jueves, 13 de diciembre de 2018

Jesuitas II


"¡El análisis! ¿Sabes lo que es un Demonio travestido? Dios me libre de hablar mal de un hombre al que la Iglesia ha puesto sobre los altares y que creo que es un gran santo. Pero estoy seguro que la Compañía de Jesús abusó terriblemente de los Ejercicios de San Igancio, libro y método muy provechoso por cierto para algunas almas, pero peligroso para muchas otras! Y es de ellos de donde salió la odiosa, abominable y depravada psicología contemporánea. ¡Estar siempre analizándose, interrogándose ansiosamente y mirándose el ombligo! El método jesuita, a fin de cuentas, termina por sustituir la contemplación de Dios por la contemplación de sí mismo, y es por este motivo que se explica la ausencia furiosa de santos que es uno de los signos actuales más innegables de la consunción del cristianismo. Huye del análisis como del diablo, y arrójate a Dios como si estuvieras perdido...".

Leon Bloy, Le mendiant ingrat, Bruxelles: Deman, 1898, p. 412.

38 comentarios:

Antula Brochero dijo...

León Bloy será León Bloy, pero me quedo con Catellani toda la vida.........."Todos saben que después de la aprobación oficial de 1548, los Ejercicios Espirituales,
tal como los propone el gastado cuaderno de Loyola, han entrado en
la vida cristiana y han tenido un influjo considerable. Otros Papas los
han aprobado también (Alejandro VII, Clemente XII, Benedicto
XIV, Clemente XIII, Pío IX, León XIII y Pío XI, por fin, recientemente,
en la encíclica Mens Nostra, 1930). Santos y doctores de la Iglesia,
como Francisco de Sales, Alfonso María de Ligorio, Carlos Borromeo,
los han empleado y alabado. Millones de fieles de toda edad y
condición se han beneficiado de su acción. La Compañía de Jesús los
emplea en la formación de sus miembros. E! nuevo Código de
Derecho Canónico* los recomienda y prescribe al clero (can. 1367,
4®, 1001,126) y — a juzgar al menos por el título general que en él se
lee y el uso les atribuye— los recomienda exclusivamente.
Historiadores y psicólogos han empleado para calificarlos las
expresiones más enfáticas. Leyendas grotescas y críticas denigratorias
o capciosas se han entretejido en torno de ellos y alrededor de la Orden
que los adopta. La bibliografía sobre ese tema alcanzaría a llenar una
voluminosa biblioteca"..................................................................................."El más original documento de psicología religiosa. Parecería
fabricado con contrastes y contradicciones, leyendo sobre todo las
críticas que se han visto precipitarse sobre él desde todos los puntos
del horizonte. Notemos aquí algunas de las paradojas que encierra:
1* Libro de oración y libro de acción. Arte de hablar con Dios; y
arte de gobernarse en la vida.
V Libro hecho con elementos conocidos y con palabras sencillas;
y, sin embargo, impenetrable a la simple lectura.
3* Libro compuesto con materiales ascéticos y doctrinarios
comunes; y libro de una novedad sublevante.
4* Fusión completa del elemento teológico y del elemento
psicológico. La “técnica" sola de los E E . (aunque no les guste a los
señores Barres y Keyserling) es “simple”. La doctrina sola es vulgar,
y es antigua casi como el cristianismo.
5* Estructura cerrada, ensortijada, unidad rigurosa; y con
capacidad de adaptación y posibilidad de dosajes variadísimos.
6* Teocentrismo y egocentrismo, contemplación vuelta hacia
Dios y sus misterios; y al mismo tiempo retomo continuo sobre sí
mismo, como lo ha hecho notar muy bien Henrich Bochmer.
7* Purificación moral y elevación religiosa conjugadas; las dos
funciones que muchos psicólogos modernos consideran como
esencialmente diversas y coordinadas de una manera puramente
extrínseca.
8* Realización de un fin concreto y preciso (elección de un estado
de vida) y al mismo tiempo operación reiterable sin el menor fastidio,
numerosísimas veces.
9* Y para terminar, la última paradoja, raíz de todas las otras:
Autobiografía y reglamento. Estado de alma particular, y conducta
personal, convertidas en un método universal y manejable." (LA CATARSIS CATÓLICA DE LOS EJERCICIOS ESPIRITUALES, PADRE LEONARDO CASTELLANI, EDICIONES EPHETA 1991)

Anónimo dijo...

A fe mía que si se quitan del texto las referencias al método jesuita se parece demasiado al ombligo del meditador zen.

