martes, 13 de agosto de 2013

Nobleza


Varias veces hemos hablado tangencialmente en este blog acerca de la nobleza. Creo que es un tema que merece que lo tratemos con un poco más de profundidad, aunque soy consciente de mis modestísimos conocimientos al respecto. Confío en que aquellos que lo conocen mucho mejor que yo -el Dr. LMdR, por ejemplo- puedan abundar y corregirme cuando sea necesario.
Me llamaron la atención un par de ideas que aparecen en un librito deliciosamente contrarevolucionario de Vladimir Volkoff: Elogio de la diferencia, que pueden bajar desde Scribd o desde DepositFiles, y voy a recurrir a ellas en más de una ocasión a lo largo de esta entrada.
Una primera distinción que es conveniente hacer es entre nobleza y clase. Es decir, cuando hablamos de nobleza no hablamos de clase social, que es un concepto sociológico, inventado por ideólogos preocupados por encontrar instrumentos teóricos para oponer lo que, naturalmente, nunca fue opuesto. Solamente en los pueblos primitivos no existía división entre jefes y pueblo, pues la noción de mando comenzó a desarrollarse con la civilización y, como dice Volkoff, no se sabe si es el mando el que civiliza o es la civilización la que jerarquiza. Han sido justamente las sociedades jerarquizadas, es decir, con jefes que mandan y pueblo que obedece, las que hicieron frente a las invasiones orientales, las que edificaron las catedrales, las que engendraron los Estados y las que conservaron las culturas. Por eso, hablar de nobleza no es más que reflejar el estado natural de los pueblos civilizados y en nada tiene que ver con la idea moderna de clase social y, mucho menos, con el dañino concepto marxista de lucha de clases.
Por eso, el término nobleza está muy lejos de la pedantería y mucho más lejos aún de las páginas de Hola o de Caras, y se resiste a una definición. Conviene, por eso mismo, antes que comenzar con una definición, hacerlo rastreando el origen de la nobleza. Pero tampoco en esto hay acuerdo: podría estar ligada a la tierra, a la función ejercida en una sociedad determinada, a la profesión militar o a la antigüedad del linaje. Quizás haya un poco de todo eso, pero me parece que, esencialmente, la nobleza está relacionada con la posesión de la tierra. Por algo los nobles franceses del Ancien Régime suele poner, cuando se les pregunta por su profesión, agricultor. Y es porque el cultivo de la tierra propia, ennoblece. Es una cuestión casi atávica, y del atavismo más originario, pues es de la tierra de donde surge el sustento del hombre y es esa la tarea que le fue impuesta a Adán luego de la expulsión del Paraíso.
Pero la tierra, y la posesión de la tierra -más allá de que esta sean unas pocas hectáreas-, genera necesariamente el arraigo, en decir, el enraizamiento del hombre a un lugar con el que establece un vínculo que se convierte en configurador de su propia identidad y de la de sus descendientes. En este sentido entonces, el noble es la persona que está arraigada a la tierra. Y esto aparece en el desarrollo natural de todas las sociedades. Pensemos en algún pequeño pueblo de nuestras pampas. La nobleza particular que allí se iba formado naturalmente -y con esto quiero decir las jerarquías sociales y de mando que surgían-, provenía de la posesión de la tierra. Es decir, quienes poseían la tierra ostentaban las jerarquías sociales superiores. Y no era siquiera necesario que fueran grandes latifundistas; la sola posesión de una chacra ya implicaba un posicionamiento social. Por supuesto, todo este ordenamiento queda rápidamente destruido por la burguesía: cuando el almacenero empieza a crecer y aumentar su fortuna, desplaza al pequeño poseedor de la tierra arruinado después de una mala cosecha. Naturalmente entonces, la jerarquía del entramado social aparece con la posesión de la tierra, y con ella, la nobleza.
Pero lo interesante aquí es ver el aspecto simbólico que tiene el tema. Si el noble es el arraigado, el plebeyo, por oposición, es el descastado, es decir, quien no está arraigado a una casta, y no entiendo este concepto tal como aparece en la organización social india. Casta es el linaje relacionado con esa tierra que, en algún momento, se poseyó y probablemente ahora esté, desde hace varios siglos, en manos de mercaderes. Pero la pérdida de la posesión material de la tierra no implica necesariamente la pérdida del arraigo a la misma, convertida ya en un elemento simbólico. Es decir, el noble permanece enraizado a la tierra de su familia, o a su familia o, más ampliamente aún, a su casta. Y arraigo no significa aquí apego concupiscente a una porción de territorio sino a los principios e ideales de aquellos que poseyeron en algún momento ese territorio, y el primero de todos, la religión. Quizás una materialización simbólica de esto sea la casa solariega o el escudo de armas, si es que se los posee. La casa no es solamente paredes y techos más o menos conservados, sino que es historia viva y es casta. E igualmente el escudo, no es reminiscencias más o menos fantasiosas o esnobismo, sino identificación con la tierra, y con ella a los ideales, a los cuales estoy arraigado.
Por eso el noble, tal como lo entiendo, no se relaciona solamente que ver con un título de nobleza otorgado por algún soberano. Muchas veces, esto no es más que un signo de anti-nobleza. Una cosa es la nobleza francesa del Ancien Régime, con títulos otorgados por los Anjou, y otra los títulos otorgados por Napoléon a sus amigos y colaboradores. ¿Quién se tomaría en serio hoy en día, por ejemplo, si a la Colifata se le ocurriera proclamarse reina y nombrar conde a De Vido? Todo el mundo se reiría tanto como se ríe la gentry inglesa de Sir Elton John o de algún almacenero con suerte y dinero que es knighted por Su Majestad Británica.
Pero con esto no pretendo descalificar a la nobleza con título. Tengo un buen y cercano amigo que es conde del imperio romano-germánico, poseedor como mayorazgo de los títulos y armas de su familia, aunque esté bastante más que venido a menos, y en él es posible ver todas las características más salientes y evidentes de la nobleza: su sola presencia emana nobleza.
Sin embargo, me parece que es posible y necesario en una época en la que el plebeyismo no solamente se ha posesionado de los gobiernos seculares, sino también del mismo trono de Pedro, -y se alardea impúdicamente der ser plebeyo, presentando tal atributo como virtud-, extender el concepto de nobleza al significado simbólico propongo: arraigo y fidelidad a la casta, es decir, a la familia y a los ideales que ella encarnó. En este sentido, noble sería quien se identifica consigo mismo, reconociéndose, al decir de Pemán, no como un grano suelto, sino como parte de una espiga. Es decir, yo no soy apenas yo nacido hace algunas décadas, sino que soy una parte más de mi casta, y es en ella en la que encuentro mi identidad.
Y propongo un ejemplo: el carlismo argentino. Muchos sabemos y tenemos buenos amigos que forman parte de una suerte de hermandad carlista que permanece fiel a don Carlos María Isidro, hermano del rey Fernando VII y que fuera desplazado del trono a la muerte de este por su hija Isabel II, sostenida por los liberales. Los carlista son los así llamados apostólicos: tradicionalistas y antiliberales que consideran que Juan Carlos de Borbón es un usurpador del trono de España y que el verdadero monarca es… bueno aquí empiezan las diferencias entre ellos, pero podría decir que la mayoría sostiene a don Sixto de Borbón-Parma.
Pues bien, ya suena un poco extraño que existan carlistas en España, pero es mucho más raro aún que hayan carlistas en Argentina y que anualmente organicen una cabalgata de los mártires de la tradición, luciendo sus boinas coloradas y sus banderas blancas con la cruz de Borgoña. ¿Son locos? Claro que no. Son nobles. Aunque ninguno de ellos crea posible la restauración dinástica en el trono español, continúan arraigados a la tierra, es decir, a la familia y a los ideales, aunque el mundo se les haya caído varias veces encima.
Por eso tiene razón Volkoff cuando define a los nobles como categoría de hombres diferentes. Parecería una definición que no define nada porque, en realidad, todos los hombres son diferentes, por más plebeyos que sean: D’Elia es muy diferente a Moria Casán y a Bergoglio, aunque los tres sean constitutivamente plebeyos. Pero lo que ocurre es que el coeficiente de diferencia del noble es muy superior al de los demás. Y esa diferencia no les viene de una distinción física que puede estar o no estar, ni a la capacidad de realizar pruebas o hazañas, ni a la tradición de decir colorado en vez de rojo, mujer en vez de esposa y comida en vez de cena, ni a genealogías que generalmente se han dorado, ni a propiedades que se malveden, ni a privilegios que pasan rápido. Son diferentes porque se reconocen como diferentes y son reconocidos como tales.
Termino con una anécdota de Dostoievsky. El escritor, que era noble pero de ideas progresistas, se encuentra un día en un tren con un hombre de la pequeña nobleza rusa, o hidalgo diríamos en términos españoles (hidalgo = fijodalgo, es decir, hijo de alguien), que pretende ser diferente. Dostoievsky se indigna. ¿Qué significa esto? ¿Acaso no son todos los hombres iguales en dignidad? ¿No son todos hijos de Dios? El otro sigue en sus trece: él es diferente porque es noble. Nada puede hacer con él: un golpe no lo haría cambiar de ideas y, por otro lado, se trata de un hombre de bien, que no desprecia a nadie y que asume sus responsabilidades… pero es diferente. No se vanagloria de descender de Gengis-Khan, de Pedro el Grande o de nobles guerreros, pero es diferente. No tiene inmensas propiedades, no manda ejércitos, no tiene más que una pretensión: ser diferente. Y lo es.
Lo es.

