jueves, 2 de septiembre de 2010

El Katejon verde


Abel Posse, sin fe pero con sentido común, propone una nueva interpretación del katejon. En el penúltimo párrafo vuelca, pero el resto del texto es para pensarlo y discutirlo.

El peligro del progresismo

Por Abel Posse | Perfil - 28.08.2010

El filósofo Alain Finkielkraut, en diálogo con su colega Peter Sloterdijk, considera el concepto o la teoría del katechon (o katejón) como una de las figuras más extrañas del pensamiento. Esta palabra griega, usada ya por San Pablo, se refería a la fuerza que retarda el fin de los tiempos. Es un espíritu más bien débil, de reacción contra lo que nos precipita hacia el fin. Podría ser entendido, según Finkielkraut, hasta como una ética de preservación, lo que empieza a estar desplazado por un entusiasta, y a veces ciego, progresismo.

Esta teoría o movimiento callado del espíritu recorre la Historia con altibajos. Curiosamente, San Pablo, que llegaría al martirio por Cristo, le escribe a su grey de Tesalonia: “Hermanos, estad firmes! Que no se engañe nadie, Cristo no vendrá sin que impere antes la apostasía, la inquietud manifestada a través del hombre de la perdición!” Algunos dicen que estos breves párrafos de Pablo equivalen a otro Apocalipsis. San Pablo no duda de que la idiotez de lo inicuo ganará el primer round de la batalla. (¿Por qué el Reino de Salvación necesitará esa derrota o esa previa supuración?).

Marx algo supo de la reacción aparentemente inútil cuando reconoció que rescatar lo bueno del pasado era también revolucionario. Esto incluiría como tarea principal del político diferir el precipitado fin de las cosas y aceptar prudentemente un progreso que bien podría ser destructivo. La palabra progreso tiene todos los prestigios: progreso nuclear, progreso social, tecnológico, dominio de la naturaleza, liberación de la mujer. En la sombra quedan otras palabras: Hiroshima, cambio climático, destrucción del equilibrio ecológico, estupidización subcultural masiva, envejecimiento poblacional. El lenguaje político empieza a imponer “lo correcto” para sentirse cómodo, como una simpática dictadura que nos amordazase con vendas de seda. La nueva dictadura se prefiere permisiva.

Pero en toda la cultura de Occidente se descubre una nostalgia del pasado (no lejano, a veces, de los cercanos pero idos años de la infancia). Hay casi una nostalgia transclasista para no despedirse hacia un futuro que se teme, sobre todo espiritualmente. Pregunta el filósofo francés a Sloterdijk: “¿Qué hacer ahora ante el crecimiento sin fin de nuestro poder de hacer?” ¿Cómo frenarnos, cómo reencontrar la naturaleza, la austeridad? Tendríamos que haber salido del laberinto con el hilo de Ariadna, pero no.

Esta nostalgia que flota por el arte, el cine, el culto de Elvis Presley o de los autos de los 50, no es tontería; conlleva el inexpresado katejón de rescatar lo ya vivido y bueno (esencia de la palabra tradición) y exponerlo en medio del tsunami progresista indiscriminado, donde lo viejo que se repudia, se confunde con valores no sustituidos.

Para algunos, nuestros hijos entran en un mundo que tememos, donde los caminos están envueltos en la niebla. Muchos cantan y aceptan el progresismo como aquél amigo un poco fascista al que Borges comunica la noticia de la caída de París en 1940, y que hace un gesto de triunfo que no puede anular la expresión del íntimo miedo.

El progresismo se presenta como lo juvenil. Tiene buena prensa y buena paga. Peter Sloterdijk expresa que llegamos a un punto oculto en la política de hoy, en el que la lucha de clases fue sustituida por la guerra de los adultos y los jóvenes. Sostiene que el progresismo juvenil, modal, medíático, debe ser remplazado por el progresismo adulto (que no quiere decir viejo o anciano).

El movimiento verde internacional que los jóvenes apoyan podría ser el instrumento de conciliación, el nuevo katejón que pueda fundar los pasos hacia un equilibrio existencial y de la existencia humana con la Tierra y el cosmos. Hay que repensar nuestra vida en el mundo, aunque tal vez ya estemos muy cerca de la catástrofe.

El genial San Augustín dedujo que después de los crímenes masivos y del saqueo de Roma, el katejón, la resistencia a la iniquidad y la no-vida, estaba en el Imperio romano, ya cristianizado desde Constantino. Hoy el Imperio es la iniquidad mercantilizada de lo que fue un extraordinario orden, hoy en aparente derrota.

38 comentarios:

Teseo dijo...

Se observa lo de Posse en los numerosísimos grupos tradicionalistas, casi todos munidos de mayorías "jóvenes". Hay un re-surgir, un resistirse a morir en las sacristías progresistas.

