miércoles, 22 de junio de 2016

Matrimonios y algo más

Empecemos por manifestar el lugar común: vivimos tiempos difíciles. Si bien la Iglesia visible–en su bimilenaria existencia– ha atravesado todo tipo de trances y aprietes, cada vez me encuentro más obligado a reconocer que estos días son sus peores. Si desde hace unos años el modernismo –“suma de todas las herejías” al decir de SS. San Pío X– golpea desde el interior sus cimientos, hoy podemos afirmar, sin temor a estar exagerando, que el mismo se encuentra en su apogeo.
Son varios los signos que dan cuenta de ello pero hace unos días ocurrió uno que tuvo un impacto especial en mi alma. Y sí, tiene que ver con el actual Pontífice (Dios lo tenga pronto en su gloria). Como es de público conocimiento, en otro episodio de sus incontenciones sermoniales en Casa Santa Marta (Pobrecita. Está bien que el Señor la retó, pero no merecía que la recordásemos sólo por la calidad de quien se aloja en el hospedaje dedicado a su memoria), nuestro Pontifex peronistorum habló del sacramento del matrimonio: poco de su naturaleza, mucho de casuística como no podría ser de otra manera. En concreto, hay dos afirmaciones suyas que tuvieron eco inmediato y tristemente sonoro.
1° Que la gran parte de los matrimonios cristianos son nulos (Sí, dijo “la gran parte”. No “algunos” como quisieron disfrazarlo posteriormente)
2° Que en algunas parejas de convivientes (aka “concubinos”) existe auténticamente la gracia matrimonial.
Creo que sobre lo primero no hay mucho que discutir, al menos en principio. Quien sea que haya tomado un mínimo contacto con alguna parroquia donde se celebren varios casamientos por fin de semana podrá, con la simple empeiría, descifrar que la gran mayoría no tiene ni la menor idea de lo que está haciendo. Ergo el matrimonio es nulo (¡Si sólo esa lógica aplicase también a los cónclaves, como pedía alguien en Twitter!)
Ahora bien, lo segundo es lisa y llanamente una herejía y, dependiendo de las intenciones de quien formuló la triste frase, un pecado contra el Espíritu Santo. Porque decir que la vida íntima de Dios, la Trinidad misma (que no otra cosa es la gracia), habita en aquellos que están objetivamente en pecado mortal, es ir en contra de las Sagradas Escrituras, de la Tradición y de siglos de Magisterio solemnemente definido. No viene al caso citar aquí la enorme cantidad de fuentes que podrían traerse a colación. Quien lee estas líneas seguramente las conoce a la perfección, y quien necesita que se las citen para poder determinar si lo que dijo el Papa es o no una herejía, mejor deje de leer en este punto e indague a qué religión cree pertenecer.
No es la primera vez que Francisco desbarranca: lo sé. Tal vez tampoco sea la última: lo temo. Pero esta vez me impactó de otro modo. El matrimonio es un misterio muy grande que yo recién estoy empezando a descubrir a tientas, gateando y balbuceando. Como expresa maravillosamente la liturgia, es la única institución que no fue abolida por la culpa del pecado original; y es, a su vez, signo de la unión de Cristo con su Iglesia y del alma con su Señor. Decir que la gracia matrimonial está en los concubinos simplemente porque son fieles durante cierto periodo de tiempo (habría que ver toda la película, esto es, el desenlace de la vida, para saber si hay fidelidad real o no, como decía Aristóteles acerca del virtuoso), es simplemente ignorar lo que es la gracia, o directamente mentir sobre su naturaleza. Es renunciar al amor cristiano, que es agape pero también eros sobrenaturalizado, para abdicar en favor del más tilingo amor hollywoodense, donde el true love es pura sensiblería barata o simple voluntarismo irracional que estropea no importa cuántos compromisos solemnes, juramentos consentidos e instituciones milenarias con tal de ser honestos consigo mismos.
Esta renuncia es un claro signo modernista. Porque la iglesia modernista se caracteriza por perder (o negar) el enfoque de su misión originaria ya que renuncia, más o menos explícitamente, a predicar y propiciar el Reino de Dios “que no es de este mundo” en los corazones de los hombres. Prefiere, antes bien, predicar el reino de los hombres, endulzado –eso sí– con alguna pizca de mensaje espiritual o de referencia al Altísimo (“No tomarás su Santo Nombre en vano”) Así, el modernista olvida (o niega) que la Iglesia debe ser un “contramundo en el mundo”, en palabras de Nicolás Gómez Dávila; y que la felicidad y libertad auténticas están en el conocimiento y en el amor de Dios y en la guarda de sus mandamientos, pedidos centrales que rezamos en la Oración Dominical (Cfr. San Cipriano, La oración del Señor, §§12-14). La Iglesia debe ser “sal de la tierra” sin ser ella misma “tierra” (es decir, carnal); estar en la tierra para transformar lo carnal en espiritual, para que los que aún son limo de la tierra “empiecen a ser celestiales, nacidos del agua y del espíritu” (San Cipirano, op. cit., §17).
Pero el modernista no cree en esto. Y Francisco, al decir lo que dijo, manifiesta que no cree en esto. Porque si es cierto que la gran parte de los matrimonios cristianos son nulos, lo que urge es reforzar la casi inexistente catequesis prematrimonial… o dejar de celebrar casamientos. No pretender que la gracia matrimonial es una construcción humana que depende de las ganas (hoy los jóvenes usan otra palabra referida a las partes pudendas) que le pongamos a querernos.
Así, aunque podría argumentarse que Dios Todopoderoso no se ata a los medios que Él mismo ha instaurado, y que –si es su Voluntad– puede salvar a alguien por fuera del orden común de los Sacramentos, no es menos verdadero que la Iglesia posee como misión principalísima propiciar la salvación de los hombres a través de ellos en tanto signos eficaces de la Gracia. Y no creer en la eficiencia de los Sacramentos, relativizar su importancia y banalizar su celebración son, a mi modo de ver, un pecado contra su Autor.
En otras palabras, como indica John Henry Newman, “hay una Iglesia visible, con sacramentos y ritos que son los canales de la gracia invisible” (Apología pro vita sua). Según Fernando Cavaller, esta verdad tan profunda o, mejor dicho, la meditación detenida de la misma fue la que llevó al célebre inglés y a otros a los umbrales de la Iglesia de Roma. Y es esa misma verdad la que hoy es negada precisamente en Roma, justamente por boca de su Obispo. 
“Ironías del destino” pensará el pagano; “misteriosos designios de la Providencia” sabe el cristiano. Sólo queda para nosotros rogar con el salmista: “…es hora de que actúes, Señor: han quebrantado tu voluntad”.
El Profesor de Worms

54 comentarios:

Anónimo dijo...

