domingo, 1 de mayo de 2011

"La Teresa de Bernini es una canallada"



Reportaje de Tollers a Ludovicus (y III)



Tollers: Sí, el hachazo cerca de la raíz… usted, como imagen de los tratos del alma con Dios, ¿prefiere la amistad o el amor conyugal?

Ludovicus: Ahí me pega con un "issue" que me tiene preocupado y da para un análisis muy largo, además de que me voy a meter en problemas... Yo no tengo problemas con el eros proyectado hacia Dios, como le dije antes. Pero en los últimos tiempos noto que la espiritualidad actual, que es degradación de la devotio moderna exacerbada y sensiblera, es decir, hipertrofia de la humanidad de Jesús, se ha erotizado. Sinceramente, esta espiritualidad de "Jesús, mi amado" para muchachos, para peor varones, no me gusta. Ya el Barroco había tensado los planos de lo erótico y lo espiritual, superponiéndolos de forma basta, en relación con las mujeres. La Teresa de Bernini es simplemente una canallada, y me sorprende que alguien haya creído que eso era religión, parece un mal chiste. Usted sabe lo que dijo el embajador de España cuando instalaron la estatua en Santa María de la Victoria : "Si eso es un éxtasis, yo anoche tuve uno" (risas).

La amistad con Dios sólo puede entenderse desde la analogía, por mediación de la representación simbólica de las diversas amistades, como en el Cantar de los Cantares. Esto se entendía hasta la Edad Media en forma icónica: como representación de una realidad análoga, apofática. Había trato entre el alma y Dios, y ese trato era íntimo, análogo a la relación conyugal y a la amistad, pero análogo: era amistad entre Creador y creatura, entre Ser y casi-nada. Aparecía la reverencia infinita, el temor de Dios santo.

En mi opinión, el barroco suplantó la analogía por la univocidad, y superpuso los planos sin la necesaria transposición analógica: una mujer con un orgasmo es una mujer en éxtasis. Fíjese en esta otra estatua, la de la beata Teresa Albertoni.
Ahora, si concentramos la adoración en la humanidad de Cristo y encima lo hacemos un hombre más, y le aplicamos la carga sentimental conyugal... estamos en problemas. Y si lo hacen curas con tendencias más o menos homosexuales, en un contexto de sensiblería romántica con canciones de misa con letra y música de bolero, aquí hay dinamita. Sobre todo para los varones. Una cosa es que todo te lleve a Dios y otra, tratar con Dios con cualquier cosa. Una cosa es fumar mientras se reza, y otra, rezar mientras se fuma, como decía el casuista jesuita.

Es mi opinión, y espero que no me acusen de freudismo, pero ayer escuché una oración donde le hacen decir a "Jesús": “Te amo, estoy adentro tuyo, te necesito", con voz sentimental... no me gusta.



Tollers: Dicen que en 1999 le preguntaron al Patriarca Bartolomeo I de Constantinopla qué habían perdido las iglesias con el cisma de 1054. Contestó que “la vida cristiana en la cristiandad occidental se volvió antropocéntrica y en la cristiandad oriental ortodoxa se quedó teoantrópica”.

Ludovicus: Está claro que la "herejía occidental" es el nominalismo y el voluntarismo en metafísica, y el antropocentrismo en teología. Quizás por falta de ese contrapeso del pulmón oriental, como decía Juan Pablo, el nominalismo y la devotio moderna―que es una espiritualidad humanista y poco mística― torcieron el rumbo de la espiritualidad occidental, confluyendo en el barroco postridentino. Que tiene muchas realizaciones artísticas, no las discuto para que no digan que soy un filisteo. Pero en el que hay una innegable tendencia antropocéntrica y una duda metafísica y religiosa latente. A veces me imagino ir a buscarlo a Santo Tomás con una máquina del tiempo. Era un tipo muy inteligente, y no creo que tuviera dificultad en entender rápidamente los progresos modernos, el avión o la TV , por ejemplo. Pero imagínese ponerlo en la "Sala de Baños", como llamó un cardenal a la Sixtina , o frente a esta estatua que estamos viendo de Teresa Albertoni, y explicarle que eso es arte religioso cristiano.