En este sentido, Benedicto me recuerda la escena de la niña que resucita Cristo: Talitá-kum!!: "niña. levántate" (Mc. 5,21-43)

Anónimo dijo...

Que hoy en ámbitos más bien ajenos a ciertas reflexiones se hable del Katejón no deja de ser sorprendente. No obstante ello, que este Posse diga lo dicho en su penúltimo párrafo sobre el cosmos luego de Mircea Elíade y Wilhelm Nestle, o entre los nuestros de Disandro y Calderón Bouchet; y lo que es peor, siendo que parece conocer la obra de San Agustín …

Posse mezcla en lo profano al Katejón, lo que es casi no tener idea acerca de qué cosa es éste. A tal punto lo muta y vacía que lo acerca a un Valliant del 50’ o a un disco de Elvis.

Quiere simular no adherir a “las mañanas que cantan”, pero se diferencia de los progresistas confesos tan sólo en grado o virulencia.

De todos modos, comparado con el otro “filósofo”, del ala izquierda, José Pablo Feinmann, quien además de pinta de sucio tiene jeta de vieja lesbiana, diría que Posse es una fresca brisa en el rostro.

En todo caso, en más o en menos, a ambos le cabe la frase de don Rubén: “El tiempo de exorcizar los viejos dioses paganos a pasado. La muerte de Pan es un hecho proclamado con superficial regocijo por muchos tontos ilustres y con gran tristeza por Federico Nietzsche que conocía el significado de la pérdida”.

Saludos,

El Carlista.

Anónimo dijo...

Recuerdo hace unas semanas, durante una clase de "diseño" para diseñadores de interiores, cómo el profesor "gay" hablaba de las diferentes "liturgias" de la comida. Para él, la católica era una de ellas, basada en el pan y el vino... entonces caí en la cuenta que es exactamente lo que dicen las canciones de misa moderna, y la vacua iconografía que la acompaña.


Finalmente, el proceso progresista de resignificar las palabras Católicas, está abandonando los muros de la Iglesia. Ahora se enseña un nuevo significado para todo, y lo peor... dentro de las universidades "católicas".

Algo de eso ya había en el uso yankie de escatología como "estudio de las catástrofes", la paganización de fechas como la navidad (fiesta del consumo), y el reemplazo de Dios por idolos contemporaneos (la estatua de la libertad, gaia, etc.).

Lo dramático es ver que esta peste intelectual está enfermando aún a los "amigos". Los raros serán quienes preserven el significado original de las palabras, en medio de un mundo que busca llenar con su nada lo que alguna vez tuvo sentido.

No fue parte del proceso la "renovación" de la real academia de la lengua pespañola? Ojalá tipos como Abel Posse sean solo victimas de la moda, y no hayan vendido el alma, a cambio de unos centimetros de papel de diario.

C.A.

Anónimo dijo...

Muchos de nosotros, donde se incluye Billot, pensamos que el Katejon estará mientras haya Sacrificio.
La perpetuación del Sacrificio de la Cruz en misas válidas.

Por eso Teseo dice bien de Benedicto ya que fue el autor del M.P., pero también recordemos que sin Lefevbre no hubiese existido el documento.
La carta del Papa que acompaña al M.T. lo deja claro, además, los grupúsculos con cierta entidad que ya tenían la misa tradicional antes del M.P. eran gajos (un poco más progres) desprendidos de la SSPX.

Por mucho menos en la Iglesia canonizaron santos, pero que a Lefevbre no lo canonicen, que le echarán a perder.

El catolicismo no está aun en condiciones de reconocer abiertamente esto. Fueron demasiados años de estar a favor o en contra, de un lado o del otro, como para que tan rápido haya unanimidad en lo que antes mencioné.

Tal vez nunca, o tal vez en varios años, de los diferentes grupitos y camarillas digan al unísino "San Marcel Lefevbre muchas gracias y ora pro nobis". Pero antes deberán haber tenido que correr la vista del árbol para ver el bosque.

Black Henry dijo...

Tiene sentido que el Santo Sacrificio de la Misa sea el katejon. Y la Iglesia Catolica por extensión es la que mantiene la antorcha encendida (dandole crédito tambien a nuestros hermanos ortodoxos en cuyas misas tambien ocurre la transubstanciación. No se si en algunos ritos anglo-catolicos tambien ocurre...). De todos modos como decía León Bloy "cuando quiero enterarme de las últimas noticias leo el Apocalipsis", y el resto de los muchos pasajes del antiguo y nuevo testamento donde se hace referencia a los ultimos tiempos (Daniel, Tesalonicenses, etc)
El plan de Dios no excluye a nadie, todos son invitados al banquete. Al final de la jornada todos habrán tenido su oportunidad de decir si o no. Y por ahi debe andar la cosa, o acaso no dice San Pablo que el rechazo de los judios a Cristo significó que los gentiles Lo acepten. La frase "no hay mal que por bien no venga" nunca tuvo una aplicación mas directa. Y al final de los tiempos, cuando el katejon caiga, entonces los judios abrazarán a Cristo, cuando se den cuenta que el Anticristo los va a perseguir a ellos tambien. Cuando ocurrirá esto? No tengo ni idea.

