miércoles, 17 de diciembre de 2008

El problemita de Dumbledore, by Bárbol


El legendario Bárbol también tiene algo que decir acerca de Harry y su problemtático maestro.

Este Wanderer tiene la rara cualidad de hacer salir de su letargo a mas de uno...

 No voy a entreterme aquí con los diversos elogios que se podrían hacer a la muy meritoria saga de Potter, tan sólo algo respecto del debate acerca de las inclinaciones de Dumbledore, personaje, por cierto, clave en la obra.

Me voy a permitir, con impertinente descaro, contradecir en un punto a una indiscutible autoridad potteriana como es Dositheus Chartophylax. Si bien coincido plenamente con todo el resto de sus aseveraciones, yo no afirmaría tan categóricamente que "en la obra no aparece la más mínima alusión a este tema": al leer el último volumen (y lo leí prácticamente en cuanto apareció la edición inglesa, es decir, mucho antes del desdichado episodio), me pareció muy claramente (pero también muy delicadamente) sugerida la "amistad particular" de la juventud de Dumbledore, por lo que no me chocó en absoluto cuando la autora "reveló" el asunto. Lo que sí me chocó, y grandemente, fué la manera brutalmente torpe y simplista de decirlo, en abierta contradicción con la delicadeza que acabo de destacar. El asunto es que habló del tema "desde afuera", como lo diría una persona de la calle que sabe el argumento "de oídas" y con las coordenadas corrientes de hoy día, extrapoladas completamente en relación al verdadero problema. ¿Que se quiere decir con "gay", que se quiere decir con "homosexual"?

El término "gay", con sus resonancias de "pride parade", es obvio que suena grotesco aplicado a un personaje como Dumbledore y aquí la Rowling cae en la simplificación barata, que no es sino un estadio mas "aggiornado" de aquello que Jack Lewis denunciaba finamente en sus "cuatro amores", al hablar de las amistades masculinas y la homosexualidad y a lo cual me remito.

 Para pensar el tema en serio, tomando distancia de la actitud de la sociedad "postfreudiana" (que con "gatillo fácil" da enseguida carácter sexual a fenómenos en sí mismos muy complejos) y permaneciendo en el mundo Británico (al cual no hay que perder de vista para entender muchas cosas de Potter), me viene a la cabeza el brevísmo, pero "pregnante", comentario que Waugh pone en boca de Cara, la amante de Lord Marchmain, a propósito de la relación de Charles Ryder con Sebastian: "Estas amistades románticas se dan entre ingleses o alemanes, pero no entre latinos. Creo que son muy positivas si no duran demasiado. (...) Es ese amor que experimentan los niños aun antes de conocer su significado. En Inglaterra llega cuando casi sois hombres, creo que eso me gusta. Es mejor tener esa clase de amor por otro muchacho que por una muchacha." Por supuesto que Waugh no hubiera dicho después en la tele que Ryder es "gay", pero es obvio también que Waugh no es Rowling...

 El asunto es que la cosa puede derivar mal, muy mal, si "dura demasiado"... en Dumbledore no duró demasiado, deshecho como estaba por la cruda realidad del drama que ocasionó. Cuánto duró y a qué punto se llegó, la musa lo calla discretamente. Y hace bien, pues así como la "amistad particular" en sí misma es perfectamente pertinente en la historia, los detalles escabrosos hubieran estado de más (y aquí sí, hay coincidencia con Waugh).

  Por lo tanto, además de la posibilidad de que "no ejerciera" y "Que, como cualquier hijo de vecino, luchara contra sus inclinaciones enfermizas consecuencia del pecado original, y viviera castamente." como proponía hace unos días Ricardo Corazón de León, está también la posibilidad (mas fundada a mi modo de ver) de que el asunto no hubiera pasado de una relación ambivalente de la primera juventud que no implicara una verdadera "inclinación enfermiza" con la cual tuviera que luchar toda su vida. Simplemente su amistad con Grindewald se vió marcada por la ambigüedad, pero no necesariamente a causa de una "inclinación estable", sino "ratione subjiecti amati" o tal vez a causa de la relación misma, tan peculiar, formada en torno a los intereses muy particulares que apasionaban a ambos. Vuelvo a remitir a Lewis para esto último.

 Lo que es claro es que, para la verosimilitud del personaje, no pega que sea de conformación psicológica homosexual, aun sin gestos de "mozo sin bandeja". Nadie niega que alguien con esa tendencia no pueda luchar y vencerla, vivir virtuosamente y, si es practicante, hasta santamente. Pero no olvidemos tampoco que es un "handicapeado" psíquico: hay un "plus" que aparece en Dumbledore que estas personalidades no suelen tener. Alguien que tuvo la "polio", puede, con suerte llegar a caminar mas o menos bien, pero no puede hacer atletismo...

 Lo que sí no se ve en ninguna parte, y en esto coincido con Ruth, es que la "lucha" de Dumbledore por adquirir la virtud tuviera que ver con una tendencia de este tipo, esto sí que no aparece en la obra.