Qui potest capere capiat.

84 comentarios:

Anónimo dijo...

perfecta descripcción

Anónimo dijo...

BRILLANTE!!!
Suscribo completamente el texto, saludos desde Chile, donde hay algunos (pocos) hidalgos, el resto son mercaderes.
Rodrigo

Revista El Sacristán Serrano dijo...

Magnífica entrada, don Wanderer. Sin desperdicio. Claro que en la Parroquia de la Esquina no lo entiende así el Señor Cura. Ni en Roma el Señor Papa. Ni las Masas de Río, entusiastas de degradarse a sí mismas y a Nuestro Señor. A veces parece que la Iglesia Actual se ha convertido en la más poderosa máquina de masificación y plebeyismo que haya visto el mundo. Su kénosis es demasiado literal: anonadan y degradan a Dios y a todo Orden y Superioridad. ¿De dónde vienen esos lodos? Pues no sé, pero la Gaudium et Spes sino es un canto de amor apasionado al hombre-masa, se le parece bastante.

Le dejo un Emblema de la Nobleza Indiana:
http://3.bp.blogspot.com/-phxJDOY6CgU/T_3RYsbFT9I/AAAAAAAADNQ/r_Vg1-31jtg/s640/arte-virreinal-basilio-santa-cruz-procesi%C3%B3n-de-corpus-christi-pintores-latinoamericanos-.jpg/

Anónimo dijo...

Isabel II era hija no esposa de S.M Fernando VII. Ademas la mayoría de carlistas reconocen al rey Juan Carlos como monarca ya que la línea de Carlos Maria se extinguio en Alfonso Carlos y los derechos pasaron al otro hermano de Fernando VII, Francisco padre del marido de Isabel II.

Revista El Sacristán Serrano dijo...

Para el Anónimo:

Será la mayoría de carlistas que no son carlistas. Especie similar a la de los católicos no católicos y al Cuchillo Sin Mango al que le Falta una Hoja, del que hablaba Lichtenberg.

Wanderer dijo...

Anónimo, me refería a la mayoría de los carlistas argentinos.

Revista El Sacristán Serrano dijo...

A ver, a ver un momentito:

La mayoría de los carlistas que podemos definir como tales, es decir de los carlistas "cognoscibles" (podrían haber otros, pero a esos nunca nadie los vio ni conoció)están organizados en tres grupos o tendencias. En casi toda la Hispanósfera (y más allá) donde hay carlistas. Una es un engendro de la teología de la liberación y el lado más "cutre" de la Populorum Progressio, con altermundismo, tercermundismo y la Cara Gigantesca de Paulo VI hasta en la sopa. Ahora quedan cuatro gatos. La otra es un carlismo "centrista", juanpablista, que defiende los principios...pero hasta aquí nomás...y que mendiga las migajas de cariño episcopal en la puerta trasera de la sede del PP, de la cadena COPE o de la CEE. Tienen la sigla CTC y participan en elecciones, incluso. La tercera es la vieja escuela de pensamiento de don Rafael Gambra y otros, que reconoce en don Sixto al Abanderado de la Tradición y que se compró hace mucho tiempo el Paquete Completo. Esos son también los de la Cabalgata en la Patagonia. Salvo mejor parecer...

Pero lo cierto es que ninguno de esos grupos (que podríamos decir que no representan a la mayoría de carlistas sino a la totalidad de carlistas) reconoce al Galante Mataelefantes como rey ni como nada.

Ahora, el Anónimo podría decir: "Pero eso no es la mayoría...la mayoría serían los descendientes del requeté y demás organizaciones carlistas de antaño, que ahora reconocen al Sistema Actual que impera en España"...Pues según ese criterio, buena parte del carlismo actual (por lo menos su parte "creativa") estaría quemando carros y botes de basura con la "kale borroka" y haciendo marxistadas análogas.

Es como decir que la mayoría de los católicos de Sajonia es desde hace cierto tiempo protestante.

Anónimo dijo...

--¿Qué es un noble?--dijo Sancho.

-- Difícil de definir, señor. Eso se siente y no se dice.

-- Es un hombre de corazón --saltaron en el grupo voces por todos lados. Es un hombre que tiene alma para sí y para otros. Son los capaces de castigarse y castigar. Son los que en su conducta han puesto estilo. Son los que no piden libertad sino jerarquía. Son los que se ponen leyes y las cumplen. Son los capaces de obedecer, de refrenarse y de ver. Son los que odian la pringue rebañega. Son los que sienten el honor como la vida. Los que por poseerse pueden darse. Son los que saben cada instante las cosas por las cuales se debe morir. Los capaces de dar cosas que nadie obliga y abstenerse de cosas que nadie prohíbe.
LC (El Nuevo Gobierno de Sancho).

Anónimo dijo...

Para sacristan

Si seguimos las leyes dinásticas ni Sixto Enrique tiene derechos. Ya que su padre se caso morganicamente con una Borbon-Bousset.

Anónimo dijo...

Se puede afirmar con Píndaro que la excelencia hereditaria de la estirpe solo alcanza su plenitud cuando es innata y quien solo posee lo aprendido es hombre oscuro e indeciso.

Sí y no. Luego de Cristo esto es medio complicado de decir sin más. Pero en principio hay que quedarse con la copla de que es mejor venir de donde estamos anclados antes que de ningún lado.

Pero como hay mucha gente con la nada afortunada suerte de haber nacido en este siglo sin qué heredar ni a qué arraigarse, me animo a decir que hay dos cosas fundamentales que nos transmitía el más viejo - y seguro el más querido - de los hombres que se dan cita en aquella cabalgata camino a la misma, varios años atrás, que pueden servir:

La primera cosa, fue con motivo de no sé qué novedad recién salida de Roma. Todos en la camioneta estábamos a las puteadas. Él, muy serenamente afirmó: “hay que mantenerse insoportablemente obcecado”. Fue todo.

Lo segundo, lo escuché tanto de él como de mi padre: “una familia es una mafia”, antes y después de Cristo.

La religión y la comprensión de la familia en esos términos es la que permite entrados los años echar novios y novias indeseables cargadas de “esos instintos atrofiados del minucioso pequeño burgués” del que habla Calderón Bouchet.
La insoportable sorpresa que siente esta gente ante el hecho imprevisible y que les resulta tan antihigiénico e imprudente no la queremos en nuestras casas.
Cuando una familia es una mafia encaran en la vereda al hijo del banquero que acaba de estacionar su coche alemán y uno por cada oreja le dicen: volá de acá, o los mato a los dos.
Y le ponés una mano en el hombro a tu hijo mientras ves huir al pretendiente consciente que se le acaba de ir como agua de entre las manos su única posibilidad de ser feliz. Ya se había acostumbrado a la idea de tener una nada despreciable cantidad de cuñados y de otras cosas que no había visto antes y que no eran tan terribles como las pensó siempre, pero mal día para el gaucho.

Billetera mata galán, pero buena cuna a Mini Cooper perfumado sin migas de comida en los asientos.

Digo todo esto porque el ideal pindárico se nos fue al demonio y no hay ya quién lo alcance, pero aun se puede conservar, no sin los respectivos cuidados y métodos más o menos falibles, de la familia, lo más noble y tradicional que hay.

Anónimo dijo...

Castellani consideraba entre los pocos posibles presidentes viables para Argentina a Graffigna, su amigo terrateniente afincado de muchos años a su tierra y agricultor.

Anónimo dijo...

Wanderer, no se olvide, la nobleza es una categoría del espiritu. Por eso, el más pobrecito a los ojos del mundo a veces es el más noble.

Ricardo corazón de Jamón

Anónimo dijo...

Bienaventurado quien muera por un pequeño palmo de tierra (Peguy).

Maldita Revolución.

J dijo...

Creo que era Gómez Dávila el que dijo que un nombre necesita 200 años o una batalla.

Y si no se tiene tierra, al menos hay que tener un caballo. Como Gerardo Ansola, el correntino de Che Patron. Recomendable libro, que trae una anécdota interesante. Resulta que un Zichy Thyssen estaba de visita en los campos de Ansola en la época de la subversión y le dijo que temía mucho por su seguridad. Ansola le dijo que por qué se preocupaba, si estaba lleno de guardaespaldas, y el otro le dijo "Sí, pero a estos les pago para que me cuiden, y si otro les paga más para que me maten, voy muerto. En cambio usted tiene a los Monzón (una familia que trabajaba en los campos de Ansola, creo que ese era el nombre) y a su gente que darían la vida por usted."