Anónimo dijo...

Ahora resulta que el kaejon son los lefes y sus misas. Mira vos lo teniamos enfrente y nunca nos dimos cuenta. ¡Gracias anónimo de las 8 15 por hacernos ver tremenda realidad!
Wanderer, esta bien hablar sobre el Katejon y la visión que tienen los paganos del mismo, pero de ahi a aceptar semejante afirmación....por favor!!! perfiero pensar que el Impedimento es greenpeace como piensa Posse

Piquetero de guelaguaychú

Anónimo dijo...

El piquerero no sabe leer.
Del comentario entendió que el katejon son los lefes!
Y bué!

Anónimo dijo...

El katejón es el Espiritu Santo, que se retiro, y con El el verdadero magisterio de la Iglesia.
Se apago la lú muchachos, Ratzinger sólo vende fosforitos. Hay q hacer penitencia y dejar esperar al Gran Papa y al Gran Rey.
El katejon no son los lefes pero si quieren Reinar en la Meta-historia dejen de boludear.
sldos,
un casi ex-lefe.

pd: aguante meramo.

Coronel Kurtz dijo...

Siempre se interpretó el katejón como el Imperio romano. Desde los Padres al menos. Y para tiempos de Cornelio a Lápide y San Roberto Belarmino era doctrina estable, inclusive entre los protestantes, que el katejón era el Sacro Imperio Romano.

Ahora bien, desde 1814 (ó desde 1918 si creemos que el Imperio autro-húngaro era su continuación) el SIR ya no existe. Desde entonces, la interpretación unánime ha identificado el katejón con la romanitas; quizá incluso podríamos ampliar el espectro y hablar de "cultura occidental tradicional". Recomiendo leer el buen artículo que sobre el particular trae Wanderer en su arcón autoría del Dr. Peretó.

Quizá el cambio del sentido común que se está operando desde fines de los '60 en el mundo y que ahora vemos en su plena extensión cuando todas las instituciones más o menos tradicionales de la cultura occidental que heredamos fundamentalmente de Roma (la familia en primer lugar) están siendo subvertidas en las mismas leyes, quizá ahora está desapareciendo efectivamente el katejón y sólo es cuestión de tiempo para que se revele el hombre de iniquidad.

En este sentido, tal vez, se me ocurre que lo de Abel Posse no está tan descarriado, aunque vaya por un camino mera observación humana.

Anónimo dijo...

De las conclusiones se deduce que el piquetero adolece cuanto menos de problemas de interpretación.

Por eso, como dice el refranero tradicional: piquetero a tu piquete!

Anónimo dijo...

Coronel,
Me parece una interpretación muy poco mística para la índole de la materia considerar al Imperio Romano como el katejon.

Parece tirado de los pelos que 1° consideren el Imperio y cuando se acabó vayan adaptando la idea para que les cuadre en una "vida tradicional" y luego "en lo que queda de la vida tradicional", luego será en 3 o 4 familias, etc, etc.

Los Padres serán los Padres, pero sobre el final de los tiempos saben más los testigos de más atrás, como no puede ser de otro modo.

Además, que sea el Sacrificio se condice con el profeta Daniel.

Wanderer dijo...

Anónimo de las 19:28: Me perdí... ¿Quiénes estarían más atrás de los Padres? ¿Los apóstoles? Ahh, ya sé, los profetas. Pero claro, los Padres no interpretaron bien a los profetas, entonces aparece una nueva exégesis, encarnada por Ud. y algunos otros.
Con todo respeto, me da la impresión que a Ud. le falta una interpretación más "mística" y menos literal de lo que es el Imperio. Es probable que los Padres lo entendieran como la unidad política que tenían ante sus ojos, pero nosotros, pequeños enanitos subidos a sus hombres de gigantes -posibilidad que nos da solamente el tiempo transcurrido-, podemos hacer una interpretación "mística" del imperio, según la cual éste es mucho más que una estructura política. Es un orden, que se identifica, en muchos aspectos, con el orden natural.
No sé, me parece.

Black Henry dijo...

Coronel Kurtz,
Sus puntos son interesantes. Un par de preguntas:
- Puede dar mas datos sobre que protestantes consideraban al Sacro Imperio el katejon? Hay algo escrito sobre eso?
- Donde se puede encontrar ese articulo del Dr. Peretó? En el buscador de Caminante-Wanderer no aparece.

Anónimo dijo...

