lunes, 18 de marzo de 2019

Lex orandi, lex credendi, lex vivendi


Hemos escuchado en muchas ocasiones este principio: “Se cree lo que se reza, y se vive lo que se cree”, y nunca más que antes caemos en la cuenta de su verdad. El video de la “misa villera” publicado en el último post, celebrada al menos por dos obispos argentinos y numerosos sacerdotes en la basílica de Luján no es una excepción. Con más o menos gusto, con más o menos grosería, con más o menos tambores, con más o menos negros y con más o menos monjas pavotas, es lo habitual de la liturgia católica contemporánea. Es eso lo que de modo eminente el “pueblo de Dios” reza, y si eso es lo que reza, eso es lo que cree y, consecuentemente, eso es lo que vive. En recta lógica, entonces, no debería asombrarnos la hecatombe moral por la que está atravesando la Iglesia. Es simplemente el reflejo existencial de su fe la que, a su vez, refleja su oración. Sin pretender juzgar el interior de las personas, pero aplicando el principio enunciado, es lícito preguntarnos acerca de la calidad de la vida virtuosa de los sacerdotes que asistían ceremonia y dudar si Mons. García Cuerva y Mons. Baliña, celebrantes del oficio religioso, se encuentran realmente en el estado de perfección, lo cual es exigido al estado episcopal según enseña Santo Tomás (S.Th. II-II, 184, 6), siguiendo a los Padres de la Iglesia. ¿Es de extrañarnos, entonces, la novedad de que buena parte de cardenales, obispos, sacerdotes y religiosos de la Iglesia se hayan estado revolcando en las últimas décadas en pecados innominables?

Los católicos nos hemos quedado aturdidos frente a las revelaciones que todavía no terminan; más bien, recién comienzan. Nunca pensamos, ni siquiera aquellos que éramos más críticos con la marcha de la Iglesia en los últimos tiempos, en tamaña degradación en la vida de los clérigos, con casos que nos cuestan creer y que, sin embargo, son ciertos. Pero ¿tenemos derecho a ese aturdimiento? Si esos clérigos abandonaron el verdadero culto, abandonaron también la verdadera fe y, por tanto, les resulta imposible vivir castamente, porque se vive lo que se cree. Soy consciente que, planteado el argumento en estos términos, adopto una posición extremista puesto que, en ese caso, la misa novus ordo no sería el culto que transmite la verdadera fe, y yo no mantengo esa postura, aunque considero que se trata de un rito de tal modo despojado y empobrecido que en todo caso transmite una fe de esas mismas características. Simplificando, el Concilio Vaticano II, aunque fue un factor determinante para el desencadenamiento de esta catástrofe, no es la única causa como parece ser la opinión de Michael Matt, aunque resulta imposible negar que algo muy grave pasó, o terminó de concretarse, con ocasión de ese famoso acontecimiento
La blogósfera ya nos ofrece suficientes descripciones del momento actual y quizás sea llegado la hora de plantearnos seriamente cómo seguimos. Sabemos que con Bergoglio en la cátedra de Pedro, nada cambiará: ni en el culto, ni en la doctrina ni en el moral. ¿Tampoco en moral? No, tampoco. Y las pruebas están a la vista, día tras día. Lo ocurrido la semana pasada y de lo que dimos cuenta en este blog, es muestra evidente de ello: el obispo Zanchetta, cuya historia conocemos suficientemente, fue invitado por el mismísimo pontífice al retiro anual de los miembros de la Curia, como si nada hubiese pasado, y el mismo pontífice -suponemos-, autorizó a que Mons. Cappozzi, luego de protagonizar hace pocos meses lo que Martel llama chem-sex parties (orgías en las que se combina sexo homosexual con drogas), fuera nombrado párroco en la diócesis de Ascoli Piceno. Conclusión: Francisco no hará nada para solucionar el problema. 
Pero seamos honestos y preguntémonos de qué manera se soluciona un problema de estas dimensiones. ¿Descabezando a la mitad del colegio cardenalicio? ¿Mandando a su casa a la tercera parte de los obispos del mundo? ¿Laicizando a miles de sacerdotes? Aun en el casi hipotético de que fuera posible tomar esas medidas, no solucionarían nada, o bien poco, en el mejor de los casos. Si nos atenemos al principio enunciado al comienzo de este artículo, para reformar las costumbres hay que fortalecer la fe, y para fortalecer la fe hay que restaurar el culto verdadero. Mientras la liturgia no vuelva a ser el culto público ofrecido por la Iglesia a Dios Sabaoth, y deje de ser una ocasión de encuentro comunitario y, en el mejor de los casos, devocional, será inútil todo lo que pretenda hacerse en materia moral. 

El culto exterior durará siempre como la jerarquía, pero la Iglesia, en cuanto maestra de los sacramentos y de sus órdenes, modificará la jerarquía y el culto según los tiempos: aquella será sencilla, más liberal, y éste más espiritual; y por esta vía se convertirá en un protestantismo, pero un protestantismo ortodoxo, gradual, y no en uno violento, agresivo, revolucionario, insubordinado.

El párrafo fue escrito en 1943 por el P. Ernesto Buonaiuti (Il modernismo cattolico, Guanda, Modena, 1943, p. 128), compañero de seminario y amigo cercano de Angelo Roncalli, luego Papa Juan XXIII, autor de la brillante idea de convocar un concilio ecuménico. No se trataba de una profecía; era más bien un plan de trabajo que se cumplió escrupulosamente. No está de más recordar que apenas diez años más tarde, a mediados de los ’50, Pío XII reformaba drásticamente y en contra de toda la tradición secular de la Iglesia, las ceremonias de Semana Santa, las más importantes del rito romano. Y ahora, ochenta años más tarde, vemos que el culto exterior se ha transformado en un candombe, como el de Luján, o bien, en un acto para enardecer la espiritualidad y la piedad de los fieles y, por eso mismo, ha abandonado su carácter propiamente cultual para convertirse en algo meramente devocional: las últimas y residuales consecuencias de la devotio moderna
Este drástico cambio en la lex orandi, necesariamente debe provocar un cambio en la lex credendi.


Minuciosos estudios realizados durante siglos, por hombres de muchas naciones, de variada mentalidad, y entre ellos también de hijos tuyos, han mostrado que, según los Evangelios más antiguos, Jesús ignoró ser el logos del mismo Dios, Dios con el Padre, existente antes del mundo. Estos títulos Jesús no se los dio jamás en aquellos relatos. Fue un gran profeta, siervo e hijo de Dios, enviado para una gran obra, pero no afortunado como Moisés o Mahoma, o Francisco de Asís: cuando él vivió, su pueblo esperaba un Mesías (…). Parece bien que Jesús se tuviera como Mesías: pero logos de Dios, Dios con el Padre no se dijo jamás.
Y si alguno que lee estas páginas me preguntase: ‘¿Y qué queda ahora al cristianismo, si Jesús no es Dios?’, les respondo ya desde ahora: Queda muy poco: Dios, el deseo y el gozo del universo.

Mucho me temo que esta breve declaración de fe sería hoy proclamada por una buena mayoría de los obispos y sacerdotes de la Iglesia. ¿De verdad alguien puede creer que los capitostes que hoy ocupan las sedes de los apóstoles y de sus sucesores creen que Jesús es el verdadero el Logos, es decir, Dios de Dios, Dios verdadero de Dios verdadero? ¿Es eso lo que cree el Papa Francisco? Tengo mis dudas.  El texto con esta actual profesión de fe, fue escrito en torno a 1930 por el P. Primo Vannutelli (en F. Gabrielle (ed.), Il testimonio di fede di don Primo Vannutelli, CSSM 7, 1978), oratoriano, que vivió toda su vida y murió como sacerdote del Oratorio romano, en la bellísima Chiesa Nuova. ¿Profecía? ¿Premonición? No. Programa de acción.
Para restaurar la vida de santidad en la Iglesia, y que ésta vuelva a ser el “milagro moral” del que tanto gustan hablar los apologistas, es necesario restaurar la doctrina a fin de restaurar la verdadera fe, y para hacerlo es necesario restaurar el verdadero culto. Un programa que se enuncia fácil pero creo casi imposible (“Señor, creo pero ayuda a mi poca fe” (Mc. 9, 25). Se necesitaría un papa santo, rodeado de obispos santos con sacerdotes santos que consolaran a fieles santos, y lo que vemos en nuestro alrededor es más bien lo contrario. 
¿Qué cardenal, si fuera elegido Papa, estaría dispuesto a llevar adelante este programa? ¿Quién resistiría la ya necesaria (¿imprescindible?) escisión de la Iglesia entre aquellos que creen con fe sobrenatural y los que profesan un mero naturalismo filantrópico? ¿Quién se animaría a romper definitivamente con el mundo y sus criterios, y ser crucificado diariamente por sus príncipes y sus voceros, que son los medios de prensa? ¿Quién? Sólo un santo. Un gran santo.
Que aparezca rápido; no queda mucho tiempo. 

75 comentarios:

Walter E. Kurtz dijo...

En otro programa anterior, Matt decía que no hay que olvidarse que los obispos y cardenales que pergeniaron todo esto celebraban la Misa tradicional, por lo que --como creo que dice Wanderer-- el problema era (es) anterior, era (es) doctrinal. Por lo que la corrección de estos desvíos no vendrá sólo mediante una restauración litúrgica, si no va acompañada de una restauración doctrinal.

Bonus homo de bono thesauro cordis profert bonum, et malus homo de malo profert malum: ex abundantia enim cordis os eius loquitur.

Unknown dijo...