Sirius Black dijo:

aquí una misiva de Mons. Aguer al clero platense.



La Plata, 21 de junio de 2016



A los sacerdotes de la Arquidiócesis de La Plata:



En orden a una interpretación correcta de la Exhortación Postsinodal Amoris laetitia les envío esta Carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe Annus internationalis, del 14 de septiembre de 1994, en la que se ratifica lo enseñado por San Juan Pablo II en su encíclica Familiaris Consortio, de 1982.

La continuidad en el magisterio de la Iglesia es un dato fundamental. El mismo Papa Francisco ha quitado importancia a las conclusiones que algunos sacaban del número 301 del referido documento, más aún de una nota al pie de página. En el punto preciso que allí se trata hay que atenerse a la invariable disciplina de la Iglesia, que en la Carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe aparece cuidadosamente argumentada, doce años después de la Familiaris Consortio.

La no recepción de la Eucaristía por parte de divorciados vueltos a casar implica que debemos ocuparnos de ellos con especial solicitud; constituyen una de las “periferias existenciales” de las que habla frecuentemente el Sumo Pontífice. En nuestra Arquidiócesis el Movimiento “Camino a Nazaret” puede ser un valioso instrumento de integración y cuidado.

Les envío a todos un afectuoso saludo.

Prot. 119/2016

+ Héctor Aguer

Anónimo dijo...

Interesante lo de Unamsanctamcatholicam (Boniface) en dónde desnuda la contradicción bergogliana.

Si la mayoría de los matrimonios son nulos por falta de conocimiento y preparación de aquellos que por ello presentan alguna carencia de fe, y si sólo serían válidos aquellos administrados a los altamente educados en la fe, pues entonces no sería cierto que los sacramentos no son trofeos para los justos y recompensa para los altamente educados sino remedio para los pecadores.

Otra paradoja se da entre la supuesta invalidez del matrimonio, es decir inexistencia de sacramento para personas sin impedimentos, con la posibilidad admitida soto voce de administrar con supuesta validez los sacramentos a personas con impedimentos inexcusables.

¿De paso, me pregunto, cuántas serán las comuniones nulas por falta de conocimiento y preparación de los comulgantes?



Anónimo dijo...

"lo segundo es lisa y llanamente una herejía [..]. Porque decir que la vida íntima de Dios, la Trinidad misma (que no otra cosa es la gracia), habita en aquellos que están objetivamente en pecado mortal,"

El pecado es objetivamente grave, o sea en cuanto a la materia. Para que además sea subjetivamente mortal, o sea que cause la pérdida (objetiva) de la gracia santificante y de la caridad en el sujeto, se requiere que éste lo cometa con pleno conocimiento de la gravedad de la materia y pleno consentimiento.

Aplicando este principio al concubinato, dado que las personas eligen estar en ese estado libremente, la posibilidad de que el pecado objetivamente grave no sea subjetivamente mortal pasa por la ausencia de conocimiento: la persona debería ignorar que vivir en concubinato quebranta gravemente el sexto mandamiento. Lo cual da pie a plantear la cuestión de si una persona con tal desconocimiento de la Ley de Dios puede haber estado en gracia incluso antes de entrar en concubinato. A mi juicio, puede ser difícil pero no absolutamente imposible, dada la ignorancia y confusión en las que están siendo criadas las nuevas generaciones.

En definitiva, la afirmación en cuestión no es una herejía.

Anónimo dijo...

No sé la cuestión objetiva/subjetiva del pecado, lo que tengo claro que aquellos que se machimbran (dígase se juntan)no se plantean si están en pecado. Sencillamente no les importa, no tienen fe (católica). Ergo, ¿qué gracia pueden tener? Es una sociedad absolutamente natural; ¿dónde está lo sobrenatural?
Que no sea culpa de ellos, es otra discusión, pero están fuera de la vida de la gracia por más requetebuenos, fieles, cariñosos, solidarios y simpáticos que sean.

Jorge Rodríguez dijo...

El comulgante no puede hacer nada que pueda nulificar la comunión, si el pan esta correctamente consagrado, comulga y ya está. Si bien las comuniones no son nulas, lo que son es sacrílegas, diría que la mayor parte de las veces. Lo que puede ser nula es la consagración del pan, si el sacerdote no tiene la intención de hacer lo que la Iglesia hace o no usa la formula etc.

Anónimo dijo...

Para que el matrimonio sea válido no se necesita que los contrayentes estén "altamente educados en la fe" en general, sino en un punto particular: la indisolubilidad del matrimonio, sobre el cual la doctrina católica es totalmente opuesta a la mentalidad predominante en la sociedad contemporánea.

También sobre la apertura a la vida, pero ése no es el motivo usual de invalidez porque la inmensa mayoría de los que se casan, católicos o no, planean tener hijos.

Anónimo dijo...

Profesor de Worms, le agradezco. Porque por régimen (dieta) espiritual había alejado hacia la periferia de mi cerebro las afirmaciones (a) negaciones y viceversas del papa actual, sus dubitaciones y contradicciones, incluidas las carambolas vocales de quienes corren a interpretarlo, tratando inútilmente de echar talco en sus ininterrumpidos parlamentos. No hay que pasarse de la raya con la higiene mental: un descanso periódico es necesario, pero permanecer atentos es riguroso deber.

Su indignada advertencia me ayuda a ver con más claridad algo que es como el procedimiento ordinario de este papa: simplemente –y lamentablemente– conducir hacia la ignorancia. Sea deliberado o no, es una manipulación fatal. Como si fuera presa de una inédita vocación pro-mundo, antiesencial, patea los puntos fijos, muerde el tuétano de la tradición, de la catequesis más elemental, demuele hasta la mínima consideración de las verdades inmutables, y somete a los sencillos a la confusión. Todo lo contrario de lo que necesitamos ayer, hoy y siempre. Parla que te parla, como nunca antes, dirige hacia el "no sabo", ¿dónde está escrito...?, ¿quién lo dijo...?, ¿quién soy yo...? Ya puso sobre el escenario una María enojada con el Hijo y un Hijo decepcionado con el Padre, y hasta un diablo muy raro, más gorila que demonio, mediante una retórica vulgar y sensiblera que es delicia del mundo y bozal de los zonzos.