Porque la nobleza del de arriba es la de todos los de abajo. Golpe de muerte a la lucha de clases.
Claro que no hay mucha nobleza arriba hoy día.

Charondas dijo...

Errata al anónimo de las 14:23: don Javier de Borbón Parma se casó con Magdalena Bourbon-Busset con la aprobación del rey don Alfonso Carlos. El exabrupto de Paco Elías de Tejada al respecto, embroncado con Carlos Hugo, hay que tomarlo como lo que fue: un exabrupto.

Anónimo dijo...

La mejor aproximacion, la de Castellani, traida mas arriba. Lejos. La mas (como tantas veces) cristiana y realista. Macho, si tuviste tierra y la depredó algún tío, o te la confiscó el Che De Vido, o nunca tuviste ni una chacrita, hay tierra espiritual de sobra para labrar y para inaugurar nobleza en vos y en tu descendencia. Ninguna dinastía viene del Edén, salvo ésta: la de todos. Ninguna nobleza tiene en las venas una sangre superior a ésta: la de Cristo. Y de todas las que hubo o las que hay (las que quedan), alguna vez no hubo nada, hasta que un día empezó. Si no tenés tierra, labrá lo que se pueda. Si no tenés batallas, combatí donde pinte. Si no tenés espada, peleá con la palabra. Se demuestra con la vida entera y en todos los frentes. "Hijo de alguien": si no lo sos vos, que lo sean tus hijos. Llegado el caso, un almacenero puede ser más noble que un pituco cargado de banderas. La nobleza posible, en esta época, no viene marcada sólo por el hecho de ser "diferente"; o en todo caso, no se determina solamente por tu ascendencia, sino también y sobre todo por tu ascenso.

Chino Benitez

Anónimo dijo...

Correcto a eso apunta la lucha de clases a que se desate la avaricia y desaparezca la nobleza.

Andres P. dijo...

"Porque la nobleza del de arriba es la de todos los de abajo".

Lo que hace capaz al siervo de morir por su señor, y al señor dar la vida por los siervos, eso es nobleza, y la nobleza es tan difícil de definir como de conseguir, sin embargo, quien la tiene, quien es noble, es fácilmente definible y lo ostenta como si innato lo tuviera.

Eh aqui la paradoja, podemos afirmar sin equivocarnos cuando alguien es noble, y decir que caracteristicas lo ennoblecen, pero cuando de la idea misma se trata, la razon muere, porque la nobleza tiene sustento en el hombre noble, no en si misma. Internamente es una cuestion de ppios. de firmeza, sabiduria y religiosidad, arraigo y costumbres. Externamente, es como dice Castellani: son los que a su conducta han puesto estilo, es decir, disciplina, formas, belleza; reflejo del espiritu que causa admiracion

Revista El Sacristán Serrano dijo...

Ojo, anónimo: Don Sixto no es Rey, ni se ha proclamado tal; es simplemente el Abanderado de la Tradición, quien custodia la Corona y todo lo que representa en medio de este tiempo de absoluto tsunami revolucionario.

Claro que, en mi modesta opinión, don Sixto sería un monarca magnífico. Es uno de los poquísimos príncipes auténticamente católicos que quedan.

Dejo la cuestión de la conveniencia de esta pretensión a los expertos. No sé mucho de asuntos monárquicos específicos; puesto que los paisanos del Papa Francisco destruyeron la monarquía de donde yo vengo hace un par de siglos.

Anónimo dijo...

Yo no soy flor nacida para todos los vientos
ni camino perdido para todos los pasos:
yo no soy pluma suelta de destinos y acasos
arrojada a los aires, cual despojo maldito.
Yo he nacido a la sombra de un mandato infinito,
de un misterio fecundo
donde, en letras de estrellas, mi sendero está escrito.
Yo he venido a la vida con un nombre bendito.
¡Yo no soy hospiciano de las patrias del mundo!
Tengo nombre, y recuerdos, y linaje, y pasado:
hay un eco de siglos conocido y amado
que acompaña mis pasos y responde a mi voz...
¡Yo soy flor en las flores de un jardín bien nombrado
y mi tierra era tierra bendecida de Dios!
(Pemán)

Anónimo dijo...

Pues yo he leido en Castellani , ahora no me acuerdo donde, que la unica nobleza que existe es la de la Inteligencia. Y en este blog pululan varios nobles en este sentido y no creo que el arraigo, aunque sí la buena formación, sea condición imprescindible para estar en ese grupo.
Salo

Anónimo dijo...

No que la tierra sea condición sine qua non, Chino, pero aporta el mejor humus para que crezca el árbol.
No que el linaje sea condición sine qua non, pero aporta el mejor clima para que florezca y de fruto.
Pero sí, lo esencial es el agua, como dice Ud.
Florentino.

Anónimo dijo...

Anónimo de 14:54.

Yo era (o soy) uno de esos descastados pretendientes de una bella católica de familia muy conocida entre los tradis argentinos.
Había tenido varias novias que me daban más que lo que no me dio ésta. Y nos peleamos. Me habían quedado picando varias cosas. Su belleza. Que no me dejaba hasta el casamiento (llegué a creer que era loca). Y que la quería.
Y me pasó lo que usted cuenta. Me llamaba la atención lo bien que se la pasaba en una failia de clase media con hijos para tirar para arriba. No dejaba de verlo como una simple rareza, pero me gustaba y pude ver que no era grave y estaba bien.
Volví con ella.
Llegué a odiar a mis cuñados,que eran más de diez enemigos que me odiaban.
Hoy también soy de clase media, finjo ser más piadoso de lo que realmente soy, también simulo entender el latín, voy por el sexto hijo (y mis cuñados también, caldo de cultivo de un hermoso desastre que me llena de alegría), cuando hablan del Apocalipsis me hago el preocupado y, como usted dice, sin merecerlo ni recordando mis pasado, echaría a los pretendientes que son como yo lo fuí. Pero para eso faltan al menos diez años.

Un cura me dijo una vez que fue la gracia. Puede ser. Pero para mí fue lo que la quería y la quiero.

Anonimísimo (que la gente lee y después comenta. Estos lefes son unos hijos de p...).

Anónimo dijo...

Chino Benitez,

Análogamente, el hombre de linaje que no logra ser "alguien" es un mediocre. LC explica el pecado original con una imágen que le pido prestada para esto: un rey es derrotado, pierde su corona, y su hijo debe trabajar como escribano de un mercader. Junto a él trabaja otro hombre, hijo de jornaleros.
La misma situación puede ser un ascenso dichoso o una caída vergonzosa.
La Argentina tiene muchas familias que criaron grandes hombres, y que hoy en día están como dormidas. Usted que lee este foro y se alegra de ser hidalgo de Indias o infanzón de Castilla, ¿es realmente noble en su vida?
Cristo nos llama a la santidad, y la nobleza acerca al hombre a la santidad. ¡Seamos nobles más allá de los papeles!

Anónimo dijo...

Interesante es aquella idea de la nobleza heredable al revés, de hijos a padres.

Anónimo dijo...

Nadie nunca pudo ver alguna vez despeinado al Dr LMdR.

Anónimo dijo...

Newman dixit:

A los ojos de Dios, todos los cristianos son reyes; son reyes en su invisible Reino, en su mundo espiritual, en la Comunión de los Santos. Parecen como cualquier otro hombre, pero portan coronas sobre sus cabezas, y están revestidos con mantos gloriosos, y los ángeles les sirven, por más que sus ojos corporales no lo vean. Así son los cristianos, altos y bajos; todos los cristianos que permanecen en aquel estado al que fueron elevados por el bautismo. El bautismo los ha colocado en aquel bendito estado.

Dios no esperó hasta que hicierais alguna cosa buena antes de bendeciros. ¡No! Sabía que nada bueno podíais hacer por vosotros mismos. De modo que Él vino primero; os amó antes de que vosotros lo amarais; os dio una misión que antes que nada os volvió capaces de realizar. Os colocó en un nuevo y celestial estado en el que, si permanecéis, estáis seguros. No os dijo, “Obedecedme, y os daré un reino”, sino “¡Mirad! Antes que nada os doy gratuitamente este reino; en adelante obedecedme, pues podéis hacerlo, y permaneceréis en este reino”. No dijo “Obedecedme, y luego os daré en recompensa el Espíritu Santo”; sino “Os doy este gran don para que podáis obedecerme”. Primero da, luego manda; nos dice que le obedezcamos, no para que nos ganemos su favor, sino para no perderlo. Por naturaleza estamos enfermos y desvalidos. No podemos complacerlo; no podemos mover ni un pie ni un dedo; no nos dice “Curaos primero, y luego os recibiré”, sino que comienza a curarnos y nos recibe y luego nos dice, “Tengan cuidado de no recaer; cuídense; manteneos fuera de peligro”.