El mendigo agradecido dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Anónimo dijo...

"La Compañía de Jesús los emplea en la formación de sus miembros". Y así salen sus miembros....

Loyola Pinto dijo...

Noverim te, noverim me. Noveris te ut Deus timeas: noveris ipsum, ut aeque ipsum diligas.
Si quiere, también lo eliminamos al Santo de Hipona.
Veo un ensañamiento nada común contra la benemérita orden Jesuítica desde esta página.
Sin duda que muchos miembros han propiciado ese malquerer, pero de ahí a realizar una enmienda a la totalidad, me parece exagerado.
Saludos

Mendigo agradecido dijo...

En la línea cuarta de abajo para arriba tal como el texto de Léon Bloy aparece en mi pantalla del celular, ¿la cuarta palabra no debería ser "consunción"?

Wanderer dijo...

Mendigo agradecido, eliminé su mensaje involuntariamente. Ya está republicado y, además, corregido el error que usted me señaló.

Âνδρέας dijo...

Yo creo que el problema no ha de ser el simple uso de los Ejercicios Espirituales, sino su uso (o abuso) en el ámbito de la devotio moderna, que es una religiosidad castrante del alma, puritana y por eso filohipócrita... la devotio moderna, paradójicamente, está tanto en la raíz de la exteriorización del culto o ritualismo que obstruyó los canales de gracia del Rito Romano (o Rito tridentino, como prefieran), como en la actitud modernista que dio origen al monstruo del Novus Ordo con la excusa de superar el ritualismo.

Diego Laínez dijo...

Dice Castellani:" 8* Realización de un fin concreto y preciso (elección de un estado de vida) y al mismo tiempo operación reiterable sin el menor fastidio, numerosísimas veces".
Hice más de quince ejercicios ignacianos en mi vida: de tres días, de cinco días los más, y una vez el de mes. Jamás me sirvieron para nada; siempre me fastidiaron; fueron una tortura a la que me sometía anual y voluntariamente porque algunos buenos curitas me decían que eran los mejores retiros espirituales que existían, y que cualquier otro tipo de retiro era una cosa progre, para maricas y que no daba ningún fruto.
Hasta que un día, casi de casualidad, hice un retiro con un dominico, y después comencé a ir todos los años a un monasterio, donde me paso tres o cuatro días participando de la liturgia monástica, leyendo las Escrituras y la obra de algún Padre. Y cuando, y si, tengo necesidad, pido hablar con algún monje.
Descubrí otro mundo; mi vida espiritual cambió radicalmente; entendí verdaderamente al cristianismo.
Por todo esto, estoy de acuerdo con el texto del post anterior y con León Bloy: los ejercicios ignacianos pueden buenos y útiles para algunos y en algún momento determinado de sus vidas, pero no pueden tomarse como regla universal. Y mucho, muchísimos menos, puede cometerse la temeridad inaudita y difícilmente justificable, que curas recién ordenados, de 24 años, se largen a predicadores de ejercicios espirituales y a fisgonear en las conciencias de tanta gente buena.
El predicador de ejercicios debe ser una persona mayor, probada por la vida y avanzada en la vida espiritual. Un jovenzuelo, por más empeño que ponga y por más cura que sea, es un peligro serio y grave, y bien le valdría a superiores y obispos estar atentos al respecto.

Anónimo dijo...

Quiero agradecer al Wanderer por sacar este tema tan importante, y hacerlo con textos y opiniones de personas autorizadas como Festugière y Bloy, aun cuando muchos, y con toda legitimidad, no estén de acuerdo con ellos.
Por lo que entiendo, Wanderer no afirma, como tampoco lo afirman los autores citados, que los ejercicios ignacianos son malos; lo que dice es que son una forma más de espiritualidad, y es útil para algunos, pero no para todos.
Y esto nos viene muy bien a los que formamos parte del mundillo que lee esta bitácora, porque tenemos una tendencia muy fuerte a armar combos. REcuerdo un post en este mismo blog de hace varios años que se llamaba "Sale con fritas", y hablaba de eso: todo buen católico argentino, además de sus preferencias litúrgicas tradicionales o al menos conservadoras, debe ser nacionalista, debe tener más de cinco hijos, debe usar bombachas gauchas, debe considerar a la Compañía de Jesús como el summum de la espiritualidad y del catolicismo, debe estar haciendo cosas por la fe continuamente, debe convencerse que la formación seria es casi una pérdida de tiempo porque eso quedará para cuando logremos instaurar la Patria católica pero ahora las urgencias son otras, debe escuchar folclore, sus hijos deben formar un conjunto folclórico, deben cantarle a las Malvinas que es la hermanita perdida. Y al que le falta algunas de estas notas, no es un buen católico argentino. O compra el combo completo -"sale con fritas"- o es un blandito o un traidor.

