martes, 24 de mayo de 2011

Optimismo sub 30



El comentario del sub-30 que “quiere seguir a Cristo” despertó, con razón, una serie de respuestas, todas ellas valiosas.
Me permito entonces, responder también al amigo desanimado, insistiendo con algunas ideas recogidas de Bouyer.
Creo yo que el problema está en pretender que el mundo debe ser convertido a Cristo, y nuestro empeño descomunal para lograrlo. Nos olvidamos de las palabras del mismo Maestro: “Mi Reino no es de este mundo. Si fuera de este mundo, mis ministros habrían luchado para que no fuese entregado a los judíos; pero mi reino no es de este mundo”. Nosotros, como Pilatos, también nos empeñamos en convertir a este mundo, y a este país, en el Reino de Cristo. Y si eso quisiera Él, ya habría hecho lo suficiente para que así fuera.
También San Pablo ardía en deseos de implantar el evangelio en todo el mundo conocido. Sin embargo, su idea de la evangelización del mundo no abarcaba la idea de que todo el mundo podía adherir al evangelio. En ninguna parte San Pablo parece adherir a la esperanza o al sueño de las adhesiones masivas. Y lo que no espera para su tiempo, mucho menos lo espera para el futuro mediato. Está lejos de creer que la hostilidad del mundo hacia el evangelio que percibe en su tiempo se fundiría como hielo bajo el sol, cuando fuera proclamada la Buena Nueva.
Los Sinópticos nos reportan la parábola de la cizaña, aquella que es sembrada con el trigo, y cuyo desarrollo está ligado al del trigo, hasta la cosecha final que asegurará, al fin, la separación de ambos, y no la conversión in extremis de la cizaña en trigo, sino su destrucción en el fuego. Esta parábola nos muestra un desarrollo del evangelio en el mundo o, mejor todavía, un desarrollo del evangelio insertado en el mundo. Pero no muestra en absoluto una fusión progresiva del evangelio en el mundo. Lejos de una tendencia a unirse, vemos que el mundo crece para ahogar al evangelio, y éste, por su parte, crece para subsistir victorioso hasta la cosecha, pero sin ninguna esperanza de un triunfo previo.
El progreso del Evangelio en el mundo, tal como parece entenderlo el Nuevo Testamento, no es una seducción, ni una asunción progresiva ni tampoco una pacificación de toda realidad humana. El evangelio debe despertar en el mundo una hostilidad que estaba latente, y que será llevada a su paroxismo. No se trata de negar que el evangelio deba fructificar en las almas, ni que su fruto se manifieste a través de toda clase de obras por las que los hombres glorifiquen al Padre. Pero será una obediencia necesariamente dolorosa la que hará nacer ese fruto y, finalmente, deberá sufrir la prueba del fuego.
Los primeros cristianos, contrariamente a nuestra sensación, se sentían invencibles, porque estaban seguros de haber descubierto la salvación del mundo, o más exactamente, de haber sido ellos mismos encontrados por el Salvador del mundo. Su fe no necesitaba la aprobación del mundo. Ella era, precisamente, la victoria sobre el mundo. Y lo era porque esa misma fe les aseguraba que había Alguien que era más grande que el mundo. Y esto era lo que los hacía indemnes a toda falsa modestia y a todo respeto humano en su testimonio. Como todos los verdaderos humildes, no tenían escrúpulos en que se los creyera orgullosos. Ellos se sabían arrancados del poder de las tinieblas y transportados al reino de la luz por una fuerza que no era la suya. Esta seguridad estaba estrechamente ligada a su convicción de la intervención divina en su propia historia como así también en la historia del mundo.
Estos cristianos antecesores nuestros estaban convencidos que “El Hijo de Dios vino al mundo para salvar al mundo”, y el mundo lo crucificó, pero Dios lo resucitó. Y que lo que había sucedido con Cristo, sucedería con ellos. Es verdad que iban al mundo para llevar a los hombres la palabra de salvación y de reconciliación, el evangelio del ágape, pero sabían que lo único que podían esperar del mundo era la cruz. Pero como la cruz de Cristo los había arrancado del mundo, así arrancarían a muchos hermanos completando en ellos lo que faltaba a la pasión de Cristo. Y como Dios había intervenido para transformar, después de su muerte, la aparente derrota de Cristo con el triunfo de su resurrección, así esperaban ellos para el fin de los tiempos la misma intervención. No esperaban una victoria que suprimiera la cruz, sino una victoria por la cruz. No una victoria alcanzada por el esfuerzo humano, ni siquiera el esfuerzo del Hijo de Dios hecho hombre, sino una victoria dada por la intervención del Padre, que resucitó a su Hijo sólo después de haber permitido el sufrimiento en Él. En una palabra, esperaban la victoria de la parusía.
¿Por qué nos cuesta tanto aceptar estas concepciones tradicionales? ¿Por qué nos inclinamos tan rápidamente a pensar que seremos capaces de lograr, si prolongamos suficientemente la historia, la conversión del mundo y de la Argentina, todo aquello que sólo Dios podrá hacer únicamente poniendo fin a este eon y arrancándonos de él por un acto soberano? Quizás la razón sea que no nos tomamos en serio la libertad que el Creador concedió a la creatura. Los dos elementos están estrechamente ligados: la terca persuasión de que seremos capaces de cumplir una tarea totalmente divina y el rechazo obstinado a creer que el hombre pueda rechazar de un modo definitivo la salvación. Y es porque no creemos en la inmensidad de la libertad, don de Dios al hombre, que nos complacemos en vano en obtener lo que sólo corresponde a Dios. Aún más, Dios nunca nos prometió ni siquiera que Él mismo obtendría una conversión total del universo. Lo único que nos prometió es que en la maraña inextricable de las voluntades obedientes y rebeldes, el Evangelio tendrá por efecto el fijar un mundo flotante entre el bien y el mal, y entonces Él intervendrá en su momento para obrar el acto que imposible a cualquier otro.
La historia es una progresiva, y muy real y muy autónoma maduración. Pero esta maduración tiende hacia una dualidad; no hacia la unidad. La Encarnación no tiene como finalidad el polarizar a todos hacia el Bien, sino la de hacer posible que no todos se polaricen hacia el Mal. Ella no suprime, sino que restaura la libertad de la criatura.
Tal como aparece claro en los Sinópticos, en San Juan y en San Pablo, la Encarnación supone siempre el mismo dato: el mundo ha perdido su libertad y se trata de que la recobre. El mundo, creado libre por Dios, cayó en la esclavitud. El mal, o más exactamente el Maligno, es el príncipe de este mundo, es decir, un tirano quiere que permanezca en el pecado y en la muerte. Es para romper esta fatalidad que el Verbo se hizo carne, que el Hijo tomó la condición de esclavo. No fue para “sustituir” una tiranía mala por una buena, sino para suprimir la tiranía.
La obra de división que el Verbo, tal como una espada de doble filo, ha comenzado a realizar, no es más que preparatoria. Tal como su muerte en la cruz fue el preludio necesario a la resurrección, la división es el preludio de una reunión y de una reconciliación eterna. Pero esta reunión es esencialmente obra de la libertad, porque esta reconciliación es obra del amor, y el amor esclavo es un contra-sentido.
Y de esto resulta que la historia humana, luego de la Encarnación, desde un punto de vista se convierte en la historia de la libre unión de aquellos que se abrieron a la posibilidad recreadora del amor y, desde otro, en la historia de la unión no menos libre de aquellos que la rechazaron. Sólo la fe es capaz de ver la realidad invisible de la primera unión sobre la realidad demasiado visible de la segunda. Por eso, el más grave error que podemos cometer, es confundir el plan de la fe con el plan de lo que vemos.
Entonces, amigo sub 30, no se preocupe por haberse perdido Malvinas, Tacuara y las glorias del nacionalismo. Alégrese, pero alégrese fuerte, porque el triunfo, al final, será nuestro, aunque tendremos que pasar antes por el fuego. Porque el triunfo no es “Sancho gobernador”; el triunfo es nuestra unión en el ágape divino del Cordero. 

