jueves, 2 de octubre de 2008

El corredor polaco


En octubre de 1938, hace setenta años, Alemania solicitó a Polonia la devolución de la ciudad libre de Danzig y la posibilidad de tender una línea férrea y una carretera a lo largo del así llamado “corredor polaco”, territorio que se extendía a lo largo del Vístula y que dotaba a Polonia de una salida al mar Báltico. Es decir que, para llegar a la ciudad alemana de Danzig, había que atravesar el territorio polaco. La negación de Varsovia a las pretensiones de Hitler desencadenó la horrorosa Segunda Guerra Mundial.

Traigo a colación este hecho histórico porque pareciera que, según algunos, para llegar al papa alemán hay que pasar indefectiblemente por el papa polaco. En la línea cronológica del tiempo, sin duda que es así, pero pretender hablar de las gran amistad que existió entre estos dos pontífices, o “desamistad”, me parece que carece de fundamento. En efecto, basarse para hacer tales afirmaciones en los discursos públicos de ambos personajes, para cualquier persona medianamente perspicaz, es inadecuado. Públicamente no queda otra que sostener ya sea al inmediato colaborador como al inmediato superior. Yo creo que Juan Pablo II necesitaba al cardenal Ratzinger, y que el cardenal Ratzinger pensaba: “Más vale malo conocido que bueno por conocer”.

La cándida y enconada defensa que se hace del primer y último papa polaco de la historia me resulta comprensible para el personaje medio del mundo televisivo en el que vivimos. Nadie puede negar la sagacidad que demostró el actor de teatro amateur que alcanzó la sede de Pedro para manejar las cámaras de televisión. Medía altísimos puntajes de raiting hiciera lo que hiciera aunque, convengamos, era capaz de protagonizar espectáculos mediáticos altamente significativos, no solamente en las ceremonias litúrgicas que se desarrollaban bajo del dirección de Piero Marini, sino cuando él mismo se colocaba en la cabeza el tocado de plumas de cacique siux o seguía el ritmo de “Color de esperanza” cantada por Diego Torres durante la Jornada Mundial de la Juventud en Tor Vergata (o, como luego fue bautizada por algunos, “Tor Fornicata”...). Esta defensa, claro, queda para aquellos aficionados a los programas de chimentos televisivos que miden a las personas públicas de acuerdo a su popularidad. No es el caso de los lectores de este blog ni de los buenos católicos.

Recuerdo que hace ya varios años, durante una comida con un grupo de amigos de filiación kukusa, la conversión giró hacia temáticas cinematográficas, y yo hice el siguiente comentario: “No puedo creer el mal gusto que ha tenido Juan Pablo II al alabar públicamente la película “La vida es bella” e invitar al director a verla juntos”. Convengamos que se trata de un filme estúpido y sentimentaloide que repite la eterna historia de los aliados: los alemanes eran todos unos pavotes y los americanos son los salvadores de la civilización. El comentario fue la ocasión de que se me apostrofara de diversos y crueles modos, de que casi fuera despedido de la casa antes de los postres y de que mi vida social disminuyera sensiblemente a partir de ese día. Nadie podía osar cuestionar los gustos de Su Santidad. Para los presentes, Polonio era tan infalible en cuestión de crítica cinematográfica como en cuestiones dogmáticas. Y esto ya me parece demasiado.

Creo que el problema es histórico y proviene de la tendencia que tuvo, desde los primeros siglos, el Occidente cristiano a “divinizar” al obispo de Roma, a diferencia de lo que la cristiandad oriental hacía con sus patriarcas. La traducción del libro de Steven Runciman The Eastern Schism, que amablemente un amigo me envió, puede esclarecer el tema. El Cristianismo se propagó más lentamente en Occidente que en Oriente, y el paganismo perduró allí mucho más tiempo, especialmente en los círculos cultos. La Iglesia se vio obligada para su propia defensa a insistir en la necesidad de unidad y uniformidad de fe. Al mismo tiempo hubo menos interés general en la filosofía especulativa y menos deseos, en consecuencia, de realizar debates teológicos. Las lenguas jugaron también su papel en la diferencia. Mientras que el griego es una lengua sutil y flexible, admirablemente dotada para expresar el más pequeño matiz del pensamiento abstracto, el latín es bastante más rígido e inelástico; es claro, concreto e intransigente, en consecuencia un medio perfecto para los abogados. Las circunstancias políticas pronto pusieron las cualidades legalistas de la civilización latina al servicio de la Iglesia. Cuando la autoridad imperial se quebró en Occidente, bajo la presión de las invasiones bárbaras, la única institución que sobrevivió fue la Iglesia. Los virreyes imperiales y los gobernadores desaparecieron, mas el Papa y los obispos permanecieron. Ellos fueron los líderes que negociaron con los conquistadores bárbaros y los que continuaron administrando las ciudades. Cuando los nuevos estados seculares se establecieron con una base territorial permanente, sus leyes eran en su mayor parte consuetudinarias y tribales. La ley escrita, con el prestigio del Imperio Romana tras de sí,  fue preservada por la Iglesia. Cuando la ley tribal era insuficiente, la Iglesia llenaba los huecos y en consecuencia aumentaba su esfera de influencia legal. Los eclesiásticos prominentes debían ser ellos mismos hombres de ley. En consecuencia, mientras que en el supérstite Imperio Oriental el Emperador siguió siendo el autócrata y la fuente de la ley, en el Oeste, aunque su autoridad no fue durante siglos oficialmente rechazada, de hecho era ineficaz, y su lugar fue naturalmente ocupado por la cabeza de la Iglesia, el Obispo de Roma, quien gradualmente heredó su posición como autócrata y fuente de la ley.

Y así, poco a poco, la figura del papa se fue agigantando y ocupando lugares de dominio político y teológico que en Oriente eran impensables. Véase si no la querella con Hincmaro, arzobispo de Reims, que, a mediados del siglo IX, crítica al papa de Roma por nombrar directamente al obispo de Soisons, sede sufragánea de Reims, en contra de los usos y costumbres que hasta ese momento existían. La constitución autocrática de la Iglesia Occidental bajo el Papa fue el producto inevitable de fuerzas históricas. Recibió su justificación teórica de las pretensiones Petrinas. San Pedro había sido el Príncipe de los Apóstoles, la roca sobre la cual la Iglesia había sido edificada, dotado de las llaves del Reino y el poder de atar y desatar. Había muerto como Obispo de Roma, y sus sucesores en la diócesis que había fundado heredaban sus poderes. El Papa era no sólo el gobernante supremo de la Iglesia sino también el árbitro supremo en doctrina. Un Concilio Ecuménico, si estaba correctamente constituido ciertamente estaba inspirado por el Espíritu Santo, pero su función era respaldar y promulgar los pronunciamientos papales. La fe se convirtió en una serie de artículos que encarnaban las leyes divinas. Ciertas doctrinas eran correctas y legítimas; otras erróneas e ilegítimas. La especulación religiosa no debía ser alentada: era centrífuga y peligrosa. Más aún, desde su posición el Papa se identificaba con su Iglesia. Un insulto a la Iglesia era un insulto a toda la Iglesia Occidental. Ningún Patriarca Oriental personificaba a su Iglesia hasta ese extremo. Si era insultado, el insulto se suponía se aplicaba sólo a su persona. Un Patriarca Oriental seguía siendo siempre un hombre falible y aún herético. Sólo la Iglesia de los Concilios era infalible. En Occidente la infalibilidad era una prerrogativa implícita del Papa.

La Iglesia Occidental tendía a convertirse en consecuencia en un cuerpo centralizado bajo una cabeza autocrática y divinamente inspirada, un cuerpo dirigido por administradores experimentados y abogados, cuya teología reflejaba su cosmovisión. Muchos siglos pasaron hasta que esta tendencia se concretó plenamente en los Papados de Gregorio VII e Inocencio III; pero estuvo siempre allí, y si no hubiese estado allí la Iglesia de Roma difícilmente hubiese sobrevivido a las tribulaciones de la Edad Oscura.

En definitiva, una circunstancia histórica que desembocó en una cuasi papolatría. Muchos dirán: “Circunstancia histórica inspirada por el Espíritu Santo”. Pero pregunto: “¿Por qué el Espíritu Santo inspiró de modo distinto a la cristiandad oriental?”. Y todo esto sucedía antes del pretendido cisma.

¿Y ahora qué hacemos? Casi estoy tentado en decir que es conveniente seguir siendo papólatras... En efecto, si pensamos en el episcopado argentino, y elegimos al azar a tres metropolitanos: Bergoglio, Ñañez y Arancibia, ¿qué sacamos? Mejor ni pensamos que un ser mostrenco como ese pudiera tener el poder que tenían antes los arzobispos. Sigamos centralizados con Roma, llena de abogados curiles pero, por ahora, un poco más ortodoxa, y seria.