Anónimo dijo...

Concuerdo totalmente con el comentario del Anónimo de las 10:59. // Dios nos hizo a todos diferentes y nuestro camino de santidad también. Los EE.EE son una bendición según y conforme; porque lo que para algunos es caviar para otros es puchero

Anónimo dijo...

Âνδρέας

" la devotio moderna, paradójicamente, está tanto en la raíz de la exteriorización del culto o ritualismo que obstruyó los canales de gracia del Rito Romano"

Lo que usted escribe es muy interesante, ¿podría explayarse con mayor amplitud sobre la obstrucción de la Gracia en el rito tridentino? (si es que entendí bien su aseveración)



Jan Ellery dijo...

"El método jesuita, a fin de cuentas, termina por sustituir la contemplación de Dios por la contemplación de sí mismo, y es por este motivo que se explica la ausencia furiosa de santos que es uno de los signos actuales más innegables de la consunción del cristianismo. Huye del análisis como del diablo, y arrójate a Dios como si estuvieras perdido...".
En epocas de desborde NARCISISTA, como ésta que vivimos, ¿no es acaso ese "mirarse el propio ombligo" ensimismadamente enroscados en esa metodología jesuitica una especie de narcisismo espiritual? A mi me parece. De alli que uno se pregunta cual termina siendo el verdadero (y oculto) significado del AMDG.

Anónimo dijo...


Otra vez, en poco tiempo, los obispos argentino enviando alabanzas, cariños y adhesiones al papa. No hace falta. Es mala señal. La adulación al superior es dañina y trae división. Quedan diferenciados los que escriben y los que no escriben. Empuja a una carera de escribientes para elogiar al superior. Al que es autoridad se respeta y obedece en lo que corresponde, no se lo lisonjea a cada rato.


http://www.aica.org/36978-en-visperas-de-navidad-los-obispos-argentinos-expresan-su-afecto.html

Anónimo dijo...

Nada más IGNACIANO que usar de todo "tanto cuanto". Siempre es un peligro hacer del medio Fin. Sea la Misa Vetus ordo o los EE.
Aunque varios los usan mal, a veces para forzar vocaciones, no deberíamos por eso descalificar el método que en el fondo es hacer silencio y meditar el Evangelio.

Le agradecería un artículo sobre san Juan de la Cruz, el doctor místico, poco conocido y maestro seguro para la espiritualidad.

Mendigo que pide perdón por prejuzgar dijo...

Gracias a The Wanderer. "Humanum, etiam hodie machinale, errare."
Había advertido la introducción del término correcto "consunción". Tan exactamente aplicado... hace más de un siglo. "Estaré con vosotros hasta el fin de un tiempo", recuerda uno que dijo a sus discípulos.

Anónimo dijo...

Sin caer en un doblegarse ante el mundo, la Iglesia debe tener en cuenta la situación del mundo para elegir el modo más adecuado de evangelización.
Cuando Europa fue evangelizada por los monjes, la cultura de la sociedad era dirigida por la Iglesia, y en particular por los mismos monjes.
Con el desarrollo de las ciencias matemáticas y con el separarse la filosofía de la teología, el influjo de la Iglesia en la cultura académica cayó y fue necesario recurrir a otros métodos de evangelización. Nace así en primer lugar la necesidad de las órdenes mendicantes; y después la necesidad de congregaciones como la jesuita.
No es que cada nuevo carisma anule la necesidad y eficacia de los anteriores, sino que el nuevo se hace ahora necesario, cuando antes no lo era.

Anónimo dijo...

Por favor explíquese mejor (o expláyese más) que no se le sigue el hilo.
Hilbert

Anónimo dijo...

En mi experiencia con los Legionarios de Cristo durante 8 años, en los cuales seguían métodos ignacianos en los retiros, les puedo decir que la apertura de conciencia y verse a uno mismo para mejorar estaba presente no solo en los retiros sino también en los encuentros personales. Cumplí y no cumplí eran terminos habituales, y que no escandalizaban a nadie. Después de 13 años de terminada esa etapa, en la cual crecí en el amor a Jesús, desde mi punto de vista, es un camino más hacia Dios. La apertura de conciencia no es para cualquiera, y puede producir mucho daño, pero con la apertura de conciencia viene la decisión mas importante de la vida, servir o no a Dios. Mientras que, cuando no hay apertura de conciencia, es como que cada uno se deja llevar por otras circunstancias de la vida, Instituciones/personas/ etc.
Les hago una pregunta a la gente del foro:
Durante la Pasión, siempre se habla de los dolores de María y del sufrimiento de Jesús,
Uds sabrían decir cual es la diferencia?





