miércoles, 30 de marzo de 2016

Confortetur cor tuum

Que nuestro corazón se consuele en la espera del Señor. Es eso lo que dice el salmo 26. Y viene bien recordarlo con frecuencia.
Muchas veces en el blog aparecen comentarios en los que los lectores se duelen y lamentan por la difícil situación que nos ha tocado vivir: mantener la fe a pesar del mundo y, sobre todo, a pesar de los pastores de la Iglesia que se han convertido en lobos, dedicados a socavar los principios de la fe y a entregar a la Esposa de Cristo al prostíbulo del mundo moderno. 
Dan ganas, a veces, de dejar la lucha y convertirnos en católicos "normales". ¡Basta ya de ser raros y nadar continuamente contra la corriente! ¿No es más cómodo ser como tantos amigos, que están felices escuchado al papa Francisco, haciendo arrumacos al obispo y festejando al cura por sus homilías creativas?
Y es este un sentimiento que no solamente nos ataca a nosotros. Con seguridad, habrá atacado a San Atanasio cuando, casi solo en medio de una iglesia prácticamente arriana, se levantó para defender la fe ortodoxa, y fue desterrado por las autoridades civiles y perseguido o abandonado por todos sus “hermanos” en el episcopado. 
Y habrá atacado también a Santa Catalina de Siena cuando la trataban de loca por escribirle al papa que permanecía en Aviñón, muy cómodo y tranquilo bajo la protección del rey de Francia. 
Y habrá atacado a Robert Benson y Ronald Knox, ambos prominentes personajes de la iglesia anglicana e hijos de obispos de esa confesión, cuando decidieron, contra viento y marea, convertirse a la iglesia de Roma. 
Y habrá atacado a Mons. Lefebvre y a todos lo que mantuvieron la tradición católica durante los '70 y los '80, cuando eran tratados por los obispos, sacerdotes y laicos de fanáticos, desobedientes y, finalmente, de estar fuera de la Iglesia. 
Quien también sufrió esta tentación fue el cardenal Newman. Y esta es su reflexión al respecto:
“Mientras el pensamiento de la muerte es como un límite que se cierne sobre nosotros, es también un gran consuelo, especialmente en esta época del mundo, cuando la Iglesia Universal ha caído en errores y está dividida en facciones contra facciones. ¿Qué es lo que sostendrá nuestra fe (además de la gracia de Dios) mientras tratamos de mantenernos fieles a la Verdad Antigua y nos sentimos solos? ¿Qué es lo que mantendrá alerta al “vigía de las murallas de Jerusalén”, contra el desprecio y los celos del mundo, las acusaciones de singularidad, de ser caprichosos, extravagantes y engreídos? ¿Qué nos mantendrá en calma y en paz interior, cuando somos acusados de “causar problemas a Israel”, de “profetizar el mal” y “sembrar divisiones”? ¿Qué, si no la visión de los santos de todas las épocas cuyos pasos nosotros seguimos? ¿Qué, si no la imagen de Cristo místicamente estampada sobre nuestros corazones y nuestra memoria? ¡Los tiempos pasados de la pureza de la verdad no han muerto! ¡Todavía están presentes! No estamos solos, aunque eso sea lo que parece. Pocos de los que están vivos podrán comprendernos o aprobarnos, pero sí lo harán las multitudes de cristianos que vivieron en los primeros tiempos, aquellos que creyeron y cuyas hazañas pasadas y voces presentes, claman desde el Altar del Cielo. Ellos nos animan con su ejemplo; ellos nos alegran con su compañía, ellos están a nuestra derecha y a nuestra izquierda; mártires, confesores y todo el resto; pequeños y grandes; todos aquellos que rezaron el mismo Credo, celebraron los mismos Misterios y predicaron el mismo Evangelio que nosotros. Y a ellos continuamente se unen, con el paso del tiempo, incluso en las épocas más oscuras, incluso en épocas de división, nuevos testigos de esta Iglesia militante. [...] Es nuestro deber durante esta vida defender incluso los mínimos detalles de la verdad de acuerdo a nuestra propia conciencia, con la certeza de que hay una Verdad a pesar de la discrepancia en las opiniones. [...] Por lo tanto, es bueno arrojarnos al mundo invisible, porque “es bueno está allí”, y construir moradas para aquellos “que hablan un lenguaje puro” [...] Contemplémoslos silenciosamente para nuestra propia edificación, vivificando nuestra paciencia, dando ánimos a nuestra fe, refugiándonos cuando somos asaltados por  nuestros pensamientos egoístas, librándonos de la tentación de abandonar todo y haciéndonos ver a nosotros mismos (en realidad, lo que debemos ser) solamente como seguidores de la doctrina de aquellos que partieron antes que nosotros, que no fueron maestros de novedades ni fundadores de escuelas”.
“El estado intermedio”, Parochial and Plain Sermons.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Lectura edificante:
http://www.emol.com/noticias/Tendencias/2016/03/30/795626/Primer-transexual-en-ser-recibido-por-un-Papa-cuenta-su-historia-en-un-libro.html

Anónimo dijo...

