jueves, 25 de abril de 2019

Thomas Merton, un monje con doble vida



El último número de la revista Harpers publicó una interesante reseña de Garry Wills sobre un libro que acaba de aparecer sobre Thomas Merton, en el que su autora intenta reivindicar la figura del famosos monje.  Wills, basado en los diarios de Merton y otro tipo de documentación confiable como el testimonio de sus propios hermanos en religión, pone en claro quién fue realmente este personaje.
En los ’50 y ’60, Merton era el gran gurú de la espiritualidad católica. Monje trapense en la abadía americana de Getsemaní, vivió varios años de su vida en una ermita dentro del mismo terreno del monasterio, a fin de llevar una vida más retirada y entregada a la oración. Para multitudes, era un santo viviente, y hacia él peregrinaban en busca de consejos y palabras de sabiduría. Sus devotos se contaban por miles. Y razón tenían, porque sus libros mostraban un alma espiritual y transparente. 
Su obra  más conocida, La montaña de los siete círculos vendió más de seiscientos mil ejemplares. Es un buen libro. Cuando lo leí hace mucho años, recuerdo que me gustó y que me hizo mucho bien.
A partir de ese éxito inicial, Merton comenzó a escribir dos o tres libros por año, a dar conferencias y charlas espirituales, a encontrarse y cartearse con personajes reconocidos del mundo de la política y de la farándula, y a ofrecer reportajes y entrevistas. Si Merton hubiese vivido en nuestros días, no hay duda que habría sido un asiduo participante en las redes sociales. El mensaje siempre era cristiano, con permanentes referencias evangélicas y a los místicos cristianos más reconocidos. Y todo con un innegable talento. Porque Merton era muy talentoso, poseedor de una enorme cultura y formación literaria, que lo convertían en un personaje irresistible.
Algunos de sus contemporáneos, sin embargo, comenzaron a notar que no era muy normal que un monje que se proclamaba dedicado a la vida silenciosa y a la contemplación, pasara su tiempo en actividades de alta exposición pública que, necesariamente, rompían su pretendida vida monástica. Uno de ellos fue el novelista inglés Evelyn Waugh que, habiendo tenido una excelente relación con Merton, le escribió con su particular espíritu irónico, advirtiéndole que, como monje, debía dedicarse más bien a ordeñar vacas y hacer licores, en vez de promoverse como gran maestro espiritual. Y parece que la sugerencia no le cayó muy bien al monje que le respondió que mejor era que se dedicara a rezar el rosario todos los días y no a escribir a religiosos.
La sorpresa llegó cuando el mundo vino a saber que Thomas Merton había tenido una amante durante varios años. En 1966 debió someterse a una cirugía y, estando hospitalizado, se enamoró de una enfermera: Margie Smith. Él tenía cincuenta y un años; ella, veinticinco. Utilizaba excusas para salir del monasterio y poder encontrarse con ella y, cuando no podía, era ella la que se escabullía dentro de la abadía para verlo. Escribe Merton sobre uno de estos encuentros: “Bebimos nuestro vino, leímos poesía, hablamos de nosotros pero, sobre todo, hicimos el amor, y el amor y el amor”. Enterado el abad del affaire amoroso, le exigió al monje que terminara la relación. 
Merton reaccionó diciendo que eran todas mentiras ocasionadas en que su superior “estaba celoso” de sus éxitos. Ninguno de sus seguidores quería creerlo. ¿Cómo era posible que el famoso padre Thomas hubiera llevado una doble vida? ¿Cómo podía aceptarse que alguien capaz de escribir maravillas espirituales tan profundas pudiera estar tan profundamente atado a las pasiones? ¿Cómo dar crédito a las versiones que indicaban que, en realidad, había sido un farsante? El maestro de miles de cristianos, a quienes guiaba en la vida de oración y de virtud, no sólo había quebrantado sus votos sino que vivido ofreciendo de sí mismo una figura mentirosa y farisaica. Se atribuyeron los rumores a una cuestión económica, pues los derechos de sus libros generaban millones. Otros, más espirituales, hablaban del demonio que, retorciéndose en el infierno por el enorme bien que hacía Merton con sus escritos, había decidido atacarlo.
Luego de algunas idas y vueltas, Merton aceptó el hecho ante su abad y prometió corregirse, pero lo cierto es que siguió viendo a la enfermera Smith cada vez que podía. Y sobemos cómo  terminó todo: el monje murió electrocutado a fines de 1968 en la bañera de un hotel de Tailandia.
A pesar de que las evidencias se impusieron, todavía hay quienes siguen justificando la doble vida del monje: “[Su relación con Margie Smith] fue genuina, amante y transformante, aunque después se reveló imposible", continúan afirmando sus defensores.
Cosas veredes...