Tollers: ¿Qué piensa del Papa actual?

Ludovicus: Qué pregunta... El mejor Papa que podríamos tener en estos tiempos. Y si uno lo compara con sus predecesores, pues un gigante. Si uno piensa además que hace siglos que a la Sede de Pedro no llegaba un hombre de libros, un teólogo, que el cursus honorum habitualmente incluía ser un abogadito canónico y un burócrata, o en su defecto un pastoralista... Y encima, un hombre con una concepción del Papado generosa, tradicional, no despótica, en la línea de un custodio, no un dueño de la tradición. El mejor Papa de los ortodoxos, el mejor Papa de los anglicanos. Un Papa transversal, por tradicional, por rechazar los esquemas más esclerotizados del Papado postridentino. Un hombre que no ha fundido su estilo sobre los dos moldes antitéticos de los "beatos gemelos": Juan XXIII y Pío IX. O Pablo VI y Juan Pablo II, para seguir las vidas paralelas. Uno de los Papas intelectuales más grandes de la historia, al nivel de un Pío II –que dejó un diario personalísimo de cómo llegó a ser Papa- o de un Benedicto XIV, por no hablar de santos sino de grandes cabezas. Y la gloria de este hombre ha sido comprender que "es la liturgia, estúpido". No ahora, sino desde hace décadas, cuando quizás en algunas otras materias o respecto de algunos aliados no veía las cosas tan claras. Y actuó en consecuencia cuando llegó a la Sede Romana. Los defectos son de carácter personal: la timidez, la falta de cintura política, cierta sobreadaptación germánica frente al Establishment curial que le impide ser más claro, gran dificultad para elegir colaboradores a su altura; respecto de esto último, parece una estatua de Apolo en medio de un jardín lleno de enanos de cemento. En parte la culpa es de él. Pero bueno, yo lo disfruto mucho. Lo vamos a extrañar, Tollers.



Tollers: Claro que sí. Pero a mí me llama la atención que nunca se enoja, que no sé si es un rasgo de su personalidad, de su psicología, o si acaso no es fruto de una determinada concepción benevolente de la caridad…

Ludovicus: Sí, tenemos los defectos de nuestras virtudes y las virtudes de nuestros defectos. Pero en la práctica, esta incalentabilidad es positiva. Con la mala imagen que le han forjado si además apareciera enojado sería el Guy Fawkes perfecto para asustar a los chicos del Ulster a la hora de tomar la sopa...


Tollers: A Castellani le irritaban los que decían que “ la Iglesia nunca estuvo mejor” que ahora. Y a ud., ¿le irritan los que dicen que nunca estuvo peor que ahora, o está más bien de acuerdo?

Ludovicus: Sí, claro que me irritan. Los "optimistas" suelen ser tributarios de cierto conformismo idiota, del progresismo ingenuo; los "pesimistas", de una concepción angelista de la historia de la Iglesia , ignorante absolutamente de lo que realmente fue: un despelote con muchísima frecuencia. Basta con leer Historia de la Iglesia en serio. Y a eso se le suman las disposiciones personales, de carácter. Pero tanto en su versión optimista como en la pesimista son juicios presuntuosos, suponen cierto cronocentrismo y egocentrismo: yo, ombligo del Universo, sub specie aeternitatis, señalo que este tiempo es el mejor o el peor, depende de cuál humor hipocrático prevalece en mí.


Tollers: Por supuesto que nosotros los cristianos estamos obligados a creer que Cristo vuelve pronto, pero, entre nosotros (y si nadie nos está escuchando) ¿cree usted que la fin del mundo está cerca?

