jueves, 5 de noviembre de 2015

¿Qué esperabas, fariseo?

El protagonista de esta historia es un católico corriente, ya no tan joven, pero aún no tan viejo. Pongamos que nació algo después del Concilio, y recibió la formación religiosa habitual entre los muchachos de su generación.
Estamos en la época en la que todo Occidente va a caer rendido a la revolución hedonista del sesentayocho. Pero, mientras que las promesas, las fidelidades y los matrimonios están comenzando a desmoronarse a su alrededor, el muchacho asiste rutinariamente a los medios de formación religiosa. Recibe su primera comunión a mediados de los setenta, tras haberse aprendido de memoria, o más o menos, el «Catecismo de la Doctrina Cristiana» de primer y segundo grado. Por supuesto, olvida casi todo enseguida. Pero se quedará con algunas ideas básicas. Entre ellas, que hay que fiarse del Papa y de los obispos. Pues «el Papa o Romano Pontífice es el Vicario de Cristo en la tierra, que hace sus veces en el gobierno de la Iglesia [...] estamos obligados a obedecer al Papa porque es el Padre y Pastor supremo de toda la Iglesia [...] el Papa no puede equivocarse cuando define doctrinas de fe y de moral como Maestro supremo de toda la Iglesia, etc.».
Pasan algunos años más, y el Papa, del que hay que fiarse, porque es el Vicario de Cristo, que hace sus veces en el gobierno de la Iglesia, se llama Juan Pablo II. Este pontífice lleva un ritmo de actividad incesante, pero el protagonista de nuestra historia es ya un adolescente, y tiene otras cosas en las que pensar. Fundamentalmente en las chicas, y un poco también en la carrera. Entretanto, en el cine, en la televisión y hasta en el ámbito escolar, el ideal que predomina es el de las relaciones libres de todo compromiso. O con un compromiso revocable, en el más serio de los casos. Sin embargo, como nuestro adolescente crece en un entorno de inercia católica, escucha también de vez en cuando a amigos, o parientes, que le hablan de la idea cristiana del matrimonio y la familia. Y, por supuesto, de la «familiaris consortio».
La vida afectiva sin compromisos es tentadora: Parece más divertida, y menos abnegada que el matrimonio. Pero, por otra parte, él ha vivido en el seno de una familia cristiana, y sabe por tanto que no es un imposible. Más aún, esa experiencia constituye su entorno natural, el paisaje de su vida. Además, al enamorarse alguna vez, ha experimentado también la fuerza y la nobleza del impulso de comprometerse para siempre.
Finalmente opta por el matrimonio, y, en los meses previos a contraerlo, aprende más cosas sobre la visión cristiana del camino que ha escogido. La «familiaris consortio» y el recientemente publicado «Catecismo de la Iglesia católica» constituyen la base teórica de su formación. Aprende, entre otras cosas, y con la garantía del Papa ―que, como quizás aún recuerde de los tiempos de su primera comunión, es un maestro seguro cuando se trata de doctrinas de fe y moral―, que el matrimonio en el que está a punto de embarcarse es un compromiso solemne e irrevocable. Y que, si no lo mantuviera, y contra la ley de Dios contrajera un segundo matrimonio, ya no podría acercarse más a la comunión, mientra persista en esa nueva convivencia irregular:

«La Iglesia, no obstante, fundándose en la Sagrada Escritura reafirma su praxis de no admitir a la comunión eucarística a los divorciados que se casan otra vez. Son ellos los que no pueden ser admitidos, dado que su estado y situación de vida contradicen objetivamente la unión de amor entre Cristo y la Iglesia, significada y actualizada en la Eucaristía. etc. etc.»