50 comentarios:

Fuenteovejuna dijo...

El espíritu está presto, pero la carne es débil...
Ahora bien, si Merton escribió excelentes libros de espiritualidad católica que tal vez sirvieron para que muchos de sus lectores se convirtieran y salvaran sus almas del infierno, ¿no sería una paradoja cruel que después de haber hecho tanto bien haya perdido la suya porque murió eloctrocutado tomando un baño en una tinaja oriental?
Dicho de otro modo, el hecho de haber contribuido a la salvación de otros, ¿no le habrá servido para salvarse él?
Interesante dilema.
Por las dudas, no hubiera querido estar en sus zapatos. O en su tinaja...

Anónimo dijo...

Los hechos relatados en el post son parte de la ficción (o de la realidad, pero de otros lares) cualquier similitud la realidad (nuestra) es pura coincidencia.

Anónimo dijo...

"¿Cómo podía aceptarse que alguien capaz de escribir maravillas espirituales tan profundas pudiera estar tan profundamente atado a las pasiones?". Eso es lo que no me entra en la cabeza. Podría entender si fuera algún "desliz" puntual, unos "días malos", pero no situaciones que se reiteran en el tiempo (meses, años). Por otro lado, es sorprendente el parecido físico con otro monje más cercano a nosotros.

Anónimo dijo...

Hay que tener cuidado que hay mucho charlatán espiritual, y mucho cura y monja mediáticos, yo ya he conocido algunos casos de estos, cuando yo era más joven existíanvarios de estos, muchos se han salido del sacerdocio y otros pues no han acabado nada bien.

Anónimo dijo...

En septiembre de 2015 Francisco pronunció un discurso ante el Congreso de los Estados Unidos, en el que al parcer citó y alabó a Merton.

Anónimo dijo...

Todo para no decir un modernista más.

luciano tanto dijo...

O sea, ser normal, es un serio problema para católicos... normales.

Anónimo dijo...

El error no convierte fuenteovejuna, puede que Dios igual los salve, pero ese es otro tema.

Anónimo dijo...

Es mas comun de lo que se piensa. Hay un refrán latino que reza "CORRUPTIO OPTIMI PESSIMA EST". Esta reflejado en un buen relato de L. Tolstoi (El Padre Sergio) aunque con matices diferentes. Tambien han caido es graves faltas otros grandes pastores y maestros de recta formacion e indiscutible accion evangélizadora.

Anónimo dijo...

¿Cosas veredes???¡¡Las librerías de las paulinas llenas de esos libros!!!obvio había caído en el orientalismo o new age.

Anónimo dijo...

8:59 ¿maestros de buena formación que cayeron cuales por ejemplo? porque Merton obvio no la tenía.

Anónimo dijo...

Luciano la new age no es normal.

Unknown dijo...

Ya lo dijo Jesús: "hagan lo que ellos dicen pero no lo que hacen".

Pepinillo en Vinagre dijo...

"Yo, por tanto, corro así, no como al azar; así lucho, no como quien hiere al aire; sino que castigo mi cuerpo y lo esclavizo; no sea que, habiendo predicado a los demás, yo mismo resulte descalificado".