Ludovicus: Depende del día (risas). Hay un hecho, sin embargo, más allá de la detección de acontecimientos más o menos cataclísmicos, que me parece contundente: la irreversibilidad de ciertos procesos de degradación de la naturaleza humana, cuando son extensos y sobre todo cualitativos, por medios ordinarios. Benedicto ha dicho varias veces que la misma noción de Dios parece extinguirse en vastas porciones de la Humanidad , como una llama que se apaga. Habitualmente menciona esta idea en relación con el culto, con lo que está diciendo que se extingue la vera noción de Dios, la idea teándrica y por ende látrica que conlleva la creatureidad. En ciencia y cultura, esta verdadera pasión por negar el orden en el Universo, este dogma del caos como must del pensamiento científico, esta búsqueda de la facultad de crear y manipular naturalezas: parece difícil apartarse de este Árbol de la Ciencia. Y para peor, el Árbol de la Inmortalidad está cerca. Urge, pues, expulsar al hombre de este Paraíso que se está construyendo, antes de que termine de construir el Infierno.

Por cierto que la gracia no está sujeta a la entropía, y que todo puede ser reseteado por Cristo. De eso se trata. Que Cristo viene, de una forma u otra, pero viene.


Tollers: ¿Árbol de la Inmortalidad ? Sí, por un lado botox e inseminación artificial, por otro, lifting y clonación. Pero, la pregunta no es mía, sino de Federico Mihura, ¿se puede des-naturalizar al hombre? (si así fuera, la gracia “rebotaría”, por así decirlo).

Ludovicus: Como tomista impenitente, debería decir que no. Pero vuelvo al texto bíblico: en un diálogo misterioso, podríamos decir prototrinitario, Yaveh advierte que hay que evitar que el hombre "que se ha hecho semejante a nosotros", pueda acceder al Arbol de la Vida. La nota sólita de rutina dice que hay aquí una ironía del escritor sagrado. No estoy tan seguro, aquí hay "food to think": Dios advierte el peligro extremo que revestiría para una condición humana cerrada sobre sí misma sustraerse a la muerte, blindándose a esa última gracia material, sit venia verbo, que es la hermana muerte. Estaríamos ante una especie de consolidación del Infierno, "In medio vitae morte sumus", podríamos decir espantosamente. No existe el hombre en estado de naturaleza pura. Como dice Chesterton en frase famosa, "quitado lo sobrenatural, no queda lo natural, queda lo antinatural". Están también esas poderosas metáforas de la degradación humana que Tolkien plasmó en el Señor de los Anillos: Gollum, los trolls... Y no desdeñemos el daño que desde el punto de vista antropológico se puede hacer a esa condición caída. Hace poco leía que los nuevos medios tipo facebook o twitter generan en sus usuarios empedernidos redes neuronales distintas, con respuestas mas ràpidas y menos reflexión. Esto, cuando se consolida, resulta en una degradación de la razón y por ende de la naturaleza -el hombre es de natura racional- que Mac Luhan ya había observado cuando la irrupción de los medios audiovisuales. En cualquier caso, ¡qué preguntas me hace, Tollers!


Tollers: La última, pues. ¿Ha escrito alguna cosa? ¿Ha publicado algo? ¿Tiene proyectado algo?

Ludovicus: En esta materia, estimado amigo, soy un partidario irrestricto del control de natalidad. ¿Para qué traer nuevos libros al mundo que no aporten sustancialmente nada nuevo? ¿Para que sean infelices?

43 comentarios:

SP5, desde el parripollo dijo...

Las 1° y 3° partes las mejores, pero la mejor de las mejores la 3°. Como con las Rambo.

Gracias.

Anónimo dijo...

Coincido, y sobre todo, lo felicito por la cita del Patriarca griego. Es un excelente diagnóstico del último milenio.

Crux Australis

Anónimo dijo...

