lunes, 17 de junio de 2019

Dialoguemos sobre el género


La semana pasada tuve ciertos sentimientos de optimismo cuando me enteré que la Santa Sede había publicado una documento sobre la ideología de género. “Por fin a alguien se le ocurre hablar claro sobre la tragedia del mundo contemporáneo”, pensé. No se me ocurrió, claro, leerlo; hay cosas mucho más importantes que leer. 

Sin embargo, un sacrificado y agudo intelectual argentino, el doctor Mario Caponnetto, no solamente lo leyó sino que escribió un comentario que pueden bajar de aquí, y que señala que mi optimismo era totalmente infundado. Escribe: “La Santa Sede, a través de la Congregación para la Educación Católica, acaba de publicar un Documento bajo el título Varón y mujer los creó. Para una vía de diálogo sobre la cuestión del gender en la educación. La lectura de este texto, dividido en cincuenta y siete puntos, deja un sentimiento de franca insatisfacción. No es que no recuerde algunas verdades esenciales acerca del tema ni que carezca de ciertos pasajes aceptablemente logrados respecto de una exposición católica sobre la ideología de género. Lo que “hace ruido” es el tono general del Documento centrado en una exagerada impostación dialoguista -como lo subraya expresamente el subtítulo- a expensas de lo que debió ser, a nuestro juicio, un severo toque de atención y un llamado a la resistencia católica frente a la avalancha de una ofensiva radicalmente anticristiana cuyo objetivo es la destrucción de lo poco que va quedando de un orden cristiano en el mundo y centrada hoy, sobre todo, en la familia”. 
No se dan cuenta que el adversario desprecia al que cede continuamente el terreno. El cristiano “amigo de todo el mundo”, siempre con su sombrero en la mano y que saluda simpáticamente a todos, se siente rodeado, sin comprender bien el porqué, de una indiferencia glacial. Todo lo que obtienen sus declaraciones de humilde devoción y de respetuosa admiración por el mundo, es una condescendencia desdeñosa. Nunca sabremos si es consciente de ella o no, debido a su perpetuo complejo de inferioridad.
Es por eso que llama la atención una y otra vez, que buena parte de los cristianos de hoy y la mayor parte de la “jerarquía” eclesiástica mantienen el optimismo sobre este estado de situación. Pareciera que ven en los pretendidos avances del mundo contemporáneo las verdades cristianas laicizadas. El espíritu libre que organiza y domina la materia, la moral fraternal de los derechos humanos que se funda sobre la eminente dignidad del hombre, la aspiración a construir el mundo nuevo donde reine la justicia… todos estos ideales del mundo son -dicen-, en su origen, verdades cristianas. Si el mundo nos persigue, se debe solamente a un malentendido. Los cristianos podemos comulgar sin ningún escrúpulo con los ideales de la humanidad de nuestro tiempo aunque, en apariencia, sean peligrosas para la fe. Pero se trata sólo de apariencias. Y si no, recurramos al más irresistible de los argumentos apologéticos: las multitudes que seguían a Juan Pablo II o los millones de jóvenes que se congregan en las Jornadas Mundiales de la Juventud. ¡Qué ocasión inmejorable para convertir a esa marea de ateísmo, y gritarles: “Lo que ustedes buscan es precisamente lo que nosotros les ofrecemos. Seguramente, dudarán de que sea así, pero eso se debe a que la infidelidad de los cristianos con cara de pepinillos en vinagre les esconde la verdadera naturaleza del cristianismo. Pero miren un poco más de cerca, y se darán cuenta de que se trata de la realización de sus más ardientes deseos…”. Para edificar la ciudad fraternal, para establecer el triunfo definitivo del hombre y de sus derechos, para llevar al hombre a su edad adulta en la verdad que finalmente ha sido descubierta, en la libertad finalmente conquistada, los cristianos sentimos el corazón gozoso porque tenemos el secreto infalible. Estamos seguros de que la humanidad, una vez que se encarrile por la buena senda, reconocerá tarde o temprano la señal indicadora que está buscando y que presiente.
Estas ideas que acabo de describir han estado presentes en la literatura cristiana al menos, desde hace un siglo. Sin embargo, y pesar de todas las esperanzas que se habían alentado, el mundo no parece estar muy apresurado en reconocer en las ideas cristianas la expresión perfecta de sus deseos. Más bien, pareciera lo contrario. En lugar, entonces, de intentar, una y otra vez, y siempre sin éxito, de persuadir al mundo de que se equivoca con respecto al cristianismo y que el cristianismo se equivoca con respecto al mundo, quizás sea el momento de preguntarnos si no estaremos nosotros mismos equivocados con respecto a la perspectiva de análisis que estamos utilizando.
Publicaré durante los próximos días una serie de artículos que escribí hace algunos años a partir de varias lecturas. Se trata de reflexiones que, sin pretensiones de originalidad, intentan una compresión del momento actual.  

