miércoles, 30 de noviembre de 2011

La estampita del Coronel


Wanderer:
Respecto al clericalismo, no puede decir más que… ¡plagió mi tesis!
Hablando en serio, sostengo lo mismo aunque con algunos matices.
Cuando en 1870 caía Roma en manos de Vittorio Emanuelle, desde la Ciudad Eterna salieron hacia París unas fotitos del hoy beato Pío Nono arrodillado rezando o sentado en su trono con cara triste. Dichas fotitos llegaron a los talleres de St.-Sulpice, donde fueron reproducidas por millares con leyendas como “Pío IX prisionero en el Vaticano” y del otro lado alguna oración indulgenciada. 
Tras la explosión de las modernas congregaciones misioneras y educadoras que se expandieron por todo el mundo, estas estampitas de baja calidad y dudoso gusto “crearon” su demanda. Donde antes había un viejo crucifijo y algún cuadro barroco de la Virgen, se colocaba una imagen del Papa.
Se iniciaba así un verdadero “culto” al Papa. 
Nadie recuerda los nombres de los pontífices romanos anteriores a Pionono (excepto, quizás, Pío VI por su incidente con Napoleón). Pero desde 1870, en adelante, “Santo Padre” fue algo más que un título honorífico. 
León XIII, Pío X, Benedicto XV, Pío XI y Pío XII, Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto XVI… todos “santos” esperando su canonización. La que tarde o temprano les llegará. Uno será el Papa Obrero, el otro el Papa de la Ortodoxia, el de más aquí el de la Paz, y el que le sigue el del Apostolado Laico. Le seguirá el Papa Angélico, el Papa Bueno, el Papa del Concilio, el Papa de la Sonrisa, el Papa Viajero, etc., todos darán razones para “la esperanza”…
Si uno sostiene una legítima independencia respecto del Papado en cuestiones opinables y se remonta a los grandes Doctores medievales y Padres de la antigüedad (o simples laicos de a pié) que, en su momento, lo hicieron, le espetan en la cara “¿cómo se atreve a comparar al Papa con los papas medievales/renacentistas/…?”
Parece que hoy hemos “evolucionado” y, por fin, el Espíritu Santo se avivó: Ya no puede haber Papas politiqueros, tramoyistas, demagogos, cobardes, seniles… o, simplemente, bobos.
Toda palabra en boca del Romano Pontífice será poco menos que Palabra de Dios. Para el caso no importa si creemos que esa palabra divina fue dicha ayer nomás o en 1958. Siempre será una genialidad, sea que coleccionemos libritos encíclicas o discursos radiofónicos.
Si a eso sumamos el hecho de que, pareciera que, todos los caminos (episcopales) conducen a Roma y que todos los obispos se han transformado en delegados pontificios… aún cuando lo hagan en disidencia, podemos entender cómo se refuerza a sí mismo el clericalismo.
Antes debían estar suscriptos a Civiltà Cattolica o alguno de los muchos periódicos que reproducían la publicación italiana cuasi oficial y oficiosa. Hoy deben estar suscriptos al L’Osservatore Romano o tienen algún funcionario curialesco que les acerca una impresión de Zenit o alguna otra “agencia católica”. Y, lo mismo, se reproduce en miniatura, aún en fraternidades o sociedades sacerdotales suizas.
Lo importante es estar informado de lo último que se supone debemos creer, decir, hacer,     pensar…
Coincido, el problema es la ideología, y la ideología era y es el clericalismo, en sus diferentes versiones: parroquial, movimientístico, episcopal, romano o conciliar. Al convertirnos en católicos que ya no están atentos a la Tradición (y aún a las tradiciones) sino a “lo último”, no es difícil ver cómo nos aborregamos y estamos indefensos frente a cambios “de dirección”, de derecha a izquierda, o de izquierda a derecha.

Coronel Kurtz

21 comentarios:

Anónimo dijo...

Ludovicus dijo,

El movimiento canonizador pontificio es con mucho lo más preocupante, porque denota un cambio importante en el catolicismo, que deviene papismo irracional. De Santo Padre a Padre Santo. Cada uno con su carisma, como dice el Coronel: la sonrisa, el obrerismo, el polaquismo.