Comentarios realmente agudos.
Observaciones asombrosas.
Lo de los nuevos libros para ser infelices, ¡genial!

Gelfand dijo...

Si, la 3° es sin dudas la mejor.

Anónimo dijo...

"En mi opinión, el barroco suplantó la analogía por la univocidad, y superpuso los planos sin la necesaria transposición analógica: una mujer con un orgasmo es una mujer en éxtasis."
Ludovicus, no se ofenda, pero esta es una intrepretación un tanto sesgada. Ningún religioso en su sano juicio puede pensar univocamente que su relación con Dios es de tipo sexual. Tampoco un cura.

Carlos Pellegrini

Anónimo dijo...

Concuerdo con la observación sobre Bernini, la Sixtina, y el arte religioso a partir del renacimiento en general. Que de religioso no tiene más que el tema. Pero de sagrada, nada. En fin, siempre hay que matizar, pero esto no es más que un comment en un post, y hecho por alguien que no tiene conocimientos sobre el tema.

En cambio, no me pareció muy feliz la imagen sobre los libros -más allá del fondo, que me parece acertado- porque esa expresión la asocio demasiado con los que dicen ¿para qué traer chicos al mundo si van a ser infelices?; y eso que muchas veces, "sentimentalmente" no he podido menos que hacerla mía. Prefiero aquello de

"Cantor para cantar
Si nada dicen tus versos;
Ay! para que
Vas a callar al silencio;
Si es el silencio un cantor
Lleno de duendes en la voz."

Hipercrítica

Coronel Kurtz dijo...

Excelente final de la serie, muy bueno. Los felicito a Tollers por las preguntas y a Ludovicus por las respuestas. Aunque la última no me convence: soy discípulo de varios maestros que han dejado poco y nada por escrito y no pasa un día en que no se los reproche. Estimado Ludovicus: aún si su pensamiento no fuese nada más que una colección de cosas que han dicho otros, la forma en que Ud. compone ese collage es original y (al menos para mí) vale la pena que quede.

Anónimo dijo...

De lo mejor de la historia del Wanderer. Creo que si Ludovicus opta por el control de la natalidad, habr'a que apelar a la clonaci'on.

El Boyero

Juancho dijo...

Coicido con el Boyero y con el Coronel.

Gracias a Ludovicus y a Tollers.

Comment: ¿no les parecería bien que se cambie la ley del celibato para el rito latino, así varones con familia (piadosos y sabios, como algunos de Uds quizás son) puedan recibir las sagradas órdenes)?

Yo para mí lo pienso.

Leo a Wanderer hace años, presumo que ganará el "negative" y los comentarios anti-cura.

Juancho.

Anónimo dijo...

Las dos me gustaron mucho.
La de Lupus más a borbotones, vivencial y expontanea.
La de Ludovicus extremadamente cuidada, tocando temas que se tocan poco.

Anónimo dijo...

"¿Para qué traer nuevos libros al mundo que no aporten sustancialmente nada nuevo?"

Para poner las verdades de siempre en un lenguaje asequible al lector moderno. O simplemente para presentarlas con un ropaje nuevo. Quién le dice quizás no cautive a tanto gustador de novedades que hay hoy día, y así engañado, crea que descubrió algo nuevo.

Con una sola poesía buena que "le llegue" a un único lector, ya está pagada y feliz de su existencia.

Si tiene talento para escribir, y sabiduría para volcar, escriba nomás.

Atilio

Anónimo dijo...

Aplauso cerrado para ambos.-

Lo del control natal, no es para tanto: sólo en este blog debe llevar más de mil hojas A4 publicadas; y eso sin contar su megaproducción para el resto de la cibereditorial.
Serán hijos naturales, si se quiere, pero no, no hay verba eunuca en Ludovicus, para provecho de tantos.

Y que siga la racha de reportajes,,, hasta el estuario largamente esperado por muchos.