La lista ya es muy larga, de palabras, hechos e imágenes, y provoca gran asombro que tantos elijan (todavía) desviar la mirada, taparse los oídos y dar por claro lo oscuro. Entiendo que vivir enfocándolo deriva, posiblemente, en algún grado de neurosis. Pero no se puede desatender esta atrocidad: que puede haber gracia sacramental sin el sacramento... ¿Se entiende? Ya sé: "no dijo eso". O peor, en el borde del disparate: "quiso decir otra cosa"... Y aunque fuera verdad que constantemente quiere decir otra cosa, ¿qué clase de nueva religión está construyendo al decir tantas cosas que son otras cosas, distintas cosas, nuevas cosas? ¿Para qué canonizar a un Brochero que consagró su vida a predicar día por día lo mismo, que es lo de siempre, en todo tiempo y lugar? ¿Para qué llevar a los altares a un niño Cristero que enfrentó el martirio sin renunciar ni a una pizca de la verdad?

Alex

Anónimo dijo...

"Y Francisco, al decir lo que dijo, manifiesta que no cree en esto."

¿Cómo va a creer? Si él mismo acaba de declarar ante el público que incluso siendo papa tiene, algunas veces, crisis de fe?

Pueden buscar el video en youtube o leerlo en Adelante la Fe.

Anónimo dijo...

No embromemos más. Los católicos somos una minoría en el mundo. Así que, siguiendo la impecable lógica de los asesores de imagen de los líderes mundiales, debemos estar equivocados y mucho en nuestras posturas.
Es hora de que dejemos a un lado tantas minucias y construyamos una variante del esperanto en materia religiosa, incluyendo a los ateos y a los esotéricos.
Faltará poner a votación el ropaje de los neosacerdotes, salvo que optamos por la original variante de que prediquen desnudos.
Por último propongo que las sedes de la creencia abarcativa sean rotativas, con una sola fija en Las Vegas y un santuario en Rockefeller City. Parejito Yparabajo, teólogo disidente de la Sacrosanta Universidad de Giles e investigador de la Fundación Hebe de Plaza de Santa Marta.

Anónimo dijo...

La mayoría de los matrimonios no son nulos sino pior, mundanos infieles y sacrílegos.

Anónimo dijo...

Hay otra contradicción grave en todo esto; no sé si nos damos cuenta suficientemente.

Si la gente está tan mal preparada que su matrimonio es claramente nulo. ¿Para que´tanta prisa con las nulidades matrimoniales? ¿Para poderse casar rápido y cotraer otro matrimonio nulo?

El que fue incapaz de contraer un matrimonio válido ¿cómo será capaz después de una "nulidad expres" de contraer válidamente su nuevo matrimonio? ¿O alguien cree que gana madurez espiritual por "ósmosis"?

Ludovicus dijo...

Lo de las crisis de fe es muy elegante y sofisticado, y algunos neocones han salido a elogiar al Papa y recordar los ejemplos de Santa Teresita y la madre Teresa.

Pero resulta inaceptable en un Papa, sobre todo si éste las hace públicas.

Es como que un cirujano tenga Parkinson. No puede ejercer.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 0.13. Que tenga crisis de fe no es malo, como también es cierto que una gran cantidad de matrimonios son nulos. Si al Diablo le asiste la verdad, pues le haría justicia, dice Santo Tomás Moro.

El problema, como todo lo de Bergoglio, es la intención que pone detrás de sus palabras. En este caso, no es para tomar conciencia de la gravedad del problema e intentar arreglar las cosas, sino para legitimar el adulterio, la convivencia previa, etc, y en fin, para desprestigiar el matrimonio y lo que el matrimonio significa.

Respecto de las crisis de fe, dice Bruckberger: "Bernanos decía: "¿La fe? Es veinticuatro horas de dudas, menos un minuto de esperanza". Y bien sabe Dios si Bernanos tenía fe… Por lo demás, la fe puede tener un estilo diferente en cada cual. Para mí, la fe sería más bien veinticuatro horas de certidumbre, menos un minuto de desesperación ardiente."

Nick.

Anónimo dijo...

Pleno acuerdo con ud. Alex. Este papa es, de mínima, un desestabilizador del entendimiento. Y por ende, de la fe. Y viceversa!!! Eso es. También podría decirse, siguiendo la cachada del profesor, que no la gran, pero quizá una buena parte de las ordenaciones sacerdotales son nulas. Yo armaría una nueva Prefectura de Nulidades, y para entrar en calor empezaría por procesar al Tucho, el Rey del Beso. Si al fin de cuentas es el reino del vale todo, cargado de una supuesta comprensión humana en la que se enjuaga la misericordia divina a la vez que se licúa la justicia divina. Es tan cómodo "nulificar"!! Qué cambalache.

Aníbal

Anónimo dijo...

Alex de las 20:58 dijo:

"Pero no se puede desatender esta atrocidad: que puede haber gracia sacramental sin el sacramento... ¿Se entiende?"

En un ejercicio de hermenéutica rigurosa no hay tal atrocidad, porque hay que distinguir entre el sacramento del matrimonio y su celebración eclesiástica.

Cuando dos bautizados contraen matrimonio, el matrimonio inherente a la naturaleza humana con sus elementos y características esenciales, se administran a sí mismos el sacramento aunque sean dos protestantes de nacimiento que no saben que el matrimonio ha sido elevado a la dignidad de sacramento. Una cosa es que el matrimonio entre bautizados sea sacramento, lo cual siempre es, y otra cosa es que ese sacramento sea celebrado en una ceremonia eclesiástica.

Antes de Trento los fieles podían contraer válidamente matrimonio por fuera de la forma eclesiástica. Más aún, quien discuta esto es excomulgado por el mismo Trento:

"Aunque no se puede dudar que los matrimonios clandestinos, efectuados con libre consentimiento de los contrayentes, fueron matrimonios legales y verdaderos, mientras la Iglesia católica no los hizo írritos; bajo cuyo fundamento se deben justamente condenar, como los condena con excomunión el santo Concilio, los que niegan que fueron verdaderos y ratos, [...]; la Iglesia de Dios no obstante los ha detestado y prohibido en todos tiempos con justísimos motivos."

