domingo, 24 de octubre de 2010

Livianos


Un par de comentaristas del último blog calificaron como un clásico wanderiano la frase: “Para subir al cielo hay que estar livianos”. Esta afirmación, en el marco del diálogo acerca de la oración que venimos sosteniendo, creo que merece un post.

La primera asociación que me viene a la cabeza es con una frase del Señor que aparece en San Mateo: “Ustedes quebrantan el mandamiento de Dios por sus tradiciones”. La referencia, claro, es a las tradiciones que los judíos habían agregado a su religión: abluciones, filacterias, ayunos, comidas, etc. Estaban pesados. No podían elevarse.

Yo me pregunto si muchas veces no nos sucede lo mismo a nosotros, pesados como estamos por la excesiva carga de nuestras devociones. La semana pasada un lector español nos adoctrinaba con el mensaje que el Sagrado Corazón le había dado a no sé qué beato; he escuchado en más de una ocasión a sacerdotes de la Fraternidad otorgarle, en los hechos, casi el mismo estatus a los mensajes de Fátima que a la Palabra revelada; sin el escapulario del Carmen, difícilmente nos salvaremos y, ahora que está de moda, debemos ser adoradores en alguna capilla de adoración perpetua. Los sacerdotes del Opus nos enseñan que tres son los pilares sobre los que descansa nuestra salvación: dirección espiritual, misa diaria y confesión semanal. Y a eso añadamos la medalla milagrosa, los primeros viernes, los cinco sábados y los siete domingos.

A veces nos sucede que con las devociones hemos sustituido a Cristo. O, de otro modo, descansamos en la espiritualidad y no en Cristo. Nuestra religión termina siendo el cumplimiento prolijo de nuestras devociones y el respeto puntual de nuestras espiritualidades -es decir, en nosotros mismo-, y no la contemplación de Cristo. La espiritualidad y las devociones terminan siendo consideradas como fin y nos obstruyen la visión de Cristo.

Soy consciente de que hay que ser cuidadoso, porque podemos –una vez más-, arrojar al niño con el agua sucia. Quiero decir, uno de los principios del protestantismo, es este mismo: sólo Cristo y yo, sin devociones intermediaras y, también, sin hombres intermediarios. Fuera, entonces con la espiritualidad -sólo la Biblia-, y fuera también con la Iglesia como estructura. Ciertamente, no esto lo que quiero decir. Pero me parece que debemos estar ligeros de equipaje para subir más rápido. No sea que el escapulario nos oculte a Cristo.

21 comentarios:

Astigarraga dijo...

Preciosa defensa del Santo Padre de la piedad popular: “La fe se ha hecho carne y sangre”

4. Sabed apreciar también la piedad popular, que es diferente en las diversas culturas, pero que a fin de cuentas es también muy parecida, pues el corazón del hombre después de todo es el mismo. Es cierto que la piedad popular puede derivar hacia lo irracional y quizás también quedarse en lo externo. Sin embargo, excluirla es completamente erróneo. A través de ella, la fe ha entrado en el corazón de los hombres, formando parte de sus sentimientos, costumbres, sentir y vivir común. Por eso, la piedad popular es un gran patrimonio de la Iglesia. La fe se ha hecho carne y sangre. Ciertamente, la piedad popular tiene siempre que purificarse y apuntar al centro, pero merece todo nuestro aprecio, y hace que nosotros mismos nos integremos plenamente en el “Pueblo de Dios”.

BENEDICTO XVI, Carta a los seminaristas (18 de octubre de 2010)

Rublev Mayer dijo...

Es otro de los temas claves, la devotio moderna y la devotio tradicional, la distinción entre las devociones y la devoción. También es cierto que no vivimos a la par de un convento ni bajo el influjo de los monasterios, y que muchos como la hemorroísa tocan lo que sea, pero están buscando la salvación. En mi caso, cuando recuerdo a la hemorroísa, valoro hasta al último devoto de San Expedito.
Rublev Maier

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer, más de una vez he entrado a su blog para expresar mi oposición a algún comentario suyo y había decidido no volver a comentar nada, pero esta vez tengo que felicitarlo por esta entrada, aunque yo borraría la oración final: "No sea que el escapulario nos oculte a Cristo”, porque puede ser tergiversado por un protestante.