Nuestro protagonista se fía del Papa, y se fía de la Iglesia, y, a sabiendas de cuales son las condiciones, emprende la grande y procelosa aventura matrimonial. De los conflictos de su vida conyugal, no hemos tenido noticia. Seguro que los hubo, porque, salvo una gracia extraordinariamente extraordinaria, siempre los hay. Mayores o menores. Digamos que el buen hombre hizo lo que pudo, y trató de sacar adelante una familia, más o menos como aquella en la que él mismo vivió de niño. Y todo esto sin considerarse ni miembro de una élite, ni un ser superior, ni nada por el estilo. Simplemente se ha fiado de la lglesia, y obra conforme a esta confianza. Sin darle más vueltas al asunto. 
Han pasado bastantes años, y estamos ya en el presente. Y este es el momento en el que empieza a escuchar que todos los modelos de convivencia deben ser acogidos en la Iglesia sin ningún tipo de juicio ni mucho menos condena. Que la comunión es para todos, y no sólo para los perfectos. Y por tanto también para las parejas de divorciados y etc.
¿La comunión es también para los divorciados vueltos a casar? Él recuerda que no fue eso lo que le habían enseñado. Y repasa un poco las lecturas que aún guarda en casa:

«La Iglesia, no obstante, fundándose en la Sagrada Escritura reafirma su praxis de no admitir a la comunión eucarística a los divorciados que se casan otra vez. Son ellos los que no pueden ser admitidos, dado que su estado y situación de vida contradicen objetivamente la unión de amor entre Cristo y la Iglesia, significada y actualizada en la Eucaristía. etc.»

Y, puesto que cree en lo que la Iglesia le enseñó, repite estas palabras en su parroquia, o en su círculo de amigos, o quizás escribe algo en algún foro de internet.
Y entonces es cuando descubre, para su gran sorpresa, que es un fariseo. Se lo dicen con toda claridad en la parroquia, en el obispado, y en Roma: Un amante de la letra contra el espíritu. Un hombre apegado a sus seguridades, incapaz de abrirse a las sorpresas de Dios. Un corazón cerrado, inmisericorde, que se esconde en las enseñanzas de la Iglesia para sentarse en la cátedra de Moisés y juzgar, con superioridad y superficialidad, los casos difíciles y las familias heridas. Hermano mayor, obrero celoso, sepulcro blaqueado y mil lindezas más.
Y cuanto más insista en explicarles lo que antes le habían enseñado a él los clérigos, con más furia le lanzarán estos su aluvión de misericordiosos calificativos.
Y la pregunta es: ¿Qué es lo que debería pensar este hombre de una Iglesia de la que se fió y que ahora le trata así?

Lo único que puedo desear, para que esta historia aún tenga un final feliz, es que ojalá sea capaz de distinguir nítidamente entre la Iglesia y el puñado de sujetos que se han hecho fuertes en su sala de mandos.

Francisco Soler Gil

48 comentarios:

barra brava dijo...

Y al hombre le dicen todo eso por oponerse a un secundario tema de moral... qué le dirían si se opusiese a los corrientes errores doctrinales.
Y ni qué decir si además le disgusta el chabacano rito nuevo.
Con todo eso, directamente, le dirían que es de otra religión; y, paradógicamente, él un poquito lo creería también.
A mí me pasa: otra doctrina, otra moral y otro rito. Todo es distinto...

Nada se puede hacer, más que serenamente aguantar los trapos.

Anónimo dijo...

Estamos atrapados en la bodega. Los piratas conducen el timón. Si escapamos de la bodega, ¿nos tiramos al mar? ¿cuando será el momento de abandonar la nave?
"Salid de ella pueblo mío, para que no participéis de sus pecados y para que no recibáis de sus plagas?" (Ap. 18,4)
El de H.

Anónimo dijo...


Muy estimado Dr Soler Gil... para ponerlo en los términos que Ud más conoce,
creíamos en Newton hasta que vino Einstein. Y creímos en él hasta que vinieron
los quánticos. En términos teológicos, creíamos en doctrinas permanentes fundadas
en la Revelación, hasta que nos vinieron a enseñar que no existe tal cosa sino
una fe que se construye desde la experiencia subjetiva. Es lo que hay. Saludos!

Anónimo dijo...

Seamos honestos:
El protagonista -con razón y sin razón- ya criticaba en su día a Woytila, luego a Ratzinger y ahora a Bergoglio, es la "critiquitis" que anda agudizada con la primavera eclesial.

Anónimo dijo...

A veces, ni puedo repetir las palabras que me enseñaron en la parroquia. Tengo dolor y algo así como vergüenza. Que Dios nos proteja y me dé fuerzas.