Ahora bien, Trento estableció que, a partir de la publicación de ese decreto, la única forma válida (no solamente lícita) del matrimonio entre católicos es la eclesiástica. En términos hilemórficos, determinó que a la forma esencial del matrimonio (el consentimiento libre de los contrayentes) debe estar unida una forma accidental (la manifestación eclesiástica del consentimiento) para su validez:

"Los que atentaren contraer Matrimonio de otro modo que a presencia del párroco, o de otro sacerdote con licencia del párroco, o del Ordinario, y de dos o tres testigos, quedan absolutamente inhábiles por disposición de este santo Concilio para contraerlo aun de este modo; y decreta que sean írritos y nulos semejantes contratos, como en efecto los irrita y anula por el presente decreto."

Ahora bien, el decreto comenzó a estar vigente en cada parroquia a los 30 días de su publicación en ella:

"Y para que lleguen a noticia de todos estos tan saludables preceptos, manda a todos los Ordinarios, que procuren cuanto antes puedan publicar este decreto al pueblo, y que se explique en cada una de las iglesias parroquiales de su diócesis; y esto se ejecute en el primer año las más veces que puedan, y sucesivamente siempre que les parezca oportuno. Establece en fin que este decreto comience a tener su vigor en todas las parroquias a los treinta días de publicado, los cuales se han de contar desde el día de la primera publicación que se hizo en la misma parroquia."

Y éste es precisamente el punto: es posible que haya personas bautizadas en la Iglesia Católica que no tengan la menor idea de esta norma, para quienes la publicación y explicación que menciona el decreto de Trento, y muy probablemente la misma existencia del concilio de Trento, sean inexistentes. Por lo que es posible en principio (*) que esos bautizados en estado de ignorancia inculpable contraigan matrimonio, el cual entre bautizados es siempre sacramento, sin pasar por la celebración eclesiástica, de modo tal que su estado sería jurídicamente de concubinato pero ónticamente de matrimonio.

La situación sería análoga a la bien conocida de la isla desierta, solamente que en este caso la isla es virtual y epistémica.

(*) Pero muy improbable, porque si no profesan explícitamente la doctrina católica es muy probable que hayan adoptado la ubicua concepción divorcista del matrimonio.

Anónimo dijo...

Ludo, lo que pasa es que este Papa sigue hablando como si fuera un parroco de Flores.

Anónimo dijo...

¿y después de Trento como fué contraer matrimonio?

Anónimo dijo...

Gracias por la digresión, anón. 12:03, aunque espero que no caigamos del revés, o sea en disputas más apropiadas a los primeros siglos que a los últimos, cuando ya la Iglesia definió que el carácter de sacramento del matrimonio fue instituido por el mismo Cristo. Insisto en que no puede haber gracia sacramental sin administración del sacramento, con o sin celebración eclesiástica, antes o después de Trento.

Coincidimos al menos en que todo matrimonio celebrado de manera clandestina a partir de Trento es inválido. Mejor digamos de "x" meses o años posteriores a Trento, hasta que el decreto llegó a las parroquias de todo el mundo y fue publicado. Y añadamos un plazo "x" de tiempo más para quienes, por distintas razones, se vieron (quizás aún se ven) impedidos de sopesar y asumir conscientemente las implicancias de dicho decreto, incluidos los párrocos haraganes y los piolas. Luego, dejemos afuera un porcentaje "x" de bautizados que, con o sin decreto, con o sin iniciación en los misterios, resultaron víctimas inocentes de su propia ignorancia inculpable; y dentro del mismo espectro consideremos una "x" especial para quienes cayeron en las tristes redes de la ignorancia invencible. Por supuesto, ni falta que hace trazar la "x" de quienes no son bautizados, o lo son pero no lo saben, o lo han olvidado, o no lo pueden demostrar, en fin, todos aquellos que andan flojos de papeles. A ésta no la tracemos, digo, porque ya bastantes "x" tenemos con los que saben que son bautizados pero les importa un pomo, los cuales por momentos (como éstos) se sienten más cercanos a la gran "X" mundial de los que desprecian el bautismo, o se burlan de él, o matan a los bautizados (lo digo con cuidado, porque hablar de "genocidio de cristianos" no cae bien). No es necesario extenderse más. Hay protestantes que son más serios.

A ud. le disgusta la palabra "atrocidad", y a mí en este caso la palabra "hermenéutica", que tiene un tufo a rigurosidad meramente procesal. Pero se dará cuenta de lo que digo: que a expensas de las clasificaciones elásticas, y de la minuciosidad hermenéutica, ya las excepciones se multiplican al absurdo, se agrupan, se protegen mutuamente, y de seguir así nos van a llevar puestos a nosotros y a nuestros hijos. Haría falta un manual infinito, dolinesco, que contemple la situación y perspectiva de cada individuo, sus limitaciones, impedimentos y universos alternativos, para dar satisfacción y cabida a todas las "x", que ya son mayoría abrumadora. Aunque preferiría eso antes que esto: que de tan compasivos que somos, las excepciones van suplantando a la regla. Estamos como enajenados por el proceso cuando ya terminó el juicio.

Antes o después de Trento, el "matrimonio inherente a la naturaleza humana" que ud. menciona, que es el que Cristo elevó a sacramento, indicaba, indica e indicará un propósito inaugural: hacerse el hombre y la mujer una sola carne; atado de manera inescindible al mandato primero: creced y multiplicaos; y reforzado por una disposición imprescriptible: no separe el hombre lo que Dios ha unido. Todo lo cual no se concibe sin la gracia. Dejemos que los casos excepcionales sean eso, excepcionales, y su singularidad sea debidamente atendida por tribunales y clínicas, en los que ojalá prevalezcan sacerdotes y profesionales que clamen por los dones del Espíritu Santo más que por los reclamos de los desviados y la espontaneidad de los papas. A ellos el Código de Derecho Canónico y los expedientes hermenéuticos; pero a todos la Escritura y el Catecismo, a ver si nos entra algo.

Alex

Anónimo dijo...