 Otra cosa, y ahora me dirijo al Mago Capria que dijo el otro día "El bien y el mal están claramente opuestos en la saga de Harry Potter, en eso la autora escapa al canon posmo." Yo creo que en este aspecto la obra va muchísimo mas allá de "escapar al canon posmo": escapa también al "canon" moderno y, lo que es más importante, al "canon" simplista, pretendidamente cristiano,  de los "buenos" contra los "villanos" que concentran respectivamente el bien y el mal sin mezcla (cosa que sólo puede existir en el celuloide yanqui o en un microcéfalo "made un USA" como el de G. Bush).

En realidad escapa a todos los "cánones", pues tiene la intuición profundamente realista de que "el bien" y "el mal" no están "claramente opuestos", están confusamente mezclados: los malos allí son también capaces de cosas buenas (algunos de pequeñas, otros de grandes y algunos de muy grandes... y otros se "reciclan" simplemente porque ven que "se pudrió todo"), los "buenos" por su parte, tienen constantemente sus pequeñas miserias, empezando por Harry, que está a años luz del "muchacho" de film americano con su perfil de "ganador". Y al único que se le puede atribuir a lo largo de toda la historia una rectitud "ejemplar"... al final venimos a descubrir que el Albus Dumbledore que conocíamos y admirábamos fue logrado "a pulmón", con esfuerzo, después de haber tocado fondo, y no por propia iniciativa sino como reacción al golpe tremendo del drama familiar que él mismo ocasionó. En definitiva, el mundo de Harry es un mundo profundamente herido por el mal. Sin embargo su mensaje (el de la obra, no sé el de Rowling) se podría tal vez resumir en esto: "La regeneración es posible".

Se me dirá que Voldemort no se regenera, ni lo intenta, es más, rechaza burlonamente la propuesta de Harry de arrepentirse. Es que, lamentablemente, la impenitencia también es posible.

 Alguno dirá que esto no sirve para una buena formación, que se necesitan modelos claros y netos y no personajes que andan a tientas. El problema es que hoy día con sólo  historias de héroes "impolutos" se correría el peligro o de crear ideólogos que proyectan esa "perfección" en quien toman como modelo en la vida real o pesimistas, desalentados al descubrir los defectos (a veces enormes, si no es que son directamente pecados) presentes o pasados de aquellos a los que quieren tomar como modelos. Quien mas quien menos, todos estamos o estuvimos en el fango, lo importante es que la gracia sobreabunde donde abundó el pecado. Una formación que no olvide esto puede ayudar a evitar los peligros mencionados, y para esto los "heroes" de Harry Potter son de gran ayuda.

 Otra cosa notable, añado, es que en la obra a cada uno se le pide la regeneración de la que es capaz y cuando finaliza la guerra, la pacificación se hace de una manera realista mirando al "bien común", reinsertando a quien pueda dar un minimum de garantías sin exigir la "pureza" de los móviles de la "conversión" y haciendo, en una sana medida, una "prescripción" del pasado. Actitud diametralmente opuesta a la concepción maniquea de un "proceso de Nürenberg" o de la "Epuration" gaullista o a la versión local mersa que nos quieren montar aquí los "K"; o, mas aún (para que se vea que no es cuestión de "derecha" o "izquierda"), de los conflictos en la reestructuración post soviética, con una pretensión imposible de pasado "pulito" para ocupar cualquier cargo, político o eclesiástico. No sé de dónde sacó aquello la Rowling, pero corresponde a la mas rancia tradición política cristiana y realista.

 Habría mil cosas más para mencionar, como la pintura fuertemente satírica pero nada exagerada del mundo de la prensa: creo que después de los numerosos y durísimos párrafos que dedica Kierkegaard al periodismo, esto es lo mas contundente que vi. (Por mas que después la autora misma haya hecho de "Rita Skeeter" al hacer una "revelación" de mal gusto que tendría mas que previsibles resonancias).

 En cuanto a la presencia de Dios, me dá la impresión de que quien no la ve no ha leído los libros sino que sólo ha visto los films. Si se leen los libros la cosa salta a los ojos aún para un "dilettante" del mundo potteriano como yo; adhiero plenamente al trabajo al que lo remite Dositheus Chartophylax quien además podría bajarle una lista enorme de citaciones de su propia cosecha. Sólo una cosita para ilustrar: Voldemort es el mago mas poderoso, nadie lo iguala en ciencia y poder, vence finalmente a Harry... y sin embargo las cosas se revierten de un modo que es inexplicable no sólo en el mundo real sino también en los parámetros habituales del mundo ficticio de este género de literatura, el fin sería "traído de los pelos" si no se viera que hay "otras" fuerzas en juego.

 en fin, tal vez sea mucho decir que Harry Potter es "católico" y ni siquiera "cristiano", pero creo que no se puede negar que es -y lo es mucho más que en líneas generales- profundamente compatible con una visión católica. Lo cual hoy día no es poco.