Anónimo dijo...

si no fuera porque el personaje de la historia es un varón...diría que es muy parecida a la mía. Osea que soy una farisea. Espero que no,por lo menos en el grado siete que describe Castellani.

José Lima dijo...

Conozco una persona con un camino cuasi idéntico al del protagonista de esta historia - el que firma este comentario -, pero con una diferencia fundamental: este, tardíamente ya, en el trigésimo quinto año de su vida, y después de haber cometido muchos errores y muchos errores, tuve la gracia extraordinaria de descubrir los tesoros de la Misa Tradicional y de la Tradición Católica por medio de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X. No habrá sido su final feliz, pero por lo menos fue su feliz final del principio.

Anónimo dijo...



Soy como el la persona que describe Soler Gil
y hasta ahora , no he visto que alguien , ( ni el Papa ) me trate de Fariseo ...

Urbel dijo...

Muy acertado e iluminador.
Pongamos igualmente que, algunas décadas antes, otro católico del montón hubiese aprendido en su juventud española que los papas bendecían la Cruzada de 1936 y se felicitaban de que España volviera a ser un Estado católico ("La Nación española considera como timbre de honor el acatamiento a la Ley de Dios, según la doctrina de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, única verdadera y fe inseparable de la conciencia nacional, que inspirará su legislación”) donde las demás religiones, todas salvo nuestra santa religión católica (la única verdadera), tenían prohibida la propaganda y cualquier manifestación pública.
Después, con el paso de los años, ese mismo católico español habría conocido con sorpresa la nueva doctrina conciliar de la libertad religiosa, el rechazo del llamado "nacional-catolicismo" y la exaltación de la neutralidad religiosa del Estado por parte de las jerarquías de la Iglesia y, finalmente, los actos escandalosos de Asís bajo Juan Pablo II (y hasta Benedicto XVI en su 25 aniversario, por mucho que en 1986 el entonces cardenal Ratzinger hubiera preferido mantenerse al margen de la edición original).
Y por mantenerse fiel a la tradicional doctrina católica, la de su juventud, la del reinado social de Cristo, ese católico español sería tenido por fanático, fariseo, inmisericorde etc.

María J. García dijo...

¡Grande, don Francisco! ha estado usted grande. No tiene maldita la gracia pero me ha hecho usted reir. Reir por no llorar, porque ya he llorado en otras ocasiones sintiéndome como usted nos cuenta. Gracias.

Anónimo dijo...

Ha descripto usted mi propia vida, casi al pie de la letra

senador Organa dijo...

Mismamente así. Sólo resta añadir que este lector, nacido en 1966, que hizo la primera comunión en 1974, ha leído también que una tal Hildegarda de Bingen profetizó hace unos siglos que parte de la doctrina del Anticristo sería decir que la fornicación, la sodomía, el adulterio y tales cosas no son pecado. Y que un tal arzobispo Fulton Sheen dijo que del seno de la Iglesia saldría una falsa iglesia corruptora de la misma doctrina cristiana.
En fin...

Raúl Benjamín dijo...

Mi caso

Curro Estévez dijo...

Ese hombre está como muchos de nosotros.
Sin saber dónde está nuestra casa, ni nuestra madre.

miguel marroquin dijo...

Este relato describe de manera perfecta la situación de muchos católicos fieles a la tradición y enseñanza de la iglesia, el error de muchos es pensar que el fariseismo se refiere unicamente a un puritanismo y rigorismo protestante; eso es un fariseismo inicial hoy estamos viviendo la verdadera esencia de esta perversión que es "la misericordina", el lobo vestido de oveja, el mal con la apariencia del bien, siendo esto mas peligroso que lo anterior ya que se engaña mas fácilmente a las personas y se las conduce a un abismo, creo que Castellani, condensa en este párrafo lo que se discute en esta publicación:
"La cátedra de Moisés sigue siendo la cátedra de Moisés. Hay que hacer lo que dicen los sentados en ella sin hacer lo que hacen; y decir una cantidad de cosas que ellos callan, y que deben decirse, y que los harán saltar como víboras: "dar testimonio de la verdad." Eso hay que hacerlo; y no omitir lo otro.".