No tengo claro cuánto hay que saber para que un matrimonio sea válido o no. En definitiva, cuando uno se casa por la Iglesia, sabe mínimamente que el vínculo es indisoluble y que no hay divorcio eclesiástico. Eso se sabe. Que no les importe a los contrayentes es otra cosa. Ahora, que no les importe y que todo sea un "después vemos" ¿torna inválido el acto?
Todo esto me resulta muy perturbador, porque cuando yo me casé hace 20 años sabía que era para siempre, pero yo no pisaba una Iglesia hacía mucho tiempo. No fue, digamos, una conversión, porque después seguí en la misma por mucho tiempo más. Y mi mujer acababa de ser recibida en la Iglesia después de una breve (y muy pobre) catequesis, así que tampoco tenía una noción de lo que es un Sacramento. Todo fue tan liviano que ni siquiera sabemos el nombre del cura que nos casó.
Decía que todo esto me resulta perturbador, porque si bien para nosotros nuestro matrimonio es subjetivamente válido, ¿cómo saber si el acto sacramental fue válido objetivamente? Realmente no teníamos mucha idea de lo que hacíamos, aunque lo sepamos ahora. No lo sé. No coincido con lo que dijo el Papa, ni coincido con lo que afirma el post coincidentemente. Simplemente no puedo hacerlo, porque entonces debería plantearme si mi propio matrimonio es válido, y es algo que no voy a hacer, sea válido o no. Yo diría que la enorme mayoría de los matrimonios son válidos. Simplemente porque si es lo contrario, el mío no lo es.

Anónimo dijo...

La duda que siempre se me ha planteado respecto de la nulidad de los matrimonios es la siguiente:

- el código de derecho canónico (c.1099) dice que "El error acerca de la unidad, de la indisolubilidad o de la dignidad sacramental del matrimonio, con tal que no determine a la voluntad, no vicia el consentimiento matrimonial"
- Entonces, si dicho error determinare la voluntad, viciará el consentimiento
- ahora bien, supongamos que la ley civil argentina se modificara para reconocer efectos jurídicos al matrimonio canónico, y además dispusiera que este último fuese indisoluble también en lo civil. Dicho de otro modo, supongamos que quien eligiera casarse por Iglesia después no podría volver a contraer matrimonio (ni siquiera civil) en vida de su cónyuge. Pregunto: ¿se celebraría el mismo número de matrimonios religiosos que hoy?
- si la respuesta a la pregunta anterior fuese negativa, es decir, si se concluyera que hay personas que hoy se casan por Iglesia pero que no lo harían si el Estado diese fuerza legal a la indisolubilidad, ¿no deberíamos concluir que esa circunstancia determina la voluntad y vuelve nulo el consentimiento?
- o sea, no se trata de si la gente conoce o no lo que la Iglesia dice sobre la indisolubilidad, sino de saber si dicha cualidad del matrimonio viene deliberadamente excluida al momento de consentir al mismo. No es que las personas no sepan, es que no quieren.

Por supuesto, no intento justificar con esto las barbaridades que profiere nuestro amado Romano Pontífice.

Nada de esto pretende justificar las barbaridades que profiere nuestro amado Romano Pontífice, pero creo que viene a cuento de lo que discutían algunos comentaristas anteriores.

sir percivale of wales dijo...

El matrimonio de santa Rita fue invalido (la obligaron sus padres). Y es modelo de esposas...

Anónimo dijo...



De toda manera , hay un criterio que dice ,

que.... " el matrimonio es válido hasta prueba del contrario ..." ,... Son los interesados que tienen que demostrar la " nulidad " ,..... NO la IGLESIA.......

JP

Anónimo dijo...

¿a que hace mención el nick profesor de worms?¿a lutero?

Anónimo dijo...

" el matrimonio es válido hasta prueba del contrario ...

esa frase es una aberración, modernismo puro.

Anónimo dijo...

–Es lo que dice la Iglesia.
–¿Lo que dice "quién" de la Iglesia?
–¿Cómo "quién"?... ¡La Iglesia de siempre!
–Este papa dice muchas cosas que no se dijeron siempre.
–No es así. La culpa es de los medios, todo lo tergiversan.
–"Nadie puede ser condenado para siempre, porque ésta no es la lógica del Evangelio"... no lo escribieron los medios, sino el papa en su exhortación.
–Está sacado de contexto.
–Dice a renglón seguido: "No me refiero sólo a los divorciados que viven una nueva unión, sino a todos, en cualquier situación que se encuentren"... ¿de qué contexto decís que lo sacaron?
–Todo lo interpretás mal... Tenés que relajarte. Escuchá: "Cuando te encuentres ante el dolor tienes que hacer lo que el corazón pide, porque los gestos más auténticos son los que solos vienen".
–¿Y eso?
–Es del papa, de su "Himno de la paz". ¿No es genial?
–Es una porquería.
–Bué, lo que te pasa a vos es que te cae mal todo lo que dice la Iglesia.
–¿Cuál iglesia?

Oliverio Olivetti, denostador infructuoso y consumado dactilógrafo

Anónimo dijo...

el principal de su orden emitió un informe desfavorable cuando le preguntaron por Bergoglio para ser arzobispo. Alegó que tenía problemas psicológicos


https://denzingerbergoglio.com/2016/04/11/el-pobre-judas/

Anónimo dijo...

Anón. de las 17:34, Ud ha dado en el clavo. Una simple pregunta para saber si el matrimonio fue válido o no: "¿Se habría casado por Iglesia si como consecuencia de ello el Estado no le permitiese luego divorciarse y volverse a casar?" Sí: matrimonio válido. No: matrimonio nulo.

Anón. de las 16:56, incluso si su caso fue como el que describe el anón. de las 17:34, Ud puede quedarse totalmente tranquilo de estar unido en matrimonio válido de una manera muy simple: renueve los votos matrimoniales con su esposa, en su casa y con Dios Padre y Jesucristo por Testigos.

Anónimo dijo...

Anonimo de las 13:00:
Jamás haría algo semejante. La inmensa mayoría de los matrimonios son válidos, y el mío lo es. La Gracia actúa ex opere operato. Y lo que dice Bergoglio es un disparate que se suma a todos sus disparates y escándalos. Y no coincido aquí con el Wanderer, ni con Bergoglio, ni con Quarracino de quién (creo) Bergoglio tomó la frase. No es lo mismo que haya dolo en la voluntad de uno de los contrayentes, que una cierta negligencia culposa, o desconocimiento. Los matrimonios son válidos en su casi totalidad. Basta con esto.
el de las 16.56

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...

uf....
http://www.laudatosiinstitute.org/esp/
dato encontrado en ex orbe

Anónimo dijo...

Si tu pibe se casa, le podés regalar una audiencia privada con el Papa Francisco:
http://www.lapoliticaonline.com/nota/98530-scholas-ofrece-audiencias-privadas-con-el-papa-por-50-mil-dolares/

Al Kan Elon

Anónimo dijo...

