sábado, 23 de junio de 2007

La Segunda Redención


Hace unas semanas, uno de los domingos del tiempo pascual, fui a Misa a una capilla de la FSSPX, dispuesto a asistir a una buena liturgia y a una mediocre homilía, como es habitual. Me tranquilicé un poco cuando vi quién era el cura que celebraba: uno de los mejorcitos que la Fraternidad tiene en Argentina y que suele decir dos o tres frases inteligentes en los sermones lo que, para la media clerical, es mucho.
Sin embargo, la preocupación volvió cuando anunció que su homilía no versaría sobre el Evangelio ni sobre el misterio de la Pascua, sino sobre la Virgen de Fátima. Y así, luego de narrarnos las apariciones y elucubrar sobre los secretos revelados, semi-revelado y no revelados, realizó una solemne afirmación: Dios no escucha las súplicas de sus fieles. La prueba está en la profunda y casi cincuentenaria crisis de la Iglesia. Y el motivo de que los oídos divinos estén sordos es porque Rusia no ha sido consagrada al Corazón Inmaculado de María. Mientras no se produzca tal consagración, en las condiciones que impuso Nuestra Señora en Fátima, Dios no escuchará nuestras oraciones.
La impresión que recibí fue estaba frente a nueva profesión de fe, a una nueva exigencia para alcanzar la salvación, a un supplementum al Evangelio de Nuestro Señor. Las palabras divinas “Todo lo que pidáis a mi Padre en mi nombre se os dará”, estaban condicionadas ahora, para este curita, a que el papa y los obispos del mundo junto a él, realizaran el acto de consagración eslava. Se trata, en definitiva, de una segunda redención necesaria para obtener la salvación. La redención única y universal del Señor debe ser suplementada por esta nueva, traída de los cielos milagrosamente y revelada a tres pastorcitos.
Me fui defraudado con el cura y bastante enojado por el modo absurdo con el que había presentado la situación y que, sin embargo, había sida recibido por los fieles y las fielas enmantilladas como sabia palabra sacerdotal y que provocó, como era de esperar, encendidas críticas a Benedicto XVI y a sus antecesores post-conciliares. Analizando si no era yo el equivocado, admití que no soy muy afecto a las apariciones y otros fenómenos sobrenaturales pero que tengo el más profundo respeto por las revelaciones de Fátima y otras reconocidas por la Iglesia. No se trataba, por tanto, de una falta de fe de mi parte sino, concluí, del sentido común que pugna por entrometerse continuamente en todas las situaciones que puede.
Más tranquilo, y ya en mi casa, me di cuenta que el curita no hacía más que andar el camino que tantas veces se ha andado en la Iglesia. La exigencia de una segunda redención no es un invento reciente sino que tiene varios siglos. Casi me animaría a decir que cada grupo religioso y cada congregación posee, con más o menos fuerza, una tendencia a exigir a sus integrantes la adhesión a una segunda redención: “Si sos cursillista tenés más probabilidades de salvarte que ni no lo sos”, “Si sos salesiano tenés las promesas que el Señor le hizo a Don Bosco: te salvarás vos y toda tu familia”, “Sería temerario que dejaras el Instituto del Verbo Encarnado, pues correría serio peligro tu alma”, etc. Ya no es suficiente la redención de Cristo; se necesita una nueva que operará la pertenencia a una institución, el rezo de tal oración o el seguimiento de cual devoción.
Y contra esto yo sí me rebelo: me es suficiente la redención de Cristo, cuyos frutos y beneficios recibo a través de la Iglesia católica, por medio de los sacramentos y de los otros canales de la gracia que el Señor dispone. Son apropiadas este caso las palabras de Cordelia, otro de los personajes de BRetorno a Brideshead: cuando Charles Ryder visita Brideshead, Bridey le explica que el reporte escolar de su hermana indica que no sólo es la peor chica del colegio, sino la peor que recuerden las monjas más ancianas. Y Cordelia replica: “Eso es porque rechacé ser del grupo de las Hijas de María. La reverenda madre me dijo que si no mantengo ordenada mi habitación, no puedo serlo, y entonces dije: 'Bueno, no quiero serlo, y creo que a Nuestra Señora le importa un bledo si pongo mis zapatillas de gimnasia a la izquierda o a la derecha de mis zapatos de baile'. La reverenda madre se puso lívida".  Yo estoy de acuerdo con Cordelia: si quiero, me hago de la Acción Católica, o de la Legión de María o de los Terciarios Franciscanos, pero eso no asegura la salvación, aunque puede ayudarme en la empresa, y nadie, ni el mismísimo Dios, puede exigirme tal pertenencia para otorgarme el premio de su visión.
Pero la exigencia de una segunda redención no sólo se limita al terreno de la espiritualidad sino que se extiende también a otros, como el intelectual. En otro post, dedicado a la UCA, afirmaba que un amigo lector le exigía al decano de una facultad no sólo la redención de Cristo sino también la de Santo Tomás. Aclaro que la poca filosofía y teología que sé la aprendí según la enseñanza del Aquinate, y trato de serle fiel, aunque me falte mucho para conocerlo en serio, pero me pregunto si es necesario ser tomista para ser católico. ¿Es que, acaso, la inteligencia católica tuvo que esperar mil doscientos años para ser completamente redimida? ¿Es que los Padres de la Iglesia son sólo una propedéutica al tomismo, como el anti-tipo del tipo?
Puedo estar equivocado, pero me parece un error la pretensión de constituir a la doctrina tomista en la regla de juicio de la catolicidad de una persona o de una doctrina. Y son cosas que pasan, mucho más frecuente y asombrosamente de lo que uno pudiera imaginar. Veamos, por lo cercano, el caso de Castellani. Los tomistas de estricta observancia (FSSPX incluida) lo atacan y advierten de sus peligros porque no es tomista y porque, incluso, llega a burlarse de Tomás, como cuando dice, en el Prólogo a su traducción de la Suma, que Tomás de Aquino no es familia de los Aquino de Corriente. Por otro lado, los tomistas de observancia regular defienden a Castellani intentando mostrar por todos los medios posibles que es tomista. Y así, en definitiva, aplican la misma regla. Y en medio de todas estas peleas, el que sale peor parado es el pobre Castellani, y de rebote su pobre biógrafo, cuya obra monumental, e incompleta, fue un fracaso, según su propia confesión. (Siempre me llamó la atención: es la mejor biografía en absoluto que he leído en mi vida y ha sido boicoteada por castellanista y anti-castellanistas, por amigos y enemigos, y el pobre autor en el medio, tan solo como el mismo Wanderer). La pregunta es, en todo caso, si Castellani DEBE ser tomista. ¿No es suficiente con que sea católico?