Tal es, entonces, vuestro estado, mis hermanos, a menos que os hayáis apartado de Cristo. Si vivís en su fe y en el temor de Dios, sois reyes—reyes en el reino invisible y espiritual de Dios; y eso, al igual que David, aunque no hacen más que ocuparse del ganado, o trabajáis con las manos, o servís en una familia, u os ocupáis de cualquier bajo menester. Dios no ve como ve el hombre—Él os ha elegido.

Yañez de Gomera dijo...

La edad del paria, o el salto del cuarto estado (sudras) al quinto es ya notorio.

Ya no son obreros socialistas sino planeros los que nos gobiernan o por lo menos ligan algún inodoro o LCD a nuestra costa.

Solamente basta comparar a Reagan con Obama, Pío XII con Francisco, Cristina con Uriburu (rechinen los dientes peronianos y radichas). "Pobre de mi Patria cuando estos la gobiernen" decia Nicolás Avellaneda. Y, sí, prefiero mil veces ser gobernado por un General de familia principal y con ideas nacionalista, que por una hija natural (como Peroncito y Eva)de un colectivero de Ensenada.

Si la plutocracia liberal era un remedo de la nobleza, supo tener cierto estilo. Así se explica que sus hijos eligiesen la milicia o el clero, aunque estuviese como todo manchado por el liberalismo. Y si, claro de esos polvos...estos lodos.

Sin embargo, la ostentación del plebeyismo vino con Perón. El resentimiento hacia los argentinos viejos, a la estancia, al ejército y al clero. De ahí su prepotencia e irracionalidad. Podria fusilar curas demo cristianos o rajarlos como hicieron los masones. Pero quemar iglesias o legalizar el divorcio. Es propio de un negro de mierda.

Finalmente, la sustitución del patriciado porteño por los "exitosos" de los noventa y peor todavia la nomenKlatura kakista.

¿No es la mujer de Massita la heredera de un nombre peroniano?

Viene algo peor que con el Pocho. Esto sólo se purifica por el fuego, si es que algo merece sobrevivir. No tenemos ni un justo, como era Lonardi.

Lo mismo se aplica para la Vaticueva, gobernado por el alter ego del primer trabajador.

Saliendo de misa "motu proprio" un conocido rosquero dijo a voz en cuello "que amplio es el movimiento" después del cónclave nefasto.

Otro dato de los parias, se regocijan en la maldad (y la fealdad, como es lógico). Sea un conclave nefasto, las picardias de un puntero de la villa, o la injusta prisión que sufren miles de soldados argentinos.

Agrego los siguiente.

http://www.youtube.com/watch?v=46u3sAAetgU


Gobierna el Viejo Vizcacha, los hijos de Fierro esperamos la vuelta del Caudillo.

Anónimo dijo...

"prefiero mil veces ser gobernado por un General de familia principal y con ideas nacionalista, que por una hija natural (como Peroncito y Eva)de un colectivero de Ensenada".

Lo prefiere cualquiera que no sea un animal.

Ningún peronista podría con sinceridad adherir a este post. Son la contraria. El resentimiento miserable disfrazado de caridad. El negraje encumbrado.

Walter E. Kurtz dijo...

Muy interesante tema. Pasa que nobleza y noble no son términos unívocos y admiten muchos analogados.

Por eso hay que precisar a qué nos estamos refiriendo.

Hay una virtud de la nobleza, un ennoblecimiento y un adjetivo como cuando decimos que ciertos materiales son nobles.

Hay esnobismo, genealogismo, infantilismo, reinos míticos inventados, órdenes de caballería que se condecoran entre ellas con la bendición de algún clérigo snob.

Hubo cortesanos y hubo "rurales". Hubo Uradel y Briefadel. Hubo nobleza togada y de extracción caballeresca. Hubo clanes nobles e hidalgos campesinos pobres.

Hubo grandes nobles portugueses que hubiesen dado lo que fuese por ser también hidalgos. Y hubo negros e indios que eran hidalgos de pleno derecho.

Hubo grandes duques del Sacro Imperio Romano que no poseían más que una fracción mancomunada de algún inmueble familiar. Y condes palatinos sin derechos feudales.

Un simple caballero libre "inmediato" era más elevado que un duque "mediato". Y a los nobles "nuevos" se los recibía en sede de nobleza inmemorial por la puerta de servicio.

Un descendiente de la casa rurikida, aún por vía ilegítima o bastarda, era siempre más elevado que cualquier otro noble ruso. Pero aún un monje sucio y loco tenía el sitial de honor en cualquier comida.

La nobleza medieval era esencialmente dinámica y permeable, donde desde el Rey hasta el último tambor conformaban "una pequeña y feliz banda de hermanos". La nobleza renacentista y moderna, por el contrario, será crecientemente rígida, afeminada y elitista --con notables excepciones. La nobleza contemporánea ya no creerá que "un poco de mierda abona la tierra", sino que su apellido le sirve para vender seguros de vida a burgueses esnobs.

Veuillot decía que los árboles genealógicos se regaban con la sangre de los muertos por la patria y la limosnas dadas a la Iglesia. El problema es cuando ni la patria ni la Iglesia los recuerda ya. O quizá si ni la patria ni la Iglesia siguen siendo lo que eran, la nobleza ya no tiene razón de existir.

O, tal vez, ser noble hoy es otra cosa, es ser una isla de civilización en un océano de mediocridad democrática (como más o menos decía Waugh de su club de caballeros).

Lo que seguramente no es es un club de afeminados y diletantes que se visten con capitas, se cuelgan medallitas, se inventan genealogías y se dan títulos nobles de Trapalandia.




Anónimo dijo...

Florentino: ud. tendría razón con lo primero si lo pusiera en pretérito, "aportaban". Fíjese que no le digo que vaya a la Sociedad Rural o al Jockey Club para constatar que las cosas cambiaron. Si hay linajes "dormidos", como dice otro, me da que el apoliyo es lungo. Pero no es apoliyo, es reniego. Como en la virtud del agua coincidimos, no digo más.

Anónimo 19:05: yo no me alegro de ser hidalgo ni infanzón, qué va. Hablo de la inauguración posible. No me creo noble. Creo que me es posible mejorar, na'más; para mis hijos puedo y debo. A la nobleza del espíritu todos somos invitados. Rigen las virtudes espirituales antes que las condiciones materiales (incluidas cuna, crianza y tierra), hoy más que nunca, aunque alguna vez hayan servido de fermento. Si encima las tenés, bien por vos. Pero si no es bien para los otros... mejor dejá la capa de tu tío y tirate al río.

Chino Benitez

Anónimo dijo...

Qué le voy a hacer, lo leo a Don Gualterio, y me veo forzado a recordar las largas conferencias del conde de monte grande...

Filósofo Práctico

Sanfarraelino dijo...

El post es excelente, me ha venido muy bien porque he estado pensando mucho en estos días acerca de la distinción de unos sobre otros. Quisiera compartirles mis impresiones, que creo que tambien tienen que ver con lo que mencionaba Kurtz de Waugh.
Con algunos amigos -todos artistas, algunos músicos, otros aficionados a las letras-, nos reunimos frecuentemente para tratar temas de arte. Varias veces ha salido el tema de la “distinción” que tienen –o han tenido siempre- los artistas en una sociedad, y como hoy en día el título nobiliario del artista está tan desvalorizado. Y es que cualquier cosa, salida de las manos de cualquier mediocre, es arte por el solo hecho de ser expresión de “espontaneidad”, cuando la filosofía clásica del arte nos dice que la forma esplendente de una idea ejemplar se traduce a las partes materiales de la obra en Orden, Proporción, Integridad.
Mis amigos y yo somos jóvenes, entonces no nos cuesta traer ejemplos de “mal arte”, pues estamos rodeados de él y lo tenemos bastante asimilado, por desgracia: los graffiteros jugando a ser pintores, los del reggae fumando y jugando a inspirarse, acción poética (moda que aborrezco, y si la conocen y han leído una poesía sola de algún buen poeta, sabrán de lo que hablo), jugando a hacer poesía accesible a todo el mundo, reaccionando a alguno que creyó que la poesía es un lujo snob... No pretendo atacar a los que se dedican a estas cosas, allá ellos. Quiero decir que se ha perdido conciencia de lo arduo que es dedicarse a una disciplina liberal como es cualquier arte, y por eso las encontramos tan maltratadas. Claro, que también está la el martillo de la masificación aplastando todas las cabezas de clavitos que sobresalgan en el montón. Los tiempos han cambiado, es cierto, y nosotros estamos rodeados de lo feo, pero me niego a aceptar que ya no se pueda cantar lo bello.
Un hombre muy sabio y estudioso (Juan de Mendoza, que sospecho conozcan algunos comentadores) nos dijo citando a Dostoievsky: “La belleza salvará al mundo”; todo un camino, pienso, para quien quiera ennoblecerse.