El evangelio de hoy habla precisamente del fariseo “cumplidor”, hoy podemos interpretarlo como el católico “cumplidor” del escapulario, la medalla milagrosa, asistir a misa los primeros viernes del mes, etc., esto es bueno, pero el problema –o el peligro-está en que estas devociones pueden terminar siendo consideradas como fin y no como un medio para elevarse (podría contar una anécdota) Me apoyo en mis rosarios rezados muchas veces distraída y mecánicamente, me apoyo en el escapulario que tengo colgado en el cuello, me apoyo en mis idas a misa los primeros viernes del mes….cuando mi apoyo debe ser Jesucristo y debo concentrarme en parecerme más a él. El es el fin, nuestro final.

Es bueno rezar el rosario, muy bueno, o recitar salmos, etc., son buenas estas devociones si son consideradas como un medio.

Algo que sí considero salud espiritual, y nunca es un desperdicio que se ponga de moda, es la adoración a Jesús sacramentado. Aunque estemos arrodillados o sentados, mudos sin saber qué decir o pensar, el estar delante del rey de reyes y mirarlo ya es salud para nosotros…. El propio Jesucristo se comparó con la serpiente de bronce, quien miraba aquella imagen, quedaba curado (Números 21,4-9; Juan 3,13-15). Santo Tomás de Aquino metía la cabeza en el Sagrario… y Santa Teresa enseñaba: "No os pido más que le miréis... Él no os ha dejado de mirar aunque hayáis pecado. Mirad que no está aguardando otra cosa sino que le miremos; como le quisiereis le hallaréis. Tiene en tanto que le volvamos a mirar que no quedará por diligencia suya" (Camino 26,3). Y también aconseja una forma de orar muy sencilla: "Habladle como amigo, esposo, padre, hermano. Unas veces de una manera, otras de otra. Es muy buen amigo Cristo".

Que yo sepa los grandes santos han sido adoradores eucarísticos.

Saludos

Beatriz

Wanderer dijo...

Rublev: De acuerdo con Ud. Algo parecido escribí hace algunos meses en el post Let it be: http://caminante-wanderer.blogspot.com/2010/04/let-it-be.html

Sancho dijo...

Por alusiones, si tengo devoción a "no sé qué beato" no es para cargarme más el equipaje, sino, por el contrario, para esperar más de Dios. Al contrario que los protestantes, los católicos asumimos -encantados- que Dios sabe de nuestra necesidad de lo tangible. Por eso en nuestras iglesias hay imágenes de santos, por éso la Iglesia aprueba algunas pocas apariciones, por éso nuestras cruces son crucifijos con la imagen de Quien se inmoló por nosotros. Y por eso, incluso, tenemos Sacramentos.

Sin duda, un afán excesivo por estas devociones piadosas puede distraer, pero lo opuesto puede, en cambio llevar a la vida espiritual a un mero juego intelectual.

Claro que a cualquier gato es posible buscarle los tres pies (como sea el dicho).

Embajador en el Infierno dijo...

Estando matizadamente de acuerdo con el fondo del mensaje, digo que no creo recordar que los sucesivos sacerdotes del Opus Dei que he tenido como directores espirituales me haya dicho lo que usted afirma. El mensaje es más bien: Misa y oración, y la oración precisamente como contemplación de Cristo. Aparte está el asunto de la filiación divina que es central en el Opus Dei.

También digo que sin el Rosario me pierdo, llevo escapulario y tengo cierta devoción (menos de la que debiera posiblemente) a un par de santos y a un venerable que hace tiempo debiera estar canonizado pero que resulta poco politicamente correcto en los tiempos que corren. Me refiero al jesuita padre Huidobro.

Estoy de acuerdo en que el exceso de devociones particulares y prácticas de piedad puede llevar a un formalismo esteril, pero de la misma forma pienso que el defecto puede llevar al libre examen. Un poco de sentido común es lo que se impone.

Wanderer dijo...