De acuerdo con Usted, estimado Wanderer. Ahora es absolutamente lícito ir a misa tradicional y recibir los sacramentis según lis ritos tradicionales. Lícito y válido. Por qué, entonces, tanta gente de excelente moral, de buena formación, padres de familia numerosa, militantes contra el aborto, el matrimonio igualitario, la cultura gay, etc., siguen tan apegados al Novus Ordo?
Es verdad que la Misa tradicional no se da en todos lados y que muchos quisieran asistir pero no tienen quién se las dé. Pero aquellos que sí la tienen, por qué no van? Hay aversión contra la FSSPX? Hay desagrados personales contra los feligreses de la FSSPX? Se sienten más cómodos con el Novus Ordo? Realmente creen que da lo mismo un rito que otro?
Las preguntas son sinceras, pues me gustaría conocer la respuesta. Sé que mucha gente fue convencida de las virtudes del Novus Ordo por sacerdotes muy virtuosos e hicieron de su defensa una bandera de combate. No vieron el pelugro de que les pusieran una mesa en lugar de altar, de que les sacaran el Credo completo, de que les modificaran el confiteor, de que les "simplificaran" el canon, de que les suprimieran casi todas las genuflexiones, de que los obligaran a comulgar de pie, incluso, en la mano, de que tiraran por la borda toda la belleza del grgregorianolos kiriales, las secuencias, los himnos, las antifonas....
Realmente, sinceramente, creen que el Novus Ordo es lo mismo que el Vetus Ordo?
Entiendo que durante el pintificado de Juan Pablo II, no quisieran asistir a la Misa tridentina. Estaba "prohibida". Pero ahora, por qué? Me interesa mucho conocer las respuestas . Lo digo con preocupación y afecto.

Wanderer dijo...

Unknown de las 9:57, lo que usted plantea es complejo. Entiendo que muchos hayan tenido y tengan aversión por la FSSPX por las terribles rotulaciones que sufrió y que en los '80, por ejemplo, ser lefe era ser un perro rabioso: era mejor ser mormón que seguidor de Lefebvre. Pero ahora que hace más de diez años hay misa tradicional "oficial" en muchas diócesis, ¿por qué no van? Creo que las respuestas son muchas, demasiadas para un comentario, y merecen un post dedicadas a ellas.

Jack Tollers dijo...

"¿por qué no van? Creo que las respuestas son muchas, demasiadas para un comentario, y merecen un post dedicadas a ellas."

Adhiero, eso merece un post (que yo no voy a escribir).

Don Pelayo dijo...

Creo que da en el clavo estimado. Yo tampoco entiendo. Gente con "buenas ideas" y cultas que prefieran el NOM a la Misa Romana. También eso explica el éxito dede cuasi erradicación de la misa tradicional.
Verdaderamente nadie entiende el culto como fuente de cultura. Están protestantizados, lo reconozcan o no. Están cómodos rezando de una manera no católica, aunque no recen textos heréticos. Creen que la misa es ir a dialogar cara a cara con un sacerdote que dirige la acción comunitaria, como si dirigiera el Rosario o una adoración al Santísimo.
Le dan asentimiento de fe católica, en el caso de los "más formados", a una forma de rezar que no es católica, al menos como culto público; quizas como devoción privada, pero no como liturgia.
Una de las características de la devotio moderna es el desplazamiento del culto público por la oración personal (no es mala la oración personal, aclaro).
Son varios siglos de devotio moderna.

Anónimo dijo...

Hay posts y posts pero creo que este es EL post para ESTE preciso momento de la iglesia vernácula.

El limbo litúrgico del novus ordo por propia dinámica fue decayendo en mas o en menos en lo de la misa de Luján y otras aberraciones que se vienen dando en el exterior y poco se conocen acá.

Desde que Benedicto confirmó que el vetus ordo tanto litúrgico como sacramental jamás se abrogó, muchos sintieron liberada su conciencia para empezar a frecuentarlos con la casi permanente oposición de la mayoría del clero que llegaba y llega hasta la frontera de la FSSPX, donde no podían hacer mucho sino sembrar ruido y despelote mediante tontos y débiles que los hay como en todos sitios.

Conozco gente de bien y muy formada que aun hoy no quieren saber NADA con la misa tridentina y menos de ir a un "centro lefebvrista" como me dijeron...aun viendo como crece permanentemente la concurrencia de fieles a sus misas.

Con lo cual, y ahí me gustaría que eche un poco de luz estimado Wand, estimo que hay algo mas que negligencia de los fieles y malicia de los obispos y es algo que tiene que ver con el sistema democrático liberal occidental.

El Stuka Rakuda

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer: encuentro su argumentación parcialmente verdadera. 1.- La mayor parte de los casos de abusos proviene de fechas de la década del 1940 en adelante; anteriormente no hay memoria. Pero no se excluye. 2.- En la actualidad la mayor parte proviene de los sectores conservadores y aun vetus ordo, porque son los que tienen más jóvenes consigo. Además, los más secularistas no adhieren al celibato y suelen buscar mujer. 3.- La doble vida sexual es más coherente en el sector conservador, porque hace juego con la apariencia de fidelidad. OJO, YA ACLARO que no todo conservador es de doble vida, ni todo progresista tampoco. 4.- El tema de la doble vida toca la autenticidad de la fe en gran manera, pero es más complejo el asunto. Hay quienes tienen fe, son piadosos, de buena doctrina, de buena liturgia, sin embargo tienen una tendencia no curada ni gobernada, hacen artilugios morales para apaciguarse en su contradicción. 5.- La liturgia puede ser muy bella y muy ortodoxa, pero puede ser algo exterior solamente. Es más, muchas veces el acento en esa dirección puede expresar una psicología afeminada o estetizante, sin densidad teológica ni pregnancia de la vida. 6.- Para mí la cosa es muy llena de vericuetos, hace falta ascética y apoyo psicológico, para darle a la vida de fe y rectitud de intención un soporte de autenticidad en la vocación.
Juan el Gris

cismático pero macanudo dijo...

Desde la otra óptica, creo que no van a la FSSPX por tipos como yo.
¡Pero es que no somos tan malos!
Jamás echamos a patadas a nadie, ni quisimos hacerlo, ni los curas nos lo permitirían (en la FSSPX mandan los curas, el laico que no joda o nada de bolilla se le dará, es un hecho).

Por otro lado por orgullo: cuando ser lefe era ser un perro, el "católico bien formado" que iba a la misa nueva, no tenía buenos fundamentos para hacerlo, pero tenía el viento a favor. Ceder hoy sería tremendo.

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Y hay aún una tercera opción: ¿por qué no van a la misa de Mutu Propio los "católicos bien formados" que continúan en la nueva? Aquí no hay más que dos posibilidades:
1.- que son vagos y les queda lejos (lo que da cuenta que si así meritúan la adversidad en relación con el premio, no los quiero de padrinos de mis chicos...).
2.- que no es tan cierto que estén tan bien formados, pues no alcanza con decir que están acostumbrados ante algo tan importante.

Ps. definamos "bien formados".

Theo didactas dijo...

La iglesia convertida al calvinismo y luteranismo. Frutos de Vaticano II.

Anónimo dijo...

Amigo, amigos, mucha información y poca Teología. Nuestro Señor avisó que todo esto precedería a la Parusía. San Pablo habló claro de la Gran Apostasía, lo que vemos ahora... Por tanto, debemos aprender a aplicarnos las Profecías de Nuestro Señor y de todo el Nuevo Testamento. Vivir como Pequeño Rebaño, soportar la iniquidad como La Sagrada Familia la soportó en Egipto, hecho profético de la Gran Apostasía: el Cordero de Dios ninguneado por el buey Apis.
Es época de gritar Maranatha, pedir perdón por pecados propios y ajenos, abandonar a la Falsa Iglesia de la propaganda (Menvielle), y ser fieles al Pussilus grex.
El exceso de información paraliza. Todo será peor y "si no volviera el Hijo del Hombre no se salvarían ni los elegidos". Maranatha: Ven Señor Jesús.

Anónimo dijo...

Yo prefiero la Misa Tradicional, sin la menor duda. Pero, por razones de proximidad voy también con frecuencia a la Misa nueva . Es penosa.
Alguna vez he intentado llevar a personas muy pías que conozco a Misa tradicional. Algunas literalmente dan un respingo y se niegan como si les estuviera proponiendo ir a atracar un banco. Las menos, tres o cuatro, me han acompañado y luego me han dicho exactamente lo mismo " bueno, es que no sé latín , es que no se ve lo que el cura está haciendo, es que me gusta enterarme..."
Y, por supuesto, no han vuelto.
A veces tengo la sensación de que la Misa, el modo de la Misa, separa a las ovejas de los cabritos. Pero quizás no debiera ni pensarlo.
Y si, don Wanderer, me sumo a esa petición de post .

Anónimo dijo...

Como fiel "relativamente joven" que nunca participó, por edad, de una misa tradicional, puedo decir que muchos batallamos en favor de una Liturgia seria, piadosa, bella, solemne, sagrada... contra los esperpentos y sacrilegios que muchos se creen autorizados a perpetrar en nombre de la "renovación litúrgica". Doy fe de que la lucha es agotadora. Muchos sacerdotes inventan Plegarias Eucarísticas, improvisan de cabo a rabo las oraciones de la misa, desacralizan todo, etc., etc., ...y alegan que pueden y deben hacerlo. A quien les dice algo, le oponen su "potestad sacerdotal". Es muy largo para explicarlo aquí, pero aún en el marco del Novus Ordo hay misas dignas (aunque la mayoría son misas vergonzosas).

Don Pelayo dijo...