Anónimo dijo...

La confusión de las castas en el Kali Yuga. La inversión de las castas y el ascenso del intocable, como comenzó Marechal a describir en la Autopsia de Creso, extraída de Guénon ("Autoridad Espiritualy Poder Temporal"). Pero recuerden Col. 3,11 ("no hay ya griego ni judío...etc."), aunque cada uno en su lugar (I Cor. 7,21: "cada uno viva según la condición que el Señor le asignó). Ahora, generales nacionalistas de abolengo, carlistas de Indias...me quedo con Sandokan, aunque sea con el voto "no positivo" de Yáñez de Gomera...

Sambigliong

Anónimo dijo...

Trata con mas respeto al Papa Francisco. El, aunque no te guste es el representante de Jesucristo en la tierra.
Si te haces tanto el católico trata de serlo de verdad, con humildad. Dios da su gracia y luz a los humildes pero resiste a los soberbios y fariseos.

Anónimo dijo...

Bonald en su "Teoría sobre el poder político y religioso" va a definir a la nobleza como el grupo de los propietarios sin tierra debido a la movilidad exigida por los asuntos bélicos, estableciendo un paralelismo con el sacerdocio levítico. Por aquí tengo el texto, pero creo que las citas eruditas son irrevantes ante lo que se ha dicho, que se puede considerar una magnífica "fenomenología de la nobleza".
Sin embargo; los conocidos que veo revolotear como libélulas en celo por las asociaciones nobles españolas (como el archivo de la grandeza de spain) me sugieren otra cosa. Un retrato de snobismo al estilo de "La escopeta nacional", que más recuerda al burgués decimonónica con ansia de distinción o de emparejamiento noble que al retrato aquí expuesto por nuestro peregrino de las tierras brunas. Estos especímenes son los que califico como lumpen-aristócratas. Y con respecto a esos circulos nobiliarios (que precisan de esta lumpen-aristocracia para mantener una identidad que sin el reconocimiento del otro se diluye) busca el estilo del burgués cultivado, que gusta del piano, el refinamiento mujeril, lo embelesador, y la "sublimidad alienada", con un trato mutuo que calificaría, benévolamente, de homoerotizante. A éstos el mejor destino que yo les daría sería una farola enhiesta, para ejemplo de las gentes. Esa nobleza que aplaudía las medidas desamortizadoras e ilustradas al tiempo que comulgaba en la misa mayor con el aplauso ladino del clero alto.

El cura loco español

Anónimo dijo...

Sobre la cuestión teórica con el impecable post de Wanderer y los agregados del Coronel y otros no hay nada màs que decir.

Insisto ahora en la cuestión práctica en la línea de mi comentario de ayer de 14:54. Algo que hoy no se extiende más allá de la familia y uniones de familias puede más o menos lograrse. No otra cosa son aquellas cabalgatas y otras juntadas nobles que suceden en otros lados.
Es la misma naturaleza de las cosas que a pesar de estos tiempos algunos no tienen descoyuntada: 1) es inconcebible un hombre sin la primer célula social o familia. No suceden. 2) el hombre es un animal social ... o un animal.

Bueno, entonces, pensemos con Belloc en eso de "las generaciones".
Importa mucho el legado esperitual y mucho pero menos el material que nos puede venir de generaciones anteriores. Pero la vida es corta. A los 80 te morís. No se dan más de 3 generaciones por vez.
Ante esta realidad biológica no parece demasiado grande el desnivel (no lo es en los hechos) del que viene de una familia linajuda a aquellos que tuvieron como 1º eslabón familiar "potable" a sus padres, ni tampoco a aquellos que son los primeros de su ámbito familiar en cuidar y transmitir la Tradición y las tradiciones que puedan ennoblecer.

Me imagino a un tipo de 35 años, indignado por el aplauso de sus padres y hermanos con esto de las JMJ y que luego lee este post.
Podría llegar a entenderlo mal o concluir que "él" ya no tiene nada que hacer ... si no tiene un solo amigo con sus ideas y no encuentra afinidad más que en Internet...

No es así. Tienen más que el linajudo que devino oligarca y hoy anda con hijos medios maricones.

No le queda otra y tiene por delante que cargarse una familia al hombro. No puede haber nada más divertido y cordial.

Porque es la biología. Cuando ronde los 75 estará en la misma que los herederos de la casa solariega de Salta La Linda. Su casa misma no es cualquier casa, es una especie de sacramental. El Sanbenito que cuelga de la puerta no es cualquier medalla. Sus cosas no son reemplazables. El ahí cría a sus hijos y ama a su mujer. Es rey en su casa, como lo vio Chesterton. Y no es literatura, es un hecho.
No hay que aflojar en el esfuerzo para que cada generación no reciba el legado adulterado, empiece éste en la generación que empiece.

De Corte vio en la contraria "el espíritu de abstracción" que masifica porque licúa previamente la naturaleza, desarraiga de lo concreto.

Anónimo dijo...

Recuerdo una vez en un tren en la India, cuando la persona a mi lado me dijo que él era un Brahman, que mala impresión me causó y como se notaba el oscuro anteojo con el que filtraba la realidad para hacerla coincidir con los prejuicios de la casta dominante en su cerebro. Y pongo el poema que cita Castellani en Cristo y los Fariseos.
Salo

Es cosa de gran peligro
Un plebeyo en alto estrao.
El que no está acostumbrao
A mandar y a gastar plata,
Si se encumbra, desbarata
Y es casi pior que un malvao.

Como se cuenta en el cuento
Del pavo que hicieron Rey,
Que se le partió la grey
Y murió de pesadumbre.
Hay que ser ave de cumbre
Para saber hacer Ley.

Hay que estar cerca de Dios,
Que es Orden y Jerarquía.
Siempre mi padre decía:
Si estamos en mal estao,
Es que falló el Patriciao
Y se entronizó otra cria.

Estamos aplebeyaos,
Y lo digo sin encono.
Y aunque la cuna no abono,
Cuando ella es pura fortuna,
Quien viene de baja cuna
Peligra mucho en un trono.

Nobleza se necesita
Para no ser mal mandón.
Y nobles dos solos son,
Según yo lo esperimento:
O noble de entendimiento,
O noble de educación.

(La Muerte de Martín Fierro, Canto Nono)

Nemoroso dijo...

Tal vez, no lo sé, ayude a entender algo, la etimología( o la conformación) de la palabra "snobista", apócope de sine nobilitate= sin nobleza=snob.
Lo contrario de un noble es un snob.
Nemoroso

Jack Tollers dijo...

Christopher Sykes cuenta en su biografía de Evelyn Waugh que una vez se pusieron a conversar mientras contemplaban un cuadro de un conde, antepasado de Sykes:

Waugh: "¡Cómo me hubiese gustado descender como vos de un antepasado tan ilustre!"

Sykes: "Bueno, pero vos descendés de Fulano de Tal que era conde también."

Waugh: "Sí, puede ser. Pero a él lo hicieron conde por su brillante desempeño en la batalla de Waterloo. A mí me hubiese gustado ser descendendiente de un noble perfectamente inútil..."

Anónimo dijo...

La Nobleza se forja en la guerra. Hoy el nuevo héroe es el trabajador. En palabras de Junger:
“El frente de la guerra y el frente del trabajo son idénticos”

Degrelle

Anónimo dijo...

Yo como clase media y nieto de inmigrantes proletarios miro de afuera la "nobleza" de linajes, casas solariegas, escudo de armas, castillos familiares en Europa.

Si la nobleza es la buena educacion en casa, el respeto, la jerarquía, la familia bien constituida, el orden... ahí me anoto. Mas o menos como dice el Coronel al que leí de pasada.

Y recuerden al gran Chesterton con su aprecio por el hombre común y sus críticas a la aristocracia.

Juancho.

Anónimo dijo...

Chino, en general le doy la razón con el pretérito, aunque conozco algunas excepciones actuales.
Florentino.

YORCH dijo...

Excelente!! la nobleza está en eso, en ser diferente, hoy en día, el plebeyismo se expresa en esa "Igualdad" que se traduce en ser del montón, ser mediocre, comprar, usar, vestir lo que nos da la industria y el consumismo, no en asumirnos como diferentes, como especiales cada uno.

Anónimo dijo...

¡Qué cosa que tienen con los "maricones"!

Conozco muchos homosexuales, de familia con linaje, muy nobles como personas, sobriamente refinados además, sin amaneramientos.

Y, curiosamente, son los que mejor consciencia suelen tener -también para actuar- de la nobleza que los pone por encima del resto.

En esto, suelen ser también más nobles que sus pares heterosexuales, que muchas se mezclan con la chusma mundana e infecta, como con la chusma trepa que los rodea.

Saludos,

Anónimo dijo...

"Conozco muchos homosexuales, de familia con linaje, muy nobles como personas".