 Bárbol

25 comentarios:

Anónimo dijo...

Si, puede que el mensaje de la obra sea: "La regeneración es posible", el de la Rowling parece en cambio que es : "La degeneración es posible".

El Guasón

Anónimo dijo...

Amigo Bárbol:

Creo que decimos lo mismo con respecto a cómo se muestra el bien y el mal en la saga. Yo digo "claramente opuesto", es decir, contradictorio, en pugna. Ud. dice que [no obstante]no dejan de aparecer mezclados en el obrar de los hombres, y es cierto así en la vida como en la obra.

Sobre Dumbledore, es claramente un petardo de la autora que lo imaginaba gay. Si el punto es que que alguna vez se tentó contra natura, con perdón, no quiero escandalizar, pero me parece totalmente intrascendente. No obstante, estimado Bárbol, sin que para mí tenga ver con HP y ya que lo menciona Ud.: no subestime el feo problema de las "amistades íntimas" en algunos internados ingleses; fíjese lo que cuenta Lewis en "Sorprendido por la Alegría" (mientras no tenga Ud. una edición "para uso del delfín").

También es cierto que en HP hay lugar para la enmienda, y que al fin de la guerra viene una paz sin persecución. Fíjese en Draco Malfoy, pequeño canalla desfachatado que por alguna razón nunca me terminó de caer mal.

Sobre la ausencia de Dios, no obstante, al cabo de leer todos los libros (y releer algunos), a mí me parece que grita.

El Mago Capria

Anónimo dijo...

Estimado Guason:
Ese es su mensaje, ¿acaso no vio la última película del caballero de la Noche? No haga lo que es suyo de otros
Atentamente
Batichica

Mary Lennox dijo...

Estimado Baarbol:
Muy interesante su comentario al problemita de Dumbledore. Coincido en muchas cosas con usted, sobre todo el tema de presentar un mundo más real y con matices, que viene justo con lo de no poner un chip en forma de Cruz en la cabeza de los hijos que dice Lupus. A medida que uno va creciendo, y sobre todo para los que crecimos entre películas yankies, necesitamos ese toque de realismo que los sonrientes personajes de las películas no tienen. Sin embargo, sobre esto el hecho de la posibilidad de la tentación y del arrepentimiento significa que hay un criterio objetivo y marcado en la obra de lo que está bien y está mal, y en eso disiento.
Por otro lado, habiendo leído especialmente ese capítulo de "Los cuatro amores" (perdone que no pueda poner citas carezco del libro en este momento) me parece que su argumento de la inclinación juvenil de Dumbledore no se puede basar en aquél, puesto que lo que trata de defender es lo contrario, la no existencia de la homosexualidad en las fuertes amistades, basándose en que al revés que los amantes los amigos están codo a codo, frente a la visión de una misma verdad. Esto último no quita como dice Lewis que una amistad desordenada pueda llevarnos por mal camino como una buena nos puede llevar por buen camino. Ni que haya admiración de un amigo por el otro sin que por eso haya un amor ambiguo. Creo que el desorden de Dumbledore corría por la ambición de poder y por haber encontrado alguien con quien compartirla, ya la amistad por sí sola tiene la fuerza suficiente de distraernos y llevarnos por malos caminos en la juventud cuando todavía no está afianzado el sí mismo, no necesitando de ser otra cosa para ello, y en esto si nos podemos basar en Lewis y en su visión conjunta de la verdad. Lo que le sucede a Dumbledore es un claro golpe forjador de la personalidad (el dolor es el megáfono de Dios), un claro darse cuenta de la Verdad aunque eso le valga enfrentarse a sus amigos o a su mejor amigo, cosa que después puede reconocerle y señalarle a Neville.
En fin encomendándome a las oraciones de ustedes para el final de mañana se despide
La pequeña
Mary Lennox

Kukú en decadencia a go-go dijo...

Esto de buscar mensajes cristianos en las boludeces llamense libros o películas por que nos simpatizan es una reverenda pelotudez.Rowling y su saga de Pootterludeces patean en contra del Soberano.

Anónimo dijo...

Paremos un poco de darle a la pobre Rowling! Ya me parece que se nos está yendo la mano. Una lectura objetiva de la obra deja a cualquiera en claro que no tiene nada que ver ni con la promoción de la brujería ni con el satanismo ni con la corrupción de las costumbres y promoción de degeneraciones, ni menos aún con la Masonería. Mas bien se diría lo contrario. Es triste la imagen que damos los católicos cuando entramos en estas discusiones. No se dan argumentos si no es "ad hominem", perdón "ad mulierem" (restos que le quedan a uno del lenguaje machista de antaño) y sinó directamente el insulto, o la calumnia. Pienso que alguno creerá que Malachi Martin también es satánico porque escuchó que en una de sus novelas describe una Misa Negra. Vamos.
Todo esto no quita que la Rowling sea hija de su tiempo y tenga muchas lagunas. Pero estoy con los que han hecho el balance positivo.