81 comentarios:

Gelfand dijo...

Wanderer: Alguna vez lo acusaron de que Uds. criticaba desde una computadora y nada más. Para mi, la labor que Uds. hace despertando del "sueño dogmático" a algunos amigos nacionalistas, es un gran apostolado (ay! que palabra fea).
Espero que el Séptimo Rey Mago y SP5 no se enojen y me acusen de chupamedias...

sub 40 dijo...

Los más boludos de todos somos los sub 40.

Anónimo dijo...

Malachi Martin dijo:

"el triunfo no es “Sancho gobernador”; el triunfo es nuestra unión en el ágape divino del Cordero."

Wanderer, se ha superado con este post...

Y coincido 100% con Ud.

Un saludo cordial.

Anónimo dijo...

Bueno, sí, aquí está, eso mismo. Debemos echar sobre la realidad una mirada teológica, esjatológica, para poder interpretar, recibir y resistir el impacto de la realidad, y también para poder actuar sobre ella del mejor modo, confortarse y consolarse. No se trata de enajenarse sino, al contrario, de no terminar siendo enajenados por no arriesgar más que una mirada meramente mundana.

Lupus

Anónimo dijo...

Dejo esto de Duquesne, en "Lo que te espera después de la muerte":

"El Apóstol está fatigado de esta existencia terrestre [...] se acuerda de las tiendas de follaje fabricadas a la sazón por los judíos en sus huertos y sobre la azotea de sus casas: en ellas vivían precariamente durante aquellos días. Esta vida terrestre es también como una breve estada en una tienda de esa clase. Y gime en ella, oprimido [...] Pablo desea que la Parusía se realice antes de su muerte (es sabido, por lo demás, que tal era su sueño dorado). En tal supuesto, en lugar de tener que despojarse de su vestimenta terrestre y de quedar «desnudo», se hallaría en seguida «sobrevestido» sin haber sido «desvestido» previamente".

Quiere estar con Dios, dice Duquesne de Pablo, pero salteándose ese "evo" lejos del cuerpo. O mejor: ya directamente elevado el compuesto, saborear aquella dulzura sin esta amargura.

Lupus

Anónimo dijo...

Estimado Wanderer, este comentario en realidad iba para el post Optimismo sub 30.
V.

La inmigración masiva europea fue casi una refundación de la nacionalidad. En cierto modo la afluencia de inmigrantes de países de tradición católica (España, Italia, Francia, Croacia, o mediterráneos no europeos pero asimilables como los libaneses católicos e incluso los armenios) fue el hecho maldito de la Argentina liberal. Una minoría de los recién llegados era anticlerical, pero una buena cantidad traía robustas creencias adquiridas en el terruño, en el paese, del tipo de lo que se ve en la película "El árbol de los zuecos". La réplica gubernamental masónica no se hizo esperar, y fue la ley 1420 de la educación laica (atea), justo en el momento en que la prosperidad brindaba los recursos fiscales para pagar una educación pública masiva. El resultado fue el lavado de cerebros criollos e inmigrantes.
Contra ello resistieron el catolicismo autóctono y el inmigrante, por medio de una serie de congregaciones educadoras como los salesianos, maristas, marianistas, hermanas de María Auxiliadora, etc.
En buena medida la historia argentina puede verse como un tanque que pierde catolicidad por un lado y la gana por otro. A veces lo que entra compensa lo que se pierde, aunque parece que la tendencia es al déficit. Sin embargo no está todo dicho. La burla, el ninguneo, la persecución generan una minoría resistente que, ya que hablamos de generaciones, puede dar frutos sorprendentes. Tal vez no lo veremos, ni siquiera los del sub 30, pero, ¿quién conoce los designios del Señor?
Valerio

Anónimo dijo...

La única diferencia entre un sub 30, sub 40, sub 50 y sub 60, siendo que aun los sub 60 eran pendejos antes del Concilio y de la democracia y que lo que vieron nunca pudo llegar a igualarse con "ser parte del aguante", es que cuanto más viejos son tuvieron mejores maestros y más ejemplos buenos. Los más viejos (sub 60 y sub 50) vivieron más tiempo, aunque sin protagonismo social, en un ambiente mejor.

Este ambiente mejor lo era en muchas cosas. Particularmente era cualitativamente mejor en la piedad familiar, en que se estudiaba con más seriedad (antes un universitario debía estudiar para resivirse, ya no), la televisión no era amo y señor del hogar, existía la autoridad paterna (antes a un niño no se le ocurría hacer ruído si el padre dormía la siesta y si un amiguito tocaba el timbre a las 3 de la tarde debía desaparecer por 1 año).

Todas estas diferencias se "vivían", pero si por "vivencias" hablamos de lo que aquí trataron, esto es: Malvinas, una política facha, la normalidad de la misa tradicional, etc., hay que irse a un sub 70 para encontrarse con protagonistas que la "vivieron", salvo alguna excepción sub 50 como puede ser un colimba que terminó en Malvinas, etc; pero son excepciones.

El problema grave que veo con esto es que en una/s decada/s quedamos solo los putos "que la vieron por TV, o se la contaron", pero sin ejemplos vivos salvo que seamos insoportablemente reaccionarios y a su vez sirvamos de ejemplo a los que vengan. Si no lo hacemos al menos sepamos que atrás no queda nada más y que vale la pena hacerlo aunque sea para los 2, 3, 7 o 15 hijos y nietos que tengamos. No es cuestión de cantidad.

Como está la cosa hay que dar testimonio de Dios como siempre, pero también del "hombre", del que nada quedará en breve.

Decía algo de esto hace poco en otro sitio: ¿un tipo de mediados del XX podría ver algo más que mariconasos en alguno de nosotros?

La materia sobre la que se evangeliza es la que conocemos como "hombre". El tipo que piensa es "hombre". El tipo que no acepta hacer el papel de cornudo es "hombre". El tipo que es autoridad en su casa es "hombre". El tipo que hace todo eso sin olvidar la ternura a los suyos, lo hace porque es "hombre".

El Carlista.

Anónimo dijo...

La cuestión es que creo que el Cristianismo nunca se ha achicado cuantitativamente.

Primero se ganó al imperio romano

Cuando se perdió noráfrica y el medio oriente se ganó a Rusia y a los Europeos del Norte como los sajones y escandinavos.