Carlos Dufour dijo...

Cómo el contexto cambia las cosas!
Cuando los hacen los jesuistas son ejercicios espirituales. Cuando lo hacen los soviéticos es lavado de cerebro.

DJN dijo...

Estoy azorado y profundamente espantado de que vean de provecho para algun cristiano denigrar de esta manera, sin matices y palmariamente la figura y la obra de San Ignacio de Loyola. Es indiscutible, a lo largo de los siglos, que su fundación y método ha dado fruto de santidad en muchos, siendo instrumento de la acción de la providencia en la historia.
No debemos olvidar que la acción de Dios, en el hombre, es al modo del hombre, es decir, caído y redimido, miserable, limitado, a veces mezquino o malintencionado, en fin, como es la humanidad, en su relación con DIOS, que la viene a buscar, y no se deja encontrar por él. Y no debemos dejar de ver que la obra redentora, la gracia, se recibe al modo del recipiente donde llega, o como la semilla que esparce el sembrador, algunos no dan fruto, y otros dan fruto diverso.
Hay multiplicidad de carismas, ya lo dijo San Pablo, y por como están por ej las paulinas ahora, no creo que debamos decir que San Pablo es objetable al modo en que se ha dicho de San Ignacio.
Estas discusiones me recuerdan a la contraposición entre contemplación y acción, discusión estéril si las hay, porque demuestra que no se entiende y no se vive a la acción como resultado del influjo del Espitiru Santo habitando en el alma del cristiano que está unido profundamente a Cristo y trata de ser dócil a las inspiraciones que recibe, teniendo presente que Dios habla por las causas segundas, y no se cae ni un pelo de nuestra cabeza sin que el Padre lo tenga en cuenta.
Estoy convencido de que nunca tenemos que perder de vista que somos seres miserables, "nada más pecado", al decir del Sagrado Corazón a Santa Margarita, y tenemos que pedir, por nosotros y por los que se cruzan en nuestro camino, misericordia. Es el único camino para obtener la gratuita salvación de Cristo, practicar una profunda caridad y rezar por nuestros amigos y enemigos, tratando de ser luz caritativa y misericordiosa entre nuestros hermanos; que para eso estamos en este mundo.
Si Dios quiere, llegaremos al cielo, por su misericordia, y allí veremos las cosas con mayor claridad y podremos interceder por los hermanos que se queden en la milicia de la vida, para, con nuestros ruegos, podamos ser instrumentos para atraerlos al cielo.
En Cristo.

Anónimo dijo...

En línea con el voluntarismo que se critica en este comentario, nunca entendí ese momento central de los EE.EE que es la confesión de toda la vida.
¿Qué necesidad hay de adentrarse de manera voluntaria y podríamos decir casi tortuosa en experiencias pasadas que ya han sido perdonadas por el Señor?
Siempre me pareció que esta parte de los EE.EE contradecía hasta la misma doctrina del sacramento de la confesión, si el Señor ya me había perdonado, ¿por qué razón tenía que volver a recordar y decir lo mismo? A recordar y decir cosas que gracias al perdón de Dios hasta ya había olvidado, ¿para qué pasar de nuevo sobre ello y de manera voluntaria?
Esta discordancia con las enseñanzas básicas del sacramento de la confesión parecen tener, en mi humilde opinión, algo de manipulación, mucho más cuando se dan en un ámbito de profunda soledad y silencio.

Theo didactas dijo...

La devoción moderna, como expresión cultural, se debe a una época. Su fondo, y en parte, su lógica tiene continuidad con las rupturas de familia, acontecidas desde el siglo XI y XII con las hermanas católicas de oriente. Nuestro mito fundacional como católicos, en lo fundamental se debe a la liturgia, fue ella la que elevó el nivel cultural y espiritual del pueblo en África, Europa y Asia Menor. Mucho antes de las ordenes mendicantes, era la liturgia la oración corporativa más importante del pueblo de Dios. Hay una tara en occidentes y es la de darle excesiva credibilidad a las visiones de místicos y místicas de todo pelambre, y autorizando a esas experiencias que por ricas que sean, siempre su carismas, implican un tanto el alejarse o colorear de manera muy personal la misión fundamental de todo cristiano: la unión con Dios.