37 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado Caminante:

Interesante post. Muy de acuerdo con Ud. sobre lo de la segunda redención. Curioso que en ámbitos tan "ortodoxos" como la FSSPX se coloque a una revelación privada por encima de la revelación pública. Por otra parte, es cierto en teología que quien pide a Dios gracias necesarias para salvarse infaliblemente las obtiene...

No hay obligación de ser tomista para ser católico. Además, el tomismo admite diversas formulaciones, pues no da lo mismo el modo de filosofar de un Fabro (tomismo abierto) que el de un Gredt (tomismo cerrado, de escuela).

Lo que sí me parece claro sobre el tomismo es que: a) es un sistema filosófico realista, en el que el ser extramental tiene primacía sobre el pensamiento inmanente; b) es plenamente compatible con la Fe sobrenatural; c) es muy útil como instrumento para hacer buena teología. Otros sistemas son menos perfectos, a mi modo de ver.

Castellani no fue 100% tomista. Tampoco lo fueron Guardini, Pieper, Newman, Agustín de Hipona, San Juan Crisóstomo, Edith Stein, Sciacca y un interminable etcétera. Es un aspecto que se puede señalar, pero no justifica ponerlos bajo un manto de sospecha de herejía. Este tipo de "censuras" son fruto del espíritu de geometría con el que se entiende la fe en ciertos ambientes (curiosa filtración del racionalismo moderno en ciertas formulaciones "tradicionalistas" del catolicismo post-tridentino. Parte de ese "modernismo" del que habló Ud. en otro post).

Cordiales saludos.

Pablo (Rosario).

Sigmundo dijo...

Sinceramente, creo que hay una malsana devoción a Castellani. Recuerdo que durante años me lo mencionaron como si hubiera sido un San Atanasio, y cuando lo leí, me di cuenta de que le perdonan muchas. ¿Alguien se acuerda de su poema sobre porqué se metió en política? No era exactamente un canto a la Fe. Además de su extraña referencia a HERMES TRIMEGISTO, satánico maestro de toda la repulsiva herejía esotérica, al que pone a la altura de San Juan de Patmos, en su libro "El Apokalypsis según San Juan".

Fachos, cuidado que René Guenón sigue teniendo su fan club... y más cerca de lo que se piensan.

Sigmundo

Anónimo dijo...

Pablo: No creo que se deba al modernismo el tipo de censura al que se refiere. Es más bien un aspecto de la mentalidad farisaica o Kukú, es aferrarse a la letra sin nigún tipo de libertad de espíritu y de conciencia. No aceptan la duda y eso los hace duros, de corazón y espíritu.