Igualito que en los movimientos, solo que en escala macro.

Para muchos, ser católico es rendir culto a la persona que ocupa el trono papal. Cuando si algo tuvo exquisito cuidado el Fundador de la Iglesia Católica en separar fue precisamente a la función petrina de las calidades personales, permitiendo que su Vicario lo negara tres veces.

Ese papismo se espeja y multiplica en el personalismo de los Fundadores, minipapas de las congregaciones y movimientos. Ser de tal organización es rendir culto al Fundador. La liturgia, la doctrina, la tradición, es todo secundario. Recibe fuerza de la autoridad, sea Papa, sea el Fundador. La autoridad se justifica a sí misma, se autoexplica, es en sí fundamento último de todo el fenómeno religioso, devenido en sumisión irracional a una voluntad.

Voila la neorreligion clerical/barroca.

Anónimo dijo...

Gracias, Coronel, y gracias Wanderer por airear e iluminar un poco la situación agobiante a la que se viene sometiendo al pobre cristiano con estos "absolutismos" que relegan la Verdad Objetiva a un segundo plano.

Inmediatamente recordé el último cuento chino sobre la "Tradición viva", que hace del papa y su séquito de turno único intérprete y/o corrector y/o "explicador" de la Verdad Revelada para cada momento, porque los fieles sólo "creemos entender" lo que sostenemos que es o no es parte de la Tradición... Algo así como que sólo el Papa "tiene la papa" SIEMPRE...

Afirmación semejante intentó imponerme un tal "Eremita" en un cruce de palabras que tuve con él (o quien sea) en otro blog. Pero le resistí valientemente...

Saludos.

Anónimo dijo...

De esto no zafa nadie:

Los neocones siguen al Magno como los filo-lefes a Benedicto.

Antonio.

Juancho dijo...

Es este sentido, son inmortales las palabras del P. Castellani, tan vigentes o más que cuando las dijo:

"Existen entre nosotros fulanos que piensan es devoción al Sumo Pontificado decir que el Papa “gloriosamente reinante” en cualquier tiempo “es un santo y un sabio”, “ese santazo que tenemos de Papa”, aunque no sepan un comino de su persona. Eso es fetichismo africano, es mentir sencillamente a veces, es ridículo; y nos vuelve la irri­sión de los infieles.

Coronel Kurtz dijo...

Tres comentarios devenidos posts en lo que va de una semana. Debo estar inspirado... o a Wanderer no se le ocurre cómo llenar el blog :)

Por supuesto que se trata de comentarios a vuelva pluma y no de tesis doctorales. Numerosas precisiones y matizaciones se imponen.

Y, obviamente, que es más fácil criticar con el diario de mañana las decisiones que tomamos hoy, pero eso no quiere decir que no haya que hacerlo.

Tampoco sé si las cosas podrían haberse dado de otra manera distinta, ni qué hubiese pasado de haberse elegido otros caminos.

Menos aún supongo si acaso lo que yo mismo hubiese hecho de haber estado en una u otra posición. De ese "papismo" incipiente participaron hombres a los que no le llego a la suela del zapato. Ni se me ocurriría juzgarles.

Et quis poterit sustinere diem adventus eius, et quis stabit, cum apparebit? Ipse enim quasi ignis conflans et quasi herba fullonum.

Anónimo dijo...

El comentario de Ludovicus me trae a la mente el imperativo categórico de kant, la ley fundamentada en tanto que es ley.

En cuanto Pedro, no dejó metida de gamba por hacer. Cada vez que decía algo brillante (inspirado por el Espíritu Santo) a continuación y casí inmediatamente lo echaba a perder y lo cagaban a pedos, al punto de llamarlo Satanás.

Anónimo dijo...

No creen que la tecnología tuvo mucho q ver con esto? antes el Papa no estaba tan cerca.

En la época colonial, los encomenderos les decían a sus indios, Dios está en el cielo, el Rey en España, y acá mando yo.
Gracias a la tecnología el Santo Padre dejó de ser remoto.

Ex Luterano

Coronel Kurtz dijo...

Justamente, amigo ex luterano, a eso me refiero, en parte.