Sirius

Anónimo dijo...

Recuerdo en este mismo foro un término magnífico, fruto de algún espíritu francés ofendido, cuando acusaron a su cultura de eminentemente pervertida. "...en Francia lo llamamos le vice anglais...". ¿Coincidencia?

El único mérito que acepto de Rowling, es haberse animado a hablar metafóricamente de los males de su sociedad, entre los que no es menor la efebofilia. Sí, esta enferma costumbre de una homosexualidad conservadora y solapada, que lleva a cierto machísmo poco viril.

Es buena la relación que se hace de esta costumbre con la cultura alemana también, porque se da en sociedades donde las muestras de afecto son duramente reprendidas, cosa que en el mundo latino (O felix Roma!) hace milenios que no ocurre.

Aunque no les guste a muchos foreros de origen bárbaro, es esa bestialidad en el trato humano la que ha generalizado cierto grado de homosexualidad en sus culturas, y que ahora se contagió en la nuestra.

La latinidad ha pasado por un largo proceso de Cristianización, que la ha hecho abandonar labilidades repugnantes como ese submundo "oculto" de la homosexualidad solapada, al saber vivir los tonos y colores intermedios del sentir humano.

Es propio de pueblos salvajes tener que terminar cualquier afecto en el acto sexual, ó tener tal rigidez en el trato (para contener sus extremas pasiones), que la afectividad sea sexual ó no sea.

Se que el tema da para un debate aparte, pero mediten un poco... ¿Qué diferencia hay entre Al Pacino y Vigo Mortensen? ¿Entre Mastroianni y Schwartzeneeger? (busco diferencias groseras, para que quede en claro mi punto).

Virgilius

Anónimo dijo...

Bárbol evita el estereotipo del homosexual maricota, lleno de plumas y lentejuelas. Pero cae en otro: todos los homosexuales, aún aquellos que la pelearon, son "psiquicamente handicapatos". Quizás muchos lo sean, aún la mayoría, pero no todos. La naturaleza herida puede ser curada por las virtudes y por la gracia.
Un rugbier

Anónimo dijo...

Paremos un poco de darle a la pobre Rowling
De pobre no tiene nada! Fijese que es ultramillonaria gracias al Harry.

Que los preadolescentes británicos tengan fuertes afectos homosexuales es signo de que su cultura está podrida. Por algo se dice que Gran Bretaña es la gran prostituta del Apocalipsis.
Los preadolescentes normales no sienten atracción al propio sexo. Más bien lo primero que sienten es una atracción bastante violenta al sexo femenino que se les hace difícil de dominar. Lo otro es enfermedad.

Roberto Cabañas

Cristera dijo...

que bien, elogian a Harri Poter y desacreditan a San Ignacio de Loyola (luego se razgan las vestiduras con el seminario de San Rafael) deje de mentir Sr. le va a crecer la nariz y con respecto al bien y el mal Nuestro Señor dijo el que no junta con migo desparrama

Anónimo dijo...

Tengo entendido que HP cita ó menciona en sus libros al brujo Niccolo Flamel, otro "gran maestro" de la "regeneración", que viene a ser el opuesto de la Resurrección Cristiana.

No es algo indirecto, Rowling es la típica escritora inglesa filosatánica, que se remonta a la herejía propia de su pueblo para ganar lectores. Nuevamente una forma de tradicionalismo demoníaco, arraigadísima en el mundo nórdico, que denominamos eufemísticamente "neopaganismo".

J.R.R. Tolkien tiene cuidado de establecer un mundo aparte, quedando en claro su diferencia con la realidad, de forma tal que no pueda buscarse una relación directa entre su "teogonía" y cultos análogos del mundo real. HP no cuida ese detalle, lo que alarma aún más, si sumamos que vive en situación de excomunión (es divorciada, y lo ostenta). Ese tipo de faltas suele ser el detonante para que alguien decida pasarse al lado del maligno, para justificar su estado.

Recordemos que homosexualidad, secreto y gnosticismo siempre fueron la esencia de toda logia. Sino, preguntenlé a el pintoresco aleister crowley, quien tenía varias costumbres que cubrir con "magia" y cuentos sobre egipcios.

Virgilius

Anónimo dijo...

Al Pacino-Mortenssen, Mastroianni-Schwarzenegger, Rowling-Tolkien...

Virgilio, ¿usted no querrá ser Plutarco?

Esas comparaciones no son útiles ni odiosas. Ni siquiera se entienden.

Anónimo dijo...

Si la cosa es caminar entre dos peligros, el gnosticismo por un lado, y el crudo racionalismo que propone Die Kraken sin saberlo, por otro, yo creo que me bandeo por los gnósticos.
Simón el Mago

Anónimo dijo...