P. Diego

Anónimo dijo...

Lo saludo y felicito, Ludovicus. Leí estas tres partes del diálogo con Tollers con verdadero placer, me fueron de mucho provecho.

Coincido con el resto de la tertulia: me parece un mojada de oreja –o un experimento de su parte–, eso de decir que no quiere traer (libros) infelices al mundo. Cosa que también escuché, o deduzco forzado, de otros amigos. Y así estamos... ¿no puede ser una explicación?

Usted debe poner manos a la obra, Ludovicus, un poco más todavía. Sospecho que de algún modo lo pretende, o lo imagina, o directamente lo practica, a veces. Pero esto de la interné (no lo sospecho, lo sé) nos llama y nos distrae. Hay algo que hacer aquí, no lo niego. Pero también hay un deber mayor y más antiguo que cumplir, y hay quienes pueden cumplirlo.

No se conformen, ud., Wanderer, el entrevistado que viene, el laborioso entrevistador, y otros tantos más, con que no hay nada nuevo que decir porque no hay nada nuevo bajo el sol. Esto último es cierto en la visión cósmica o "marco general" que nos plantea la Escritura. Pero hay, de tejas para abajo, demasiadas cosas nuevas (terribles, también buenas) que decir, que señalar, que difundir, que evitar. Si no fuera así, no escribiríamos acá. Wanderer tuvo la generosidad de inaugurar un "periódico" donde se aguzan las ideas y se afila la herramienta. Encima, la casa apenas se reserva el derecho de admisión, y a los invitados no se nos obliga a ser soldados de todas las causas de la casa.

El blog es algo que pasa y se va. Queda mucho, pero rigurosamente se va. Al conformarnos con esto, tal vez estemos cometiendo un pecado de conjunto. Incluso, al presentar las cosas en una forma más armónica (ese esfuerzo de totalidad que supone un libro) quizás sea posible evitar, restando la sentencia apurada y pasional, la irritación de la gente buena y sencilla.

No se deje llevar por esos clisés literarios, Ludovicus, ni ud. ni nadie que, con honestidad, se sienta en condiciones dar algo a los demás, en este campo de batalla. Quedan muchas cosas para sumar, un poco por el lado de la reconquista, mucho por el lado de la defensa. Escribir, aclarar, corregir, enderezar, es un deber de caridad. Mostrar, describir, retratar los fines y las causas del amor verdadero, además, forman parte de esa imprescriptible exigencia de belleza a que nos somete la verdad.

Con aprecio

Lupus

Anónimo dijo...

Juancho,

A ninguno de nosotros nos cabe ninguna duda que Tollers y Wanderer deberían hacerse curas. Claro que sí.
También Whiskerer.
Por mi parte, ya se lo he planteado a mi señora. Veremos qué me dice.

El Carlista.

Anónimo dijo...

Frente a la aclamación popular deberían aceptar el sacerdocio, si recientemente esta aclamación hizo un beato. Qué más da?

el que acecha en el umbral dijo...

Ludovicus:
¿entonces tiene razón Disandro, la mentalidad moderna perdió la capacidad de interpretar los símbolos, que son los que unen los visibilia et invisibilia dei?.

En los medios tradicionalistas en general no cae muy bien la concepción del símbolo de Disandro, muchos la consideran heterodoxa.

El que acecha en el umbral.

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer, soy el anónimo del comentario a "Un triste día", de 2 de mayo de 2011 00:28. No se olvide de mi pedido. Lo leo asiduamente y, como le decía, me interesa mucho su opinión y la de otros comentaristas.

Anónimo dijo...

Anónimo de 18:39.
Agradezco su empujón, pero en la cena volví a tocar el tema y éste a su vez desencadenó en el de la mensualidad. Usted me entiende.
Dijo que necesitaba garantías y no habiéndose nunca fiado de los obispos, mucho menos ahora en cuestiones de tarasca. Listo, me bajo.
El Carlista.