Sumo elementos para el post de don Wander:
*Un punto de "¿por que no van?" es un desconocimiento de la importancia metafísica de los accidentes propio del racionalismo. El ir siempre a "lo esencial", mal entendido porque lo esencial implica los accidentes. A una sustancia corporal le alteran el accidente cantidad hasta cierta manera y la sustancia desaparece. El ir a NOM porque "está lo esencial" es como decir que tengo a media hora un mega restaurant con la mejor comida; sólo tengo que gastar mi tiempo y la nafta en ir, pero así y todo prefiero ir a media cuadra de mi casa, comer pasto arrancado con los dientes y perro mal cocinado con la mano. Seguro que esta segunda opción es alimento, no digo que no pero hay una enorme diferencia con el restaurant de primera línea. Este racionalismo de lo esencial lo describe y critica muy bien Rafael Gambra en su libro "El silencio de Dios".
*Otro punto es el voluntarismo en la oración. Orar, de acuerdo al pensamiento tradicional es un una acción de la inteligencia en su función práctica, no de la voluntad. Justamente con el nominalismo y voluntarismo (mitigados por supuesto dentro del campo católico) pasaron la oración a una acción de la voluntad. La hicieron afectiva, dependiendo de una potencia elícita. Cuando esa potencia elícita fue sensible, terminamos en la sensiblería de todas las parroquias.
* También algo de fariseísmo: pedirle a la FSSPX y tradicionalismo en general una integridad canónica absoluta mientras se tolera todo tipo de aberraciones litúrgicas y doctrinarias con tal de "cumplir el precepto", de obtener "lo esencial"
Son ideas don Wander, espero su post

Valveno dijo...

Soy un joven que ha crecido en su vida de fe según el Novus Ordo, un hijo de la Iglesia actual, que por diversas inquietudes está cada día en una búsqueda mayor de una sana y bella liturgia que sane mi alma.

No puedo hablar de la FSPXX, pero si de mi experiencia con estos grupejos que de vez en cuando organizan una Misa tradicional en Buenos Aires.

Lo cierto es que cuando he ido, si bien se me ha permitido la entrada, no me encontré con una comunidad abierta a recibir nueva gente. Más bien con comunidades que han hecho de ese rito una especie de "arma", como un emblema de batalla. Están tan preocupados por las batallas contraculturales y demases, para nada abiertos salvo que el curriculum o su apellido demuestren su valía. Son más una casta que una comunidad cristiana.

Voy a ser un poco exagerado, pero para que se entienda: si a mi me interesara acercar a la gente a "el verdadero rito" sinceramente, ante el primer joven que apareciera le daría un cancionero a todo color, una guía de la Misa con explicaciones, hasta una estampa autografiada por San Pío X. Le pediría el mail, celular y ante el próximo evento lo volvería a invitar con tiempo para que pudiera venir.

Yo, como hijo de la Iglesia actual, si quiero interiorizarme sobre el rito, crecer, etc., no solamente debo vencer el "miedo" de ir por mis prejuicios. Sino que tengo que estudiar, aprender, conocer, todo sobre el rito por mi cuenta. Vamos, para eso me quedo con alguna de las comunidades porteñas que celebra el Novus Ordo dignamente, con cantos en gregoriano y latín, con lecturas y predicaciones según el espíritu de la Iglesia...

Don Pelayo dijo...

Por eso puse entre comillas "bien formados"
Les falta buena formación en el campo del conocimiento simbólico, son racionalistas en ese aspecto al menos.
Disandro tenía razón, en eso al menos. Pero como era sedevacantista y peronista y tenía tesis heterodoxas, caemos en la falacia de rechazar todo.
Somos todos racionalistas y modernos, incluso quienes vamos a misa tradicional.

Anónimo dijo...

"Lex orandi, Lex credendi" o "Lex credendi, Lex orandi".....todo un tema no? Como sea, no caigamos en el clásico reduccionismo lefe (mas lefes que Lefebvre). Si bien concuerdo en que la cuestión liturgica es escencial, reducir las causas de los males actuales de la Iglesia al CVII es propio de mentes infantiles, desconocedores de un mínimo de filosofia de la Historia.
Me parece que el CVII es mas consecuencia que causa.

Capitán Dalroy dijo...

Don Wanderer, gracias.

Cómo hacer para solucionar esta decadencia multiforme, se pregunta usted. ¿Un papa santo? sí, claro, pero es un modo de intervención divina como otros con los que el Señor de la Historia podría sorprendernos. Y no digo que no sea real el milagro -mucho más que las leyes de la naturaleza-; sin embargo, admitamos que excede todos los análisis racionales.
Yo lo conozco y sé que lo entiende así, solo lo digo para acentuar una solución más real, sencilla y universal: comenzar restaurando el culto y la oración en nuestros hogares y comunidades, a la par que nos ayudamos mutuamente en la formación de la doctrina y moral cristianas. Esta propuesta puede cambiar el mundo -si el Señor lo pide y lo da- o no, pero irá transformando eficazmente a un cúmulo de almas que bien podrán ser futuros santos en el lugar que les toque... y ahí la cosa cambia. También sé que no es una novedad lo que digo, pero a veces se nos escapa lo esencial, mientras imaginamos propuestas apostólicas desencajadas de la vida y que no advierten ni atienden el orden espiritual que usted consigna.
Mi saludo cordial y navegante,

Capitán Dalroy.-

Fuenteovejuna dijo...

El P. Vannutelli afirma que Cristo no es Dios, el Logos, porque nunca lo habría dicho de El.
Se le podría contestar que si no lo dijo, al menos lo dio a entender claramente cuando les advirtió a los fariseos: "En verdad, en verdad os digo, antes que Abraham naciera, Yo Soy" (Juan 8:58).
¿Podría explicar el P. Vannutelli cómo Cristo pudo haber existido antes que Abraham si no es Dios?
Porque si no lo puede explicar, tendría que responder igual que los fariseos: "¿aún no tienes 50 años y has visto a Abraham?" (Juan 8:57).

Fuenteovejuna dijo...

Unknown
Respondiendo a la pregunta de por qué la gente no va a la Misa tridentina, creo que es por ignorancia.
Es cierto que algunos que quisieran ir no pueden hacerlo porque no tienen una parroquia cerca, pero de los pocos católicos que van a Misa sólo una pequeña minoría que tiene buena formación sabe que ahora la Misa tridentina está permitida, la gran mayoría no tiene formación y no lo sabe por ignorancia.
Es más, culpa de la prensa anticatólica, esa mayoría silenciosa sólo tiene memoria de que Lefevbre era poco menos que un bandido, de modo que si vive cerca de una iglesia FSSPX pasa por enfrente porque si entra cree que se va al infierno.

Anónimo dijo...

Creo que lo mejor es preguntar a los católicos que no van, por qué no van.
En mi parroquia el cura que casi siempre celebra el rito antiguo, no sabe latín: la Misa es eterna, casi que te dan ganas de subirte al presbiterio y ayudarlo a que largue las sílabas de cada palabra. Insufrible. Es un cura piadoso, seguramente un santo. Pero se encontró en el otoño de su sacerdocio con que tiene que celebrar en una lengua que no maneja (y nunca le exigieron que manejara).
Por otro lado, es comprensible la limitación de la lengua en los feligreses. Pienso que es mejor entender lo que se está diciendo en la Misa que no entenderlo. Se podrá argumentar en favor del uso del latín en la liturgia. Y estoy de acuerdo. Pero es comprensible que alguien que se acostumbró a comprender lo que se está diciendo en la Misa, aunque sea en su sentido más superficial, no quiera ir a una Misa donde no sabe de qué está hablando el cura. Voy a Misa Tradicional con cierta regularidad, y por otros motivos aprendí el latín suficiente como para saber qué dice en cada momento. Pero la verdad es que, durante años, si pude saber qué estaba pasando en cada momento de ese rito, es porque durante dos décadas fui al Novus Ordo en castellano, y sabía ese rito de memoria. No está mal hacerlo, pero hay algo de anti natural en que el 80% de la feligresía se pase casi toda la Misa con la vista puesta en un misal traducido para poder seguir lo que está sucediendo. Después de hacerlo una vez, preferí pasarme la Misa mirando a ver qué estaba sucediendo, aunque no entendiera las palabras, como quien mira un espectáculo maravilloso que sucede allí adelante y lo disfruta. En eso el rito antiguo es superior: jamás podría haber hecho eso en la inmensa mayoría de las Misas NO en una lengua que no conozca.
Mucha gente, además, no sabe nada de la Misa Tradicional. No hay desprecio, sólo desconocimiento liso y llano. No van porque no saben que existe. Gente piadosa, virtuosa, santa muchas veces.
Por último, en la comunidad de gente que tiende hay ir a la Misa Tradicional hay una densidad de freaks superior a la media. Gente que hace del latín un valuarte de la fe, gente que ataca al NO como una manifestación satánica de vaya a saber uno que sociedades secretas. Aquí se ha dicho que quien reza el NO reza de un modo no católico. A ese tipo de mentalidad me refiero. Un bautizado de a pie, que tiene 5 hijos y quiere ser agradable a Dios, que trabaja y se enfrenta con el mundo anticristiano en el día a día, le vienen a decir que la Misa a la que toda la vida, en la que se educó en la fe en Cristo, que la propia Iglesia le da para el crecimiento en la gracia, a ese tipo le dicen que eso es protestantismo encubierto y no se qué más, y el tipo te mira y piensa "flaco seguí en la tuya, que yo sigo en la mía".
Como Wanderer, pienso que la Misa Tradicional es superior. Pero entiendo que, por varios motivos, algunos de los cuales listo aquí, un católico fiel no asista a ella.

Saludos.

El bellavistense biritualista.

Anónimo dijo...