Como todos saben, los Ents tenemos nuestros tiempos, así que han de perdonarme si me extiendo mucho. Por deferencia a una dama, comienzo con la Srta Lennox: mi cita de C.S. Lewis es justamente debida a que él denuncia esta tendencia de moda, de identificar toda relación amistosa entre varones con homosexualidad, aunque sea de manera "oculta". Y que si en una relación entre amigos "no puede descubrirse prueba alguna de homosexualidad" esto "no desconcierta para nada a estos pedantes". "Dicen gravemente: Esto es justo lo que se podía esperar". Y continúa humorísticamente diciendo que argumentan como uno que dijera "Si en esa silla hubiera un gato invisible, parecería vacía; como parece vacía, luego en ella hay un gato invisible". Este era el sentido de mi cita, ya que pienso que el término "Gay" lo usa la Rowling del modo criticado por Lewis. Suerte en el examen.

Al mago Capria (tenga cuidado con la magia!) gracias por la aclaración, tomé su frase como que bien y mal estaban "claramente opuestos" en los sujetos, no en sus conceptos en sí mismos, y ciertamente lo están así en la obra. Quizás yo andaba queriendo destacar lo otro y "leí" su frase con esos anteojos como buscando pie para sacar el tema. Le aclaro que a mi "me caen los magos".
En cuanto a la "ausencia de Dios" recuerde a Dostoievsky: "Si Dios no existe todo está permitido". En un enfoque de "buenos y villanos" a la yanqui, no hace falta que exista Dios para motivarnos al bien, total está AMERICA. Pero en una perspectiva de la regeneración... Y además no olvide que acá entran los muertos a los cuales finalmente (a pesar de lo que en algún momento pudo parecer), no hay piedra, ni poder, ni gualicho que los pueda hacer volver. Y sin embargo esa muerte no es la nada. Y las muertes generosas que alli ocurren tienen sentido.
No está Dios... Pero veamos, ¿dónde está Dios en "20.000 leguas de viaje submarino", "la vuelta al mundo en 80 días", "los tres Mosqueteros" o "Tom Sawyer"? (por no entrar en series y películas mas actuales), nunguno de estos títulos se consideran peligrosos por esto. El final feliz de todas ellas se podría explicar por mero "azar", "buena suerte", o directamente no explicarla. Acá es distinto, ni las fuerzas humanas ni los "poderes mágicos" dan una explicación suficiente para un chico que se pusiera a reflexionar un poco mas seriamente.
Por otra parte, haga una prueba, ud dice que Dios "no está", lleve el argumento al extremo y diga que en la obra Dios "no existe" que no hay "nada" fuera de este mundo desdoblado en normal y mágico. Va a ver que la estructura de la trama se disuelve como el humo. Claro, si usted me dice que no está el Dios "Uno y Trino", el Dios que se encarnó de María la Virgen...". Si, es cierto, no está. Pero por eso digo no que es "Cristiana" sino "compatible con". Y me animo a más: el modo mas satisfactorio de resolver la temática planteada en el argumento es la perspectiva cristiana. La cosa está en si somos capaces de hacer descubrir esto a los jóvenes (pues es claro que no es para niños la historia).

Bárbol

Anónimo dijo...

Un pequeño pero, Bárbol: sí que es para niños la historia, no lo dude. Aunque la disfruten los adultos. La disfrutan porque vuelven a ser niños cuando leen cosas para niños. Que no tiene nada de malo si se les da por eso de vez en cuando.

Le digo qué NO es para niños: las antologías enjuagadas que les preparan, las "adaptaciones", los combos con finales felices, crueldad ausente, paraísos terrenos, maldad a medias y bondad completamente tonta o (entiéndanme las damas) femenina.

No hay que subestimar a los niños. Los niños son muy serios a la hora de enfrentar la realidad. Es en la edad adulta cuando nos volvemos sinvergüenzas.

Lupus

Anónimo dijo...

Uno entra al blog y en esos segundos que tarda en cargar, ansioso, se pregunta... ¿Habrá terminado la Pottermanía? Pero no.

Ya!

Anónimo dijo...