65 comentarios:

Mary Lennox dijo...

Buongiorno Principe Wanderer:
No puedo más que aprender, como siempre, con las cosas que publica y con los comentarios de los lectores. Pero darle tan duro a Roberto eso no por favor. Podrá no gustarle la comedia o el argumento de la película, pero eso no la hace mala en sí, de la misma manera que no la hace buena en sí el que el Papa la haya alabado.
Roberto Benigni es un personaje del cine muy particular, y si mira más de cerca detrás de la pinta de payaso y de todo lo “sentimentaloide” y “aliadofilo” (palabras que no me gustan ni concuerdo como alteridad), podrá ver un gran apasionamiento, un verdadero sentido de lo que es el amor, y una muestra de lo que es la alegría, como si fuera un Inocencio Smith Italiano. Este último aspecto se lo puede ver si pasa por cada una de sus películas. Desde ya no todas son recomendables es cierto, pero tienen un no se qué que le pintan a uno una sonrisa, y lo hacen decir junto con Casona "Así como va el mundo los que no somos imbéciles tenemos que estar un poco locos". Es cierto no es un santo ni sus películas tendrán la sublimidad de Ostrov, sin embargo dentro de lo que es el cine europeo popular, y dentro de lo que es la comedia (uno de mis géneros favoritos) yo me quedo con Roberto y sus locuras.
Arrivedeci Principe
La pequeña Mary Lennox

Natalio Ruiz dijo...

Es gracioso lo suyo, monárquico en política y anárquico-demócrata en lo religioso.

De la papolatría al "primero entre pares" hay una distancia abismal.

Por otra parte la comparación con oriente no me parece del todo feliz. Si bien conservaron la liturgia en temas morales y canónicos hicieron agua por falta de unidad (por ej. divorcio en muchas iglesias).

En todo caso, cuidado con los dogmas (como la infalibilidad papal). Yo los trataría más seriamente (también al "pretendido cisma").

Respetos.
Natalio

Kimbo dijo...

La cándida y enconada defensa que se hace del primer y último papa polaco de la historia [...] queda para aquellos aficionados a los programas de chimentos televisivos que miden a las personas públicas de acuerdo a su popularidad. No es el caso de los lectores de este blog ni de los buenos católicos.

Por supuesto, los buenos católicos no tienen el vicio de andar midiendo a las personas.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

En materia estética, lo peor del Magno es que se dice que le gustaba la horrísona canción "Pescador de hombres" (Tú has venido a la orilla...).
Pero en fin, nadie dijo que los Pontífices fueran todos "arbiter elegantiarum". Baste ver la columnata de Bernini o la capilla sixtina para apreciar hasta qué punto de kitsch se puede caer.

Anónimo dijo...

oops. El baldaquino quise decir

Rublev Maier dijo...

Gracias, misterioso Wanderer, por compendiar el jugoso post anterior, pero colocándolo ahora en un punto superior y una mirada más elevada.

Rublev Maier

Wanderer dijo...

Kimbo: Lea la frase completa. No destaque lo que le mejor le va.

Fidel Pinto dijo...

May Lennox: Me decepciona con su gusto por el actor judío. Si de comediantes hablamos, me quedo con Olmedo y Porcel.

Anónimo dijo...

Estimada Mary
que a Ud. le haya gustado el film sionista no hace mas que darle la razon al blogger. Es un producto mediocre y sentimentaloide.
Salud Wanderer.
Otto Grünche

Anónimo dijo...

salvo el último párrafo, lo puede firmar Boff y de la Serna, sin cambiarle una tilde.

El Septimo Rey Mago dijo...

Cosas que se escriben a posteriori del deceso de alguien...

A veces pasa en vida, sino pregúntenle a los que fueron a saludarlo al "Paladin de la Democracia" Alfonso de Chascomús...

Cosa golda!

El Septimo Rey Mago

(medio güelfo y ademocrático no?)

Mary Lennox dijo...

Estimado Fidel:
Digamos que no son comparables, pero quizás no sea con Olmedo y Porcel con lo que se quede sino con sus Vedets....
Estimado Otto:
De la misma manera que el gusto de Juan Pablo o el de Wanderer no la hacen buena o mala mi gusto tampoco. Por eso más allá de gustos hablé de temas.
Ahora bien ¿sionista? la verdad que a esos "caballeros" que hablan de la reconstrucción de Israel y andan llevando a los Jóvenes a los Kibuts (por nombrar las cosas mas "inocentes"), en la película no los vi, quizás está en la versión de Disco Doble que tiene usté en su casa.
Atentamente
La pequeña Mary Lennox

Anónimo dijo...

Wanderer:

No se abstenga de gustar una película "estúpida y sentimentaloide". Mire si realmente es eso. No porque le haya gustado a S.S. Juan Pablo II -que si gusta o disgusta a alguien por ese motivo, coincido en que estamos ante un imbécil(es) de primera línea- sino porque -tomismos aparte- que los sentimientos deban ser controlados por la razón no implica que deban ser anulados por la razón. La razón puede discriminar lo que es arte, de aquello que es falso. No es extraño que a Juan Pablo II como a muchos que padecieron la guerra les haya conmovido profundamente "La vida es bella".

Puede ser cierta la ideología de la película, y también puede ser una mentira. Incluso los nazis pueden haber sido los justos y los aliados los malos. No hace eso a la sublime expresión de arte de la película que, si conmueve, seguramente responde a un atrofiamento de la sensibilidad receptora. Debe haber conmovido esta película también a muchos nazis y alemanes que vivieron la guerra (no los de cartón que opinan en este blog).

Puede que descubramos que la Iglesia Católica sea falsa, que Cristo un invento, la verdadera Virgen María una prostituta. Igual nos conmoveríamos ante el Cristo de Velázquez, mirando la Pasión, recorriendo la galería medieval de los Uffizi en Florencia. Lo sublime de la forma artística, incluso cuando parte de una mentira, excede las reglas de la razón. De ahí que pueda haber perversidad en el arte. Pero no dejar de ser arte sublime.

Precisamente la feliz unión de arte y verdad produce los más profundos y conmovedores sentimientos. Similares a los del arte puro, que no contiene conceptos discutibles o son muy simples. No sólo no es recomendable, sino directamente inhumano -y somos hombres- privarnos de esos sentimientos.

Creo si que hay una misteriosa relación entre el gran arte y la verdad, y que no es casual que el arte humano haya producido sus principales y más sublimes monumentos en la Europa y América cristiana, y no en otros lados. Como tampoco pudo producir arte de gran nivel el marxismo, pues es cierto que el mal absoluto se desvincula completamente de la belleza. Pero hay en esto grandes asimetrías y aporías.

Saludos,

Norteño

Anónimo dijo...

Acepta la sede de Pedro porque es más seria???

Digo si vamos a obedecer, que sea con argumentos más serios que esos, jugar aquí al "ermitaño" o al rarete oriental es hipocrita, sino vuelvase al Cisma y se deja la barba tranquilo mi amigo porque creo que es bien lampiño y occidental.

La Iglesia conciliar destrozo la obediencia como siempre y en todas partes se practico por la Iglesia de Cristo. ¿Pretende que hagamos lo mismo?

Sino aceptamos la herejía conciliar, ergo obecemos la "desobediencia", es paradojal, digo asi piensa un modernista. Boludeces.



La solución es la de los confesores: Resistidles fuertes en la Fe.



El Gran Inquisidor.

Kimbo dijo...

Wanderer:

Por supuesto que leí "la frase completa", también el párrafo que transcribí y el artículo. Y no destaco "lo que mejor me va", simplemente me parece que el suyo es un pensamiento espiritual muy beneficioso, si lo estoy interpretando bien. Tiene toda la razón al alertarnos contra el peligro de querer ocupar el lugar del único Juez.

Aunque su respuesta casi me hace creer que se refería a otra cosa...

Anónimo dijo...

Pero a mi me gustaba el Polaco, pensá que por años nos bancó con plata de mojigatos jodas alucinantes... los "curros" de formación de chantas católicos (ELUC), en que había un buen cargamento de damajuanas y gatos del interior... además, teníamos al hermano mayor roger, que revindicaba lo mejor del progresismo jasídico! Y para terminar, el levante que había en la logia de la calle oro!

Ahora con este aleman amargado, se pinchó todo y tenemos que irnos con los pare de sufrir para tener una fiesta estilo 80´s, pagando suculentos $ 250. ¿Pueden creer?

La jodda é bella!

* UkA boy *

LPQLP dijo...

LPQLP se retira (silenciosamente), al muro de los lamentos en desagravio de Susana Traverso.

(ponga un poco de coto a esto güanderrrrr)

El Septimo Rey Mago dijo...

