domingo, 2 de agosto de 2015

P. Benoit de la Bergerie

Falleció el p. Benoit de la Bergerie. Tenía 99 años y desde hace veinte estaba asilado en una residencia para sacerdotes ancianos de su orden en la Provence. Lo conocí en Roma en los años ochenta por indicación del p. Renaudiere de Paulis. El p. Benoit era un sabio teólogo consultor de la Congregación para la Fe. Por fidelidad a su tarea de leer, analizar e informar sobre libros de teólogos de todo el mundo, sacrificó su propia vida académica. Cuidaba escrupulosamente el secreto pontificio de su delicada tarea. Por ello dejó la docencia y no publicaba, para evitar trasuntar algo de su trabajo. Lo traté frecuentemente durante mi tiempo en Roma, luego mantuve contacto epistolar con él. Los últimos años a través de email con un joven religioso que lo asistía, quien me avisa del fallecimiento. Lo más probable es que el mundo no sepa de él ni recuerde su memoria, pero está en el corazón de Dios.
Impactaba la limpidez de su mirada, acostumbrada a la oración, la delicadez de su palabra y el gran respeto con que trataba. Sufría por la Iglesia y tenía esperanza. Le preocupaba la formación de los jóvenes religiosos y la vida de las familias, pensaba que eran los temas claves y donde mas daño se estaba haciendo.
Mi admiración y mi oración por este hombre de Dios.

fr. Daniel

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Puede descansar en paz. Sus obras lo acompañan.

Juancho dijo...

¿Me quiere creer Wandererer que es el unico lugar de la web donde aparece el nombre de este sacerdote?

Lo googlee para conocer algo más pero nadie lo menciona sino Ud.

Juancho.

Anónimo dijo...

Comento con un amigo prete romano la noticia. Me dice que si se hiciera una entrada en Wikipedia sobre el padre Benoit de la Bergerie alcanzarían dos renglones.
Su vida fue conventual y de trabajo para lo que llamaba LA Congregación (de la doctrina de la fe). No deja rastros de su trabajo, en pro del sigilo. Los pocos que lo trataron guardan su recuerdo personal. Su ejemplo. Me dicen que tenía pocos amigos con quienes distenderse. Que en la mesa conventual era afable y servicial, pero siempre discreto. Celebraba misa en el convento, tenía algunos fieles penitentes que lo buscaban. para Pascua y para la Inmaculada ayudaba en una parroquia a confesar los niños. Qué más !!!!

Anónimo dijo...


Huberto dijo:
El comentario de Juancho de las 17:13 me hace pensar una vez mas cómo estamos condicionados por la globalizacion y por la red. Aun los que pensamos que podemos ser un resto no inficionado.
¿ Si alguien no es rastreable por google no existe? Precisamente los que sostienen lo bueno que hay en el mundo muchas veces pasan en el anonimato. Yo no lo conocí al sacerdote difunto ni había oído sobre él, pero no me extraña. Conozco cuánta gente de esa talla, sacerdotes y laicos, religiosas, profesores, maestras, médicos, madres .... que no aparecen en google y son GRANDES en lo cotidiano y escondido de su vida fiel. No niego la utilidad de estos medios, los estoy usando en este momento, pero no pienso que lo que hay en la red sea lo único ni siquiera lo principal.
Recordemos lo de la "escondida senda por donde han ido los pocos sabios que en este mundo han sido"

Anónimo dijo...

Desgastado por el Reino
Sin wikipedia, sin película en su honor, sin viaje cotos ni macroeventos eclesiales...

Los últimos serán los primeros

Santi