Anónimo dijo...

Del artículo del TWP (27-dic-1998): ONE OF US
"... On his 50th birthday Merton wrote in his journals how he had always used love badly in his early life. He'd taken advantage of women sexually. He was ashamed.

In March 1966, the monk went to Louisville for a back operation. He'd been living in a small hermitage on the monastery grounds, having gotten permission from Dom James Fox to move out of the abbey's main buildings. He wanted more solitude.

The nurse-in-training came in to rub his back, give him a sponge bath. It was a kind of coup de foudre, as someone said: "love at first conversation."

He fought it, he embraced it. "There is no question that I am in deep," he wrote on April 27. The next day in his journals: "If I believe in love and in M., am I willing to face all the consequences frankly and despise the ridicule, the criticism and the injury without in any way cheaply giving in?"

Back in his hermitage, he is writing secret letters, he is going to rooms in the abbey to make furtive calls to her. He is conscripting friends to come to the monastery and drive him to Louisville on false pretenses. He is loathing himself. He cannot stop. He is beginning to wonder if somehow this isn't in God's plan for him. You get the sense of a man who wishes to be caught. And who has a compulsion to write it all down..."
https://www.washingtonpost.com/archive/lifestyle/1998/12/27/one-of-us/941d578c-2c88-4643-8d0c-f36c58b235e2

Adrián dijo...

No es sólo eso, sino que sus libros "espirituales" empezaron a ser cada vez más heréticos hasta el punto de que los últimos eran absolutamente budistas,de hecho su muerte en Tailandia se debe a que estaba allí con el Dalai lama, al que consideraba su maestro..

Anónimo dijo...

S. Teresa de Lisieux habla de que no dejan de ser hombres fragiles y debiles. Cap 6 El viaje a Roma, Historia de un alma.

Anónimo dijo...

SAN Francisco en su primera regla, capitulo XIII dispone despojarlo del habito, expulsarlo y luego que haga penitencia.
Ver en San Francisco de Asis,Escritos biografia documentos. BAC, 1978

Anónimo dijo...

Merton fue un monje excepcional en todo sentido. Escribió cosas maravillosas y violó sus votos monásticos enamorándose perdidamente de una mujer mayor de edad, que conoció extra muros.

Notable éste párrafo, extraído de la reseña comentada, que muestra cómo Merton nunca perdió el sentido común, ni el orden del amor.

"He justified breaking his pledge out of concern for her, suggesting that a complete end to their relationship “would be very bad for her.” But ultimately what he cared most about was the audience he had created for his spiritual leadership:

There are too many people in the world who rely on the fact that I am serious about deepening an inner dimension of experience that they desire and that is closed to them. And it is not closed to me".

"This is a gift that has been given me not for myself but for everyone, even including Margie. I cannot let it be squandered and dissipated foolishly. It would be criminal to do so".

"In the end I would ruin her along with myself".

Amó a Margie más que a sí mismo, y a la Iglesia por sobre todas las cosas. Así pecan los cristianos.

Anónimo dijo...

Al mejor estilo P. Campora, gracias Thomas por tus enseñanzas!!!. A donde estes electrocutado gracias por tu sacerdocio!!!!.
Je.

Âνδρέας dijo...

Sobre esto ya hay cuentos medievales. Quiero decir, sobre el tema "el monje que salvó a otros y perdió su alma". Yo hago un par de rápidas (y espero no apresuradas) conclusiones:

1- No hay que tomar como "santo en vida" a nadie.
2- Huir de quienes, ya teniendo una vocación y deber de estado, "encuentran" otros (se entiende, el monje que de repente descubre su vocación de maestro espiritual de masas y profuso escritor con fama).
3- No perder la conciencia de que, dejados a nosotros mismos, somos todos unos canallas (como dice Castellani citando a Kierkergaard).
4- Maestros tiene la Iglesia: los Santos Padres y Doctores, y los grandes místicos aprobados. Esto de encontrar "nuevos maestros" no deja de ser peligroso.