Post scriptum:

Lo de guelfo no era autodefinitorio eh!, me refería al articulo, lo mio es gibelinismo puro y duro

El septimo rey mago

Don Diego dijo...

Estimado Wanderer: creo que en su breve repaso histórico sobre las diferencias entre el cristianismo Occidental y el Oriental, se le han olvidado algunos siglos de cesaropapismo en Bizancio.

Anónimo dijo...

Reprimen mi progresismo! Evolucionen y hagan mision, para mi que no hisieron caridad con nadie, no le dan una monedita a un ciego y seguro que no ponen nada en la colecta mas por menos. somos el futuro!!!!!!!!!

Un nuevo sol se levantaaaaaa!

* UkA Boy *

Anónimo dijo...

Seguramente Mr. Wanderer opinará que es un tema menor el Filioque, ó la Pureza de Nuestra Señora. Por no hablar del relativismo al que lleva el no tener un Papa.

Wandy, mirá un poco el gran caos de Patriarcados y Patriarcaduchos que tienen los orientales. Que se tape y esconda tras mucha mirra e incienso, no logra esconder que son un caos.

La cosa funcionaba mientras había un Rey feroz que los tenía en regla, pero ahora es muy dificil preservar la unidad. ¿Se acuerda de los "Raskolniky"? Hablamos de casi 20.000.000 de personas que entraron en cisma, sin que nos enteremos en occidente.

En fín, no caiga como yo caí en su momento en la fascinación por el Oriente. Muchas cosas en ese mundo no resisten el menor análisis aristotélico-tomista, y se esconden bajo milenarios chamuyos. Eso en general, incluyendo paganos.

AMDG +

Ramón López
cruxaustralis@live.com

(no entro con mi user de blogger, porque es una opinión 100% mia, y no representa a nadie más)

Anónimo dijo...

Disculpe estimado Wanderer:
¡¡Ah no!!! ¡¡¡eso si que no!!!. La columnat.. digo el baldaquino de bronce del gran Gian Lorenzo Bernini que cubre el altar papal sobre la tumba del Apóstol Pedro, no es Kischt. Ciertamente responde a una estética de la contrareforma que hoy en día está prácticamente olvidada o relegada al lugar de los recuerdos de la infancia (de la que algunos tienen vergüenza). Pero no puede decirse que es feo. Será exagerado, será teatral, será ostentoso, tendrá tensión y parecerá inestable, etc. etc. pero con el baldaquino no se metan. Es más. Ojalá tanto crítico de arte actual pudiera concebir objetos tan "berretas" como el Baldaquino, la sedia gestatoria , los flabelos y ...la tiara papal. Pobre de ellos!!!!!
En cuanto al Magno, no sin asombro caigo en la cuenta de que muchos que antes lo criticaban ("por qué no renunciará!!!" decía un ex párroco modernista que yo tenía)ahora lo "canonizan".
De hecho JPII no usó la tiara ni la sedia gestatoria.
Pero sí los diversos y berretísmos papamóviles. Entre ellos el carrito empujado por los sedieri. Si eso no es mal gusto...
Javier del Río.

Orual dijo...

Estimado Natalio:

Tengo un par de amigos que son pro Oriente. Uno de ellos, en una época, usaba frases provocativas desencadenando la ira de los anti Oriente. Creo que estaba cansado de escuchar ataques a la Iglesia Oriental y cuando la defendía buscaba términos que alteraran los ánimos occidentales.

Si quiere elimine el adjetivo “pretendido” y verá que sí es feliz la comparación. No se está hablando de católicos y cismáticos, sino de la situación histórica de Occidente y Oriente. Antes del cisma.

Valeas.

Orual

Anónimo dijo...

Silvano (volviendo de viaje) dijo:

Lúdico Ludovico,,

Me alegra que adhiera al faire play y persevere hasta el fin defendiendo su posición litúrgica sin recurso a la autoridad papal. “Sola res” podría sonar la norma.

Pero insisto en que perseverar en ello debería implicar un renunciamiento más enfático a estar relojeando tanto qué guiño ofrece o reniega el amado Benedicto. Mi inquietud nació con el título del post anterior: “otra (más) de Benedicto” que interpreto en un sentido sumatorio de convalidación, lo cual no condice –insisto- con el método escogido. Discursos, homilías, motus, encíclicas o nombramientos: ni suman ni restan. Son ceros después de la coma. Sólo importa la cosa litúrgica.

Y para solventar esto caben esgrimir dos razones. Una más simple; la otra, exigirá apenas un touch de “esprit de finesse”… pero lo intentaremos, por qué no.
La razón más prosaica ya está dicha: porque quedamos que en este debate los Papas son de palo. Vd. dirá: “es que no argumentamos “desde” el Motu o el nombramiento de Lang sino “con” el Motu y con Lang”. Y yo le diré: amigo, hay un modo más sutil de faltar al faire play convenido: si los Papas son de palo, son de palo. Es como en la tele los que nos quieren convencer de que se ríen con la gente y no de la gente.
El Motu, por poner un solo caso, en su misma morfología, lejos de ser una apología o detallada argumentación teológica en favor del Usus Antiquior, más que al logos o inteligencia de la cosa litúrgica, recurre a la voluntad pontificia –de ahí su nombre genérico- y a la autoridad de otros tan apenas Papas como él –de ahí su nombre específico: Los Sumos Pontífices”-.

Lo segundo es que Benedicto no piensa como muchos de ustedes piensan que él piensa. De ahí mi comentario anterior: aunque valiera que lo descuarticen al Mago para adherir a minúsculas teselas de su inmenso moisaco, quedándose tan sólo con su posición litúrgica, no es lícito ya ahí partir la misma tesela en 30 pedazos para ir dejando comida al borde del plato.

-Vd. conoce sus tres libros litúrgicos de esta última década y su “anhelo” –prepapal- de lograr un camino que conduzca a una cumbre de síntesis donde se combine –como aquel escriba del Evangelio- lo antiguo y lo nuevo.
-Vd. sabe de su planteo sobre la hermenéutica de la continuidad en su discurso programático al inicio de su pontificado y en aquella homilía intra-cónclave que le valió el papado.
-Vd. sabe que el Papa celebra a diario –en privado- la Misa Pablo VI, ad orientem y en lingua latina.
-Ud. conoce sus discursos y homilías defendiendo la Sacrosanctum Concilium con motivo de su aniversario.
-Vd. sabe lo que ha dicho arriba del avión de camino a París, como ya cité en este blog.
-y Vd. sabe, por ir a lo más contudente, que el Motu no es un desmatizado “¡viva la Tradición!” sino que debe leerse con su carta adjunta y en todos sus incisos… y que no, no señor, no están de acuerdo no ya con la pícara chicana del strüdel o schuman… si no con dos tercios del mismo Motu Proprio. “La mitad de una verdad no es una verdad a medias…”
Es como si un progresista incurriera en el surrealismo de aplaudir la Humanae Vitae porque por algún lado habla de la paz y el amor… salteándose los números picantes en torno al control de la natalidad. O uno aplaudiera a rabiar a la Kretina por algún decreto suelto sobre peajes (discrepando incluso con parte de ese mismo decreto). No me parece honesto. O mejor: sensato.

El Papa quiere recuperar la Tradición y reengarzar las novedades del Espíritu en ella, procurando una relectura del Concilio y arrear el Rito Romano hacia una “síntesis” de lo nuevo y lo antiguo del mismo. Donde Sacrificio y Cena queden conjuntamente expresados (Cf. Discurso de apertura del Sínodo de la Eucaristía).
Bien: de la Serna no está de acuerdo. Usted tampoco. Wánderer menos. Y vale.

Hablen de Liturgia, todo cuanto sepan. Pero sin Benedictear, motupropiar o Languear con tan asombrosa parcialidad. Entiendo bien que lo perciban más cercano a sus convicciones que el anterior. Pero no, no son ustedes amigos de este Papa. No lo son. No se puede fundar amistad en un 15 % de coincidencias, si es que las hay.

No le tiren más incienso al Alemán si van a estar midiendo que el humo sólo le dé en la ceja derecha y en un cuarto de pómulo. Suena –afectiva e intelectualmente- muy rebuscado.

Silvano

Anónimo dijo...

Pd1: lo de muchacho: de nada. No sabía que era Usted . No me acostumbro a este extraño hábito que abunda en este blog de manejar varios pseudónimos a la vez, o como en su caso, mechar comentarios como anónimo y otros como Ludovicus,,, para los mayores, con que nos cuesta lo ciberal, nos complica doblemente la faena.
Pd2: aunque iba por chicana, no dejó de resultarme un indicador interesante de su perfil su ponderación culinaria y musical. Hay en usted algo binario, Luis, que explica mucho: el Strüdell no es empalagoso: tiene manzana verde y limón: juega justamente a esa combinación de lo ácido con lo dulce. Podrá no gustarle: pero no porque empalague.
Y creer que el tormentoso sifilítico de Schubert es meloso,,, es,,,, déjeme serle sincero: es un juicio brutal. Binario. Le falta oído y paladar, y tal vez por eso no pueda entender el peculiar registro de la búsqueda magnífica de nuestro Sumo Pontífice, a quien tan bien bautizó Vd. como Mago blanco. Y yo agregaría: “Doctor Sutil”.

