sábado, 20 de marzo de 2010

El fin de la religión según Newman, y Tollers


Excelente la reflexión de Lord Tollers. Esperamos el libro completo.


Estimado Wanderer,

En materia de desecración litúrgica, lo más revelador que he leído en los últimos tiempos es, otra vez, Newman. Estoy traduciendo la cuarta parte de su “Gramática del Asentimiento” donde trata de establecer qué cosa tiene que tener una religión para que lo sea… qué elementos siempre hubo en todas las religiones, aun las más primitivas, aun las más salvajes. Y descubre cuatro cosas:

a) Un Poder Divino que sobrepasa al hombre—una deidad (o deidades) que abruman al hombre, un dios de terremotos y de relámpagos. Un Ser Absolutamente Otro.

b) La noción de culpa. Que ese Poder Absoluto está enojado personal y colectivamente con nosotros porque lo hemos ofendido, hemos caído en desgracia.

c) Un mediador: aparece un brujo o un pontífice, un sacerdote que se ofrece para mediar entre el Poder enojado y el hombre con sentimiento de culpa, con pecados, manchado por sus propios delitos.

d) Aquel mediador cumple con rituales varios, cultos diversos, distintas rúbricas—pero, todas, absolutamente todas, incluyen un sacrificio, la idea de que se puede satisfacer a la deidad, al Poder, con una ofrenda que vicariamente apacigua a Dios y con el que nos vemos salvados de la Ira Divina.

A poco que se pongan a pensar, verán que Newman tiene razón. Pero ahora viene lo interesante: ¿qué religión en el ancho mundo vino a suprimir todos y cada uno de estos cuatro componentes de la religión?

Respuesta fácil: la religión progresista. Vean si no:

a) Primero suprimieron la idea de un Dios Trascendente, Justo Juez, que nos pedirá cuentas en el último día. Lo reemplazaron con un Dios de pura inmanencia, blando y dulzón.

b) En segundo lugar (siguiendo a Freud) suprimieron la noción misma de culpa, de pecado (ya lo había denunciado Pío XII, que se ha perdido la noción de pecado).

c) En tercer lugar suprimieron la noción misma de sacerdote, convertido en una especie de showman, de hermano mayor para presidir ceremonias conmemorativas, para lo cual…

d) Abolieron el sacrificio, la noción misma de que la misa es “renovación incruenta del sacrificio de la cruz” y no una comidita entre amigos para fortalecer los vínculos solidarios, etc.

Insisto, no hay religión en el mundo que carezca de estos cuatro componentes.

Salvo, claro está, la de Bugnini y compañía.

Saludos,

Jack Tollers

P. S.: Terminada la traducción del genial libro de Newman, avisaré.

15 comentarios:

Teseo dijo...

“¿Cuál es la religión del mundo ahora? Ha promovido el lado más luminoso del Evangelio, sus noticias de consuelo, sus preceptos de amor; todas las perspectivas más profundas, más oscuras acerca del hombre, han sido comparativamente relegadas al olvido. Se trata de una religión natural para una edad civilizada, y Satán la ha revestido hasta completar otro ídolo de la Verdad”.

Newman, La Religión del Día, en: Jack Tollers- pp. 4-5.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

completando el enfoque de Tollers, que seguramente concordará,y para no cargar todo sobre los progres, se podría agregar algo más, en la línea de la crítica al catolicismo preconciliar. Los cuatro elementos que señala Newman fueron falseados, barroquizados, hipertrofiados y deformados en una caricatura hueca:
1. El Dios Otro dejó de ser inmanente al par que trascendente y se convirtió en una esencia inasequible.
2. La culpa se subjetivizó, enterrándose en una conciencia personal y antropocéntrica, en lugar de ser vista desde la perspectiva objetiva de la misericordia de Dios.
3. El sacerdote se clericalizó, convirtiéndose en una especie de ser especial, de naturaleza superior al laico sin referencia a que dicha excelencia es exclusivamente en función de su misión sacrificadora
4. La idea de sacrificio (esquematizada de una forma juridicista y mezquina en muchos autores) opacó una visión más amplia de la Misa, en todas sus dimensiones.

Ante esta caricatura de la religión católica, los progres, us usual, tiraron el agua de la bañera con el bebé adentro. En vez de reaccionar contra el "catolicismo" preconciliar, acabaron con la religión.

Natalio Ruiz dijo...

Me parece muy exacto eso de la "religión progresista" porque, si se me permite el paralelismo con nuestra mísera política, hay una "transversalidad" religiosa.