Anónimo dijo...

Por lo menos a Merton le gustaban las mujeres y no violó a nadie. No es menor el tema.

Al

Un Nostálgico Lector dijo...

Solo dos frases:

La primera es la clásica "el habito no hace al monje"

la segunda la escuche mientras tomaba el té con un sacerdote platense, hablábamos sobre un X autor argentino que es benedictino "Un monje benedictino que se la pasa dando conferencias y presentando libros ¿Cuando está en su monasterio?"

Thomas Merton, Buda no es Jesucristo...

Jack Tollers dijo...

En 1962, un monje Ortodoxo (y perfectamente ortodoxo) el P. Seraphim Rose, le escribió a Merton una carta donde criticaba su pacifismo, modernismo y espíritu anti-parusíaco (que diría Castellani). Vale la pena y acá está:

http://orthodoxinfo.com/ecumenism/merton.aspx

Lo único bueno de Merton es su libro sobre la Montaña de los siete círculos. Lo demás que escribió es malísimo, y antes de terminar electrocutado en una tina se dedicó a muchos ejercicio "ecumaníacos" con los orientales que dan ganas de llorar... (parecido a los del amigo de Lewis, Dom Bede Griffith... y el mismísimo Daniélou, si me apuran).

Eck dijo...

A mi Merton nunca me convenció cuando leí la "Montaña de los 7 círculos". Me pasó igual que con Juan XXIII y su Diario. La letra estaba bien pero la melodía chirriaba un poco, había algo que no encajaba con su persona, una mezcla de ingenuidad apostada como si el pecado no tuviesen nada que ver con ellos y fuera algo sobrevenido, de demasiado ombliguismo y de frivolidad por hacer demasiado caso a fervorines espirituales en la toma de decisiones. En resumen: mucho sentimentalismo religioso, eso sí, escrito magistralmente
El caso contrario es justamente el de Santa Teresita. Bajo capas de sensiblería y, por qué no decirlo, ñoñerías, late un espiritu religioso recio y fuerte capaz del martirio extremo. Otro ejemplo y cercano a la misma orden, por si alguien lo atribuye al sexo femenino, es la del hermano Rafael en sus escritos y cuadros (su vocación).
El pasaje que más me chirrió es el que cuenta su lucha interior y que casi es una profecía entre él como monje y como escritor descrito como el doctor Jekill y mister Hyde.
Mis conclusiones al cabo de la lectura sobre él fueron:
1)Que su conversión católica fue real y sincera aunque muy teñida por el sentimentalismo.
2)Que no debió entrar en el Cister ni estos aceptarle sin haber esperado un tiempo prudencial y una formación espiritual más profunda que le hubiese hecho ver que su vocación de escritor podría estar en contra.
3)Que tuvo la desgracia de no contar con un maestro espiritual que le guiase psicologica y espiritualmente con tino. Se hizo a si mismo maestro. El papel del abad fue ejemplar en todo lo negativo.
4)Que la espiritualidad de aquellos años hizo incomprensible e incluso favoreció ese sacrificio humano de su vocación literaria en aras de la monástica cuando no son contradictorias y que bien guiada podría haber redundado en su bien. Luego, cuando era necesario cortarle las alas (orgullo inmoderado, etc.) le dejaron libre, por interés corporativo, para estrellarse.
5)Que su espiritualidad modernista y sus devaneos mujeriles (hoy con tanta pederastia casi es un don) fueron fruto de la rebelión interna espiritual descarriada.
Hay un caso que cuenta Castellani sobre el poeta jesuita Hopkins y su renuncia a la poesía que casi estuvo a punto de hacerle caer en la locura por un falso concepto se sacrificio (como el que ocultó su talento en vez de hacerlo fructificar). Me parece muy similar en su raíz y Mertón es un nuestro espejo contemporaneo.

Anónimo dijo...