Silvano

Anónimo dijo...

¿Qué Papa, según usted, su hermano ha amado más?

Su inmediato predecesor, Juan Pablo II, con el cual ha trabajado en estrecha colaboración. Él ha sido de gran ayuda y gracias a su conocimiento teológico lo ha podido aconsejar muy bien. Entre los dos había un sólido acuerdo, una orientación común. Su visión de la fe ha hecho que se llamaran a las cosas con su nombre.

(ay, Georg, Georg, sos un pobre teleidiota que no entendés nada!)

Mary Lennox dijo...

Estimado Norteño:
Mil disculpas, será quizás por la época de Parciales o el bombardeo fenomenológico al que ando sometida estos días, pero algunas cosas no me quedaron claras de su comentario, sería usted tan amable de aclararlas:
1)"Puede ser cierta la ideología de la película, y también puede ser una mentira. Incluso los nazis pueden haber sido los justos y los aliados los malos. No hace eso a la sublime expresión de arte de la película que, si conmueve, seguramente responde a un atrofiamiento de la sensibilidad receptora. Debe haber conmovido esta película también a muchos nazis y alemanes que vivieron la guerra (no los de cartón que opinan en este blog)." ¿Aquí quiere decir que si conmueve lo hace porque de alguna manera la sensibilidad de quien la ve es susceptible de ser conmovida por esa película? o ¿que la película conmueve a aquel que tiene la sensibilidad arruinada?; ¿Lo sublime del arte para usted está ligado a los sentimientos?
2)"Lo sublime de la forma artística, incluso cuando parte de una mentira, excede las reglas de la razón. De ahí que pueda haber perversidad en el arte. Pero no dejar de ser arte sublime." ¿En qué excede las reglas de la razón? ¿Es que toca realidades tan altas que son intuibles pero no racionables? o ¿es que excede a la razón porque alcanza los sentimientos/pasiones?
3)"Pero hay en esto grandes asimetrías y aporías." ¿Cuales son?
Discúlpeme reitero pero en verdad quería contestar algo, pero antes de decirlo y meter la pata quería estar bien segura de lo que usted quiso decir, porque tampoco es cuestión de hablar al cuete, como algunos, sino de dialogar y aprender.
Atentamente
La pequeña Mary Lennox

Anónimo dijo...

Ludovico dijo,

Estimado Silvano, voy a sintetizar mi posicion al màximo, porque veo que no la entiende:

"La misa tradicional no es buena porque lo diga Benedicto XVI, sino que Benedicto la alaba porque es buena en sí".
The rest is silence

Cordiales saludos

Anónimo dijo...

El Motu Proprio es para los filo-tridentistas y no para los anti-conciliares. ¿Cuántos miembros coinciden en esta extraña conjunción de doble exclusión? Pocos, sin duda. Pero valiosos: tan valiosos que el Papa los pastorea con notable personalismo. Son la “punta de lanza” de esta empresa magna por recomponer la unidad y calidad del Rito Romano que puede sostener esta doble modalidad sólo como una transición hacia el Rito pulido y renovado pasado por el fuego de estos complejos años.
Pero no: nada tiene este “experimento” que ver con los enquistados unívocamente en el Uso antiguo, empecinados en demonizar el nuevo. Ellos no están con el Motu. Tanto o menos que el mismo progresismo.
Por eso, hay un abismo de fondo -¿infranqueable?- entre la Misa celebrada en la calle Suipacha y en la calle Venezuela -por poner ejemplo porteño-. Aunque la forma externa sea la misma.
Es como no distinguir una Liturgia bizantina celebrada por los uñatas de la celebrada por los ortodoxos.

Viva el Motu Proprio! Yo lo celebro y defiendo a capa y espada. En su letra grande. Y en su letra chica.
Pero tiene más de un enemigo: no sólo la izquierda quiere aniquilarlo, también cierto tradicionalismo obsecado lo mancha amputando sus contenidos y sobre todo: sus objetivos.

un cura católico

Anónimo dijo...

“Como Benedicto XVI hizo en su fundamental discurso a la Curia romana del 22 de diciembre de 2005 hay dos hermenéuticas opuestas: la hermenéutica de la discontinuidad y de la ruptura y la hermenéutica de la reforma”: “La hermenéutica de la discontinuidad corre el riesgo de terminar en una ruptura entre Iglesia pre-conciliar e Iglesia post-conciliar.
Por el contrario, la hermenéutica de la reforma, de la renovación en la continuidad del único sujeto-Iglesia, que el Señor nos ha dado, nos guía a una relectura de los textos conciliares en el contexto de la tradición eclesial”.

Uwe Lang

Anónimo dijo...

Los alemanes entraron en Polonia como estaba previsto desde hacía tiempo, simplemente para saquear el país, como pudieron hacerlo en otros lugares. Lo de Danzig es simplemente una mala excusa y para el que lee aconsejo buscar en la historia, que yo conozco, por ser hijo de polacos y haber estado allí tres veces en mi vida.He leído con asombro algunas notas sobre los nazis en este lugar. Solamente digo, que todos los europeos de cierta edad saben que los germanos siempre fueron sanguinarios y saqueadores, nada más. Se pierden quienes hablan de raza, paganismo, etc.etc. La cuestióin es muchìsimo más sencilla : asaltaron a los judíos porque estos tenían dinero. Punto. Asaltaron a los demás, por el mismo motivo. La guerra de verdad era con todos, pero fueron los rusos los que la ganaron, no USA.
Si alguno cree que los alemanes tenían otra razón que el dinero, se equivoca. Hoy son exactamente lo mismo. Confunden riqueza con inteligencia y se creen la raza superior. Es una pobre gente, pero peligrosos. Bogus Diermajer

Rublev Maier dijo...

Estimado Bogus Diermayer, estoy azorado por la cantidad de disparates que decís en tan pocas líneas. Podés parafrasear a Amadinejab: "Hay que borrar a Alemania del mapa". Tus brutales aseveraciones confirma que los polacos son cortos.

Heilige Stephanus

Anónimo dijo...

Silvano dijo:

Confirmado: su pensamiento es binario, Ludovico. Lo siento mucho. El debate era apenas más sutil que eso. Todos –los de por acá—valoramos la Misa Tradicional. That whas not the point. Pero si Vd. ve en blanco y negro, inútil es proseguir debatiendo sobre el verde mostaza o el rosa de aurora. Ya que cita a Hamlet: no, no se agota la búsqueda humana en el be or not to be.
Se lo resumo lo mejor posible: ustedes valoran (cuando no se embanderan) a un Papa que defiende el Concilio y la Misa Pablo. Concilio y Ordo que Vds. consideran poco menos que obra satánica. This is the point, como ha rematado con brillo el “cura católico” distinguiendo a los beneficiarios del MP de los outsiders.

Sólo me tomo un gusto final, una deuda pendiente, que en su momento obvié porque –como le dije- no quería acaparar más atención en blog ajeno.
Y es copiarle a Vd. y demás lectores este párrafo. Es Ratzinger en el prefacio al librito de Lang. Si todos vuelven estoicamente sobre el comentario de Ludovicus a este prefacio (18 de agosto, 18:43) podrán percibir cuán peligroso es citar las cosas a medias y prescindir de los matices. Ni Lang (como se ha citado por sí mismo hoy a la siesta) ni Benedicto piensan como Ud. Y no sólo sobre música y comida.

Va el texto:

“Hay que distinguir la orientación física de la espiritual. Cuando el sacerdote celebra versus populum, su orientación espiritual debe ser siempre versus Deum per Iesum Christum. Dado que ritos, signos, símbolos y palabras no pueden nunca agotar la realidad última del misterio de la salvación, se han de evitar posturas unilaterales y absolutas al respecto.Es una aclaración importante porque evidencia el carácter relativo de las formas simbólicas exteriores, contraponiéndose de este modo a los fanatismos que por desgracia en los últimos cuarenta años han sido frecuentes en el debate en torno a la liturgia.”

Le debía este bocado, Ludovico. O más que a Ud. a los demás lectores, que de su parcial comentario podían conlcuir lo inválido respecto al parecer del actual Papa.
The rest? Más que silencio debería ser un esfuerzo por hilar más fino, y blanquear con más audacia: no, no estamos con el Papa Benedicto, como no lo estuvimos con el Polaco. Y aguantar la vida fronteriza que eligen vivir en la Iglesia.
A eso llamo yo faire play.-

Cordialmente,

Silvano

Anónimo dijo...