Es notable como esa misma infección progresista, con los mismos datos y síntomas, se repite entre los judíos, los protestantes (vea el caso luterano con lo que se charlaba), los anglicanos e incluso (aunque es menor y se nota menos) entre iglesias orientales.

Es como si hubiera capas paralelas en las diferentes religiones.

Respetos.

Natalio

Anónimo dijo...

Clarísimo lo de los 4 puntos.

Es lo que Lefebvre vino diciendo desde hace más de 40 años y hasta su muerte, con especial énfasis en el tema de la supresión del acto sacrifical por el memorial.

TODA RELIGIÓN DEBE TENER UN SACRIFICIO SUFICIENTE Y AGRADABLE A DIOS, POR ESO ANTES HABÍA "ALTARES" ... AHORA MESAS ... lo que es coherente.

Chango Nieto.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Natalio, la "transversalidad" religiosa es tal que se podría hablar de una misma religión, en diversas variantes folkloricas.
Antes del despelote ecuménico se daba el mismo fenómeno, sólo que amortiguado por las especificidades folkloricas y por cierta resistencia del catolicismo.
La clave es la adopción sin beneficio de inventario, del paradigma epocal. Antropocéntrico y barroco antes del concilio, antropocéntrico y progre después.

Anónimo dijo...

Chango Nieto.

Personalmente soy anti lefe. Por ello, si estas verdades ya las venía diciendo Lefebvre, no me importan.

Ahora que me entero que las dijo antes Newman que él sí las repetiré y atacaré al N.O. con este argumento.

Anti Lefe.

Wanderer dijo...

Ludovicus: Una palabrita tuya me dio en el clavo. Me dejarás pensando todo el finde.

Anónimo dijo...

Lefebvre nunca fue un verdadero problema. El problema es el lefebvrismo y sus ideólogos.

Anónimo dijo...

No hay verdaderamente capas paralelas en las diferentes religiones. Hay hombres religiosos y sátrapas funcionarios en todas.

Dios es Uno y Trino y está, y la Providencia interviene en el orden mundano, también en el marco de las religiones falsas.

Anónimo dijo...

Cuál sería el problema del lefebvrismo y sus ideólogos?

Me imagino que no vendrán ahora con la gilada del barroquismo y el largo de las mangas y polleras ... o pretenden que en medio de la (cruenta) batalla por la misa que gracias a ellos hoy ustedes también tienen se hayan detenido los lefes a pensar si la espiritualidad conveniente era más la de San Francisco que la San Ignacio?

Matan por igual la humedad y la ingratitud.

Chango Nieto.

Ps. le recuerdo que Lefebvre sin los lefes no hubiese llegado a nada.

Pippin dijo...

Realmente buenísimo lo de Newman, Tollers y el agregado de Ludovicus.

Estimado Chango Nieto: es cierto que mucho se les debe a Mons. Lefebvre y a sus seguidores en cuanto a la Misa Tridentina, pero la Tradición es mucho más que la Fraternidad San Pío X. Además hay quienes han seguido con la Misa Tridentina sin haber sido nunca lefebvristas, como el P. Wach del Instituto Cristo Rey Soberano Sacerdote. Dirán los lefes que "sí, pero se han callado en lo doctrinal y han transado..." y no sé cuanto otra cosa. No lo sé, pero al menos no habrán tenido la imprudencia y desubicación manifiestas de los lefes que por puristas se han perdido de hacer mucho bien "adentro".

Dios sabe más.

Pippin
Hobbit ignorante

el Athonita dijo...

Brillante lo de Ludovicus. Debería Usted escribir un escueto librillo que se llamara: “Cuando la misión epocal consiste en parar el péndulo”.
Es Usted, sin duda, un gran kinesiólogo de las contracturas y esclerosis eclesiales. Es la taumaturgia que precisamos. Ahora que pienso, también podría llamársele: “Vindicación de la dialéctica” (aunque perdería muchos lectores por estos lares).

Athos

ps: Tollers podría prologar el librito, sin duda.

ESPIAUBA dijo...