A la altura de como están las cosas hoy en día deberíamos "alegrarnos", por decirlo de alguna manera, de que por lo menos andaba con una mujer y no con algún amanerado...

Jorge Rodriguez dijo...

El celibato es para muy pocos, que tienen que tener condiciones naturales, o el don de Dios, para lograr esa consagración total. En el resto con impulsos normales, la deprivación de una vida sexual y afectiva incrementa y exacerba aquello que falta hasta convertirlo en una obsesión. No hay que ser psicólogo para verlo, ya lo dijo San Pablo hace bastante: 1 Cor 7:7-9
“7 Quisiera que todos los hombres fuesen así como yo, mas cada uno tiene de Dios su propio don, quien de una manera y quien de otra. 8 Digo, empero, a los que• no están casados y a las viudas: bueno les es si permanecen así como yo. 9 Mas si no guardan continencia, cásense; pues mejor es casarse que abrasarse.” Además, recomendaba que los obispos fueran hombres casados de una sola mujer 1 Tim 3:2
El celibato desde el principio fue correctamente considerado un estado superior, el problema es que con grandes dosis de voluntarismo se quiso imponer lo superior como un “deber” para el común. P. ej. Ambrosio, obispo de Milán (373- 397) “El matrimonio es honroso, pero el celibato lo es más; no es necesario evitar lo que es bueno, pero debe elegirse lo que es mejor”. Así, progresivamente fue imponiéndose durante la edad media el celibato como obligatorio a todo el clero.

Anónimo dijo...

Anónimo 10:59: los gifts para los cuales es absolutamente prioritario no permitir que sean "squandered and dissipated foolishly" son los referidos en 2 Pedro 1,4, los que Dios nos ha regalado para que por ellos lleguemos a ser partícipes de la naturaleza divina, esto es la gracia santificante y la caridad.

Y la caridad es la virtud que nos capacita a amar a Dios sobre todas las cosas y amar al prójimo como a uno mismo por amor de Dios.

Odysseus dijo...

Es una linda parábola para la vida cristiana. Tener cuidado de los gurúes, ir a los maestros aprobados por la Tradición y el Magisterio bimilenario.
Pero también es peligroso lanzar paralelos con cualquier historia que podamos contar. Porque como siempre recordamos algunos siguiendo a San Pablo: "el que esté en pie cuide de no caer"; en linea con la genialidad de Castellani... No reconocer lo canallas que podemos ser. Esta, en definitiva, debería ser la parabola final.

Ludovicus dijo...

La vida de Merton es una especie de parábola del fracaso del cristianismo injertado en la modernidad. Merton no era un modernista sino un hombre que intentaba vivir el cristianismo y la modernidad en forma simultánea, al modo que el monje Bernardo de Claraval vivió la Edad Media.
No funcionó. El hombre venía lastrado con un pasado proceloso, una lástima de sí mismo demasiado acendrada, una subjetividad muy densa. Y para peor, era americano hasta la médula, haya nacido donde haya nacido. Americano hasta en su forma de oponerse a los yanquis.
Se lo comió el personaje, aunque permanentemente intentaba luchar con él, de lo que ha dejado testimonio en sus quejas por estar tan expuesto...publicadas profusamente. Donde san Pablo hacía de sí un espectáculo para los ángeles, él lo hizo para el mundo. Por cierto, sus basamentos tomistas un poco rudimentarios pero firmes, su buen gusto estético -insistió en celebrarle a Maritain en el antiquus ordo-, su simpatía canchera y beatnik, su aire poético, lo preservaron de caer en los peores esperpentos: hasta en sus peores textos se notan esos rasgos aristocráticos y cierto miedo a la heterodoxia.
Pero fracasó, y ya estaba quemado mucho antes de su nefasto accidente con el ventilador en Bangkok, en el aniversario de su ordenación. El género diario es uno de los más ficticios de los géneros literarios, pero a juzgar por los últimos, se arrepintió de sus extravíos intelectuales y morales.
Casi seguramente era bipolar, eso no ayudó.