Anónimo dijo...

Con todo lo que admiro a Bloy, yo creo que este concepto se lo copió al poeta y dramaturgo español Joaquin Bartrina que es escribió aquel conocido poema:

Juan tenía un diamante de valía
y, por querer saber lo que tenía,
la química estudió, y ebrio, anhelante,
analizó el diamante.

Mas ¡oh, qué horror!... Aquélla joya bella,
lágrima, al parecer, de alguna estrella,
halló, con rabia y con profundo encono,
que era sólo un poquito de carbono...

Si quieres ser feliz, como me dices,
no analices, muchacho, no analices...

Ritchie-Hook

Kusiwakcha dijo...

En primer lugar queda claro que si bien el molde es Cristo, y el modelador es el Espíritu Santo, o debe ser, a cada uno lo tienen que modelar según su idiosincrasia. Por lo que partimos que los EE. EE. ignacianos son un modo muy importante en la vida de la iglesia, pero no un modo conveniente y menos obligatorio para todos. Esto está claro. Pero lo que también tiene que quedar claro que una cosa es el uso y otro el abuso, una cosa es el genuino método y otra una falsificación del método. Muchas de las quejas que se hacen contra los EE. EE. que leo por aquí no son justas, pues no lo son tanto del uso de los ejercicios sino de su abuso y de su abuso mediante una mistificación de los mismos. Sería como achacar a Santo Tomás de Aquino todas las deficiencias de la escolástica decadente y esto, evidentemente, sería injusto. Los EE. EE. invitan a contemplar a Cristo y sus Misterios y sólo como consecuencia se nos hace mirar desde aquí a nosotros mismos para entrar en conversión, pero el protagonismo absoluto lo tiene Cristo. Ahora, que directores de ejercicios influidos por las distintas corrientes de sus tiempos, algunas puede que acertadas, pero otras desacertadas y hasta perniciosas, hayan usado el molde de los EE. EE. para llenarlo de voluntarismo, de psicologismo y de otros ismos, eso es otra cuestión. Todo se puede deformar, también el tomismo, la espiritualidad litúrgica, todo. Con todo, siempre viene bien, aunque se exagere, otro punto de vista para hacernos reflexionar y sacarnos de nuestra zona de confort en la que tan fácilmente nos instalamos y que si no se nos pone un contraste, ni nos damos cuenta de nuestra necesidad de más y mejor conversión.

Anónimo dijo...

Anonimo de las 09:15

yo hace un tiempo aprendi algo respecto a eso: que la materia del sacramento es el pecado cometido y del que uno se arrepiente, aunq Dios ya lo haya perdonado.

Es decir, que se pueden confesar los pecados peores varias veces, para mejor arrepentirse.

Por supuesto que siempre creyendo en el perdon de Dios (no se trata tampoco de caer en los escrupulos, en las obsesiones, en la desesperacion).

Juancho.

Chestertoniano español dijo...

Bouyer lo explicaba muy bien en Introducción a la Vida Espiritual. Las herramientas de la devotio moderna pueden estar bien para algunos (incluso muchos) pero siempre usándolas dentro de una espiritualidad fundamentada en los sacramentos, la liturgia, la lectio y las prácticas asceticas (vamos la de siempre). Nunca habrá una sana espiritualidad fundada en los ejercicios o en las meditaciones modernas. Lo que no quita para que Dios haya sacado santos de allí.

Alberto dijo...

Theo didactas: pregunto si oriente no cae en esa misma tara? con la obediencia ciega al padre espiritual que también se conocen por sus experiencias místicas ....por ejemplo de los Staretz en rusia....

Anónimo dijo...

Pio XII 15 de junio de 1956.

: "Los ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola ,
en realidad son un arma providencial, llena de sabiduría celestial, que en
cuatro siglos, conseguió frutos inestimables de santidad . Es una cosa
que no parece necesario repetir "

Anónimo dijo...

Don wanderer, podría Ud. hacer posts sobre la espiritualidad católica oriental?

Saludos desde Brasil

Wanderer dijo...