Sigmundo: A Castellani se le perdonan como se le perdonan a Orígenes o al Aquinate. Y el líbro se llama "El Apokalypsis DE San Juan"

Wanderer: Muchas gracias por los posts.

The Seafarer

Anónimo dijo...

Ay, Sigmund, Sigmund...
Cuídate de las lecturas peligrosas. Tu mamá debería fijarse mejor dónde deja los libros inadecuados. Tal vez ponerlos en los estantes más altos: allí Castellani y Guénon, tu homónimo el psicoanalista, las obras completas de Fabio Zerpa y los panfletos fachos. En los de abajo, al alcance de los niños, puede estar toda aquella "pornografía devota para uso de la acción católica" de la que hablaba el maligno Castellani, vidas de santos del IVA, y biografías de prohombres de la democracia cristiana. Si no eres tan niño, tal vez lo tuyo sea el trabajo manual, que dignifica y ennoblece. Pues si lees sin aptitudes, serás víctima de la energía botonal y devendrás un censor inevitablemente frustrado. Otra posible es buscar maestros y leer a su sombra. Con buen homor y humildad
Edmundo Florio

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer:

Me alegra su feliz referencia al biógrafo de Leonardo Castellani. Hizo justicia no sólo por su colosal trabajo sino también por la calidad de la obra que logró. Castellani no podía ser estudiado sino con humor, inteligencia y libertad de espíritu.

Milton Melgar

Cruz y Fierro dijo...

Estimado Wanderer: El tema del Tomismo está bastante trillado, ya se discutía en los tiempos de las Veinticuatro Tesis. Es una de las discusiones clásicas, como la de si existe o no la Filosofía cristiana. El catalán Forment da una definición que parece demagógica (y hasta maurrasiana), "todo el que busca la verdad es amigo de Tomás", y así prefiero pensar de Castellani.

Por lo demás, completamente de acuerdo con lo de las revelaciones privadas, aunque debemos admitir que no es para nada exclusivo de la Fraternidad (no el gremio, aunque tiene un poco de eso).

Respecto a la biografía, no le carguemos toda la culpa en Gallardo et altri, también digamos que no ayudó el precio al que salieron a venderla. En este "mundillo" querer vender un libro a más de 50 pesos es un suicidio. Marketineramente hablando, quizás debieron hacerse varios libritos más chicos y baratos.

Saludos

Joe Gorelli dijo...

Estimado Sigmund: No se preocupe. No es necesario ser devoto de Castellani para salvarse. Tampoco de San Atanasio.

Gracias por advertirnos sobre René Guenón. Me decidió a leerlo y me pasé un fin de semana fenomenal.

Gracias Wanderer por sacarle tiempo a mi trabajo y por ayudarme a leer buenos libros.

Comparto plenamente lo dicho sobre la biografía de Castellani. Aunque se trate de un “mamotreto inmanejable”, logró hacerse “cuento oral” para gran regocijo de este lector que soporta el posmoderno mal de la pasividad mas absoluta.

Wanderer dijo...

Estimado Sigmundo:
Gracias por su último colaboración pero he decidido no publicar comentarios que contengan expresiones ofensivas para otros comentaristas y que no contribuyan positivamente a la discusión.
Es probable que el blog este asediado por algunos guenonianos, pero no se preocupe. Nos las tuvimos que ver con un enorme cachalote que había navegado los mares del Opus, de la FSSPX y que ahora nadaba en las calmas aguas del oficialismo, y salimos airosos.

pilufo dijo...

En lo que respecta a Castellani estoy de acuerdo con quien dijo que no se puede leer sino es con una cuota de humor. Quienes supieron entenderlo estoy seguro pudieron difrutarlo.
En lo que hace a la FSSPX debe decir, si se quiere en defensa de los curas más jóvenes (pero también como una crítica constructiva) que en gran cantidad de temas no saben adecuarlos al mundo actual (que junto con el demonio y la carne son los grandes enemigos de la Fe) para llegar a más gente. En muchas cosas no aceptan la opinión contraria y, lamentablemente, muchas veces alejan gente.
En lo que a mi respecta me parece que es en el único lugar en el cual se puede asistir a una buena liturgia y, dependiendo del cura, hay que tomar o dejar lo que se escucha en el sermón.
Un padre que merece mis respetos más sinceros es Ricaro Olmedo que, a raíz de sus circunstancias de vida, es un gran guía espiritual y alguien que sabe como encarar los temas. Otro valuarte que lamentablemente hace más de 10 años que se fue y se lo extraña era el RP Sánchez Abelenda. Que Dios lo tenga en su gloria.
Saludos.