Es perturbador que ahora ser "fariseo" consiste en decir Verdad y promulgar nuestro credo sin tachones u omisiones, mientras que ser un "buen católico" es el que siempre quiere quedar bien ante el mundo sin incomodar a los otros; no cabe duda que Benson si era un profeta. gracias por el articulo.

Jorge Rodríguez dijo...

El problema del autor es que siempre ha estado muy "institucionalizado" entonces ahora no sabe que hacer.

el poeta dijo...



¡Excelente post, don Francisco! Muchas gracias.

Pablo Racciatti dijo...
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SOLDADO dijo...
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SOLDADO dijo...

Algunos fariseos de entre la gente le dijeron:

—Maestro, reprende a tus discípulos.

Él replicó:

—Os digo, que si estos callan, gritarán las piedras.

Anónimo dijo...




Guerra de Fariseos ...??????

javcus dijo...

Pues en EEUU, un «fariseo» del... ¡New York Times! la está armando contra los jesuitas, y éstos, como es natural, «ninguna misericordia para los inmisericordes»:

Jesuitas piden que censuren a un columnista del New York Times

Vale la pena seguir la polémica, sobre todo por el eco que tiene.

Anónimo dijo...

Si ustedes hablan ingles, newspectator.co.uk/2015/11/pope-francis-is-risking-a-catholic-civil-war/

Anónimo dijo...

Don Wanderer, esto no es para que lo publique. Es para Usted.
La verdad, Usted me confunde. Lo que escribo para llevar luz en este momento de oscuridad, NO lo publica. Lo que le escribo para Usted, si lo publica. Se ve que no sintonizamos la misma frecuencia. Una lástima porque mi única motivación es ayudar a quienes leen a VER. Yo solo trato de invertir un poco de mi tiempo para hablar claro y darle así una oportunidad al Espíritu Santo para que Abra las mentes confundidas.
Me quedaré aguardando a que el Papa Verdadero Benedicto XVI se manifieste al mundo y le manifieste la VERDAD para salvar así a la Iglesia Fiel. Ése día, para el que falta MUY POCO, vendré a leer lo que escriba en su página. Dijo Jesús: el que no está conmigo, está contra Mí; el que conmigo no siembra desparrama.
Igualmente, lo felicito por esta entrada, por su página, y por haberme permitido expresarme, aunque no siempre.
Cordialmente,
SOLDADO

Anónimo dijo...

Entrevista de La Nación de hoy a Bergoglio:

"Haré una confidencia. Cuando era chico no existían los negocios donde se vendían las cosas. En lugar de ellos existía el mercado donde se encontraba el carnicero, el frutero, etc. Yo iba con mi madre y mi abuela para hacer la compra. Era pequeñito, tenía cuatro años. Y una vez me preguntaron: «¿Qué te gustaría ser de mayor? » Y dije: «¡Carnicero! ».

Le faltó decir que se le cumplió el deseo!

Anónimo dijo...

SOLDADO,

¿Cómo sabe Ud. todo lo que dice saber acerca de las intenciones, los planes, etc., de la vida de Benedicto, de la evolución inmediata de la política vaticana, etc.?

Saludos.

Horangel.

Paulie dijo...

«Le faltó decir que se le cumplió el deseo!»
Me arrancó una buena carcajada. Gracias!

Anónimo dijo...

Permítanme enfocarme en unos párrafos de la audiencia del 24/06, sobre los que hay un artículo reciente en DenzingerBergoglio:

"Es verdad, por otra parte, que hay casos en los que la separación es inevitable. A veces se puede convertir incluso en moralmente necesaria, cuando se trata precisamente para proteger al cónyuge más débil, o a los hijos pequeños, de las heridas más graves causadas por la prepotencia y la violencia, del enfado o del aprovecharse, de la alienación y de la indiferencia.

No faltan, gracias a Dios, aquellos que, sostenidos por la fe y el amor por los hijos, testimonian su fidelidad y una unión en la cual han creído, en cuanto aparece imposible hacerlo revivir."