Hay diócesis enteras del interior del país (la mayoría), como la mía, que no cuentan con NINGUNA misa tradicional en NINGUNO de sus templos o capillas, en NINGUN horario. No todo empieza y se acaba en Buenos Aires, Rosario o Córdoba. A mí me encantaria ir a una, al menos para conocer, porque jamás he ido. Pero no puedo hacer cientos de kilómetros para ello... Quizás sea un motivo nada menor para explicar por qué la gente no va. La mayoría ni sabe que existe la misa tradicional. A veces no es no querer, sino no poder. Asi que dudo que en justicia pueda pensarse que el "modo de la misa separa la oveja de los cabritos" como dijo el anónimo del 18 de marzo de las 12:05. Saludos.

Anónimo dijo...

Don Pelayo,
Usted pregunta por qué no vamos a la misa de la FSSPX...
y la razón que dá es:
"Son varios SIGLOS de devotio moderna."
Es llamativo que esos siglos de devotio moderna a la FSSPX no la hayan afectado ni un poquito.

Este tipo de razonamiento me da muchisimas ganas de ni acercarme a la FSSPX.

NO quiero pertencer a ningun grupo, movimento, prelatura, fraternidad ni nada que se le parezca. Quiero ir a Misa. Listo, gracias, pero todo el resto no me interesa.
Es como ir a McDonalds y querer pedir una hamburguesa y te la den solo si comprás el combo.
No quiero el combo.

Roberto Arlt

Anónimo dijo...

Espero ese solicitado artículo Don Wanderer. Al parecer, varios tenemos el mismo interrogante.

Anónimo dijo...

Valveno, por favor: ¿Puede indicar alguna «de las comunidades porteñas que celebra el Novus Ordo dignamente, con cantos en gregoriano y latín, con lecturas y predicaciones según el espíritu de la Iglesia»? Se lo agradecería enormemente. (Soy el que un poco antes que usted dijo ser "relativamente joven").

Gracias

Anónimo dijo...

o
El Papado marxista y peronista esta con el pueblo y con los ladrones que depositan en el banco Vaticano

Anónimo dijo...

¿Puede poner los datos del cuadro, por favor? Gracias.

Anónimo dijo...

"el Novus Ordo Missae (…) se aleja de manera impresionante, en conjunto y en detalle, de la teología católica de la Santa Misa, cual fue formulada en la XXIII Sesión del Concilio de Trento"

Cardenales Ottaviani y Bacci

Anónimo dijo...

Se tienen que cumplir las profecías. Se viene el cisma, falsa Iglesia mundial que se unirá con las falsas religiones. La manifestación del Impio, persecución del Pequeño Resto fiel. Parusia. Esto no tiene solución humana. No esperen ahora Papas santos. La Iglesia es de Jesucristo, no de ningún Papa por más santo que sea y es Dios el que arreglará esto.

Anónimo dijo...

En esto, nada peor que el entusiasmo destemplado de los conversos.

Luis Fernando Pérez dijo...

El problema de Matt y de no pocos tradicionalistas es que le echan prácticamente toda la culpa de lo que está ocurriendo al CVII y a la reforma litúrgica. Como si lo que hubo antes fuera idílico.

Por ejemplo, en su vídeo Matt pone secuencias de películas de Hollywood en blanco y negro, anteriores al CVII, de curas cuidando y salvando niños. Hombre, ¿es que no sabes que ya entonces se producían muchos abusos de curas a menores? Esa lacra ya existía antes del concilio. Y el encubrimiento por parte de los obispos, igual.

Por otra parte, ¿de dónde se supone que salieron los padres conciliares centroeuropeos que la "liaron" en el CVII? ¿eran extraterrestres llegados a la tierra justo para participar en el concilio? Cuando Pío XII arremete en Humani Generis contra los errores filosóficos presentes entonces, ¿por qué no dio nombres y apellidos? ¿por qué se limitó a silenciar a los herejes? ¿acaso no fueron ellos los que acabaron asomando por el CVII para ejercer un influjo maléfico sobre el mismo?

La Iglesia no era un Edén paradisiaco en el que de repente apareció el CVII cual serpiente maligna a tentar y engañar a los angelicales fieles. Sí, hay que volver a la Tradición, a las sendas antiguas, pero sin convertirla en un ídolo mitificado, como si fuéramos unos románticos de m...

lanzallamas dijo...

Roberto, má' qué combo!

Se puede ir a misa a la FSSPX durante años y ni siquiera te van a decir algo si, como tantos, te vas a confesar y casar a otro lado. Me temo que hablan de lo que desconocen.

Sí es cierto, que cuando tenés hijos, el combo deviene en la mejor solución.
Se imagina a niños con misa nueva en la semana y tradicional los domingos?, entre otras cosas.

Anónimo dijo...

15.41, le pido disculpas. Por supuesto me refiero a los que pueden escoger. En mi ciudad, se puede.

Anónimo dijo...

Quisiera decir algo a partir de mi propia experiencia sobre la pregunta del "por qué no van". Le tengo gran estima y gratitud a Mons. Lefebvre (tengo claro que no habríamos llegado al motu propio con algo que conservar de no ser por él), pero no soy lefe "de carnet", si bien asisto ocasionalmente sin problemas a prioratos de la FSSPX cuando no puedo ir a una Misa de un grupo Summorum Pontificum o de la FSSP, etc. Un problema que he advertido (que lo mencionaba Valveno más arriba) es que no hay mucho aire de acogida para quienes vienen por primera vez. Percibo a veces en las prédicas, pero más en los fieles lefes que he conocido, un cierto espíritu sectario y de autosuficiencia, incluso respecto de otros grupos tradicionales ("católicos de indulto", dirán algunos lefes), como si la FSSPX fuera la única que está en lo cierto y la única capaz de restaurar la liturgia y la fe. No digo, por cierto, que echen a nadie a palos ni que se nieguen a enseñar a los curas que vienen a ellos la Misa tradicional, pero hay una cierta actitud que hace difícil acercarse a ellos. He conocido fieles de la FSSPX bastante hoscos respecto de cualquiera que no sea lefe e incluso dedicados a toda clase de intrigas en contra de otros grupos tradicionales. A eso se suma una duración de la Misa completamente desmedida en muchos centros y prioratos (1:30 a 1:45 para un Misa cantada)que puede alejar a muchos y prédicas eternas y poco inspiradas (creo que los seminarios de la FSSPX tienen un problema grave de formación en lo que concierne a la homilética). No digo tampoco que esto no se vea en otros grupos tradicionales, pues otros tienen, aunque en menor medida, también una cierta inclinación a la división y a las rencillas internas, y hacen salir corriendo a muchos que van por primera vez por su falta de caridad, en lugar de tratar de incorporarlos.

Jan Ellery dijo...

Consecuencia sin dudas. Nefasta consecuencia de aun mas nefastos precursores varias veces seculares.

Anónimo normando dijo...

Hay gente que se encarga de bañar de antipatía una realidad superior. Agregan mandatos de hombres, como los fariseos, amenazando con el infierno a quienes no compartan la obligatoriedad de algo que no lo es. Y formulan juicios temerarios impúdicamente, sin respeto ni recato alguno, exhibiendo una sensibilidad presuntamente finísima y celestial; inventan rótulos (birritualistas, línea media, etc.). Olvidan que al concilio lo hicieron tipos que celebraban o iban al vetus ordo. No los blindó, ciertamente. En fin, van a lograr una nueva división más, un nuevo motivo de discordia y amargura, en lugar de, silenciosa y pacientemente, mostrar toda la belleza de la mejor liturgia. Bien señala un comentarista: tienen siglos de devotio moderna. "No soporto maaaás". Candor, ay qué candor, cuánto candor, cono decían los Luthiers.
Hay muchos que sufrimos el horror actual. Pero no empezó con el concilio, ciertamente. Les gusta juzgar, y condenar. Si va, por qué no va... En fin, no se meta en la conciencia de los demás. Es un jueguito peligroso.

La bergoglia dijo...

Muy atinado recuerdo.

Odysseus dijo...

No vamos al NO porque está lo esencial. Vamos porque está todo. No puede haber menos.

Y no vamos a la FSSPX porque conocemos los desastres que hacen en la conciencia de los fieles y cómo salen abortados (y la imagen no es demagógica) y las pérdidas de fe que se cuentan entre sus fieles.

Y bueh, si desconocer el canto gregoriano y preferir Cristo Jesús y Comienza el sacrificio es rezar de forma tradicional sin hacer de la oración un no sé qué que ahora me vengo a enterar que no tiene que ser afectiva. Como si tener los mismos sentimientos que Nuestro Señor al rezar los salmos sea un acto modernista!

En fin, que les aproveche su superioridad!

Saludos cordiales,
Odysseus

Chestertoniano español dijo...

Depende de donde estés hay que sacrificar bastante. Yo sí fuera soltero sería fijo de la tradicional de mi ciudad pero sin que mi mujer este convencida es difícil, por no hablar que con cuatro críos pequeños la logística se complica aún más y el tener varios horarios de misa cerca de casa (tradicional solo uno y lejos) se agradece.
A menudo también la misa tradicional deja que desear. Si, se cumplen los libros pero no cantan la misa (misa cantada para los tradis de mi ciudad es que un laico cante partes de la misa desincronizadas de las que el cura dice) por ejemplo. Le falta mucha de la belleza que uno ve en la misa tradicional por YouTube, y una vez uno está dispuesto a renunciar a cosas accidentales, pues porque no una misa novus ordo bien hecha?
Y la gente... Los principales propagandistas de la misa tradicional aquí me caen bien la verdad, pero son muy frikis, mezclan cosas políticas radicales con ello (con las que estoy más o menos de acuerdo, pero que entiendo que asusten a muchos), son aparicionistas, y se están preparando para el fin del mundo acumulando comida (si fuera la Segunda Venida para que necesitan la comida), están siempre denunciando cosas y diciendo cosas negativas y realmente saben muy poco de liturgia. Por lo que veo en los foros, no son muy excepcionales.
Y el idioma es muy importante. Podemos discutir sobre bondades del latín, pero la realidad es que una vez acostumbrados a entender en tu idioma todo es una perdida cambiarlo (una perdida balanceada con otras ganancias claro, pero ya hay que medir una cosa contra otra).

costello dijo...

