miércoles, 26 de marzo de 2008

Hugo Wast, un gran argentino


Cuando iba a primer año del secundario, mi buena y sensata profesora de literatura nos dio a leer "Alegre", de Hugo Wast. De allí en más no pude dejar de leerlo. En la biblioteca del colegio tenían sus obras completas editadas en dos gruesos tomos de papel biblia. Los recorrí varias veces durante mis años de secudario.

El próximo viernes 28 de marzo a las 18, en la iglesia San Martín de Tours (San Martín de Tours 2949) se celebrará una misa en su memoria por el 46º aniversario de su muerte, organizada por el Instituto Hugo Wast. La presidirá el presbítero Alejandro Gagliardo.


Gustavo Martínez Zuviría fue un escritor fecundo. Llegó a ser en su época el más difundido en lengua española, siendo en la actualidad el escritor argentino que más libros vendió en la historia de las letras argentinas, y uno, sino el más prolífico de ellos, traducido a 15 idiomas. Este escritor católico, publicó más de sesenta obras con su nombre y su seudónimo de Hugo Wast, también existen artículos periodísticos, discursos y otros escritos aparecidos sin firma.
En 1954 solamente en castellano se habían vendido casi 3.000.000 de ejemplares, con casi 500 ediciones, con otra gran cantidad de las mismas y libros vendidos en el exterior.
Hombre bondadoso y piadoso, de una profunda formación teológica, un cristiano práctico, de misa diaria y comunión frecuente, sin ostentaciones ni engreimiento, virtudes no comunes en el difícil gremio de los literatos.
Su fuerte convicción religiosa y su condición de católico militante, lo convirtieron en un decidido defensor de la fe cada vez que fué menester hacerlo, sobre todo como apologista de la Iglesia.
Hugo Wast fué fiel a sus principios y vivió conforme con ellos.
Fué fiel a Dios, a su Patria y a su conciencia, esa armonía estuvo ligada a través de sesenta años de actuación, a una línea de conducta, así como creía, así pensaba y obraba. Vivía como sentía, sentía como escribía y escribía como obraba.
Sorteando los halagos del mundo al que conquistó, pero al cual no hizo concesiones. y venciendo los asaltos del espíritu maligno, se dirigió serenamente hacia la cumbre. Su vocación de escritor fue simple y constante como su vida. Con su vocación nació y con ella moriría.
En pocos casos se encuentran, como en el suyo, tan identificados al hombre y al escritor. ni la adversidad ni las calumnias lo doblegaron, como el vendaval no derriba el muro de sólidos cimientos.
Se ha hechado un manto de olvido sobre su obra y su persona, existiendo una consigna del silencio sobre Hugo Wast, por su condición de escritor católico.
El 28 de marzo de 1962, en Buenos Aires, a la que llamó turbulenta y alegre, entregó su alma al creador.
La muerte no pudo sorprenderlo distraído, porque jamás dejó que los alientos de humanas vanidades sofocaran la antorcha que debía mantener encendida a través de una larga vigilia de siervo fiel.
Momentos antes de su muerte había estado bromeando con quienes lo acompañaban, y cuando tal vez oyó más acentuados los sones del clarín, pasó a la oración y se puso a desgranar, con mariana piedad, el último Rosario de su vida. Poco después el abandono de las fuerzas le privó del habla, pero las tuvo todavía para signar con una cruz y un beso la frente de Matilde de Iriondo, la buena madre de sus trece hijos, a la que miró con ternura expresándole su "a Dios".


7 comentarios:

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo

And yet, and yet...
No quiero ser injusto, ni retacear el homenaje, pero creo que Castellani, entre líneas, dijo bastante sobre la condición de escritor de Hugo Wast.
Un gran hombre sí.Un cristiano íntegro aunque no muy versado en filosofías. Un escritor de best sellers católicos también.
¿Un gran escritor?

Wanderer dijo...

Tiene razón Ludovico. Hugo Wast no fue un Borges en la maestría de la lengua y, para mi gusto, demasiado cercano a los jesuitas, pero fue un católico cabal y, para los tiempos que corren, es bastante para recordarlo al menos por eso.

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer,

Me maravilla su defensa. Creí que su post era en broma.

El vengador Kukú.

Cruz y Fierro dijo...

Ser "un escritor de best sellers católicos" no está mal.

¿Alguien sabe qué pasó con la hemeroteca de la Biblioteca Nacional a la que querían quitarle el hombre de Martínez Zuviría?

Anónimo dijo...

Estuve hace unos 15 días en la Hemeroteca de la Biblioteca Nacional y el cartel con el nombre de Gustavo Martinez Zuviria, increíblemente (diría yo de acuerdo a los tiempos que corren, aún permanecía colgado y en un lugar muy visible.

Josefina dijo...

Pues la Hemeroteca ya no lleva su nombre, gracias a los impíos que nos gobiernan.
Además de católico cabal, creo que por Desierto de Piedra y La Casa de los Cuervos ya se le puede llamar un gran escritor.

Anónimo dijo...

DESIERTO DE PIEDRA Es para mi uno de los mejores libros que e leeido (y e leeido muchos)asi que creo que ponerse a cuestionarse si porque era catolico o no era mejor o peor escritor esta de mas. A mi humilde entender uno de los mejores escritores argentinos