Hasta aquí todo es inobjetable. Sigue la parte que inquieta a un cura que escribió a los editores de DenzingerBergoglio:

"No todos los separados, sin embargo, sienten esta vocación. No todos reconocen, en la soledad, una llamada del Señor dirigida a ellos."

El tema es que esto puede interpretarse de forma ortodoxa si uno quiere. Francisco NO dice que no todos los separados RECIBEN la vocación o llamada a abstenerse de iniciar una nueva relación de pareja, sino que no todos los separados sienten o reconocen esta llamada.

Teniendo en cuenta que usar el término "vocación" o "llamada" para el cumplimiento de los mandamientos puede ser interpretado en dos sentidos, uno equívoco, equiparándolo con la llamada a la profesión de los consejos evangélicos, y uno correcto, en el sentido de una llamada imperiosa, de una orden, y teniendo en cuenta que el término "sienten" también puede ser interpretado en dos sentidos, uno equívoco ("sentimiento") y otro correcto ("percepción"), si elegimos la interpretación correcta en ambos casos lo que dice Francisco puede entenderse como "no todos los separados perciben o entienden que el sexto mandamiento, en la situación de ellos, implica el mandato de abstenerse de iniciar una nueva relación de pareja." Lo cual claramente puede ser verdad, aunque incluso en ese caso es una verdad incompleta, porque es probable que algunos separados perciben/entienden claramente que el sexto mandamiento implica para ellos abstenerse de iniciar una nueva relación de pareja y a pesar de ellos lo hacen.

Sospecho que la exhortación apostólica postsinodal va a venir también en ese estilo. El que quiera interpretarla en continuidad con la doctrina católica va a poder hacerlo, probablemente con un buen grado de gimnasia o incluso acrobacia intelectual. Y el que quiera interpretarla en sentido heterodoxo tambien va a poder hacerlo.

Anónimo dijo...

Donde escribí "y a pesar de ellos lo hacen" es "y a pesar de ello lo hacen".

Anónimo dijo...

Debe recordarse que en Diciembre 1 de 1924 el Santo Oficio condenó 12 proposiciones tomadas de la filosofía de la Acción entre las cuales estaba la número 5 o la nueva definición de la verdad: “La verdad no se encuentra en ningún acto particular del intelecto donde se dé la conformidad con el objeto como dicen los Escolásticos sino que en su lugar la verdad siempre está en un estado de devenir y consiste en un alineamiento progresivo del entendimiento con la vida, de hecho es un proceso perpetuo mediante el cual el intelecto se esfuerza por desarrollar y explicar eso que le presenta la experiencia o la acción le requiere: por cuyo principio, más aun, así como en toda progresión, nunca nada está determinado o fijado.” (18) La última de estas proposiciones condenadas es: “Incluso luego de que la Fe ha sido recibida el hombre no debe descansar en los dogmas de la religión y aferrarse a ellos fija e inamoviblemente sino que siempre solícito debe moverse hacia delante hacia una verdad más profunda e incluso evolucionar hacia nuevos conceptos y hasta corregir eso que él cree.” (19)

Muchos que no acogieron estas advertencias ahora han vuelto a estos errores.
http://infovaticana.com/blog/adelante-la-fe/la-nueva-teologia-donde-nos-lleva-padre-garrigou-lagrange/

javcus dijo...

El enlace del artículo del Spectator está mal, le falta un punto. Debe ser:

new.spectator.co.uk/2015/11/pope-francis-is-risking-a-catholic-civil-war/

Hasta los ingleses se dan cuenta del chimpancé con navaja que es Francisco. Por cierto, muy buena la caricatura.

Anónimo dijo...


Al Anónimo de las 6:36 le comento que hace rato vengo indicando ese artículo del padre Garrigou-Lagrange como esencial para entender el problema de la evolución modernista de los dogmas. El problema es la desacreditación del concepto aristotélico de sustancia como algo permanente, y el haber convertido el SER en un puro DEVENIR.