6 comentarios:

Fuenteovejuna dijo...

Efectivamente, decir que hombre y mujer los creó pero al mismo tiempo abrir la puerta al diálogo con quienes lo niegan, parece un contrasentido dado que, por lo general, uno tiene interés en dialogar con quien supone que puede aportarle algo valioso para su punto de vista y viceversa.
¿Qué le puede aportar de valioso a la Santa Sede la ideología de género como para sentarse a dialogar?
En realidad, visto así la contundente afirmación de que hombre y mujer los creó no parece tan contundente. Es más, más bien pareciera que dejara la puerta entreabierta a aceptar alguna posible excepción.
Y ya mtidos en ese terreno, si la excepción es la que justifica a la regla decir que hombre y mujer los creó vendría a ser la regla. A partir de allí, si uno acepta sentarse a dialogar podría llegar a aceptar, o no, que de ese diálogo puede surgir alguna excepción a la regla.
Es indudable que eso tal vez no ocurra ni hoy ni mañana, pero dentro de dos o tres años, o tal vez diez, vaya uno a saber...
Qué Papa que le dimos a la Iglesia universal, no?

Ricardo Manuel dijo...

Claramente sin tiempos donde los constructores ven próxima la ciudad del hombre su adoración total hasta el desprecio de Dios...con la colaboración de una iglesia prostituida con el mundo

Anónimo dijo...

Otra meritoria aportación del siempre lúcido Mario Caponnetto, poniendo una vez más su inteligencia al servicio de la verdad y del bien.

Anónimo dijo...

Muy buen artículo del Dr Mario Caponnetto; desmarañando y
desenmascarando la realidad de una nueva falsa iglesia inclusiva, a costa de pisotear la Verdad, los Evangelios, la Doctrina, y la Tradición bimilenaria.
https://adelantelafe.com/ideologia-de-genero-dialogo-o-resistencia/#.XQj3zBBuhXE.whatsapp

Que más decir de los colegios Católicos: 《“La escuela católica debe convertirse en una comunidad educativa en la que la persona se exprese y crezca humanamente en un proceso de relación dialógica, interactuando de manera constructiva, ejercitando la tolerancia, comprendiendo los diferentes puntos de vista y creando confianza en un ambiente de auténtica armonía. Se establece así la verdadera comunidad educativa, espacio agápico de las diferencias” (punto 40).》
Un espanto, inspiración diabólica.

Pero bien; esto, es lo que venimos viviendo en la Iglesia posconciliar desde sus orígenes, en estas 5 décadas. ..DIÁLOGO, HUMANISMO, y más Diálogo con Satanás...esto lo venimos viendo en los Papas, en los Abades, en los Obispos, en los Sacerdotes --modernistas y ahora en los tradicionalistas, el Concilio les entró a todes yá--, en monjes, en consagrados, en los Laicos, en Padres y Madres de Familias, y por supuesto en los niños...la cena está lista...se tragaron la bala, diría mi Padre.

Culmina diciendo el Católico, lúcido, Corazón viril y valiente, Dr Mario:《Una vez más nos vemos obligados a recordar que esta es hora de vender la túnica y comprar la espada (Lucas, 22,36)》...ya la compré hermano --también la Espiritual--! no hay combatientes...
Quizás, se aproxime la hora de agarrar fuertemente el Santo Rosario, agachar la cabeza y gritar: ¡¡¡VIVA CRISTO REY Y MARÍA SANTÍSIMA!!!

Anónimo dijo...

Hito: el gobernador electo de Tierra del Fuego, quien había sido hermano salesiano con votos perpetuos, reconoce ser gay y estar en pareja desde hace 16 años. Está en todos los medios, pero si quieren escuchar la fuente ipsisima, es a partir del minuto 11:

https://www.la990.com.ar/2019/06/18/nancy-pazos-con-gustavo-melella-gobernador-electo-por-tierra-del-fuego-no-esperabamos-ganar/

Anónimo dijo...

Muy interesante el artículo del Dr. Mario Caponnetto. La verdad es que no dan ganas de leer el Documento de la Congregación para la Educación Católica. Simplemente señalar que la primer derrota es la del lenguaje.
También todo esto me hizo recordar esa simpática idea del abolicionismo penal: en vez de aplicarse penas y castigos, el diálogo entre la víctima y el victimario...