Anónimo dijo...

Sr. Pilufo:
Creo que hay otros lugares adónde asistir a misa con buena liturgia. Fui varias veces a la calle Venezuela, pero considero que es muy superior -en cuanto al sermón y al modo en que celebra el Padre Pablo- las misas de rito armenio de los domingos a las 11.00 hs en Ntra. Sra. de Narek (Charcas al 3500)

Childerico dijo...

Se puede asistir también a un bellísima liturgia en la catedral rusa del exilio (unidos ahora nuevamente al patriarcado de Moscú) de la calle Brasil, frente al parque Lezama.
Ya sé que son ortodoxos pero el papa de Peñíscola, ahora habitante de otras ínsulas marítimas, suele dar dispensa para cumplir allí el precepto dominical.

CarloBetto dijo...

Ma che cattzo é "papa de Peñíscola"??

CarloBetto Bugnini

69 dijo...

Estimados comentaristas y estimado caminante:
Tambien pueden probar un buen rito con el gauchito gil, llevando botellas de agua a la difunta correa o flores a la tumba de Gilda. Otra opción es ser menos farisaico y disponer el corazon para la Eucaristía. Porque creo que si el corazón esta dispuesto Cristo Nuestro Señor está presente. Allí. En el Santísimo. En lo que a mí respecta, los curas que predican sandeces(y hasta herejías) y los que párrocos que favorecen guitarreos y panderetas ya deberán dar sus razones cuando les llegue la hora, mientras tanto, debemos aguantar.
En cuanto al gran ladrillo verde creo que quejarse del precio no es de buen lector. Amigos hay cosas que no tienen precio.

Muy bueno el blog.

69

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer:

Su último post sobre los “Segundos Redentores” y el final aludiendo a Castellani, católico nomás, me trajo a la memoria un tema que me anda dando vueltas en la cabeza hace tiempo ya. Porque ocurre demasiado a menudo: nunca falta un buey corneta que aparece en el momento menos pensado a preguntarnos,

-Pero, dígame una cosa, ¿Ud. es "muy" católico?

Por muchas que hayan sido las veces que nos hemos topado con esta sonsa preguntita, no hemos dado con una respuesta más o menos acertada. Claro que dicen que a una pregunta estúpida no se puede contestar sino estúpidamente. Y entonces, casi siempre he dicho que no se puede ser más o menos católico, ni tampoco de esos católicos “pero”, tan en boga en nuestros días (no creo en los curas, no la voy con lo del diablo, uso profiláctico, no me parece bien prohibir las píldoras anticonceptivas, estoy a favor del aborto etc. etc...).

Y a decir verdad, tampoco sería enteramente correcto decir que soy católico a secas, pues la formulación se me antoja de una parte un tanto presuntuosa y de otra, un poco floja. Entonces digo que “trato” de ser católico, lo cual también peca por impreciso, puesto que he sido bautizado y en rigor no puedo “tratar” de ser más católico que eso. Y al final, “católico” es un sustantivo (porque el bautismo imprime carácter), pero también es un adjetivo (por aquello de la filiación divina) y, a veces, también un verbo (por aquello que estamos obligados a cumplir).

Pero, claro, el asunto se las trae porque eso me pone en compañía de toda clase de sujetos que también han sido bautizados pero que reniegan de partes de la Escritura, o son anti-parusíacos, o que sostienen principios inmorales, o que defienden una liturgia indefendible, e vía dicendo. Bautizados, sí. Pero católicos no, por racionalistas, o apóstatas, o herejes, homosexuales, capitalistas o simplemente estúpidos. Y no, un bautizado no tiene derecho a llamarse católico si cae en esa clase de cosas y si reniega de la Revelación, del Dogma, de la moral cristiana y de nuestra Santa Iglesia Ierárquica, que decía San Ignacio.

Y luego aparecen los segundos redentores que te preguntan si sos de alguna de las innumerables sectas que pululan entre las filas católicas: y es como si uno estuviera obligado a pertenecer a una de ellas (católico cursillista, focolar, del Opus, o lo que fuere, como si uno debiese usar nombre... y apellido.). Y entonces protesto que no, y vuelvo a insistir en mi sosa respuesta primera: católico, sí, pero a secas.

Respuesta tonta para una pregunta tonta.

Pero en el fondo, quiero preguntarme, en serio, después de todo, qué diablos soy.

