lunes, 5 de junio de 2017

Una ventana al cielo


“Como la Samaritana, le decimos a los pintores de iconos: ‘Creemos en la santidad de los santos porque vosotros la testimoniáis con los iconos que habéis pintado, y sentimos emanar de ellos mismos, a través de la obra de vuestro pincel, el autotestimonio de los santos, y no con palabras sino con su rostro. Nosotros mismos sentimos la suave voz del Verbo de Dios, del Testigo Fiel, el sonido sobrenatural de su voz que penetra todo el ser de los santos generando en ellos la perfecta armonía. Pero no habéis sido vosotros quienes crearon esas imágenes; no habéis sido vosotros quienes revelaron a nuestros ojos jubilosos estas ideas vivas, sino que ellos mismos se han revelado a nuestra conciencia. Vosotros os habéis limitado a remover aquello que nos velaba la luz. Nos habéis ayudado a liberarnos de las escamas que cubrían los ojos del espíritu. Y ahora nosotros, gracias a vosotros, vemos, pero ya no vuestra maestría sino la vida realísima de las miradas mismas’. 
Así es. Observo el icono y digo dentro de mí: “Es ella misma; no su representación, sino Ella misma, contemplada a través de la mediación y con la ayuda del arte del icono. Veo a la Madre de Dios como a través de una ventana, a la Madre de Dios en persona, y a Ella oro, cara a cara, no frente a su representación. Sí, está en mi conciencia y no es una representación; es una madera con colores y es la misma Madre del Señor. La ventana es una ventana, y la madera del icono una madera coloreada. Pero en la ventana se contempla a la misma Madre de Dios; en la ventana aparece la visión de la Purísima. El pintor de iconos me la ha señalado, es verdad, pero no la ha creado; él ha corrido la cortina, pero Ella, que está detrás de la cortina, es una realidad objetiva no solamente para mí, sino también para quien ha corrido la cortina y la ha revelado, y no ha sido compuesta por él, ni siquiera en lo más alto de su inspiración. 
El icono es, o bien infravalorado frente a las corrientes positivistas, o sobrevalorado, pero no debe encallarse en las interpretaciones psicológicas y asociativas que lo reducen a representaciones. Toda representación, según su necesario simbolismo, revela su contenido espiritual de un modo similar a como acontece en nuestro acceso “de la imagen al arquetipo”, es decir, en nuestro contacto ontológico con el arquetipo. Entonces, y sólo entonces, el signo sensible rebosa de linfa vital y justamente por eso, siendo inescindible de su arquetipo, se convierte en una “representación”, o sea, en una onda propagadora, o en una de las onda propagadoras de la realidad misma que la ha suscitado”.

Pavel Florenskij, Le porte regali. Saggio sull’icona, Aldelphi, Milano, 1977, p. 65-6.
(Traducción: Rubén Peretó Rivas)

15 comentarios:

Paulus Albus dijo...

Estimado Wanderer,
No soy ningún entendido en iconos, ni he sentido nunca un particular interés por ellos, más allá de la profunda belleza y espiritualidad que transmiten. Sin embargo, me apasiona el arte occidental, en especial los primitivos flamencos y el barroco. Imagino que será una cuestión de gustos. Lo que quisiera comentar es una cierta tendencia que veo, al menos en mi país, España, de rechazo a nuestra tradición artística religiosa occidental en favor de las formas orientales. Me explico. Basta con acudir a cualquier parroquia, librería religiosa etc. para darse cuenta de la profusión de iconos por todas partes, en portadas de libros, imágenes decorativas, power points, folletos...
Creo que es una estética muy abrazada por los Neocatecumenales, pero no me explico el fervor con que se ha acogido en el resto de la Iglesia. Quizá sea un intento de buscar lazos externos con los Ortodoxos y orientales pero no deja de causarme pena ver tantas cosas bellas caídas en el olvido, aunque sea sin malicia alguna. Así mismo, y aquí entró en el terreno de mis apreciaciones personales, subjetivas y plenamente falibles, me es más fácil advertir un cierto tufillo a heterodoxia o progresismo en un libro Religioso sobre el tema que sea cuya portada luzca un icono que en uno que tenga a Memling o Van Eyck por poner un ejemplo.
Un saludo

Энтони dijo...