Y lo que perdimos con el protestantismo y con el cisma de oriente más que se recuperó numericamente con todo el período colonial, principalmente x los países ibéricos, aunque hasta a la francia postrevolucionaria le debemos los 6 millones de católicos de Vietnam y unas cuantas docenas de millones de católicos en África.

A mo no me pasa que extraño el pasado, pero la sensación es de que justo nos tocó nacer cuando el árbol de mostaza ya no va a crecer más.

El anónimo del voto

Anónimo dijo...

"...antes un universitario debía estudiar para resivirse, ya no." Nunca más cierto, amigo Carlista!
Profesor Girafales

Anónimo dijo...

Advertencia a los más jovenes:
Ojo, entiendase bien el rechazo del mundo.
Dios nos regala maravillas en esta vida terrena. Hay que abrir los ojos porque sino pasan de largo.

Arlt

Anónimo dijo...

...ahora tiene que estudiar para reciBirse.

El Chavo analfabeto

Anónimo dijo...

Alegría, vuelve el feudalismo

http://www.youtube.com/watch?v=_9gfyJa5Toc&feature=player_embedded#at=40

El anónimo del voto

Anónimo dijo...

"antes un universitario debía estudiar para resivirse, ya no."

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Y lo primero ortografía.

Anónimo dijo...

Qué tanta mariconeada derrotista!
si querés ser protagonista y dar testimonio, juntá unos mangos, abrite un maxikiosko y dale laburo a algun desempleado con 6 hijos y después contame cómo te va...
Si nos la pasamos llorando como mariquitas, la vida se pasa y no aportamos un pedo.
Dejemos de llorar y lamentar por lo que no fue y pudo llegar a ser y empecemos a hacer cosas concretas.

Tito

Anónimo dijo...

Tito.
De ninguna manera.
Cada uno tiene una actividad y la debe realizar bien.
Luego, si le sobra pasta, deberá hacer caridad, pero de ningún modo saliéndose de lo que sabe hacer, por caso, ser arquitecto o plomero.
Eso es prudencia.
Que no le pase como ese que era tan pero tan caritativo que no amplió su vivienda para que el cura mejore su parroquia y luego dormían 5 hijos en la misma habitación.
Suena pío, pero es una gansada.

Anónimo dijo...

Anónimo 17:45,
Qué rapido decis que es una ganzada algo que no entendés.
Los que sean de Bella Vista me van a entender. Me refiero a la mentalidad derrotista de los (ex?) nacionalistas que por llorar se olvidan de VIVIR.

Tito

Anónimo dijo...

Tito, tengo un amigo que tiene 5 hijos y se quedó sin laburo. Yo tengo 4 hijos y solo le puedo pasar unos pocos pesos por mes, no le alcanzan. ¿Me prestás unos mangos para poner un maxikiosco y ayudarnos a los dos? Dale, no seas maricón.

El concreto

Anónimo dijo...

Tito, bienvenido al tradiclub de los corazones solitarios.

Jorge Bucay

Anónimo dijo...

El Chavo y el Anónimo tienen mucha razón.

Me pasa seguido con reciBirse y con absorBer. Me suenan a v corta.

Hace unos años tuve que hacer un acta a los piques desde fuera (no tenía "corrector" en la máquina), pues estaba de viaje. Se la mandé al cliente, quien me contestó: "totalmente de acuerdo, aunque no me suena bien eso de "absorVer pérdidas", salvo que en Argentina lo escriban así".
Me quería morir. Lo peor era que el tipo no es español, ni argentino, es tano. Nada grave, todavía es cliente.

El Carlista.

Anónimo dijo...

Si nos vamo' a poner en ortibas: es gansadas, no ganzadas.

Anónimo dijo...

Ah, era un mensaje subliminal para nacionalistas de bellavista, pensé que era una propuesta concreta. Basta de charlataneria, ¿venis a ayudar o a a hacerle sumbudrule a tus (ex?) amigos?

El concreto decepcionado

Anónimo dijo...

A mi me molestan esos tipos que hacen algunas cosas buenas y ya se creen con derecho a juzgar a los demás porque supone que no hacen lo que él hace. Yo vengo aquí, cuando puedo, a leer y a aprender, aunque no todo me sirva. Vos seguí haciendo lo tuyo, Tito.

Este hijo de mi padre

Anónimo dijo...

Yo soy un sub 35 pero al que la vida lo tiene en KO técnico; estoy como los sub-15 termino de leer una pág. y no entendí nada.

estoy quemado. no entiendo nada de nada.
¡Cristo Sálvame!

Sinquinchus Non Asaditus dijo...

Querido Wanderer, creo que la mayoría sub-30 no están capacitados para entender lo que ha escrito. Son palabras muy complejas que están ausentes de su vocabulario.
Ese optimismo del que habla es producto de su ignorancia y apego a viejas ideas románticas (fíjese sino todos los jóvenes sub-30 que de golpe son peronistas y sanchistas).
Los sub-30 no son optimistas, son inconscientes.

Anónimo dijo...

Tito,

Suponiendo que tenés un maxiquiosco (quizás un parripollo, un videoclub, cancha de paddle u otra solución mágica de la primera mitad de la década del noventa) decime donde queda y si es 24 hs que ando sin puchos. Así colaboro con tus empleados.

El Séptimo Rey Mago

PD: O mejor no te pongas un maxiquiosco, reparti esa plata entre los pobres y listo. No me imagino a Nuestro Señor vendiendo franquicias.

Anónimo dijo...

Buen post Wanderer.

“El cristianismo es lo único que no permite ser introducido.” El Único.


Ser introducido en el mundo... no se puede. Un predicador con la intención de “hacer una introducción al cristianismo” estaría completamente equivocado. Falsificaría. ¿Qué diría? Algo muy ingenioso.

Mejor usar el ingenio para dejar claro que lo que no es, no es. Es una buena introducción a la filosofía. El filósofo demuestra que la verdad no puede negarse sin contradicción y luego empieza: la verdad no es el darwinismo, no es el racionalismo, no es el escepticismo, no es el big bang, etc.

saludos

Anónimo dijo...

Subs 70, 60, 50, 40, 30, 20, lo mismo da. Todos tienen que hacerse sub 10 para entender y entrar. Sacarse de encima las lacras propias de cada época, y apuntar a lo más alto. "viven en este mundo, pero su coloquio es con el cielo"

Elmer,no tan gruñon dijo...

Desde luego Don Malachi Martin.Asì debe ser,por eso debemos rezar para que se convierta Sancho y su sèquito y no se vendan por unas monedas.FELIZ DIA DE LA PATRIA,tambien para los monarquicos.

Anónimo dijo...

El tema de la ortografía hoy es más falta de atención que otra cosa.
Ya no se escribe manualmente ni sentido tendría y la forma informática es menos atenta y más rápida.
Se ve claro cuando se piensa que se afirmaba que la ortografía se aprendía con la lectura y hoy a los más leídos se le chisporrotea algún error.

vENITO.

Anónimo dijo...

Malachi Martin dijo...

a Elmer, no tan gruñón: dudo que Sancho y su séquito no estén ya vendidos. Por otra parte, las monedas de oro compraron todo lo que pudieron, hace años...

De todos modos, recemos por la VUELTA, para que todos podamos permanecer en pie cuando suceda, incluído Sancho y su séquito.