Por si le interesa a alguien, sobre todo al anónimo de las 13:00.

Nuestra Iglesia -no la de Pancho de Agatháurica- tiene prevista una ceremonia, que quizás haya que llamarla litúrgica, para renovar los votos matrimoniales.

Yo la hice a los treinta años de casado, con Misa celebrada por un sacerdote que tiene fe y todo. Muy sencilla y solemne. De yapa emocionante -pero pasión ordenada por la razón, no mal interpretar, plis.

Atentamente

El Aprendiz II



Anónimo dijo...

"Jamás haría algo semejante."

¿"Algo semejante"? Le dijo que renueve los votos matrimoniales en su casa, no que haga el camino de Santiago. He visto unos cuantos matrimonios hacerlo en la iglesia a los 25 años de casados.

Anónimo dijo...

Anónimo que dijo...

" el matrimonio es válido hasta prueba del contrario ...

" esa frase es una aberración, modernismo puro. "

del 24 de junio de 2016, 4:55

Por favor expliquese ...

Anónimo dijo...

correcto 15:18 sino todos los hijos de los nulis quedarían en el estado de TREMENDOS BASTARDOS........

Anónimo dijo...

¿Si no para qué ir a la iglesia a presenciar casamientos? uno podría salir de la celebración y preguntarse con justa causa si sería válido o nulo, sería como ir a un teatrito si no fuera porque es Dios el que une en matrimonio. Lo que Dios ha unido no lo separe el hombre. ¿será que se puede hacer extensiva esa frase a la nulidades, y poder decir que lo que Dios ha unido que no lo declare nulo el hombre?

Anónimo dijo...

" La Gracia actúa ex opere operato."

Pero para esto requiere que el "celebrante" quiera hacerlo que la Iglesia pide. En este caso si uno de los contrayentes,que son los celebrantes no quiere hacer lo que la Iglesia pide no funcinaria el ex opere oerato. ¿O estoy equivocado?

Anónimo dijo...

¿y para que llegó a esa instancia el "celebrante" si no quiere hacer lo que la iglesia pide anónimo enredau 11:01? que no se case y ya, dejen de buscarle la quinta pata al gato, que además la iglesia suple.

Anónimo dijo...

... nada podrían hacer los "celebrantes" o "ministros"/¡que términos tan modernosos por Dios!/, en una palabra los contrayentes si no fuera DIOS el que los une, por eso del NO SEPARE EL HOMBRE LO QUE DIOS UNIÓ. Dios no queda tercerizado en la figura de los novios. Dios obra, ´ÉL no está inoperante sólo porque los novios son los "ministros" y se administran mutuamente el sacramento.

El ser humano con su naturaleza caída, con su ego hinchado, manipulador, siempre va a estar buscando la fácil, que es que le declaren la nulidad cuando se aburrió del contrayente que eligió.

y anónimo 4:40 ¿el punto no sería entonces como van a hacer para demostrar que Dios no los unió?

Anónimo dijo...

No se compliquen la vida, Peroncho I es un saboteador, un Judas que traiciona a Cristo con Misericordina®. Para colmo, se contradice a sí mismo en el caso de los matrimonios. Alguien recordó su discurso a la Rota romana de este mismo año 2016, que es opuesto a este despropósito. Claro está que parece demasiado sesudo para sus meninges y «dogmático», posiblemente se lo redactó en su momento alguien de la CDF, antes de que se «destapara» con los Amores de Leticia:

http://wdtprs.com/blog/2016/06/pope-francis-v-pope-francis-about-indissolubility-and-marriage/

http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2016/january/documents/papa-francesco_20160122_anno-giudiziario-rota-romana.html

«Es bueno recordar con claridad que la calidad de la fe no es una condición esencial del consentimiento matrimonial, el cual, de acuerdo con la doctrina de siempre, puede ser minado solamente a nivel natural (cf. CIC, can. 1055 § 1 e 2). De hecho, el habitus fidei se infunde en el momento del bautismo y sigue teniendo un misterioso influjo en el alma, incluso cuando la fe no se haya desarrollado y psicológicamente parezca estar ausente. No es raro que los novios, empujados al verdadero matrimonio por el instinctus naturae, en el momento de la celebración, tengan un conocimiento limitado de la plenitud del plan de Dios, y sólo después, en la vida familiar, descubran todo lo que Dios, Creador y Redentor ha establecido para ellos. Las deficiencias de formación en la fe y también el error relativo a la unidad, la indisolubilidad y la dignidad sacramental del matrimonio vician el consentimiento matrimonial solamente si determinan la voluntad (cf. CIC, can. 1099). Precisamente por eso los errores que afectan a la naturaleza sacramental del matrimonio deben evaluarse con mucha atención.»

Anónimo dijo...



Pienso ( pero afirmaría ) que el Papa dijo eso , sobre el matrimonio , para que los jovenes candidatos tomen muy en serio ( no a la ligera ) los compromisos futuros ....

Para los católicos que saben lo que es el matrimonio ,... no hay problema , ni pregunta a hacer .....

Anónimo dijo...

errores que afectan a la naturaleza sacramental del matrimonio = vida de piedad NULA...
-

lo que es nulo, en una gran cantidad de matrimonios, es la vida de piedad y luego vienen las consecuencias que estamos observando.
¿acaso en las catequesis de primera comunión les enseñan a cultivar una consciencia delicada para con Dios? ahí empieza el gran drama, en los niños no educados en la piedad que luego van a ser matrimonios defectuosos en casi todos los ámbitos; a los niños no se les enseña la dinámica del pecado, como deforma el alma y destruye la vida de Fe para poder evitarlo, sólo se les dan datos de la Biblia, datos que luego no germinan porque las tierras /las almas/ no están preparadas por la piedad, sino que están maleadas, infestadas, con el ego sobredimensionado, todo fogoneado por la religión del hombre- DDHH-DIGNIDAD HUMANA- ETC.

Anónimo dijo...

Sirius Black ¿a ver si su monseñor Aguer se anima a denunciar esto?



...

