miércoles, 26 de diciembre de 2007

Volver al pasado

Vale la pena ver este video:
http://www.youtube.com/watch?v=oKeY3UZ9rL8

¿Cuánto tiempo hace que no veíamos ese pluvial, esa mitra, ese trono?

Gracias, Marini!

19 comentarios:

latinmass1983 dijo...

Porque esto se ve bien, pero no cuando los de Gricigliano lo hacen?

Solamente porque es el Papa? No parece esto un "show off" barroco?

que pensar!?

amigo invisible dijo...

Si usara su criterio, debería publicar un post en algún lugar de la web diciendo: WANDERER NO SABE OROTOGRAFIA (NI LATIN) PORQUE ESCRIBIO PLUVIAL CON B EN LUGAR DE CON V.
Creo, en cambio, que la contradicción es otra y más bien se refiere a que la nouvelle théologie que ud. abiertamente propone, no pegan con ese pluvial.
O tal vez, no hay contradicción y la nouvelle théologie combina muy bien con un plubial.
Feliz Navidad

El Gallo dijo...

No sé, estimado Wánderer, cuánto tiempo hace que no se usa una pluvial y una mitra como ésa. Sin duda alguna, los ornamentos de Benedicto son de mejor gusto que los de Juan Pablo IIdo. Bien por él, buscar la belleza es un deber en éstos casos. Pero al margen de ello, éstas cosas -me parece- no significan mucho, y acaso bien miradas pueden confundir más de lo que aclaren. Es emocionante que tantos buenos católicos den valor a estas pequeñas cosas, bien está si no se pretende inducir lo que la realidad no consiente. Fíjese, Wanderer: mientras ésto ocurre, los prelados nombrados, sostenidos, alentados por Benedicto XVI nos han suministrado (estadísticamente hablando, desde ya, no todos) una doctrina sobre la Navidad perfectamente naturalista y, como lógica consecuencia, una liturgia ramplona, indigna y hasta sandia. Y hace poco los teológos nombrados, mantenidos y reconocidos por Benedicto, reunidos en Pontificia Comisión, han resuelto derogar el limbo, abriendo la puerta a un tembladeral acaso más grande que cuantos habíamos visto antes. Pero en fin, se dirá que la culpa es del entorno, o del anterior, o ése tipo de macanas con las cuales ya no nos engañan los políticos pero sí los eclesiásticos. En éste contexto: ¿qué conclusión sacamos de la Mitra y la Pluvial, así estén cubiertas de tradicionales bordados piadososos? Cordialmente, El Gallo

Anónimo dijo...

Estimado Caminante:

Es para alegrarse lo que muestra el video.

"Sin la custodia fiel de la tradición litúrgica, la Iglesia ortodoxa rusa no habría podido resistir a la época de la persecución" dijo el patriarca Alexis II.

Ojalá que un retorno a la tradición litúrgica occidental nos ayude a resistir esta noche de tedio post-moderno.

Cordiales saludos

Pablo (Rosario).

Wanderer dijo...

Latin Mass: A ver, si yo fuera Marini, no elegiría ese estilo barroco; prefiero algo más gótico o medieval.
Mi reserva frente a Griciliano no es por el barroco, sino por el show off. La diferencia es sutil, pero válida.

Amigo Invisible: creo tener una ortografía pasable, aunque admito que mi latín es deficiente. De todos modos, el error que señala está solucionado.
Con respecto a mi criterio, creo recordar que era Ud. uno de los más entusiastas comentadores de las denuncias.
Finalmente, no propongo una nouvelle theologie; propongo una visión católica de la iglesia, es decir, universal en el tiempo y en el espacio.
Gallo: Lo del limbo, es para estudiarlo en serio. ¿Pertenece, propiamente, a la tradición de la Iglesia? Amerita el estudio.

Cruz y Fierro dijo...

Amigo Wanderer: Un artículo interesante a este respecto:

http://www.cheetah.net/~ccoulomb/
pfeandc.html

Anónimo dijo...

Con tal de que no derogen el Limbo Rock...

Sic transit dijo...

...y los que siguen en el limbo son los Kukús. En el su portal te reciben con... ¡Sodano!

Anónimo dijo...

Estoy un poco harto de usos y costumbres la Iglesia actual, a saber:

- de la palabrería constante y desbordante, en desmedro de la Palabra;
- de los sermones que hacen sociología de café y no explican el Evangelio;
- de la ausencia de silencio en el templo, de la falta de silencio en la liturgia y de la horizontalidad y vulgaridad en la celebración;
- de las horripilantes “imágenes” y carteles que invaden nuestras iglesias;
- de la música de mal gusto, que no es ni religiosa, que nos aturde en Misa;
- de intenciones, avisos episcopales y parroquiales, documentos de todo tipo que nadie tiene tiempo de leer, noticias eclesiales que a pocos interesan;
- y más.