Y le dedico una anécdota:

Dijo un padre nacionalista-romántico-Año X a sus hijas=
-Mañana vengan a casa, que hago un asado por el Día de la Patria...-
- ¿Cuál? Si no hay...- dijo una.
- ... - (respuesta del padre nacionalista-romántico-Año X)

Anónimo dijo...

vENITO.
Aunque sea como dice la aclaración está de más. La cosa es más simple.
Debe alcanzar con saber reírse de uno mismo a solas y con los demás, como buenos hermanos que somos; o arriesgarnos a caer en un culorrotismo de web y en la ostentación de virtudes, al pretender que un simple comentario llegue a ser una pequeña pieza literaria.

El Carlista.

Anónimo dijo...

Qué lindo que algunos se hayan sentido tocados en el orgullo. Muchachos, digo maxikiosko para que no me digan que politicamente no se puede abrir, o que culturalmente la Argentina ya no dá para abrir un maxikiosko...Cuando digo maxikiosko me refiero a hacer ALGO.
Ser un agreta acedioso derrotista lo único que genera en los jóvenes es acedia. Nadie da lo que no tiene.
Está lleno de católicos cargados de pesimismo que no hacen un pedo por el que tienen al lado, pero que tienen MUCHA GUITA. Dios se las va cobrar el día del juicio.
Hay mucho por hacer, por más de que ya hayan pasado los sueños románticos del nacionalismo. Por suerte pasaron, por algo será.

Tito

Anónimo dijo...

Cuando era sub 30 cortos, lleno de entusiamo, misionaba, pertenecía a un grupo parroquial, hacía adoración al santísimo toda la noche (en grupo),me anotaba en cuanto retiro ignaciano pintaba. Hoy en día ganó la apatía, apenas tengo voluntad de ir a misa,y no voy a la mas piadosa, sino a la que me queda más cerca aunque sea una berretada.

Anónimo dijo...

Tito, no llame acedia a la desidia.
Evagrio

Anónimo dijo...

En cierto grado estoy de acuerdo con Tito por lo que dijo Jesús en el evangelio de los talentos. Para salvarse, aunque sea para ser el barrendero en el reino de los cielos, hay que hacer algo, aunque sólo produzca un interes del 0.1%

El anónimo del voto

Mary Lennox dijo...

¡Wanderer! ¡¿Qué hacía que no estaba usted dando el martes en la UCA la conferencia acerca del "Futuro del Cristianismo"?!
Pero esa conferencia era sobre el futuro del movimiento neovitalcatólico... ¡Qué cosa Castellani era profeta o adivino!...
En verdad es terrible como se confunde todo: un triunfalismo, con la salvación eterna, el individuo con el todo.... Ese cardenal el martes no habló ni de la cruz ni de la salvación del alma ni de la Buena Noticia. Para él no había una verdad por la cual vivir y morir. Solo una lista de buenos valores, a los cuales el mundo parece dirigirse a aceptar, bajo una mirada de tolerancia.... En verdad no sé en qué mundo vive. A todo esto si un pastor da ese discurso en nuestra universidad ¿Quien se ocupa de prestar atención a las almas? El trabajo no es el de convertir al mundo sino el de prenderlo fuego. Es obvio que nosotros no somos los que vamos a ganar, como le dijo la señora castora a los chicos en el libro uno (Detalle curiosamente omitido en la peli) no son ustedes los que salvaran Narnia sino Aslan. El triunfo nos viene de Cristo y sólo de Él pero como dice W no es un triunfo temporal.
"¿Entonces?" se levanta el coro de mis congéneres furiosos ante la perspectiva de la Cruz. Entonces nosotros trabajamos por salvar nuestra alma y a través de ello difundir el Bien que Dios nos participa. Siendo Luz en medio de tinieblas, porque una sola alma vale las otras 99. Entonces nosotros estamos para trabajar de a individuos no de a masas.
Atentamente
Mary Lennox Filosofa sub 30 que siente que tiene más de 50....

Anónimo dijo...

Amigos: no olvidar que:
-en la Europa del 45 se impusieron los modernistas.
-en el Concilio triunfaron los aliados.
-aliados y modernistas impulsan el dogma democrático.
-democracia = relativismo.
-en Argentina la democracia se consolida desde hace varios años;

ergo

-inevitablemente todo irá de mal en peor para nosotros.
-Bloy decía que cuando quería saber las últimas noticias leía el Apocalipsis.
-Según Évola las civilizaciones en fase terminal pueden prolongar su agonía indefinidamente.
-hace unos años un teólogo italiano comparó a J. Pablo II con Juliano el Apóstata (en tanto defensor de un orden que se termina).
-Nimio de Anquín pensaba que el eón cristiano ha llegado a su fin.

En todo caso, uno de los principales problemas concretos a resolver sería: ¿participar en política propugnando el mal menor o apartarse absolutamente del mundo manteniendo los principios íntegros?.

pitufo meditabundo dijo...

O vivo en otro planeta o algo me estoy perdiendo:

Tito encabeza esta vez una crítica recurrente al supuesto "ex nacionalismo" que puede ser bellavistense o de otro sitio.

Parecería que este ex nacionalismo es derrotista, pues habla pero nada hace.

La parte que no entiendo es qué hace el otro nacionalismo, el que no es ex.

Yo que sepa, ambos dos, hacen lo mismo, esto es: nada a nivel político y a nivel familiar lo que tienen a su alcance.

¿O vivir de la arenga es hacer algo, por lo que los que aun no son ex algo harían?

La arenga me encanta. Cuando leo a Caponnetto defenestrando a Cristina la paso bien y le agradezco el buen rato y su notable manejo de la legua española, ¿pero salvo cuentiones de pluma, estilo y virulecia, en que se diferencia de las críticas hacia los K que aquí se hacen?

Ni Cabildo ni Wanderer son Seineldín, ¿o me perdí de algo, Tito? ¿Los no-ex sí van a los hechos?, ¿cómo?

En realidad sí "hacen algo", y lo hacen ambos dos. Hacen lo único posible: enojarse, putear y mantener un alerta que impida el letargo cerebral propio de tantos años de democracia.

Insisto: no hay diferencias en el plano de los hechos entre los ex y los no-ex. Le guste a quién le guste.

Anónimo dijo...

Entonces, Tito, vos querés cantarle las cuarenta a algunos conocidos tuyos que tiene guita y son pesimistas llorones. Eso decís vos, yo no los conozco, no sé de quiénes hablás, ni tengo un mango. Y me parece que muchos de acá son como yo. ¿Por qué no les escribís directamente a ellos o te armás un blog para cantar tus las cuarenta?

No es que me afecte demasiado leer lo que decís; me molestan tus generalizaciones, y tu vanidad al venir a gritarnos a todos: "¡tienen que hacer lo que yo hago!"... ¿Y qué carajo sabés de lo que hacemos todos los demás? Arreglátelas con tus conocidos, ponete nombre y poneles nombre, pero hacelo primero por vía privada, siguiendo los pasos evangélicos.

Este hijo de mi padre

Anónimo dijo...

Este hijo de mi padre,
Si no te cabe el sayo no te lo pongas.
Acá muchos son como vos, y muchos otros no.