Gracias señor Wanderer, por esta nueva entrada.Ojalá se sumen otros entendidos a enseñarnos la vida y la obra de tamaño sacerdote,que derramó su sangre por Jesucristo. Lo insto especialmente al amigo de los libros y de la Santa Rusia, el Príncipe Vulgarof.
El 8 de Diciembre -¡vaya fecha! de este año, se cumplirán 80 años de su martirio, a manos del bolchevismo. En una de sus últimas audiencias,antes de renunciar, Benedicto XVI lo ponía como ejemplo y aseguraba que “el Señor no se cansa de llamar a la puerta del hombre en contextos sociales y culturales que parecen tragados por la secularización, como le ha sucedido al ruso ortodoxo, Pavel Florenski".
¡Hay tanto por decir de este hombre singular! Dios permita que esta referencia tan valiosa que usted hoy nos obsequia, suscite en algunos la necesidad de profundizar en su obra. Me lo permita a mí mismo, que poco y nada sé de él,y ésto gracias al magisterio del Padre Alfredo Sáenz.
Un abrazo
Энтони

Anónimo dijo...

Anónimo de las 9:44 , después de ver las pinturas de La Almudena se me quitaron las ganas de ver nada que se pareciera a un icono...

Anónimo dijo...

¡Qué biografía fascinante la de este Pavel Florensky!. Gracias por darlo a conocer, Wanderer.

Anónimo dijo...

Que no pase como con entradas anteriores. Censure los comentarios idiotas. Basta de tan mal entendida libertad de expresion. Necesitamos cosas bellas con urgencia. Y que nada opaque. Algun consuelo tiene que haber.

Adriano VII dijo...

Sus Cartas de la prisión y de los campos. Víctor Gallego. Barañáin: Eunsa, 2005. ISBN 978-84-313-2292-2 son una joya bellísima.

Anónimo dijo...

Adriano,
las cosas que hizo este Florensky son difíciles de asimilar: positivista, estudiante de filosofía, converso al cristianismo, sacerdote ortodoxo ruso, casado con hijos, matemático y físico de alto nivel, místico, teorizador sobre la naturaleza del ícono, designado por Trotsky para el plan bolchevique de electrificación de Rusia (plan en el que trabajó con su sotana de sacerdote ortodoxo, en medio de los bolcheviques. Y mientras hacía esto, conspiraba ocultando de los bolcheviques reliquias de santos). Y finalmente prisionero en el Gulag, y fusilado por la NKVD. Es casi imposible para la mente digerir una biografía así.
Pavel Florensky

Adriano VII dijo...

Así es. Gracias por compartirlo.

Anónimo dijo...


Respetado Don Guander
Una vez visitando el Gran Monasterio del Arcángel Miguel en Chipre, también llamado Monasterio de Stavropégico de la Panagia de Kikkos, al llegar cerca del Santo Icono o Panagia Eleousa, un monje separaba a los visitantes entre los que se acercaban "sòlo para ver" o "ser mirados".
A buen entendedor...
Siga atento en la almena vigilando (que no se acerquen giles a su boliche)
Atentamente
Honorio Bustos D

Víctor dijo...

Existe una edición español, recientemente publicada por ed. Sígueme, que lleva como título "El Iconostasio. Una teoría de la estética."

Saludos.

Anónimo dijo...

Ya empezó el show francisquista del vicario castrense:

http://www.aica.org/28792-el-obispo-castrense-electo-visito-macri-en-la-casa-rosada.html

Monseñor Olivera visitó luego la sede porteña de Abuelas de Plaza de Mayo, donde mantuvo un encuentro con su presidenta, Estela de Carlotto.

Anónimo dijo...

Un par de preguntas

Qué traducción de la biblia al castellano usan/recomiendan?
Recientemente mi tía me regalo una biblia que le dieron en un lugar en el que se internó para hacer dieta, se llama Dios Habla Hoy, una página indica que fue aprobada por el obispo auxiliar de Brasilia, pero la redacción me parece medio rara.
por ej, "En el principio ya existía la palabra" en vez de "En el principio era el verbo". Tal vez es perfectamente aceptable y es una cuestión de falta de costumbre mía.

Es pecado leer una traducción de protestantes? (me refiero a los "normales", no a los que cambian pasajes como los testigos de Jehova que no creen en la divinidad de Cristo)

saludos

Anónimo dijo...

A mi paso que fui en enero con 45 grados al parque industrial de Albardon y me tope con las montañas de Spilimbergo. Fue tal la emocion que al salir de la reunion estacionamos el coche hasta que se puso el sol. Fue la pintura la que me interpelo y luego la realidad me colmo. La pintura se llama Paisaje de San Juan .Menos mal que el chofer me aguanta en estas cosas y me hace de fotografo. Ja.
Sdos.

Lefe Estepario dijo...

Anónimo de las 23 02: esto puede ayudarle

http://juanstraubinger.blogspot.cl/2014/11/la-biblia-dios-habla-hoy-no-es-catolica.html

Anónimo dijo...

gracias a lefe estepario
al parecer nunca había usado una buena biblia (desde chico uso la latinoamericana)
trataré de remediarlo esta semana