Reitero que se debe leer ese artículo

http://infovaticana.com/blog/adelante-la-fe/la-nueva-teologia-donde-nos-lleva-padre-garrigou-lagrange/

Y HAY UNA CORRELACION ENTRE ESTE PROBLEMA FILOSOFICO CON EL OTRO DE LA EXEGESIS HISTORICO-CRITICA RADICAL, QUE ENSEÑA QUE EL CRISTO DE LA FE NO ES EL MISMO QUE EL JESUS DE LA HISTORIA. En ambos casos, el conocimiento ya no se apoya en realidades concretas sino en interpretaciones del sujeto que conoce (Kant)

Anónimo dijo...

"Lo único que puedo desear, para que esta historia aún tenga un final feliz, es que ojalá sea capaz de distinguir nítidamente entre la Iglesia y el puñado de sujetos que se han hecho fuertes en su sala de mandos."
¡Exacto! Y para ésto es para lo que hay que rezar, y rezar, y rezar, y rezar, y ¡trabajar! cada uno donde puede y DEBE (algunos en el púlpito... -¡qué antigüedad, jeje!-, en el confesionario, en la cátedra, en la verdulería o el ascensor si se es una "vieja charleta" como yo,... etc. ).

J.D.

Anónimo dijo...


EL SÍNDROME DEL ASEDIO

Un punto clave de la discusión ha sido el modelo de relación entre la Iglesia y el mundo. […] Para algunos padres, la Iglesia está rodeada por un mundo hostil y demoníaco del cual es necesario defenderse y al que hay que atacar proclamando la doctrina. Otros, en cambio, han afirmado que la tarea de la Iglesia es discernir cómo Dios está presente en el mundo y cómo proseguirá su obra. Por otra parte, no podemos vivir soñando con un mundo que ya no existe; y tampoco caer en el 'complejo de Masada', es decir, en el complejo del cerco. Esto corre el riesgo de ser una falta de fe en Dios y en su actuación en la historia".

VER ARTICULO DE SANDRO MAGISTER SOBRE LA ESTRECHA RELACION DE FRANCISCO CON EL JESUITA SPADARO (el cyber-teologo de La Civiltá Cattolica)

http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/1351172?sp=y

Anónimo dijo...

Brillante lo de Ross Douthat en el New York Times. Absolutamente brillante. Les pasa por encima a los teólogos jesuitas con una aplanadora.
Ross Douthat
¿Por qué es tan, pero tan difícil, tener Obispos con esa claridad conceptual y discursiva?. ¿Qué pasó con el "sí, sí, no, no"?.

Anónimo dijo...

A Urbel, nunca ha sido doctrina católica el nacuonalcatolicismo franquista. La comparación no se sostiene por ningún lado.

Anónimo dijo...

Asi es anónimo 7 de noviembre de 2015, 13:53, la existencia por encima del ser, el existencialismo que practicó woytila por ejemplo.

Anónimo dijo...

"no podemos ... tampoco caer en el 'complejo de Masada', es decir, en el complejo del cerco. Esto corre el riesgo de ser una falta de fe en Dios y en su actuación en la historia"

El Apóstol Juan discrepa diametralmente con esto, incluso usando el mismo término:

"Subieron por la ancha extensión de la tierra y pusieron cerco al campamento de los santos y a la ciudad amada, pero bajó fuego del cielo y los devoró." (Ap 20,9)

El punto 677 del Catecismo está en línea con este pasaje del Apocalipsis.

Anónimo dijo...

El anónimo de las 10:39 es un capo.

Punto...

Anónimo dijo...


EXISTENCIALISMO DE JUAN PABLO II ? Le respondo al anónimo de 8/11 hora 6:23, que debe ser el mismo del 7/11 hora 6:36 (madrugador el hombre !)...

No puedo juzgar sobre JP2, pero me parece que está muy lejos de estos modernistas actuales que no tienen problemas con la evolución de los dogmas, porque han aceptado primero una filosofía existencialista heideggeriana (quizá a través de Karl Rahner o la escuela de Tubinga), y una exégesis histórico-crítica extrema que dice que el Cristo de la fe es una expresión de las vivencias comunitarias. En términos aristotélicos, se eniega la sustancia y sólo quedan los accidentes como una percención del sujeto (Kant). Para mí esto me resulta clarísimo. Pero los teólogos niegan la distinción entre orden natural y sobrenatural, por eso todo es ahora inmanente..... ni los milagros existen. Hay que volver a leer los textos fundamentales del anti-modernismo, que consiste en un subjetivismo idealista al cual no le interesan los hechos históricos ("facta") sino el relato ("acta") que nos sirva para darle un sentido a la existencia posmoderna. Para los pensadores actuales, el mundo es una construcción de la mente y, en ultima instancia, del lenguaje... de donde la re-interpretación constante del "kerygma".... en fin... el tema es profundísmo y da para un libro o varios.