Tito

Anónimo dijo...

Tito, es pecado tener guita?

Ricachón.

Ps. Wanderer, por favor, haga un post que aclare el asunto.

Anónimo dijo...

Tito, no me pongo el sayo porque no me cabe ni me interesa. Pero si estoy obligado a leerte acá, tengo derecho a opinar. Estas cuestiones personales se ventilan en otro lado. El nacionalismo tiene lo bueno y lo malo, como todo. Lo que no cabe no es el sayo, sino esta presuntuosidad de creerse obrando el bien en forma privilegiada. Bien que además no se hace sólo con guita, sino también pensando y enseñando, iluminando y discutiendo, que es gratis, pero es más caro que un maxikiosco. El activismo, además, no sé qué cosa tan útil nos deja. Otra cosa es la caridad y las acciones personales, reservadas al conocimiento de Dios. Yo qué sé si los ricachones que vos acusás no dan sin saber una mano lo que hace la otra. Por ahí tenés conocimientos personales, bueno, reservalos a lo personal. No hagás tanta alharaca pública.

Este hijo de mi padre

Anónimo dijo...

Ya está aclaradísima, en "el peligro de las riquezas" de Newman, en et voilá.

Capitán J. Sparrow dijo...

¿Pero cuál es el fondo de todo esto, sino la soberbia autocomplaciente? El pueblo de Dios está espiritualmente famélico, entregado a pastores vanos tan enfangados en el liberalismo del mundo que no pueden/quieren acoger el deseo de venderlo todo por el tesoro escondido.

No se conforman con los cuatro gatos que quedamos, que somos obra preciosa de la gracia. Un diamante solo puede brillas si se lo pule.

Pues ahí los tenemos vendiendo baratijas mientras el pueblo famélico se pudre en el cajón de los pendientes en lugar de hacerlo brillar para que las almas se atraigan a éste como al mismo Cristo que es el pueblo de Dios.

Bearnes dijo...

Levanten esto por favor. Es una basura, el post y los comentarios.

Amicalmente

Anónimo dijo...

Aníbal Fernandez dijo,

"Bergoglio se encripta en sus dichos. Nunca habla claro, no dice nada nuevo, no reivindica nada y dice cosas que son verdades de perogrullo, que no se refieren a nadie en particular, impersonales, encriptadas, que no sirven"

Anónimo dijo...

Mary:

Discusión vieja ya.

Mire:

Conversación entre agnósticos (Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges) a los que la Iglesia les importaba un comino.

Jueves 8 de diciembre de 1966, en el departamento de Bioy Casares.

BIOY: “Dentro de doscientos años nadie vinculará a la Iglesia con el más allá. Está en un no muy perceptible, pero sí firme, proceso.” BORGES: “¿Doscientos años? ¡Mucho antes! Está convirtiéndose en una institución como la UNESCO”. BIOY: “La indulgencia prueba indiferencia e incredulidad. En cuestiones que nos importan somos fanáticos. En literatura, por ejemplo…”. BORGES: “Es claro. Sabemos, aunque no podamos razonarlo, que “Los crepúsculos del jardín” es un buen título y no nos ponemos a considerar que “La canícula del jardín”, aunque también tenga un esdrújulo, sea equivalente. Muy pronto la teología desaparecerá.” BIOY: “Dentro de su religión, me parece más consecuente Torquemada que el Paulo (VI) actual. Yo creo que han clausurado el infierno y jubilado al diablo, que fueron alguna vez creíbles; mantienen el cielo, que nunca nadie imaginó. Le han dado la espalda, como hombres de mundo sin tonterías, a la magia; fueron, durante siglos, magos inoperantes; hoy ya están libres de la simulación –a quien la reclama, tildarán de ingenuo- y se mantienen como facción política y como burocracia. ¿La fe de los simples?. Permanecerá (más o menos) incólume, como la fe en Boca Juniors o en cualquier otro equipo de fútbol, cuyos jugadores ya no son del barrio, ni siquiera del club, pues los clubs compran y venden a sus jugadores. ¿Estás circunstancias debilitan el apoyo de los partidarios? De ningún modo. Los creyentes aplauden la evolución como prueba de que la Iglesia está viva y es moderna” BORGES: “Ahora que la Iglesia es tan liberal, ¿representarían una pieza en que un personaje muriera con el nombre Cristo en los labios?”. Propone variantes: “Era una basura, pero al morir pronunció el nombre de Gardel, de Mahoma, de Odín, de Jupíter, de Neptuno, de galletitas Express” (Cf. Samuel Butler, el que pidió al morir la “polca original” ).

“Borges” de Adolfo Bioy Casares.

Anónimo dijo...

Ojo Tito, que el resentimiento es la piedra de toque del sentimiento burgués y el motor del comunismo.

¡Desaburguesate, chabón!, ¡desaburguesate!

Anónimo dijo...

Tito, dos citas bíblicas para que conjugue y vea, antes de lanzarse a la acción.

"Entonces le dijeron: ¿Qué haremos pues para hacer las obras de Dios?
Jesús les respondió y dijo: La obra de Dios es que creáis en Aquel a quien El envió." Juan 6:28,29.

"Buscad, pues, primero el reino de Dios y su justicia y todo eso se os dará por añadidura" Mateo, 6:33

Anónimo dijo...

Tito:

Con el beneficio del anonimato. La ejemplaridad empieza por casa.

¿Cuánto gana Ud. por mes? ¿Cuánto destina a hacer por la buena obra, un 10 %, un 20 %, un 30 %? ¿Es Ud. pobre o se ha empobrecido por la Iglesia? ¿O mejor dicho, ha postergado comodidades propias por la Iglesia, la Fe, el testimonio? ¿Ahorra para Ud. y su beneficio, o lo entrega todo, no se deja nada?

¿Considera Ud. que Ud. hace algo con su dinero, comparado con la inacción que imputa a otros que tienen dinero?

Sea sincero, no mienta ni se justifique.

Saludos,

Anónimo dijo...

¿Qué pasa, viejo, se vinieron para acá todos los aburridos de otros blogs? Bearnes, sacá vos la basura de tu casa, acordate que el camioncito pasa hasta las 21. Tito, sacá un crédito y armate una rifa pro nacionalistas desposeídos. ¿Por qué no se van a joder a otro lado?

Achicoria

Anónimo dijo...

El tema podría ser interesante planteado de otro modo, a saber:

1. Teresa de Clacuta decía que "caridad es dar hasta que duela". Parecería que sin ese dolor, sin ese nivel de entrega habría una mera "donación", mas no caridad.

2. Bloy afirmó que "a nadie le es lícito tener o disfrutar de un solo lujo o ahorrar mientras exista un pobre". Pero también es sabido que con ese tipo de frases justificaba sus mangazos... y el muy bacán se dedicaba a escribir...

3. Santo Tomás decía que el hombre debía tener lo suficiente como para tener tiempo para sí mismo, con comodidades suficientes, para contemplar las verdades eternas, etc. Digamos que en términos modernos sería un propugnador de una clase media reflexiva(¿wandereriana?).
Hay que tener presente que no se llega a estas comodidades sin ahorrar antes, y ahorrar supone el hacerlo mientras a otros le faltan cosas. Ahí apararece la prudencia ante el caso de necesidad concreta y la gravedad de la misma en el prójimo.
También juega la noción de "prójimo", que es "próximo", el que está a mano y no todo el mundo.
Esta clase media de la que hablaría Santo Tomás, hoy no se arregla con 6 luquitas mensuales y si tenés hijos tampoco con diego.