¿Por qué Benedicto XVI ha querido liberalizar la antigua liturgia preconciliar con el motu proprio “Summorum Pontificum”?

En la época de la reforma litúrgica, el cambio ocurrió velozmente y no fue fácil de aceptar para todos. De un día para el otro la antigua liturgia fue sustituida con la nueva, con la cual ahora estamos encariñados y con la que celebramos la Misa con una participación interior llena de alegría. Hubo, sin embargo, algunos en la Iglesia que no aceptaron completamente este “salto” ya que la pérdida de la antigua liturgia los había privado de algo y había turbado su fe. Para no dejar solas a estas personas, para reintegrarlas plenamente en la comunidad eclesial, mi hermano ha decidido liberar la antigua liturgia preconciliar.

Georg Ratzinger

Orual dijo...

Estimado Javier del Río:

Aunque el baldaquino sea bello, el problema no es que sea ostentoso, ni teatral, ni exagerado, sino que es uno de los tantos actos de barbarie del bárbaro Barberini: Urbano VIII. No creo que sea aconsejable visitar el Partenón y San Pietro el mismo día, si no, se corre el riesgo de estar en la Basílica y olvidar la tumba del Apóstol por recordar las palabras de Pasquino: Quod non fecerunt barbari, fererunt Barberini.

Valeas.

Orual

Anónimo dijo...

un buen blog que está con "la hermeneútica de la continuidad":

http://the-hermeneutic-of-continuity.blogspot.com/2007/11/first-mass.html

Anónimo dijo...

Tendría que ser realista sobre los orientales, amigo Wanderer. Sírvase constatar al menos que en todos lados se cuecen habas. Con la distancia se invierte el problema habitual; desde acá es fácil ver la paja en el ojo propio y no tanto la viga en el ojo ajeno. "Con mucho pesar debemos señalar que en la actualidad todas las iglesias ortodoxas locales se han infectado con la herejía del ecumenismo y se han separado de la Iglesia de Cristo... los seguidores del Metropolita Sergio, en la persona de los actuales miembros del Patriarcado de Moscú, no sólo se han negado a renunciar a los compromisos de su antecesor, sino por el contrario han terminado atrincherados en ellos, y continúan sirviendo a los poderes de turno...ellos justifican la unión adúltera de su iglesia con los comunistas, incluso tratando de vincular a la Tradición de la Iglesia con ellos"
(Declaración conjunta de los siguientes jerarcas de la Iglesia Ortodoxa Rusa: Metropolita Valentín de Suzdal, Arzobispos Feodor, Seraphim e Ilarión; Obispos Timothy, Irinarkh, Andrei, Iakov y Amvrosy; 10 de febrero de 2008). Atentos saludos, Pepín de Camelot

Orual dijo...

Dos barbarismos del comentario anterior, antes de que sea publicado.

El primero al escribir "barbarie del bárbaro Barberini". Cacofónico. Me viene el tautograma de Enio: O Tite, tute, Tate, tibi tanta tyranne tulisti...

El segundo (fue un lapsus, pero en sí es una bestialidad) al escribir Partenón. ¡Panteón!

Pido disculpas a los amables lectores.

Valeatis.

Orual, la bárbara

Natalio Ruiz dijo...

Estimado Orual:

En primer lugar no estoy hablando de católicos y cismáticos, estoy hablando de oriente y occidente.

El tema es muy largo (justamente a raíz de unos comentarios pensaba dedicarle un par de post al tema en mi blog).

Sin embargo, lo único que me interesaba señalar es que es una falacia el equiparar la papolatría (abuso de nuestros tiempos que tiene sus justificaciones e, incluso, sus utilidades) con la "plenitudo potestatis" del Papa.

El argumento de Wanderer no es nuevo. Mejor enunciado y fundado lo puede ud. encontrar en Ockham. Sin embargo su refutación teológica puede ud. encontrarla (además de en infinidad de doctores de la Iglesia) en el evangelio. Cristo no le dice a todos los apóstoles: "apacienta mis ovejas" sino que se lo dice a Pedro. Los demás "participan de" (San Agustín comenta bellamente este pasaje).

Respetos.
Natalio

Anónimo dijo...

Para el cura católico:
La exitencia del blog Wanderer -tan denostada por amigos impacientes-se justifica para mí porque a veces -a veces- uno encuentra algo que expresa precisamente lo que siente y piensa.Redondo y perfecto. Me pasó con el cura católico. Infinitas gracias

El anónimo normando

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer: a la luz de los últimos comentarios, me atrevo a ofrecerle este aporte:

Utrum quia Suipacha non est Venezuela

Videtur quod non hay diferencia entre ellos ya que en ambas Liturgias se celebra el mismo Rito Romano según el modo antiguo.

Respondet Benedictus dicendum quod:

1. A qué NO apunta el Motu:

“En primer lugar existe el temor de que se menoscabe la Autoridad del Concilio Vaticano II y de que una de sus decisiones esenciales - la reforma litúrgica - se ponga en duda. Este temor es infundado.”

2. Acerca de para quienes está pensado:

“Muchas personas que aceptaban claramente el carácter vinculante del Concilio Vaticano II y que eran fieles al Papa y a los Obispos, deseaban no obstante reencontrar la forma (antigua), querida para ellos, de la sagrada Liturgia.”

3. Del carácter pastoral y no teológico del Motu. O por qué el objeto no es hacer justicia con el rito mismo (y su supuesta desacralización) sino atender al deseo lícito de personas concretas:

“en las discusiones sobre el esperado Motu Proprio, se expresó el temor de que una más amplia posibilidad de uso del Misal de 1962 podría llevar a desórdenes e incluso a divisiones en las comunidades parroquiales. Tampoco este temor me parece realmente fundado. El uso del Misal antiguo presupone un cierto nivel de formación litúrgica y un acceso a la lengua latina; tanto uno como otro no se encuentran tan a menudo. Ya con estos presupuestos concretos se ve claramente que el nuevo Misal permanecerá, ciertamente, como la Forma ordinaria del Rito Romano.”

4. De por qué para este Pontífice y el espíritu de este Motu no es en contra del Novus Ordo:

“La garantía más segura para que el Misal de Pablo VI pueda unir a las comunidades parroquiales y sea amado por ellas consiste en celebrar con gran reverencia de acuerdo con las prescripciones; esto hace visible la riqueza espiritual y la profundidad teológica de este Misal.

No hay ninguna contradicción entre una y otra edición del Missale Romanum. En la historia de la Liturgia hay crecimiento y progreso pero ninguna ruptura. Lo que para las generaciones anteriores era sagrado, también para nosotros permanece sagrado.”

5. Del inclusivismo de Benedicto contra el confrontismo dialéctico de ambos extremos:

“Obviamente para vivir la plena comunión tampoco los sacerdotes de las Comunidades que siguen el uso antiguo pueden, en principio, excluir la celebración según los libros nuevos. En efecto, no sería coherente con el reconocimiento del valor y de la santidad del nuevo rito la exclusión total del mismo.”

Facundo Ramírez Sandoval

Mary Lennox dijo...

Estimado Silvano:
En su momento sus ironías me sonaron a mi simpáticas, y muchas de ellas verdaderas, sobre todo las que había llegado a conocer personalmente, presntificadas en carne y hueso delante de mí, como diría el no tan bien amado Husserl.
Pero me parece que en este caso usted se está zarpando con todos los lectores del blog. Yo diría en términos coloquiales que “baje un cambio” y no se apasione tanto.
Los temas son varios y usted trata de juntarlos, cuando se debieran distinguir:
1) Por un lado esta el tema de la liturgia, a lo que Ludovicus ha aceptado el fair play de no citar al Papa, y ha declarado que habla de la misa en sí. Esto no significa que el vea en Blanco y Negro significa que estaba hablando de un solo tema, y que le acepto las condiciones de juego con respecto a ese tema. Así que su última cita, hace que usted mismo este en Offside.
2) Con respecto a Benedicto, es muy difícil juzgar todo lo que piensan los lectores de este blog incluso los silenciosos. Aquí usted está cometiendo una falacia de accidente. Ahora bien, es bueno señalar que el Papa no ha abolido la liturgia nueva y los comentarios sobre la fusión de lo antiguo y lo moderno que usted y otros señalan, pero no hay que hablar de las cosas como si de vuelta se estuviera vendiendo algo. "Ustedes compran Benedicto, pero sepan que compran: Bla, bla, bla", el Papa no es mercancía y menos ideología para comprarla ciegamente con sus pro y sus contras; es persona y nosotros también, por ende el piensa y nosotros también, y puede que estemos o no en acuerdo, pero lo que señala al final Wanderer es que a pesar del desacuerdo es preferible tornar la cabeza a Roma y ordenarse antes que tornar la cabeza al desorden circundante por lo menos en la "City porteña".
Puedo agregar ya desviando un poco el tema que los que simpatizamos con Benedicto (los que conozco) lo hacemos por una cuestión de estilo, de espíritu afín, aunque no con todo se concuerde, obviamente en las cosas que se puede disentir sin ser hereje.
Atentamente
La pequeña Mary Lennox

Mary Lennox dijo...