Impacientes, abstenerse. Como todo lo que vale la pena, el asunto de la relación entre el autor y su obra es complejo. ¿Es el juicio del autor inapelable? ¿Es el mejor intérprete? ¿Poeta locuto (de opera eius), causa finita? La tradición parece decir que no. Y cuanto más alta la obra, es menos así.
¿Pero eso quiere decir que el suyo no es un juicio relevante? Tampoco eso. La obra está ahí, FUERA ya del autor, y convengamos que por lo general conviene considerar lo que éste diga. Porque estando ahí la obra, todos –incluso el autor- la contemplamos y podemos iluminarla. Pero si el autor nos dice lo que QUISO DECIR, eso no importa. Importa lo que efectivamente dijo.
El artista ve algo, y por su habitus propio, lo puede plasmar fuera de sí, en sonidos, colores, volúmenes, o palabras, como es el caso del escritor. (Les recomiendo a las pequeñas filósofas, si no lo han leído aún, “Arte y Escolástica”, lo mejorcito de Maritain). Castellani lo dice acabadamente del Martín Fierro: Hernández en cuanto poeta VIO la Argentina y su drama, y lo cantó. Como “orador” y político, macaneó más de una vez por cierto. Marechal vio y cantó cosas grandes, aunque después se enredara… en fin. La obra es lo que interesa sobre todo. Eso no quiere decir que el autor no existe, como dicen algunos ahora. Existe, pero la obra pasa a través de él, en lo que tiene de inspiración. “Canta, Musa, la cólera del Pélida Aquiles”…
El autor pone en la obra MÁS de lo que sabe, y de lo que es conciente, si está verdaderamente inspirado (Lewis pone en eso la diferencia entre el mito y la alegoría). Pro-feta: habla por Otro, es el supremo analogado. Usted o yo, humildemente, podemos ver en la obra cosas de las que el autor no es conciente. ¿Quiere esto decir que podemos ver CUALQUIER cosa? NO: la cosa está ahí. No la ponemos nosotros, como dice el desmandado subjetivismo moderno/posmoderno.
Entonces: la pobre Rowling tiene tanto derecho como cualquiera de nosotros a opinar que Albus era esto o aquello. Y se lo podemos discutir, o acordar con ella. Yo particularmente pienso que Albus tenía ese drama, una tendencia desordenada, y que eso era una debilidad. Es una muy buena pintura psicológica. Y lo bueno que hizo fue pese a eso, y luchando. Tan buena como la del padre de Harry y su patota de winners, que integraba Sirius Black, pseudónimo que me hubiera gustado usar, dicho sea de paso, y que es un tema muy interesante, tanto como el de Dumbledore, pero que como no tiene el picante sexual no se ha comentado.. En fin, la vida es compleja. No tiene la simplicidad que reclaman, con derecho, los jóvenes que quieren trazos netos y campos claros: gallegos buenos y católicos, y nórdicos satánicos. Como si no hubiera gallegos putos y nórdicos santos. Qué vamos a hacer: el diablo anda como león rugiente por todos lados, tanto en Castilla como en Londres.
Los jóvenes tienen miedo: y tienen razón. Los viejos también. Pero deberíamos haber aprendido a tener paciencia y cuidado. El peligro de la autocomplacencia es insidioso. La pobre Cristera, por ejemplo, no debería visitar este blog. Y se lo digo con afecto. No va a entender. Ya llegará el momento, esperemos. Otros más creciditos deberían pensar lo que dicen. Virgilio debería repasar la Eneida, y callarse. El simpático Kukú en decadencia no está a la altura de su habitual buen sentido. El viscoso y abisal Kraken no puede rebuznarnos eso de que “el espacio que ocupan las fantasías debería ocuparlo la devoción”. Es por lo menos una expresión desafortunada, en el mejor de los casos. Y en el peor es una clara expresión de la peor “espiritualidad” (ay!) “errónea”, como dijera un sabio dominico a otro igualmente sabio. Voluntarista, moderna, y corta.
Los católicos hemos perdido la guerra cultural. Sigan los inquisidores frustrados jodiendo con Harry Potter mientras se les pasan por las narices cosas inmensas.

El anónimo normando

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer: Le pido un favor,borre todos mis comentarios, que me voy a dedicar a leer a algunos de los que escriben acá, así aprendo algo. Que a no opinar sin saber, creo que estoy aprendiendo, según lo muestra este pedido.
Un último capricho, totalmente inocuo: En Dumas, Dios está en -Pardiez!-

Aslan

Pablo (Rosario) dijo...

Excelente comentario de El anónimo normando.

Anónimo dijo...

Miren como nos atacan y ridiculizan los liberal-católicos:
http://www.institutoacton.com.ar/articulos/gzanotti/artzanotti43.doc
Lo encontré en su blog:
http://gzanotti.blogspot.com/2008/12/benedicto-xvi-pecador.html

Básicamente los nacionalistas somos todos giles que no captamos la posta.

Batman

Anónimo dijo...

Amigo Bárbol: habla usted bien. Concuerdo en varias cosas. Le agradezco la advertencia sobre la magia; créame que me veo forzado a usarla todos los días por que con lo mío no me arreglo. Tendré en cuenta su idea de que, eliminado Dios, se evapora la trama; aunque liminarmente me parece que no. Pregunta Ud. dónde está Dios en otros libros, y es cierto que en los que usted menciona también falta. Pero no son, como la saga de Harry, descripciones de grandes escenarios vitales ni de "batallas metafísicas". Permítame que extreme la posición: Dios no está mencionado en el manual de mi auto, por que el asunto no lo consiente. Pero acá no se lo menciona en 7 tomos, y, como lo veo, tampoco está indicado al modo de un "fuera de campo" cinematográfico.
El Mago Capria

Anónimo dijo...