Anónimo dijo...

Bearnes, tal vez quiso decir otra cosa y le salió mal. Dicho así, es una falta de respeto y una ironía berreta. Mejor explique con qué está en desacuerdo.

Lupus

Beatriz dijo...

"Nosotros, como Pilatos, también nos empeñamos en convertir a este mundo, y a este país, en el Reino de Cristo"

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El error está en la cantidad. La tarea me parece tan grande que me desanimo y no hago nada. Yo no pretendo ni en sueños convertir a 10 personas, con una sola persona hago fiesta. Dedícate a una, solo una, en casa, en la familia, en la universidad, en la oficina. El efecto multiplicador de esa sola persona es grande, muy grande. La mayoría de los conversos arrastran a la esposa, hijos, etc.

Lo que suceda con el mundo está en manos de Dios. Yo hago mi pequeña parte.

Anónimo dijo...

Estimado, aunque me cause gracia, tengo que retrucarle lo de Bloy. En cierto nivel, escribir no es de bacán. Es opinable, claro, pero personalmente a Bloy le agradezco sus diarios. El franchute cabrón se sentía merecedor de la ayudita, y aporreaba al que no accedía. Feo gesto, pero son temperamentos, modos y, al fin de cuentas, estrategias. Hay otros que manguean a lo Bloy sin serlo, ni mucho menos.

Por mi parte, nunca, pero nunca, pude ahorrar un pomo. Pero así como ayudo, soy ayudado. Hay que conformarse con lo que hay, Dios no falla. A la hora de dar, no sólo en silencio, sino con desmemoria. Honorabilidad natural. De importancia básica: no juzgar, aunque nos creamos con derecho.

Si el tema de la guita supera el desahogo discreto entre amigos y se extiende a un poso de requiebro moral o doctrinal, sonamos.

Lupus

Wanderer dijo...

Yo, a diferencia de Beatriz, no me dedico a convertir a nadie, ni siquiera a uno solo. Esa tarea se le dejo al Espíritu Santo.
Algo así como Ronald Knox que, durante sus trece años de capellán en Oxford, siempre se mantuvo alejado de los estudiantes que no eran católicos. Sentía que su misión no era convertirlos. Explicaba que él era el cayado del pastor y no el anzuelo del pescador.

Anónimo dijo...

Los hice pensar. Me sobra.

Tito

Anónimo dijo...

Uh, no te puedo creer, Tito. Primero jorobás con que aquí venimos a pensar y no a actuar, y ahora salís con que hiciste la gran acción de hacernos pensar... ¿Es día de los inocentes en tu pueblo?

Este hijo de mi padre

Anónimo dijo...

Está claro Lupus.
Si tuviéramos la certeza que en cada escritor frustrado hay un Bloy tapado yo sería el primero en poner unos mangos y en insistir en que se lo ayude. El problema que eso es saber el final de la película, lo que no podemos.
También es cierto que Bloy afirmó gran cantidad de juicios erróneos, lo que era propio de su temperamento (en relación a grandes escritores, por ejemplo con Maurice Barrés).
Es que él era, y no de pura pose, "un hombre del Absoluto", lo que lo hacía poco comprendedor de lo terreno en más de una cosa (por ejemplo la política).
A Bloy hay que leerlo como quien lee a un místico, que a su menera creo que lo fue.

En lo otro también coincido con usted.

Anónimo dijo...

Ahí te lo dijo Lupus mejor que yo, Tito. Pensar en la guita de tal o de cual, quién tiene y quién no tiene, quién pone y quién no pone, no nos lleva a ningún lado, no es buen tema. Hay cosas que se hacen en silencio, sin señalar a nadie. Me remito al post: buscamos el Reino verdadero, que no está acá, ni estará. Eso no nos exime de las responsabilidades, ni de la justicia, ni de la caridad, pero sí nos exige que evitemos el juicio a los demás: eso le corresponde al Rey.

Este hijo de mi padre

Anónimo dijo...

Anónimo Ricachón de las 13:13

Imposible aclarar pues seria una opinión mas .. y no una repuesta definitiva .....

Anónimo dijo...

Comparto esto de Bloy con ustedes, ya que se trata de un libro que no se consigue (Historias Impertinentes) y es una verdadera maravilla "ex-nacionalista", de paso:

"Por mucho que quisiera ser impertinente, no me atrevería a decir que ella tuvo tantos amantes como estrellas hay, pero imagino que reuniéndolas en medio de una amplia llanura, obtendríamos un contingente adecuado para una solemne manifestación de exaltado patriotismo"... "Era de lo más cerda. Sería menester una draga para limpiarla".

Y en relación a su personalidad él mismo la confiesa:

"Soy un rabioso vocacional... Cuando no masacro , tengo que ser impertinente. Es mi sino. Soy un fanático de la ingratitud... Si fueran astutos, harían replicar las campanas de día y de noche para advertir de mi presencia, privándome así del incógnito que favorece mis expediciones vampirescas. Y ya no me hable más de esos imbéciles".

Y en relación a los guitudos:

"- ¿Y usted? (cómo anda)
- Pues yo, criando tripa".

Díganme entonces si no habría que ponerle guita a todo Bloy potencial...

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

Yo me pasé buena parte de mi periodo sub 25 deseando tener una maquina del tiempo para poder llevarle unos mangos a Bloy y a Juana Moerbecke.

Anónimo dijo...

También es cierto eso, amigo. Hasta los mejores tienen sus errores y tropiezos, que también son el resultado de sus gustos, simpatías y antipatías personales. Qué menos para Bloy o Barrés, entonces. Cada cual en lo suyo y con lo suyo, la herencia es inmensa y compleja. Ahora bien, si se apostara a número puesto, la herencia sería, además, materialmente rica, y no lo fue, ni lo será, me parece. En vida del autor, seguramente no, y aquí menos. Lo único que se ganó Castellani fue una vianda con Videla el promotor. Después puede cambiar la fortuna, si hay algún heredero que sepa bailar el pasodoble.

Lupus

Anónimo dijo...

También leí a Bloy de muy chico (por Castellani) y al releerlo ya mayorcito me dí cuenta que por mis años mozos me fue útil, pero mucho más luego.
Los juicios siempre extraordinarios de Castellani sobre Bloy no los pude ver de jovencito y luego me resultaron patentes. De chico fundamentalmente fue el impacto por semejante pluma y su pobreza. De adulto pude ver su alma profundamente religiosa.

Lo mismo me pasó con Castellani. Qué macana tener que leer esa pila de libros nuevamente. O tal vez no. Quizá, como dijo el Normando, de adultos la lectura consiste en releer lo leído antes, pero entendiendo más allá del envoltorio.

Anónimo dijo...

"Bloy vitupera mejor que los profetas. Su fuego se alimenta de todo el estiercol de nuestra época" (Franz Kafka).

Anónimo dijo...