Embajador: Lo de los sacerdotes del Opus, lo he escuchado con mis propios oídos. En el resto, de acuerdo con Ud.: también llevo escapulario, tengo devoción a varios santos y algunas devociones más. Trato, sin embargo, que no me olculten a Cristo.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

(sin alusiones personales)
El problema,
No son las devociones,
ni las romerías,
ni las apariciones,
ni las beaterías.

"el el modo, estúpido".

La idolatría es un problema de "modo". La iconoclastia también.

El noventa por ciento de la religión es "modo".

Anónimo dijo...

Wanderer:

Yo conozco también a muchos que oyen decir algo un sacerdote del Opus y escuchan exactamente lo contrario a lo que los sacerdotes están claramente diciendo. Y después salen a indignarse y decir que los sacerdotes del Opus o el Opus "ésto o aquéllo".

Me cansé de esos sujetos como de los coleccionistas de devociones, siendo los primeros fariseos de otra laya: un fariseísmo mucho más sutil, soberbio, y carente de honestidad intelectual -y siquiera humana-.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

En cuanto al Opus Dei, Embajador, Wanderer se quedó corto.
El mismo Fundador afirma:

«Recuerdo que cuando todavía no teníamos ninguna aprobación canónica, gritaba a los de Casa en los cursos de retiro que teníamos en Ferraz: ¡aseguro la salvación, la gloria del Cielo, a los que perseveren en su vocación hasta el final! Y añadía: aquel que sea fiel a este espíritu, tiene asegurada la salvación eterna»
(Meditaciones IV, pág. 696)

«Puedo decir que el que cumple las Normas (…) ése está predestinado, si persevera hasta el fin»
(Meditaciones VI, pág. 47)

Leonardo Kempis dijo...

Excelente Wanderer, pristino, simple, diafano mensaje, cortito y al pie!
Lo mejor que he leido de su blog.
Se nota ademàs que no desdeña las devociones, su voz de alarma hay q escucharla en este tema (y muchos mas).
Aporto una cosilla màs: y es que hay q tener peligro con esa especie de "angelismo", o intelectualismo cuasi protestantoide que desdeña al Pneuma cuando a Éste se le ocurre asentarse momentaneamente en la piedad plebeya; como es el caso de la declaración como dogma de la Inmaculada Conceción, que dicen algunos medievalistas que èso ya se creìa desde hace tiempo entre la gente.
Compro lo que dice el Embajador, prima el sentido comùn en estos temas, aunque el mismo se encuentre embotado tras tanta formulilla de excel para conseguir agónicamente la santidad.

Anónimo dijo...

Ché, W.: el último seguidor tuyo es un loquito.

Iglesia Carismática Apostólica Misionera Ecuménica: Iglesia Carismática Apostólica Misionera Ecuménica (I.C.A.M.E.)

Publicado por Mons.++ Alejandro Rubiolo
lunes 9 de noviembre de 2009

icameargentina.blogspot.com

Historia de la Iglesia Carismática Apostólica Misionera Ecuménica (I.C.A.M.E.)

1- Declaración de Misión:

A finales del año 2007, un grupo de amigos se comienza a reunir una vez por semana para orar y alabar a Dios en la casa del Presbítero Alejandro Rubiolo.
Esas personas fueron llevando a otras hasta que en un momento se sintió la necesidad de formar una Comunidad. Ya siendo los primeros meses del año 2009 se suma el Diácono Gustavo A. López, se decide ponerse en contacto con un Arzobispo y Patriarca de Uruguay con Sucesión Apostólica para no perder la línea de la Iglesia Católica, a que realice las Ordenaciones.
Monseñor Sebastián Camacho Bentancur, Patriarca de la Iglesia Católica Apostólica Antigua del Río de la Plata, accede a viajar a la Argentina y Consagrar al Presbítero Alejandro Rubiolo como Arzobispo Primado para las Repúblicas de Argentina y Chile, al Diácono Gustavo Ariel López como Presbítero y al feligrés Héctor Eduardo Farías como Diácono.

A las pocas semanas, comenzaron a llegar Sacerdotes de otras Comunidades Hermanas, que se interesaban en la propuesta que nuestro grupo planteaba.
Así fue como apareció el Pbro. Néstor Fabián Terragni y el Pbro. Juan Cena, (hoy día elegido por nuestra comuidad como Obispo Dioscesano).