¡Cuánto admiro a esa madrecita ortodoxa de simple y profunda piedad! A la toca el suelo antes de santiguarse, a la que saluda a los iconos que más venera, a la que enciende una simple velita ante el icono del Pantocrator, a la que participa en silencio –sin chusmear con la de al lado- de una divina liturgia que puede durar varias horas, en un ambiente de esplendor hierático, de canto sagrado, incienso, acciones graves y solemnes…

Que la luz venga Oriente ¡Pero que venga de una buena vez!

Cordiales saludos,

Pablo (Rosario).

latinmass1983 dijo...

Quien piensa que estas cosas de vestimentas, adornos, etc. son "cosas pequeñas" demuestra gran ignorancia.

Estas "cosas pequeñas" traen tras ellas un modo de pensar que tiene mucho valor y la tradición por apoyo inquebrantable.

Prueba de ello es que al librarse de todas estas cosas, la forma de pensar, hablar y enseñar de muchos, incluídos algunos Papas, también cambió... y no fue siempre para lo mejor.

Pero, porqué se habla de un "show off" en el caso de Gricigliano? Si se puede, y se tienen las cosas y está permitido, porqué no usarlas? Sería como que el Papa decidiera usar la Tiara y otras cosas ahora... sería un "show off" también?

Algunas personas y sus formas de pensar a veces no se entienden...

El Gallo dijo...

Estimado Wanderer: la creencia en el limbo sí pertenece a la tradición de la Iglesia. Quizás ud. alude a que los ortodoxos no lo aceptan, o al menos no lo tienen como dogmático, pero esa es otra historia. Pero además, y fundamentalmente, la existencia del limbo se prueba por la razón. Sin en limbo, tengo que concluír o bien en que las almas de los inocentes muertos sin bautizar padecen el infierno propiamente tal (lo cual, más allá de la justicia ofende a la misericordia divina) o bien que gozan de la visión beatífica (lo cual destruye la distinción entre el orden natural y el sobrenatural). Es por ésta última opción por donde vienen los tiros, frente a los cuales ¡ay! casi todos miran para otro lado. En fin, me parece. Cordiales saludos, y que Dios les dé a todos un excelente 2008.

Wanderer dijo...

Pablo: Como puede suponer, comparto su punto de visto. Pero prefiero no insistir: me quemarían el blog.

Latin Mass: De acuerdo con Ud. Lo del show off no es por el despliegue barroco de los buenos amigos de Gricigliano, sino por el gusto, ya exacerbado, por una puesta escena de modos y vestimenta que van más allá de lo propiamente sacerdotal. A mí, personalmente, me gustaría que se usara nuevamente el sombrero y, de ser posible, la capa. Pero Ud. se imagina que si yo salgo a la calle de capa y sombrero no pasaré por tradicionalista sino por loco. Análogamente, creo que los espadines y calzas que usan los ostiarios del priorato de Versailles o las escenas del Trono en palazzo de Gricigliano son un poco mucho. No niego que me gusten, pero me parece más teatro que otra cosa.

Don Gallo: No conozco en profundidad el tema del limbo. No me animo a escribir nada al respecto. Pero creo que se puede discutir. Nunca fue dogmático, según creo.

Anónimo dijo...

A los que han escrito sobre el limbo:

Leí hace unos meses las conclusiones del documento de la CTI al respecto. Leí la versión en italiano, pues en ese momento no había traducción española disponible. Aclaro que no leí todo el documento, apenas las conclusiones, pero algo me quedó claro: 1. no hay intención de definir algo, ni de sanjar la controversia teológica; 2. después de pasar revista a las diversas opiniones, la CTI se decanta por una opinión teológica, a la que califica como probable sin excluir totalmente otras posturas divergentes.

Para leer el documento completo me faltó tiempo... :)

Don Wanderer: ¿no vendría bien algo así como un voto de silencio de parte de la Jerarquía por un par de años? Un bienio de no hablar, de no publicar, de no escribir; sólo una invitación a contemplar los Divinos Misterios acompañada de la publicación de algunas obras de los Santos Padres y no más...

Cordiales saludos.

Pablo (Rosario)

Anónimo dijo...

Amigos todos: veo con preocupación que el cansancio de fin de año prevalece sobre el clima de Navidad, y que afiladas plumas y despiertos espíritus recaen en polémicas setentistas. Con ánimo de mantener este benéfico ámbito, debo decir por ejemplo que me gusta Benedicto, con o sin capa; que pienso que la nouvelle theologie es un asunto complejo que no se puede despachar con una etiqueta, sino que hay que considerarlo con tiempo, cuidado y ecuanimidad; que festejo regocijado el descarte del limbo; y que el ucatomismo -no el tomismo, digamos- es producto bienintencionado de espíritus modernos, inficionados de racionalismo. Estamos en una excelente situación para revisar la historia de la Iglesia sin dejarnos ganar por una pasión antiprogresista que nos coloca en el mismo nivel que ellos: sensibleros y simplificadores, impacientes e injustos. Futboleros de las teología y la liturgia, me hacen recordar las catangas peloteras que mencionaba Castellani. No desperdiciemos la oportunidad. Feliz Navidad

El anónimo normando

Anónimo dijo...

