domingo, 15 de febrero de 2009

Felsenbama en Sexagesima

Hace algunas semanas Juan Manuel de Prada escribió lo siguiente. Me parece interesante. En tal caso, el apocalíptico Lupus estaría en lo cierto.


“Leo en estos días, editada con esmero y primor por la Biblioteca Homo Legens, una novela de Robert Hugh Benson que merecería figurar entre las más clarividentes utopías siniestras que jamás se hayan escrito, al lado de 1984 o Un mundo feliz. Sólo que, mientras las obras maestras de Huxley u Orwell nos hablan de pesadillas ya cumplidas –siquiera parcialmente–, la obra de Benson se está haciendo realidad ante nuestros ojos; de ahí que su valor profético sea todavía mayor. La novela de la que hablo se titula Señor del mundo, y retrata una época donde han triunfado el relativismo filosófico, el secularismo a ultranza y el humanitarismo sin Dios; un mundo en el que, en el nombre de la tolerancia, los creyentes son contemplados primero con recelo, luego con franca animadversión, ya por último perseguidos como facinerosos; un mundo, en fin, donde el progreso científico y la adoración del hombre han instaurado un simulacro de paraíso en la tierra, donde la eutanasia es administrada a los enfermos como una medicina benigna y la idolatría política encumbra a un gobernante que promete a los pueblos una era de bienestar infinito.
Señor del mundo es una novela sobre los Últimos Tiempos, como quizá ya haya adivinado el lector. Y en los Últimos Tiempos desempeña un papel primordial, según leemos en las Escrituras, la figura del Anticristo, que en el imaginario colectivo suele pintarse con rasgos demoniacos grotescos, como una especie de Nerón redivivo al que adornasen toda suerte de vicios; en lo que se contraviene a los profetas, que siempre anunciaron que el Anticristo aparecería ante los ojos obnubilados de los hombres como una suerte de mesías o salvador de la Humanidad. En Señor del mundo, Benson desestima las pinturas tremebundas y disparatadas que cierta tradición popular nos ha legado sobre el Anticristo y lo personifica en Felsenburgh, un político extraordinariamente seductor, de apariencia mansa y dialogante, que con discursos llenos de una retórica emotiva, salpimentados de constantes menciones a un reinado de paz en la tierra, logra enardecer a las multitudes, que acaban tributándole el culto reservado a los dioses.
Felsenburgh promete al mundo la paz; y desde luego se la da, aunque sea una paz falsa sostenida sobre un orden inicuo. También le promete la solución de los problemas económicos que lo afligen; y desde luego se la da, mediante una simbiosis de capitalismo y socialismo, hasta lograr detener la carestía e instaurar una nueva era de euforia y abundancia, aunque sean la euforia y la abundancia del hormiguero, donde los hombres, bien alimentados y asistidos en sus necesidades, se convierten en infrahombres satisfechos. Felsenburgh postula una nueva religión, una suerte de cristianismo falsificado caracterizado por la mística de la deificación del Hombre y del Progreso, que pronto tendrá sus seudoprofetas y seudoapóstoles, dispuestos a propagarla hasta los confines de la tierra. Naturalmente, la entronización de esta parodia de religión discurre paralela a la persecución de los cristianos, que en la novela de Benson son ya muy pocos y aparecen a los ojos de las masas embaucadas y cretinizadas como un puñado de delincuentes; una persecución que Felsenburgh no hace al estilo de aquellas sangrientas orgías de los Césares de antaño, sino de forma mucho más aséptica y taimada, envolviéndola de hipocresías cívicas (hoy diríamos «laicistas», para entendernos) que no hacen sino aumentar su prestigio a los ojos de la «opinión pública». En la novela de Benson, la Iglesia es vista como una sociedad totalitaria, artera e inhumana, que aspira al poder mundial y que por lo tanto conviene destruir.
Felsenburgh, en fin, es soberbio, mentiroso y cruel, aunque se finge virtuoso. Instaura un reinado de alegría postiza y exterior que esconde la más aciaga angustia. Es un hipócrita; pero no al estilo burdo del Tartufo de Molière, sino al estilo de los fariseos, que por todo el mundo eran tenidos por santos. También es un orgulloso hinchado de vanidad; pero disfraza esta lacra con los vistosos ropajes de las virtudes estoicas. Felsenburgh promete a sus súbditos una libertad de placeres y diversiones; pero frente a la desesperación no tiene otro consuelo que brindarles sino la eutanasia subvencionada.
Por supuesto, cualquier parecido entre Felsenburgh y los gobernantes contemporáneos es pura coincidencia”.
Sólo para quienes no sabíamos quién era Felsenbama...