Y al final, se lo diré, estimado Wanderer, porque no quiero mentir (mi Religión me lo prohíbe): querría ser cristiano. El título se me antoja más enfático, más reverente, más lindo, que el de “católico” y me identifica más con Quien quiero identificarmea la vez que me distancia de lo que quiero distanciarme.

“Dichosos de vosotros si sois inflamados por el nombre de Cristo” (I Pet. , IV:14).

¿Cristiano, pues, como los Protestantes? En efecto, aunque, fíjese si quiere, no tan pelado, ni tampoco tan peludo. Cristiano por lo que supone de filiación con Cristo. Pero no necesariamente con las connotaciones de la Reforma: de una cierta distancia de su Santa Iglesia, ni, mucho menos, de la vida sacramental, de la doctrina de los Padres, las definciones del Magisterio y el ejemplo de sus grandes santos.

Claro que si apareciera de nuevo el buey corneta preguntando si soy “muy” cristiano, me vería en figurillas otra vez.

¡Y cómo me gustaría poder decir que sí! Sólo que es como aquello que decía Chesterton sobre la virtud de la humildad: es una virtud tan difícil de adquirir que en cuanto uno se persuade de que la ha adquirido, acaba de perderla. Total, que si me creyese cristiano, en serio, “muy” cristiano, habría desbarrado otra vez.

Ni lo uno, ni lo otro, pues.

Pero quizá “en-vías-de-convertirme-del-todo-al cristianismo-y-en-el-mientras-católico-a-secas” sería lo más parecido a la realidad.

Y ojalá que sí, estimado Wanderer, ojalá.

Tollers.

Escoribuela dijo...

Estimado Caminante y estimado Cruz y fierro:

Claro que otra buena estrategia de Marketing es comentar el libro en un blog y recomendarlo.

De todos modos, vale la pena.

Cordiales saludos
Escoribuela

Anónimo dijo...

A mí la biografía de Castellani me pareció muy buena. Por lo menos es incomparable, porque no hay otra con la cual hacer cotejo...

El problema que tienen algunos críticos es que esperaban encontrar un Castellani "santo" (sin miserias); y se encontraron con un Castellani "humano" (con sus problemas humanos complejos, morales y psíquicos). Mas a mí me dijo alguien que conoce mucho de la vida del cura: Castellani no fue santo sino profeta. Fue alguien con un mensaje de Dios para los argentinos de su tiempo.

Tollers: su estilo me resulta conocido.

Cordiales saludos.

Pablo (Rosario)

Anónimo dijo...

¡¡¡UN APLAUSO PARA TOLLERS!!!

Wanderer dijo...

Estimado lector numérico: Su último comentario toca un tema muy interesante que, a modo de las Sumas medievales, podría titularse: "Si la Santa Misa se ordena sólo a la confección de la Eucaristía". El desarrollo del mismo merece un post que hace mucho quería escribir y que quizás sea el próximo. El Carnicero de Haedo deberá seguir esperando.

Zatara dijo...

Fachos? Todo aquel que afirme una idea y crea que quien no lo acompañe en la afirmación está en el error, es un FACHO.

Déjeme decirle Sr. Sigmundo que usted es un Facho. Y yo por pensar esto otro tanto.

Ah, si, las segunda redención. Justamente esta semana un amigo muy cercano me comentaba que su hermana numeraria, andaba con muchas dudas sobre su futuro. Pero lamentablemente no pudo hablar mas con ella, ya que para que no caiga en la tentación la mandaron a vivir a Salta.

Estos si que no son fachos. Demonios.

Muy Atentamente.
Zatara

PD: No se por que se me hace que el Anonimo 17:09 y Tollers son la misma persona.

Cruz y Fierro dijo...

Estimado Escoribuela: Es cierto. Si me lo conseguís y financiás, lo leo y hablo de él en mi blog.
Lamentablemente cuando quise comprarlo y tenía la plata, no lo conseguía, y cuando lo conseguía, no tenía la plata.
Igualmente, si buscás en mi blog, vas a ver que me referí un par de veces a la existencia del libro poniéndo el mail de Vórtice.

Anónimo dijo...

Sigmundo tiene que ser un Cucú. Se me ocurren dos posibilidades, o nunca entiendió a Castellani o es un Católicon Fariseo....y dicho sea de paso...porque no las dos cosas juntas no??. A lo mejor entienda un poco a Castellani después de leer "Cristo y los Fariseos", allí empezará por entenderse a si mismo. Saludos!!!

Demetrio.

Anónimo dijo...

Estimado Zatara, no tengo idea quién es 17:09, pero creer que soy autor de un ejercicio de auto-bombo como Ud. sugiere significaría que lo escrito sobre "lo-cristiano-que-querría-ser" no fue más que una verdad nocional que ni por pienso quiero honrar.