Qué cosa más rara.
Yo, como casi todo el mundo, no conozco ni a un solo homosexual al que haya tratado al punto de "conocerlo", ni a una sola familia con linaje.
El comentarista anterior conocerería "muchos" de ambas características a la vez...
Siendo que son menos los homosexuales que los héteros, y a pesar de las pocas personas con linaje que hay, tiene que conocer muchísimas nobles heterosexuales. Tal vez todas las que existen...

Anónimo dijo...

Guarda con Degrelle, que cada vez que puede deja pasar una peronistada...
Atenti.

Anónimo dijo...

Por eso dije "homoerotismo", todo un mundo de relación y expresión cuyo "preciosismo" estaba muy valorado en algunas cortes europeas, como la francesa, en donde el maestro de cámara de Luis XIV j.b. Lully dejaba aceite allì por donde pasaba y cuyas plumas ya las quisiera para sì el ave fénix. No obstante dejo un magnífico Te Deum inter alia. A partir de la edad moderna se veía como un "vicio" y casi una "exigencia" del refinamiento mujeril necesario a cierta aristocracia. A lo mejor De Maistre decía algo de interés cuando achacaba la revolución francesa a aun castigo divino.
La afectación es a la cultura lo que la pedancia a la sabiduría.Ambos los dos primeros requisitos de cualquier lumpenaristócrata que se precie.

El cura loco español

Anónimo dijo...

¿Carlismo en Argentina? ¡Eso es desarraigo por falta de identidad con la tierra que se habita! Y siguiendo su premisa, falta de nobleza.

Las cosas que se dicen...

Anónimo dijo...

Es más noble el que tiene ascendiente que el que tiene ascendencia. Pero es más fácil tener ascendiente si se tiene ascendencia.
Es más noble tener muchos hijos buenos y una santa mujer, que tener muchos antepasados conocidos y unas cuantas mujeres. Pero es más fácil logarlo si se proviene de una gran familia honrada en el santo matrimonio.
Es más noble ser uno mismo el héroe de grandes batallas que mostrar cómo lo fueron otros del mismo linaje; pero es más fácil el heroísmo si las severas miradas de nuestros muertos nos recuerdan a cada instante el deshonor de mirar para otra parte ...
En fin; cualquier vida se puede ennoblecer mediando esfuerzo, tino y altos ideales. Pero es más fácil que empezar a juntarlos, heredar el hábito de llevarlos siempre juntos.
Alcides C. P.

Anónimo dijo...

Wanderer, la reina Ester surgida de un concurso de belleza del imperio persa, por llegar a reina fue noble, y tanto como cualquier noble europeo católico.

Los emperadores turcos nacidos de esclavas del harem, tal vez de una muchacha campesina de Georgia raptada por su belleza, eran nobles y tanto como el Sacro Emperador.

Supongo que en Argentina con nobleza se refieren a familias tradicionales o inmigrantes europeos nobles, porque salvo excepciones como ésta http://es.wikipedia.org/wiki/Marquesado_del_Yav%C3%AD
no hubo nobles aquí.

El noble es en general el descendiente de un invasor extranjero que fue recompensado con tierras por su rol en la batalla.
Tanto en Inglaterra con los nobles luego de la invasión normanda como en américa con los descendientes de los conquistadores.


Este invasor pudo haber sido desde un hombre refinado a un salvaje analfabeto amante del derramamiento de sangre.


Y no es raro que no pertenezcan a la misma raza que sus súbditos, esto va a cambiar por la moda de casarse con plebellos nativos, como la periodista española, o Kate Middleton.

Saludos

Anónimo republicano

Wanderer dijo...

Anónimo republicano, tiene razón en mucho de lo que dice. El mismo Volkoff dice de los ingleses lo mismo que usted: la nobleza comienza a ser la normanda desplazando a la sajona, y aún hoy en UK tener un apellido que suene a francés suele ser indicio de nobleza rancia, aunque en su momento no lo fuera.
En cuanto a la nobleza criolla, es como usted dice.
Pero el post no va por ahí, aunque algunos comentarios sí lo hayan hecho. Yo no hablo, o no hablo solamente, de la nobleza titulada. La idea es, justamente, que el noble es el "diferente", más allá de que no tenga título y ni siquiera tenga tierras, porque también propongo que la posesión de la tierra sea leída simbólicamente.
Alcides, esa es la idea.
Anónimo de las 15:32: Usted no entendió nada, o es incapaz de superar lo concreto inmediato por lo simbólico.
Cura Loco Español: en Argentina llamamos a ese modo de ser afectado, "ser afrancesado". No significa ser homosexual, sino tener gustos y costumbres amaneradas.
Anónimo de las 14:43: No entiendo bien lo que quiere decir, pero me parece muy acertado lo que dice el anónimo anterior. Fíjese si no en Ricardo Corazón de León.


Wanderer dijo...

Al Anónimo autor de la aclaración sobre el carlismo y el nacionalismo: excelente! La publicaré pronto como post.

Anónimo dijo...

Para servirle, Wan. Me alegro le guste y disculpe el anonimato, que me van a c... a trompadas.

Anónimo dijo...

Me encantó el post, pero temía que fuese mal comprendido, como de hecho lo está siendo.

Igual, valió la pena.

Saludos!

LMDR

PS: Varias veces estoy despeinado

Anónimo dijo...

Estimado Atenti:
El concepto de diferencia tanto como el de aristocracia fueron centrales en la Konservative Revolution alemana. El Trabajador de Junger evidentemente fue influencia del peronismo, como toda la Konservative Revolution. Una revolución espiritual frente al materialismo burgués.

Degrelle

Anónimo dijo...

Degrelle, linda visión del peronismo tiene usted. No sé de dónde la sacó, pero aristocracia y peronismo se repelen.

Blanco de España dijo...

Totalmente de acuerdo con el artículo. Uno noble, hoy es eso, un cortesano de lo imposible.

Anónimo dijo...

Creo que conocí un noble en mi vida. Argentino, contemporáneo, de humildísima cuna.

Es la suya, la primera imagen que me remite la palabra "Caballero". Mucho antes que la de un cruzado, o el Cid.

Más lo pienso, más me convenzo. No desconozco sus defectos ni pifies (pero no voy a hablarles a ustedes de ellos).

Fue el prototipo de hombre que a su vida le ha puesto estilo, cuya nobleza se imponía con su mera presencia, pese a su poco aristocrática fisonomía oriental, a casi nunca haberlo visto peinado ni bien vestido y que con sus actos se mostró insoportablemente libre, soberano y orgulloso, que se sembró en la tierra de adopción de sus padres como si lo uniera a ella una fidelidad enraizada hace siglos con todo su pasado y su porvenir. Y que explicó con su vida eso de que "vale quien sirve, servir es un honor"

Todavía recuerdo su funeral humilde como fue su vida y esa sensación pastosa en la boca cuando le decía a un amigo:
-"Estamos despidiendo, tal vez, al último caudillo (que no caballero) que vió la Argentina".

En dos semanas se cumple su aniversario.

Mohamed Alí Seineldín, descansa en paz.


Chapete.

Wanderer dijo...

A raíz del comentario de Chapete, también he conocido nobles. Algunos titulados, y de la más alta nobleza europea, como la princesa Gloria Thurn und Taxis que iba a misa tradicional todos los domingos a la iglesia de Gesù e Maria en la via del Corso, montada en su motorino; a una princesa alemana, también asidea a la misa latina en la catedral de Colonia, que se movilizaba con un equivalente a un Fiat 600, aunque siempre con chofer; al conde del Sacro Imperio que comenté en el post, siempre recatado en comentar su nobleza y que sólo se l descubre por el "von" de su apellido y su "ser diferente"; diferente en sus gestos, en su apostadura y en su montura: un Ami 8 modelo '78.
Y he conocido otros nobles sin tìtulo. Uno de ellos nació en Bélgica poco antes de la 2º Guerra. Su padre habìa luchado durante la Gran Guerra en la terrible batalla de Yprés. Luego se uniò al Rex y, durante la ocupación alemana de Bélgica, fue el gobernador de Gante. Cuando los "buenos" ganaron la guerra, lo condenaron a muerte pero, con ayuda de la Iglesia, logrò escapar él y su familia y refugiarse en Argentina. Su hijo, a quine yo conozco, es un noble, es decir, una persona fiel y virtuosa, con sus defectos, pero fiel a su Dios y a sus amigos.


Anónimo dijo...

Comparto con Chapete...

JPB

El ucaboy dijo...