Anónimo dijo...

Yo he visto, gracias a Internet, fragmentos de "Semillas de contemplación", de T. Merton. ¿Alguien sabe si ese libro es aceptable?

Anónimo dijo...

De la muerte súbita, líbranos Señor.

Anónimo dijo...

https://losandes.com.ar/article/view?slug=absolvieron-al-sacerdote-fernando-yanez-acusado-de-abusar-de-dos-menores-en-san-rafael

Anónimo dijo...

Si sus últimos textos se habían hecho budistas, y si estaba en Tailandia con el Dalai Lama siguiendolo como a su Maestro, entonces pasó de hereje a apóstata.
Que Dios se apiade de su alma.

Anónimo dijo...

ABSOLVIERON al Cura Yáñez: “Perdono a los que me acusaron falsamente”

El cura estaba acusado de haber abusado sexualmente de dos jóvenes en Monte Comán en San Rafael, el juez Rodolfo Luque absolvió al cura de los cargos que le endilgaban luego de que la fiscalía, al igual que la querella, desistieran de mantener la acusación.

“Es muy significativo que esto empezó un Miércoles Santo y Jesús indignamente me permitió vivir este calvario durante cinco años y me devuelve la vida en un viernes de Pascua de Resurrección”... “Perdono de corazón a todos los que me acusaron falsamente”.

Uno de los jovenes que había sido señalado por el denunciante como otra de las víctimas del cura, durante el juicio, lejos de acusarlo, salió en su defensa. “Es injusto lo que le están haciendo. Él ha tenido muchos problemas con el hogar y por eso le hicieron esto”

“Espero que el señor obispo después de haberme calumniado tenga la cristiana caridad de devolverme el ejercicio público y privado de mi sacerdocio”

LAS HERIDAS DE LAS CALUMNIAS SE CIERRAN, PERO SIEMPRE QUEDAN LAS CICATRICES...

"Enfrentarse a la oscuridad, aceptar el dolor, permitir que el dolor sea dolor, nunca es fácil. Ésta es la razón por la cual la valentía (un buen corazón) es la virtud más fundamental en el viaje espiritual." Thomas Merton

“Perdono de corazón a todos los que me acusaron falsamente” Pbro.Fernando Yañez




Anónimo dijo...

Para W, Ludovicus, Tollers, y quien más esté dispuesto a rebatir esto: Infobae de hoy publica un artículo de Roberto Bosca tratando de justificar la beatificación de Angelelli

https://www.infobae.com/opinion/2019/04/27/la-beatificacion-del-obispo-angelelli-es-signo-de-una-nueva-sensibilidad-en-la-iglesia-catolica/

Acá tuve que parar de leer:

"El mismo Jesucristo fue crucificado por causas religiosas pero también políticas, en el sentido de subvertir el orden y la pax romana."

Jesús fue crucificado exclusivamente por afirmar que era el Hijo de Dios, uno con el Padre. Los sacerdotes y fariseos, para motivar a Pilato, lo acusaron falsamente de delitos de orden político, y cuando vieron que Pilato no se tragaba el cuento, lo amenazaron veladamente con llevar noticia (falsa) del caso a Roma, mostrando a Pilato como negligente en el cumplimiento de sus deberes de Prefecto e indigno del título de Amigo del César (Amici Caesaris), lo cual, si Tiberio lo creía, habría implicado el fin de su carrera y tal vez tambien de su vida (Jn 19,12).

Anónimo dijo...

Perdon, debí escribir "Amicus Caesaris", en singular.

luciano tanto dijo...