2)Declaraciones de “Tucho” Fernández,arzobispo, rector y osculador sapientísmo y consumado:

“Sobre las cuestiones pastorales se delega ampliamente la reflexión a las Iglesias locales y a los obispos”

“No se debe reducir a la cuestión de los divorciados que se han vuelto a casar. Es muy importante, para abrir nuevas puertas tanto a la teología moral como a la pastoral, que se vuelvan más misericordiosas, que sean más transformadas por el primado de la caridad y que estén más cerca de la realidad concreta de las personas. Y luego, el Papa no quiso desarrollar más la cuestión de la comunión a los divorciados que se han vuelto a casar, porque quería que fuera solo una pequeña alusión que abriera una puerta pastoral, y no una cuestión fundamental.

libro-de-tuchoPara la Iglesia entera, los temas principales son otros. El tiempo pondrá las cosas en su lugar, y así lo cree el Papa: ‘el tiempo es superior al espacio’. Algunos cambios harán demasiado ruido, pero luego todo se arregla.

“Sabemos que el Papa, si bien ha abierto esa puerta a partir del discernimiento especial de algunas situaciones, lo ha considerado un tema secundario, como lo muestra el escaso lugar que ocupa en el documento en comparación con el resto de los temas.

“No podemos negar que se han abierto para la Iglesia nuevas posibilidades evangelizadoras que deberíamos aprovechar mejor”. http://www.lastampa.it/2016/06/13/vaticaninsider/es/reportajes-y-entrevistas/fernndez-el-pueblo-de-dios-ha-recibido-bien-amoris-laetitia-LLagjGiuqSWrgmfJ4Cu

Sería muy necio creer que estos pajarracos hablen sin respaldo de Bergoglio.

Y sobre la necedad enseña Santo Tomás en la cuestión 46 de la II-IIae:

“Necio es el que por estupidez no se conmueve”

“la necedad entraña cierto embotamiento del sentido para juzgar, sobre todo en cuanto se refiere a la causa suprema, fin último y sumo bien. Pero ese embotamiento para juzgar se puede sufrir de dos maneras. La primera, por indisposición natural, como en el caso de los enajenados, y esa necedad no es pecado. La otra, por la absorción del hombre en las cosas terrenas, hecho por el que su sentido queda incapacitado para captar lo divino, conforme al testimonio del Apóstol: El hombre animal no percibe lo que es del Espíritu de Dios (1Co 2, 14), lo mismo que no saborea las cosas dulces quien tiene estragado el gusto con mal humor. Esta necedad es pecado”.

http://catapulta.com.ar/?p=789

Anónimo dijo...

De los comentarios de San Agustín.
Sobre la Parábola de las vírgenes prudentes y las vírgenes necias


Aquellas vírgenes simbolizan a las almas. En realidad no eran sólo cinco, pues eran símbolo de millares de ellas. Además, ese número cinco comprende tanto varones como mujeres, pues ambos sexos están representados por una mujer, es decir, por la Iglesia. Y a ambos sexos, estos es, a la Iglesia, se la llama virgen: Os he desposado con un único varón para presentaron a Cristo cual virgen casta (2 Cor 11,2). Pocos poseen la virginidad de la carne, pero todos deben poseer la del corazón. La virginidad de la carne consiste en la pureza del cuerpo; la del corazón en la incorruptibilidad de la fe. A la Iglesia entera, pues, se la denomina virgen y, con nombre masculino, pueblo de Dios; uno y otro sexo es pueblo de Dios, un solo pueblo, el único pueblo; y una única Iglesia, una única paloma. Y en esta virginidad se incluyen muchos miles de santos. Luego las cinco vírgenes simbolizan a todas las almas que han de entrar en el reino de Dios.

Y no carece de motivo el que se haya elegido el número cinco, porque cinco son los sentidos del cuerpo conocidísimos de todos. Cinco son las puertas por las que las cosas entran al alma mediante el cuerpo: o por los ojos, o por el oído, o por el olfato, o por el gusto, o por el tacto; por uno de ellos entra cualquier cosa que apetezcas desordenadamente. Quien no admita corrupción alguna por ninguna de estas puertas ha de ser contado entre las vírgenes. Se da paso a la corrupción también por los deseos ilícitos. Qué sea lícito y qué ilícito, aparece en cada página de los libros de las Escrituras. Es preciso, pues, que te encuentres dentro de aquellas cinco vírgenes. Entonces no temerás las palabras: «Que nadie entre». Así se dirá y se hará, pero una vez que hayas entrado tú. Nadie cerrará la puerta ante tus narices; mas cuando hayas entrado, se cerrarán las puertas de Jerusalén y se asegurarán sus cerrojos. Pero si tú quieres o bien no ser virgen, o bien virgen necia, quedarás fuera y en vano llamarás.

Anónimo dijo...

¿Quiénes son las vírgenes necias? También ellas son cinco. Son las almas que conservan la continencia de la carne, evitando toda corrupción, procedente de los sentidos, que acabo de mencionar. Evitan ciertamente la corrupción, venga de donde venga, pero no presentan el bien que hacen a los ojos de Dios en la propia conciencia, sino que intentan agradar con él a los hombres, siguiendo el parecer ajeno. Van a la caza de los favores del populacho y, por lo mismo, se hacen viles, cuando no les basta su conciencia y buscan ser estimadas por quienes las contemplan. Evidentemente no llevan el aceite consigo, aceite que es el hecho de gloriarse, en cuanto que procura brillo y esplendor. Pero ¿qué dice el Apóstol? Observa a las vírgenes prudentes que llevan consigo el aceite: Cada uno examine su obra, y entonces hallará el motivo de gloria en sí mismo, no en otro (Gál 6,4). Éstas son las vírgenes prudentes.

Las necias encienden ciertamente sus lámparas; parece que lucen sus obras, pero decaen en su llama y se apagan, porque no se alimentan con el aceite interior. Como el esposo se retrase, quedan dormidas todas, en cuanto que todos los hombres, de una y otra categoría, se duermen en el momento de la muerte. Al retrasarse la venida del Señor sobreviene, tanto a las necias como a las sabias, la muerte de la vida corporal y visible, a la que la Escritura llama sueño, como saben todos los cristianos. Hablando de ciertos enfermos, dice el Apóstol: Porque hay entre vosotros muchos débiles y enfermos y muchos duermen. Dice duermen, en lugar de «mueren».