Quiero compartir unos párrafos de Ramiro de Maeztu:

"El sentido español del humanismo lo formuló Don Quijote cuando dijo: "Repara, hermano Sancho, que nadie es más que otro sino hace más que otro". (...) Estos dichos no son de borrón y cuenta nueva. Dan por descontado que unos hombres hacen más que otros, que unos se encuentran en posición de hacer más que otros y que hay obras maestras y otras que no lo son; hay ríos caudales y chicos; hay Infantes de Aragón y pecheros; y así se acepta la desigualdad en las posiciones sociales y en los actos, que es aceptar el mundo y la civilización. Yo puedo ser duque, y tú, criado. Aquí hay una diferencia de posición. Pero en lo que se dice "ser", en lo que afecta a la esencia, nadie es más que otro sino hace más que otro, teniendo en cuenta la diferencia de posibilidades, lo que quiere decir, en el fondo, que no se es más que otro, porque son las obras las que son mejores o peores, y el que hoy las hace buenas, mañana puede hacerlas malas, y nadie ha de erigirse en juez del otro excepto Dios. Los hombres hemos de contentarnos con juzgar de las obras. Yo seré duque, y tú, criado; pero yo puedo ser mal duque, y tú, buen criado. En lo esencial somos iguales, y no sabemos cuál de los dos ha de ir al cielo, pero sí, que por encima de las diferencias de las clases sociales, están la caridad y la piedad, que todo lo nivelan.

Este espíritu de esencial igualdad, no quiere decir que la virtud característica de los españoles sea la caridad, aunque tampoco creo que nos falte. Hay pueblos más ricos que el nuestro y mejor organizados, en que el espíritu de servicio social es más activo y que han hecho por los pobres mucho más que nosotros. Pero hay algo anterior al amor al prójimo, y es que al prójimo se le reconozca como tal, es decir, como próximo. Una caridad que le considere como un animal doméstico mimado no será caridad, aunque le trate generosamente. Es preciso que el pobre no se tenga por algo distinto e inferior a los demás hombres. Y esto es lo que han hecho los españoles como ningún otro pueblo. Han sabido hacer sentir al más humilde que entre hombre y hombre no hay diferencia esencial, y que entre el hombre y el animal media un abismo que no salvarán nunca las leyes naturales. Todos los viajeros perspicaces han observado en España la dignidad de las clases menesterosas y la campechanía de la aristocracia. (...)

Cuando se preguntaba a los voluntarios ingleses de la gran guerra por qué se habían alistado, respondían muchos de ellos: " We follow our betters". Reconozco toda la magnífica disciplina que hay en esta frase, pero labios españoles no podrían pronunciarla. (...) En la vida española las diferencias de clase solían expresarse en los distintos trajes: la levita, la chaqueta, la blusa; el sombrero, la mantilla, el pañuelo; pero la regla de igualdad está en las almas. Por eso Don Quijote compara a los hombres con los actores de la comedia, en que unos hacen de emperadores y otros de pontífices y otros de sirvientes, pero al llegar al fin se igualan todos, mientras que Sancho nos asimila a las distintas piezas del ajedrez, que todas van al mismo saco en acabando la partida.

(...) En Inglaterra se castigaban con la pena de muerte, hasta 1830, cerca de trescientas formas de hurto. En España no se penan delitos análogos sino con unas cuantas semanas de prisión. Y es que no creemos que el alma de un hombre esté perdida por haber pecado. Todos somos pecadores. Todos podemos redimirnos."

- Defensa de la Hispanidad.

Según Maeztu la igualdad escencial entre los hombres es el Ideal de la Hispanidad, la tesis de los teólogos españoles en Trento, la causa de la evangelización de América, etc, y se contrapone al diferencialismo sajón. El Almanach de Gotha fue una lista de las familias que se creían "superiores" por naturaleza: fue imitado (falsificado) por las guías de la Landed Gentry, que a su vez fueron imitadas por el Social Register yanqui. Etc. Sepamos que "pertenecer" al circulito no nos hace personas de mejor calidad.

Anónimo dijo...

La nobleza implantada por Guillermo el Conquistador en Inglaerra es algo exótico en materia de ennoblecimiento: un grupo de normandos unidos a un grupo de anglios a quienes el nuevo rey reconoce el título de Barones, o sea, de propietarios. Hay diversas opiniones sobre el número. Es falso que fueran todos extanjeros; es más, la mayoría eran ingleses que militaban junto a los normandos.
Sin embargo, la constitución de la nobleza continental europea moderna se fundamenta en los 300 condados reconocidos (no otorgados) por Carlomagno durante su extenso gobierno. Hay de todo por ahí, en particular, los primeros "títulos imperiales", incluso algunos futuros ducados y reinos soberanos.
En España y Portugal todo fue diferente, a causa de la Reconquista y del hecho de que el antiguo reino hispano visigótico era electivo y los nuevos reinos posteriores no conservaron ningún título anterior; aunque probablemente sí a las personas concretas.
Como se ve, considerar extranjeros a los nobles como regla general, o como invasores, es un error bastante grave, así como pretender un origen único y general para toda Europa, salvo el hecho probado que los antiguos comandantes romanos y los gobernadores locales fueron la base de la futura nobleza al caer el Imperio romano.
Antonio Merle

R I Agüero dijo...

Envié este comentario a un post equivocado. Lo envío de nuevo al lugar correcto.
Noble es aquello que cumple a la perfección con su especificación, ordenado necesariamente a un fin. Lo más noble es aquello que mejor la cumple. El oro es noble porque perdura sin corromperse y se atesora porque es escaso.
El Hombre fue hecho a imagen y semejanza de Dios para la santidad. Fue hecho inteligente a imagen y para participar de la Santidad de Dios a semejanza. En la interioridad del Hombre hay un lugar para Dios. Para conocerle amarle y servirle (la voluntad) y al final gozarle en el cielo (Catecismo de Primeras Nociones, así se llamaba en la década del 50)
Así como hay maderas más nobles que otras por su susceptibilidad a ser talladas, así hay personas más susceptibles que otras para recibir la semilla del Sembrador.
Nuestra señora es descendiente del Rey David. Será que Dios ha querido el linaje para el advenimiento de la Inmaculada donde se encarnaría el Verbo. Tal vez lo creara sólo para la Reina amada por Dios desde toda la eternidad.
La sociedad civil o eclesiástica necesita de los nobles para el gobierno, que como el oro perduren sin corromperse, y también de los santos que aplaquen la ira de Dios. Cuando esto mengua se cae en la espiral de la descomposición que Dios castiga con el gobierno de los innobles, los plebeyos engreídos, necios, zafios y protervos cuarterones de cualquier pelaje. Disculpe W. pasaba por mi mente una secuencia de imágenes.
Hasta aquí nomás unas cavilaciones.

Anónimo dijo...

“Mi conocimiento del
italiano me permitió penetrar, yo diría profundamente en los fundamentos del sistema, y así
fue como descubrí algo que desde le punto de vista social fue para mí muy interesante. El
fascismo italiano llevó a las organizaciones populares a una participación efectiva en la
vida nacional, de la cual había siempre apartado el pueblo”

-- J.D.Perón

Yañez de Gomera dijo...

Chapete. Seineldin era humilde pero no era un feo. Viva Milo y que se mueran los feos!!!

Valdria la pena que Degrelle se pregunte: 1)la importancia del 45. Surgimiento de la hegemonía yanqui en América y la quiebra de la sacra Europa. 2) Posición de Junger dentro de la KR. Más bien al ala izquierda particularmente Der Arbeiter.
3) la insistencia patológica en la viveza criolla como excusa para pronunciarse o establecer una doctrina clara. (Ver el libro de Anibal D Angelo sobre Buchrucker).
4) finalmente el contenido ético del bien común público, y su primacía, sobre la obtención del poder.
5) su caracter gnostico, el "Leader" (hasta en eso siguen lo peor de la american way of life) que toma decisiones que deben seguirse incondicionalmente más allá de que sean inmorales o francas traiciones. Todo esta reservado a su "estrategia", "conduccion", u otra palabra robada de lo mejor de la tradición clásica y convertida en oportunismo.

El peronianismo es marxismo de indias, nacionalismo popular, socialismo nacional, nacional bolcheviquismo, nacional y popular... Algo más de Niekisch que Moeller Van den Bruck u Oswald Spengler. Strasser me fusilaría por comparar la segunda ola de la revolución con tamaña pedorrada demagógica. Que era, y es, materialista hasta los tuétanos.








Anónimo dijo...



La nobleza es algo muy difícil de asir conceptualmente. Casi diría que se identifica tanto con lo que la mentalidad moderna denomina "discriminación infundada" en razón de origen social o cultural, que hace difícil tener un parámetro objetivo.

Pensaba, el noble hasta peca "distinto" que el plebeyo. El noble peca y sigue siendo noble, pese al pecado. Parece que hace a la esencia de la persona.

La nobleza entonces se define como antimoderna. Y hay algo así, como de piel. La gente muy chiruza que suele ser muy moderna, no suele ser indiferente a la nobleza, sino que suele manifestar un explícito rechazo a los nobles como a las formas de jerarquización social fundada en elementos distintos al dinero. Y viene de la mano con un rechazo de lo antigúo, de las tradiciones, de todo aquello que nos conecta con un pasado que vemos con orgullo (sea o no justificado el orgullo: los Mitre están orgullosos de ser descendientes de Mitre aún cuando hoy sean conscientes de que Mitre dejó bastante que desear).