Volviendo un poco al tema original, me parece a mí, Wanderer, que sus consejos a “Uno que quiere ser de Xto.” renquean un poco, y son un tanto desencarnados. Porque no se puede hacer esa separación radical entre el plano de la fe y el plano de lo que vemos. Como si la fe, en nosotros, no debiera incardinarse en nuestra naturaleza sino en una naturaleza, digamos, angélica. Como si fueran indiferente, para que la fe opere, toda las realidades humanas que resultan necesarias –sí, necesarias- para la perfección de la naturaleza. La gracia –y la fe- supone la naturaleza. Privado el hombre de lo natural –y de todas las realidades naturales: la patria, una familia, la amistad, y un largo etc.- difícil le será –difícil, digo, que no imposible- no desnaturalizarse él mismo (porque fuera de la polis, o en una polis degenerada, el hombre o se eleva por encima de su naturaleza o se convierte en una bestia).
Y entonces si todas esas realidades que fueron queridas por Dios para la perfección de nuestra naturaleza se pervierten, se subvierten, y no queda ya ni rastro de Dios y de las realidades por él creadas en la comunidad de los hombres, bueno… se complica un poco la cosa. No digo que ya estemos, digo que vamos hacia eso, y cuando se llegue a eso, y cuando Él vuelva, ¿creéis que hallará fe sobre la tierra?
Por eso, me parece que renquea la respuesta al sub-30. No que esté mal, no que no sea importante, no que no sea quizás lo más importante. Pero no le regateen al sub-30, por favor no se lo regateen, que mantener esa fe en este tiempo no es lo mismo que en cualquier otro. Y no le digan tampoco, que todos sus desvelos por no poder encontrar donde anclar su amor a la patria, y cómo encarar la formación de una familia, y cómo dar testimonio en el mundo, y cómo pelear, no le digan que eso es triunfalismo y falta de fe. No señor, así es la fe en estos tiempos (me dirán que en todo tiempo, pero yo digo que no de la misma manera). Más oscura, más difícil. Y así, en dificultad creciente hasta el fin de los tiempos. Tanto que, si esos días no se acortaran, se perderían –si fuese posible- aún los elegidos.

Jacobita dijo...

Wanderer:

Es cierto lo que dice de Knox, pero también lo es que, sin practicar apostolado puerta a puerta estilo testigos de Jehová, fue "instrumental" en varias conversiones, como la de Sir Arnold Lunn (pueden encontrar la historia en la biografía de Waugh traducida por Tollers).

Knox lo cuenta así, con mucha humildad, en otro lado (The Gospel in slow motion, Resolutions):
"Luego San Pablo sigue: "Dad una bendición a quienes os maldigan, una bendición, no una maldición". Quizás no es un consejo que se pueda esperar que nos tomemos al pie de la letra hoy en día, aunque sólo sea porque la gente realmente no se lanza maldiciones muy a menudo actualmente, y tampoco se bendicen unos a otros muy a menudo actualmente. Por supuesto, se espera de mí que os bendiga cuando os vais para las vacaciones; aunque no se me pide que os maldiga al comienzo del curso escolar, lo que haría las cosas más simétricas. Pero a pesar de todo sigue siendo cierto que cuando la gente nos dice cosas desagradables o habla mal de nosotros, nuestra reacción instintiva es hacer lo mismo respecto a ellos. Y sigue siendo cierto que si consigues tomarte con calma el mal humor y de algún modo expulsarlo con risas, te sentirás contento después. Hace años, Mr. Arnold Lunn escribió un libro llamado "Conversos Romanos" - él era protestante entonces- y me lo envió, porque le había conocido en Oxford y supongo que pensó que me gustaría saber lo que decía acerca de mí. Bueno, yo había leído recensiones del libro y sabía que lo que había dicho sobre mí no era precisamente elogioso, especialmente acerca de un libro que yo había escrito. Así que pensé una respuesta completamente desagradable, y ya la tenía escrita en mi cabeza, lista para el correo del día siguiente; pero al día siguiente, por alguna razón que no podría expresar, no la escribí después de todo; simplemente en vez de eso le escribí una carta agradable agradeciéndole que me hubiera enviado "Conversos Romanos", y diciendo que estaba de acuerdo en que mi libro que había criticado era probablemente uno bastante malo, y que no estaba seguro que ahora quisiera publicarlo si no hubiera sido publicado ya, y así. Algunos años después, cuando el mismo Mr. Lunn pasó a ser un converso Romano, me dijo que mi carta le había hecho pensar mucho. No debería mencionaros la historia si fuera mi costumbre hacer cosas agradables como ésa; simplemente ocurre que destaca en mi memoria como un caso solitario en que seguí el consejo de San Pablo; y, como podéis imaginar, no me arrepentí."

Da que pensar en lo que en realidad es "apostolado".

Anónimo dijo...

"En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los otros."

¿No se resfrío la caridad, muchachos? Perdón si parece dulzón pero fue más agradable la respuesta de Jack alentando a otro sub 30 que esta sarta de acusaciones recíprocas.


Adveniant Regnum Tuum.

Raúl

Anónimo dijo...

Anónimo de las 09:55
Su pensamiento deja un regusto de contradicción. Parece coincidir en lo sustancial con Wanderer y sin embargo clama por la posibilidad de lucha en los distintos ámbitos de la vida mundana, reconociendo a la par que esto, la lucha, es o será en el corto plazo casi imposible por la iniquidad generalizada del mundo.
Y dice entonces, que no le quitemos al sub 30 ese espíritu de lucha, o la posibilidad de luchar.
Más no hace eso Wanderer, sino que su respuesta pretende sublimar el ánimo combativo del frustrado sub 30, convocándolo a una batalla mucho más trascendente, definitoria y decisiva. No como quién descansa en sus propias fuerzas sino como quién se alista y confía en la victoria de su Rey, al modo como los israelitas vencieron en tantas batallas con solo aprestar sus ejércitos contra enemigos incontablemente superiores en número.
Y quizás sea lo más conveniente. Lo más alto que se pueda pelear. Aunque aparente ser descarnado. Quizás los últimos tiempos se parezcan en esto a los primeros, en que los cristianos estaban arrancados del mundo. No ocupaban cargos públicos ni posiciones eminentes. Eran marginales. Cuasi parias. A los primeros los mataban en un martirio del cuerpo más o menos rápido. A los últimos, despacito y sin apuro desangrándoles el alma en vida.
Póngalo al sub 30 a “hacer algo” hoy, y agraciado será si no corre la misma suerte que los dos eremitas de Solovieff, que dejaron la oración y la contemplación para tejer canastas de mimbre. Uno de los monjes volvió de Alejandría. El otro no.
Quizás parte importante de la tribulación que nos toca es la castración de la faz política del cristiano.
Y que esto no parezca una genuflexión a la tristeza, porque no lo es. Si el martirio de hoy no es alegre, no sirve. No cuenta. Claro que a la alegría hay que pedirla.

Martin Ellingham dijo...

W.:

Muy buen post. Lo he recomendado y hecho circular por mail.