Por ejemplo, la tecnología presente en el arte sacro (¿?) con las "fábricas" de St.-Sulpice (vea la 1ª parte de un traducción que hice hace tiempo).

Martin Ellingham dijo...

Mis felicitaciones al Coronel por este excelente comentario.

Las últimas noticias del clericalismo democristiano vendrán de la Comunidad San Egidio y la reciente designación de su líder en el gobierno italiano.

Hay que cultivar el anticlericalismo sano y patriótico de Castellani. Hoy tan necesario como antes.

Saludos.

Martin Ellingham dijo...

Ex-luterano:

Comparto es la tecnología y la "prensa católica" que está necesitada de disimilar un presente crítico generando "buenas noticias eclesiales" (=lo último que hace y dice la Jerarquía, por más que sea insignificante, porque para ellos la Iglesia no es jerárquica sino que ES la jerarquía).

Saludos.

el escipión barbado dijo...

Anticlericalismo sano, naif, cuidado, templado, cheto, top.
No no. Anticlericalismo es anticlericalismo, o es clericalismo.
El clericalismo es un feo vicio (y una idolatría hacia un hombre que entenebrece la visión de Cristo) que no encuentra su
otro extremo vicioso en el anticlericalismo.
Se ha identificado incorrectamente al anticlericalismo como el odio ilustrado al sacerdote, que no es más que una impiedad.

Anónimo dijo...

Escipión, por lo menos cambiemos los términos, que "anticlerical" ya tomó su significado de ilustrismo francés.

Yo quizá no soy tan leído como la mayoría de los que postean acá, pero bueno, en mi humilde opinión el clericalismo que vemos es una de las tantas expresiones de la mediocridad. También hay peronistas para los que Perón no se equivocó nunca. Hay amantes de la música que alaban todas las obras de Mozart. Hay bibliófilos que admiran todas las poesías de Borges. Hay muchos ejemplos más.

A veces está bueno discutir a ver si tal o cual rima está mejor lograda, pero cuando se trata de ortodoxia las cosas son más difíciles. Hay divisiones en la Iglesia que se van para todos lados: "Católicas por el derecho a elegir", los curas guerrilleros, los sedevacantistas, y muchos otros de cualquier signo político.
Ahora ¿cuántos cismas se habrán prevenido simplemente con "es así porque lo dice el papa y punto"?

Porque para disentir contra la opinión de un obispo, hay que saber. Es tan mala la obsecuencia ciega como la crítica ignorante.

Gracias a Dios hay muchos que también disienten con razonabilidad según su conciencia, empezando por los comentarios de este mismo blog.



Una nota de color: la primera vez que oí a alguien hablar contra el clericalismo fue durante lo que acá llaman una especie de murga, y fue ni más ni menos que JB.

-Andrés

Anónimo dijo...

Andrés, los discípulos del maestro no podemos menos que tratar de ser claros en los términos evitando las confusiones semánticas.
No puede haber un vicio en el clericalismo y en su opuesto el anticlericalismo sin más, del mismo modo que contra la injusticia no hay una sana justicia, sino justicia.
No parece apropiado denominar el acto virtuoso y a uno de sus extremos viciosos con la misma denominación más el agregado sano, medido o prudente.

Gelfand dijo...

Me parece que nos está pasando lo mismo que le pasa a los nacionalistas (perdone uds. Wanderer) cuando quieren solucionar los problemas de pais detrás de un escritorio y sin ver la realidad. Es verdad que la papolatría esta mal. Pero me parece que el "santo anticlericalismo" puede ser mucho peor. Denle el poder a los laicos que trabajan en las parroquias y después me cuentan. En Alemania, Austria, Suiza, donde los laicos tienen una participación mucho mayor y donde, sobre todo, controlan el dinero de las asociaciones parroquiales, la situación no es mejor que la del resto de europa.
También JB y otros peores suscribirían que el problema esta en que los obispos se han transformado en delegados pontificios (lo cual en la situación actual y sobre todo en Argentina no es verdad, sino que se lo digan a Melani que gozo de otro par de años aún después de que le habían pedido la renuncia). Si cada palabra del pontifice fuera Palabra de Dios, no se hubieran pasado el motu propio por donde se lo pasaron. Por supuesto mucho de lo que se dice es verdad. Pero tenemos que estar atentos con el remedio que buscamos, porque la situación puede seguir empeorando.
Hay utopías y hay ucronías. Creer que hubo un tiempo pasado donde todo fue mejor es de las últimas.
Franciscanos y Dominicos tuvieron que tener la aceptación de Roma y ser empujada por los papas. Y esto bastante tiempo antes del barroco, Trento y Pio IX.