Dear Anónimo. Más allá de que la lista de "eras" considerables como anormales incluiría unas cuantas de la historia vaticana y varios etcéteras religiosos, me gustó mucho la sádica broma de que el amor no es un tema "menor". Mientras haya risa no solo hay catecismo.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 12:39, su resumen es correcto excepto por la omisión de un paso intermedio. Los sacerdotes y fariseos, cuando vieron que Pilato no se habia tragado el cuento de que Jesús era un agitador, primero sinceraron sus verdaderos motivos: "Nosotros tenemos una Ley, y según la Ley debe morir porque se ha hecho Hijo de Dios" (Jn 19,7), y luego, al ver que Pilato "buscaba como soltarlo" (Jn 19,12), recurrieron a la amenaza velada de difamarlo ante Tiberio que Ud menciona.

A Cloaked Raven dijo...

Quiero destacar la mención de Eck a san Rafael Arnáiz, porque es un místico poco conocido y que vale la pena leer. Sin embargo yo no veo nada de azucaramiento superficial en sus escritos (lo dice alguien que no puede pasar el tono de Historia de un Alma, sin dejar de reconocer que Teresita era una guerrera). También hay que tener en cuenta que él escribe los cuadernos para sí y para describir como puede a su director espiritual en el monasterio las cosas que le pasan, sin intención de que sus escritos vayan más lejos.

Para mí lo especialmente llamativo del hermano Rafael es como, en un camino espiritual en el que se encuentra prácticamente solo, logra liberarse de los peores efectos de su formación jesuitica y de las lecturas voluntaristas de santa Teresa y san Juan de la Cruz, y acaba en una comprensión y una vivencia de la oración y la vida cristiana de gran simplicidad y profundidad al mismo tiempo.

En cuanto al resto, estoy completamente de acuerdo con el comentarista. Es también la cuestión del término medio. Vuelvo a pensar en Historia de una Monja. La religiosa es primero que nada religiosa y luego todo lo demás. Alguien que se meta a religioso solamente por la obra de misericordia que quiere desempeñar, acaba afuera o acaba mal. El monje que tiene don para escribir, tiene que recordar que es primero monje y después escritor y no al revés.

El Profesor de Worms dijo...

Lo que se ve claro en la vida de Merton es que no es tal o cual hombre el que convierte o salva. Sino Dios a través de tal o cual hombre. Que Merton haya sido instrumento u ocasión de conversión y salvación para muchos no le garantiza nada para sí, no lo hace inmune al pecado: ni siquiera a los pecados más torpes y escandalosos. Ni hablar si el demonio llegó a colar en alguna parte de su psiquis algún sentimiento de autosatisfacción por "sus frutos", cosa que ignoro. De allí la radical importancia del santo temor Paulino que algún comentario destacaba más arriba. En definitiva todo es gracia, y si perdemos de vista está verdad quedamos a pocos pasos del fariseísmo

El Profesor de Worms

SM dijo...

Para que fue Merton a Tailandia?. El mismo lo dice: " Un año después de ese amor desdichado, Merton aceptó una invitación a una conferencia en Tailandia que le permitiría hacer su primer periplo al exterior después de su ingreso a la vida monástica. “Me voy con la mente completamente abierta –escribió el 9 de septiembre del ’68, dos días antes de partir–. Mi esperanza es gozar simplemente de un largo viaje, sacar partido de él, aprender, cambiar, tal vez encontrar algo o alguien que pueda ayudarme a progresar en mi búsqueda espiritual”.
En la India se reunió con el Dalai Lama y soñó que había vuelto a EE.UU. vestido como un monje budista tibetano. También consignó en su diario el deseo de dejar el monasterio y su certeza de que el budismo estaba en armonía con el cristianismo."
Según sus palabras parece que como monje de la Iglesia Católica no le bastaron las enseñanzas de Jesucristo que tuvo que buscar " otros maestros".

SM dijo...