No se enoje Normando.
Esto es apenas un ejercicio sociológico al que nos hemos animado luego que varios pidieron un post sobre el tema.
Nadie se enoja ni mal quiere a nadie cuando escribe. Tómese internet como lo que es, que luego la vida pasa por donde siempre.

Anónimo dijo...

Al árbol se lo conoce por sus frutos.
Los frutos loa estamos viendo.
Sólo que ahora están podridos y antes de que caigan por su maduración.
No le demos más vueltas al asunto.
Que un Papa sea pecador es natural. Que sea un decidor serial y habitual de barbaridades no es natural. Y que proponga lo que los enemigos de Cristo proponen es antinatural.
Es verdad que sólo es la punta de un iceberg y no el más destacado, precisamente. Pero es el Papa y así todo lo demás viene por añadidura.
Florencio Tucan, hermano de la Tucan Florencia

hippie von rastas dijo...

Demasiado acertivo.
Cabe preguntarse si realmente es cierto que LEX ORANDI, LEX CREDENDI y ni qué decir si es correcto agregarle el LEX VIVENDI que me espanta un poco.

Cuando vemos a los mulatos de la feligresía y clero de Luján, tendemos a creer que sí, pero es siempre así o es apenas un decir?

Se da la máxima si la contrastamos contra los pocos intelectuales católicos respetables que hoy tiene la Argentina? Décadas atrás se hubiera podido decir que de algún modo sí, porque los mejores eran tradis, pero los de hoy, que son muy buenos y parecen llevar una VIVENDI más o menos ejemplar y pensar bien?

Entonces, si la máxima se cumple de a ratos y dependiendo de a quien se le aplique, tiene mayor valía?

Debo decir esto muy mi pesar, que antes de pisar la misa nueva posiblemente elija morir sin sacramentos ni entierro, podrido al costado de la ruta.

Valveno dijo...

Anónimo de las 16:26. Según mi experiencia, puedo recomendar 3 lugares, en orden decreciente. Doy por descontado que puede haber otras opciones buenas o mejores. Esto es lo que coseche tras varios años de recorrido por la arquidiócesis (si tiene otras opciones, no dude en comentarlas). De cualquier modo en este blog no están muy de acuerdo con mi primer opción, aunque cuando pregunto por qué, nadie da razones fundadas:
1) Basílica del Ntra. Sra. del Rosario (dominicos). La Misa de semana, la mayoría de las veces con cantos en gregoriano, salmos en español y kirie, sanctus, etc. En fiestas importantes o domingos usan el órgano. También le dan con ganas al turíbulo. Y las ordenaciones, con sus procesiones, son especiales. Más allá de algún fraile loco, todas las predicas son de alto nivel.
2) San José de Calasanz. Nunca me terminó de cerrar el coro, pero se celebra con muchísima dignidad.
3) San Ignacio de Loyola. Tiene un coro de alto nivel y para las fiestas importantes contratan profesionales.

Respecto al anónimo de 18:16, me ayuda a confirmar lo que sospechaba, que algo análogo pasa en la FSPPX. Para cerrar mi idea arriba expuesta, si yo de verdad pensara que la Misa tradicional es condición necesaria para ser católico, correría gritando por las Iglesias rogando a los “católicos tibios” que se vayan allí, cosa que ninguno de estos grupejos hace. Ok, no podemos porque nos persiguen me dirán, entonces en el momento que alguien se acerca motu proprio, lo recibiría con una fiesta digna del hijo pródigo.
Ahora, nada de esto pasa. Entonces, o no están convencidos del cambio que produce la Misa tradicional y van allí como una especie de club selecto, o la Misa tradicional no produce frutos de santidad en la mayoría de la gente que participa allí (porque ese apostolado sería natural en gente verdaderamente santa). Por tanto, es igualmente válido ir a una Novus Ordo dignamente celebrada.

Anónimo dijo...

¿Por qué no voy todos los domingos a Venezuela? Mmmm...

1) Tuve que bancarme un sermón de 40 minutos de un sacerdote jovencito donde se decía que no confesarse cada quince días era pecado mortal.

2) Tengo que estar 1 hora y media en una especie de capilla de un barroco de pésimo gusto.

3) Tengo que soportar los alaridos de un coro que en vez de cantar un gregoriano básico pretende hacer polifonía y (claramente) no le da.

4) Parece un radiador lleno de bichos: hay que saludar a personajes histriónicos, bobalicones, de extrañas teorías, filias y fobias rarísimas, y un largo etcétera.

5) Esa superioridad moral aquí desplegada y que pretende tomarnos por idiotas como si los casos horrorosos que se han dado en esa comunidad nunca hubiesen existido.

6) Y esto se produce porque muchos usan la misa tradicional como excusa para justificar sus vicios y pecados.

7) Aunque en Vzla. no se ve el espíritu sectario que es evidentísimo en La Reja, el mismo sí existe.

8) La escuelita de La Reja tiene un nivel educativo pésimo y deja mucho que desear en cuanto a disciplina.

Por supuesto que hay gente excelente, familias que son verdaderos modelos de vida, hay curas muy buenos no sólo en cuanto curas sino también como personas (Canale y Rubio, en primer lugar), la escuelita es innegablemente un buen refugio en estos tiempos y un millón de otras cosas buenas.

A lo que voy es que flaco favor le hacen con "leyendas rosas" a la Fraternidad.

Anónimo dijo...

Hemos tenido muy diferentes experiencias. Los curas y feligreses que conocí de La Reja fueron siempre y desde el principio muy buenos conmigo. Desde recién llegado, que no cazaba un latín.

Si lo de sectario lo dice por los curas, no es que sean duros solo los de La Reja. Lo son todos, pero solo allí es habitual que se hablen de ciertas cosas y esto en forma acotada (no es tema de sermones).

No conozco mucho de la escuela, pero por los resultados y performance universitaria de la mayoría de sus egresados, no veo que tiene que envidiarle a otras escuelas privadas.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Al anónimo de las 10:48
En respuesta su zonzera
1) Los domingos que no va misa a Vzla ¿los sermones son menores a 40 min., y hablan de pecados mortales? Esta excusa es bastante mediocre
2) ¿Las iglesia a las que asiste que estilo arquitectónico tienen? Esta excusa es bastante mediocre.
3) Cuando asiste a las misas ¿tienen un coro angelical y Ud. se deleita con sus canticos y antífonas gregorianas, polifonías, etc.? Esta excusa es bastante mediocre.
4) A la salida de las misas que no son en Vzla ¿saluda a parroquianos nobles, santos varones, hombre y mujeres bien formados? Esta excusa es bastante mediocre
5) El resentimiento siempre me pareció una excusa bastante mediocre.
6) Las personas que asisten a las misas que no son en Vzla ¿no justifican, acaso, sus vicios y miserias haciéndose pasar, por ejemplo, como pastores de buena línea en monasterios de buen gusto? Esta excusa es bastante mediocre.
7) Idem. Punto 5. Esta excusa es bastante mediocre.
8) Ud. no va a misa porque la escuelita de La Reja …..? Esta excusa es bastante mediocre.
Con mucho respeto

Anónimo dijo...

Excelente ejemplo de falacia argumentativa la suya.

Lea un poco sobre la reforma litúrgica y comprenderá la gravedad del NOM

Anónimo dijo...

Para Anónimo 19 de marzo de 2019, 10:48.

1) Habrá que ver en qué contexto lo dijo. Es muy fácil tirar algo así para dejar a un sacerdote mal parado. Por otro lado,¿tiene algo de malo que sea joven?
2) Irrelevante,solo deja en evidencia sus rencores.
3) Idem 2.
4) Usted no tiene ningun defecto? Solo hace más evidente su desprecio hacia la feligresía de la FSSPX.
5) Nadie niega que han pasado cosas malas (hechos aislados que pueden ocurrir en cualquier congregación, NO generalizados). Pero sería usted capaz de afirmar que se debe a un problema institucional?
6) Lo felicito, se ve que usted es capaz de conocer las conciencias como Dios.
7) Su comentario no demuestra ni una cosa ni la otra. Más desprecio...
8) Usted no conoce QUÉ es la EDUCACIÓN.Si algo caracteriza esa escuela, es la disciplina estricta que imponen sus sacerdotes. Consulte con cualquiera que mande allí a sus hijos.

Anónimo dijo...

Pero éste habla de la Fraternidad y la conoce por tres curas y desde un priorato!
Así habla cualquiera.

Además entendió mal. No es pecado no confesarse cada quince días, pero mejor hacerle caso al curita manteniendo esta saludable reglita que nada cuesta y no fiarse tanto de sí mismo...

viajante de comercio dijo...

Qué delirio es ese de los feligreses de la SSPX, de pretender no sé qué cosas de los otros feligreses?
Acaso si van a cualquier parroquia comparten a la salida un cigarro en el atrio? O a lo sumo se comparte entre amigos?
Por qué esperan lo que no se les ocurre pedir del Carmelo de M.T. de Alvear y Pueyrredón o de la Catedral Metropolitana?

Si vas a lo de les lefes de Mendoza no te van a dar bola si no te conocen, como en cualquier otro lado. Distinto es si te ibas hasta el Tupungato, que había que amortizar el viaje y nadie va hasta allá para salir volando, entonces fumás puchos, comprás recuerdos y le das charla a todo el mundo.