Blogger,
Si al Imperio le quiere dar esa interpretación "mística" estamos de acuerdo en que es una interpretación no carente de mística, aunque siga creyendo que es más probable el rol del Sacrificio como katejon.

Aunque me parece que su interpretación mística del Imperio se aleja de los Padres tanto como la mía y la de Billot, ya que, como usted sabe, para San Agustín, Padre de Occidente, el katejón era el Imperio Romano, sin místicas y en términos políticos.

Usted y yo estamos igual de lejos de los Padres en esta cuestión.

Anónimo dijo...

Despues de leerlo me parece que tanto Castellani no sirvio para nada.
El katejon puede ser interpretado como el orden romano, como el imperio y hasta como el orden natural.
Pero todo eso se va al cuerno sin la acción de la Gracia, por intervención del Espiritu Santo en la Iglesia.
Repito se apago la luz, preguntenle a Alonso de Escobar que lo tienen cerca.

sldos
casi ex lefe.

pd: si el katejon es la marchita naranju me tengo que matar.

Gelfand dijo...

Que tema difícil! Por un lado, crece en occidente la sensación de que algo esta por "sanseacabarse" y por el otro es cierto que en la historia de la Iglesia ha sido una sensación repetida, a la cual la Escritura nos llama a estar atentos pero sin querer saber más de lo que Dios revela.
Respecto del katejon, San Pablo pareciera decir que los tesalonicenses ya lo conocen, mas allá de los Padres, es difícil de creer que este sea el Imperio Romano. De hecho también el Imperio Romano fue considerado La Bestia.
Y lo que es peor el Imperio ya cristianizado estuvo lejos de ser la Jerusalén celeste. Ni siquiera el orden natural ya que este puede hacer bien poco contra la fuerza del Infierno. En eso, me parece, San Pablo es bastante claro (Ef 6,12).
Algunos Padres pensaron que el obstáculo era la Iglesia. Para mi, es esta la interpretación más acertada sin reducirla a tal o cual cosa. La verdadera Iglesia de Cristo, de aquellos que han conservado la fe.

Anónimo dijo...

Casi ex lefe, el katejon no creo que sea la marchita naranjú. Ya que cita Alonso de Escobar, fíjese como termina "Que sean uno". Más o menos así: Cristo no falta a su promesa, está en la Iglesia, a pesar de la defección de su jerarquía y de buena parte de los fieles.
Está en la Iglesia verdadera y espiritual de los que se mantienen fieles (Castellani la describe bien).
El Katejón y su caída no pueden romper la promesa del Hijo de estar con nosotros (con esa Iglesia) hasta el final.
Creer o reventar, está también en la eucaristía, para bien o para mal de quién consagre y de quién comulgue, pero está.
Por lo demás, al que dijo que los Padres estaban lejos en el tiempo y que los que estamos más cerca vemos mejor, fíjese que también eso mismo decía Castellani -que algo veía- y sostiene que el Katejón es el Imperio, bien que trasladado luego a la Europa de las naciones cristianas, marcando que están desapareciendo. No se si dice que no desaparecieron ya, no recuerdo bien.
Parece que se apagó la luz, pero no. No para los que la saben ver. Para ellos, incluso en medio de una "Institución" que defecciona -autoridades mediante-, la Luz está. Y está viniendo.
Y si no la vemos, será porque así tiene que suceder. Supongo que para que venga la Luz y la veamos, necesariamente hemos de estar a oscuras, anque vigilantes.

Malthouse

Anónimo dijo...

Ok.
Entonces, si el katejon es el Imperio y no el Sacrificio, no tenemos nada que agradecerle a Lefevbre.

Novordista.

Anónimo dijo...

Black Henry,

Newman, en su época protestante, y apoyado en los Padres, interpreta que el katejón es Roma, sin género de duda. Vea sus "Cuatro sermones sobre el Anticristo", que tradujo el P. Baliña para nosotros y que publicó Pórtico (Vórtice) hace un par de años.

No tiene desperdicio.

L. P.

Wanderer dijo...

Casi ex-lefe: Se te fue la mano. No puedo publicar ese comentario.

Anónimo dijo...

CASI EX LEFE ya es ex lefe.
No se puede ser lefe y sedevacantista a la vez, como los hinchas del P. Méramo (quien "se hizo" echar de la FSSPX contestando las cartas a sus superiores con versos del Martín Fierro para luego decir que lo echaron por "ortodoxo" y una vez "echado" dijo recién ahí que celebraba misas no una cum el Papa).


Las cosas claras...

Anónimo dijo...

Hagan penitencia fariseos.
Casi ex lefe.

Anónimo dijo...

SI se me fue la mano, dije la Verdad. Porque no dejas que lo juzguen tus lectores o se despertarian muchos jóvenes linea media de la pachorra estúpida en que los sumen Uds???