Juancho dijo...

Que garrón hacer un comentario y que te salga a contestar el Carlista.

Juancho.

Anónimo dijo...

"soy el anónimo del comentario a "Un triste día", de 2 de mayo de 2011 00:28."
A ver muchachos, es taaan dificil usar un seudónimo?

Lucrecio

Anónimo dijo...

Bueno, si insisten, en vez de "el anónimo de un triste día de las 00.28", me pongo un seudónimo.
Saludos
Patoruzú

Anónimo dijo...

Sup guys,

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Anónimo dijo...

Juancho, peor hubiera sido la respuesta de mi alter ego el fierrero, que es medianamente anticlerical (esto es "chic"), sin el medianamente. Es un grasa.

El Carlista.

Anónimo dijo...

Si se les da por aplicar el mote "grasa", creo que más vale aplicarlo sólo a cosas, no a personas.

bcgb

Martin Ellingham dijo...

Estupenda la tercera parte, mis felicitaciones a Tollers y Ludovicus.

Saludos.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Ya lo dijo Andy Warhol (nee Andreas Warholia, fiel de rito oriental), tenemos todos derecho a unos quince minutos de entrevista.

Yo, por mi parte, quiero que Tollers haga una entrevista a Martin Ellingham. Y a Mary Lennox.

Anónimo dijo...

Yo propongo a Tollers una entrevista al archimandrita patriarcal.
Hieromonje Methodios

Anónimo dijo...

Bué, qué va'cer, hay veces que nos quisiéramos morfar lo que ya hemos dicho. Wanderer, habilite un borratinta.

Ya que entraron a pedir entrevistas, a mí me gustaría escuchar un poco más a varios, pero no voy a nombrar a nadie porque Tollers no me dio ni me va a dar bola. Me limitaré a esperar la del Normando.

Lupus

Anónimo dijo...

Haga una entrevista, Mister Tollers, a algún personaje disidente en el blog, sino no vale!

El Séptimo Rey Mago

PD: Sino siga como va, está bueno.

Anónimo dijo...

Sí, a Mary, Tollers!!!

Atanasio dijo...

...Interviú a Ellingham toca ahora, voilà.

Saludos cordiales.

Anónimo dijo...

Che,

La entrevista a Mary podría ser interesante, no lo niego, la niña se las trae (aunque reconozco mi machismo en estos temas y aclaro, del vamos, que me daría un poco de cosa la escena de Tollers blandiendo un whisky con soda junto a una fémina, hablando de no se... lo que hablan las féminas).

Mi pregunta es otra: es Mary disidente?

Lewis diría algo así como... "los grupos de mujeres, por su parte, son... bueno.. no se como son, no hablo entonces de ellas":

El Séptimo Rey Mago.

PD: Hoy me di cuenta que podría pasar por armenio por eso del "séptimo rey mago"(viste...los tipos dicen que eran doce, uno por tribu israelita). No soy armenio merda!

Anónimo dijo...

Excelente. Y animo a Ludovicus a reunir un florilegio de sus comentarios hechos en este blog y en otros, que se convertiría fácilmente en uno o varios ensayos.

Muy oportuna la mención a Disandro que hace El que acecha. Me ha parecido que Disandro asomaba la oreja, y no lo digo por lo del símbolo, esa gnoseología gnóstica, sino como ejemplo de adónde puede llevar la exacerbación del antibarroquismo. Es muy legítimo disentir sobre gustos, estilos artísticos o formas de devoción. Te pueden gustar o no los éxtasis-orgasmo de Bernini, los desnudos culturistas de Miguel Ángel, ciertos Cristos sado-masoquistas o Dolorosas que parecen maquilladas para hacer la calle. De todas formas me parece injusto negarles a aquellos artistas hasta la intención de analogar. Los pintores y poetas del amor «a lo divino» (frase tan Siglo de Oro) pudieron andar acertados o caer en la chocarrería, pero no pretendían que la relación de Dios con el alma «es» erótica, ni sus contemporáneos lo entendían así. La analogía, precisamnte, es esencial en la idea tridentina del arte como catequesis y apología.