Mas he aquí que el esposo ha de venir; todas se levantarán, pero no todas han de entrar. Faltarán las obras a las vírgenes necias, por no tener el aceite de la conciencia, y no encontrarán a quién comprar lo que solían venderles los aduladores. Las palabras: Id a comprarlo para vosotras las pronuncia una boca burlona, no un corazón envidioso. Las vírgenes necias se lo habían pedido a las prudentes, diciéndoles: Dadnos aceite, pues nuestras lámparas se apagan. Y qué les dijeron las vírgenes prudentes? Id más bien a quienes lo venden y compradlo para vosotras, no sea que no haya bastante para nosotras y vosotras. Era como decirles: ¿De qué os sirven ahora todos aquellos a quienes solíais comprar la adulación? Y mientras ellas fueron a comprarlo, entraron las prudentes y se cerró la puerta (Mt 25,1-13). Cuando se alejan con el corazón, cuando piensan en tales cosas, cuando dejan de mirar a la meta y volviéndose atrás recuerdan sus méritos pasados, es como si fueran a los vendedores; pero entonces ya no encuentran a los protectores, ya no encuentran a quienes las alababan entonces y las estimulaban a hacer el bien, no por la fortaleza de la buena conciencia, sino por el estímulo de la lengua ajena.
http://sursumcordablog.blogspot.com.ar/2016/06/comentario-la-parabola-de-las-10.html

Anónimo dijo...

“La reunión fue reservada y muy tensa. El tema era delicado: el análisis de un informe sobre las operaciones del Ior en el último año. Con pérdidas por más de 300 millones de euros, producto de una gestión no muy cauta, y también bastante opaca. ¿Se cometieron delitos? Es cuanto deberán esclarecer las autoridades judiciales vaticanas y de los distintos países involucrados. El informe, que il Fatto conoció, da cuenta de una larga serie de actividades sospechosas. Por ejemplo, una emisión de pagarés por 120 millones de dólares que el Ior realizó en el bienio 2011-2012 con Goldman Sachs: se perdieron no menos de 11 millones. Otros agujeros se debieron por un fondo con un auspicioso nombre latino, Ad Maiora, que acumuló pérdidas por 27,3 millones después de invertir 223 millones, haciendo operaciones a través de diversos vehículos financieros (Ecp International, Megatrend, Futura Fund, Kappa Fund).

Todas fueron operaciones ruinosas, con pérdidas millonarias, y muy poco transparentes. Ad Maiora, a pesar del nombre, es un agujero negro por el que desaparecieron sumas altísimas pagadas por comisiones a muchos intermediarios: 7,9 millones de dólares entre 2012 y 2014.

¿Quiénes son los responsables? El documento no los señala, pero compromete a la autoridad de control y a las autoridades judiciales para aclarar tantas situaciones oscuras”.
http://catapulta.com.ar/?p=805

Anónimo dijo...

Una cuestión que no debe quedar a un lado es la siguiente: Las recepciones, con foto, besos, abrazos y sonrisas incluidas, con los peregrinos el hinchaunido Mallo, la soñadora doña Pastor, la hotelesteniente del findelfindelmundo, y Don/doña Milagro Questuvieralibre, ¿son nulas, anulables o indisolubles?
¡¡Que los bolsos y las bóvedas no nos tapen el convento!!
Malayunta Hympenitente, genio y figura hasta la sepultura (o cripta, depende lo que traigan)

Anónimo dijo...

Tuvimos que esperar que el Papa fuera a Armenia para verlo entrar en la iglesia bajo palio y con sonido de órgano.

Ver el 2º video http://www.lanacion.com.ar/1912772-el-papa-pide-que-se-termine-el-escandalo-de-la-division-entre-los-cristianos

AC dijo...

A los papóltras que decían que hay dos papas porque afirmaban que Benedicto había creado un papado bipartito, sepan que ahora este papa los "abolió".

http://www.lanacion.com.ar/1912825-francisco-en-conferencia-de-prensa-hay-un-solo-papa

El Trinitario dijo...

Estimado Wanderer: ¿no deberíamos inventar la categoría "magisterio en modo avión" para rotular la cantidad de estupideces que dice Francisco? Tantas disputas sobre magisterio ordinario, extraordinario,infalibilidad, impecabilidad,etc,quedarían zanjadas de este modo sencillo.Piénselo y me dice.Gracias. Un abrazo:
El Trinitario

Anónimo dijo...

Entonces no hay ninguno AC.. jaja

Anónimo dijo...

Sobre la "Iglesia que esta en roma"
Mientras tanto, bergoglio esta imparable reformado la otrora "iglesia catolica"
Nada hay que no sea "revisable, mejorable, modificable o ampliable"...

Esto para gusto de sus seguidores, y para disgusto de sus detractores.

El fondo es: bergoglio es imparable porque o bien, cuenta con la COLABORACION (activa, de apoyo, soporte, ejecucion de sus partidarios (en la curia y en el laicado)) o bien cuenta con la impotencia de los que dicen "que le vamos a hacer? es el "vicario de cristo"! y segun los Reglamentos y Canones es INJUZGABLE e INTOCABLE.

Asi que de un modo u otro: no hay (segun esto) modo de evitar que el edificio de la Iglesia sea "reformado" (segun unos) o "destruido" (segun otros).

Es decir:
La Iglesia ya no es una SOCIEDAD PERFECTA que contiene en SI MISMA la CAPACIDAD DE DEFENDERSE ANTE UN "ATAQUE INTERNO"... Sino que esta inerme, indefensa, incapaz de hacer frente a un "evento" de esta naturaleza.

Se dan cuenta?
Esto es AFIRMAR QUE LA IGLESIA NO ES UNA INSTITUCION PEFECTA !!!
Esto es un cambio radical de la Doctrina, pues la Iglesia siempre se definio a si misma como una INSTITUCION PERFECTA pues contenia en si misma TODOS LOS MEDIOS NECESARIOS PARA CONSEGUIR SUS FINES con entera independecia de TODA OTRA SOCIEDAD...

Es decir:
Estan entre la espada y la pared: atorados sin para donde voltear, sin nada que hacer y a la espera de que solo una cosa fortuita (como su deceso o su renuncia) podria "savarlos"... Es decir: por si mismos no cuentan con MEDIOS PARA RESOLVER SU DRAMATICA SITUACION (segun ustedes)

Anónimo dijo...




El tema de " SOCIEDAD PERFECTA " es filosofico , no doctrinal ....

Anónimo dijo...

la Iglesia siempre se definió a sí misma como una SOCIEDAD PERFECTA pues contenía en sí misma TODOS LOS MEDIOS NECESARIOS PARA CONSEGUIR SUS FINES con entera independencia de TODA OTRA SOCIEDAD…