Ahora bien, escribir hipócritamente una pieza como esa supondría de mi parte un genio que lamentablemente no tengo.

Además de la convicción de que acabo de adquirir la humildad.

Saludos,

Tollers.

Escoribuela dijo...

Estimado Cruz y Fierro:
Lamento que se haya visto imposibilitado de acceder tan magnífica pieza literaria por cuestiones agenas a su voluntad. De gusto le financiaría la compra, pero actualmente y a esta altura del mes se me complica andar saliendo de mecenas de blogs carentes de efectivo.(no como el del caminante que, al menos, aparenta ser un blog con respaldo sólido) De todos modos se me ocurre que podría concurrir a la librería del prócer y solicitar que le vendan por capitulo. Si claro, por capitulo. Como cuando compras cigarrillos sueltos. Si uno tiene ganas de fumar, fuma. Y si tiene ganas de leer, lee.
Cordialmente
Escoribuela

17:09 dijo...

Otro aplauso para Tollers.

Andino dijo...

Estimados:
Me he tomado un tiempo para participar en este tema
Primero debo advertirles que soy un católico de a pie, sin mayor instrucción teológica como para captar las sutilezas de los sabios de este mundo. Me gustaría saber más y superar mi mediocridad, pero no me desespero, pensando que Dios me quiere como padre de familia, lo que ya es bastante.

Hasta ahora me las he podido arreglar con un poco de sentido común y sobre todo con la ayuda de los curitas de Chile-España (que en Chile es el equivalente a Venezuela en Argentina…¿se entiende, no?).

Dicho lo anterior, estoy de acuerdo que para ser católico (o cristiano, como sugiere otro participante) no hace falta ni ser tomista ni creer en las apariciones.
En cuanto a las de Fátima, su mensaje me lo tomo en serio y creo que viene de la Madre de Dios. Clarifica, da sentido y explica esta época que nos ha tocado vivir.
Sin embargo, en lo que a mí respecta, no es lo esencial; bien podría desaparecer y mi desacomodo con este mundo moderno seguiría idéntico.

Don Wanderer, volviendo al título de su mensaje y a la anécdota de la homilía que nos cuenta, no entiendo cómo la exposición del mensaje de Fátima y la hipótesis sobre las razones de la persistencia de la crisis de la Iglesia constituya una segunda redención, que condiciona y deja en suspenso a la primera.

Nadie ha sostenido que los justos del post concilio estén a las puertas del Cielo, esperando que se abran por el acto de la consagración de Rusia, imaginada segunda redención. Tal vez lo interpreto literalmente, pero me parece que una cosa no tiene nada que ver con la otra y que el reproche está demás.

PRIMER OTROSÍ:
El fin de semana realicé un estudio de mercado en el comercio establecido y les puedo confirmar que en Chile los sacos de dormir (que ustedes llaman bolsas de dormir) son individuales, o sea, un saco por individuo, y que no hay forma de que dos sujetos (o sujetas) se metan adentro sin atentar contra el más natural de los pudores…

SEGUNDO OTROSÍ:
EXTRA, URGENTE!!! La noticia corre como un reguero de pólvora por la red…se anuncia el motu propio para el 7 de julio (San Fermín)…Andino dice: prudencia. Si es cierto, bendito sea Dios!!! y gracias a quienes, sacrificando su buena fama y los años del merecido descanso, se batieron en la lucha por la Misa. Ustedes, atentos lectores, saben a quien me refiero…¿o no, marcelinos?

Alejandro dijo...

Un amigo me confesó ayer cómo me maltrató y, enviciado por ello, cómo se adhirió otro, un tal escoribuela.

Lamentablemente, no puedo leer esto con frecuencia. Mis ojos sufren el embate del oficio y, por supuesto, de la edad. Hoy por hoy, elegí reservarlos para terminar el segundo número de una buena revista, entre otras buenas cosas que gracias a Dios tengo para hacer.

Escoribuela: salud, hermano. No soy ningún prócer. No me acuses de tener razones para dar mi nombre. Quizás valgan tanto como las tuyas para no darlo. Mi amigo tuvo la deferencia de decirme lo que hizo. Vos, no sé quién sos, ni sé si lo sabré. Seguí en lo tuyo, dejame en paz y estaremos en paz.

Cruz y Fierro: hay acá un ejemplar para Ud. de la biografía de Castellani que esribió Sebastián Randle. Es un obsequio para usted; va en nombre del autor. Dígame cómo se la hago llegar. Mi mail ya lo tiene.

Anónimo dijo...