Gracias, me vino justito. En la 8 va de Pascua tuve deseos de compartir cosas con hermanos en la fe....Ay estan tan duros los corazones, o tan egoistas o frios...no se que pensar, no estan festejando la Pascua pareciera.
Yo si me siento como una "loca" de otro mundo , de otra cultura, o quizá equivocada...Que alegria puedo encontrar en el mundo? La tv, la comida, la naturaleza corrompida donde ir a cualquie lugar es tambien un negocio del sistema?.
Refugiarme en libros tampoco es mi mmomento.
Bueno...me acuerdo que antes se decia "libranos de la tristeza del tiempo presente";
claro si rezo y pienso en la Virgen en Jesus o en el Padre Eterno tengo consuelo pero ...no soy una ermitaña y el mundo actual no da para serlo en perfeccion tampoco .
No es desolacion exactammente lo que siento sino una abrumadora conciencia de conciencia temporal de cristiana adoradora que no encuentra un espejo ni un eco (no se como llamarlo) en ninguna comunidad catolicca.
Quizá esto me prepare para algo peor que vendrá, para lo cual deberé ser valiente (pues llos cobardes no heredaran el Reino de Dios dice en Apocaalipsisi) y entonces habrá que ir aprendiendo a vivir en este extraño desierto aun inexplorado por los que esperamos la promesas de Nuestro Señor.
Un desierto lleno de distracciones pero vacío de algo que no se como llamarlo.
Para los que en su corazon festejan la Octava de pascua les deseo una gran feicidad interior y gozo especialmete a los que como yo no tienen con quien compartirla en esta tierra.
HAGASE TU VOLUNTAD!
Juana la que espera.

Gregorio de la Banda Oriental dijo...

Muy buen post.
A mi una tentación similar que me ha venido en muchas ocasiones, es la de pertenecer a algún grupo que ya tienen todo armado (opus, etc). Pero por misteriosas razones, Dios no ha dejado que repose en ninguno de ellos. POr más que he intentado hacero, siempre hay algo que me aleja de ellos: a veces la liturgia, a veces alguna falta doctrinal, a veces el sectarismo.
POr lo que luego de años, he renunciado a pertenencia de grupos y a estructuras eclesiales, y he encontrado la libertad y mi lugar en la Iglesia!

saludos

Anónimo dijo...

Muy buen Post, describe de manera exacta el sentimiento de frustración y soledad que se siente cuando uno trata de ser fiel a la Tradición de la Iglesia y de hacerla ver a los demás, en mi caso lo comprendo estupendamente ya que soy coordinador de una comunidad parroquial, y en múltiples ocasiones solo he encontrado critica y desinterés; uno es el fariseo avinagrado o el loco, y todo eso lo hace a uno pensar ¿para que tanto leer y esforzarse? ¿realmente vale la pena? yo creo que si, y no por los cambios que uno pueda generar en los demás, sino por el hecho de que cada día uno encuentra mayor sentido y amor a la Verdad, es por eso que agradezco sus post, por que desde que lo lei por primera vez he encontrado una zona de descanso y esperanza.

Mikael

Anónimo dijo...

los que tienen vida interior reman, mientras que a los cadáveres se los lleva la correntada....

Anónimo dijo...

GASTON: Muchas gracias por el texto que nos ofrece. Le agradecería alguna indicación sobre las circunstancias históricas que justificaron estos sermones de Newman porque no me parecen del siglo XIX sino de 2016. ¿Qué era lo que le pasaba exactamente al gran cardenal?

Anónimo dijo...

http://www.lanacion.com.ar/1884581-la-izquierda-y-el-verdadero-progresismo

Para que lo entiendan hasta los que viven en la Luna de Valencia, ésta es la opinión de un diario supuestamente conservador y de derecha. No de Página 12.
Y para que se entienda bien, no es que uno esté en contra del verdadero progreso sino que se está en contra de la autodeminada ideología del progresismo, que también pudo haberse llamado a sí misma, la de "los buenos", "buenísimos" o "buenistas".
Eso en el plano de la teoría, porque cuando se ven los postulados de la Escuela de Frankfurt y también observa, como lo muestra la más cruda realidad, el estado generalizado de las sociedades y lo compara con lo que deberían ser a la luz de la Cristiandad, puede advertir la diferencia diametralmente opuesta entre unas y otras.
Como dijo en su momento Ratzinger y repitió en múltiples oportunidades, del examen comparativo sólo surgen la dictadura del relativismo, del hedonismo y del mito del progreso.
Olvidando, la Iglesia Católica en primer lugar, que Alguien (y no algo) nos enseñó cuál es el Camino, la Verdad y la Vida. Que no hay otro, porque "nadie llega al Padre sino a través Mío". Y "sin Mí, nada podrán hacer".
Y que ello fue así, lo es ahora y lo será siempre.
"Porque los cielos y la tierra pasarán, pero Mis Palabras no pasarán".
Esculapio Charlatani, uno que aspira a ser del pequeño rebaño.