Casi ex lefe

Anónimo dijo...

Resumo: la esposa legitima no puede convivir con la concubina. Esa es la verdad. Y eso no tiene nada que ver con reconocer al Sumo Pontifice y el resto de la jerarquia, solamente un fariseo puede atacar por ese lado.
Prefiero un Méramo que un linea media. Sigo siendo lefe en el cuores.
sldos.

Anónimo dijo...

Me llama la atención la furia anti lefe que se lée por acá, casi a diario. Aunque debo decir que no me sorprende.

Todos los temas terminan derivando en algún tipo de discrepancia con lo que dicen, hacen o piensan los lefes sobre el asunto.

"Los lefes" son una espina tremenda para alguno que otro comentarista (yo no sé si para el Wanderer también).

Tengo la íntima convicción de que los lefes y los tradis en gral. les molestan porque los ponen en evidecia a muchos.

Los ponen en evidencia, porque equivocados o con razón, los lefes realizaron un gesto viril que no me consta que haya hecho ninguno de los comentaristas de Blog.

Tuvieron que soportar durante dos décadas que tibios como algunos de Ud. les pudieran hechar en cara la excomunión que les hizo el polaco (al que Ud. mismos le otorgan gentilmente más de un palito ahora que se murió y "ya no es más el papa").

Los del fans club del Motu Proprio, por lo menos, deberían llamarse a silencio y seguir gozando en justo derecho de algo que costó mucho conseguir.. A OTROS, por ejemplo a los lefes.

Sigue

Anónimo dijo...

No veo el sentido de andar comparandose y "buscandole pelea" a los tradis. Sobretodo cuando ellos no les apuntan el dedo a Ud.

Repito. Creo que ellos les molestan.

Su sola existencia los pone en evidencia a muchos de Ustedes.

Ud. habrían querido seguir siendo los hermanos/primos/tíos/abuelos locos de sus familias y ahora aparecieron unos más locos que Ud.

Unos que se la creyeron.

Que no pontifican solo desde el jardín de su casa, sino que (con razón o sin ella) hicieron la resistencia activa a lo que creyeron que era una aberración.

Por culpa de gente como los lefes, ya no pueden escandalizar con comentarios retrógrados a sus cuñados, porque ahora hay unos más arcaicos todavía.

Perdieron su pose de rebeldes porque era una pose, y una rebeldía de chiquilin respondón.

No se crea que acá se trata de activismo vs. contemplativismo ni ninguna de esas discuciones bizantina.

Pongo de manifiesto un Carácter, una actitud. Por eso puedo llamarla viril más allá de que sea acertada o no.

Los lefes (y otros tradis) creyeron que "El humo de satanás" se había colado y decieron hacerle guerra a la infección.

Otros tantos, se bancaron el virus puteando en la mesa familiar a la vuelta de misa.

Son elecciones.

abrazo

Fdo.:
Uno que quiere ser de Cristo

Anónimo dijo...

Uno que quiere ser de Cristo:

No tengo su mismo punto de vista, aunque es probable que en parte sea como dice, pero no generalizaría. Además, llamar línea media a mucha de la gente que aquí escribe es por lo menos equivocado.

En medio de la batalla todos nos buscamos afectos y broncas, que, tal vez, desaparezcan con el tiempo.

Y ojo, nosotros, los lefes, nos la buscamos en buena medida también.

Creo que ilustra suficientemente otra frase de Calderón Bouchet que dice así: "El fanático y el apóstata conocen bien aquello que niegan y mucho menos lo que afirman".

Don Rubén, luego de aquella frase feliz no se explaya demasiado, pues no era el tema de la obra, pero se puede inferir con seguridad que se refiere, si lo trasladamos al tema de porqué lo lefes no nos hicimos siempre querer por otros del palo, a que indudablemente teníamos bien sabida toda la "doctrina negativa" y no tanto la positiva. Conocíamos la Pascendi y el Syllabus de errores al dedillo, pero en teología poco más que el Catecismo Mayor (al menos una minoría de curas y una no tan minoría de fieles). No dudo en afirmar que a la actualísima Pascendi hay que releerla una vez al año, pero antes de conocer lo que está mal, hay que preocuparse por lo que está bien.

Y, para peor, esos fanáticos de los que hablaba Calderón Bouchet, son los que siempre más se hicieron escuchar, oficiando de vidriera de todos nosotros.
Los que tratamos de aprender de lo mejor del lefebvrismo, de Calderón Bouchet, de Soaje Ramos, de Widow… Los que podíamos de algún modo sentirnos hijos espirituales de los padres Lira y Sánchez Abelenda, fuimos metidos en la misma bolsa de otros buenos amigos (que los tengo, claro no los negaré ahora ni nunca) siempre afines al quilombo y al burrismo.