Estimado Natalio:
Muy bien señaló la falacia, y concuerdo en distinguir la papolatría de las potestades del Papa. Es cierto que son dos cosas diferentes pero que falazmente una se puede seguir de la otra, como creo que es lo que quiere señalar Wanderer: Si Pedro no se equivoca, Dios no se equivoca, luego Pedro es Dios y no su representante o vicario. Contra esto nos advierte Pablo y nos dice que antes de ser de Pedro o de Pablo somos de Cristo, que eso es lo más importante. Con respecto a ellos son guías, estelas en el camino que no deben ser confundidas con el Sol. Creo que a su respuesta Teológica le falta este pequeño paso, para distinguir también la paolatría de las potestades de Pedro. Sino esta usando la misma frase que los papolatras usan, y créame después de estar en un movimiento la conozco de memoria.
Ahora bien con respecto a Oriente:
No creo que sea una cuestión de Versus, como tampoco lo son las cuestiones Platón y Aristóteles, o Santo Tomas y San Agustín, esta es una cuestión como las otras de complementación, los famosos dos pulmones. El tema es que en ciertas cosas el pulmón oriental esta algo menos canceroso que el occidental y viceversa. Sin contar con que algunos podemos ser más afines a un tipo de espiritualidad que a otra, sin por ello poner en desmedro la de no afinidad.
Atentamente
La Pequeña Mary Lennox

Hernandarias dijo...

Creo que la comparación entre los Papas no hay que hacerla entre los discursos, sino entre las decisiones de gobierno. Si un Papa hace grandes discursos contra el progresismo y luego nombra obispos progresistas, sabemos qué es lo que pasa en la práctica (ej.: comunión en la mano).
Una parte importante de las personas opinan sólo si no van a tener represalias por lo que dicen.
En relación al Papa Benedicto XVI:
a) Ha lanzado la hermenéutica de la continuidad como idea fuerza.
b) Ha tomado decisiones importantes (Mons. Marini, Mons. Ranjith, Motu Proprio, Mons. Burke, etc.)que dan seguridad para hablar y para actuar a muchos.
En síntesis, hay un cambio de aire que se percibe. Y eso no está en los discursos ni en los libros. Los grupos tradicionales han dejado de estar a la defensiva. Y eso se nota.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo

Silvano,

luego de la defensa del dragón por parte de la Dama Lennox, al revés de los libros de caballería, sólo puedo agradecerle a Mary Lennox.
Y decirle a Usted y a todos los que hablan de la misa de Suipacha, y de la buena fe de los que están "vendiendo" la integracion, que el cura Doltro, a cuya misa he asistido (como tributo a la integracion y a la pax)durante este último año, se ha despachado con la Missa Ordo Antiquo de cara a los fieles el domingo pasado, aduciendo el mismo texto de Ratzinger que Ud. cita. Consultado por mi Uwe Lang (via facebook), me dice que es una desvirtuacion, que no es la intencion del Santo Padre, si bien la rúbrica de Juan XXIII lo permite, a pesar de que es una de las riquezas del antiguo ordo y es inexplicable que se haga esto, exhortandome a intentar convencerlo al dicho Doltro.
Al mismo tiempo, leo en el blog de Germinans (pueden verlo en Religion en Libertad) que en el Congreso de Liturgia de Barcelona el Cardenal Daneels insta a acabar con las antiguas colectas que quedan en la nueva misa, por considerarlas resabio de la mentalidad jurídica romana y que el mismisimo Marini el malo habla de la no distincion ontologica de sacerdocio ministerial y de los fieles.
Concluyo: basta de monsergas, no me jodan. Hay mucha mala fe en la interpretacion de los textos clarísimos de Benedicto, que está rodeado de desobedientes, me queda claro.

Anónimo dijo...

Qué quiere que le diga, me parece que no aprendemos más. Juan Pablo IIdo pasó, Dios lo juzgue benignamente. ¿Tiene sentido cargar tintas sobre él, cuando tantos de sus amigos están vivos y obrantes? Parece, (todo lo indica al menos) que si Dios le da vida Benedicto canonizará a Juan Pablo. ¿Qué diremos entonces? Lo de la otra vez: que la canonización nosequé y nosecuanto. Una vez más, habremos logrado ser incomprensibles. Desde el lado oscuro de la fuerza, el Conde Doku.

Orual dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Gracias anónimo normando por su fraterna corrección. Soy conciente de acumular algunos kilos de más: acepto lo de redondo.
Lo espero en Misa.

In Domino,

El cura católico

Kukú en la Nave de los Insanos dijo...

La verdad el tema se agotó con la muerte de Juan Pablo basta de necrofilia.Les guste o no fué nuestro papa.Basta. Maese Wanderer please el timón para otro lado que hay tempestades mas peligrosas y disolventes que capear que un Papa.
Las elucubraciones que llevan a estas discusiones no provienen del Altísimo......

Anónimo dijo...

Estimadísima ORUAL(o será usted lauro, es decir laura):
Siii!!!!viva urbano VIII y su barbarie. Seguramente como dice litle M. L. si usted confunde partenón con panteón... Igualmente no entiendo la relación.
Yo lo he hecho. He visitado panteón y San Pietro en un mismo día y en varias oportunidades. Y aqui me tiene.
Igual para su tranquilidad también he estado en las excavaciones (necróplois, muro rojo, trofeo de san Pedro y también en catacumbas de San sebastián). Pero ver el Baldaquino, subir a la cúpula y verlo desde el cornisamento del tambor, acercarse a los detalles, es impagable. Esos ángeles tan corporales y querubines regordetes jugando con la tiara y las llaves y tirando de las guirnaldas, levantando "por los aires" el pabellón del baldaquino allá arriba por encima de los 20 metros... Es genial!
Creo que Bnedicto gracias a Dios es tan "Bárbaro" como los Barberini. Bah... es barroco y contrareforma. Yupiiiiii!!!
Cuando lo politicamente correcto, lo aceptable al gusto establecido le señala que se modernice, que uso tonos pastel que siempre quedan bien, que su liturgia sea blandita y entretenida como sostenía Monsignor Marini el malo, Ratzingerio usa el camauro, la esclavina, la dalmática, casulla coloridas y ricamente trabajadas, mitras recamadas en dorado, el báculo férula que usaba Pío XII y predecesores, los siete candelabros, la cruz en el centro, más y mejor gregoriano, más órgano, los cardenales díaconos llevando la capa pluvial, la misa en la sixtina vuelto hacia el altar,el asterisco, la comunión de rodillas (y parece que bastante tuvo que ver Monsignor Marini el bueno)... y encima ¡¡¡el motu proprio!!!
Confieso que siempre me ha atrapado la misa en el uso antiguo, me ha parecido siempre más reverente y seria que las mayoría de las que tenemos en Novus Ordus (de las que ultimamente no encuentro NI UNA sola bien celebrada, sea porque el sacerdote es un bruto o porque los laicos guías, animadores y cantores la convierten en un carnaval)
Y lo de Benedicto está bien encaminado. ¡Basta de colores pastel y clero políticamente correcto! Viva el baldaquino, la tiara y la sedia gestatoria.
Y no me vengan con "la opción preferencial por los pobres" porque durante muchos años me tragué el cuento y el único salame que se levantaba los domingos a las 7 de la mañana para ir al centro misional a darle catequesis y servirles el desayuno a los chicos de la villa (oh, perdón sublime Monseñor sedicla) digo el "barrio" era yo. Y no me arrepiento de ello. Pero los que votaban en la asamblea parroquial esos objetivos y el cura, dormían a pata suelta hasta mediodía. Cuando los dialécticos se pongan al frente del ejércio entonces les creeré. Mientras tanto que sigan "dialogando" con las piadosas damiselas que fueron en peregrinación a la catedral de Neuquén a manifestar pacificamente su parecer respecto de la Iglesia. (Iglesia locura, vos sos una hermosuraaa! saquen sus rosarios, recemos novenarios!!! etc. http://www.youtube.com/watch?v=FK40LwQfy7c )
Amén.
Javier del Río.
(El desagraviador arquidiocesano)

Anónimo dijo...