Coronel Kurtz dijo...

Al menos por lo que me toca, no estoy proponiendo remedios.

Se me da que a esta altura la situación de la Iglesia es un nudo gordiano.

Sólo hay Uno que puede ponerle remedio.

Ecce sto ad ostium et pulso.

Juancho dijo...

Vieron hoy el artículo de Mons. Fernando Ocariz sobre la aceptación del CV II?

La verdad que parece una exposición clara de lo que es la "hermenéutica de la reforma / continuidad".

Y, al menos en los papeles, parece bien fundada.

Igual, hay que dar tiempo al tiempo, y esperar. Las aguas solas se van a ir aclarando.

Juancho.

Nicolás dijo...

Vergüenza me da escribir un comentario después de la cita tan sabia (y en latín) con que ha cerrado el Coronel Kurtz. Pregunto no más si el culto al Fundador, que la Iglesia viene inculcando en el pueblo a través de sus numerosas instituciones educativas, sobre todo a partir de 1934, no ha servido para abonar y fomentar el caudillismo que permanecía larvado, eclosionó en los '40 con el peronismo y ahora afecta a todas las instituciones públicas como una verdadera plaga. Un ejemplo: nunca como en la actualidad ha habido tantos miramientos con el jefe (jefa) del poder ejecutivo y una de las causas que explican esta evolución puede ser la mala catequesis de una Iglesia que continúa siendo influyente y nos predispone a obedecer en lugar de razonar.

Anónimo dijo...

Juancho:

"No sólo hay que interpretar el Vaticano II a la luz de documentos magisteriales precedentes, sino que también algunos de éstos se comprenden mejor a la luz del Vaticano II (...)"

¿A Ud. le pareció "bien fundada" esta exposición?

Yo veo un inmenso peligro en ese artículo por la coerción sobre las conciencias con la que quieren acallar las legítimas objeciones que últimamente se han animado a hacer personajes de reconocida talla intelectual, y que se van levantando por todas partes.

Y en cuanto a esa "Profesión de Fe" elaborada por Ratzinger (es su autor) en reemplazo del juramento antimodernista, si a mí me quisieran hacer obispo, no podría suscribirla en el punto referente al "religioso obsequio de inteligencia y voluntad" a secas... Yo le agregaría "en tanto y en cuanto coincidan con lo que se ha creído siempre, por todos y en todas partes". Si no, no suscribo nada...

Anónimo dijo...

Mons. Ocariz, con todo el respeto que merece, parece atado a salvar cueste lo que cueste la cuestión de la libertad religiosa.

Juancho dijo...

Anónimo de las 22:12

Si el CV II es Magisterio, y por lo tanto sigue en la línea de la Tradición (como afirma Ocariz), es coherente decir que el antiguo Magisterio se aclara con el del CV II.

No sé si bien fundado, pero lógico es.

No conocía esa Professio Fidei que habla Ocariz y Ud. comenta. Ni sabía que reemplazaba el antiguo juramento antimodernista. Voy a buscarla para desasnarme.

Juancho.

YORCH dijo...

Muy buen comentario sobre el culto a la personalidad desatado en torno al Papa, yo no dudo de las virtudes de Juan Pablo II, sin embargo, creo que uno de sus mayores errores durante su reinado fue el haber creado una imagen de la Iglesia demasiado centrada en su persona, y demasiado dependiente de su carisma personal. Benedicto XVI debería representar, siendo un Papa menos mediático, un regreso a la Iglesia institucional, si se puede decir, menos dependiente de la personalidad: defectos o virtudes del pontífice y más centrada en el esfuerzo y papel de todos los fieles, y sobre todo, girando en torno a Cristo antes que en su vicario. De lo contrario, la Iglesia queda reducida a un mero movimiento político u organización con un líder mundano más.