"A la larga, todos los seres son memorias, y todo el literatura", decía Borges.
Y si el Quijote puede llegar a ser más real que Cervantes, lo mismo Cristo con relación a Jesús, por eso hablan de "hacer teología desde la historia concreta de los hombres", para que cada época o cultura re-defina su Cristo, su fe.
Eso de pensar que los dogmas son inalterables les parece absurdo.
El conflicto actual es mucho más profundo que cualquiera de los tiempos pasados.
Hasta Lutero parece un niño, al lado del pensamiento posmoderno.
Y ojo que los protestantes también deben enfrentar esta bacteria, que se come el texto sagrado como lo hemos interpretado por siglos.
Los sistemas escolásticos clásicos (en particular el tomismo) resultan piezas de museo, piezas del pensamiento pre-crítico, desencarnado de la existencia, etc.
La cosa es muy profunda. Viene del Iluminismo, de Kant, de Nietszche, de Heidegger, de Husserl, de Theilard, de Freud, etc. FRANCISCO O EL QUE SEA NO PUEDEN SOLOS CONTRA ESTE TSUNAMI QUE LOS ESCEDE AMPLIAMENTE.

Pero JP2 estuvo muy lejos de todo esto, me parece.

Anónimo dijo...



Puesto por los enemigos de Francisco ..


http://www.lanacion.com.ar/1843545-el-contador-de-dios-que-se-convirtio-en-cuervo

Anónimo dijo...


El artículo del NY Times que mencionaron arriba, del periodista católico Ross Douthat, desató una polémica en la Iglesia de USA....y aquí pueden leer en español

http://infocatolica.com/blog/epistolasmatritensis.php/1511070108-traduccion-de-letter-to-the-c

Anónimo dijo...

Descarnada radiografía de los teólogos de las universidades jesuitas norteamericanas:
Boston College

Isidore Farmer dijo...

Al anónimo del 5 de noviembre, 1252: por lo visto no has leído el discurso de clausura del Sínodo, o no te has dado por aludido; un claro botón de muestra del "estilo" misericordiosamente agresivo del pontífice...

Urbel dijo...

A uno de los anónimos:

El "nacionalcatolicismo franquista", si quiere usted llamarlo así (como lo llaman los enemigos de la religión y de la patria), no era la doctrina católica, que no se identifica ni confunde con ninguna realidad política; pero sí era conforme con la tradicional doctrina católica sobre las relaciones entre la religión y la comunidad política. A diferencia de la actual tiranía democrática, que niega el reinado social de Cristo y rechaza la ley de Dios.

Bonifacio VIII, bula Unam sanctam (1302): “Pero es menester que la espada esté bajo la espada y que la autoridad temporal se someta a la espiritual … .”

Pío IX, Syllabus (1864: “La Iglesia ha de separarse del Estado y el Estado de la Iglesia” (proposición número 55, condenada); “En nuestra edad no conviene ya que la religión católica sea tenida como la única religión del Estado, con exclusión de cualesquiera otros cultos” (proposición número 77, condenada).

Pío XII, Ci riesce (1953): lo “que no responde a la verdad y a la norma moral no tiene objetivamente derecho alguno ni a la existencia, ni a la propaganda, ni a la acción.”

La comparación, por lo tanto, se sostiene perfectamente.

Anónimo dijo...