¿Qué otra cosa, si no es fanatismo, explica las interminables sanatas y tan pendejas como meticulosas exégesis de lo dicho y escrito por Fellay o Bouchacourt que hacen ahora los “antiacuerdistas”, cuando los obispos de la FSSPX mantienen en público y en privado que “no habrá acuerdo doctrinal pero de todos modos es bueno ir a Roma a cantarles las 40”? ¿En qué idioma hay que hablarle a los chicos malos?

¿Qué otra cosa, si no es fanatismo, los lleva a asegurar –como es el caso de Méramo, que no es teólogo, precisamente - que el P. Calderón ahora resultaría que devino hereje y una tropilla de boludos a los que no les da el cuero para entender aquel complejo libro le dan la razón? ¿ Y todo porqué? Simple, porque dejó a los sedevacantistas en culo y en los yuyos.

¿Qué otra cosa salvo fanatismo es lo que los lleva a asegurar que los sermones ya no son lo mismo, cuando lo único que se hizo desde la FSSPX últimamente es en un elemental “fair play” hablar de catecismo “positivo” y no “negativo”, de lo que está bien y no de lo que sabemos de memoria que está mal? A mí, por lo menos, me nutren el espíritu los sermones de ahora bastante más que los de antes.

Creo que esta otra cara también hay que mostrarla si vamos a incursionar en el porqué no nos quiere mucha gente. Por supuesto que no es culpa de todos. Ni siquiera de la mayoría. Pero reitero: esa minoría es la que más se hace escuchar.

Un abrazo,

El Carlista.

Ps. Y aclaro por las dudas: la cita es de una obra que Dictio publicó por los 80’ (no sea cosa que ahora digan que está escribiendo contra el –supuesto- “verdadero espíritu de Lefevbre”, como les gusta decir...)

Teseo dijo...

Upa lalá! La retranca lefe se vino a full. Y yo que pensaba que los comentarios duros tenía que buscarlos en Radio Cristiandad.

Ché, “casi ex lefe” y “Uno que quiere ser de Cristo” (eadem persona): ¿y qué si salimos con que el Concilio es fruto de las desviaciones integristas, mezcladas con el repulso modernsta? ¿Y que Lefebre era mejor tipo, y más centrado, que vos?

¿Y que la penitencia la hago(emos), pero no la parangono(amos) en la web?

No se trata de logros, amigo. Ni de quien la hizo mejor o se bancó la batahola delante de las sacras o delante del cura progre. No es cuestión de política, peronista lefe. ¿No te das cuenta que, en el fondo, estamos en la misma?

La crítica al integrismo la encontrás en el Evangelio, papá.

No que la doctrina integrista sea mala 100%: leo a los mejores integristas sin el decreto de canonización integrista. ¿O pensás que hasta Castellani se salva de la saranda socrática?

Teseo dijo...

Bien por el Carlista. Humilde y cuerdo. Lefe centrado.

Gelfand dijo...

Que bien le cae a los lefes la frase de que un fanático es aquel que no puede cambiar de opinión ni quiere cambiar de tema.
Alguno les podria avisar que el que nos salva es Cristo y no ellos.

Anónimo dijo...

No conocer más que el Catecismo Mayor es correcto y suficiente para los fieles. El error está en pretender con estos solos conocimientos discutir sobre ciertos temas que exigen una formación mayor.
Salir con un autoparlante a lanzar anatemas sin el suficiente bagaje intelectual ha causado enojo en los demás por culpa de algunos atolondrados.
Teniendo a un Gambra o a un Maridan, terminar como pedisecuo de un cura exacervado es pobre e ingrato con las familias y pensadores de el fabuloso movimiento que dio a luz al lefevbrismo.
La apuesta debería estar en recuperar aquellos perfiles dejando estos otros de lado.

Anónimo dijo...

Gracias Carlista, francamente se nota la buena fe. Pero porque dejar a los sedes en la lleca? Sinceramente, y repito, prefiero a los burros sedevacas y a los fanáticos de Radio Cristiandad que al cotorrerío feminil que veo por estos lares.
En todo caso la cuestión de la sedevacante se podrá discutir seria y amicalmente. Y no como hacen muchos tradicionalistas usando ese arriador para espantar. Por ejemplo, todos saben que muchos sacerdotes de la Fra rezan sin "una cum" y que muchas de nuestras figuras emblématicas eran sedevacantes como el citado Padre Sanchez Abelenda.
La discusión hoy en día no es esa. Es casi una cuestión menor frente al drama de la apostasía y a la destrucción interna a la que habilmente no somete quien defiende el Antisyllabus (para los perros guelfos). No sea que lo despellejen una vez muerto como hicieron con "el Polaco".
El problema es aceptar que la paridad entre la Misa Nueva y la Misa de San Pío V, es creer en un triunfos temporal restauracionistas.
Somos esos "jovenes" que cita Teseo, los que leimos a Castellani y "nos la creimos". No veo muchos "jovenes" sino más bien viejas con varices en las misas del modernismo mitigado. Y vamos a ser los jovenes los que sigamos las voz del buen pastor. Esperamos que la gente buena como el Carlista siga firme en la batalla que inicio también en su juventud. Dios proveera.
No voy a contestar criticas que desvien la discusión, aunque pueda entender que esgriman razones valederas, si somos integristas Teseo. Queremos tener un FE INTEGRA. Porque sin Fe es imposible agradar a Dios.
sldos.
casi ex lefe

Coronel Kurtz dijo...