Monseñor Lefebvre es, a mi forma de ver, la persona más fundamental que ha dado el género humano en nuestros tiempos. Su valor, su firmza y su fe han mantenido la llama de la Tradición católica en una época en que todo se desmorona.
Si Monseñor Lefebvre no hubiese mantenido Obispos católicos, curas católicos, ritos católicos, iglesias católicas, todo se lo hubiera llevado Satanás con él.
Porque ver la iglesia romana ecuménica del Vaticano II es contemplar cómo el modernismo se ha apoderado de todo el entramado oficial vaticano. Contémplese si no al Santo Padre, que cada vez que hace un gesto de conciliación con la Santa Tradición católica, se le echa encima toda la Curia, le desobedecen todos los Obispos.... un escándalo atroz y evidente todo ello. Dudo mucho que dentro de sus espíritus quede la menor fe, tanto que atacan lo que durante dos mil años se ha venerado. ¡No quisiera encontrarme yo dentro de sus zapatos el día que vayan a presentarse ante Dios Nuestro Señor para que les juzgue¡...

Sebastein dijo...

Aun antes de la formulación más precisa del dogma destaco que Rastramo y Pascasio ya tenían fe. No estaban “abiertamente” perplejos a la moderna, sino, digamos así, penetrando el misterio con la luz de la fe. ---Y Pascal aparte: “Así, las opiniones (del pueblo) se van sucediendo en favor o en contra, según la luz que se tenga, 90 (337-312) Razón de los efectos y Cambio continuo del pro al contra 93 (328-309)--- En el capitulo la Evolución Homogénea del Dogma Católico Págs. 131-144, de García Vieyra dice: “La teología tiene por punto de partida inmediato la verdad de la fe, vale decir el dogma católico.” (Pág.131) No se puede resumir sin menoscabo porque esta todo muy bien trabado y argumentado. Cito sólo dos pasajes:
“Dios es lo incognoscible en el sentido de su trascendencia infinita y la coincidencia de su incognoscibilidad es un presupuesto en toda conceptuación teológica.”
Pero es justamente la insuficiencia de los conceptos (Insuficiencia parcial en cuanto imperfectamente significan; cfr. STO TOMAS DE AQUINO, Suma Teológica, I,q. 13, a.2, ad 1.) para expresar la realidad divina lo que declara más su necesidad. Si la revelación utiliza ciertos conceptos expresando un sentido determinado, por lo mismo que son parcialmente suficientes, son más necesarios, por el peligro de modificar o alterar aquel sentido. Luego supuesta (no concedida) la insuficiencia conceptual, no podemos argüir la necesidad de un evolucionismo, ni menos aun el angostísimo teológico. Claramente se ve que el núcleo principal del problema es la estructura semántica del concepto; su valor significativo, su relación a la verdad, y la estructura de la misma.”
Y al final: “Decimos que un concepto puede ser substituido por otros, pero no por otros de la filosofía denominada actual...(fenomenología, existencialismo etc)” “los nuevos conceptos deberían significar los anteriores objetive et absolute” “en dichos sistemas significan subjetive et historice.”

Sebastein dijo...

Aunque no debe leerse como “informándose de la controversia” y por fragmentos, dado que se pierde el sentido de finalidad de la obra en conjunto, me permito citar algunos pasajes de la obra los “Temas Fundamentales de Catequesis” del P. Fr Alberto García Vieyra O.P., como un refresco valioso al frecuentado tema de “desecración litúrgica”.
En las Págs. 575 a 626, en al capitulo sobre la Eucaristía, dice algo un tanto de esencia tomista en la controversia entre Rastramo y Pascasio sobre la Presencia Real: ambos tenían fe, pero no sabían defenderla. Después Lan Franco empieza a distinguir entre sustancia y accidente, hasta que Rolando Bandinelli (Papa Alejandro III, año 1142) pone la palabra transubstanciación.
El IV Concilio de Letrán:
“Y en ella el mismo sacerdote es sacrificio, Jesucristo, cuyo cuerpo y sangre se contienen verdaderamente en el sacramento del altar, bajo las especies del pan y el vino, después de transustanciados” (Dz. 430) “Estos decretos son del año 1215”.
“El Concilio de Trento “abierta y simplemente afirma que en el benéfico sacramento de la santa Eucaristía, después de la consagración del pan y el vino, se contiene bajo las apariencias de esas cosas sensibles, verdadera, real y substancialmente Nuestro Señor Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre.”.”
“En el Concilio de Trento, el decreto sobre la Eucaristía es del 11 de octubre de 1551. La Doctrina sobre el Santísimo Sacrificio de la Misa es del año 1562, once años después. Las sesiones de este último se abren el 17 de septiembre de 1562; era la sesión vigésimasegunda, con seis cardenales, tres patriarcas, ciento cuarenta y dos obispos y siete generales de órdenes. Allí se promulgaron nueve canones sobre el Santo Sacrificio de la Misa (Cf. Dz. 948-956).”

(continúa)