Como a veces Ud. se excede un poquito en un sano y patriótico iconoclasmo, sólo para matizar un poco lo dicho: la tensión escatológica no es condena de la vida activa, ni quietismo pesimista; las posibilidades concretas de apostolado con nuestros más cercanos (familiares, amigos, conocidos, etc.) tampoco se pueden desechar. Y respecto del orden político, aunque comparto mucho su visión del post, a veces hay oportunidades de luchar por algo concreto, que permite subsistir. Tal vez algún salteño me corrija en el dato, pero la ley de educación provincial de Urtubey salvó de la amenaza de muerte al colegio que da cobertura a los homeschoolers. Es algo.

Saludos.

Anónimo dijo...

Entre tantas elucubraciones, a mi me dieron ganas de invitar un café a Mary Lennox...que quiere que le diga...

Uno de la pandilla de Don gato.

Jack Tollers dijo...

¡Ah, y no olvidemos a San Agustín! que los mártires de los últimos tiempos no parecerán mártires.

Como a osadas, los trapenses cuya historia dio lugar a la película "De hombres y dioses".

La cita la trae Castellani, ya ni mi acuerdo dónde. La película la bajé de... bueno, tampoco me acuerdo.

(Me estoy poniendo viejo).

J. T.

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

En línea con lo que dice Martin Ellingham, yo no condenaría a priori toda actividad política. Al menos, con el objeto de impedir o sabotear los peores males. Hay buenas experiencias. Eso si, yo no me haría ilusiones de restauración del Sacro Imperio. Es posible que nuestra actividad social y política quede confinada a una guerra de atrición, y a iniciativas puntuales de resistencia, como diría Sahkespeare, "como espías de los dioses", dobles agentes de la Ciudad de Dios infiltrados en la del Hombre.

Anónimo dijo...

Una pregunta de un católico, con media familia luterana o evangelista.

Por qué pareciera que tienen una mala opinión de la predica callejera estilo testigo de Jehova predicando en Florida y DIagonal Norte o tocando timbres?

Haciendo eso las sectas pasaron de no existir a ser como un 10% de la población latinoamericana en una región previamente puramente católica.

Por lo menos parece un método efectivo.

El anónimo del voto

Anónimo dijo...

Salí de la universidad hace ya muchos años sin tener que acercarme a ella nunca más, por lo que no conozco la situación actual.
Pero si es como dicen y ya no es necesario estudiar, o estudiar seriamente para recibirse, lo que hay es un problema del que no veo cómo se podría salir.
Es gravísimo que la inteligencia no gobierne, pero que no exista más que un puñado de interesados en saber seriamente, que además no gobierna y sin que haya una transmisión seria del saber, es un problema definitivo.
Como dije, no sé cómo se dan las cosas en las universidades, pero lo que veo en graduados sub 30 y muchos sub 40, aun del tradicionalismo, es muy pobre. Parecería que ya no queda semillero por culpa de los viejos que no supimos transmitir la pasión por lo intangible y por vagancia de los jóvenes que no se distinguen tanto entre tradis y no, salvo una hora a la semana.

Mea culpa.

el viejo Bob.

SP5 dijo...

Bob.

El tema de la universidad es apasionante y pensar en lo que debería ser y en lo que es realmente tienta a desesperar. Mucho y bien se ha escrito acerca de lo que debería ser o volver a ser (Newman, Caturelli, Montejano, P. Randle, Ortega), y la verdad es que cada vez se aleja más de aquello. La universidad se convirtió en una oficina burocrática que luego de algunos años expide una habilitación para laburar.

El tema es entonces qué hacer. Es complejo, no solo porque el ámbito universitario no ayuda, sino además porque se necesitan maestros. No hablo de profesores universitarios, sino de maestros. El profesor que sabe repetir a los grandes clásicos y enseña el mejor tomismo a sus alumnos no es un maestro. Con estos profesores, en el mejor de los casos, se recibe un contenido que hay que saber repetir para aprobar el examen. Les siguen faltando lo principal: el imán.

El proceso de aprendizaje fecundo no es una saber repetir lo que se recibe, sino un entusiasmarse (suena a neocón, pero es así la cosa) por el maestro. Una “veneración acrítica” (sigue sonando a neocón), pues el aprendiz no sabe todavía porqué ya está interesado en aprender lo que ese maestro tiene para enseñarle. Es lo que sucede en el Banquete con Aristodemo. Aprende el aprendiz que “cree” en el maestro. El aprendiz no sabe porqué, pero algo le pica, se siente inclinado a aprender lo que supone sabe el maestro porque de algún modo lo venera. Es misterioso. Todavía no sabe porqué lo venera, ni conoce lo que el maestro tiene para darle, pero ya lo admira (de ahí la inmensa responsabilidad de los maestros…).

Me consta que quedan algunos de estos maestros desparramados que podrían “transmitir el saber” que usted menciona. El problema es que son menos que antes y muchos menos los aprendices dispuestos a entablar con un maestro lo que es el vínculo existencial necesario para empezar a aprender. Parecería que tiene que ver con el desinterés hacia lo “intangible”, pero también con la veloz vorágine moderna.

Y claro, sin esto, lo que encontrará es un tradicionalismo que renguea y que no se distingue mucho de lo que hay fuera. Esta es la arista universitaria. Falta la familiar y la fierrera, donde las cosas no están mejor.

Anónimo dijo...

Seguire los consejos de Pedro ........


http://www.zenit.org/article-39400?l=spanish

Anónimo dijo...

Castellani dice que en educación no se puede decir una palabra correcta y en orden, pues sembraría más confusión. Algo así debe pasar en política a mi parecer. Cualquier católico se da cuenta que su intuición (sea tema teórico o practico) desborda completamente la mentalidad de quien no es católico. Un católico dice la verdad en cualquiera de esos ámbitos (política, educación) y la diferencia de mentalidad plantea un sinfín de “representaciones objetables”. Los hombres comienzan a odiarte, pues uno tiene el poder sin tenerlo.

El que no conoce la doctrina cristiana, aunque sea un mínimo, es un estúpido. Pongan a un católico a pensar o trabajar con quien no lo es: sino los manda a cagar a todos en masa, se enferma.

saludos

Diego H. Feijóo dijo...

Wanderer... excelente artículo. "Creo yo que el problema está en pretender que el mundo debe ser convertido a Cristo, y nuestro empeño descomunal para lograrlo". Muchas veces es caído en esa tentación y en el descomunal empeño por lograrlo. Y, aunque de manera menos racional y consciente, he descubierto esto que vos acabas de expresar magistralmente en palabras.
Muy bueno el Blog (lo descubrí mirando los blogs que sigue Gelfand, que sigue mi blog) y ya me puse como seguidor para pasar a leer un poco más seguido (cuando los chicos se acuestan y la casa queda tranquila).
Un abrazo en Cristo. Diego

Anónimo dijo...

Lo que me gustaría saber es qué persona de veinte, veinticinco, treinta o cuarenta años entra hoy a la universidad, además de con un aro en la cara, con un deseo auténtico de aprender y con algo más allá de la idea de memorizar un determinado contenido que le permita aprobar y recibirse...

Es como lo del huevo y la gallina.

Podrán haber menos maestros. Sin duda. Podrán existir a lo sumo unos pocos profesores buenos. También es cierto. Pero no hay quien quiera aprender, salvo exceciones. Si egresan tan autómatas como entraron...

Profesor Medianamente Bueno.