Estimado Black Henry,
En cuanto a sus preguntas:
1- La obra de Cornelio a Lápide es interesante porque busca sistematizar la doctrina católica tal cual era en su época para responder los ataques protestantes con fuentes escriturísticas y de la tradición aceptada por los mismos protestantes. Los protestantes de su época (no me hago cargo de cualquier similitud con algunos comentarios aquí aparecidos) argumentaban que los pecados de Roma eran tan flagrantes que esa Roma de los Papas debía ser la Babilonia del Apocalipsis. Lápide les dice que sí, que Babilonia es Roma, pero que no puede ser la del Apocalipsis pues -como ellos mismos saben- aún existe el Imperio Romano. Por su parte, San Roberto Bellarmino, doctor de la Iglesia, utiliza el mismo argumento en sus Controversias. El P. Ramón Orlandis publicó en Cristiandad toda una serie de artículos sobre este tema entre 1945 y 1947.

Si me pide ejemplos más modernos, además del de Newman que ya le dieron, podría agregar el del suizo Philip Schaff o, incluso, von Harnack.

[Comentario al margen: Algunos especialistas en Hobbes encuentran justamente en este pasaje de la II Tes. la justificación mística de la filosofía política hobbesiana.]

El artículo del Dr. Peretó lo puede encontrar en la sección El Arcón de los Archivos de esta misma bitácora.

Respecto a que el katejón pueda ser el Espíritu Santo, la Misa o la Iglesia, no parece por el texto del pasaje. Pues dice que cuando el katechon desaparezca de la escena se revelará el anomos. "Ho anomos" suele traducirse como "el hombre de iniquidad" o "el inicuo"; sin embargo, a-nomos estrictamente es el "sin ley" -- un concepto evidentemente político en San Pablo.

La interpretación del katejón como el Imperio aparece ya en Tertuliano (inicios s. III), mientras que las interpretaciones alternativas son muy posteriores; en cualquier caso, el consenso de los Padres parece haberse inclinado hacia esta interpretación.

Es interesante lo que dice Gelfland. A la cuestión ya respondía San Agustín de que la "paz romana" es ya un bien del que pueden disfrutar legítimamente los cristianos. Y lo mismo antes San Pablo por el lado de la autoridad, al mismo tiempo que consideraba a Nerón un anticristo menor.

Anónimo dijo...

Salir a pontificar contra el Concilio habiendo leído solo las encíclicas de Pío VII a Pío XII, los libros de Castellani y unos cuantos al estilo Iota Unum, no es patrimonio exclusivo de los lefes.

La línea media y los sedevacantistas en su mayoría hicieron lo mismo.

La diferencia está en que los lefes, más identificables, estuvieron en el tapete siempre.

Gelfand dijo...

Me sigue pareciendo un tema muy complicado. No estoy seguro de que haya una cita concreta, pero creo que San Pablo es mas bien crítico del orden romano, por lo que veo difícil que lo considerara aquel que detiene la manifestación del anticristo. En cuanto a sus "derivados", creo yo entender que el orden posterior ya esta "mezclado" de alguna manera con el cristianismo. La noción del Imperio Medieval tiene relación con una sociedad ya configurada por la Iglesia.
Por otra parte, me llama la atención que nadie haya hecho referencia a la tesis de Belloc de la Iglesia como continuadora del Imperio.

Anónimo dijo...

Casi ex lefe,

No se trata de correrlos a la calle o no a los quilomberos que “nominalmente” reconocen al Papa ni a los sedevacantistas “porque sí”, sino que esto se debe que si hay en algo en lo que no se parece la FSSPX a otras órdenes religiosas es que es jerárquica. Un cura de la FSSPX no puede rezar las dos misas, no puede dejar de usar sotana, no puede ser sedevacantista, ni encararse minas.

¿Y por qué? Porque no. Porque si quiere eso se puede ir a otro lado.
Por lo mismo que si se sabe fehacientemente que un cura no reza una cum lo rajarían.