Me permito sugerir que se replantee el tema desde la especificidad diferenciada del hombre, que es su racionalidad. Veo que se han puesto argumentos, y algunos me parecen muy sólidos, pero la discusión sigue después por otras vías, nada triviales por cierto, pero que de hecho no responden a los argumentos. Creo que Ruth ha argumentado muy bien sobre los límites de la intervención "post factum" de un autor, con argumentos que son de sentido común, me parece. La respuesta ha sido otra serie de argumentos, también de sentido común, que sirven para matizar, pero que no RESPONDEN a las dificultades. No creo que Ruth haya querido afirmar que una vez publicada la obra el autor no tiene mas derecho a decir nada (y si lo pensó da la impresión de que es capaz de rectificar, de hecho los argumentos que se han puesto en ese sentido son también fuertes), creo que lo que dice, es que el autor no nos puede, de buenas a primeras, dar la "sorpresa" de que la obra (o algún personaje fundamental) no es lo que parecía. Pues si no, habría que "esperar la muerte del autor y la publicación de todos sus manuscritos" para abrir la boca.

En definitiva, puede comentar, explicar, reflexionar, y eso es interesante para el lector y puede iluminar la obra (como magníficamente expresa el Normando), pero no "puede" descolgarse con algo que es una pieza extraña en la trama, y encima una pieza fundamental, abusando de su situación de privilegio. Porque claro está, "ella tiene tanto derecho como cualquiera de nosotros a opinar", pero siempre nos va jugar con ventaja porque su opinión será tenida en cuenta otro modo porque es "la autora". Nosotros sólo podemos hablar de lo que creemos "ver" o "adivinar", ella en cambio juega con las "cartas cargadas" y así sí que no se puede! (Por otra parte, este parece mas bien un desafortunado "desliz" de la autora, porque habitualmente es mas mesurada y ví reportajes donde parece "sorprenderse" de cómo le salían ciertas cosas que no había previsto en la trama. Este "sano asombro" pega perfectamente con el espacio que justamente le reconoce el Normando).
Yo nunca vi nada, ni veo ahora, que pudiera indicar que Dumbledore fuera "gay" y ni siquiera homosexual. Un homosexual es un tipo al que "le gustan los hombres" y yo no veo en ningún lado que dé signos de que "le gustaran los hombres". Veamos: de joven tuvo una pasión en común (las reliquias) y estuvo deslumbrado desmesuradamente, por otra persona que da la casualidad que era hombre. Sí, eso está (y para mí está patente, sin que haga falta que lo diga la Rowling). Por otra parte estaba tan mareado en su entusiasmo vital que podría haberle llegado a "gustar" ese hombre y podría haber hecho cosas monstruosas e ilimitadas en ese contexto. Eso no está en la obra, pero podría ser y estoy dispuesto a aceptarlo, no es contradictorio con nada de lo que pasa después. Pero de ahí a que le "gusten los hombres" y luche toda su vida contra esa tendencia... Como dice Bárbol, con ese "handicap" no podía tener la personalidad que tiene en el libro, personalidad que por otra parte está muy bien y verosímilmente pintada. Que la Rowling, si quiere, siga añadiendo cosas, todo lo que quiera, y del "tono" que quiera, pero con la condición que no sean cosas que contradigan lo que pasa en la "lógica interna" de la obra. Es como si ahora nos saliera con que "siempre imaginó a Hermione como tartamuda" ¿me quieren decir cómo hace que pegue esto con la personalidad (y locuacidad) que tiene el personaje en la obra? Sólo mostraría que la Rowling no tiene idea de lo que es ser tartamudo. ¡Pero ya veríamos a más de uno hacer malabarismos y exponer teorías de cómo hizo Hermione para luchar contra su terrible tartamudez durante toda la vida! "Bárbol" dice que lo que hizo Rowling era lo que denunciaba ya hace décadas Lewis pero traspuesto al nivel de la decadencia actual. Lo que no se da cuenta es hasta dónde hemos llegado: en aquella época para afirmar la presencia del "gato" se tomaban el trabajo de hacer un silogismo, viciado, falaz, pero silogismo al fin. Ahora, basta que lo afirme la autora para que todos acepten sin pestañear que el "gato invisible" está sobre el sillón!!!!!!

Homo Sapiens

Mary Lennox dijo...

Coincido con Pablo excelente lo del Anónimo Normando.
Estimado Baarbol:
Entonces hay algo que me perdí, sigo sin entender ¿cómo puede ser que basándose en lo que dice Lewis se vea que Dumbledore tenía aquel problema? más bien a mi me prueba lo contrario que no hay tal "gato invisible".
Desde ya muchas gracias por su paciencia.
Atentamente
La pequeña
Mary Lennox
P.S.: Anónimo Normando el libro de Maritain lo tengo no lo he leído todavía, pero una pregunta de curiosidad por un tema que me gusta mucho, ¿Cómo se encadena lo que dijo con la Subcreación de Tolkien? (Y sí Ruth cuando no es la paradoja es la Subcreación ¡jaja!)
P.S.: Aslan me saco el sombrero.