Andino: ¡No, no! Ciertamente que "Segunda Redención" no está de más. Dice Ud. que se tomó tiempo antes de participar con su comentario. Bueno, tómese más tiempo y lea el espléndido ensayo de nuevo. El tonto del cura que predicaba, de facto, una segunda redención, es el que Wanderer pone en caja. Y aprovecha para advertir de muchas otras segundas redenciones.

Una de las cuales es que nos vamos a salvar sólo si se restablece el rito codificado por San Pío V... que rezaba la misa de la Orden de Santo Domingo.

Piénselo amigo, piénselo de nuevo.

Y para eso, tómese todo el tiempo que quiera.

Savonarola

Laico consagrado dijo...

La obra de Randle, que fue hecha a la intemperie, quizás nos muestre que para mantenerse firme dentro de la azotada barca de Pedro hay que estar así.
A la intemperie.
Mas allá de las buenas intenciones iniciales de quienes ofrezcan, o no, “segundas redenciones”, no hay paraguas que garantice una mejor estadía sobre la cubierta.

Pésimo poeta, aún peor que Castellani, este laico quizás debería guardar silencio.
Pero no importa. Don Wanderer tiene la censura a su alcance para cortar lo que estime impertinente o de mal gusto en este mensaje.
Y por eso, mando a continuación un pequeño homenaje al “ladrillo verde” o al “mamotreto inmanejable”.

Esas letras me regalan madrugadas
sin el ruido desa “nueva primavera”,
que otrora fuertemente era anunciada.
¡Cantinela de la iglesia bullanguera!

Empecé con la lectura solitaria,
Mas tarde, con amigos en la mesa
de la eterna taberna hospitalaria,
cantadora de verdades con cerveza

Castellani se me hizo mas cercano,
aunque poco pueda ver éste sotreta,
del gran Loco, golpeado y tan arcano,
pa’ gozar de sus dichos de profeta.

Hoy recorro los meandros de su vida
Con tristeza, alegría y esperanza
Aguardando la Llegada allí advertida
Del Hijo en su gloria y con su lanza.

Wanderer dijo...

Estimado Andino: El problema con el curita es que, en el caso específico que narro, condiciona el ser escuchados por Dios a la consagración de Rusia al Inmaculado Corazón. Propiamente hablando no se trata de una segunda redención, pero le le pido que me permita la expresión.
Alejandro: si sus ventas se incrementan debido a la publicidad que adquiere su negocio en este blog, recuerde la comisión debida, la que puede ser pagada en especies.
Savonarla: Brillante. La Misa de san Pio V no me asegura la salvación. Conozco una parva de católicos que asisten asiduamente a ella pero, en sus vidas personales, dejan mucho que desear. Sin embargo, ellos se sientes felices y contentos: son tradis, y pareciera que con eso el cielo está asegurado.

Anónimo dijo...

Wanderer:

Si las polémicas y los combates del post-concilio tuviesen directa y principalmente en mira la santificación personal, te recomendaría que cierres el blog, no escribas sobre jesuitas, para- jesuitas, rococós litúrgicos, soñadores de una nueva edad media, e cosí via...

Mejor rezar y realizar obras de misericordia (no saltes con la de corregir al que yerra que es bastante comodona desde el escritorio).

Entre los católicos tradicionalistas hay justos y pecadores. Del mismo modo que entre los progresistas.

Así es la Iglesia.

Andino dijo...

Savoranola:
Me tomé mi tiempo porque conozco mis limitadas aptitudes para la discusión teológica de alto vuelo, esa que usted tan magistralmente desarrolla. ¡Qué fineza argumentativa, qué elocuencia!: “el tonto del cura”…muy bien, me convenció…
En todo caso, me quedo con lo que dice Wanderer, autor del texto en cuestión y único intérprete auténtico del mismo: “Propiamente hablando no se trata de una segunda redención, pero le pido que me permita la expresión”.
Faltaría más, don Wanderer, le permito eso y muchas otras cosas; mal que mal, gracias a usted tenemos este espacio de conversación trasandino…Con mayor razón le agradezco la precisión que nos hace…
En cuanto a la automaticidad de la salvación por medio de la misa de San Pío V, francamente no se quién pueda sostener eso. De mis clases de lógica recuerdo que eso de inventarse argumentos contrarios, deformándolos hasta la caricatura y después responderlos, es una falacia…casi como hacerse trampas en el solitario… le gano la partida a mi contrincante, destrozando los argumentos que él nunca dijo…
En todo caso, si alguien cree que yendo a Venezuela o a Chile-España o a donde se diga la Misa tradicional, por eso y sólo por eso se salva, pobrecito de él (más bien al contrario, parece lógico que la rendición de cuentas que a él se le pida será más exigente que la de los otros…).
En cuanto a las vidas personales que dejan mucho que desear…uf!!, mejor paso de puntillas y sigo de largo.