Hay un rechazo visceral, indomable, incontenible, de esa gente, como el que suele manifestar la Presidente contra la oligarquía tradicional de la Argentina.

Saludos,

Anónimo dijo...

Wanderer, qué cuenta de esto?
http://www.clarin.com/deportes/oscuro-Isinbayeva-fuertes-declaraciones-antigay_0_974902854.html

Rusia es el último Alcázar

Carlos

Charondas dijo...

Rcuerda el abbé de Tanouärn (noble de familia y espíritu) un pensamiento del Padre de Broglie (pronunciación tan diferenciada, recuerda Volkoff) que *La noblesse n'est pas la classe qui dirige, mais la classe vers laquelle on se dirige*.

Creo que en esas líneas hay mucho para reflexionar.

Benign_o dijo...

Impecable post, al igual que muchos comentarios entre ellos el del Coronel.

Humildemente me permito agregar el pensamiento que H Wast da sobre el tema y su relación con la democracia en su obra Juana Tabor.

Claramente dice que si bien los hombres somos todos iguales en cuanto a nuestra dignidad como seres humanos y por ende hijos de Dios, sin embargo existen diferencias concretas en cuanto a las cualidades de cada una de las personas, esas cualidades que marcan la diferencia entre los lideres y los que siguen y obedecen.
De alguna manera esos lideres son lo que se puede entender como nobles, ya que en el mismo capitulo se despacha, acertadamente a mi entender, contra la falacia que representa la democracia moderna, en donde entre todos los iguales elegimos a nuestros gobernantes, dando lugar a la envidia puesto que entre iguales termina siendo elegido uno dando lugar a la pregunta entre el resto, por que el y no yo?.
Eso no ocurre con el noble, y el vasallo, cada cual a lo suyo.

Es importante marcar también que este sistema de orden social (el feudalismo) fue hasta ahora el que mas tiempo duro en occidente (casi unos 1000 años si nos ajustamos a la duración de la edad media, mucho mas que los paupérrimos 200 años de la democracia moderna que ya muestra señales de agonía.

Finalmente, es importante marcar la diferencia que hace el coronel entre los nobles "rurales" y los "cortesanos", y no es curiosidad que la disminución de los primeros y el aumento de los últimos marcaran el fin de la edad media y el comienzo de los despotismos monárquicos.
La podredumbre moral siempre empezó en las grandes urbes, nunca al revés.

Benigno

Anónimo dijo...

"El noble hasta peca "distinto" que el plebeyo. El noble peca y sigue siendo noble, pese al pecado. Parece que hace a la esencia de la persona". Mmm, buen boga le salió a Gilles de Rais...

Anónimo dijo...

Yañez de Gomera,
Lea bien. No dije que el peronismo fuese la panacea ni mucho menos, sino que recibió influencias de la KR.
En el otro espectro, no hay que olvidarse también de la influencia de Maritain en el peronismo, cosa que lamento.

Degrelle

Anónimo dijo...

Egyptian Christian sends Protect the Pope a list of 64 churches burnt in one day by Muslim Brotherhood

http://protectthepope.com/?p=7983

Anónimo dijo...

Dos comentarios breves: 1)Conocí a los carlistas que residen en el límite entre La Pampa y Rìo Negro, y realmente tienen algo distinto a nosotros -plebeyos-; 2)Me impactó el libro de Bello sobre Bergoglio. ¿Tuvo alguna difusión en los medios? Calculo que este tipo no figurará màs en ningùn lado.
Hace poco leí "San Pio X" de Hünermann. Pareciera se trata de dos religiones distintas.
Pampero

Yañez de Gomera dijo...

Mis disculpas León.

¿No deberiamos ver más que sus influencias ideológicas su realidad empírica? Como dicen que decia Gino Germani una masa en disponibilidad.

Sampay, Castellani, Marechal y Disandro son nuestros, no de los Massas y las masas (con sus lanzas)

30 años de democracia, casi todos en manos de este PRI nos dejaron en este estado de mierdosidad.

Saludos.

Anónimo dijo...

El que se humilla será ensalzado

Castellaniana dijo...

Castellani tenía algo que decir al respecto, "Clase dirigente".

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Walter E. Kurtz dijo...

"Anónimo dijo...

El que se humilla será ensalzado

16 de agosto de 2013 22:49"

Efectivamente, el que se humilla "él", no el que humilla a su familia, a sus antepasados o a sus descendientes. Tampoco el que anda exhibiendo "humildad", sea verdadera o falsa... como sacarse fotos viajando en subte (cuando es mucho más lo que se viaja en taxi), dejando que se inventen historias sobre zapatos viejos y desgastados (cuando son zapatos ortopédicos hechos a medida por una corporación), negándose a recibir el consejo de los que más saben en materia litúrgica, etc.

Alguien dijo por aquí que el esnobismo es lo contrario de la nobleza. Puede que lo sea en cierto sentido. Pero creo que es peor la mediocridad, la medianía, la pusilanimidad, especialmente cuando son declamadas como virtudes por quienes deberían ser ejemplos para quienes no tienen o tuvieron acceso a una buena educación.

El esnobismo, incluso, hasta cierto grado, puede ser bueno. Jauretche, que más allá de cuestiones ideológicas, era buen observador, notaba cómo hasta el último empleado angloparlante del ferrocarril se comportaba, cuando estaba en el exterior, como un lord inglés. Algo parecido notaba Ghandi en la India.

Las buenas maneras, la urbanidad, del noble si se copian, aunque más no sea por esnobismo, son preferibles a la mediocridad, a la grasada, exhibidas con orgullo. El hecho de que esto sea lo corriente en la Argentina y que llegue a mostrarse en el extranjero (vimos el besuqueo del Papa con los jugadores de la selección de fútbol los otros días), es un signo de la decadencia de este país... decadencia que hoy exportamos al mundo gracias a Francisco.

Anónimo dijo...

Estimado anónimo de las 12:51 del 18ago: No creo que debamos tomar posición en la dialéctica snobismo-mediocridad, porque ambas cualidades reflejan estilos de vida que no se condicen con el cristianismo: el snobismo de la falsa nobleza (hedonista y decadente) y la mediocridad de quienes no aspiran a la excelencia de la virtud. Ni una ni la otra.

Tenemos un modelo de verdadera nobleza en el Señor Crucificado, como enseña santo Tomás en su sermón sobre el Símbolo de la Fe. Coincido con lo de las buenas maneras, pero estas pueden darse de un modo sobrio y austero, de tal modo que parezca "grasada" a gentes que se precian de más instruidas y finas, porque se fijan en muchas cosas accidentales más que en lo esencial. Más allá de las coincidencias o no con el tipo de conducción de este Papa que nos toca ahora a los católicos, no creo que debamos estar juzgándolo constantemente en función de cuestiones accidentales, como son las que Ud. menciona. Menos los que somos católicos, que deberíamos tener alguna mínima actitud de comunión eclesial, en búsqueda de la unidad de la Iglesia que rogó el Señor al Padre.

(http://www.dominicos.org/espiritualidad/dominicana/textos/galeria-de-personajes/santo-tomas-de-aquino/cristo-crucificado-modelo-de-las-virtudes)

Anónimo dijo...

Anónimo del 19 de agosto de 2013 22:12 eso dígaselo a bergoglio, puede que algún día se digne leer a Santo Tomás, y preste atención porque no es anónimo a quién le respondió sino a Walter Kurtz.

Bergoglio con su irenismo vuelve a crucificar a Cristo y lejos está de trabajar por la unidad de la iglesia.

Embajador en el Infierno dijo...

Iba a aportar mi, tardío, grano de arena pero me ha salido un buen montón que he convertido en entrada de mi propia bitácora. Por si interesa se puede ver pinchando aquí. Perdón por el autobombo.

Anónimo dijo...

Veo que sois gente muy culta e instruida.
Les cuento una anecdota pueblerina.
Cuando era alumno en la facultad, los sabados nos daba clases de derecho constitucional el fiscal de estado. Hombre estudioso y serio. En cierta oportunidad nos dijo: muchachos recuerden que algun dia seran jueces, fiscales o gobernadores. Siempre de traje, bien peinados, educados y estudiosos. Honren el cargo y no al reves. Sean intachables. Niuna multa de transito.
Aqui va mi pregunta y perdonen ni ignorancia
Tan dificil es para Don Jorge Mario Bergoglio entender que no debe expresarse como tal sino como un Sumo Pontifice??.
No hay por alli un buen cura que le diga que lo cumbianchero ya paso, ya fue, que citar a susanita de mafalda en una homilia no es para un prelado.
No recuerdo mucho del tomismo pero creo que los accidentes nos llevan a conocer la sustancia.
Atte.
Negro de pueblo chico



Jorge Centeno dijo...

Muy buena entrada!
Gracias