Estimado amigo brasileño, no es necesario escribir sobre la espiritualidad oriental. Hay muchísimos y muy buenos libros al respecto. Le recomiendo, por ejemplo, los del P. Spidlik (que era jesuita, y un gran conocedor del mundo oriental). Tiene mucho escrito, está traducido a diferentes lenguas y son fáciles de conseguir.
Puede intentar también con las obras de Kallistos Ware, profesor de teología en Oxford y obispo ortodoxo. Sus obras son excelentes (y mucho mejor escucharlo personalmente).

Jan Ellery dijo...

Lo de maravillosos de los EE.EE lo decia Pio XII... no, muy bien... si. Todo un argumento de autoridad. Definitivo e incontestable. Como alguien dijo antes: los EE.EE ignacianos un metodo que es calificado como lavado de cerebro cuando quienes lo aplican son comunistas.
En consonancia con algunos metodos jesuiticos asociados a sus practicas politicas y sociales, y a la vista de HECHOS perfectamente demostrados (entre otros en la documentacion del libro LA COMPAÑIA DE JESUS, CONTRA LA IGLESIA Y EL ESTADO) no parece necesario agregar nada más.

Anónimo dijo...

Muchas gracías

Anónimo dijo...

"con la obediencia ciega al padre espiritual que también se conocen por sus experiencias místicas ....por ejemplo de los Staretz en rusia...."

Justamente los starets de Rusia y de otros lugares son maestros espirituales. No directores. Y habitualmente se los encuentra en el entorno monástico, no en un "centro" de espiritualidad finamente amueblado en Recoleta, Belgrano o Las Lomas, donde el objetivo último de la agenda es la confesión mensual.
Otra cosa es, sin embargo, andar persiguiendo monjes cual gurúes. Y muchos orientales ortodoxos caen casi supersticiosamente en esa senda.
Pero de otra manera, la cosa es mucho mas sana. Pero no se engañen: esto responde a la mentalidad y a la disciplina sacramental bizantina.

Fuenteovejuna dijo...

Admiro a León Bloy y a San Ignacio de Loyola, ¿qué tengo que hacer, odiar a uno de los dos?

Carlos Dufour dijo...

A Fuenteovejuna:
Lo que tendría que hacer, a mi modo de ver, sería revisar sus admiraciones y no optar por ninguno de los dos.

A Cloaked Raven dijo...

Cada uno de los comentarios a este post que dicen que el post es un ataque injusto y totalizante contra los ejercicios (cuando el matiz está claramente señalado por el autor) es prueba de cuan necesario es que uno pueda decir que los EE.EE. no son la panacea. Quien ha tenido que fumarse caras feas cada vez que ha osado confesar que le resultan asfixiantes y contraproducentes, como si acabara de pronunciar la más horrenda herejía --solo comparable con decir que santa Teresita le resulta indiferente-- sabe que la opinión omnipresente es que los EE.EE. son lo mejor desde el pan en rodajas y que cualquiera que no quiere hacerlos es porque es un flojo o un mal católico.

François Hou dijo...

Mon niveau en castillan étant insuffisant, je rédigerai mon commentaire en français.

Les deux articles sur les jésuites, et les commentaires qu'ils ont suscités, appellent plusieurs remarques.

Tout d'abord, on accuse saint Ignace de Loyola, ou parfois la Devotio moderna, d'être à l'origine d'une déviation de la spiritualité occidentale, qui se serait alors détournée de sa source liturgique. Il ne m'appartient pas de trancher cette difficile question ; en revanche, il me semble qu'il faut rappeler quelques réalités trop oubliées.

L'idée selon laquelle la liturgie formait l'aliment principal de la spiritualité du peuple chrétien au Moyen Age me semble une illusion rétrospective, et plus précisément une illusion romantique. Une part importante du peuple des campagnes n'avait en réalité presque aucun accès à la prière liturgique avant cette Contre-Réforme tant décriée.

L'idée selon laquelle la liturgie est presque une troisième source de la Révélation n'a rien de traditionnel ; c'est une invention de Dom Guéranger, abbé de Solesmes, au début des années 1840. Cette invention, teintée d'utopies néo-médiévales ou pseudo-médiévales, du reste, s'accordait fort bien avec le jésuitisme du temps.

Il me semble donc qu'il faudrait davantage d'équilibre dans le jugement. L'idéalisation naïve de l'Orient chrétien, les tendances panliturgiques, la haine du juridisme - toujours latin évidemment - n'ont jamais rien apporté, et n'apporteront jamais rien de bon. J'écris cela sans aucune sympathie pour la Compagnie de Jésus ni pour les Exercices de saint Ignace, qui m'inspirent, comme tous les autres huitièmes sacrements, une méfiance instinctive.