Pero con esas distintas varas se llega a conclusiones injustas: uno son fariseos y egocéntricos y otros simples sujetos a los que nada se les pide.

Anónimo dijo...

Para los que quieran asistir a VO en Zona Norte lléguense hasta Maschwitz y gozarán de liturgia impecable, sermones muy cuidados, coro precioso y gente muy cálida. Hay para confesar durante la santa Misa. Si se da la ocasión, se arman asados con los feligreses que lo deseen. Diría que se acerca al paraíso

Valveno dijo...

Vale, tenés razón, conclusión apresurada. No se si es igualmente válido... Y de hecho creo que es mejor en ciertas condiciones la Misa tradicional.

Pero si entiendes mi comentario cómo respuesta al planteo "si vas al novus ordo estás condenado"... Creo estar en lo cierto

Anónimo normando dijo...

Amigo Costello: no me enojo, créame. Rezongo un poco, nomás. Pero: ¿no ve Ud. cómo se pone agria la discusión? ¿Le parece necesario? ¿Aflora lo mejor o lo peor de cada uno? Termina, como todo en esta pobre y mostrenca tierra nuestra, con un Boca-River espiritual que deja un sabor amargo. Que, como el último superclásico, ni se puede jugar acá. Como decía Castellani: "Nosotros somos los buenos / nosotros ni más ni menos". Y saludos a Abbot!!

Anónimo dijo...

Para su futuro post, don Wanderer, creo que hay un elemento sobre el cual también conviene reflexionar: el autoritativo. Los católicos vamos a Misa, entre otras cosas -y muchas veces, en primera instancia-, porque así está mandado por la Iglesia. Pero la Iglesia, en este momento, nos ofrece la posibilidad de elegir, y si es así, se supone que ambas opciones son buenas. Para la mayor parte de los católicos que conozco, ir a uno u otro rito implica haber cumplido con el precepto. No es poca cosa querer cumplir. Lo ominoso es que se nos dé la posibilidad de elegir en tan elevado asunto.

Wanderer dijo...

Estimados, en el post yo quería simplemente propiciar la discusión sobre las relaciones entre el culto, la doctrina y la vida cristiana. No me explico muy bien por qué -aunque debería-, se terminó convirtiendo en una absurda discusión, sobre todo para los tiempos que corren, sobre la bondad, maldad, simpatía antipatía y hasta gustos musicales de los fieles de la FSSPX, con la previsible respuesta de éstos.
Es una discusión que no me interesa para este blog. Por tanto, no publicaré otros comentarios sobre el tema.

lanzallamas dijo...

Usted, Wanderer, me recuerda a mi padre.
En lo mejor de la fiesta nos apagaba la luz.

Theo didactas dijo...

Tenemos la tendencia a relacionar todas las fallas que vive la iglesia romana al Concilio Vaticano II. El problema es más complejo, pues en el fondo estamos ante una equivocidad doctrinal que viene de hace siglos. Documentos como Unitatis Redintegratio, sólo confirman los errores. Téngase presente que la membresía a la iglesia la definió Santo Tomás por el “carácter” bautismal, error que señala en la inteligencia de ese gigante que también se equivocaba, una equivocidad qué llevaría a fijarse en el Canon 87 de 1917, el Código de Derecho Canónico. Canon qué viene del papa Benedicto XIV, quien a su vez se apoyó en el teólogo jesuita Francisco Suárez, quien a su vez se apoyó en el tratado del bautismo de San Agustín. Analizado con cuidado este proceso lo que tenemos es un paulatino minimalismo sacramental que desintegro el Rito de iniciación, la teología de la iniciación y la membresía qué expresa este canon. Desde tiempo atrás, hasta el más perverso de los perversos puede ser católico o bautizar católicos sin él serlo, norma que está en los documentos de Vaticano II. Para San Agustín, la membresía de la iglesia implicaba unidad de fe, bautismo y paz católica, o unidad católica. Para Francisco Suárez, quién se apoya en San Agustín, pero lo malinterpreta, era la fe y el carácter bautismal los elementos qué permitían la membresía a la iglesia católica. Para Benedicto XIV, apoyado en Suárez, el criterio para la membresía a la iglesia se redujo al carácter bautismal, que dependía solamente para su validez del uso adecuado de la forma y la materia bautismales (Desapareció la inmersión). Estamos entonces ante una idea legalista de membresía a la iglesia que serviría a los teólogos de Vaticano II, especialmente a Ives Congar y al Cardenal Bea para fundamentar Lumen Gentium y demás documentos doctrinales. Y eso de que el Vaticano II fue un Concilio pastoral, es el mayor engaño de todos. Vaticano II cambió del todo a la iglesia tridentina y la hizo luterana y calvinista. Con lo afirmado, lo que se está visualizando es que los padres conciliares invirtiendo errores doctrinales que venían desde San Agustín, Santo Tomás, y teólogos como Francisco Suárez, lo que finalmente hicieron con la iglesia fue constituirla en función de signos ecuménicos externos pero que rompieron con la realidad espiritual que unía a la iglesia internamente, invisiblemente y no solamente externamente. Toca reconocer que la iglesia tridentina estaba en crisis, lo captaron en su buena fe teólogos como Congar y Ratzinger, pero lo que crearon los padres conciliares y sus peritos expertos, bajo una buena motivación de volver a las fuentes, fue la toma del ruido – desplazamiento de la estética-, como la disolución de toda la teología sacramental, el remedio fue peor que la enfermedad, pues sencillamente acercaron más a la iglesia romana a Calvino y a Lutero y no a los padres de la Iglesia. Por eso, el papa Francisco celebra recientemente a Lutero. Una paradoja de la historia, en el fondo un tremendo problema de identidad de la eclesiología romana, cuyo representante el papa, está perdido, pero es un extravío lógico en función de serios errores doctrinales en el conjunto de la iglesia tridentina, sus fuentes escolásticas y las tremendas deformaciones del pensamiento moderno y su metástasis en la iglesia romana post conciliar, que nos tiene viviendo la apostasía y la erosión institucional de la iglesia romana. Ya sus templos empiezan a quedarse sin fieles y el post cristianismo europeo ya asomó sus narices al continente americano.

Anónimo dijo...

Lo más sensato que se dijo en los comentarios, aunque un poco tarde, es lo del landlord, Wanderer, en su comentario de hoy, fiesta de San José, de las 19:57. Un amigo muy querido, una vez que se discutía sobre cuestiones semejantes a estas, la zanjó con una imagen muy inteligente: La casa se ha incendiado, no queda nada o casi nada de ella, y los hijos fieles que quedan discuten acerca de quién rompió el jarrón chino que estaba en lo que alguna vez fué el comedor...
Hilbert.

Anónimo dijo...

Wanther
Entonces porque no publicaste lo q te mande dos veces q era la consecuencia del planteo de tu escrito
Enrique
(lo adjunto por tercera vez pero completo) Hace lo que quieras
Nuevas encuestas revelan disparidad de creencias entre la Misa en Latín, y los católicos Novus Ordo
Tomado de Adelante la Fe
Una nueva encuesta realizada por el P. Donald Kloster, de la Iglesia Católica de St. Mary en Norwalk, Connecticut, en colaboración con un estadístico y Brian Williams de LiturgyGuy.com, destacó algunos datos interesantes de un grupo de católicos poco representados: aquellos que asisten regularmente a la Misa Tradicional en Latín.

El sacerdote que inició la encuesta ha celebrado “tanto la Misa Novus Ordo (MNO) como la Misa Tradicional en Latín (MTL)” durante más de veinte años y en la introducción de sus hallazgos menciona que ha “observado diferencias entre las personas que asisten a las dos Misas dentro del rito romano”.

Notando que “los católicos estadounidenses que asisten a la MNO han sido encuestados repetidamente en términos de sus creencias y prácticas (Pew Research[1] y Centro de Investigación Aplicada en el Apostolado en la Universidad de Georgetown [CARA])”, también observa que “el conjunto de investigaciones no parece incluir una descripción de los católicos que asisten a la MTL “que comprenden” un estimado de 100,000 católicos “que asisten a” al menos 489 misas dominicales en todo el país”. Se realizaron encuestas tanto en Pew como en línea para un total de 1,773 encuestados.

Los hallazgos sobre las preguntas clave fueron informativos:

El 2% de los católicos que asisten a la MTL aprueban la contracepción en comparación con el 89% de los católicos de MNO.
El 1% de los católicos de la MTL aprobaron el aborto en comparación con el 51% de los asistentes a la MNO.
El 99% de los católicos de la MTL dijeron que asisten a misa semanalmente en comparación con el 22% de los de la MNO.
El 2% de los asistentes de la MTL aprobaron el “matrimonio gay” en comparación con el 67% de la MNO.
También se destacó la tasa de donaciones entre los católicos de la MTL, que fue casi seis veces la cantidad de donaciones (al 6% de los ingresos) que las de los feligreses de la MNO (al 1,2%). Los católicos de MTL también tuvieron una tasa de fertilidad de 3.6 frente a 2.3 para los de la MNO, lo que indica “un tamaño de familia casi un 60% mayor”.

Como los autores del estudio señalan en su análisis, las diferencias entre los dos grupos fueron “dramáticas al comparar creencias, asistencia a la iglesia, generosidad monetaria y tasas de fertilidad”.

La encuesta inicial, realizada durante varios meses en 2018, fue breve, pero el P. Kloster tiene la intención de participar en el estudio de temas adicionales en su próxima encuesta, como la propensión a las vocaciones, que pretende iniciar este año.

Es probable que los hallazgos sorprendan poco a los católicos que asisten regularmente a misa en las capillas de la MTL en todo el país. Se indica que estas capillas son terreno fértil para la ortodoxia católica, las familias numerosas y una práctica auténtica de la fe y continuarán brindando crecimiento y nutrición a la Iglesia en el futuro previsible

Irenea dijo...

