimismo, pesimismo y la virtud de la esperanza, se habló también aquí.

Mary Lennox dijo...

"La vida no es del todo ilógica, pero es una trampa para lógicos" y ciertamente para el mundo cibernético, dónde todo vuela. No se puede domesticar a la paradoja. Pero hay que tener esperanza este cuento es una Eucatástrofe. ¡Cuántos conceptos que hoy ya no se enseñan!
Creo que tenemos una tremenda tarea docente. ¡A regar desiertos se ha dicho!
Un saludo y gracias yo simplemente pasaba por acá y no pude resistir a la Paradoja.
La pequeña Mary Lennox

Anónimo dijo...

El único pesimista es el Otro. Que irredento sólo puede aspirar a que otros (con minúscula) lo acompañen en su condena eterna.
Los mortales que si podemos salvarnos o condenarnos, tenemos que tener otra actitud.
Como el valiente (que tiene miedo, pero sabe dominarlo) y no como el temerario (que perdió el prudente sentido del temor y por eso cae vencido en última instancia).
No es fácil. Tampoco es imposible. Se requiere de las tres virtudes teologales, de dejarlas afianzar y de proceder en consecuencia. .
Todo lo demás, vendrá por añadidura

Anónimo dijo...

No les parece que la estan complicando demasiado. ¿Ser Catolico les parece que es tan complicado? Si el joven rico ya hacia todo lo necesario e igual le faltaba algo, yo mas que verlo desde perspectiva de vocación religiosa, lo veo desde la vocación de Hijo, dejar todo y segui a Cristo primogenito no quiere decir entrar en el IVE... es ser simplemente hijo en el Hijo y dejar de preocuparse de lo q no depende de esa respuesta, todo coopera, hay q ocuparse... pero ¿para q tanto lamento?...¿no es enfermizo estar todo el tiempo marcando lo muy mal que hacen los demas todo y lo feo q es el papa?

En fin, como quieran... pero aveces hay olor acido, a amargura... si bien hubo vinagre en la cruz, usamos vino en el altar... Belloc lo ponía, junto a la alegría, como algo q no falta en ambientes cristianos.

Diran q son felices... muchas veces, en varias entradas, lo disimulan de maravilla.

Igual, el blog es adictivo.
Un abrazo.

Anónimo dijo...


Totalmente de acuerdo con el comentario de las 19.01

Chestertoniano español dijo...

Por cierto hoy es el dies natalis de San Gilberto. Cuanto necesitamos su inteligencia,mu ironía, su fe, su sentido común y su sentido del humor. Hace quedar como enanos a toda la intelectualidad catolica de hoy, ya sea progre, neocon, tradi o lo que sea.

Anónimo dijo...

Totalmente en desacuerdo con el anónimo de las 19:01 y el de las 8:25. Al parecer no han podido comprender la paradoja de Chesterton y su insondable contenido: el pesimismo y el optimismo; el cordero y el león; el rey y el reo...y así podríamos seguir.
El cristianismo es una hermosa y dulce paradoja.
The myth became fact.

El anónimo de las 12:36.

Anónimo dijo...

Wanderer,
recién estaba leyendo un artículo en la Touchstone Magazine, y el párrafo final me pareció que merecía ser compartido:
"The parallel decline of American religion, communications media, and music, like the decline of the European birthrate, shows cultural suicide not as an inevitable and impersonal force but as the result of innumerable limited, not fully deliberate, personal decisions by people who are products of a culture that gives them no sense of anything larger than themselves and who, in Livy’s famous judgment about his fellow Romans, have reached the point where they can neither endure their vices nor face the remedies needed to correct them."

Para quien le pueda interesar, copio el link al artículo:
Losing our Grips

Slds.

El poeta dijo...

La sed de lo Absoluto, ¿es pesimista u optimista? ¿Y la nostalgia del Origen?...
Nadie vive plenamente feliz en un destierro, ni hace alharacas de contento mientras va de viaje. Eso sí, hay un gozo interior por vislumbrar nuestro destino, por sabernos redimidos, acompañados, amados... Ser "sorprendidos por esta Alegría" es un bien que nadie nos puede quitar. Y por eso vamos felices de camino; aunque el mundo, que poco entiende, nos juzgue quejosos y amargos. Se equivocan, porque la razón de nuestra alegría es otra. Y su manifestación también.

El poeta.-

Anónimo dijo...

Me parece que no hay frase que quite mas las ganas de discutir que el tan mentado retruque de "se estan complicando demasiado... Hay niños muriendo en Africa". Es aniquilante. Justamente se trata de charlar, o en mi caso, aprender sobre sutilezas, matices.
El atractivo de lo inabarcable, esta paradoja pesimismo-optimismo, como todas las paradojas del cristianismo, que no se meten al bolsillo o se estancan en una formula. Como bien decia un monje, se trata de ir ajustando ambos pares polares, cual tensores de una carpa.

Anónimo dijo...

Todo tiene su sazón, y cada cosa bajo el cielo su tiempo: tiempo de llorar y tiempo de reír, tiempo para las endechas y tiempo para la danza.