Estimado Gallo,
creo que las alternativas al limbo que plantea son falaces. No necesariamente negar la existencia del Limbo conduce al Infierno (como podía creer San Agustín) o a la forzosa visión beatífica.
El limbo es una respetable hipótesis para sortear esta Scila y Caribdis.
Ahora bien, existe una tercera posibilidad, y no es otra que la gracia o bien libremente aceptada por quien la recibe o bien aceptada "en representación" de alguien. Esto es, el infante no bautizado es sometido a un ejercicio de su libertad frente a la gracia que le permite alcanzar el mérito de la visión beatífica (o no, si la rechaza). O bien, los méritos, las oraciones o los deseos de adultos permiten aplicar los méritos de Cristo y alcanzar la gracia a los infantes, que de tal modo son salvados, a la manera de los bienaventurados que precisamente en el día de hoy conmemoramos.

Ludovicus

Anónimo dijo...

Sr. Gallo: ¡Por favor lea el documento correspondiente del Vaticano que formula con toda precisión las mismas objeciones que Ud pone!

Y las contesta con espléndida solvencia.

Pero si no lo lee, me temo que se va a quedar en el limbo nomás.

El Gallo dijo...

Amigo Wanderer: ahora los palos me los dan a mí. No se enoje, Ludovico, no mate al mensajero. Me gustó lo de cascarudo pelotero, y si el amigo castellanografo no tiene objeciones lo adoptaré como seudónimo. Pero dejando de lado otros temas interesantes, entre ellos el de la derogación del limbo permítame un comentario con respecto a la llamada nueva teología. Viene a cuento de la idea –interesante, de verdad, sin ironía- varias veces expresada en éste blog, de que ella nos permitiría revisar la historia de la iglesia y dar una explicación a varios asuntos graves, por ejemplo la dispersión de las iglesias de origen apostólico. Y corregir además problemas que habría planteado “la teología racionalista medieval romana”. Al respecto, tengamos bien presentes dos cosas, a saber. Una: en lo fundamental la nueva teología no es nueva, y como programa “político” reconoce serios antecedentes desde al menos el siglo XIX. Se experimentó ya ésa vía, y acá estamos; no es una oportunidad ni un camino a recorrer: es tanto la vía actual fue como la de Paulo VI, de Bugnini, de Juan Pablo IIdo. Es paradójico, cuando se pondera tanto a “la ortodoxia” en éste blog: el fruto más palpable y concreto de la nueva teología es la liturgia “del misterio pascual” que a justo título choca a los ortodoxos. Lo segundo a tener en cuenta es qué cualquiera sea el santo que tapen las nuevas ideas, ciertamente destapan a otro. Creo que la nueva teología permite explicar la iglesia en los últimos cuarenta años hasta el día de hoy; y supongamos que aún nos permita volver a lo que sería la genuina teología patrística: aún así la remoción del tridentino y del tomismo (y de lo que J. Ratzinger llamó “una teología racionalista y juridicista”) genera automáticamente un problema gravísimo, a saber: ¿qué hacemos con los últimos siglos, tomistas, “juridicistas”, escolásticos?. Luego, no es éste el modo de llegar a una doctrina “del campo unificado”. Una vez más, espero que Dios dé a todos un buen año 2008

Anónimo dijo...

Anduve torpe y febril por estos días, pero no estuve ausente.

Agarrado del homenaje de Wanderer, me dejo un deber por la mitad: el primer libro de Elredo, su obra joven y mejor, sobre la Caridad, hecha entre rezongos, a pedido de san Bernardo. Después vino el de la Amistad, ya experto el hombre, en lenguaje dulce, blando y viejo. Me llevo puesto el tema; es un buen punto de retorno.

Me anoto también algunas reflexiones sobre anónimos y seudónimos, ironías y ofensas, limbos y aquelarres, y sobre aquella noche divina en que dio comienzo el fin del mundo.

Pero ahora, que estoy a punto de hundirme en agua y sal por unos días, no me queda más que el tiempo justo para desenmascararme.

Porque ahí nomás de la vuelta cambiaré de cueva, y no va a ser poca cosa para nosotros y nuestros cachorros.

Apreciado Wanderer y demás amigos, les deseo a todos una Navidad duradera y un año nuevo y bueno. El 31 alzaré mi copa por ustedes y sus familias. Sobrevivir después será otro tema.

Lo mejor para ustedes y entre ustedes.

Lupus

amigo invisible dijo...

Sí, y me quedé esperando el post sobre Miles Christi, el cual no sólo nunca llegó sino que además vi que recibió elogios por su coherencia (?).