Pero a lo que voy: una descalificación general y frontal del Barroco se acaba fulminando contra Trento. Y ni Ellingham con toda su ciencia y persuasión nos podría desmentir que aquel fue un Concilio dogmático e infalible. Y que los ortodoxos son cismáticos. La tradición se entrega y recibe entre generaciones inmediatas. Querer rescatar el primer milenio o la Edad Media, saltándose a los de por medio, es arqueologismo. Como el de esos que prentenden volver a los primeros cristianos.

Barrocker rules

Anónimo dijo...

Mr. "Barrocker rules" señala bien que se puede ser injusto con el barroco.
Lo que habría que pensar es qué habría sido de la evangelización en una época en parte fría filosóficamente y convulcionada religiosa y políticamente, sin "esa salida". O también, -porque hay barroco de Indias-, si se hubiese podido lograr algo en América sin el barroco.

También uno puede preguntarse qué hacer con el Cantar de los cantares, entonces...Y con San Juan de la Cruz, de paso. Y con el matrimonio espiritual de Santa Teresa. Es interesante que, por lo menos, el barroco no es puritano. Algo es algo. El puritanismo es un veneno que corroe las "bases" naturales. Daría para largo.

Igualmente, creo que juzgar lo positivo o negativo de una época a nivel "macro", no es hacer arqueologismo. Ya sabemos que Dios saca bienes de males, y que los hombres de Dios han tratado de hacer lo mismo según lo que se les dió en su época. Eso en un juicio individual o "micro" es importante.
Pero a nivel "macro" el barroco es una compensación, aunque seguramente necesaria.

SAludos

Contemplata

el que acecha en el umbral dijo...

Barrocker y Contemplata: después de leer alguna de las obras de Disandro sobre el tema, si se acepta la tesis de que la Iglesia está en crisis terminal, se me ocurre que la pregunta inevitable es: ¿por qué algo tan grave como tal crisis vendría sólo del modernismo del último siglo, no podría esa crisis hundir sus raíces en el barroquismo postridentino (y especialmente en la ratio studiorum jesuítica que tuvo impulso con aquél)?

En todo caso, ¿qué ideas del filólogo serían las más rescatables para comprender el actual estado de cosas en la Iglesia pero sin caer en sus extremismos?.

Anónimo dijo...

Yo a Disandro no le he leído ni le tengo en mi lista de lecturas pendientes. Le he citado como un mal a evitar, y no creo que tenga gran cosa de aprovechable. Supongo que Vd., El que acecha, le habrá leído de forma muy crítica. Que «la Iglesia está en crisis terminal» puede ser una frase aceptable en algunas acepciones, pero seguro que no en la que le da Disandro.

Yo más bien le pediría razón de su antibarroquismo a un autor católico-católico como el P. Castellani, que en lo poco suyo que he leído también menciona al barroco como causa de males. Seguro que en algún lugar se extiende sobre el tema. Dando razón y sobre todo el «alcance» de sus reticencias, que tiene que ser limitado a ciertos aspectos. Porque al barroco le debemos una lealtad, un honor «patriótico»: de ahí venimos nosotros, como de nuestros padres. Dice Contemplata que también hubo barroco de Indias. Bueno, en Indias casi no ha habido otra forma de cultura católica. Por supuesto que poseen toda la tradición de la Cristiandad, pero que haya florecido ahí.

A la actual crisis de la Iglesia se le pueden buscar causas remotas, pero de ahí a creer que sea el resultado de un proceso de degeneración multisecular, progresivo y fatal... Es como lo de esos que dicen que «todo se empezó a fastidiar con Constantino».