Hace falta ser idiota para confundirlos.

Anónimo dijo...

Esta foto es toda una alegoría de este papado:

Se rompe el pastoral del Papa en Sarajevo, y lo usa con cinta adhesiva

Anónimo dijo...

Caro anonimo desafiante.

Leido Chesterton, [comprendido y estudiado (en parte)]... no deja amor acido ni amargo. Ud. si.

Discutir sutilezas es fascinante, ironizar entretenido, debatir, mas y argumentar, tambien...

Me resisto a complicar inutilmente el Evangelio o simplificarlo en ONG de alimentacion se famelicos Africados.

La paradoja del Cristianismo: lo escencial es invisible a los ojos, la fe no se siente, y nada es lo que parece.

Todos de acuerdo.

Pero pregonar la fidelidad al Evangelio lamentandose de vivir dentro de una paradoja, es no entender la paradoja.

El problema no es que haya que tomarse un vaso de vinagre cada tanto, el problema es que se avinagre el vino.

Y justamente, esa amargura languida y melancolica... como recurso literario podria estar, pero muy pocos pueden sobrevivir a ella y usarla, sin volverse languidos.

Alegraos, os repito, alegraos.
La paradoja es apokaliptica... "cuando veais estas cosas (todo mal)... alzad vuestras cabezas"

Una mirada puramente humana, no es licita a un bautizado, sino como simple ensayo intelectual o recurso para tender un puente a lo que aun no tiene esa gracia o alguien que dejo de vivir conforme al Espiritu, y matiz mas matiz menos, no entienden la paradoja de que cuando somos debiles, ahi nuestra fuerza, en el abandono confiado, real y no declamatorio, de las promesas de Cristo.

Es inevitable el fin, gracias a Dios, no es una lastima, da lastima por el amor a la creacion, que es buena y se destruye... pero primero el amor a Dios, ¿acaso no estaba profetizado para no escandalizarse?

Distinguido el ensayo intelectual de divertirse entre sutilezas, el recurso literario y todo lo demas... no es licito a un Cristiano reducir su vision a un derrotismo enoblecedor.

Es un combate por el todo permanente y hasta la muerte. Y desde que la muerte, en gracia, es la vida eterna donde se enjuga toda lagrima... ¿de que pesimismo me hablan?

Indiferencia si, desinteres tambien, desprecio, mas aun... hobbies, pasatiempos, juegos intelectuales... nada mas, en ese terreno: ok. Dele nomas juegue del bando que mas le guste... es divertido.
El blog es adictivo.

Mary Lennox dijo...

Estimado Anónimo de las 19:01 y subsiguiente:
Cito un pequeño diálogo de Retorno a Brideshead entre Charles y Sebastian (Si no lo ha leído es una lectura altamente recomendable)
"-¡Ay, es tan difícil ser católico!
-¿Cambia en algo que lo seas o no?
-Claro, lo cambia todo."
No es complicado, es una paradoja es simple y complicada a la vez. Justo en este post no se estaba hablando del Papa y cia, y el que lo sacó a relucir fue usted. Hay muchas cosas mas que ponen en pugna la razón con la paradoja, no sólo su santidad don Francisco.
Por mi parte he decido creer en la Providencia y resistir en la fe con la mirada en Cristo. Lamento las cosas que pasan con la Iglesia, me duelen las cosas que suceden en mi alma Mater la UCA de la que no siempre tengo 365 pensamientos positivos como el libro del rector. Pero como toda Paradoja a veces te sorprende y uno se encuentra en una reunión de Claustro con una Decana que dice "Queremos que se les enseñe bien Filosofía y Teología, después de todo somos la UCA y es el Plus que les damos a nuestros egresados y nos lo agradecen luego".
Como decía el curita de Teología III (ahora compromiso social), Don Alcides "La cosa no es tan simple, pero tampoco es tan complicada." Yo digo con el Danés y con Chesterton es una paradoja y creerla lo cambia todo.
Una recomendación si los post de Francisco y cia no le hacen bien, siga el Scroll o visite otros, hay muchos y muy interesantes. Eso es lo que yo hago. Sé que hay otras personas que la Katarsis les hace bien. Cada uno es cada uno y eso es simple y complicado a la vez.
Un atento saludo
La pequeña Mary Lennox

Anónimo dijo...

Durante el ultimo mes estuve meditando sobre la felicidad y la tristeza. Estoy feliz por tener vida, pero estoy triste por no estar con Jesús cara a cara. La vida es dificil, hay que lucharla desde el ambito que le toque a cada uno, y lo unico en que encuentro consuelo es en estar con Jesús. El mismo Jesús siento el espíritu de tristeza por la muerte, si el mismo Dios sintió tristeza, quien de nosotros puede decir que no a sentirlo? Felicidad y tristeza son dos caras de una misma moneda.
Muy buena entrada

Anónimo dijo...

Como dice el primer comentarista. The penny Catechism, § 179:
—What are the sins against Hope?
—The sins against Hope are despair and presumption.