Anónimo dijo...




Esculapio Charlatani ...sos muy egoista con el pequeño rebaño ...

BP

Anónimo dijo...

Don W, una pregunta
¿por qué los post de temas más polémicos, por así decir, tienen muchos más comentarios que otros, como éste, que son más esperanzadores y espirituales?

TW

Anónimo dijo...

The great harvest of words in the blog grew to ripeness once again, until, in sudden frost, came the Age of Divan in the middle of the faint Easter. The another place was desolate properly and the work all brought to nothing. All is vanity. And yet, I do think, that this will not be the last word.
Wanderer, let´s go back to the ancient ruins.

+++

Esculapio del Rebañito - 31 de marzo de 2016, 9:06

La Nación diario pasquín es al actual gobierno lo que Página 12 fue al desgobierno K, su house organ. Casi nada de lo que sale en él merece valorarse demasiado y como bien dice Ud, su pretendido neoconservadurismo es mas bien un socialdemocratismo cholulo que paga a diario el impuesto del correctismo político mas letal y banal.

El riojano en los 90´s entregó en bandeja de plata a la izquierda mas reaccionaria la ingeniería social con tal que no lo molestaran en su utopía de convertir la economía en un modelo de derrame neoliberal jamás probado antes en ningún otro país, produciendo el tan ansiado rebalse pero de heces que ahogaron a toda una generación.

Hoy el oficialismo, pretendido desarrollista; si eso significa algo; repite sin rubor la entrega de lo social a la misma izquierda solo que ahora está mas crecida y mas malvada y llena de venganza. Hoy el gobierno aplica también la teoría del derrame, esta vez con clara eficiencia empresarial, pero al revés, transfiriendo recursos y ahorros de los pobres y clase media (la misma que los encumbró) a los sectores pornográficamente ricos, los mismos que vienen engrosando sus arcas y transfiriéndolas al exterior desde la época del nefasto padre de la democracia parido en Chascomús.
Sin rubores. Sin castigos. Sin prisiones. Hasta están armando la red para evitar que la Demente y Maligna Ex vaya presa y con ella muchos otros de sus compinches delincuentes a cambio de…gobernabilidad democrática.

El sistema debería ya sincerarse y mandar los votos impresos en rollos de 74 mt.
Y los votantes salir a la calle no solo cuando tocan sus ahorritos reservados para el shopping en Miami.
Asgaard, Rivendel o Gondor se construyeron con sangre de héroes. La Cristiandad no solo con la de los mártires sino también con el filo y los testículos. Se me objetará que aquí ya solo queda un pequeño resto de aquello, lo demás es cumbia narcovillera y mesazas mirtalegraneras. Y así es. Pero la historia está repleta de pocos buenos que vencieron a muchos malvados, la máxima de Edmund Burke ya lo dice con mas elegancia: “Lo único necesario para que el mal triunfe es que los hombres buenos no hagan nada”. Y no es saber votar, que ya es probada su inutilidad.

Drakkar
1#2 - SIGUE

Anónimo dijo...

Una reflexión similar a la de Newman nos dejó el gran Msgr. Lefebvre. Fue en respuesta a un periodista que le preguntaba en aquél momento de mayor tensión y abandono por parte de las autoridades romanas si no se sentía sólo? El, un sólo obispo contra toda la Iglesia? Sólo yo? respondió, por supuesto que no, me acompañan casi dos mil años de santos, de Papas, de doctrina. No, hombre de fe, sabía que estaba muy bien acompañado, como lo está quién quiera adherirse a este gran misterio de la comunión de los santos. Sólos más bien están quiénes han renegado de la Verdadera Iglesia, con Nuestro Señor a la cabeza y todos sus santos de escolta, por una iglesia, esta vez con minúscula, que no tiene más de 50 años, que reniega de su Jefe, se disuelve en el mundo y se inventa santos cada vez más falsos.

Anónimo dijo...

Wanderer, si es posible le agradecería me diga porque motivo no publicó la segunda parte de mi comentario, no imagino una causa válida excepto la de las ganas. En este sentido hubiera sido mejor no publicar nada.
Saludos cordiales y nuevamente Santa Pascua,
Drakkar

Anónimo dijo...

¿No será mucho comparar a San Atanasio y Santa Catalina de Siena con Mons. Lefebvre?

Don Ramón