Barrocker

Anónimo dijo...

Hablando de todo un poco.

En El Ser y los Filósofos de Gilson, cuando trata de la noción absolutamente trascendente del ser, se encuentra con un problema. Si mal no recuerdo, es decir, no estoy seguro (hace tiempo leí el libro) se encuentra con el problema de la analogía del ser. Es como si esta idea absolutamente trascendente del ser, o como han dicho por ahí, lo Absolutamente Otro, oscurece la idea de analogía. Me llamo la atención en su momento que Gilson recurra al antropocentrismo como ayuda para explicar la analogía del ser.
Ludovicus, usted es uno de los escritores del blog que me deja pensando, quizás el único. ¿Tal vez sabe algo de este planteo?

saludos

Anónimo dijo...

Bueno, ahora que pienso un poco más, se supone que establecer un sur como absolutamente trascendente, no debería oscurecer la noción de analogía, sino al contrario. Pero bue...

saludos

Anónimo dijo...

Anónimo de las 10.50: por si le sirve: esta cuestión fue fundamental en Nimio de Anquín, vea su libro De las dos inhabitaciones en el hombre.
La analogía tomista es el puente entre las dos posturas aparentemente inconciliables de univocidad griega y equivocidad judía; sin embargo, el propio Dr. Angélico habría reconocido que el tema no quedó del todo acabado, y desde entonces ya nadie lo habría vuelto a tratar hasta Hegel en su Fenomenología del Espíritu (con otros parámetros, claro; el germano no era un tradicionalista católico precisamente). Por eso De Anquín comenzó a ahondar en esa obra, lo cual, por lo que sé, le trajo problemas en los círculos tomistas.

El que acecha en el umbral.

Anónimo dijo...

Anónimo de las 10.50: por si le sirve:
para el cordobés Nimio de Anquín este tema fue fundamental, vea su libro De las dos inhabitaciones en el hombre, o su ensayo Ser, nada y creación en la Edad Media.

Resumiendo groseramente la cuestión diríamos que el puente entre univocidad helénica y equivocidad judía es la analogía tomista; pero el propio Dr. Angélico habría reconocido que la solución que halló no lo satisfizo del todo, y el tema habría quedado "congelado" hasta que, con otros parámetros obviamente, lo retoma Hegel en la Fenomenología del Espíritu, por lo cual De Anquín comenzó a profundizar en la obra del alemán (lo cual, por lo que sé, le trajo no pocos problemas en los círculos tomistas).

El que acecha en el umbral.

Anónimo dijo...

Amigo, Nimio de Anquin me preguntaría por el ser de qué continente.

Lo que veo es que, vía de negación, establecer un ser absolutamente trascendente ilumina la analogía, no así por vía de eminencia. Pero bueno, después de todo, la metafísica no es apta a la mente humana jeje

Sobre plantear un problema, era la idea. Es central si uno quiere juzgar el arte.

saludos

Lesfeuillessecas lashojasmortes dijo...

Coincido con Jack Tollers en ese disgusto ante "Jesús mi amado" como suele usarse y venir en los libritos píos de antes y ahora.Este asunto lo trata Leon Podles en "The Church Impotent", aunque habría que recordar y matizar diciendo que ciertamente, como en algún lugar lo dice Tollers, es Dios quien toma la iniciativa como el hombre en el baile, de forma que el alma ante Dios es siempre pasiva. Sobre el barroco: la contemplación se da más bien en medios austeros, prefiero por mucho los iconos orientales y el canto gregoriano al dramatismo, aunque hay obras excepcionales. ¿Alguna vez podrían tratar en The Wanderer sobre la "Teología del Cuerpo" de Juan Pablo II, qué opinan de ella?...Dios les guarde.
José Luis Juan Flores Q.

Lesfeuillessecas lashojasmortes dijo...

Perdón quise decir que coincido con Ludovicus, me confundí al escribir.
JLJFQ