"En su último día con vida, el 10 de diciembre, Merton leyó en la Conferencia de Abades Trapenses y Benedictinos del sur de Bangkok su artículo “El marxismo y la perspectiva monástica”. Habló de la posición del monje “en un mundo en revolución”, del monasticismo como “actitud crítica” ante la sociedad, de la alienación, del cambio de estructuras y de conciencias, de Marcuse y el “hombre unidimensional”, y de la necesidad de una apertura a las tradiciones orientales.
Según testimonio de la madre superiora Mary Luke Tobin, tras el almuerzo una monja francesa se acercó a cuestionarlo porque no había “hablado de Dios” ni de “convertir a la gente al cristianismo, ya que estaban en una zona pagana y eso es lo que allí más se necesitaba”. Al parecer, Merton respondió fastidiado que ya había suficientes “sermones por televisión diciendo quién es Dios y que al final hacen que uno se pregunte qué significa Dios actualmente”. Y de inmediato se encerró en la habitación de la que no saldría con vida."
Maestro a uno solo Jesucristo. Merton empezo abandonando la fe, después es fácil que entren otros pecados carnales. No debió ser aceptado en el Cister, recién converso y con una vida convulsionada anteriormente. Su muerte nos libro de otro falso profeta mas, y muy peligroso que hubiera causado mucho mas daño a las almas y a la Iglesia.

Anónimo dijo...

Reproduzco este comentario aparecido en La Cigüeña de Infovaticana:
Juan Caballero
28 abril, 2019 a las 3:23 pm
Antes de ingresar en el Monasterio Trapense llevó una vida de vago y tuvo un hijo del que no se hizo responsable. Los Franciscanos lo rechazaron. No tenía verdadera vocación y nunca debió de ser aceptado en un monasterio. Estando ingresado en un hospital se enamoró de una enfermera y tuvo relaciones sexuales con ella. Eso después de muchos años en el monasterio. Luego se fue a Tailandia a algún congreso de orientalismo donde murió en una bañera debido a que se electrocutó. En fin, un desastre. No es de los que perseveraron hasta el final. Puede que hay empezado bien, aunque creo que debía de haberse hecho responsable de la criatura que trajo al mundo y ninguna orden religiosa debería de aceptar a un carácter de tal calaña. Era un buen escritor, eso sí.
https://infovaticana.com/blogs/cigona/quien-era-thomas-merton-un-farsante/#comment-141543

Anónimo dijo...

19:36 marcuse... marxismo.. budismo... le faltó leer a la luciferina blablasky y cartón lleno.

muy peligroso que hubiera causado mucho mas daño..

Perdón, pero las librerías de las paulinas están lleno de esos libros, su muerte no nos libró de nada, vaya usted a enrostrarles eso a las que atienden dichas librerías ¡¡ se le ríen en la cara!!

Carlo dijo...

Viendo que en el juicio de Yáñez quedó demonstrada su inocencia, me pregunto cuántos casos similares no habrá. Sí, hay una infestación de delitos sexuales en la Iglesia, no se lo puede negar, pero hoy en día es muy fácil acusar a personas de vida consagrada de esos crímenes para lograr otros objetivos, y una buena parte de los casos pueden ser resultado de falsas acusaciones. Mientras tantos, en los años que dura el juicio, buenas obras son destruidas, personas inocentes y vida cristiana son injustamente acusadas y arrastradas a las cárceles y tribunales, y por más que quede demonstrada su inocencia no vemos después a los acusadores sufriendo (como debería ser) un juicio por calumnia y falso testimonio.

Carlo dijo...

Por las dudas aclaro que mi comentario anterior NO ERA sobre Merton, donde su amorío sí está más que demonstrado. Estoy hablando de casos recientes.

SM dijo...

Las Paulinas perdieron la brújula hace rato, y no solo con Merton. Son las difusoras de otro nefasto monje, Anselm Grün. Gracias a Dios se fueron de mi ciudad, cerraron porque ya no vendían ni estampitas.

luter dijo...

pensé el ese cuento de Tolstoi, no se qué fue primero, si el cuento o la vida de este monje

RAMA-TEO dijo...

Parece ser que Merton se codeó con los protestantes. Según parece también fue un activista, se apuntó a la causa de Martin Luther King.