Estimado Silvano,
Adhiriendo al comentario de la pequeña Mary, le dijo una cita para reflexionar:
"The eleventh degree of humility is that when a monk speaks he do so gently and without laughter, humbly and seriously, in few and sensible words, and that he be not noisy in his speech. It is written, "A wise man is known by the fewness of his words".

Desintoxíquese de su verba borgeana y de usted mismo.

Natalio Ruiz dijo...

Estimada Mary:

No me refería al punto que ud. contesta y creo que tampoco es lo que se desprende del post. No confundo ni en los enunciados ni en las consecuencias la papolatría (un evidente abuso) con la plenitud de potestad (creo que tampoco Wanderer lo confunde y esa es la cuestión y por eso hace referencia a la infalibilidad papal). Le recomiendo el libro de Ockham sobre el gobierno abusivo del papa y comprenderá que en el medio de las dos cuestiones existe otra infinidad que se discute desde el nacimiento mismo de la Iglesia. A eso contesto, no a la crítica a la papolatría que comparto.

Por otra parte nunca confronté oriente con occidente, simplemente contestaba a Wanderer que efectivamente lo hace en el post.

Sabe que cuenta con mis respetos.

Natalio

lupus dijo...

Recuerdo algunos posts, incluso varios de nuestros exhaustos comentarios, y me parece ver, detrás de las voces y el humo, algo como una firme orientación.

Propiamente, orientación hacia el oriente. Lo que no logro recordar es por qué, cuándo y a manos de quién el oriente dejó de ser el norte. ¿Masonería? No sé por qué me suena Mercator y el trueque de longitudes por latitudes para facilitar los cálculos cartográficos. Pero no tengo ninguna certeza, ni ganas de pasearme por wikipedia. Lo dejo al curioso, o a Ens, para que haga “Mapamundis” I a V.

Me sacude un escalofrío de arcanos y días primordiales cuando trato de entender por qué el hombre le estableció al mundo un arriba y un abajo que el universo no tiene. Alguno me hablará de ciclos solares... debate al que sólo accederé después que me señale el norte del sol al mismo tiempo que un chinito. La gravedad condiciona la teología.

Siempre hay algo incongruente en las realidades visibles o perceptibles. Están sometidas a congruencias invisibles, superiores a toda razón. Así es que no podemos estimar el infierno sino mediante realidades materiales, como cavernas, fuego y mierda. Un agujero en el piso del mundo.

Parece, por lo que a veces leo acá, que en el oriente hay muchas de las respuestas o soluciones que necesitamos. Sobre todo en la ortodoxia, que paradójicamente da por tierra con la piedra. Pero sólo parece. Supongo que a lo que se aspira es al reencuentro de lo que perdimos al constatar ambos lados. Ambos costados, digo. Supongo que, de esta parte, el anhelo consiste en recuperar los elementos faltantes de la tradición; en primer lugar, los que corresponden al culto.

Leí también que acá no había talibanes. Si no, al mentado Scott Hahn, que volvió a Roma a través de la liturgia occidental, quizás tengamos que mandarlo de regreso, dado que refiere, además de Ratzinger, a Juan Pablo II y al último Concilio. ¿Se perdió en el camino el ex calvinista? Encima se atreve a emparentar la Misa con el Apocalipsis y emboca un párrafo en el que habla del typo y el antitypo, sin saberlo... pero tendría que haber citado a Castellani. El tipo nada más se atrevió a leer a los Padres e ir a Misa y encontró la dirección.

Pero se ve que el tema también es el papa y el papado. Reconozco que al admirador de JPII, una vez que se secó la baba con la manga, me veo obligado a ponerle sobre la mesa varias macanas. En cambio, si hay otro y lo que se seca es un espumarajo de rabia, a veces me obligo a poner en la mesa algunos aciertos. Tengo preferencia por Benedicto, pero no puedo declarar maldito a su antecesor. Al fin de cuentas lo dejó puesto. Pero tal cosa no es todo ni es algo. Lo que sé es que no me debe importar tanto lo que a mí me importa: lo que me importa es que sigue habiendo Pedro. Mejores, peores... Qué quieren que les diga, no me puedo olvidar lo que hizo el bestia cuando cantó el gallo.

Tengo contra éste esto, y contra aquél aquéllo, y contra el otro alguito más... Qué tal si hacemos un poco de silencio, oh nosotros, grandes cronistas de la Providencia. El mal es un misterio cuya cifra no está de nuestro lado. Y la verdad no depende de nuestro caletre, gracias a Dios. ¿A qué eso de depositar todo en la potencia evangelizadora y doctrinal de nuestras declaraciones, de nuestros recursos escriturísticos, históricos, doctrinarios y documentales? ¿A qué eso de sentirnos parados siempre en el lugar correcto, señalando la orientación precisa, bien seguros del piso de la historia, capitanes del ejército de los salvados? Éste es pasable, aquél fue un cretino: sonamos como superpapas ignotos, libres de error y torcedura. Sinvergüenzas, eso es lo que somos. Pero Dios es Dios, gracias a Dios. Y quiso que sólo María fuese liberada de pecado. Y para liberarla también de cualquier cercanía de error (ajeno, no deseado, vgr: interpretaciones) la llenó y la rodeó de silencio.

Tal vez el mejor papa sería uno bien muerto, triplemente canonizado, embalsamado y presidiendo desde una vitrina la asamblea mundial de los fieles, en una precisa jerarquía de escaños, con las púrpuras al frente y la perrada detrás de las columnas. Ad hoc nosotros, ¿y quién contra nosotros?

Voceros de Cristo en tiempos del anticristo, claro que nos gustaría. Cuando nada de lo que se haga sirva de nada, salvo rezar temblando, parece que nos imaginamos gloriosos, épicos, gesticulantes, gritando a viva voz “¡Ay, que no queda fe sobre la tierra!” Titanes capaces de pronosticar, frenar, enfrentar o apurar la Tribulación.

Parece, digo, sólo parece. Bajemos los humos. Salgamos del humo. Vino Cristo y se nos quedó sacramentado, para acompañarnos en el entreacto. Él el crucero de todas nuestras coordenadas, ya que nuestra brújula suele ser rígida o temblorosa. Es el norte y el oriente y está por doquier. La ausencia de caridad, incluso de la caridad de la verdad, es el mejor aporte que podemos hacer para la desorientación del prójimo.

Mary Lennox dijo...

Estimado Natalio:
Sabe que cuenta también con mis respetos, y por eso le digo amigo, lea mejor, que yo solo conteste lo de oriente, pero a lo otro agregue algo que a mi parecer faltaba a la argumentación, un aspecto, pero como puse antes, coincido en lo que usted hablo, en la distinción que hizo entre ambas cosas, cito: "De la papolatría al "primero entre pares" hay una distancia abismal." y "Sin embargo, lo único que me interesaba señalar es que es una falacia el equiparar la papolatría (abuso de nuestros tiempos que tiene sus justificaciones e, incluso, sus utilidades) con la "plenitudo potestatis" del Papa.".
Por eso dije :"Muy bien señaló la falacia, y concuerdo en distinguir la papolatría de las potestades del Papa. " y "Creo que a su respuesta Teológica le falta este pequeño paso, para distinguir también la paolatría de las potestades de Pedro."
Con respecto a Oriente, nos vemos en su blog. Pero adelanto: ¡que bueno que no habla de oposición!
Saludos
La pequeña Mary Lennox

Mary Lennox dijo...

Estimado Lupus:
Me vuelvo a sacar el sombrero, me dejo otra vez pesando y sin palabras en el buen silencio. Gracias.
Estimado Ludovico:
De nada.
Estimado Javier:
Yo no hable de Panteón y Partenón fue la misma Orual. Y le digo a usted lo de Silvano "baje un cambio" que con la emoción se le entiende a medias, porque mezcla todo.
Atentamente
La pequeña Mary Lennox

Anónimo dijo...