Acepto su censura. La discusión ya no tenía sentido. Pero en cuanto a esto que ud dice y con lo cual finaliza el post:"Sólo un santo. Un gran santo.
Que aparezca rápido; no queda mucho tiempo." A qué se refiere? Tiempo para qué? Gracias.

Anónimo dijo...

Novus o vetus si no se reza y hay verdadero sentido de la misa nada vale

Anónimo dijo...

Buenas,
les cuento lo que me pasó este fin de semana, me fui a confesar con un párroco que conozco, y le planteé (ya se lo venía diciendo hace tiempo, casi 2 años) que para mi Francisco no es Papa electo canónicamente por lo que dice este artículo
http://diariodeunnaufrago-bate.blogspot.com/2016/01/no-es-papa.html?m=1

y además consideraba que la Iglesia está atravesando su Pasión al igual que Jesús.
Me dijo que en esas circunstancias no me podía dar la absolución. Lo entendí perfectamente , me despedí diciendole que volvería a seguir charlando el tema.

Algún comentario para hacerme?
Tengo 2 alternativas, me confieso con otro cura; o vuelve a confesarme con el mismo y le digo que cambié de idea,
Sugerencias?

Anónimo dijo...

Volviendo Don Wandere al tema del post.
Es increíble lo que escribieron estos dos Sacerdotes (P. Ernesto Buonaiuti, el P. Primo Vannutelli) y lo que usted explica muy cierto, no es una profecía, sino un plan de trabajo programado (por eso, estamos como se busco estar).

Por supuesto que nada, de nada podemos esperar del clero ó consagrados con sus retorcidas conciencias modernista/progresista (tradi ó moder); también el laicado está en la misma esfera. Personalmente, presencié docenas de años Misas (5000 quizás), el modernismo lo abarca todo. Mucho es pura bulla.
Sólo y excepto en la FSSPX encontré una pequeñísima porción de rectitud Evangelica de verdad...

En cuanto a un cambio y transformación Cultual (liturgia-ascética), Doctrinal y moral, considero que son los 3 pilares que forman al "hombre de Dios, al hombre santo". Los tres se retroalimentan y sostienen entre sí al hombre, a la sociedad, en fin, al mundo entero por la oración de los Santos. Solo así, DIOS N. S. actúa en el mundo y lo sostiene, "por la oración y acción de sus Santos".

Sabemos que lo contrario a la Santidad, es la Satanidad...sabemos que donde domina el poder del mundo, la carne y el demonio está la Trinidad Diabólica...¿sabemos que comulgamos en una Misa?
FT

Anónimo dijo...

GASTÓN: Al que le negaron la absolución por no ver que Francisco sea papa que se busque otro confesor y ya está. Que todos los problemas sean como éste.
A los que consideran que hay que reducir la importancia del V II en la gestación de esta crisis el que suscribe -niño de 5 años allá por los años 50- les dice que en su barriada, en una ciudad del norte de España, todos los crios de esas edades corríamos en masa a besar la mano de un sacerdote que pasaba por el barrio. De manera espontánea, como un juego si quiere, y sin que luego en casa nos lo prohibieran porque de hecho esto se repetía cada vez que el citado clérigo volvía a pasar por allí. Hoy los datos han cambiado de manera radical y semejante escena es impensable. Y aparte del V II y sus consecuencias no veo qué otro suceso pueda explicar un cambio tan radical.

Anónimo dijo...

Aunque no tenga relación estricta con el post, para el anónimo de las 22:58 del 19/03, lea con detenimiento este escrito:

https://rorate-caeli.blogspot.com/2019/03/important-guest-op-ed-bishop-schneider.html

Jan Ellery dijo...

Irrelevante e inoportuna la peleita entre partidarios (suena fulero eh?) y contras (peor aun..) de la fspx. Espiritu de partido, que le dicen, que de católico tiene poco y nada.
El asunto que sí importa queda opacado de ese modo. Y creo que lo que importa es lo que surge del algunos comentarios, y es que la FE de quienes concurren al NOM ha ido sufriendo algunas mutaciones respecto de la FE DE SIEMPRE. Cambios o mutaciones que quizás no depende solamente de la llamada Misa Novus Ordo, pero a mi me parece que algo tiene que ver.
Y si cambia o muta o al menos influye levemente en la Fe, pues, me parece, reitero, que tal vez deberia concluirse en que es mejor evitarla.
Simple logica, entiendo.
Mas allá de que la declinación de la Cristiandad y del catolicismo, mas puntualmente, excede por supuesto esta cuestion de la liturgia.

javcus dijo...

Anónimo @22:58

Bueno, según creo recordar del Concilio de Constanza (el que arregó el Cisma de Occidente), la duda razonable de quién es papa o no es causa de cisma. En su caso parece más una postura sedevacantista, sin embargo. ¿No le dio más explicaciones el cura? Es un asunto grave y debería habérselo aclarado. Cambie de confesor, a ver qué dice.

Particularmente opino que BXVI no renunció válidamente (ni en forma —defecto de latinidad— ni en intención —renuncia parcial—, y no entro en la muy probable extorsión) y que Dios le demande el lío en que nos ha metido. Un obispo (el emérito de Corpus Christi, EEUU) tiene dudas parecidas.

En cualquier caso, si Francisco es papa (que no lo descarto, como castigo justo por los muchos pecados de ecumanías, impiedades y novedades en que hemos incurrido), conviene reflexionar en la nota del obispo Schneider, recién salida del horno:

‘Sobre la cuestión de un Papa herético’, de Mons. Athanasius Schneider
https://infovaticana.com/2019/03/20/schneider-recuerda-que-un-sacerdote-obispo-o-papa-hereje-puede-administrar-validamente-los-sacramentos-y-ejercer-actos-de-jurisdiccion/

Anónimo dijo...

En línea con la segunda parte del comentario de 19 de marzo de 2019, 10:36

Mi padre abrazó la fe en 1977, a sus cincuenta y tantos. Antes habia ido a Misa solamente por eventos familiares o sociales. Su primer comentario fue: "Esta Misa es distinta a la de antes: antes no se entendia nada y ahora se entiende todo."

Al de 19 de marzo de 2019, 21:07:

Correlación no implica causalidad. Si Ud hace una encuesta sobre esos puntos comparando católicos que sostienen creacionismo de la tierra joven y geocentrismo con catolicos que interpretan la narracion del Genesis de manera acorde a la ciencia contemporanea, va a hallar una discrepancia semejante. Quiero pensar que no sacará de eso la conclusión de que conviene fomentar el creacionismo de la tierra joven y el geocentrismo.

A Cloaked Raven dijo...

Respecto al tema de la encuesta que compara datos de CARA con una encuesta a asistentes a la Misa Tradicional Latina... vamos. Arriba.
Se intenta establecer una correlación entre el rito y la ortodoxia que es espuria porque las dos formas del rito romano están en pie de desigualdad desde el vamos. Nadie o casi nadie va de casualidad a una Misa tridentina porque es la que le queda a la vuelta de la casa. Es toda gente que tiene un cierto nivel de preocupación por lo litúrgico, algo de formación, etc. Es su ortodoxia la que la lleva al rito, mientras que en la Misa NO por ser la más extendida va también el que va por costumbre y que no sabe ni donde está parado y el que está para hacer política y lobby eclesial. No hay católicos casuales yendo a la Misa Tridentina. No es la Misa la causa de la ortodoxia sino la ortodoxia y la ortopraxis la causa de la asistencia a la Misa.

Anónimo dijo...

Soy el anonimo de las 22:58 del martes y agradezco los comentarios del tema planteado.
Muy interesante lo de Honorio I y también el siguiente párrafo que les copio:

"El intento de deponer a un Papa herético a cualquier costo es un signo de un comportamiento demasiado humano, que en última instancia refleja una falta de voluntad para soportar la cruz temporal de un Papa herético. Tal vez también refleja la emoción demasiado humana de la ira. En cualquier caso, ofrecerá una solución demasiado humana, y como tal es algo similar al comportamiento en la política. La Iglesia y el Papado son realidades que no son puramente humanas, sino también divinas. La cruz de un Papa herético, incluso cuando tiene una duración limitada, es la mayor cruz imaginable para toda la Iglesia."

No obstante, y les pido de vuelta sus comentarios, sobre el siguiente enlace:
http://diariodeunnaufrago-bate.blogspot.com/2016/01/no-es-papa.html?m=1

En ese enlace, da entender que fue una elección inválida.
Agradezco sus comentarios





Anónimo dijo...

Carta por Misa en Basílica, pareciera de Sacerdote (1 de 2).
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UNA MISA CON BOMBOS Y PLATILLOS

El pasado domingo 10 de marzo se celebró en la Basílica de Luján una Misa “villera”, es decir, una Misa organizada por los llamados “curas villeros” que prestan su servicio pastoral en los barrios más vulnerables del gran Buenos Aires, con la presencia de varias organizaciones barriales de esos lugares.

Todo hubiera quedado dentro del ámbito de la normalidad si no fuese porque al final de la Misa se llevó a cabo una especie de comparsa con tambores y bailes, que si bien hicieron la alegría de muchos de los que estaban allí presentes, causaron estupor en muchísimos fieles y sacerdotes que pudieron ver lo sucedido a partir de un video casero que enseguida se viralizó.

Ahora bien, alguno podrá preguntarse ¿Por qué tanto escándalo por un grupo de gente que salta y baila cuando hay tantas cosas más importantes de las que ocuparse y preocuparse?