En relación a la “paridad” de las dos misas y el M.P. creo dos cosas:

1.- que con que tan sólo un sacerdote en el mundo haya comenzado a celebrar privadamente la misa de siempre, ya fue un éxito. Esto hay que verlo desde el derrame de gracia del rito tradicional y no términos humanos. No podemos patalear por lo que no podemos comprender y nos excede infinitamente.
¿Si esa única misa privada derramase gracias infinitas –como decía el P. Pío, que de esto sabía-, no pasa a ser una verdadera locura, despotricar contra el M.P.?

2.- todo Papa actúa también en el plano de lo terreno. Desde esta óptica, lo único que hubiese logrado el Papa prohibiendo la misa nueva y reinstalando la de Gregoriana es un cisma del 99 % de la Iglesia, como poco. Luego, atento a que debe actuar prudentemente, no pudo hacer más de lo que hizo.

Y esto hay que entenderlo, pues, si no lo hacemos nos quejaremos también de los próximos cinco o seis papas, en tanto lo que se rompió en cuarenta años, salvo milagro, se solucionará en ochenta. Es más rápido destruir que construir.

Ahora bien, en ese orden de ideas, lo único que se puede esperar del primer Papa con visos de restaurador es un pequeño giro del timón. Nada más, ni logrará nada más.

De hecho, restaurada a la Iglesia, mi último hijo, el que según la madre será cura, con sus actuales tres meses de vida, no la verá.

El fanático cae en el vicio del “principismo”. Cree que tener principios y respetarlos le permiten el olvido de lo prudencial. Peca de angelismo. Y creo que comete otro pecado peor: que no ama “en Espíritu y Verdad”, sino sólo en Verdad doctrinal, y eso no es lo que enseña el cuatro Evangelio. Si amase también en Espíritu se “condolería” de los que sufren la misa nueva y mucho más de los que no les duele esa misa (explica Mihura Seeber, en el que para mí es el mejor de sus libros, que el más perfecto dolor del cristiano es del que sufre por lo malo que el otro ni siquiera cree padecer).

Un abrazo,

El Carlista.

Ps. la madre dice de los varones que serán curas hasta que pintan de otro modo y corre la apuesta al más pequeño. Cosa de mujeres... Eso sí, monjas no quiere ninguna.

Anónimo dijo...

La misa modelo novus ordo, versión pedorra, me aburre y aumenta la sensación de vacío que experimento casi constantemente. No hay Misa Tridentina cerca o muy cerca, tipo a una o dos cuadras de mi casa. No puedo moverme más lejos...por desgano, depresión, tedio..no sé. Vuelvo a la misa novus ordo pedorra para cumplir con el precepto...al menos me queda cerca. Llego tarde y me voy temprano... y como todos los domingos vuelvo a experimentar la sensación de vacío, el desgano, la apatía y me asomo peligrosamente al abismo de la nada.


anónimo desganado.

Anónimo dijo...

Carlista:
No creo haber generalizado. No me gusta, y trato de no hacerlo.

En mi comentario no llamé a nadie “Línea Media”. Para mí el que se encuentra en la Linea Media, está ahí como paso previo a la tradición o porque es tan lejos de la progresía como puede llegar.

Yo les dije tibios. Esto es distinto a la Linea Media. En el tibio hay culpa. En el línea media aún no (según mi discutible teoría). El día que el línea media toma conciencia de que es linea media, o deja de serlo o se mantiene por elección. Ahí se transforma en un tibio.

Y esto que dije, no fue para todos. Pero los comentarios de este blog tienen una tónica, que suele ser como dije antes y a ellos me dirigí. Al que le quepa el sayo, que se lo pruebe.

Respecto al resto de su comentario, resumiendo le diré que no acepto la premisa de que mi postura sea fanática. Ni de lejos. Creo que apresuró el juicio... pero vió como es esto. “You say tomato, I say tomato”

Che, Teseo:
Viste lo que es la retranca lefe! Guapea como dogomar!
Salí con lo que quieras champión. Venga de donde quieras que venga, al concilio te lo elegís fumar vos. Yo no.
Que Lefebvre era mejor tipo que yo, te lo aseguro (seguro que vos también sos mejor tipo que yo, no es difícil). Que era más centrado, te la regalo también, como yapa. Aunque eso de centrado no sé si es una virtud posmo o qué cosa. Pero ponele que si.

No me interesan los logros, frate. Tengo bien claro que si hay algún éxito, es solamente de Dios y de nadie más. Si es cuestión de éxitos terrenales, entónces los kukuses tienen razón y vos y yo nos tenemos que ir con la música a otra parte.

No es cuestión de hacer política, pero aquí hay una guerra y si alguno prefiere ser cronista en vez de soldado no es mi problema.

No tengo tan claro como vos, de que en el fondo estemos en la misma los que desatan la furia antilefe mentada (de puro acomplejados y porque es gratis) y yo.

Por ultimo tessy, “Casi ex lefe” y yo, no somos el mismo.

Uno que quiere ser de Cristo