Anónimo dijo...

Normando locuto causa finita.

Dositheus Chartophylaz

Anónimo dijo...

Me atrevo a añadir algo, pese a la lapidaria sentencia del Carthophylax. Lo hago porque creo que detrás de toda esta discusión de los días pasados, más allá de Harry Potter, Dumbledor y todo eso, hay un tema que queda dando vueltas y que realmente me preocupa. Por eso no me meto a juzgar lo que dice Homo Sapiens sobe los libros de Potter; pero si sobre el otro aspecto. Me preocupa la "carta de ciudadanía" que se le está queriendo dar en la sociedad actual a esta gente. Yo no pienso para nada que la revelación" de la Rowling sea parte de un "plan" para destruir los valores tradicionales, dictado por la logia. Es algo peor, es reflejo de una tendencia, cada vez mas extendida, a tomar como "normal" el asunto.
Fíjense que los que en el blog aceptaron la posibilidad de que Dumledore haya tenido esa tendencia siempre dieron por descontado que se "corrigió", que "se arrepintió", que "luchó". Pero resulta que en la declaración de la autora eso no está para nada, ni siquiera implícito, mas bien está implícito lo contrario. No digo que haga la defensa de esa tendencia, pero sí que la considera como un rasgo más del personaje, totalmente indiferente, neutro. Es como si dijéramos que nos "reveló" que siempre lo pensó "zurdo" (en el sentido de usar la mano inquired para escribir).
Pero imaginemos un poco ¿Si siempre lo hubiera pensado "nazi", lo hubiera dicho en público en este mismo tono, sin mas aclaraciones y sin "tomar distancia"?
Y si hubiera quedado una cierta ambiguedad al respecto, ¿No le hubieran saltado encima como hicieron hace poco con Eduardo Verástegui por una declaración, no sobre los maricas en general sino sólo sobre el “matrimonio”?

Y si aceptamos el "dato" de manos de la autora, con qué derecho le "añadimos", como dandolo por supuesto, el otro dato de la "rectificación". Si, ya sé, con el "derecho natural", pero yo me refiero a todo el lío este de la "intentio autoris", etc. Porque el dato no está en la obra (y en esto todos coincidimos) sólo lo da la autora "off the record", es decir no hay mas que su declaración para conocerlo y delimitarlo.

Si se tratara sólo de los "gay" propiamente dichos, no sería tan grave. Son en general repulsivos para quien tenga la cabeza medianamente bien puesta. (Entiéndase bien que me refiero a la "asunción" y defensa de la tendencia, no a la tendencia misma que no tiene en si misma ninguna connotación moral y que es muchas veces ocasión de una lucha virtuosa y hasta de una vida santa como dijo alguien la otra vez). El problema es cuando se empiezan a hacer distinciones, entonces distinguimos al "gay", del "marica", del "homosexual", y entre estos últimos al de "izquierda" y el de "derecha", al "bruto" y al "culto", el "pastelero" y el "tradicionalista". En ultima instancia: el "agresivo" y el que es “de los nuestros”.
No exagero, y para que vean de paso que es cierto lo que dice el Normando de que hay también "gallegos" "afrancesados" o con el "vicio inglés" visiten (tapándose la nariz) el sitio de www.elmanifiesto.com (absolutamente desaconsejado a las damas que frecuentan este blog). Es un "periódico cultural" de defensa de los “valores trascendentes”, “contra el nihilismo” (sic) y en defensa del “antiguo régimen”, si, ¿pero por qué?, porque en él “se condenaban las costumbres en teoría, pero había una gran libertad en la práctica”, mientras que la sociedad del s XIX, puritana, de la que somos herederos, impidió con leyes estrictas y efectivas la “dolce vita” que reyes y papas habían dejado pasar con un guiño. Me llamó la atención ver defender estas cosas (y aplicadas específicamente a este vicio cuyas denominaciones varias y contradictorias muestran cómo es de “internacional”) a alguien que suele aparecer mas bien vinculado al mundo católico “conservador”, y encima “defensor” de la Misa tradicional etc. como es Rodolfo Vargas Rubio (supongo que se trata de la misma persona, ojalá me equivoque). El ataca, sí, a los “gays”... pero por grasas, por incultos, por “plebeyos”. Porque no conocen a los grandes personajes del arte y la cultura que compartían sus inclinaciones y deberían constituir su verdadero “orgullo”. Porque son identificados con corrientes “nihilistas” y de “izquierdas”, mientras que propone un “colectivo homosexual” conservador y católico, interesado en lso valores trascendentes. Cito de lo que me acuerdo, porque no estoy en clima de ponerme a releer esa bazofia, pero en esencia es eso.

Wanderer, creo que el tema merecería ser tratado con mas profundidad en su implacable Blog, este ex abrupto mio no es mas que expresión de indignación y de preocupación.

Homo Fóbicus