Anónimo dijo...

Estimado anónimo del día 29 de junio a las 16.21:

Permítame parafrasear su "Entre los católicos tradicionalistas hay justos y pecadores. Del mismo modo que entre los progresistas."

No estoy de acuerdo con estas afirmaciones.

Con la primera, discúlpeme la corrección, pero más que "justos" deberíamos hablar de "penitentes", llegado el caso. Porque para "justo" hace falta una chapa que ni el propio Beda el venerable se colocaría.

En cuanto que entre los progresistas podría haber justos (o penitentes)... depende más de la paciencia que Dios nos tenga a la hora del juicio que no de la virtud que pudiera tener un progre. La primera virtud es amar a Dios. Y conocer y amar a Dios van de la mano. Si uno no conoce a Dios, ¿cuánto puede amarlo? Y, en este sentido, ¿cuánto conoce a Dios un progresista y cuánto lo ama y qué tan justo o penitente puede resultar, pues?

Al menos no puedo pensar otra cosa conociendo los progresistas concretos que conozco.

Sin animosidad.

La hormiga atómica.

anónimo del día 29 de junio a las 16.21 dijo...

Estimada Hormiga Atómica:

muy atinada la puntualización que realizás sobre el uso indebido de la palabra "justos". "Penitentes" o "viadores" es más adecuado.

Coincido plenamente con cuanto decís con relación al primer mandamiento. Bien.

Lamentablemente no puedo estar de acuerdo con el pequeño resto de las observaciones: ¿qué se yo cuánto ama y conoce a Dios un progresista?

Idem de un tradicionalista. Y conozco a tanto a unos como a otros.

Si vos lo sabés no sos la Hormiga Atómica.

Sos la Hormiga Divina.

Cariños

pilufo dijo...

Que comentarios osados que se están haciendo acá... Me parece que nadie afirma que el sólo hecho de asistir a la Misa de San Pio V asegura la salvación... sino en Venezuela no darían los sermones que muchas veces dan. Es más, el Padre Rubio más de una vez reprocho a quienes se jactaban diciendo que ellos eran buenos porque iban a misa en latín todos los domingos.
En segundo lugar, quienes somos para andar juzgando la vida personal de los otros... Se me hace que ya bastante tenemos con tratar con nosotros mismos como para, encima, ver la paja en el ojo ajeno... Más caridad... hace falta más caridad...

Andino dijo...

Volviendo al tema de "las vidas personales que dejan mucho que desear", ¿acaso la historia del cristianismo no es un montón de vidas indeseables, acaso muchos santos no vivieron vidas indeseables?
Acaso la confesión no se nos ofrece una y otra vez para ayudarnos a levantar. Acaso no nos confesamos siempre de lo mismo (aparte de pecadores, somos monotemáticos...)
Me gusta decir que la Iglesia es santa a pesar de que la mayoría de sus miembros somos gentuza de lo peor.
Pero también me gusta recordar que el Buen Pastor deja sus 99 ovejitas santas y se larga a buscar a la oveja perdida (que debe ser bien fea, hedionda y tiñosa, pero que Él la quiere con amor infinito), y también me gusta recordar que cuando regresa el hijo pródigo hay una fiesta en el Cielo.

Saludos amigos.

Andino (pródigo y tiñoso).

Anónimo dijo...

Estimado caminante:
Mil gracias. Recién acá me vengo a enterar que el "ladrillo verde" no era una autobiografía de su viejo autor. Más bien creía que era una especie de "Yo a partir Castellani (o sea yo)", o quizás una especie de blog preblog, o un diario íntimo decimonónico, o una digna pata de la cama rota.
Fuera de broma, si sacamos ese yo desproporcionado, nos quedaría un libro breve y barato que seguramente se hubiese agotado y el pobre Alejandro no tendría que regalar.
Salud,

Anónimo dijo...

Al anónimo de 9:17hs,

Ud. cree realmente que si se redujera el "ladrillo verde" se hubiese agotado???. Si Ud. cree que el problema de venta de ese libro es el tamaño, o es un ignorante o compra libros hace mucho tiempo. Entonces, si escritores inmundos como Cohelo ampliaran sus obras, venderían menos????.Creo que las razones son más que evidentes y nada tienen que ver con el tamaño ni las acotaciones del autor (que al margen de que me han hecho reir mucho, me ayudaron a comprender más y mejor a este curita espectacular). Saludos!!