Que hay cosas peores no cabe la menor duda, pero eso no es excusa para pasar por alto este episodio. Una cosa no quita la otra. Sino con este argumento, tampoco habría que preocuparse de la justicia social ya que hay cosas mucho más graves de las que ocuparse, por ejemplo, del aborto. Repito, una cosa no quita la otra.

Sin dejar de reconocer la labor pastoral compleja y encomiable de estos sacerdotes, el tema aquí no pasa por cuestiones de “estilos litúrgicos o pastorales”, más o menos permisivos o rigoristas, ni mucho menos por cuestiones ideológicas. La cuestión aquí pasa por una correcta valoración del sentido de “lo sagrado”, algo que en el pueblo sencillo y fiel está muy encarnado y presente. Hay cosas que son sagradas y otras que no (que son profanas), hay acciones que son sagradas y otras que no, hay tiempos que son sagrados y otros que no, hay lugares que son sagrados y otros que no. El sentido común nos dice que en los lugares sagrados se llevan a cabo acciones sagradas y en los lugares profanos se llevan a cabo acciones profanas. Y el templo es un lugar sagrado. Cualquier templo, sea la Basílica de Luján o sea la capillita del barrio más humilde de la Argentina, es la Casa del Señor y, por lo tanto, es casa de oración. No hace falta ser sacerdote ni teólogo para darse cuenta de esto. La gente sencilla lo advierte enseguida. De allí el gran estupor que causó en muchos este video.

Un erróneo sentido de la "fiesta" ha llevado a una exteriorización abrupta y desarmónica en algunas expresiones litúrgicas, derivando en una falta de respeto al espacio sagrado del templo, pudiéndose observar un comportamiento similar al de una unidad básica o al de una cancha de fútbol.

De la misma manera, una concepción tergiversada sobre la Celebración Eucarística ha llevado a que la Misa sea vivida como un mero encuentro festivo de hermanos en torno a la mesa del altar, sin ningún sentido del sacrificio y de la acción sagrada. Las dos cosas van unidas: banquete sagrado y memorial del sacrificio.

Esta falta de sentido de lo sagrado en la liturgia ha llevado también a perder algo que es fundamental en la acción litúrgica: el sentido del misterio. Se piensa que todo debe ser "explicado", que todo debe ser "festejado" Esto llevaría mucho para reflexionar, pero aquí digo sólo esto: cuando se pierde el sentido del misterio se pierde el sentido de la novedad y, por lo tanto, todo se convierte tedioso, rutinario y repetitivo. Sin misterio no hay novedad y sin novedad no hay capacidad de asombro. De allí que nuestras Misas sean tan poco “convocantes” y terminamos pensando que para convocar debamos transformar las Misas en shows o en espectáculos circenses.

Anónimo dijo...

Carta por Misa en Basílica (2 de 2)

Yo personalmente he tenido la oportunidad de visitar la sinagoga de la calle Libertad (la más antigua de Buenos Aires) y cuando entré debía observar ciertas normas, por ejemplo ponerme el kipá (el gorrito redondo sobre la cabeza) Lo mismo al entrar en una mezquita es requisito quitarse el calzado. En la misma basílica de lujan, al igual que en muchas otras iglesias, hay carteles en la entrada donde advierten cómo ingresar al templo y cómo comportarse una vez adentro. Y hasta en la misma Basílica de San Pedro en el Vaticano, si alguien llegara a pretender entrar en pantalones cortos o en musculosas o mangas cortas, en la misma entrada te colocan unas mangas y una especie de toga para cubrir el cuerpo. Sino no entrás. Y esto no es por rigorismo litúrgico o por actitudes “pietistas” sino, lo repito, por sentido común. Estamos entrando a un lugar sagrado.

Lamentablemente hoy no abundan los buenos ejemplos en este sentido y a veces por parte de quienes deberían darlo en primer lugar. Por ejemplo, para Navidad hemos visto que ciertos templos se transforman en restaurantes para ofrecer a los indigentes una cena de Navidad, como si no hubiera salones en Bs As para ese fin. O también hemos visto hace poco, con estupor, que un obispo argentino celebraba Misa en una playa de Panamá sin ornamentos, sentado en una silla y utilizando un mate como cáliz…

No pocas veces los pastores de la Iglesia “subestimamos” el sentir del pueblo fiel del cual pensamos que no tiene capacidad para advertir y vivenciar lo sagrado en sus vidas. En este sentido, el llamado “sensus fidelium” cobra más relevancia que nunca. De alguna manera, la llamada “piedad popular” nos enseña a valorar lo sagrado. He visto a sacerdotes y obispos retar a la gente por tocar la custodia con el Santísimo Sacramento o por comulgar de rodillas (obligando a los fieles a pararse o a comulgar con la mano) pasando por encima no sólo por el sentir y libertad de los fieles sino de la misma normativa litúrgica que es muy amplia en ese sentido. Nosotros no somos los dueños de la liturgia.

Nadie se va a morir por lo que sucedió en Luján y la Basílica seguirá funcionando igual, pero esto no hace más que evidenciar el estado de situación de la liturgia en la Argentina (salvo honrosas excepciones, por supuesto) y de la vigencia de aquel dicho tan criollo que dice: “la culpa no es del chancho sino del que le da de comer”

Quisiera concluir con unas palabras del Papa Francisco que pueden ilustrar lo que hasta aquí he dicho: "La liturgia es precisamente entrar en el misterio de Dios; dejarnos llevar al misterio y estar en el misterio... Recuerdo que siendo niño, cuando nos preparábamos para la Primera Comunión, nos hacían cantar “Oh santo altar custodiado por los ángeles”, y esto nos hacía comprender que el altar estaba custodiado por los ángeles, nos daba el sentido de la gloria de Dios, del espacio de Dios, del tiempo de Dios. Y luego, cuando hacíamos el ensayo para la Comunión, llevábamos las hostias para el ensayo y nos decían: “miren que éstas no son las que recibirán; éstas no valen nada, porque luego estará la consagración” Nos hacían distinguir bien una cosa de la otra: el recuerdo de la conmemoración. Por lo tanto, celebrar la liturgia significa tener esta disponibilidad para entrar en el misterio de Dios, en su espacio, en su tiempo... Hay que pedir hoy al Señor que nos done a todos este sentido de lo sagrado, este sentido que nos haga comprender que una cosa es rezar en casa, rezar en la iglesia, rezar el rosario, recitar muchas y hermosas oraciones, hacer el vía crucis, leer la Biblia; y otra cosa es la celebración eucarística. En la celebración entramos en el misterio de Dios, en esa senda que nosotros no podemos controlar: sólo Él es el único, Él es la gloria, Él es el poder. Pidamos esta gracia: que el Señor nos enseñe a entrar en el misterio de Dios" (Cf Papa Francisco, Homilía en Santa Marta, 10 de febrero de 2014)

Anónimo dijo...

Si la carta fuese de un Sacerdote (que así lo es); ya al principio comienza derrapando, al considerar "que cosas peores podrían ocurrir", y nombra por ejemplo el aborto; y también, no reconoce para su punto de vista, que lo acontecido es degradante para la FE.

Nada es comparable con una MISA.

Aquí claramente queda expuesta su pérdida de FE sobrenatural.
Nada, nada, nada hay más importante sobre esta bendita tierra que la Misa y el Sacrificio incruento de N. S. Jesucristo sobre el Altar. De este Sacrificio, y nosotros unidos a ÉL, proviene todo, todo, todo lo bueno que DIOS nos regala.

De ahí, y por consiguiente continúa la desvalorización de lo SAGRADO, Templo, Sacerdote y todo lo que lo acompaña...así estamos...allí vamos.
FT

Anónimo dijo...

Estimado Guanderer:
Le anoticio que su post mereció una respuesta pública de la Comisión Nacional de Pastoral de Adicciones y Drogadependencia de la CEA.
El párrafo más importante es el siguiente: "No compartimos la actitud de aquellos que se creen dueños de la verdad, la piedad y la fe. Aquellos que construyendo muros quieren una Iglesia de elite, en donde se encorseten las manifestaciones de piedad popular, priorizando una liturgia de estricta observancia por sobre la manifestación afectiva y entrañable que el pueblo tiene con su Madre y con su Padre del cielo."

Lo publicaron hace trece horas en la página de Facebook de la Oficina de Prensa de la CEA, bajo el título "Desagravio a los ataques a los Hogares de Cristo"
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=2224000737682183&id=131506840264927

Yo en lo personal comparto su postura Don Guanderer, de que el verdadero agravio y sacrilegio es el cometido por estos pastores (sean sacerdotes u obispos) que guían mal a los fieles que obran más por ignorancia que por maldad.
Le comunico esto para que pueda defenderse de la acusación si lo cree necesario. Saludos en Cristo.

Anónimo dijo...

Brillante.

Anónimo dijo...

Anónimo de 19 de marzo de 2019, 22:58

Justo para Ud el sitio onepeterfive acaba de publicar un artículo extenso en 2 partes de Robert Siscoe:

https://onepeterfive.com/dogmatic-fact-francis-pope/

https://onepeterfive.com/objection-answer-francis-pope/

Para hacerla corta, la legitimidad se prueba infaliblemente a posteriori por la aceptación pacífica y universal de la Iglesia. Traduciendo de la cita de Billot:

"la adhesión de la Iglesia universal será siempre, por sí misma, un signo infalible de la legitimidad de un determinado Pontífice, y por lo tanto también de la existencia de todas las condiciones requeridas para la legitimidad misma."

La aceptación pacífica y universal de la Iglesia a un Papa permite conocer con certeza que cualquier argumento que llegue a una conclusión contraria es erroneo, así como el hecho de que los pájaros vuelan permite conocer con certeza que cualquier argumento que llegue a la conclusión contraria es erroneo, sin necesidad de ponerse a examinar en detalle las premisas o el razonamiento de ese argumento.