17 comentarios:

Anónimo dijo...

No me convence, sobre todo porque en tiempos pretéritos hubo mejores candidatos al título de anticristo, y sin embargo la luna sigue clarita allí arriba.

Tenga cuidado Wanderer, no sea que de tanto ver profecías cumpliendose termine perdiendo la Fe, como le ha pasado a buena parte de nuestra gente.

No todo mundo aguanta la caída de su "lider" y un Papa Santo. Ya muchos se habían sumado al coro de Focio y Lutero, denunciando la gran prostituta y el anticristo en Roma.

Lo que si debo aceptarle, es que la esfera profana está cada día más inaguantable, y máxime ahora que se globalizó. Pero al mundo le falta mucha cocción. Todavía Rusia sigue en cisma e Israel militante en el error.

Por lo visto todavía hay muchos más Rosarios que ofrecer al Papa. Monseñor Lefevbre no se equivocaba al decir que sin vocaciones conventuales estabamos perdidos. Ahora debemos suplirlas los fieles con nuestros ruegos.

AMDG +

(un Católico)

Mary Lennox dijo...

No sé, me parece que Felsembuhrg tiene que ser de la Cole, No se olviden que está escrito que perseguirá la religión de sus padres. Y que los mismos judíos lo tendrán como mesías. No sé a mi me parece que mejor estemos atentos a cualquier paisanito que ande por ahí haciéndose el nabo pero volviéndose importante.
Que está cerca no hay duda, el caldo esta cada vez más listo Obama es solo la canela o la nuez moscada.
Atentamente
La pequeña
Mary Lennox

Anónimo dijo...

..hay que agregar que la novela se desarrolla más o menos cien años despues de ser publicada, en 1907..
otra coincidencia??

Anónimo dijo...

Sí, como decía Bossuet, hasta las cosas que Dios nos ha anunciado pasarán de un modo distinto a como las imaginamos, entonces nadie va a saber el cómo ni el cuando exactos.
En esa línea, supongo yo que cuando alguien aventura esas circunstancias, o da una interpretación precisa, se veda la posibilidad de que se materialice.
Lo que no quita que no haya que estar atento a los signos.
Más, "Hypotesis non figo".
Cualquier parecido con la leyenda de Sauce de Luna no es pura coincidencia.
Eusebio.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Todos son anticristos. Cada generacion tiene el suyo ( y su Cristo vivo en los elegidos). Entre muchísimos: Neron, Juliano, Federico Barbarroja, Enrique II de Inglaterra, Enrique VIII, Richelieu, Napoleon, Hitler, Stalin, Roosevelt, ahora Obama.
El caldo del poder politico usurpando la soberanía de Cristo se va espesando en la marmita de la Historia. Cada siglo el diablo prueba la sopa y decide(o cree que él decide) que no está lo suficientemente espesa.
Pero cada vuelta de la cuchara el tiempo se va acercando.
La sopa Obama está muy espesa, indeed. Los ingredientes anticristicos: usurpacion del poder espiritual, "mística", creciente dogmatismo secularista, intolerancia hacia la intolerancia, desprecio de la vida, culto al hombre. Y sobre todo, una vasta, inmanente, irresistible religiosidad.

Anónimo dijo...

No me lo veo a woody allen como anticristo, tampoco a la parentela de bob marley ó a los oscuros descendientes de Haile Selazy (que parecen tener el famoso gen Y).

La casa de David tiene descendientes "legítimos" bastante contados y conocidos, como para que si alguno se destacase se supiera, así que descarto una relación "natural" con los orígenes de Nuestro Señor.

Lo que sí me puso los pelos de punta, son los intentos de clonar a Nuestro Señor en base a la sangre hallada en los maderos de la Santa Cruz, que no debe olvidarse lo próximo que tuvo a otro crucificado deplorable.

Imaginemos, dentro del infinito espacio de lo posible, que efectivamente se equivocan y engendran a "alguien" con los genes del mal ladrón (asesino sádico de mujeres, según la tradición). Sumenlé a eso un trasfondo masónico-mesiánico, como el que tienen los mormones y tánto le gusta a los yankies.

Tendríamos a alguien cuya sangre estaría especialmente maldita. Además de ser engendrado contranatura y con una intención perversa. Si además le sumamos la idolatría del mundo pseudocientífico-esotérico, creo que sería un magnífico candidato a ser el anticristo.