Silvano dijo:

Magnífico casi todo lo que queda sobre la mesa. Lo de Lupus: inponente, hiriente y luminoso. Se lo agradezco. Al anónimo que me aconseja desintoxicarme de mí mismo: en eso estoy, en eso estoy, no crea… y llevo décadas sin mayores resultados. Le mendigo una plegaria para que el buen Dios me libre de tamaño aguijón, scilicet, que me libre de mí mismo, de la ponsoña de mi yo. No había leído jamás al Patriarca de Occidente en inglés: suena raro,,, pero hiere como siempre. (yo no traduciría seriously sino gravity, pero vale). Le agredezco el mendrugo de pan. Y acoto como sigue el texto: “This gentleness and humility is not to say that we shouldn't be firm and truthful”.
Ludovico: ¡hay coincidencia! estoy de acuerdo con Ud. y con Lang. No con Dotro (creo es sin ele). El texto de Ratzinger sólo apunta a no demonizar el Novus Ordo, y no a mezclar los modos… por ahora. Coincido con Vd. –y con san Agustín- en que el orbe está lleno de desobedientes al Pontífice, y cuánto daño trae eso a la Sponsa Verbi.
Si prolonga el diálogo con Lang, tenga ojo, pues,,, no, quedé en portarme mejor,,, iba a decir uan barrabasada. Pero que es Vox populi.
Y en fin, la Dama: le ofrezco mis disculpas, como ya lo hice la única otra vez que dialogamos. Como entonces, le renuevo: las mujeres me pueden, en la acepción válida entienda, por favor. No era mi intención vender ni comprar ni zarparme (verbo que no registro en reflexivo, pero imagino). Si a Vd., al amigo Ludocivus, al señor Wánderer o demás lectores hubiera faltado el respeto: ofrezco aquí mis sinceras disculpas.
Estoy seguro de algunas cosas. Son pocas por cierto. Una es que I’m not a wise man: de ahí que mi verba carezca de “fewness”, que no sé bien qué significa aunque imagino por su conposición refiera a poquedad, tapeinicidad.
En fin: lo de monk me excede, aunque, humillado, acepto la nominación.

En el Señor y hacia el Señor,

Silvano

BTW: no entendí lo de bajarme de un cambio: yo no estoy con el cambio, Mary, sino con la continuidad,,, ¿qué me habrá entendido o querido decir?

Anónimo dijo...

Luis: le debo un reconocimiento; lo del Rabino en el Synodo fue un desastre…. Y yo compré y yo me clavé. (Creo que Benito también se clavó).-

S. (el zarpado o zarpante o tan sólo: el que zarpa).

Anónimo dijo...

Lupus, lo suyo impecable. Se agradece. Caritas! Caritas!
Leyendo las revelaciones de Santa Brigida de Suecia encontré una descripción de un pecador muy interesante:
"Mi enemigo tiene tres demonios en su interior. El primero reside en sus genitales, el segundo en su corazón, el tercero en su boca. El primero es como un barquero, que deja que el agua le llegue a las rodillas, y el agua, al aumentar gradualmente, termina llenando el barco. Entonces se produce una inundación y el barco se hunde. Este barco representa a su cuerpo, que es asaltado por las tentaciones de demonios, y por sus propias concupiscencias, como si fueran tormentas. La lujuria entró primero hasta la rodilla, es decir, a través de su deleite en pensamientos impuros. Al no resistir con la penitencia, ni tapar los agujeros mediante los parches de la abstinencia, el agua de la lujuria creció día a día por su consentimiento.

Entonces, el barco repleto, o sea, lleno por la concupiscencia del vientre, se inundó y hundió el barco en lujuria, de forma que no pudo llegar al puerto de la salvación. El segundo demonio, que residía en su corazón, es como un gusano dentro de una manzana, que primero come la piel de la manzana y después, tras dejar ahí sus excrementos, merodea por el interior de la manzana hasta que todo el fruto se descompone. Esto es lo que hace el demonio. Primero debilita la voluntad de la persona y sus buenos deseos, que son como la cáscara, donde se encuentra toda la fuerza y bondad de la mente y, cuando el corazón se vacía de estos bienes, pone en su lugar, dentro del corazón, los pensamientos mundanos y las afecciones hacia los que la persona se haya inclinado más. Así, impele al cuerpo hacia su propio placer y, por esta razón, el valor y entendimiento del hombre disminuyen y su vida se vuelve aburrida.

Es, de hecho, una manzana sin piel, o sea, un hombre sin corazón, pues entra en mi Iglesia sin corazón, porque no tiene caridad. El tercer demonio es como un arquero que, mirando por la ventana, dispara a los incautos. ¿Cómo no va a estar el demonio dentro de un hombre que siempre lo incluye en su conversación? Aquél que amamos es a quien más mencionamos. Las duras palabras con las que él hiere a otros son como flechas disparadas por tantas ventanas como veces mencione al demonio o sus palabras hieran a personas inocentes y escandalicen a la gente sencilla.

Yo, que soy la verdad, juro por mi verdad que lo condenaré como a una ramera, a fuego y azufre; como a un traidor insidioso, a la mutilación de sus miembros; como a un bufón del Señor, a la vergüenza eterna. Sin embargo, mientras su alma y su cuerpo permanezcan unidos, mi misericordia está aún abierta para él. Lo que exijo de él es que atienda con mayor frecuencia los divinos servicios, que no tenga miedo de ningún reproche ni desee ningún honor y que nunca vuelva a tener ese siniestro nombre en sus labios. "


El duendecito

Orual dijo...

Estimado Javier del Río:

Muy ingenioso lo de Orual, Lauro y Laura... pero fue la pequeña Mary quien acertó: se trata de la protagonista del libro de Lewis.

El baldaquino fue hecho con el bronce que cubría la entrada del Panteón, probablemente el edificio mejor conservado de la Roma Antigua. De ahí, lo que no hicieron los bárbaros... Supongo que si hubiera estado al alcance de Urbano VIII hubiera destruido también el Partenón ;)

Como Vd. verá, Benedicto XVI no es, bajo ningún aspecto, un bárbaro como los Barberini...

Valeas.

Orual

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Silvano, ignoro todo sobre lo que sería "Vox Populi" sobre Uwe Lang, me agradaría que concrete o de lo contrario se abstenga de echar sospechas temerarias. Soltar baldes de mierda sobre la cabeza de la gente no es el mejor modus operandi.
Es más, no es el tipo de modus de aquellos con quienes dialogo. Así que prefiero pasar por ingenuo que por cómplice de su detraccion.
Adios

Rublev Maier dijo...

Agradezco al Duendecito el texto de Santa Brígida.

Rublev Maier

Mary Lennox dijo...

Estimado Silvano:
Con una sonisa le digo: disculpas aceptadas.
En cuanto a la expresión "bajar un cambio" es una expresión que aludiendo al rebaje de velocidad cunado uno esta manejando, quiere decir, "no se acelere", "desapasionese", "pongase tranquilo", "no se zarpe". Expresiones similares a esta son:
"No te subas a la moto", "No montes en picaso" etc.
Como vera nada tiene que ver con cambio o continuidad.
Un cariño grande
La pequeña Mary Lennox

Wanderer dijo...

Silvano: Me uno al comentario de Ludovicus. No sé qué es "vox populi" sobre el P. Lang. Ud. sabe que ese comentario, en los tiempos que corren, puede interpretarse de muchos modos. Y su negligencia puede ser grave, o gravísima: arroja un manto de sombra sobre la honorabilidad de una persona. Muy mal lo suyo.

Anónimo dijo...

Estimados Wanderer y Ludovicus y demás lectores: presento aquí mi más sincera disculpa por el comentario vertido a altas horas de la noche de ayer. Me retracto íntegramente. Y le pido al Moderador, si es factible que elimine ese párrafo de mi última entrada; o sino, la entrada entera. Sospecho que se interpreta un asunto más grave del que quise sugerir, pero sin duda, aclarar ahora sólo oscurecería. Dejemos en santa paz al padre Lang, con cuya doctrina –vaya paradoja- estoy casi seguro de coincidir con mayor integridad que ambos defensores del susodicho oratoriano.-

Sinceramente,

Silvano

Anónimo dijo...

Orual:
Tiene razón. Bendicto no es un "bárbaro". Es ¡bárbaro!
http://orbiscatholicus.blogspot.com/
Es injusto juzgar al pobre Urbano VIII con criterios anacrónicos.
Cuando levantó el techo de bronce del Panteon para que lo usara su predilecto Bernini en la construcción del baldaquino, no lo hizo en afán de destruir un monumento arqueológico cuyo valor patrimonial debería haber salvaguardado, sino que usó restos de un edifcio en ruinas. También se hizo con el Coliseo. Todo el mundo sabe que fue usado de cantera. Y por eso está como está. Y muchas iglesias de Roma y de toda Italia están hechas con partes de otros edificios: A modo de ejemplo Santa María Trastere o san Miniato en Florencia. El mismo altar mayor de San Pietro es un bloque de grandes dimensiones extraído de la ruina de la basilica de Constantino en el foro romano (si la memoria no me hace quedar como un "bárbaro"...)
Comprendo ahora su relación Panteón-Baldaquino. Ya que algunos comentarios que se depositan en el blog del querido amigo wandy, están cercanos al subrealismo, me permito enunciar la siguiente proposición: Quizá Dios haya permitido que los romanos contruyeran el Panteón y cubrieran con planchas de bronce un edificio dedicado a todos los dioses (falsos) a fin de que un día el gran Gian Lorenzo tuviera el bronce suficiente para ejecutar el baldaquino que ornara el altar del verdadero Dios sobre la confesión de San Pedro.
¿No le parece genialmente barroco?
Javier del Río