Fue después de Pentecostés cuando la obra, podríamos decir explotó, la gente empezaba a pedir que fuéramos a sus viviendas a Celebrar, a llevar la Palabra a un enfermo, llegaron personas para que les impartiéramos diferentes Sacramentos como el Bautismo, la Confirmación, la Eucaristía. Podríamos afirmar que esa noche de Pentecostés del año 2009, el Espíritu Santo estuvo con nosotros y abrió las puertas para que saliéramos a predicar la Palabra del Señor Jesucristo.

La ICAME (Iglesia Carismática Apostólica Misionera Ecuménica), nace el 26 de Junio del 2009, cuando se vio la necesidad de ordenar este grupo y darle mayor formato en lo espiritual, social - comunitario y en lo religioso, construyendo una Iglesia basada en las primeras comunidades cristianas.

(sigue)

Martin Ellingham dijo...

Comparto la idea del cristocentrismo espiritual que inspira el post.

Y en virtud de ese cristocentrismo habría que tener especial cuidado en no oscurecer la singular eminencia de los sacramentos: Cristo presente en la Eucaristía; Cristo actuante en los demás sacramentos.

Las devociones más cristocéntricas, en esta vida, en circunstancias ordinarias, giran en torno a los sacramentos, y al Sacramento que contiene al mismo Cristo, todo entero, Autor de la gracia.

Saludos.

Wanderer dijo...

Anónimo: Más que loquito, es un avivado buscando fieles. Me mando un mensaje que por cierto no publiqué. He tratado de eliminarlo de mi lista de seguidores pero no puedo, o no sé. Si alguien sabe, avise.
Y se el señor Rubiolo que, en su perfil estipula como profesión "Primado...", lee este mensaje: POR FAVOR, DESAPAREZCA.
Aunque, pensándolo bien, ¿no podríamos aprovechar y cambiar de primado? Este es tonto; el otro es malo.

Anónimo dijo...

A mí me da cierta curiosidad saber si el muchacho que se dice papa (nata) existe o es una joda:

http://icaremanente.blogspot.com/

Todo se ve tan pero tan trucho...

Saludos.

Anónimo dijo...

Joda si ........pero en serio


http://www.cristianosgays.com/2010/02/12/seminarista-de-la-icame/

Anónimo dijo...

¡Habemus papam en Buenos Aires!
¿Qué, no es lo que nos merecemos?

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Siempre me acuerdo el consejo que le dio un cura a un numerario recién salido de la Obra: "Crea, señor, pero crea poquito".

Me adelanto a aclarar que no se trata de tener "poca" fe, sino "mucha", pero en aquello que es digna y adecuadamente objeto de fe.

Y qué curioso es que Nuestro Señor, cuando habla de una fe que mueve montañas, dice que podrían hacerlo si su fe fuera como la de un grano de mostaza. Qué curioso. Una fe robusta, concentrada, pero poco perceptible, al menos para el mundo.

Anónimo dijo...

¿ Entraremos en el Guiness por ser un pais con dos papa ..?

Como decia mas arriba , joda si...... pero muy, muy en serio .

http://mujercristianaylatina.wordpress.com/2010/03/03/el-%E2%80%9Cpapa%E2%80%9D-argentino-pedro-ii-promueve-el-%E2%80%9Crito-del-amor-sexual%E2%80%9D/

Anónimo dijo...

En la Obra se confunde la piedad como camino para alcanzar la Salvación, cuando ésta llega por la caridad. Adolecen de cierta visión de la fe como campeonato de piedad. Desesperante.

Anónimo dijo...

Anónimo de interesado en "el papa de zona oeste":

Creo que es, junto a Gaston Tremblay y el inefable "Papa Michael I", el más pintoresco de todos.

Michael sacándose fotos con su mamá y con una pizza a medio comer sobre una mesa ratona solo puede ser superado por este muchacho que photoshopeó pedorramente fotos suyas para "ponerse" una sotana blanca, escribe encíclicas berretas con lenguaje de alumno de primaria y para peores, tiene como cuatromil cardenales y obispos con nombres rimbombantes.

Argentina, un país en serio...

El Séptimo Rey Mago