Puede ser que esta teoría sea solo buen material para una novela, pero no la descarten, porque los intentos existen. La secta "raeliana" no terminó de disolverse y quienes la financian no fueron en cana.

AMDG +

Anónimo dijo...

Apreciado, hace poco me invitó (tentó) de pasada a que diga algo sobre la aparente abreviación de los tiempos. Ya le deletreé una respuesta, pero me resisto a enviársela. Ahora de vuelta me moja la oreja. Pero cuidado, que hace creer a los demás que pienso lo que no pienso. Simplemente porque no puedo ni debo pensarlo. A nadie le está dado.

En general todos coincidimos en algunas perogrulladas: el tiempo final está cada vez más cerca; cuando comience, ciertos signos específicos serán evidentes; el anticristo (persona e institución) verdadero y final será precedido por personas, obras y sucesos que nos harán creer que ya es; y así.

A De Prada, que viene de despabilarse recientemente -y en buena hora- todo le parece sorprendente. A mí no. El sermón del emperador negroide sobre religión y política, del año 2006, cuya lectura recomendé, ciertamente me repugnó de un modo nuevo. Un híbrido ideológico en donde hasta lo que no dice está muy bien no dicho. Y el tigre es carismático, joven, flaco, seminegro, semiblanco, voz profunda, dientes perfectos, parte y parte musulmán, cristiano, ¿judío?, sumale una esposa recanchera. Sin duda, me impresiona su siniestra consigna: "va a empeorar antes de mejorar". Pero no voy a pasar de ahí. No se puede. No se debe. Quien sea, se manifestará, y su manifestación permitirá establecer de algún modo el calendario.

Si fuera por jugar al apocalipcismo, el artículo de Hans Kung publicado en Enfoques de ayer, "Si el Papa fuera Obama", me bastaría para considerarlo a él como el falso profeta.

Pero me da que por muy aterradores que parezcan, todavía no hemos visto nada. Lo único que seguimos viendo es el elenco de precursiones y preparaciones.

Para sumar otros elementos, se me ocurre pensar qué es lo que ocurrirá cuando no esté este Papa. Pero al igual que todos, lo único que puedo hacer es imaginarlo. Y al igual que todos, sé que la imaginación debe ceñirse a los signos anunciados.

Lupus

IbnReilly dijo...

Además de esta magnifica obra de Benson. Lean lentamente el tomo tres de la trilogía cosmica (o Ransom) titulada Esa fuerza Maligna de CSLewis. Y miren como el mal no viene siempre con los colmillos afilados y el tridente.
A todo esto. El anticristo de "el Amo del Mundo" es parecido a ZP.
De Prada parece qeu descubrió a Castellani y con ello a toda la literatura que él comentaba y traducia. Dentro de poco nos hablará de Kierkegaard

Anónimo dijo...

No sé si será este negro el Anticristo, pero el que sea que se apure y haga su pantomima, porque ya estoy harto. La vida hoy día solo es resistir y ver decadencia y destrucción, corrupción de todo lo bueno. En resumen, un bodriazo.
El último que apague la luz.

Osvaldo

Anónimo dijo...

No olvidar la interesante teoría, que menciona Castellani -aunque no se si es suya-, de que la fecha puede no ser una fecha fija, prefijada. Hace referencia a un Santo que vaticinaba el fin del mundo con cita confirmada y hacía milagros prodigiosos (mi memoria me está matando), lo que produjo una conversión en masa en Europa. Guess what, llegada la fecha, nada sucedió.
De allí que dijera, palabras más, palabras menos, que se dará cuando se encuentren cumplidas todas las condiciones, lo cual puede torcerse por medio de la conversión y la oración.
Ahora, que algún día llegará, llegará. Pero este negrito me parece que no tiene pasta, ya lo están ninguneando en su propio país (la prensa, le renuncian los funcionarios, casi ni puede convencer al congreso, etc).
Y tiene poca vida (política o de la otra); el salvataje que acaba de aprobar para los bancos no llega al quinto de lo necesario para cubrir el rojo de los pasivos tóxicos.
Empiezan los corralitos en Europa (ver Santander España), y se dice que los bancos americanos, en vez de utilizar el dinero del bailout para dar crédito, están haciendo reservas para aguantar las corridas bancarias que se vendrán. De allí que ya se esté diciendo que tiene los días contados.
Japón entró en recesión aguda, su ministro de finanzas se presenta borracho en una cumbre y renuncia -quizás el único cuerdo-.
Ojo con Israel/Iran/Rusia.
Veremos que pasa, amigos, ocupen su localidad que el 2009 se viene movidito.
¿será? puede ser....

chelo dijo...