Ross Douthat


...Gran defensor de CHARLIA HEBDO...


http://www.lanacion.com.ar/1758631-la-blasfemia-necesaria-en-una-sociedad-libre

Anónimo dijo...

http://forosdelavirgen.org/387/nuestra-senora-de-sion-congregacion-17-de-noviembre/


http://www.notredamedesion.org/es/page.php?id=49&T=1

La comunidad creció rápidamente y pronto fue muy conocida por su alto nivel de educación a jóvenes y por su ayuda a los pobres. Católicas, ortodoxas o musulmanas, a las jóvenes se les enseñaba el respeto por el credo del otro, prohibiendo estrictamente cualquier forma de proselitismo. Cuando Teodoro murió, en 1884, la Congregación estaba ya presente en siete países y en Jerusalén.





INCREÍBLE COMO HAN DESACTIVADO TODO CON NOSTRA AETATE!!!

Anónimo dijo...

anónimo 8 de noviembre de 2015, 15:57 trate de refutar esto:


Karol Wojtyla es un filósofo, un moralista para ser más exactos. En la medida en que su
filosofía sigue la corriente existencialista, se hace evidente que su universo mental será muy
distinto del de un realista. Su sueño es reconciliar a Kant con santo Tomás, Scheler y
Heidegger 3
. Su visión, que puede considerarse original, depende sobre todo del
existencialismo subjetivo y antropológico. Juan Pablo II es sobre todo un intelectual, más
bien doctrinario. Razona a partir de principios y no de lo vivido. Defendió en el Concilio el
documento sobre la libertad religiosa y se opuso a los que querían publicar una condenación
severa del ateísmo 4
. Según él, el ateísmo debería ser estudiado, con la ayuda de la sociología
y de la psicología, no como negación de Dios, sino más bien como estado de conciencia de la
persona humana
. Ecumenista convencido, visitó varias veces Taizé, esa comunidad de
monjes protestantes a la que se quería utilizar como puente ecuménico.
En 1963, en pleno debate conciliar, no paraba de alabar a los neomodernistas:
«En menos de cuatro años, la situación dentro de la Iglesia ha cambiado de manera increíble… Teólogos tan
eminentes como Henri de Lubac, Jéan Daniélou, Yves Congar, Hans Küng, Ratzinger, Lombardi, Karl Rahner
y otros, desempeñaron un papel extraordinario en aquellos trabajos preparatorios. El objetivo de Juan XXIII era
principalmente la unidad de los cristianos; se han dado pasos gigantescos en ese sentido. La Iglesia está
persuadida como nunca antes de que lo que une a los cristianos es más fuerte que lo que los divide. La nostalgia
de la unidad de los cristianos forma cuerpo con la de la unidad de todo el género humano. El nuevo concepto de
Pueblo de Dios ha tomado el relevo de la antigua verdad sobre la posibilidad de una redención fuera de los
límites visibles de la Iglesia. Este dato muestra la actitud de la Iglesia hacia las demás religiones, basada en el
reconocimiento de los valores espirituales, humanos y cristianos a la vez, contenidos en religiones tales como el
islam, el budismo, el hinduismo… La Iglesia desea emprender un diálogo con los representantes de esas
religiones. Y aquí el judaísmo ocupa un lugar muy particular» 3
.
¡Asís se divisaba en el horizonte del espíritu wojtyliano desde 1963! De Lubac muestra
hasta qué punto Wojtyla estaba imbuido de ese espíritu mundialista, ya que contribuyó a la
redacción del esquema de la Iglesia en el mundo moderno y al de la libertad religiosa.
Gracias a él quizá más que a nadie, Gaudium et spes, después de sus numerosas vicisitudes,
se salvó del estancamiento en un momento en que muchos comenzaban a perder esperanzas
de lograr imponerla. Con la misma amplitud de miras abordó con interés y vigor los dos
grandes temas del ecumenismo y la libertad religiosa 4
.
Elegido Papa en 1978, se mantendrá fiel a sus amigos y maestros. En 1981, centenario
del nacimiento de Teilhard, el Secretario de Estado envió en nombre del Santo Padre una
carta que exaltaba
«la maravillosa repercusión de las investigaciones de Teilhard, ese hombre cautivado por Cristo en lo más
profundo de su ser, solícito por honrar a la vez a la fe y a la razón, respondiendo así, casi con anticipación, al
llamamiento de Juan Pablo II: “No tengáis miedo, abrid de par..
http://www.catolicosalerta.com.ar/libros/modernismo.pdf