Estimados: comparto con Uds. la respuesta que obtuve tras increpar a un "ateo de endeveras"; respecto de la imposibilidad de que nuestra mente contuviera el misterio de Dios, del modo en que imposible cupiere el Océano en un balde.

"Chelo:

(...)Puede ser que su cerebro sea un balde. No se apene, tiene mucha compañía, inclusive algún que otro “profesor” (Raúl O. Leguizamón).
Pero el mío pertenece a la especie homo sapiens sapiens moderno y es el objeto mas complejo que conocemos en el universo. Es mas complejo y sofisticado que la mejor computadora existente. Y mucho mejor que un balde.
Tiene numerosas funciones que no se pueden definir de otra manera que con el término maravillosas. Sin que ello signifique nada mágico ni maravilla de otro mundo inexistente.
Su sofisticación es tal que algunos de nosotros podemos permitirnos reflexionar respecto de la realidad cuya complejidad no cesa de sorprendernos. También nos permite contemplar, a la luz de descubrimientos y observaciones científicas, la vastedad y variedad de los fenómenos que han dado origen al universo en el cual existimos. Y maravillosamente permite también comprender que el cerebro es parte del universo. Como dijo un físico cuyo nombre no recuerdo: “es como si el universo hubiese tomado consciencia de sí mismo”.
Mas aún, mi cerebro pertenece al grupo que se ha estudiado a sí mismo y que está en camino de reproducirse (de hecho, todos los cerebros que son capaces de leer esto pertenecen al mismo grupo; espero los lectores comprendan que centralizo la historia en mí solo por una cuestión de estilo sarcástico).
Que el cerebro humano sea capaz de comprenderse a sí mismo y reproducirse (en los próximos 20 años el trabajo será completado); que sea capaz de comprender la evolución que le ha dado origen; que sea capaz de comprender el universo en el cual todos los espectaculares fenómenos que sucedieron y le dieron origen y la realidad actual (mas una muy buena comprensión del futuro), tienen mas poder de maravillar que cualquiera de vuestras historias, parábolas y milagros.
En eso estamos nuevamente de acuerdo, su cerebro puede que sea un balde. Personalmente espero que no".

en http://www.drgen.com.ar/2009/01/ateos-no-existen-otras-idioteces/

jack tollers dijo...

Estimado Osvaldo, si no lo toma a mal, le recordaré "la Consolación del Hno. Bartfield" que Castellani se complacía en repetir aquí y acullá. Resulta que el Hno. Bartfield pidió pasar a la enfermería del Colegio del Salvador. Le dijeron, "Sí, hermano, puede visitar al enfermo, pero no lo aflija, dígale algunas palabras de consuelo". "Osté dejarlo por cuenta mía" dijo el teutón, se acercó al lecho del moribundo y le dijo: "No hay que desafligirse ni tomar poca pena, porque todo lo que está pasando, no pasará; y cosas peores vendrán".

Es mi lema para el 2009.

J.T.

Ruth dijo...

Me gustó mucho el comentario de Ludovicus, que cada generación tiene su anticristo y su Cristo vivo entre los elegidos. En mi opinión, frente al Emperador Negro se levanta el Mago Blanco.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Bueno, en Amo del Mundo Juliano tiene su sosias en el Papa, Ruth.
Un negro vs un aleman. Qué incorrecta que es la realidad.

Ruth dijo...

Sí, Ludovicus, es cierto. Pero siempre he tenido la impresión de que la realidad cose retazos de diferentes novelas, y si se halló un parecido entre Obama y el Juliano de Benson, yo lo encuentro entre Benedicto y el Pedro II de Soloviev.

Anónimo dijo...

No sé si es el Anticristo, pero al negro ya le hicieron velitas en una santería de San Francisco:

http://www.sfgate.com/cgi-bin/article.cgi?f=/c/a/2009/02/15/BA9I15TTJ1.DTL&hw=Tony+La+Torre&sn=001&sc=1000

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Y vaya si la realidad está plagiando a Solovieff:

http://www.religionenlibertad.com/noticias/los-ortodoxos-apoyan-papa-buscar-comunion-obispos-fsspx#comment-13996